Después de correr hacia el bosque, porque la media noche había llegado encontré el lugar perfecto este quedaba en medio del bosque, pues este estaba rodeado de árboles en este punto específico la luz de la luna se reflejaba completamente y su esplendor estaba en su máximo punto.
Sabía que el momento había llegado y no me resistí mi cuerpo comenzó a arder y cuando creía que lo peor había pasado los huesos de mi cuerpo comenzaron a romperse caí al suelo desplomada del dolor, este era muy insoportable cada hueso se rompía y se acomodaba en una posición distinta, esto duró algunos minutos más hasta que pude notar como ya no estaba en forma humana sino en la de un lobo, pero por desgracia no podía ver como era y tenía muchas ganas de conocer a mi loba.
Aun así estaba feliz muy pocas personas en la manada obtienen su transformación al primer intento, aunque si lo consigues o no debes de entrenar por si hay una guerra, pero me di cuenta que no era momento de estar feliz por la transformación ya que estaba demasiado cansada incluso para moverme y eso sería un gran problema más ahora que no sabia que hacer a continuación pues nadie me dijo nada al respecto o mas bien nunca puse atención cuando lo hacían.
- ¡Tenemos que cazar algo! Así recuperaremos energías.
- ¿Quién eres tú? Dije nerviosa pues no veía nadie a mi alrededor.
- ¡soy tu loba LIli! desde ahora somos una sola.
- ¡disculpa! estaba tan emocionada que lo olvide
Traté de ponerme de pie pero era muy difícil, mi cuerpo era muy pesado aun así reuní la fuerza y me paré. Al hacerlo corrí lo más rápido posible hasta que por fin encontré una presa, al principio me dio un poco de asco pero sabía que debía acostumbrarme.
Al terminar corrí al lago quería ver mi reflejo y ver que tal me miraba no esperaba mucho pues mis padres solo eran lobos ordinarios sin ningún rango y era de esperar que seria igual a ellos, no era que me molestara pero era lo que esperaba.
Cuando llegó al pequeño lago que estaba a las afueras del bosque me acerqué lentamente para mantener el misterio pero cuando me vi ahí estaba sorprendida mi pelaje era blanco muy pocos en la manada lo tenían asi pero no era algo sorprendente y mis ojos no se apreciaban bien por la oscuridad pero podría jurar que eran rojos pero sabía que eso era imposible ya que solo los alfas tenían ese color y supuse que solo era por la oscuridad y que posiblemente serían cafés es como los de mis padres.
- tengo más sorpresas de las que crees.
- ¿De qué estás hablando Lili?
- pronto lo sabrás, No seas impaciente, eso no es digno de un líder.
- ¡Yo no soy un líder! Aunque hubiera una guerra sólo sería uno más de los protectores del alfa.
- ¡Podemos ser todo lo que tu quieras! No siempre los soldados de rango bajo tienen que obedecer al jefe, en casos especiales el jefe debe de callar y obedecer.
- Lili dices cosas muy extrañas, Aunque así fuera sinceramente creo que yo sería la persona menos adecuada para decirle algo al alfa, solo soy una adolescente que quiere vivir una vida tranquila y él un hombre de 45 años que aunque en años lobo aparenta 20 ya es un viejo mucho mayor y con mucha experiencia.
- Qué más da, aunque tuviera 100 se seguiría viendo joven, de todas maneras vivirá algunos cientos de años mas y tu tambien asi que no temas yo te cuidaré.
- vaya que si fanfarroneas lili, dije molesta porque era de mucha ayuda.
Cerré la conección con Lili, sentía que ella se comportaba muy extraño era como si dijera palabras confusas disfrazadas de cuidado, deje de pensar en eso y me fui a casa pues era muy tarde y mañana seria un largo día debido a que tenía que presentarme delante de los demás lobos y eso sería agotador.
Ese mismo día temprano.
Estaba profundamente dormida cuando comencé a sentir una mano cálida rozando mis mejillas, abrí los ojos lentamente solo para encontrarme con la mirada de mi madre jimena y una hermosa sonrisa dibujada en su rostro al sentarme en la cama pude notar el pequeño pastel que traía en sus manos.
- ¿mamá para que es el pastel? Dije un poco adormilada pues aún no captaba que dia era hoy y porque motivo ella me traía pastel.
- ¡tu siempre tan despistada! Hoy es tu cumpleaños hija, hoy es el día tan esperado.
