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El Testamento. Dada en Matrimonio

El Testamento. Dada en Matrimonio

Autor: : Flomergo
Género: Romance
Un hombre que hizo su fortuna a través de negociaciones y acuerdos. Don Américo del Corral no solo era un hombre de negocios, sino que también era el abuelo más consentidor del mundo, formo una gran familia con su esposa, padre de cinco hijos. Son una familia feliz a simple vista, pero todo cambia cuando Don Américo muere y en su testamento, se enteran que la fortuna que tanto han disfrutado y esperaban heredar no les pertenece. ¿Qué pasará cuando descubran que los únicos que puede salvarlos de la ruina será Julietta y su primo Marcos? Que la única solución, es un matrimonio arreglado muchos años antes de que ellos nacieran. Según lo dicho en el testamento Don Américo hizo su fortuna prometiendo que su primera bisnieta y su primer bisnieto, se casarían con los bisnietos del negociador, un italiano de apellido Di Cavalcanti. Acuerdo que se revelaría cuando los involucrados tuvieran la edad de 25 años. Pero la muerte de Don Américo lo adelanto todo. Los invito a leer esta historia de intriga, suspenso, y amor.

Capítulo 1 1

El entierro

Hoy enterramos al abuelo...

Miraba mi reflejo en el espejo, y lo que observaba era un total desastre, mi maquillaje había desaparecido con las lágrimas, mis ojos tan azules, como el cielo en un día soleado, hoy se veían grises como mi estado de ánimo. Mi largo cabello castaño lo tenía recogido en un moño desordenado, y mi piel se veía más blanca de lo normal, por la ropa negra que usaba.

Dejé de mirarme en el espejo y superarlo, por más que tratara de mejorar mi imagen, seguía igual.

Esta mañana enterrábamos al abuelo, quien era en realidad era mi bisabuelo, pero por orden de él, todos le decíamos abuelo.

Pensé en maquillarme de nuevo, pero opté por unas gafas de sol. Sabía que no tardaría en volver a llorar y quedaría peor de lo que estaba.

Salí de mi cuarto en la gran casa de los abuelos, y baje donde se encontraba mi familia, todos vivíamos en la misma casa, el abuelo se encargó de construir una casa lo suficiente grande y espaciosa como un edificio. Mi primo Marcos y yo le decíamos de cariño a la casa "La Ratonera". Se preguntarán ¿Por qué ese nombre? Simple, en una ratonera viven muchos ratones juntos, formando una gran familia y conviviendo generaciones enteras, y así es esta casa 4 generaciones de la familia viven en ella.

Desde las escaleras vislumbre a mi familia. Mi padre se encontraba sentado en uno de los tantos muebles de la casa con la mirada perdida, mi madre se encontraba a su lado enfrascada en su celular.

Se que el abuelo no era la persona favorita de mi madre, pero sería más agradable si fingiera que le duele su muerte por lo menos.

Deje de mirar a la bizarra de mi madre y me fije en mis abuelos que se encontraban sentados en otro mueble, mi abuela abrazaba a mi abuelo, mientras este le sonreía, a pesar que mi bisabuelo falleció me siento afortunada de que mis abuelos y tíos abuelos aun estén con vida, somos una familia donde la cuarta generación, tiene el privilegio de conocer a la primera, como fue la mía que conocí a mi bisabuelo.

Me imagino que estarán algo extrañados, pero les explicare mi bisabuelo se casó a los 15 años creció en esa época donde se casaban muy jóvenes. Tuvieron a su primer hijo a los 16 años quien resultó ser mi abuelo José Ignacio, que tiene actualmente 64 años de edad y mi abuelo se casó joven también, pero por motivos que no se, mi padre tardo unos 4 años en venir al mundo ya que nació cuando mi abuelo tenía 24 años. Y si mi papa es un cuarentón muy joven que me tuvo a mí a sus 17 años, según palabras de mi propia madre, resulte ser el fruto de una loca noche de tragos. Se casaron cuando yo tenía 5 años y bueno a mi punto de vista al parecer son felices, y actualmente tengo 23 años. Mis otros primos son algunos contemporáneos conmigo como Marcos que es de mí misma edad e hijo de una de las hermanas de mi padre, que en mi opinión también se gastó su noche de trago como mis padres, aunque nadie sabe quién es el padre de mi primo Marcos, dado que mi tía no lo quiere decir.

