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El CEO Es Un Alfa

El CEO Es Un Alfa

Autor: : Sra De Taker
Género: Hombre Lobo
Leah no cree en el amor y mucho menos en las palabras dulces que vienen en rosas llenas de espinas. Ella es una gran bailarina de ballet, pero una lesión, la dejó fuera de los escenarios y con un amargo recuerdo de esa noche. Ares, Alfa de la manada Diamond de Irlanda, ahuyenta a las mujeres porque no ha encontrado a la persona destinada para él y tiene tantos secretos en su vida, que prácticamente es un misterio ante la nueva profesora de ballet de su hija. Dos personas tan diferentes y el destino decidió unirlos, para sacar los oscuros y más profundos secretos que sus almas guardan. Ella, no ha llevado una vida fácil y le teme a las personas, debido al incidente de esa noche. Él, no había podido olvidar a la madre de su hija, pero una nueva mate, le pone la vida de cabeza. ¿Será que Ares es el causante del amargo recuerdo de Leah?

Capítulo 1 Sinopsis

Leah era una adorable mujer irlandesa, su vida había sido difícil desde su niñez, hasta el día que fue adoptada por una familia de buena posición económica, que prometía darle una buena vida. Pero antes de lo que pudiera imaginar, su nueva familia le había dado la espalda después de lo que sucedió una terrible noche.

Desde entonces, Leah no ha dejado de tener pesadillas, soñaba cada noche con lo ocurrido, pero se negó a flaquear, no ahora que tenía un sueño por el que luchar. Leah toma una decisión definitiva, a solo unos meses de poder saber si podía volver a bailar, decidió mudarse de su país con los ahorros que se había hecho, al ser una bailarina reconocida.

Pero no todo sale como ella tenía planeado, sus primeros meses en el país extranjero son difíciles, sobre todo, cuando su antiguo jefe decide jubilarse y dejar la presidencia en manos de otra persona. Ares es un hombre con miles de secretos y eso, causa en Leah, una sensación extraña.

Cada vez que sus ojos se posan sobre ella, se encuentra tentada a salir corriendo. Hay algo en él que le causa un miedo que ella no puede explicarse.

Leah no cree en el amor y es una rosa, llena de muchas espinas.

Ares no había podido olvidar a la madre de su hija y le ruega a la Diosa Luna, que no aparezca una nueva mate.

Sus vidas están llenas de secretos y un misterio los involucra sin saberlo.

Dos personas tan diferentes y el destino decidió unirlos, para sacar los oscuros y más profundos secretos que sus almas guardan.

¿Y si en vez del destino, decimos que fue la Diosa Luna que decidió jugarles una jugarreta?

Brilla tanto como puedas y siempre saca la bestia interior.

Este es el segundo libro de la Saga Luna.

Conocerán la historia de Ares, el hermano mayor de Velkan.

Capítulo 2 Prefacio

Bosque Encantado de Hoia-Baciu-Rumanía.

Cumpleaños de Velkan y ascenso a Alfa.

Diez años atrás...

Ares.

Un día, solo eso faltaba para que mi hermano tomara su lugar como alfa de la manada Guaico, una población mestiza donde los lobos conviven con los vampiros, hadas, ángeles, demonios, brujas y muchísimas cosas más. Yo era su Beta, no diré que el mejor de todos, pero estaba con él. Mara y Katrina también estaban desde el inicio de todo esto y Katrina, siempre estuvo de mi lado, amándome, aun sabiendo que yo la rechazaba.

Yo no quería otra mate... mi luna no podía ser ella, mi lobo la rechazaba y mientras lo siguiera haciendo, yo no podía hacer nada.

¿Por qué dije que faltaba un día para el ascenso a alfa de mi hermano? Mi padre estaba cegado por el poder y necesitábamos que Velkan tomara su posición. A mí me iban a enviar a otro lado, porque una manada en Grecia, estaba vagando sin rumbo con un Alfa abusivo y yo me haría cargo de la manada.

Sería el nuevo alfa y aunque no estaba de acuerdo en dejar mi manada por ir a otra, podía adueñarme de esa y no veía problema.

