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ESPOSA ÁRABE DESPRECIADA

ESPOSA ÁRABE DESPRECIADA

Autor: : Annabella M P.
Género: Romance
Rania Al-khalifa, es una mujer inteligente, y hermosa, Había crecido en un hogar en dónde las costumbre y tradiciones eran inquebrantables. Estaba comprometida Desde muy pequeña con la familia Al-Rashid. Obligada a casarse con Alih Al-Rashid, y un hombre apuesto y exitoso, pero pronto descubrió que detrás de su fachada de perfección se escondía un individuo frío y despreciativo. Su compromiso era una alianza comercial, pues la familia Al-Rashid, era la segunda familia más poderosa de Dubai, puesto que la primera era la del Jeque Khalid Al-khalifa Un día, Rania Al-khalifa descubrió algo que cambiaría su vida para siempre. Encontró pruebas contundentes de que su prometido la estaba engañando con su propia hermana. Dolida por la traición de su hermana, y feliz por sentirse liberad de ese compromiso, reunión a dos de sus mejores amigas y se escaparon para tener una sana noche de chicas. Sin imaginar que el destino me jugaría una mala pasada. Despertar en la misma cama con el odioso arquitecto. Jhon Maxwell, un arquitecto de renombre mundialmente, es contratado para construir una de las más imponente mansiones tipo palacio como regalo de bodas para Rania. Sin imaginar que una noche cambiaría el rumbo de su vida, Jhon despierta con la que ante sus ojos es una despreciable mujer.

Capítulo 1 CAPITULO 1

Rania, la hija mayor del hombre más rico de toda Qatar, a pocos meses de casarse con el hijo del segundo hombre más rico de Dubai, comprometidos desde muy pequeños en matrimonio por conveniencia de alianzas comerciales entre laz god ciudades más ricas y poderosas de los emiratos, y ahora esta a punto de hacerse realidad su mas anhelado sueño, casarse con Alih.

-Ay Tifa..estoy tan feliz ya falta poco para mi boda. -Hablaba con tanta emoción que desbordaba felicidad en cada palabra que decía.

-Si mi niña, le digo a Allá que le dé toda la bendición que se merece.

-Vamos a salir.

-Niña, temo un día nos descubran.

-No..no nos descubrirán. Vamos dame la ropa. -pidió Rania cambiando sus elegantes vestidos por unos más sencillos. Siempre que deseaba salir y recorrer los lugares más vulnerable de la cuidad y saber sus necesidades. Caminaban por las calles y de paso, por la playa le gusta caminar por la orilla playa.

Deseaba vivir sin tantos protocolos de seguridad y social y ese tipo de ropa era su escape.

-Mi niña, voy a comprar un té refrescante, olvidé traer.. no tardo. -dijo Tifa regresando al lugar donde vendían los té frío. Rania caminó dejando que el viento batiera su abaya, siguió caminando alejándose un poco más cuando una ráfaga de viento fuerte arrancó el velo que cubría su rostro. Corrió tras del mientras el viento lo levantaba y ella intentaba agarrarlo.

Iba tan centrada en no perder el velo que terminó colapsando contra un desconocido.

-Perdón.. no lo vi, mil disculpas por favor. -se excusó Rania ante el hombre que la miró fijamente.

"Que rostro más bello" fueron mis pensamientos al verla sin ese velo.

-Es un pecado cubrir tanta belleza tras este velo. -dijo entregándole el velo. Ella lo tomó rápidamente y trató de cubrirse pero el lo impidió.

-Se que es lo costumbre e aquí, estamos los dos no le veo sentido, maña nos podemos encontrar h solo tu me reconoces por qué tú serás una mujer más cubriendo su belleza.

-Gracias, Pero estoy comprometida y no puedo dejar que me vean.

-Soy de Qatar y esta es mi costumbre.

-Mi nombre es Jhon.... Jhon Maxwell, soy italoamericano, de madre italiana y padre americano. -se presentó Jhon tratando de entablar una conversación.

-¿Estás de vacaciones? -interrogó Rania sintiéndose menos coibida frente a un extraño.

-No..estoy aqui por trabajo. Pego me gustaría conocer más de este lugar.