Terminé de bajar las escaleras y corrí a la cocina, no me gusta estar rodeadas de tantas personas, todos sabían que era la favorita del abuelo, y les juro que perdí la cuenta de cuantas veces me han preguntado que como me siento.

No lo tomen a mal quería el abuelo, más que nada, era mi confidente. Pero también me enseño muchas cosas como a superar las muertes y también estoy cumpliendo la promesa que le hice de que el día que el muera yo no lloraría no la cumplí al principio debo de ser clara pero luego de que me recupere me trague mis lagrimas una promesa es una promesa y yo siempre cumplía sus deseos.

Al llegar a la cocina di gracias a Dios de que estaba sola y me disponía a comerme algo. (Soy el ser humano que siempre tiene hambre, confundo el estrés con hambre, depresión con hambre, euforia con hambre, en si siempre tengo hambre) cuando un hombre en traje me interrumpió.

Disculpe, ¿es usted Julietta? -genial que querrá. Me quede con medio bocadillo en camino a mi boca

Si ¿por? -pregunte con un claro tono de fastidio y sin mirar al susodicho que para mí desgracia tenía acento italiano. Odio los italianos bueno, en especial a mi ex novio que era italiano y me hizo querer odiarlos a todos.

Mucho justo soy Paulino Di Cavalcanti, hijo de Lorenzo Di Cavalcanti-se presentó ofreciéndome su mano, se la estreche mientras el continuaba con su explicación-vengo en representación de mi padre, tanto para darles el pésame como por la lectura del testamento de su abuelo.

La verdad que no se de donde salió, ni porque se presenta ante mí y me dice a qué viene. Lo que menos que me interesa es la lectura del testamento.

Mucho gusto-le conteste--- puede pasar al comedor o sala el resto de la familia está allí-le indique con indiferencia.

En realidad, me gustaría platicar con usted, si no es mucha molestia-me dijo colocándose al frente mío obligándome a verlo, era un hombre como de un metro con ochenta, ojos claros, cabello oscuro y como de unos 45 años de edad. Creo a ver puesto cara de extrañada o confundida porque se dispuso a explicarme cuando el grito de mi padre nos interrumpió.

¡Julietta! Sal de la cocina ahora mismo-me ordeno.

--Pero... papa el señor Pau...-trate de explicarle, pero en lo que vi su rostro me quede muda, estaba furioso y eso en él es raro, es muy pacifico.

El señor no tiene nada que hablar contigo-me interrumpió mi padre-ve donde tu madre, te está buscando para irnos al cementerio todos juntos.

Salí de la cocina sin decir esta boca es mía, mi padre no es de alterarse, pero cuando lo hace, es mejor huir antes de que exploté. ¡Pero pude escuchar claramente cuando le grito "! ELLA NO SABE NADA ESTAS LOCO ¡".

De qué diablos habla mi padre, ¿qué es lo que no sé? ¿qué sabrá ese hombre y pensaba decirme? Me disponía regresar me para espiar y tratar de escuchar algo más, pero fui atrapada en el acto por mi pretenciosa y plástica madre y me vi siendo guiada al auto que nos llevaría al cementerio.

Capítulo 2 2

Lectura del testamento

El entierro fue rápido para mi sorpresa, por petición de mi abuelo dijo que el odiaba los funerales y que cuando el muriera todo fuera rápido. Y así fue.

Durante el funeral me percaté de la presencia del tal Paulino di Cavalcanti. Ya que sus constantes miradas a mi padre y a mí, me tenían algo incomoda.

Al llegar a la gran casa mi padre me indico que subiera a mi habitación, que él me llamaría cuando vayan hacer la lectura del testamento.