-¿Entonces, esta vez sí entendiste bien? -la voz de Taker, le explicaba a Sara lo que debía hacer-. No saques cuentas de acuerdo a las fechas de tu dimensión porque no te darán igual, nada es similar al lugar de donde vienes. Pensándolo mejor, es como si nosotros viviéramos solo a seis horas de diferencia, pero lo que cambia es que nosotros aquí existimos y en tu dimensión no.

La mate de Velkan venía de otro lado, era algo bastante fuera de lo común porque no nos quería, pero al ir pasando el tiempo, le fuimos agarrando cariño y se terminó ganando el lugar de Luna de la manada.

Yo me encontraba a una distancia en donde pudiera darle espacio a ella. No quería que se sintiera más presionada de lo que ya estaba.

Aún nos tenía un poco de miedo.

Ahí se encontraba nuestro padre, muy serio viendo a Velkan, el color de sus ojos cambiaban rápidamente y no sé podía definir un color en específico. Algo que teníamos en nuestra manada, que nos distinguía del resto, eran nuestros ojos. Somos lobos originales, pura sangre y aunque mi hija fue rechazada por no venir de una loba pura, también nació con heterocromía. El miedo se apoderó del cuerpo de Sara al ver la sonrisa macabra de mi padre. Taker da dos pasos hacia adelante y Aarón aparece de la nada a su lado, ella se gira a verlo y está completamente transformado en un demonio, Mara está a su lado, sus orejas puntiagudas y un color verde claro en su piel, la hacen sorprender, Katrina es... ya ustedes saben como es ella. Todos estaban esperando el ataque de mi padre y por mi parte, solo podía intervenir si Sara se encontraba en peligro.

Aún no era momento para eso.

Velkan me había pedido proteger a su mate.

Una campana sonó a lo lejos, haciéndome erizar su piel, los humanos que quedaban se transformaron en lobos y todos hicimos una reverencia en dirección a Velkan.

Había llegado la hora.

-¡No, no lo alaben que su alfa soy yo! -gritaba, Daniels.

Los vampiros, mis amigos, Taker... todos, hacían reverencia ante Velkan, ella miró al cielo y la última luna llena del año brilló fuertemente.

Iluminaba el bosque y no había ni una nube que se interpusiera en ella.

-¡No permitan que él ascienda porque destruirá a la manada a su antojo! -se volteaba en busca de algún tipo de ayuda.

-Son las doce... -dijo mi madre con orgullo-. Mi hijo pudo controlar su lobo interior y la diosa Luna le permitió llegar a alfa legendario. Después de cuatrocientos años volvemos a tener un lobo de sangre pura.

Yo era el hermano mayor, pero debido al nacimiento de mi hija, nunca pude tomar el lugar como alfa.

También era un lobo de sangre pura.

La madre de mi pequeña era un hada y eso no estaba bien visto... no ante los ojos de Daniels, el hombre que consideré mi padre por muchos años.

-¡Por favor, que alguien lo ayude o haga algo para que no sienta más dolor! -intentó acercarse, pero Aarón la detiene, su mano quema su piel haciéndole hacer una mueca de dolor.

Ella abrió los ojos con sorpresa y asintió rápidamente, vuelve a ver a Velkan y quedó impactada al ver su pecho levantarse y nuevamente crujir, empezó a llorar y sentir desespero por no poder hacer nada.

-No llores, bonita. Yo estoy bien y si tú lloras me harás sentir inútil por no poder hacer nada para ayudarte -se podía sentir el dolor en la voz de mi hermano.

-Lo prometo. No lloraré más -limpió sus lágrimas, y le sonrió cuando sus ojos se encontraron con los de ella.

Eché de menos a mi mujer...

Eché de menos a Amelia...

-Así eres más hermosa, mi luna -su voz temblorosa, me apretaba el pecho.

Como lobo o como hermano, no podía hacer más nada que solo esperar en silencio.

Aunque yo estaba dándole mis respetos al nuevo alfa, no podía dejar de proteger a Sara. Su cabeza giraba de un lado al otro esperando que todo acabara. Nuestro padre estaba de espaldas peleando con mi madre, ella aprovechó de acercarse de manera sigilosa a mi hermano.

