Dicen que la que es puta... vuelve.
A ver, yo solo no sé dejar ir y me gusta el sexo así que según la premisa y las estadísticas soy putísima. Esta revolución del internet no ha sido del todo mala, me ha dado una carrera, un negocio exitoso e independencia económica. El 98 % de mis ventas se hacen en línea, a través de mi cuenta de Instagram o las revistas del corazón que tienen esa obsesión por saber quién es el tóxico del mes. Pues nada, pueden tranquilizarse, es oficial que les he dejado a todos.
Hay cuatro hombres en mi vida, Octavio, Maximiliano, Drake y Leopoldo.
Octavio es el medio hermano de mi tía y es el amor prohibido de mi vida y entres sus características principales de toxicidad es que es mucho mayor que yo, está casado con otra mujer y ha encontrado dos mil formas diferentes de lastimarme, pero le quiero, es el primer hombre del que me enamoré y al que por alguna razón no estoy lista para dejar ir. Solo que oficial y extraoficialmente nuestra relación no es sostenible.
El segundo hombre en mi vida es Maximiliano. Max es un político inigualable, hijo de una familia rica en petróleo y oro, además es un empresario espectacular y el hombre más guapo de la vida. Con sus ojos verdes, su sonrisa de anuncio, el cabello rubio y el cuerpo bien trabajado. Es perfecto de muchas maneras y me enseñó que el amor puede ser mejor de lo que me imaginé. Que el amor incluye respeto, admiración compañerismo y mucho trabajo. Lo que pasa es que su carrera siempre va primero y eso no solo arruinó nuestro noviazgo, sino nuestro compromiso, casarme con él hubiese sido casarme con su carrera, por ende, con el pueblo de Mainvillage.
Drake es la persona que me hizo sentir que había encontrado al amor de mi vida, testarudo, romántico, divertido, despreocupado, se sentía como mi igual y mi porrista, pero también valora más al hockey que a ninguna cosa. Ser la novia de un deportista de alto rendimiento es agotador; hay partidos, prensa y si pierden tienes la culpa, pero son los golpes, las derrotas, las tristezas que marcan realmente a la persona con la que tienes una relación.
Finalmente, tenemos que hablar de Leopoldo, es mi mejor amigo, mi socio, mi compañero en crimen y el hombre con el cual de vez en cuando paso un buen rato nos solo comprando. Si no aliviándonos los males de amor, que el sexo se nos da bien y no perdemos la amistad, se fortalece, si a él no le gustara ser gay el 89 % del tiempo y no estuviese enamorado perdidamente de Philip, podríamos ser felices, la pareja del siglo. Porque, Leopoldo o tiene todo, físicamente con esas características filipinas, un poco morenos, ojos rasgados, alto, delgado y ama la moda ¿Qué más necesito?
Las cosas son como son, y yo no tengo que elegirlos porque sé una sola cosa, los amo, los amé, pero no son míos, ni lo fueron.
Mis amigas me han pegado el plantón de la vida, así que voy por una de esas copas de vino que son enormes y una botella del mismo tamaño, pido pizza a domicilio y me preparo una tina con todas las sales, aceites y velas. Después de unos minutos, recibo mi orden y me voy al agua, acomodo el teléfono en la tina y busco videos graciosos en YouTube y después de pasar unos cuarenta minutos riendo como loca y atragantándome con la pizza. Decido comenzar a meditar para ver qué voy a hacer con mi vida amores y mi vida en general, veo un video que dice: ¿Quieres saber si tus condones ecológicos son realmente buenos?
El joven inicia comentando que salvar a las ballenas y a las tortugas puede está aumentando la taza de embarazos en Mainvillage. Le escucho un par de segundos antes de salir de mi tina e ir a buscar mi caja de condones, encuentro la que está abierta en el gabinete del baño. Reviso la fecha de caducidad, que está prevista para adentro de seis meses, los abro lentamente y voy para la cocina medio desnuda y medio húmeda. Busco un huevo porque según el tipo del internet tiene una textura similar al semen y lo tiro lo amarro y lo fricciono u entonces aparece el sudor y me quedo en silencio observo como después de unos segundos se convierte en gotas de semen imaginario.
Fui a mi vestidor y me puse lo primero que encontré para ir a la tienda, corro de un lugar a otro hasta que encuentro las llaves del auto, después de una hora ay todas las pruebas que hay en tres farmacias diferentes es positivo.
¡Voy a ser mamá!
Mi mamá. No es que tenga una fobia sexual porque tiene cuatro hijos todos por inseminación natural, con el hombre que ama, su esposo y es una mujer sexualmente activa y saludable. Así que me dio un consejo para prevenir embarazos no deseados y enfermedades, su único consejo para mí fue:
No importa cuanto le ames, usa condón. No el que él diga el que tú hayas inspeccionado y estés 100 % segura de que es de buena calidad.