Para serles sincera me sentía agotada, así que no discutí con él y me fui como buena hija a mi cuarto.

Me acosté en mi cama y el sueño me venció, pero al pasar el rato unos besos en la frente me despertaron, era mi padre y su forma de despertarme. Coloque una gran sonrisa en mi cara me gustaba cuando mi padre se portaba así cariñoso.

Despierta princesa. Ya es hora-me dijo mi padre besándome de nuevo.

Voy déjame lavarme los dientes y cambiarme a algo más cómodo y bajo-le dije.

Jul.... primero me gustaría hablar contigo- lo note algo incomodo y tal vez nervioso.

Dime papa-le dije desde el baño-soy toda oídos.

Hija así no quiero hablar, termina lo que estás haciendo y te sientas a platicar conmigo-me dijo mi padre desde el cuarto, debo de reconocer que mi relación con el es de mas bien de amigos, es un padre compresivo.

Termine de arreglarme y me cambie por unos jeans y un suéter negro y me acerque a mi padre.

Hija...- los nervios no lo dejaban hablar.

Papa deja los de nervios, porque lo puedo notar y dime que es eso de lo que quieres hablar conmigo---- trate de que con eso se relajara.

Es algo que no encuentro como decirte y que me confeso el abuelo antes de morir- dijo sin mirarme.

¿El abuelo? -pregunte- ¿qué te dijo? -pregunte sentándome a su lado.

Es algo que incluye a toda la familia, en especial a ti y en cierto modo a Marcos. Pero de eso te enteraras en la lectura del testamento, solo te quiero pedir que no corras a cumplir los deseos del abuelo. Piensa primero en ti. La familia se puede arreglar o ver cómo se las arregla. Te conozco.

Papa... Dime de que se trata me estas asustando, que fue lo que te dijo el abuelo. - ya a estas alturas me encontraba entre nerviosa, angustiada e intrigada por lo que mi padre ya sabia y no me quería decir.

Solo sé que nos dejó un video, donde nos explica a todos, el solo antes de morir me dijo que tu y Marcos son los salvadores y que de su parte les pidiera perdón, que cuando hizo eso no pensó, en esa época ese tipo de acuerdos eran los más comunes. -me dijo mi padre sin mirarme a los ojos.

¿Tiene que ver con el señor de la cocina? -pregunte

Mi padre por fin me miro a la cara

¿Por qué lo preguntas? - pregunto con los ojos muy abiertos, sorprendido tal vez por mi pregunta.

Porque cuando iba de la cocina, escuché cuando le decías que yo aun no sabía nada--- confesé.

En realidad... ---- Mi padre se cayó al ver como mi madre entraba en mi cuarto sin tocar como de costumbre...

Queridos. ya es hora, solo faltan ustedes-nos indico mi madre

Nos levantamos y nos dirigimos a la gran sala de estar, donde un gran televisor estaba ya instalado en el medio de ella y todos ya estaban esperando, incluso el italiano, quien a penas me vio no me dejo de mirar.

Pude notar la tensión en el ambiente, era muy fuerte, todos estaban serios e impacientes. Los mayores esperando de seguro, saber que sería lo que heredarían y los jóvenes deseosos de salir huyendo de la casa.

Me senté junto a Marcos. El abogado un anciano, al ver que estábamos todos presentes inicio su discurso.

Señores y Jóvenes mi mas gran sentido me pésame a todos ustedes-dijo el abogado poniéndose de pies-ya que todos estamos presentes he de iniciar con la lectura del testamento de Don Américo del Corral.

Inicio indicando que el primer deseo del abuelo es que la casa estuviera a nombre de todos y que nunca se vendiera, en pocas palabras que siga siendo de ratonera, explico que a cada hijo se le dejaba por igual cantidad de su dinero que equivalía a cifras de 35 millones de dólares por cada uno. A sus nietos cifras de 20 millones de dólares y a sus bisnietos tantos los dos únicos mayores de edad, es decir, Marcos y yo, y los que aun eran niños la cifras de 15 millones de dólares para cada uno.