"No te muevas, Ares"

Esa era la voz de mi hermano... Tampoco pensaba hacerlo.

Verlos de esa manera me recordaron a Amelia.

-Hola, tonto -me dice cuando llegó a mí, estaba acostado en medio del campus de la universidad-. ¿Qué tan mal te fue en el examen de mercado de capitales?

Podía escuchar el latido acelerado de su corazón. La conocí en mi segundo año de universidad y la reclamé como mía. Desde ese entonces estamos juntos y esperamos tener una vida feliz, obviando el hecho de que yo seré un alfa pronto.

-Eres la mujer más hermosa que mis ojos pudieron conocer -respondo su saludo, me siento en la grama mientras la veo-. Soy un genio, sabes mejor que nadie lo increíble que soy en todo esto.

Al ser el próximo alfa, tenía muchas presiones y no debía fallar nunca.

-Lo sé y por eso te amo -besó mis labios.

El crujido de los huesos de Velkan, me regresan a la realidad, su piel gris, su cabello estaba creciendo y la forma de su rostro estaba cambiando, colmillos salieron de su boca y su nariz estaba cada vez más alargada.

Su rostro estaba perdiendo su forma humana.

Era peligroso para ella.

-¡Sara! -fui rápidamente hacia ella, tomándola de la cintura y levantándola del suelo-. No es seguro para ti estar ahí.

El aullido de un lobo se escuchó muy cerca, un relámpago cayó en Velkan y sentí como el cuerpo de Sara se tensó.

-¡Velkan! -gritó entre lágrimas.

Mi padre se transformó en lobo y varias brujas vestidas de negro aparecieron para estar a su lado. El cuerpo de Velkan había desaparecido y el resto de la manada nos pusimos en alerta por la aparición de las brujas.

Intento apartarla del lugar, pero las brujas nos rodean y alejan del resto de la manada. Los aullidos y los gritos en otros lados del bosque se escuchaban.

-¿A dónde van? Esta forastera no se va de aquí a menos que esté muerta -mi padre la mira con asco y a mí, con decepción.

-Debemos sacarte de aquí como sea -murmuro, tomándola del brazo, la empiezo a jalar mientras los demás pelean contra las brujas.

Antes de que alguien pudiera decir algo más, mi padre nos golpeó con una de sus patas, Sara y yo fuimos lanzados por el aire, logrando que la espalda de la pelirroja fuera golpeada por un árbol, el dolor fue intenso, desgarrador y tan doloroso que su rostro no supo controlar tantas emociones juntas.

-Sara, ¿estás bien? -le pregunto, haciéndola sobresaltarse cuando llego a ella nuevamente, intentó levantarse, pero el dolor era demasiado intenso-. Mierda, Sara... tú no...

Me sonríe.

-No digas nada. Pásame tu mano y ayúdame a levantarme -me pide con dificultad-. Solo es un pequeño golpe en la espalda.

-Velkan me va a matar cuando vea que te golpearon así, Sara -la ayudo a ponerse de pie.

-¡Morirás, forastera! -el gruñido de Daniels fue fuerte, áspero y tenebroso.

Me puse frente a ella para protegerla y el aullido de Velkan me hizo sonreír.

Estaba listo.

Todos en la manada le respondimos el aullido, haciendo que las brujas empezaran a diestra y siniestra, a matar a todos a su paso.

Tomé del brazo a Sara por seguridad y en alerta por lo que había dicho mi padre.

-Corre, vete lejos... -murmuré, ella era mi amiga.

La única persona que no miró mal a mi hija y la quiso sinceramente.

Yo me enfrentaría a mi padre.

-Gracias... -me dice.

Empieza a correr y mi transformación da inicio.

-Deberías ver a cuál debes proteger -la voz de mi padre invade mi mente-. Date la vuelta y entenderás todo, hijo mío.

Al girarme, veo como una de las brujas tenía a Valentina, iba a dejarlo pasar, pero no podía, no puedo dejarla ahí porque ella no tiene la culpa.

Mi bebé no tiene la culpa de nada.