¿Dios qué tan molesto estás del uno al diez conmigo?
Yo soy la reina de la negación así que me esperé a tener algún síntoma de embarazo y fingí, porque fingir que estoy bien es mi pasión y no... no... nada cambió, sigo embarazada.
Todo tiene un momento evidentemente, sin embargo, cuando uno está fingiendo. Llega un momento en el que peso de las acciones te derrumba, es como si no se pudiera llevar la carga. A mí me ha pasado justo hoy, el día de mi cumpleaños. Para empezar mis papás han invitado a toda la familia, mis mejores amigas, mis tíos, mis hermanos, todo el mundo está aquí, y cómo so no fuese poco, mis hermanos invitaron a Drake y Maximiliano, por lo que los cuatro posibles papás de mis hijos están aquí.
Con todos mis hermanos, padrastros, mis papás adoptivos mirándome complacidos y hablando sobre mi vida siendo fuente de luz, amor y orgullo para todos ellos no puedo más y comienzo a llorar.
Mi madrastra se acerca a preguntar si quiere que finja que hay un incendio y niego con la cabeza. Se queda mirándome y las lágrimas empiezan a salir, parece que no pueden detenerse y lloro desconsoladamente.
El tono de la fiesta ha cambiado y mis papás comienzan a despedir a ala gente a pedirles a mis tíos que se lleven a mis hermanos. No hace falta mucho para que se den cuenta de que es serio y en medio del llanto intento disculparme. Cuando el último de mis hermanos sale, tomo asiento en el suelo e intento tranquilizarme, pero, no puedo dejar de llorar.
Mi mamá me ofrece un vaso con agua y me acaricia la espalda.
-Cariño, por favor habla con nosotros.
-Es terrible, mamá.
-¿Qué es terrible?-preguntó Octavio el cual no ha salido aún.
-No quiero...-Digo antes de entrar en llanto de nuevo.
Vanessa, la esposa de Octavio le toma de la mano y le empuja suavemente, pero él se suelta de su agarre y se acerca de nuevo a mí, me limpia las lágrimas del rostro y me obliga a verle a los ojos.
-¿Qué pasa, Mily? Necesitamos que hables. -Los cuatro hombres están a mi alrededor en busca de consolarme o saber al menos qué pasa. Mi mamá me obliga a tomar un sorbo de agua y Octavio aprovecha para limpiarme el rostro mientras su mujer nos ve furiosa.
-Estaba probando un tutorial de internet. Abrí un condón y me di cuenta de que están malos, me puse paranoica hice pruebas, fingí que no, pero esta mañana fui al doctor y dijo que no es mentira, estoy... estoy encinta -En medio de sollozos. -Toda la caja está rota y estoy encinta-repetí.
Mi papá toma asiento y mi mamá comparte una mirada con él para advertirle que no es el momento de darme uno de sus discursos enormes llenos de: "te lo dije". Después de un largo silencio, Drake me toma de las manos y dice:
-Eso no es un inconveniente muñequita. Tendrás un bebé, eso es genial; aprenderá deportes y será el bebé más lindo de la historia.
-¡¡¡Drake!!! ¿Eres tan estúpido de creer que eres el único posible papá de ese bebé?-comentó Vanesa. -Tienes que hacerte la prueba de paternidad Milena, porque si es de mi marido te doy dos opciones; dejas Mainvillage o lo interrumpes. Una cosa es que disfrutes de la parte divertida de mi matrimonio y otra es que seas tan estúpida y descuidada como para parirle un hijo, eso no va a pasar
-Un bebé nunca es malo, digo... -Intentó explicar Leopoldo.
-Ustedes dos salgan, no tienen nada que hacer aquí. Ese bebé no es tuyo-Dijo Max-Milena necesita resolver un embarazo, no un aborto. Independientemente, aquí hay tres hombres dispuestos a hacerse cargo. Ve a vivir en tu vida de fantasía Vanesa, que en lugar de pedir un aborto deberías estar pidiendo un divorcio. Ten un poco de dignidad por una vez en la vida.
Después de sacar a Vanesa y Octavio del apartamento, Max fue al minibar y bebió un poco de Whisky. La casa se quedó en silencio y mis papás tomaron asiento, así como los cuatro prospectos de padres.
