Ya estaba oscureciendo, y en la villa de dos pisos, ubicada en los suburbios del oeste, se podían ver encendidas las luces de una sola habitación.
Tres días habían transcurrido desde que Shawn Yu encerró a Windy Fu en la habitación.
"¡Por favor, detente!", imploró ella, ahogándose en sollozos. Realmente sentía como si estuviese muriendo, jamás se imaginó que Shawn pudiese tratarla de esa manera. Él la había violado en repetidas ocasiones, sin importarle en lo más mínimo si ella vivía o si moría.
La mujer le repitió muchas veces que se detuviera, solo por el bien de su hijo. ¡De no haber sido por su bebé, a ella no le habría importado morir!
La mujer se había llenado de odio puro hacia el hombre que tenía frente a ella en ese momento. El hombre se hacía de oídos sordos ante todas sus súplicas y, simplemente, la miraba con frialdad.
"¡Te mereces todo esto! Aunque te advertí en miles de oportunidades que no le hicieras daño a tu hermana, tú me ignoraste. ¿En serio crees que iba a quedarme sin hacer nada?", dijo él, con una sonrisa diabólica.
Al escucharlo, Windy sacudió la cabeza, mientras las lágrimas corrían por sus mejillas. "Yo no... Yo no la lastimé, de verdad", dijo ella, sollozando.
Sin embargo, Shawn no le creyó en lo absoluto, y espetó: "¿Cómo puedes ser tan caradura como para defenderte? Si tú no la lastimaste, entonces, ¿cómo es que abortó?".
"Te estoy diciendo la verdad, yo no lo sé", dijo ella, mirándolo desesperada, esperando que él pudiera creerle. Sin embargo, estaba consciente de que, por más que le explicara una y mil veces, era inútil, puesto que, él jamás la dejaría libre.
Aquel hombre no tenía ningún tipo de sentimiento hacia ella. Él había dicho que no le gustaban los niños, y que no quería tenerlos, pero eso lo dijo solo por ella, ya que, estaba muy interesado en el embarazo de su hermana. Ahora que el hijo de su hermana se había muerto, él estaba completamente desconsolado. De hecho, la estaba torturando hasta poder obtener alguna explicación de la muerte de ese bebé.
Windy estaba completamente llena de desesperación. No obstante, ella seguía amando a ese hombre frío y despiadado, pese a saber muy bien que él amaba a alguien más y que no había espacio para ella en su corazón. ¡Mientras más se enamoraba de él, mucho peor sería para ella al final!
Por más que lo intentara, era incapaz de ganarse su confianza.
Las gotas de sudor corrían por la frente de Shawn. Su expresión era absolutamente feroz, y su brutalidad estaba totalmente fuera de control.
"¡Ah! ¡Por favor, no lo hagas! ¡Me duele mucho!", chilló Windy, con una expresión de dolor en su rostro. Entonces, se cubrió el vientre con las manos, de manera inconsciente, y pudo sentir cómo la vida se escapaba lentamente de su cuerpo.
Sin embargo, Shawn se burló de ella, ignorando sus gritos desgarradores. Parecía estar decidido a torturarla hasta que estuviese muerta.
Durante sus tres días allí, la mujer se había desmayado en incontables oportunidades, debido a que era incapaz de soportar aquel abuso.
Para su desgracia, él seguía sin dejarla ir y, además, la besaba en los labios. Primero, parecía muy tierno pero, al segundo siguiente, podía saborear la sangre en su boca, y sus labios se tornaban rojos.
En un momento, los ojos de Windy se abrieron de golpe, y pensó que podría morir de inmediato, debido al dolor.
"¡Shawn! ¡Por favor, déjame ir, a mí y a nuestro bebé!".
Pese a ya no tener ningún tipo de esperanza, ella imploró una última vez, pues, temía que su hijo pudiese morir. Ella no le había contado nada a ese hombre acerca del niño y, en ese instante, lamentaba no haberlo hecho. ¡Puede que, de haberlo sabido, él no habría sido tan cruel con ella!