Las palabras de mi madre fueron como un balde de agua fría para mi, incluso el sueño se fue por completo y me sentía muy sobria y mi descontento hablo por mi pues no estaba nada feliz.
- ¡mamá no se que tiene de especial este dia! Para mi solo es el dia que se arruinara mi futuro por culpa de este dia tengo que dejar la escuela tengo que someterme a un raro entrenamiento que no quiero pues las personas como nosotros son tratadas horrible y odio eso.
- ¡hija, es normal que los lobos de rango más alto sean prepotentes! Debes ser fuerte y demostrar tu valentía y te respetarán, tus estudios no son tan importantes como esta manada todos somos una familia.
- ¡mamá! ¿una familia que se trata desigual? Yo no quiero una familia así quiero ser normal no quiero ser un lobo, solo deseo esperar que mi transformación no llegue.
- ¡hija no digas eso! La manada te necesita desde hace 25 años que el alfa busca a su mate y no la encuentra mientras eso no pase la manada es débil.
- ¡mamá esto no es justo! Mis lagrimas calleron en vez de ser un dia especial para mi realmente era un martirio pero tenía que hacerlo pues el castigo sería la muerte o el exilió si decidía no ser parte de la manada y eso conlleva a no ver a mis padres nunca más.
- ¡hija se que no es justo! Si las cosas fueran diferentes otra cosa seria, esperemos que el alfa encuentre pronto a su mate y ella sea alguien buena que ponga las cosas en orden y se acaben todas estas reglas abusadoras.
- ¡Han pasado 25 años! El antiguo alfa espero 200 años por su mate, no esperare tanto para ser libre, prefiero perder toda esperanza en este momento ¿al menos puedo disfrutar este último día?
- ¡Está bien hija! Sal a donde tú quieras.
La plática concluyó aqui, se que mi madre me dejaría elegir si fuera posible solo tiene miedo que yo escoja algo malo y el alfa termine matandome por mi desinterés ya que matan o destierran también a los débiles para eso son los entrenamientos rigurosos para ver el desempeño de cada uno y su alguien no pone de su parte se deshacen de ellos pues el alfa cree que no necesita lobos débiles.
Sali a caminar un poco queria distraer mi mente no pensaba en nada cuando choque con alguien incluso llege a pensar que era un poste pues estaba tan duro como piedra y no se movio nada por el golpe solo yo caí, al voltear hacia arriba pude verlo media aproximadamente un metro ochenta su piel era morena y cabello negro sus rasgos bien definidos pero tenia un par de marcas de guerra en los brazos por esas marcas pude darme cuenta que contaba con mas de 40 años.
- ¡disculpe señor no lo vi! Me puse un poco apenada ya que por su aura pude darme cuenta que era un beta.
- ¡una humana tan débil no debería de estar aquí! O podría ser aplastada.
Su tono era arrogante odiaba que se comportan de esta manera solo por ser más fuertes.
- ¡con todo respeto eso no es de su incumbencia! Dije para después darme la vuelta no quería saber qué contestaría o diría ya que no me interesaba.
- ¿Qué dijiste? Eres una maldita insolente, el me tapo el paso yo solo media 1.50 eso le hacía más fácil para él interponerse en mi camino y cuando se interpuso en mi camino algo dentro de mi quería asesinarlo pero en esta circunstancia el me asesinaría a mi.
- Trate de evitarlo pero no me deja en paz, ¡deja de molestarme! Acaso no ves que no me interesa hablarte.
- ¿acaso huyes porque tienes miedo? Dijo él en tono burlón.
- ¿a quién? ¿a ti? Solo eres un viejo ¿acaso crees que das miedo? Estas equivocado para mi solo eres una persona mayor que busca atención.
Pude ver como mis palabras lo habían hecho enojado con éxito.
- ¡Te mataré maldita! Dijo y su cuerpo comenzó a emanar humo pude darme cuenta que estaba por transformarse y eso no conlleva a nada bueno.
Al pensar que hacer escuche una voz en mi cabeza, ¡grita lo más alto que puedas y se detendrá!
No sabia si lo que estaba pensando era real o solo seria mentira pero en ese momento no me quedaba de otra.
- ¡Para! Dije gritando, aunque estaba apenada porque mucha gente nos había rodeado grite muy enojada a pesar de todo, los presentes comenzaron a reír por mi patético intento pero algo sorprendente paso el se detuvo al igual que su transformación.