Estaba sentada en mi nuevo apartamento mientras intentaba entender por qué no decirle a Sergio que su padre y él estaban en la misma ciudad era justo por qué yo no tenía eso... un papá o una mamá a la que extrañar. Miré a Octavio ingresar a la habitación, estaba sonriente venía de la universidad, pregunté si sacó diez y él asintió, sabía que en farmacia no era fácil sacarse todas las notas altas, así que me parecía fantástico que estudiando dos carreras pudiese continuar con un récord académico de excelencia.
Le pedí que me contara todo sobre la universidad y sus cursos, él sonrió y comenzó a hablar como nunca hacía y con cada palabra que salía de su boca parecía más emocionado y yo simplemente me emocionaba más con él. Sabía que nuestra relación era un gigante no para todos, primero él es mayor que yo. A diferencia era suficiente y mi tía enloquecía con la idea de que saliera con cualquier muchacho, pero se sentía mucho más horrorizada con la idea de que su medio hermano y su sobrina estuviesen juntos. Las primeras veces que nos vio juntos intentó disimular la preocupación, sin embargo, conforme pasaba el tiempo y nuestra relación se volvía más.
Íntima, más llena de risas, miradas y anécdotas mi tía comentó a enloquecer y lo que parecía para ella y sus hermanas una ligera y estúpida sospecha se convirtió en algo palpable. Estaba enamorada demasiado de su medio hermano. Y desde tan temprano, súper una cosa, Octavio es el amor de mi vida.
Una tarde, al encontrarnos en la misma habitación riendo y conversando como viejos amigos, no estalló simplemente enloqueció y cuando comenzó a escuchar que nuestras salidas eran cada vez más privadas más y nuestro comportamiento con el otro era cada vez más íntimo fue cuando estalló.
-¡Milena, te lo prohíbo! -advirtió.
-¿O qué?
-Mily es muchos años mayor, es mi hermano. ¡Es un mujeriego, con novia!
-¿Por qué te has enamorado diez veces en tu vida?
-No, porque he visto a muchas mujeres siendo estúpidas con la excusa del amor, ¿sabes por qué te doblo la edad? Porque tu papá creía que estaba enamorado de tu madre, pero solo quería follársela y volver a su vida perfecta. Ella tenía dieciséis y él terminaba su carrera. ¿Sabes por qué tenemos esta charla? Porque mi mamá creyó dos veces que estaba enamorada; primero de un abogado y nació tu mamá, luego de un millonario que le dejó embarazada y no se hizo cargo de mí cuando ella murió. Las mujeres de esta familia enamoradas producen bebés Milena, y tú no cometerás el mismo error de tu abuela, no con Octavio. No bajo mi techo y mis reglas.
Mis primeros meses de vuelta en Mainvillage estaban cargados de incertidumbre y drama constante. Por ejemplo no estaba solo el hecho de que mi tío Sebastian se reincorporara en nuestras vidas o más importante que Sergio estuviese en el mismo ambiente y lugar que su padre.
Yo tenía uno.
Un papá que no es un yonqui, con una familia enorme y sobre todo unos abuelos especiales, dulces, amorosos y muy divertidos. Es más de lo que imaginaba, pero cada segundo de conocerlos. Lo bueno es que unas semanas más tarde reapareció la persona que verdaderamente es infalible para mí, una verdadera constante en mi vida y gran apoyo; mi mejor amiga de la infancia Isabela Burwish y eso era no solo tener una amiga, una hermana y aleada, era, y sigue siendo como tener un segundo cerebro y un alma gemela.
-Milena, con quién te mandas mensajes.
-Con un hombre.
-¿¡Está casado?!-preguntó mi amiga sorprendida.
-No, pero es mayor y me trae problemas.
-¿Quieres tener relaciones con él?
-Quiero hacerlo con él, quiero casarme, que me ponga el cuerno, reconciliarme y quizá dos hijos porque no sé si pueda con más de dos.
Isabela me miró confundida antes de soltar una carcajada por la cual nos regañaron en el centro de estudio en el que estábamos. Mi amiga se disculpó y siguió riendo de forma más silenciosa. Tomó nuestras cosas e hizo una seña para que ambas saliéramos del lugar. Le seguí por la ciudad, primero pasó por una farmacia y tomó diferentes cajas de condones y finalmente se acercó al dependiente y le pidió unas pastillas anticonceptivas.
-¿Isa?
-¿De qué tipo o marca?
-Nada muy fuerte, pero con buena eficiencia y de las que crecen las tetas.
-¡Uhh! ¿Hay de esas? -pregunté y el muchacho negó con la cabeza.
-Es un efecto secundario, chicas. -Comentó el farmaceuta. -Tiene otros efectos secundarios como las náuseas, dolores de cabeza, algunas pueden llegar a sufrir acné. Así que lo mejor es que un médico las examine y les envíen unas adecuadas por peso y edad. Yo puedo venderles lo que considere mejor, pero no es lo mejor para su salud en general hacerlo sin orientación médica.