-Vamos, mocosa, tú no debiste seguir a los adultos, debiste quedarte en tu casa como un perro obediente -la tomaban por el cabello.

Cuando intento acercarme, soy detenido por una de las brujas. No podía entender todo como quisiera, ya que estaba paralizado. Solo veía los movimientos de las personas en cámara lenta.

-¡Sara! -el grito de todos, hicieron que ella empezara a llorar.

No otra vez... por favor.

La rama fue sacada de su pecho y cayó al suelo haciendo un estruendo, un gran lobo blanco acabó con la bruja que había lastimado a Sara y sonrío al ver que se encargó de ella, pero la mente se me llena de todo lo que viví con Amelia.

-Perdóname quería llegar antes, pero me fue imposible, amor -mi voz era ronca y mi pecho sentía dolor, el rostro de Amelia era sereno-. ¿Dime qué estarás bien?

-Mi bonito, todo está bien -la tomo entre mis brazos mientras veo su herida-. No es tu culpa. No podía dejar que le hiciera daño a nuestra hija. Porque puede que su madre sea un hada, pero Valentina es una descendiente de un pura sangre. Sus ojos no mienten. Jamás te fui infiel, Ares.

Sus ojitos se llenan de lágrimas y mi lobo moría por dentro. Estaba cayendo en un sueño profundo.

-Mi amor, después de buscarte tantos años... yo jamás puse en duda tu fidelidad hacia mí, bonita -me callo por unos minutos-. ¡Maldición, no me dejes!

Amelia parecía tan desconcertada y respirar se le estaba dificultando.

-No, tú no... -el lamento de Mara la hizo llorar.

Ellas eran mejores amigas y compartían el mismo secreto al ser hadas.

-¿Nuestra hija está bien? -tosió, preguntando por la bebé.

-Sí, mi amor, todos estamos bien -beso su frente y la acurruco más en mis brazos-. Si este era nuestro final, juro por la Diosa Luna que te hubiese dejado libre. Tú merecías un amor más sano y lejos de todo esto -la abrazo mientras sollozo.

La luna se hizo más brillante y con ella vino la lluvia, un lobo con una hermosa mujer encima de él, se apareció frente a mí.

-Ares, creo que ya es hora... -su respiración era cada vez más lenta.

-No... si la Diosa no viene... -le respondo, miro hacia el frente-. Amelia... no me hagas esto. Mi amor, tenemos una hija.

-Es la primera Luna de su manada -sonrió con dificultad-. Me dijo que vino por mí.

-¡No, Sara! -el grito de Velkan, me hizo volver a la realidad-. Mi vida, tú no me puedes dejar, por favor.

-Me duele respirar -su cuerpo titiritaba del frío-. Perdóname por no haber sido una chica normal y no haberte aceptado todo este tiempo, pero nunca olvides lo mucho que te amo.

-Sara, no te despidas -lo escuchaba llorar, lo sabía, porque yo también lo estaba al recordar a Amelia-. Mi amor, tú eres mía, yo te reclamé. ¡Joder, Sara, tú eres mi mate!

Padre, nos quitaste nuestras Lunas porque simplemente te dio la gana...

Yo nunca pude despedirme de Amelia. No pude pedirle perdón ni decirle cuánto la amaba. Mi respiración se detuvo porque mi padre también había matado a mi amada Amelia.

Nuestras Lunas murieron por amarnos.

-¡NO! -el grito desgarrador de Velkan, se escuchó-. ¡Sara, no me dejes, por favor!

Y sí, Yara cumplió el último deseo de Sara y Amelia. Solo ella protegerá el nuevo legado de Ares y Velkan, dándole inicio a una nueva era.

-No pude lograr quedarme tampoco. ¿Podrías permitir que uno de los hermanos sea feliz? Quiero que mi hija tenga una buena madre y mi esposo una esposa que ame -le pide Amelia a Yara.

-Lo prometo -les respondió Yara.

-No quiero que sufra y quiero que me recuerde sin dolor -ambas se miran a los ojos.

-Lo prometo, cariño -le da la mano-. Serás un ángel para Valentina y todo aquel que te amó sinceramente. Fuiste una buena madre y esposa, Amelia.