-Hay muchos lugares lindos, si pudiera yo te ayudaría dando direcciones de los lugares más bellos de aquí. Aunque yodo aquí es hermoso.

-Asi es incluso sus mujeres. -respondió Jhon intentando ver a otra mujer para poder sacar de su cabeza a Arielle.

-Bueno, me tengo que ir Jhon..y mucho gusto en conocerlo.

-Y la lista de los lugares. -pidió Jhon y percatarse de que ni el ni ella tenían lápiz y papel para tomar nota.

-Yo..no tengo nada para escribir.

-¿Y si te doy mi número de teléfono? Ahí me escribes la dirección de los lugares, te lo agradecería mucho..la verdad no conozco a nadie aquí.

Rania sintió pesar ir el hombre frente a ella, lo vio desorientado y lejano.

-Está bien. -respondió Rania grabando sus números en sus teléfonos.

Rania se despidió y se alejó encontrándose con Tifa que venía casi corriendo y escondiéndose dd Alih.

-Niña, cubrase el rostro, el señor Alih está en el centro comercial y no quiero ser castigada por si nos encuentran aquí y asi vestida usted.

Rania miró hacia atrás y vio a Jhon ahí parado mirando, inesperadamente dibujó una sonrisa e involuntariamente respondió levantando la mano en el momento en que Jhon lo hizo.

Tifa la miró sonreír y dirigió la mirada al hombre wud levantó la mano.

-Como que la señorita estaba acompañada. ¿O me equivoco? ¿Quien es el? -preguntó dejando a Rania en completo silencio.

-¡Eh! -Rania sintió arder su rostro por la vergüenza que sintió, al sentirse expuesta.

-Tranquila mi niña, estos ojos no vieron nada.

Rania sonrió y su sonrisa llegó a sus ojos que brillaron sin pasar desapercibida ante Tifa.

Rania y Tifa volvieron a la gran mansión

Dos días antes.

El avión había aterrizado en el aeropuerto de Dubai, Jhon todo despeinado y con la chaqueta en mano bajó sin mirar algun lado, el auto con el letrero que decía recién casados esperaba por el y la que sería su esposa, rió irónicamente al ver al auto decorado.

-Claro que hubo una boda, pero no fue la mía, otra vez te perdí mi niña bonita, y esta vez es para siempre, solo me queda verte feliz porque yo, estoy seco. -se dijo y pasó de largo, subió a un Uber y fue a un hotel más modesto, en la zona meno ostentosa, al igual era el hotel, uno más modesto que había en la zona.

-Nade sabrá de mí, y no quiero saber del mundo. -se dijo tirándose en la cama, deseaba salir a un bar y beber hasta olvidar su nombre y que el alcohol anestesiara su dolor. Sin darse cuenta durmió tanto que solo despertaba para ir al baño y regresar a la cama.

Los golpes en la puerta era un eco lejano en sus oidos y cuando despertó escuchó con claridad.

Se puso de pie y somnoliento fue hasta la puerta y abrió.

-Señor, servicio a la habitación, tiene dos días encerrado y el gerente envía para saber si todo está bien y porque no pide alimentos.

-Solo me sentía cansado y deseaba no ser molestado, para poder dormir,-respondió. -La cena señor. Se le ofrece algo.

-Ponsjora no...voy a dar una vuelta a despegarme un poco.

-Está bien señor, arreglaste su habitación.

Jhon salió se vistió y salió del hotel, tomó un Uber y pidió ser llevado a cualquier lugar.

-¿Señor...donde ll llevo? -preguntó el chófer

-No conozco, perdi el contacto bon el guía turístico y no conozco el lugar.

-Lo dejaré en el centro del lugar más ocurrido por los turistas, está la playa y maz lugares, pueda y ahí encuentra algún conocido vacacionando. -dijo mientras recortia para llegar al centro.

Jhon miró pasar el paisaje frente a sus ojos, deseaba tener la mente en blanco y no sentir esa presión en el pecho que sentía ahogarse.

El Uber se estacionó, él pagó y bajó, caminó en dirección a la playa, el viento revolvió sus cabellos mientras caminaba con las manos en los bolsillos.

-Fui un más grande de los imbéciles.. debí presentarme ante ella antes y no esperar tanto tiempo cuando ya fue tarde. -se dijo así mismo. Y a su nf te llegaron recuerdos de la charla con Enmanuell, luz noche de la inauguración de la semana de modas.