Al volver a la normalidad me miró como un cachorro regañado.
- ¡Lo siento! Ahora veo que no es una humana normal.
El dijo esto para después marcharse y esas palabras solo confundieron mucho mi mente pero no le tome importancia solo creí que eso lo había leído en algún libro y que por esa razón había resultado.
Preferí regresar a casa ya que no me interesaba seguir paseando no después de este acontecimiento, cuando llegue a casa mis padres no se encontraban supuse que estaban haciendo algunos de los trabajos que el alfa le encomendó y ese estupido entrenamiento.
Me acosté un rato en mi cama y pude escuchar mi celular sonar.
- Por favor mañana presentarse en el lugar de entrenamiento para novatos.
Era un mensaje del encargado de los entrenamientos, no sabia como habia conseguido mi número pero supuse que era obra de mis padres asi que no le tome mucha importancia.
Odiaba todas esas reglas y todo lo que conllevaba ser un lobo, yo solo deseaba encontrar a mi mate y que esté fuera de otra manada porque si era asi podria tener almenos un futuro mejor y lleno de felicidad, pues cuando tu mate es de otra manada eres transferida a ella o al menos en el caso de las mujeres.
Deje de pensar en eso pues sabía que era una tontería, me era imposible creer que algun dia pudiera ser feliz, me quede dormida poco después de acostarme en la cama, cuando desperté eran casi las 11 de la noche y recordé que solo había comido un poco cuando salí de casa en la tarde.
Baje a comer pues tenía que salir al bosque a esperar mi transformación si es que ocurre o si no era así de todos modos tenía que hacerlo hasta que pasara.
Baje a comer ahí estaban ellos mi padre espero a que terminara de comer para hablar conmigo.
- ¡hija ha llegado el momento! Estoy muy feliz, podía ver que decía la verdad y en ese momento no podía decirle que yo no lo estaba o lastimara sus sentimientos.
- ¡yo también estoy feliz hija! Solo recuerda lo que hablamos, cuidate en él busqué.
- ¡lo aré! Dije un poco sería pues ami no me hacía feliz y sentía que hacia mucho al almenos no decirlo.
- ¡hija no importa lo que seas! Sabes que de todas maneras estaremos orgullosos de ti, mi padre dijo esto sabía que lo decía porque era casi imposible que mi rango fuera más alto ya que el de ellos era muy bajo.
- ¡lo se papá! Mientras pueda transformarse lo demás no importa.
Dije esto para consolarlo pero en realidad deseaba no poder tener una transformación.
Después de eso salí de casa espere algunos minutos antes de comenzar a correr.
Después de correr hacia el bosque porque la media noche había llegado, encontré el lugar perfecto en medio del bosque pues este estaba rodeado de árboles en este punto específico la luz de la luna se reflejaba completamente y su esplendor estaba en su máximo punto.
Sabía que el momento había llegado y no me resistí mi cuerpo comenzó a arder y cuando crei que lo peor había pasado los huesos de mi cuerpo comenzaron a romperse caí al suelo desplomada del dolor este era muy insoportable, cada hueso se rompía y se acomodaba en una posición distinta, esto duró algunos minutos más hasta que pude notar como ya no estaba en forma humana sino en la de un lobo pero por desgracia no podía ver como era y tenía muchas ganas de conocer a mi loba.
Aun así estaba feliz muy pocas personas en la manada obtienen su transformación al primer intento aunque si lo consigues o no debes de entrenar por si hay una guerra, pero me di cuenta que no era momento de estar feliz por la transformación ya que estaba demasiado cansada incluso para moverme y eso sería un gran problema mas ahora que no sabia que hacer a continuación pues nadie me dijo nada al respecto o mas bien nunca puse atención cuando lo hacen.
- ¡Tenemos que cazar algo! Así recuperaremos energías.
- ¿Quién eres tú? Dije nerviosa pues no veía nadie alrededor.
- ¡soy tu loba LIli! desde ahora somos una sola.
- ¡disculpa estaba tan emocionada que lo olvidé!
Traté de ponerme de pie pero era muy difícil, mi cuerpo era muy pesado aun así reuní la fuerza y me pare al hacerlo corrí lo más rápido posible hasta que por fin encontré una presa al principio me dio un poco de asco pero sabía que debía acostumbrarme.