A cada hijo le dejo la misma cantidad de acciones en la empresa. Repartió las propiedades como casas en el extranjero y en el interior del país equitativamente.

Y finalizo indicando lo que cambiaria mi vida y la de Marcos para siempre...

Es de indicarles ---continuo el abogado-que todo esto será de ustedes solo y cuando el acuerdo estipulado hace 70 años con Don Lorenzo Di Cavalcanti sea cumplido. -termino de decir. Todos nos miramos y el único que no se veía sorprendido era el italiano-es por eso que se encuentra presente el Señor Paulino Di Cavalcanti-indico el abogado haciendo un gesto con la mano en dirección a donde se encontraba el susodicho.

Para explicarles mejor vamos a ver el video que les dejo Don Américo. -el abogado encendió el televisor y se sentó para observar.

Apareció el abuelo en la pantalla y a mí se me llenaron los ojos de lagrimas...

Hola querida Familia-comenzó hablar el abuelo en su video se veía lleno de vida y sonriente-si están viendo este video es porque les acaban de leer mi testamento. Se que, durante mi larga vida, los llene de comodidades y les explique que todo lo que tengo es gracias al fruto de mi trabajo desde joven. Y en cierto modo lo fue, pero tuve una gran ayuda en mis inicios, para poder iniciar mi negocio. Y esa ayuda vino de mi viejo amigo Lorenzo Di Cavalcanti. Quien para cuando yo eran un niño de 18 años me enseño la labor del trabajo, el ya provenía de una familia adinerada y había heredado una gran fortuna por la muerte de sus padres. Por aquella época los matrimonios por conveniencia en algunas familias se cumplían aun, como todos ustedes saben el de mi amada Sofía y el mío fue as,í un acuerdo entre familias. Con el tiempo la llegue amar y me enamore profundamente de ella, hasta que Dios se la llevo. En fin, los que les quiero explicar es, que mi amigo Lorenzo y yo hicimos un acuerdo donde nos hacíamos socios en el surgimiento de la empresa, el me daba el dinero y yo me hacía cargo y responsable de todo ya que el tendría que irse a manejar las empresas en Italia. El acuerdo que realizamos esta legalizado y notariado se los digo por si no quieren cumplir dicho acuerdo. Es obligatorio de no hacerlo quedaran en la calle. Se que no pensé cuando lo hice y acepte, era un niño inexperto y tanto mi amigo Lorenzo como yo no, nos imaginamos que la sociedad evolucionaría tanto. Pero el daño está hecho y solo quiero sinceramente pedirles disculpa a todos en especial a Marcos y a mi querida Julietta-la sala estaba en total silencio, solo se escuchaba la respiración de los presentes y mis sollozos. Que se intensificaron al escuchar las últimas palabras del abuelo y ver como él las decía llorando-que son los únicos capaces de cumplir este trato. El acuerdo consiste en que tanto Marcos como Julietta, deberán contraer matrimonio con los bisnietos de mi viejo amigo Lorenzo Di Cavalcanti. Les pido perdón y espero que no me odien por mis errores de la juventud. Solo les pido que si desean seguir viviendo como hasta ahora, de lo contrario no sé qué será de ustedes...

Y con esas últimas palabras culmino el video...

Pero yo me encontraba procesando las palabras de mi abuelo....

Julietta... Marcos... Matrimonio.... Ruina.... Perdónenme y no me odien...

Capítulo 3 3

Julietta... Marcos... Matrimonio.... Ruina.... Perdónenme y no me odien...

3 El caos

El caos. Que mejor palabra para describir lo que siento. Mi mente daba vueltas, aún no lo podía creer, el como un suceso te puede cambiar la vida. Y de repente, todo explotara mi alrededor.

La sala exploto en discusiones solo se escuchaba:

¡QUE DEMONIOS!

¿SE VOLVIO LOCO EL VIEJO?

¡YO NO PIESO VIVIR EN LA CALLE!

¡ESTAMOS EN PLENO SIGLO XXI!