-La semana DF mi desastre, de mi derrota. -se dijo.

"Arielle y yo nos casaremos en una semana." -y visto que se casó, se casó con el. -se respondía mentalmente.

"Sabías que ella y yo estábamos casados y todo fue un enredo total hasta que cada error y confusion nos separó." -y aclarar ese mal entendido la alejó de mi.

"Yo amo a esa mujer, la amo Desde que era una chiquilla." -Te boh amar siempre mi Ari, no habrá oda mujer en mi corazón .

"Pero su destino no eres tu. Su camino va en dirección a Gabriell Alighieri. Ni siquiera yo pude conquistar su corazón, y eso que no conocía a Gabriell...ellos están destinados, amigo." -Maldit4 sea...-renegó parado frente al mar.

-Eres y serás Arielle L'blank, y uro que te arrancaré de mi corazón y secaré ese lugar, no puedo tenerte pero tampoco quererte el resto de mi vida. -dijo para regresar al hotel cuando sintió un golpe en su pecho.

Jhon la miró y logró sostener a la mujer para que no callera al suelo y sus miradas se encontraron, sus ojos verdes lo hipnotizaron, y por un momento se perdieron en sus miradas.

-Perdón, no lo ví...mil disculpas por favor.

-Fui yo el distraído, yo pido disculpas. -dijo al momento de decirse mentalmente.

"Que bello rostro"

Hablaron por un largo rato intercambiaron sus contactos y ahi estaba Jhon, nuevamente en el hotel, bajo la ducha y pensando en Arielle y de pronto llegaba de soslayo el recuerdo de esos ojos verdes que lo miraron intensamente.

-Pero que distraído, no le pregunté su nombre. La grabaré con el nombre de ojos lindos. "Jhon,.. Jhon." -pensó, salió de la ducha envuelto en una toalla en la cintura y se acostó en la cama, tomó su teléfono y grabó el nombre en la llamada que le hico ella.

Ojos lindos llegaba su mente no vln la fuerza que llegaba el recuerdo de Arielle.

Dejó el teléfono aún lado y se acostó, daba vueltas en la cama, sentía ansiedad, desesperación, su alma sangraba y su corazón dolía.

Se levantó de la cama y salió a la pequeña terraza cierto los ojos y apretó tan fuertes los gigantes que nsrcston su mandíbula y dolieron.

-¡Aaaah! Te amo Arielle, dueles dueles mucho aquí. -dijo llevándose la mano a su pecho en el lugar de su corazón roto en mil pedazos.

Mientras que fn su mente retumbaban las palabras de Enmanuell.

"Pero su destino no eres tu. Su camino va en dirección a Gabriell Alighieri. Ni siquiera yo pude conquistar su corazón, y eso que no conocía a Gabriell...ellos están destinados, amigo."

-Destinados, están destinados.

Jhon volvió a la cama y se lanzó boca abajo, deseando no sentir y simplemente ahi se quedó dormido.

Capítulo 2 CAPITULO 2

Rania y Tifa lograron escapar de los hombres de seguridad de Alih, subieron a un Uber, sentía su corazón latir tan fuerte que se escuchaba ella misma, dió la dirección al chófer y regresaron a la mansión, sigilosamente entraron por la puerta secreta que solo Tifa y ella conocían, llegó a su habitación, se cambió y fueron al jardín donde siempre se quedaban para que todos creyeran que era ahi que pasaba la tarde, luego de un corto tiempo fueron nuevamente a la habitación, y Rania fue directo al baño.

-Voy a refrescarme un poco Tifa, necesito poner en orden mis ideas. -dijo Rania y Tifa entendió mirando un brillo diferente en sus mirada.

-Ve mi niña.

Rania entró al baño, quitó su ropa y se metió bajo la lluvia artificial, recordó, la intensa mirada de Jhon, y una sutil sonrisa se dibujó en sus labios.

Suspiró profundo, cerró los ojos desechando ese pensamiento haciendo un gesto de negación.

-No...no debo pensar en otro hombre, eso no es de una mujer decente.....decente. si nunca conocí a otro, solo me impusieron en un compromiso que no busqué, no me dieron la oportunidad de escoger, ...dios que estoy pensando.. me casaré con Alih y ya..ese es mi destino, mi destino. -se dijo cerrando los ojos.