-Por favor, que esta vez su mate y él logren ser felices -una lágrima caía de su rostro, tomó la mano de Yara y juntas desaparecieron entre el bosque y la oscuridad.

Ares tendrá su nuevo amanecer si lo acepta.

Así es la vida y hoy le tocó aprender la última lección.

El para siempre también puede ser corto si así lo decide el destino.

Capítulo 3 1

En la actualidad...

Atenas-Grecia.

Academia de ballet Angel`s.

Ares.

Han pasado diez años desde que Sara, la única persona que consideré mi amiga, murió. A mi hermano le costó mucho aceptar lo que le sucedió. También me costó aprender a vivir sin ella y a descubrir que el mundo brillaba menos, sin las dos Lunas, que mi padre nos había arrebatado. Ayla llegó en el momento perfecto para Velkan y descubrió nuevamente que es el amor.

Por mi parte, las cosas no fueron de color de rosa.

Tengo una hija de 10 años que me costó criar porque no sabía nada de cómo ser un padre. Quería ser bueno para Valentina, pero no sabía cómo hacerlo. Otra cosa es Katrina... Ella ha estado conmigo desde la muerte de Amelia, pero no puedo responder a sus sentimientos. Se supone que estamos en una relación de amigos. Salimos como amigos y yo la quiero de esa manera, pero ella quiere más. En la manada Diamond no la quieren por ser una mujer peligrosa, no la aceptan y de hecho, le prohíben la entrada a la manada cuando yo no estoy.

Valentina tampoco la acepta y no quiere que ella la cuide cuando Mara no está disponible. Mara era la mejor amiga de Amelia y es quien me ayuda cuando estoy trabajando. Entiende mejor a mi hija por ser un Hada, pero ella lleva mi sangre y no sé cómo será la mezcla entre todo eso.

No quiero que mi princesa sufra por su primera transformación.

Estuve aliviado cuando Amelia me dijo que sus ojitos y cabello eran amarillos, pero cuando Valentina cumplió los 6 meses, su todo cambio... su ojo izquierdo es de color café y el derecho es azul.

Valentina es pura sangre y probablemente lleve una vida como yo. La diferencia es que aquí, ella sería la primera mujer alfa de la manada.

En momentos como este quisiera que Amelia estuviera aquí para que me diga que todo estará bien.

Hace 9 años mi padre me quitó a mí todo y estoy muerto en vida. Solo por Valentina vivo y no hay nadie más que ella en el mundo para mí.

-Ares, es necesario encontrar a una niñera. Estaré fuera de la ciudad por unas semanas -la voz de Mara, me regresa a la realidad-. Es poco tiempo, pero sabes como se pone Valen con Katrina.

Hago una mueca de fastidio.

-Ella no le tiene suficiente paciencia -me quejo, Mara sonríe con incredulidad.

-Sabes bien que Valentina la rechaza rotundamente y paciencia tiene, pero cada travesura de la niña, la paga Katrina -toma un sorbo de café.

Estábamos en la oficina hablando de sus vacaciones y que se ausentará por dos semanas. Puedo estar lejos de la academia, pero el vicepresidente creyó haber encontrado a su mate hace 5 días y ahora está enfermo.

Mi beta es la persona más idiota que tengo.

Resultó ser la persona que era marginada por el antiguo alfa de esta manada. Pude tomar su lugar después de vencerlo y hacerlos libres de ese despiadado hombre. Tomé el lugar como presidente de la academia de ballet y desde hace cinco años vivo en Grecia.

-Valentina solo tiene mal carácter -la miro seriamente.

-Igual que su padre -sonríe dulcemente-. Hay varias chicas que pueden ayudarte a cuidar de Valen.

-Es necesario que ella las acepte, Mara. No puedo ponerla a pasar trabajo -paso mis manos por mi rostro-. Si Amelia estuviera aquí...

-Tendrías los mismos problemas, cariño -se levanta de la silla frente a mi escritorio-. Vamos por las futuras niñeras.