¡ESTO ES UNA LOCURA!

Yo aun no reaccionaba, pero en lo que Marcos me hablo volví en sí.

¡Julietta! ¡Acabo de entender mal o el abuelo nos arregló un matrimonio a los dos! -me pregunto.

Pero los gritos de mis tíos y primos seguían. Me levante Y grite a todo pulmón.

¡SILENCIO!...

Y vaya que funciono todos se callaron. Me dirigí directo al italiano.

¡Tú! -le dije señalándole con un dedo--¿por eso estas aquí? ¿verdad?

El italiano se paro derecho y se acercó para hablarme, pero mi padre se interpuso.

No pienso sacrificar a mi hija por una herencia-dijo. Y más vale no hubiera dicho eso porque la sala estallo de nuevo con quejas.

Luego de un buen rato de escuchar comentarios como:

¡ESTAS LOCO HAY QUE CASARLOS ¡

¡NO PIENSO SER POBRE ¡

¡HAY QUE CUMPLIR EL TRATO ¡

Todos se calmaron. Él italiano intervino nuevamente, pero esta vez se refirió a todos.

Señores calmémonos por favor. Hablando se soluciona todo. -dijo.

Marcos quien se encontraba ahora conmigo en el medio de la sala, se enfrento a el italiano.

¿Nos puedes explicar de qué coños va esto? -le espeto.

Señores por favor, si me permitieran hablar, se los agradecería mucho-dijo algo cansado por la situación. Al ver que nadie dijo nada continuo-yo sé que esto les parecerá una locura, estamos en una época donde ya los matrimonios arreglados dejaron de practicarse. No son los únicos extrañados.

¿En serio? -le dije con sarcasmo.

Si. Mis sobrinos tampoco están muy contentos con el hecho de casarse con dos extraños-no me quito la mirada al decir esto-a ellos también les afecto.

¡Perfecto! -chillo mi padre-si ellos no quieren y nosotros tampoco, no hay porque llegar a cumplir este estúpido acuerdo.

Se equivoca señor-le respondió el italiano-para amabas familias es un riesgo, aquí tengo una copia del acuerdo, tanto el notariado en Italia, como el que se notario aquí-le paso las copias de el documento a mi padre-allí podrá observar claramente donde dice, que si esta familia no cumple con el trato no tocaran nunca la herencia y pasaría hacer nuestra. A sus ves, puede ver, que también dice, que si nosotros no cumplimos, nuestro dinero sería entregado a una fundación. En pocas palabras ambas familias quedarían en la ruina. No hay forma de escapar para ninguna familia.

La familia entera estaba muda, analizando la situación. Mi padre releía el documento sin parar, el italiano opto por sentarse, pero sin quitarme la mirada, como si pensara que en cualquier momento saldría huyendo y créanme las ganas no me hacen falta. Me suena muy tentativa la idea de huir y mandar a la mierda a todos.

Señorita Julietta-me llamo el italiano, sacándome de mis pensamientos-me permitiría unas palabras en privado con usted y su primo.

Claro. Vamos Marcos, hablemos con el señor en mi habitación. Allí tendremos más privacidad-le dije y este le indico al italiano que nos siguiera, subimos a mi habitación y nos sentamos en la pequeña sala que tenía en ella, si tenía una mini sala, mi habitación era una de las más grandes en casa, era como un mini apartamento sin la cocina.

Siéntese-le indique. Marcos por la confianza que tenía. ya lo había hecho- ¿de que quiere hablar con nosotros?

Verán, tanto ustedes y mis sobrinos. son victima de la locura e ignorancia de estos viejos cuando fueron jóvenes, pero debido al que los documentos fueron notariados, la ley nos obliga a cumplirlo. Pero, el documento que nosotros tenemos, que fue hecho por mi padre es mas explicito que el de ustedes. Ya que lo redacto unos años después y modifico las condiciones dice, que los involucrados deben pasar un periodo de 3 meses conociéndose, antes de casarse-mi primo y yo nos miramos-también específica, que, si durante esos 3 meses no logra surgir por lo menos una amistad entre las parejas, deberán ser sometidos a dos meses más de convivencia. Estipula también, que, si no surge amor, el matrimonio deberá durar un mínimo de 5 años y deberán tener un heredero durante ese periodo. Hasta entonces seguirán las familias como estaban, pero al pasar los 5 años se abrirá el caso para legalizar la herencia.