Y es que hasta el momento antes de salir clandestinamente, estaba segura de que amaba a Alih, había aceptado su destino sin antes conocer y mucho menos tratar a otro hombre, Jhon era al primero que trataba y sobretodo, era el primero en ver lo hermosa que era ella.

Salió del baño se .igual espejo miró sus ojos y vil reflejada la mirada de Jhon, apretó sus labios formando una fina línea en ellos.

-Si nos hubiéramos conocido antes de.....¿Antes de que? Si siempre estuve comprometida con Alih, no hay ante para mí. -se dijo mentalmente y salió del baño, fue al vestidor, se colocó un pijama, y mientras sacaba su cabello, nuevamente Jhon llegó a su mente.

-¿Niña, me estás escuchando? -Tifa le llamó la atención.

-¡Eh! Si..si dime Tifa. ¿Que sucede?

Tifa la miró y sonrió.

-Dime qué te hace brillar esos lindos ojos y te roba sonrisas inconsciente, mi niña. -preguntó Tifa sabiendo y estando segura de su respuesta.

-Mi boda Tifa..mi boda con...con Alih.. -dijo intentando sonar alegre su expresión.

-Pues veo que me mientes, porque dices boda y ese brillo se apaga en tus ojos. -dijo Tifa mirando la a través del espejo, Rania dejo el cepillo sobre el tocador y se giró para ver de frente a Tifa.

-Si pudieras ver la melancolía en ellos como yo niña. ¿No eres feliz? -preguntó Tifa sintiendo pesar en su corazón.

-Esta mañana desperté segura de que casarme con Alih era la razón más que suficiente para estar feliz, nunca antes traté con ningún otro hombre Tifa..y de pronto choco contra uno con los ojos azules como el cielo, esa voz tan ronca y...y..-Rania apretó sus labios para no decir la palabra.

-Seductora..niña, esa es la palabra. ¿Cierto? -dijo Tifa sonriendo.

Rania suspiró profundo y respondió.

-Si Tifa...ese hombre tiene una voz que solo de recordar no se que me da .ese acento de voz, sus ojos tristes. Es....es lindo, maravilloso, guapo, el hombre más guapo que ví. Y me siento una mujer sin moral Tifa, no debería pensar esas cosas. -pronunció sintiendo su corazón tan acelerado que retumbaba en su pecho, apretó sus labios y cerró los ojos.

-Mi niña, es natural, estás viva, sientes, y no sientes amor por Alih, te impusieron un compromiso desde muy pequeña, no pudiste elegir, ahora ves a ese hombre y es el primero en ver tu rostro.

-Esa es una señal Tifa. ¿No lo crees? -Puede ser mi niña...puede ser. -dijo Tifa abrazando a Rania mientras ella aguantaba las lágrimas para no dejarlas rodar por su rostro.

Se pudo de pie, y sin pronunciar palabras fue a su cama, se acostó y trató de dormir.

Cerró los ojos con la imagen de Jhon en su mente.

Al día siguiente

Jhon se removió en su lugar, abrió los ojos sintiendo se aún cansando, se fue al baño, se duchó, vistio y salió a reunirse con el jeque para iniciar el proyecto.

Jhon se vistió adecuadamente, desayunó, bajo dfl hotel, subió a su auto, manejo en la dirección , que tenía en sus soy yes, llegó media hora después, bajó tomó el ascensor y subió al piso donde se presentó en la oficina del hombre más rico y poderoso de Dubai, para iniciar la construcción del Palacete que sería el regaló de bodas de su hija mayor.

Los días continuaron pasando y Jhon se había hecho una rutina de ir y venir del trabajo al hotel donde se quedaba. Una semana pasó entre ir y venir, y no volvió a recordar a la mujer de ojos lindos.

La noche llegó, estaba acostado en su cama, tomo en teléfono y mito, fotos de Arielle, de los niños, de todos ellos juntos como familia, deseo borrar todo y encontró una donde estaban los dos, la miró y cerró los ojos.

Buscó el número de teléfono para eliminar y encontró el nombre del contacto guardado, como ojos lindos.