Y quizás no hubiesen llegado nunca hasta ese punto en el que se encontraban.
'¿Bebé?'. De repente, Shawn dejó de moverse.
Se sentía aturdido y confundido. ¿Cómo era posible que ella pudiese estar embarazada? ¿Realmente lo estaba?
"¡Ay!". Eso fue lo último que recordó Windy antes de desmayarse una vez más. No obstante, ella pudo sentir con claridad el incesante dolor, y cómo su corazón y su cuerpo entero sangraban.
"¡Windy!", exclamó Shawn, frunciendo el ceño.
Luego, al mirar hacia abajo, pudo ver que había un charco de sangre. Entonces, el miedo llegó a él, de manera inconsciente. No podía entender por qué sentía aquella punzada.
Debido a la escena que estaba presenciando frente a él, pudo confirmar que Windy sí estaba realmente embarazada.
Al caer en cuenta de esa realidad, algo más se le ocurrió a Shawn. Si esa mujer estaba verdaderamente embarazada, ¿de quién era el bebé?
Al instante, Shawn abofeteó a Windy con fuerza, intentando despertarla. Y exigió: "¡Despierta ya! Dime de una vez, ¿de quién es ese hijo?".
En la oscuridad de la noche, la villa del Clan Fu destacaba como un faro luminoso. Estando adornada con luces brillantes y cegadoras, se veía realmente hermosa.
El silencio sepulcral, reinaba en el segundo piso. Windy estaba a punto de acostarse a dormir, cuando un sonido ambiguo la alertó repentinamente. Aparentemente, provenía de la habitación de al lado.
Con el ceño fruncido, decidió abrir la puerta y salir de su cuarto para inspeccionar. Sin atreverse a hacer ruido, caminó lentamente hacia la puerta contigua a la suya y el gemido seductor de una mujer cayó en sus oídos.
"¡Uhm! ¡Shawn, date prisa!".
Sus palabras atravesaron el corazón de Windy, como la certera puñalada de una daga afilada. El aire comenzaba a faltarle, estaba sofocándose. Se mordió el labio inferior con fuerza, y todos los músculos de su cuerpo se pusieron rígidos.
La mujer que se encontraba adentro era su hermana, Carol Fu, y el nombre que pronunció era el de su prometido, un hombre al que amaba con su alma y cada latido de su corazón.
Entonces, Windy dejó que las lágrimas brotaran de sus ojos y se deslizaran por sus mejillas, pero se negaba a cruzarse de brazos y permitir que su hermana le arrebatara frente a sus ojos al hombre que le pertenecía.
Así que, colocó su delicada mano sobre el picaporte y lo giró. Al abrir la puerta, fue recibida por la imagen de su hermana y Shawn desnudos en la cama.
"¡Windy!", gritó su hermana, fingiendo estar en pánico.
Shawn, de espaldas a ella, sostenía a Carol entre sus brazos.
Únicamente giró la cabeza, observándola con el ceño fruncido y una mirada que solo transmitía frialdad. Él permaneció en silencio, apretando sus delgados labios en una línea recta.
Windy se sintió mareada debido a la escena que se mostraba ante ella. Los había atrapado con las manos en la masa, pero a Shawn no parecía importarle, se mantenía tranquilo e indiferente. ¿Qué demonios pensaba él de ella? ¡La estaba insultando como si nada!
Con la cabeza en alto y adoptando una actitud altiva, lo enfrentó: "Parece que te estoy molestando".
"Si eres consciente de ello, ¿por qué nos estás interrumpiendo?", dijo el hombre, empleando un tono intimidante, y sin ocultar la clara molestia causada por su irrupción.
Aquellas palabras la enfurecieron.
¡Su prometido la estaba engañando con su hermana, en ese mismo instante, un día antes de su boda!
Esbozando una sonrisa enigmática, y hablando muy despacio, Windy le preguntó: "Entonces, si no entraba aquí, ¿hubieses conseguido lo que querías? ¿Mi hermana sería la novia mañana?