¿Esto es una locura? -dijo al fin mi primo-no solo nos debemos casar, ¿sino que debemos de tener un hijo con esa persona, en un periodo de 5 años sino igual quedaremos en la ruina?

No-dijo el italiano-si ustedes se casan cumplirán con el trato y su familia quedara libre de todo. Esto solo se aplica para mi familia.

¡Wow! Pobres ellos deben de tener más presión que nosotros-dije.

En eso tienes toda la razón-me respondió el italiano, vaya pésense que solo lo había pensado, pero mi subconsciente me traiciono.

¿Entonces que hacemos? -pregunto Marcos, que por lo visto se limitaba era a escuchar.

Por los momentos calmar a la familia-dije. Era lo mejor, en especial a mi padre.

Y a tu padre-me indico el italiano-no está muy contento.

Lo sé- Dije.

Sería bueno que partamos para Italia en un par de días ¿si a ustedes no les molesta? -nos miró a ambos-sería bueno iniciar con el periodo de conocerse. Puede que a lo mejor todo salga bien y surja el amor-tanto mi primo, como yo lo vimos de hito en hito.

Eww! No se tu Julietta, pero yo tengo una novia-comento mi primo- ¿cómo le explico que me voy a casar y no es ella?

Te entiendo, pero gracias a Dios yo no tengo a nadie. ¿Puedo preguntar qué edad tienen tus sobrinos? -pregunte.

Claro. Evangelina tiene 23 años, es quien se casará contigo Marcos, sé que tienes 23 años por eso creo que se llevaran bien. Christiano tiene 25 años y es un joven de negocios, a su corta edad ya esta trabajando en el negocio familiar es el que se casara contigo Julietta. - es unos años mayor que yo. Pensé, solo espero que todo se de bien entre los dos.

Bueno-comencé hablar mientras me levantaba-es hora de bajar y hablar con todos. Sobre todo, con papá antes de que le de un infarto.

Bajamos y le explicamos a la familia que tanto Marcos y yo viajaríamos en unos días a Italia. Mi padre fue el único que no se mostro muy contento con la decisión.

Le comente que no teníamos escapatorias y que estaba dispuesta a sacrificarme por la familia que solo tenia que casarme y que al tiempo me podría separar, se que lo ultimo era una gran mentira pero era la única forma para que el se calmara.

La familia quedo satisfecha con la decisión y regresaron a sus rutinas como si en la mañana no fuéramos enterrado al causante de este gran lio.

Paulino, se despidió de nosotros e indico que se iría a descansar al hotel, y que comenzaría a cuadrar y arreglar todo lo del viaje.

Mas tarde esa noche, ya acostada en mi cama no podía dormir. Mi cabeza era un lio entero.

Solo pensaba que mis planes de terminar mi carrera de Diseñadora de interiores, ya no se cumpliría.

Que mi vida cambiaria y ahora tenia que hacerme a la idea en que probablemente compartiría mi vida con un extraño. El cual seria mi esposo y debía tener relaciones con el para tener un hijo.

Nunca he sido una santa y hace mucho tiempo que perdí mi virginidad pero solo el hecho de tener que acóstame con alguien solo por obligación, no me resultaba muy complaciente.

Decidí salir de mi cama y fumarme un cigarrillo en el balcón de mi habitación. No suelo fumar frecuentemente solo cuando me estreso. Y eso es muy rara vez.

Estaba apunto de encender mi cigarro cuando sentí alguien detrás de mi.

Marcos por el amor a Dios, podrías hacer ruido por lo menos, casi me cago enzima pensando que era un fantasma o algo así-le reclame.