-Nunca me enviaste las direcciones ojos lindos. -se dijo y decidió escribir.

-¡Hola!Soy Jhon. ¿Me recuerdas? -envió el mensaje y tres minutos después recibió respuesta.

-¡Hola! Si.. claro que te recuerdo, atrapaste mi velo.

-Velo travieso, no quería seguir ocultando la belleza de su dueña.

Rania sonrió y respondió.

-Jajaja, tendría que haberse quedado en su sitio.

-Y entonces jamás te hubiera conocido,. ¿Has vuelto a la playa? O tu prometido no lo permite.

-No, el no tiene idea de que salgo a dar esos paseos.

-¡Mmm! Niña traviesa, seguro serás castigada si te descubre.

Rania sintió temblar su cuerpo, y cayó en cuenta que lo que decía Jhon era una gran verdad, que no sería un simple castigo. Jhon a pesar de estar al otro lado de la línea sintió la tensión en ese silencio.

-¿Aún estás ahí? Lo siento, no quise preocuparte, fue una broma...al parecer de mal gusto. Perdóname.

Los vistos marcaron azules, señales de haber leído el mensaje del cual no recibió respuesta.

-¡Hola!

Volvió a enviar visualizando la hora de la última vez, se había conectado y no respondió el mensaje.

-¿Que hice? Ya no se ni que hago, será mejor dejarlo asi. -se dijo, suspiró 6, apretó sus ojos con sus dedos sintiendo una gran frustración.

Jhon dejó el teléfono y no insistió por el momento, sirvió un vaso de agua lo bebió y se acostó.

Sentía inquietud, no podía conciliar el sueño, daba vueltas en esa habitación, hasta que escuchó el sonido del su teléfono.

Miró a leyó las direcciones que le había enviado Rania con un simple.

-Servido, espero le ayude en algo.

-¿Se enojó? -se preguntó y marcó el número de Rania sin recibir respuesta.

"Si te ofendí en algo perdóname, no fue mi intención. " ME.

Los vistos se marcaron azules, y la frase escribiendo, pero nunca llegó el mensaje.

Jhon dejó el teléfono nuevamente y se dispuso a dormir.

Rania pasó la semana sonriendo tarareando canciones y mirando el teléfono, siempre esperando un mensaje de ese desconocido de la playa.

-Niña, te he visto sonreír estos últimos días. -dijo Tifa entregando el velo a Rania, ese velo que era su favorito.

-Tifa, tenemos que volver a la playa.

-No niña, su padre está aquí está semana, es muy arriesgado. Además el no te escribió.

-Debe estar ocupado con su trabajo Tifa.

Una semana más pasó, y Rania volvió a ser la misma chica sombría de siempre,

-Mi niña, no estés triste, ya tu padre se irá de viajes de negocios y entonces podrás ir a dar tus paseos de siempre.

-Si Tifa, iremos a la playa.

-Claro, y si tienes suerte te encuentras al hombre guapo.

-Eso espeto Tifa...eso espero. -dijo

Rania, y sonrió sintiendo su corazón latir con emoción y de pronto un mensaje llegó a su celular.

Rania miró a Tifa llevándose la mano a cubrir su gran sonrisa sintiendo su corazón desbocado.

-Me escribió Tifa, si se acordó de mi.

-Responde niña, yo estaré fuera.

Rania empezó a responder los mensajes y a reír, cuando de pronto entró Fátima y su seriedad se marco df inmediato.

-El que solo se ríe..de sus picardías Se acuerdo. -hablò Fátima con sarcasmo.

Rania sintiendo culpa y temor por lo que hacia, parpadeo y se llevó las manos a su espalda escondiéndo el teléfono.

-¿Que escondes hermanita? Parece que hiciste algo malo.

-Que dices Fátima. ¿Que malo puedo hacer, estoy escribirnfome con Alih. ¿Acaso no puedo.?

-Si claro. ¿Y que te dice? -interrogó curiosamente. Rania la miró extrañada por su comportamiento y sonrió.

-Son cosas privadas entre mi prometido y yo Fátima..no creo que tú debes saberlo. -respondió Rania invitándolos a salir.

Fátima al no recibir la respuesta que tanto deseaba escuchar no la tuvo, salió de la habitación y entonces entró Tifa. Mientras Rania leyó el mensaje.