¿O acaso creías que me enojaría tanto que cuando te atrapara en la cama con ella, iría corriendo hacia el abuelo para cancelar la boda?". La mujer demandaba una respuesta.
"¡W-i-n-d-y!", exclamó él, entre dientes. Lo que dijo su prometida surtió efecto en él, lo había provocado finalmente.
Windy no apartó su mirada testaruda de él, pues, se rehusaba a dar el brazo a torcer y admitir la derrota.
Shawn, entonces, apretó su mano, formando un puño, y sus profundos ojos negros se clavaron en ella, con la intención de meterla en agua hirviendo si fuera posible.
"¿Shawn?". Una voz suave rompió la batalla que se había desatado entre los dos.
Windy observó a la dueña de dicha voz, Carol, aferrándose a su prometido. "Lo sé, en serio no está bien lo que hacemos, pero me es imposible dejar de amarte".
La mirada de Windy se tornó oscura. No tenía idea de qué era lo que se cruzaba por la mente de su hermana. ¿Estaba intentando interpretar el papel de víctima con Shawn para ganarse su simpatía y volver con él?
De cualquier forma, ella era más astuta de lo que pensaba. En la superficie, fingió preocupación por ella y por el hombre, cuando en realidad quería que él sintiera lástima por ella.
"Carol", dijo él, volteándose hacia la mujer, suavizando su expresión en menos de un segundo. Él estaba a punto de replicar algo, sin embargo, ella le cubrió la boca con sus dedos, instándolo a que se tragara sus palabras no dichas.
Los ojos de Carol estaban cargados de ternura. Miraba al hombre con adoración, como si él fuera la única persona que existía en el mundo entero. Con una sonrisa amable adornando sus labios, le dijo: "Por favor, no digas nada. Quizás no estamos verdaderamente destinados a estar juntos. Te casarás con Windy mañana, así que, olvídate de mí y trátala bien". Se oía genuinamente dulce y considerada.
La helada mirada de Shawn se endulzó, y se quedó quieto, como si intentara contener sus impulsos.
¡Por supuesto que Windy vio a través de la mentira de Carol, porque sabía que ella no era más que una hipócrita!
Los tres guardaron silencio y la tensión en el ambiente era palpable. Después de lo que pareció una eternidad, Shawn por fin contestó, asegurándole a Carol: "Está bien, haré lo que tú digas".
Tuvo que auto-lavarse el cerebro para convencerse de decir esas palabras. Entonces, se enderezó, se alisó la ropa recién puesta, y girándose sobre sus talones comenzó a alejarse.
No obstante, al llegar al lugar de Windy, detuvo su paso de manera abrupta. Se veía bastante peligroso. Las siguientes palabras que escupió su boca, enviaron un escalofrío directo a la columna vertebral de la chica: "Ahora, según tu deseo, me casaré contigo mañana".
Al decir eso, Shawn se fue de la habitación de Carol.
De esa manera, las dos hermanas quedaron a solas. Entonces, Windy alzó su vista hacia Carol, que estaba ordenando lentamente y haciendo alarde de ello, todo lo contrario de la imagen recatada y dulce que había demostrado de sí misma tan solo un momento atrás.
"¿Ya es suficiente?", preguntó la primera, alzando las cejas.
Carol no disimuló la sonrisa engreída que había tomado lugar en su rostro. Se estiró de manera perezosa y observó a su hermana. "Windy, no pienses que ganarás solo porque Shawn está dispuesto a casarse contigo. No olvides que yo soy quien está en su corazón", replicó con veneno.
A Windy no podría importarle menos aquella amenaza. Miró a Carol por última vez, antes de darse la media vuelta y marcharse.
Ella era consciente de que Shawn solo tenía ojos para su hermana, no obstante, había sido solo un accidente. Su prometido había confundido a Carol con ella y terminó enamorándose inesperadamente.