Lo siento, ¿que pensabas que se te estaba apareciendo el abuelo?-

Pues, Dios no, que ni se le ocurra aparecerse-

¿Que hacías? ¿Tampoco puedes dormir?-

¡Nop!. Mi cerebro no quiere dejar de pensar y dejarme dormir- ¿Y tu?-

Tampoco. Acabo de tener el rompimiento más bizarro de la historia por teléfono-

¿Terminaste con Andrea?-

Si...-

¿Y?-

¿Y?... resulto ser una loca. Se molesto al principio. Pero luego me salió con que no importa que ella seguiría conmigo como mi amante, y cuando le dije que eso no podría ser que me iría a Italia, me salió que se iría conmigo que le comprara un apartamento allá donde ella pudiera verme y fuera nuestro nidito de amor. En serio se volvió loca-

¿Loca? Pues si no te lo voy a negar o te quiere mucho como para denigrase y convertirse en tu amante o la abuela tenia toda la razón---

¿De que hablas?-

¿La abuela nunca te lo a dicho?-

¿No que?-

Ella siempre dice que pareciera que Andrea andará contigo solo por el dinero-

¿En serio?-

Si, lo siento pensé que la abuela alguna ves hablo contigo-

No lo hizo pero con razón nunca esta presente cuando Andrea viene-

Es que no la soporta-

Ya veo-

Oye pero tranquilo a lo mejor si te quiere-

Pensándolo bien yo creo que la abuela tiene razón-

¿Porque lo dices?-

Porque cuando le comente lo del casamiento, dijo algo así como que todo se le arruino por culpa del viejo estúpido y luego comenzó actuar y hablar como una sicópata-

¿Por cierto te fumas un cigarrillo conmigo?-

¡Vale!, oye ¿crees que le guste a la italiana?-

Si-le dije con una sonrisa-eres muy atractivo, eres alto, tienes mis mismos ojos, mi color de pelo y piel, así que si no tengo dudas-nos reímos.

Espero que sea bonita-

¿Y si es fea?-

Pues espero que no, en serio que sea bonita, ya es muy de mierda que nos casemos obligados como para que el destino sea cruel y me toque un monstruo de esposa-

Eres una cosa seria primito-

Me vas a negar que no has pensado en si tu prometido será atractivo-

No. No lo negare-

Ves seria muy cruel por parte del destino que sean feos-

¿Oye te parece si asaltamos la cocina y vemos si quedo algún pastel?-pregunte a mi primo.

¿Y tenemos una especie de pijamada como los viejos tiempos?-

Si podemos ver pelis-

Y dormiré en tu cama-dijo todo emocionado.

Si pero eso si al mas mínimo ronquido te corro de cuarto quedas advertido-

Hecho.-

Corrimos a la cocina y nos llevamos a la habitación pastel de chocolate y arequipe que encontramos, así como un pote de helado, malteadas de chocolate y agua para no tener que bajar de nuevo.

Hicimos un maratón de todos los capítulos de la Serie The Walking Dead, que logramos ver. Ya que como a las 4 de la mañana el sueño ligado con el desastre de dulces que nos comimos nos dejo muertos.

***

A la mañana siguiente o mejor dicho a medio día me desperté y baje a desayualmorzar ya que me había perdido la hora del desayuno.

La familia entera se encontraba a la mesa me preguntaron por mi primo y les informe que pasamos la noche viendo tele y que estaba roncando como un cerdo en mi cuarto.

No le dieron tanta importancia era costumbre que uno o el otro durmiera en el cuarto del otro a diferencia de mis otros primos Marcos y yo nos llevábamos de maravilla claro hay que acotar que éramos los únicos de la misma edad.

Ya que entre los tíos de mi padre, es decir, mis tíos abuelos el mas joven tenia 50 años, luego le seguían los hermanos de papa y sus primos donde el mas joven tenia 31y entre los bisnietos que era la generación en l que entrabamos mi primo y yo éramos los mayores, ya que el que se nos aproximaba tenia 15 años y el resto eran niños. Así que como comprenderán éramos como hermanos desde niños.

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