"¡Mmm! Niña traviesa, seguro serás castigada si te descubre."

-Tienes razón Jhon, si me descubren seré castigada. -se dijo mirando el teléfono.

-¿Que sucedió niña? ¿Cómo es eso de que si te descubren?

-Tifa, escribirme con un hombre estando comprometida con otro es una traición...y yo no soy así.

Se dijo tirando el celular sobre el tocador.

Capítulo 3 CAPITULO 3

Después de compartir toda la tarde, Rania volvió con Tifa a la mansión, estaba con una felicidad que no cabía dentro de su pecho.

-Tus ojos brillan mi niña, la felicidad te desvorda por ellos.

-Tifa...esto es una locura, en un mes me casaré y después viviré encerrada como mi madre, porque Alih es igual de machista como mi padre.

-Niña, no juegues con fuego.

Rania sonrió y pidió perdón por los pensamiento que cruzaron por du mente.

"Porque me puedo quemar, y si me quemara sería en sus brazos."

Sonrió y fue al baño a ducharse.

Jhon regresó al hotel, a pesar de haber compartido toda la tarde con Rania sentía ese vacío en su corazón.

Se duvjo y cambio, salió de la habitación y fue a la pequeña terraza. Miyk al biell cierto los ojos y suspiró profundo.

-Arielle L'blank..-ptonjnc8en susurró para di mismo.

Miró la hora y llamó al botones, el cuál subió enseguida. Tocó el timbre y Jhon se presentó.

-Señor...¿Se le ofrece algún servicio?

Jhon pensó y dudó por un momento pero al final preguntó.

-Si ..se que no es América y que las costumbres son diferentes, pero...deseaba saber si hay algún lugar para hombres..un bar que se yo.

El joven sonrió, miró a los lados y entró a la habitación.

-Por fin alguien que no es de mi cultura. -respondió y continuó.

-Verás conozco un lugar muy lindo, incluso hay mujeres, el lugar es clandestino, para hombres. Pero hay un problema, si te ven vestido así como americano el dueño no te dejará entrar.

-¿Entonces?

-Primeramente me presento,. Hola! Soy Mustafa.

-Mucho gusto soy Jhon. Pero dime dónde consigo encontrar tu tipo de ropa.

-De eso me encargo yo, espera y regreso.

Jhon miró salir a Mustafa, y se dispuso a comer. Y media hora después llegó Mustafa con la vestimenta. Jhon se colocó las ropas árabe, se miró al espejo y salieron para ir al lugar clandestino.

-¿Y donde es ese lugar Mustafa? -preguntó sintiendo curiosidad, el Uber entró por un camino solitario y quince minutos después un gran portón se abrió, el Uber presentó la credencial y pasaron, siguiendo el camino entrando por el túnel donde habían guardias de seguridad.

-Servido señores. -dijo el chófer , el primero en salir fue Mustafá con una enorme sonrisa, luego salió Jhon, presentaron sus credenciales y los dejaron pasar.

Habían muy pocos hombres sentados en las mesas, unos cuatro a los que no vio sus rostros, pues Mustafá había advertido de no mirar a nadie a la cara, la música era suave y una fina capa de humo que salía de una cámara, daba al lugar un toque de misterio.

-Había escuchado de este lugar, y en verdad está muy restringida la llegada, es muy exclusivo, son muy pocos los hombres aquí.

-¿Y que pasa si lo descubren?

-Somos hombres encarcelados de por vida.

-Y aún así se arriesgan a estar aquí. En verdad son muy estrictas las leyes aquí.

-Asi es amigo, y me encantaría viajar a América y probar un poco de la libertad. - dijo Mustafá.

Una de las mujeres se acercó saludó a Mustafá muy sonriente y luego miró fijamente a Jhon, sirvió la bebida y salió de ahí.

-Creí que llevaban el rostro cubierto. -dijo Jhon mirando en dirección a donde se fue la mujer.

-Así es, Pero aquí, no creo divulguen su identidad. -respondió Mustafá y, todos bebieron.

Bebieron toda la noche y lo único que Jhon repetía era el nombre de Arielle L'blank.