Al terminar corrí al lago queria ver mi reflejo y ver que tal me miraba no esperaba mucho pues mis padres solo eran lobos ordinarios sin ningún rango y era de esperar que seria igual a ellos.
Cuando llegó al pequeño lago que estaba a las afueras del bosque me acerqué lentamente para mantener el misterio pero cuando me vi ahí estaba sorprendida mi pelaje era blanco muy pocos en la manada lo tenian asi pero no era algo sorprendente y mis ojos no se apreciaban bien por la oscuridad pero podría jurar que eran rojos pero sabía que eso era imposible ya que solo los alfas tenían ese color y supuse que solo era por la oscuridad y que posiblemente serían cafeses como los de mis padres.
- ¡tengo más sorpresas de las que crees!
- ¿de qué estás hablando Lili?
- ¡pronto lo sabrás! No seas impaciente, eso no es digno de un líder.
- ¡yo no soy un líder! Aunque hubiera una guerra solo sería uno más de los protectores del alfa.
- ¡podemos ser todo lo que tu quieras! No siempre los soldados de rango bajo tienen que obedecer al jefe, en casos especiales el jefe debe de callar y obedecer.
- ¡Lili dices cosas muy extrañas! Aunque así fuera sinceramente creo que yo sería la persona menos adecuada para decirle algo al alfa, solo soy una adolescente que quiere vivir una vida tranquila y él un hombre de 45 años que aunque en años lobo aparenta 20 ya es un viejo mucho mayor.
- ¡Qué mas da asi tenga 100 años! De todas maneras vivirá algunos cientos de años más y tu tambien asi que no temas yo te cuidaré.
Cerré la coneccion con Lili sentía que ella se comportaba muy extraño era como si dijera palabras confusas disfrazadas de cuidado, deje de pensar en eso y me fui a casa pues era muy tarde y mañana seria un largo dia devido a que tenia que presentarme delante de los demas lobos y eso sería agotador.
Al llegar a casa mis padres ya estaban dormidos, entré a mi habitación quería descansar había sido una madrugada extraña y muy larga para mi, solo sentía mi cuerpo exhausto por todo lo que había pasado.
Mi alarma comenzó a sonar a las 7 de la mañana quería seguir durmiendo sentía que solo habían pasado un par de minutos y aunque no fuera verdad así se sentía, el cansancio en mi cuerpo era tormentoso nada parecido a lo que me habían contado.
Después de darme un baño y arreglarme un poco para estar presentable baje.
Traía un pantalón de mezclilla y una blusa mi cuerpo no era la gran cosa, mi cabello negro lo sujete en una coleta y no use maquillaje ya que posiblemente sudaria y eso no seria nada conveniente.
Al bajar ahí estaban ellos después de desayunar me acompaña hasta donde debería de ir pues yo no sabía nada al respecto y si iba sola de seguro me perdería.
Ellos se fueron y yo me preparé para entrar, cuando llegué ahí había 4 personas más 3 chicos y otra chica ella traía demasiado maquillaje e incluso tacones pero deje de verla por completo cuando el encargado del entrenamiento llegó, ¡o no es el hombre de ayer! pensé aterrada pues podía ver que los proximos dias serian un infierno.
Él me miró pero no dijo nada, actuó muy profesional, - ¿cuántos de ustedes pueden transformarse?
Todos levantamos la mano y eso fue una sorpresa para él.
- ¡vaya veo que tenemos expertos! Quiero que me muestren su transformación en este momento.
La chica de nombre Jessica se transformó primero su loba era café con ojos amarillos, pero parecia devil pues no era muy grande.
Continuaron los chicos uno de ellos era de pelo cafe y ojos miel otro negro con ojos amarillos y el ultimo rojizo con ojos cafeses,
Cuando llegó mi turno entré en pánico y no quería transformarme.
- ¡no tengas miedo! Yo estoy aquí solo concentrate y lo conseguirás.
Me concentré justo como Lili había dicho y pude transformarme, cuando me puse de pie me di cuenta que no había sido tan doloroso como antes pero en eso note que todos me miraban con mucha sorpresa.
Volví a mi figura normal y el entrenador llamado carlos chia me miró sorprendido.
- no sabia que teniamos un alto rango aquí, tal parece que eres un beta.
El no parecía seguro pues sus ojos parecía que quería decir algo ¡en un momento vuelvo! Tengo que llevar esto a registró.
Dijo el un poco nervioso para después marcharse.