Aquel cortejo mal dirigido y erróneo duró alrededor de dos años, siendo demasiado tiempo para Windy. No toleraría que durara toda la vida, por lo tanto, daba igual cuán cruel Shawn fuera con ella, pues, ¡insistía en casarse con él!
Era un día soleado en A City.
¡Incluso parecía que los dioses habían decidido bendecir la gran boda!
El maravilloso sonido de la marcha nupcial se podía escuchar en todo Yu Manor. Los invitados estaban felizmente sentados junto a adornos florales. Era todo un placer para ellos presenciar aquella boda tan especial.
Con ese vestido de novia blanco, Windy se veía como un ángel que cayó en la tierra. Ella brillaba con una hermosa sonrisa que iluminaba su rostro por completo. Sosteniendo el brazo de su padre, comenzó a caminar aquella alfombra roja hasta llegar donde se encontraba aquel guapo hombre con un traje blanco. Se sentía cálida y feliz por dentro.
Shawn al mirar a Windy caminar hasta él, también le sonrió Sin embargo, en sus ojos se podía percibir un ápice de frialdad, casi imperceptible debido a su fingida felicidad. Pues, él estaba a punto de casarse con la mujer que no amaba.
Cuando la novia se acercó a él, ocultó todo rasgo de infelicidad para, en cambio, sonreír más ampliamente de manera encantadora. Su aura irresistible y su elegancia eclipsaron todo lo demás a su alrededor.
"Shawn, te estoy dando a mi Windy. De ahora en adelante, espero que la ames, la cuides, y sobre todo que protejas su honor".
Dijo Henry Fu, con un sentimiento de emoción por su hija. Estaba feliz, pero al mismo tiempo, no quería dejar a su pequeña. Intentando dejar a un lado la tristeza que comenzaba a inundar su corazón, puso la mano de su hija sobre la de su futuro yerno.
Este sostuvo la delicada mano de Windy, mirándola con falso cariño, y prometió solemne: "Papá, no te preocupes. Lo haré".
Lágrimas brotaron de los ojos de Henry Fu y, asintiendo con la cabeza, dijo: "Ahora me siento más aliviado".
El anfitrión del lugar, que estaba parado en el escenario, anunció con una sonrisa amable: "Silencio, por favor. Comenzaremos la ceremonia de boda del señor Shawn y la señorita Windy".
Hubo un estallido de aplausos de los presentes.
Una vez que todos tomaron asiento, el anfitrión sonrió mirando a la pareja, que se encontraba frente a él, y dijo: "Señor Shawn, ¿acepta a la señorita Windy como su legítima esposa, durante la salud y en la enfermedad? ¿Promete amarla, consolarla y ayudarla? ¿Será fiel a ella para toda la vida?
El novio permaneció en silencio.
Un silencio inundó toda la sala, provocando que las personas presentes comenzaran a cuestionar su decisión de casarse.
Windy levantó los ojos y miró a Shawn, que era una cabeza más alta que ella, en espera de una respuesta. Por un instante, su corazón se llenó de desilusión. Ella pensaba que él la quería, puesto que había accedido a casarse con ella. Pero ahora, estaba considerando si realmente era así. ¿Qué estaba pasando?
"Acepto".
Shawn finalmente pronunció esa palabra esperada. Al mirar a Windy, su hermoso rostro solo expresaba miseria, pero logró disimularlo con una gentil sonrisa totalmente fingida.
A pesar de que fue de manera fugaz la decepción en su mirada, Windy aún pudo darse cuenta de ello, sin embargo, realmente ya no le daba importancia. Mientras él dijera que sí, al final ella saldría victoriosa.
A su vez, toda la audiencia suspiró aliviada luego de aquella afirmativa.
Windy miró a Shawn con una sonrisa tímida. El anfitrión se volvió hacia ella y le preguntó: "Señorita Windy, ¿acepta al señor Shawn como su legítimo esposo en la salud y en la enfermedad? ¿Promete amarlo, consolarlo y ayudarlo? ¿Será fiel a él para toda la vida?".