-Ya olvídala hermano, creo fue un error traerte aquí, en verdad perdón por traerte a este lugar. -dijo Mustafá quedándose dormido. Jhon bebió el último sorbo, se puso de pie y caminó sin saber exactamente dónde ir, abrió la puerta, caminó por un pasillo y llegó a unas escaleras, como pudo subió dando traspasos de lo ebrio que estaba. Creyó ver a la mujer que le sirvió la bebida y no supo que más pasó.

Al día siguiente, Jhon despertó con los gritos desesperados de una mujer de ver a un hombre de espaldas en su cama, y sin poder ver su rostro.

Jhon despertó aturdido sin saber dónde estaba, cuando abrió bien los ojos y ver a una mujer a su lado sentada, asustada y otra gritando temerosa por su presencia.

Jhon como impulsando por un resorte se puso de pie mientras la mujer con el rostro cubierto abría los ojos tan sorprendida como el, se sentó a un lado de la cama sintiendo el miedo calar sus huesos.

-¿tu? -pronunció Rania al ver a Jhon y sin entender como fue a dar ahí a su habitación.

-¿Y que haces en mi cama? -preguntó Rania sintiendo su corazón salirse por la boca.

-¿Donde estoy? ¿Quienes son ustedes? ¿Quien carajos son? -preguntó algo asustado, y sin comprender nada, lo único que recordaba era el rostro una mujer sirviendo bebidas, miró a Rania, caminó al lugar donde estaba a descubrir su rostro cuando una mujer mayor entró, su mirada de sorpresa fue tanta que se llevó las manos a su rostro cubierto dándose la vuelta y quedar de espalda.

-¿Que hiciste hija? Cómo pudiste, como le explicaremos esto a tu prometido, como le daremos la cara a la familia Al-Rashid, y Khalid, ¡por Alá! Khalid Al-khalifa te matará hija mía, y la familia Al-Rashid, dejara nuestra reputación en la ruina.

-No madre, no entiendo nada, yo...yo no..no conozco a este hombre. -respondió Rania Al-khalifa asustada sin entender nada.

-Entonces este hombre se metió en tu habitación y abuso de ti, le diré a padre todo esto. -dijo Fátima al ver que Khalid se acercaba.

Rania abril los ojos por las palabras de su hermana y su cuerpo tembló al escuchar a su padre.

Khalid entro ir el escándalo que tenían y se encontró con la mirada confusa de Jhon.

-¿Arquitecto Maxwell? ¿Que hace en la habitación de mi hija,? -preguntó muy sin gesto algún, miró fríamente a Jhon h luego a Rania que temblaba de miedo.

-Padre...yo...yo..-Rania no podía articular palabras, el temor que sentía era tanto que sus palabras se atragantan en su garganta.

-¡Contestes! -gritó y Rania dio un salto del susto.

Khalid miró a Rania y luego a John y sentenció.

-Este hombre irá a la cárcel y tú no te casarás nunca, ahora será Fátima quien se case con la familia Al-Rashid. -dijo Khalid Al-khalifa al momento de salir de la habitación, y mirarar al arquitecto que había contratado para la construcción del palacete. Rania abrió los ojos como plato al escuchar la nueva orden de su padre y corrió tras de el.

-¡No! ¡No padre por favor! No me puedes hacer esto. -casi suplicó lanzándose al suelo de rodillas ante su padre, quien miró fijamente a Jhon y sentenció.

-Todo mal acto tiene su castigo. -dijo y continuó ejanfo a Rania tirada al suelo. Fátima sonreía al cef hofi lo ocurrido y se acercó a Rania.

-Así es hermanita, la reputación de papá no quedará en la ruina por tu culpa, yo me sacrificaré por ti. -habló Fátima fingiendo preocupación, y mortificación , Rania la miró entendiendo todo.

-Hablaré con mi padre, aquí no pasó nada. ¿Verdad jh...señor? Dígale a mi padre como llego hasta aquí. -pidió Rania desesperada a Jhon, que no podía explicar nada por qué no recordaba nada.

-Yo..yo no recuerdo nada no se ..

Khalid salió furioso de la ha habitación, fue a la oficina y llamó a los guardias, ordenando sacar a Jhon, Amina salió tras de Khalid sintiendo temor por las acciones de su hija.