***

Esta academia de ballet tiene a todas las personas sobrenaturales de la ciudad. Tenemos un tratado en donde todos podamos convivir, pero hay ciertos lugares para personas y los no humanos, tengamos nuestro espacio. La academia se divide en dos grupos, ya que es una de las mejores y más prestigiosas a nivel internacional.

En la mañana entrenan los humanos y en la noche, nosotros.

En estos momentos es mediodía, así que supongo yo, que Mara está buscando una humana para que cuide de mi hija por dos semanas.

Una débil humana para cuidar a mi hija... la hija de un alfa.

Varías chicas estaban interesadas por el cargo de niñera temporal, pero era más que todo para estar cerca de mí y enamorarme. Les olía lo excitada que se ponían solo por verme y las rechazaba rápidamente.

-¿En dónde dejaste a Valentina? -le pregunto a Mara, al ver que mi pequeña no estaba en ningún lado.

Una de las mujeres, con un fuerte olor a perfume, se acerca para hablarnos.

-La niña está hablando con Leah. Ella no quiso entrar y prácticamente nos gruñó a todas -nos informa avergonzada-. La señorita Mara la dejó aquí con nosotras, pero ella se salió al ver pasar a Leah.

Típico de un lobo...

-Gracias, ¿en dónde está esa chica? Porque vengo de afuera y...

No logro terminar de hablar cuando un delicioso aroma a flores, me hace girar la cabeza hacia la puerta. Una mujer de cabello castaño, con una coleta alta, estaba hablando con Valentina.

"¡Mía!"

Por primera vez en muchos años, logré volver a escuchar a mi lobo interior.

Surt había despertado de su sueño.

No puede ser ella.

Creía que no tendría un mate por el resto de mi vida. He conocido millones de personas durante todos estos años.

Tiene que haber un error.

Yo todavía amo a Amelia.

"¡Es mía, ve por ella!"

Me sentía incómodo porque Surt estaba despierto y quería reclamar a esa castaña que ni me había visto. Valentina, como si hubiese leído mis pensamientos, cambia su sonrisa por una de molestia.

-¡No, papi, yo la vi primero! -el gruñido de mi hija, llamó la atención de todos.

La chica a su lado, dirige la vista hacia donde me encontraba y me di cuenta, de lo perdido que ahora estaba...

-Sácalas a todas y que entre esa chica, Mara -mi pecho estaba acelerado y su aroma me estaba haciendo perder la cordura.

-Ares...

-¡Es una orden, Mara! -gruño, ante su desobediencia-. ¡Ella es mía!

"¡Mía!" "¡Mía!" "¡Mía!" "¡Mía!"

Mi respiración se acelera y empiezo a sentir como mis huesos crecen, mi cuerpo está notablemente más grande de lo normal y demasiado caliente.

¡No es el lugar, la vas a asustar!

Mi mente solo tenía un pensamiento. Mi mente solo tenía una imagen... llegar a la chica castaña que estaba al lado de mi hija y poder marcarla como mía... joder, no quería que esto pasara así.

-Ya las saqué, ahora contrólate y recuerda que eres el CEO más cotizado del país. Eres una persona importante que debe dar el ejemplo ante el mundo -podía sentir la molestia en su voz-. Sabías que aparecería un mate para ti, pero estás viendo a una de las bailarinas de ballet más importante a nivel mundial y es querida por todo el mundo.

Entre letras me decía que no lo jodiera, pero ese aroma, sus ojos que no se iban de los míos, su sonrisa encantadora, esa piel... sus cejas... su nariz... sus labios... ese cuello que merece ser mordido...

-¡Es mía! -gruño, el aullido de otros lobos aceptando lo que decía, fue la respuesta inmediata que tuve ante mi reclamo-. ¡Mara, esa chica es mi mate!

Lobos por todos lados se escucharon, haciendo retroceder a Valentina y esconderse detrás de la chica. Mara entendió que había encontrado a mi Luna, después de 9 años de haber perdido a la que fue mi todo.

Mi corazón latía por Amelia, pero la mujer que tenía enfrente, me había hecho olvidar todo lo que sufrí por ella.

No, mi corazón, desde hoy, pertenece a esa mujer que está parada frente a mí.

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