Windy y Shawn se miraron a los ojos. Los oscuros ojos el hombre revelaron un fugaz afecto. ¿Acaso fue eso real? Quizás fue solo su imaginación. Ella sonrió dulcemente, y respondió sin dudar: "¡Sí!".
Ante eso, sonó otra estruendosa ronda de aplausos. El anfitrión felizmente, dijo: "¡Si nadie tiene ninguna objeción, oficialmente los declaro marido y mujer!".
"¡Me opongo!". Se escuchó que dijo una voz proveniente de una mujer.
Una chica atractiva con un hermoso vestido de un rojo intenso se puso de pie. Los prometidos voltearon a ver al mismo tiempo, y sus cara se oscurecieron.
Ted Yu lució abatido. Era de esperar que Carol hiciera algo asó, dado que la hija mayor del Clan Fu era alguien difícil de lidiar.
La amplia sonrisa en el rostro de Henry se fue desvaneciendo al ver la escena que había montado su hija, dado que había llamado la atención de todos los presentes.
Al notar la reacción de Ted, este le advirtió severamente a su hija: "¡Siéntate y deja de causar problemas!".
Pero la chica no le hizo caso, y al contrario, se mantuvo de pie.
Sally Li sabía que su hija mayor era tan terca como una mula, y no sería tan fácil persuadirla. Entonces, se acercó a ella y, de manera tranquila, le dijo: "Carol, hoy es el día de la boda de tu hermana y el señor Shawn. Hay muchos invitados aquí. Si tienes algo que decir, ¿puedes esperar a llegar a casa para hacerlo?".
Sacudiendo la mano que le tendía su madre, Carol la miró desafiante, luego, se dio la vuelta, y comenzó a caminar hacia la pareja. No soportaba verlos tan felices, ni cómo la gente los apoyaba tanto. El hecho de que se casaran frente a sus ojos la enfureció. Creyó que iba a estar bien con eso pero, al verlos, se dio cuenta que simplemente no podía.
Shawn era el hombre de sus sueños, era perfecto para ella, y ellos se amaban. ¡Ella no estaba dispuesta a dejarlo ir solo por el bien de Ted Yu!
Finalmente, se detuvo frente a Shawn. Aquella pobre chica dulce e inocente de la noche anterior, ya no existía y, en su lugar, estaba esta mujer de mirada feroz, con el ceño fruncido, que apartaba la mano de su hermana fuera del brazo de su amado. Se volvió hacia el hombre y con un tono triste en su voz, dijo: "¡Shawn, ya no puedo hacerlo! No puedo ver que te cases con Windy. ¡Sé que me amas a mí! ¿O es que acaso ya me olvidaste por completo?". Las lágrimas caían de sus ojos.
La gente que escuchaba comenzó a exclamar sorprendida ante esa declaración. Todos se encontraban confundidos debido a lo que estaba sucediendo.
Todo había transcurrido tan rápido. Los periodistas invitados a la boda levantaron sus cámaras veloces, llenando la sala con el sonido de fotos siendo tomadas. El hijo del prestigioso Dragon Empire Group seguía saliendo con la hermana de su recién casada esposa. ¡Eso sí que era una noticia enorme!
Eso era exactamente lo que había estado planeando Carol. Ella quería utilizar los medios para que todos se enteraran que ella era la que salía con Shawn y que Windy solo era una tercera en todo esto. Ella realmente quería avergonzarla en público, pues, solo así estaría satisfecha.
Los luces de las cámaras no paraban de destellar, mientras todos seguían boquiabiertos mirado aquel trío. Windy miró a su hermana intentando comprender qué pasaba, hasta que una oleada de ira inundó su corazón. ¡No esperaba que llegara a molestar el día de su boda! La había subestimado. Ella podía ser muy descarada. Realmente no le importaba hacer aquel escándalo, ese día tan importante, y con tanta gente viendo.