Fátima miró salir a todos, miró a Rania y sonrió sarcástica.

-Te dije que Alih no era para ti. - susurró, para después reírse con la satisfacción de haber logrado lo que quería separar a Alih de Rania.

-¡Fuiste tu! ¿Cómo pudiste hacerme esto Fátima? ¿Que te hice? ¿Por qué me odias tanto? ¿Por qué destruyes mi vida sdi, mi reputación? -preguntó Rania sin entender las actitudes Fátima, desde pequeña siempre deseaba todo lo que Rania tenia... Fátima caminó al rededor de la habitación y recordando las leyes impuestas para deshonra de una mujer.

-El precio de la deshonra es la muerte. ¿Recuerdas? Papá creé que el pobre inocente abuso de ti. Tienes dos opciones, o te casas con ese desconocido, o el.. se muere, y esa muerte caerá sobre ti.. -habló Fátima Al-khalifa sin quitar la mirada de satisfacción sobre la de oryor de Rania.

-No tienes todo el tiempo que te dé la gana hermanita, el reloj sigue tic Tac, tic Tac, padre debe estás furioso y tú prometido en una celda esperando su castigo .

Rania cerró la ojos ante esas palabras que sabía eran verdad, salió de la habitación y corrió dónde estaba su padre y Jhon.

-Esto no es América, donde utilizas a una mujer a tu antojo, y la dejas como si nada, tu acto merece un castigo. -casi gritó furioso Khalid.

-Señor..le juro..-intentó explicarle jhon.

-¿O te casas o te mueres,? Elije.

Jhon miró a Rania entrar como un vendaval, tenía sus ojos llenos de lágrimas que se en jugaban en el velo que cubría su rostro.

-No pueden obligarme a casarme con una mujer que no conozco. -habló con los dientes apretados.

-Pero aún así sin conocerla te metiste en su cama. -refutó Khalid Al-khalifa muy furioso.

-Padre, por favor escucha...-pidió Rania suplicando.

-¡Cállate mujer indignada. ¿Cómo has podido deshonrar mi casa.

-Padre las cosas no son como crees..

-Encuentro a este hombre en tu cama, y las cosas no son como las creo.

Rania vio que Khalid que no entendería razones.

-Lleven lo a una de las celdas de castigo. -ordenó Khalid a sus guardaespaldas.

Rania sintió temor al ver qué los guardias se llevaban a Jhon, miró a su padre y dijo lo primero que le se le vino a la mente.

-¡Padre! Yo escojo mi destino. -Soltó de una Rania Al-khalifa. Jhon se giró y la miró fijamente, creyó que todo lo que sucedía a su alrededor era producto de su embriaguez.

-¿Que dices mujer.? -Jhon, susurró para así mismo.

-Que si..yo lo invité a mi habitación, yo..yo..el no abusó de mi padre, yo lo escogí por qué no amo a ese hombre con el que me comprometiste ese niña, odio esas costumbres, toda mujer debe escoger al hombre que ama y lo ser utilizada como mobeds de cambio.

Jhon se sorprendió ante las palabras de Rania, estaba seguro de que la muerte no sería su castigo, pero al ver qué Rania aceptaba casarse comprendió lo equivocado.

Khalid hizo señas a los hombres que lo traigan de regreso y lo llevaron frente a el.

-Mk hija acepta su hacer llevado a un hombre a su habitación argumentando que te ama. -full Khalid y Jhon miró a Rania sin entender dj juego.

-Señor..le juro que las cosas no son como las creé

-Por favor,, no digas nada pig favor. -pidió Rania hecha un manojos de nervios. Khalid la miró y habló...más bien sentenció.

-No habrá ceremonia de bodas, se casarán y se irán de aquí. -dijo mirando fijamente a jhon

-Y tú, construir, en Palacete para Fátima, cumplirás con los contratos firmados. -ordenó y salió de ahí dejando a Rania y a Jhon somos.

Jhon la miró sin entender nada, se sentía mareado y aturdido.

Se acercó a Rania y se negó a aceptar todo lo que se dijo ahí.

-¡Ja! Estás loca mujer. ¿Cómo es eso de que me casaré contigo? Si apenas te conozco, nunca antes te vi..y si acepto este matrimonio será aceptar lo que no hice.

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