-No necesitamos permiso parenteral.
-Los anticonceptivos son de venta libre.
Las dos se vieron e Isabela le dio unos billetes y las gracias por los preservativos. Los metió en el bolso y las dos caminamos hacia una cafetería, conversamos ella sobre su nueva madrastra o lo que decían las revistas de la pobre Julianne, yo le comenté como iba con Arturo y me miró.
-Lo siento-Dijo Isabela avergonzada. -Ahora es tu tía. Prima... ¿Pariente lejana?
-Lo sé, pero tú eres mi Isa -las dos reímos.
-Te quiero.
-Yo también-replicó. -Sigue hablándome de tu papá o como lo llamas.
-Arturo, ya sabes normal.
-Normal, yo he pensado en llamar a papá Cash, pero me da miedo que me pegue porque obvio he crecido y eso, sé que no es un gigante, pero sigue siendo grande y podría matarme con una cachetada.
-El tío Cash es muy dulce, solo... se complica demasiado. Yo espero que esta vez sí quede con July.
-Parece que ella es importante para él.
La mesera dejó los cafés para casa una y las galletas, Isabela parecía encantada su galleta, las dos rieron y Mily le tomó de la mano.
-Quiero tener relaciones sexuales con él. No un polvo, sino que quiero hacerlo con Octavio, a veces pasa por mí, no escapamos por ahí, nos tocamos, es... mágico. Ya sabes todo te vibra y se siente electrizante y el frío en tu cuerpo y por otro lado el calor y las ganas de más, pero, no sé.
-Nunca lo he hecho Mily, pero, sé que no estás lista para ser mamá. No estás lista para decirle a Olivia que tendrás un bebé y ver a la decepción en su rostro, porque un niño es algo bueno, pero, un niño necesita papás felices, saludables, estables, normales. Así que... no hagas estupideces, usa condón y dile que pague el ginecólogo y un hotel.
-Gracias.
-Siempre que me necesites solo tienes que decirlo o insinuarlo-Las dos reímos.
Tengo que admitir que mi tía Olivia hizo un trabajo inigualable conmigo en una situación en la que tenía que ser mamá de una niña que no era suya y mamá de una drogadicta incontrolable. Yo no quería ser mi mamá, pero tampoco quería ser mi tía Olivia. Así que le pregunté a mi papá el hombre al que había conocido solo unos meses antes si podía ponerme en cualquier método anticonceptivo. Arturo primero se quedó serio, en silencio, luego pareció más tranquilo y me llevó por unas pastillas anticonceptivas.
Unas pocas semanas más tarde Mily perdió su virginidad con Octavio. Le había gustado cada momento de ello. Era como si fuesen una cerradura y una llave, sentía cada vez que Octavio entraba a su cuerpo que habían nacido para estar juntos, en cierta firma, no me di cuenta de que no era un lazo tan especial, sino algo mecánico, pasional.
Todo era perfecto desde un punto de vista carnal, pero ahí no había amor uy eso lo descubrirá más tarde. Mucho más tarde descubrí que las mamás siempre saben lo que es mejor para nosotros.
Recuerdo haber escuchado a mi tía Olivia discutir incontables veces con Octavio sobre si estábamos junto, si me usaba o me quería, pero me di cuenta de la forma más estúpida de que uno no puede ser la principal y la amante. Básicamente porque el amor es respeto, pero yo solo tenía 16 años y mi mundo parecía perfecto. Hasta que una tarde venía del colegio con un fuerte dolor de cabeza, mi tío Sebas me hizo un té de manzanilla y me lo llevó a la habitación configuró el lugar para que fuese perfecto para descansar y salió de la misma para ver a los gemelos. Me recomendaron no tomar nada, sin embargo, tomé dos pastillas para combatir el dolor en lo que mi papá llegaba, desperté tres días más tarde, en el hospital.
-¿Qué pasa?-pregunté.
-¡¡Dios!! Estás viva-respondió Olivia y me llenó de besos.
-Mamá.
-Cariño, las pastillas te causaron una reacción. Te están dando anticoagulantes, estás bien, solo algunos cambios alimenticios y de estilo de vida.
-¿Voy a tener un bebé?
-No, pero las pastillas ya no son una opción.
-¿Octavio? ¿dónde está Octavio?
-Ohh, cariño. -Ella negó con la cabeza. -Se ha ido. Lo siento. Se fue ayer cuando te declararon fuera de peligro.
Mi tía Olivia volvió a abrazarme en espera de alguna reacción, pero aprendí desde muy temprano, todos se van otros vienen y el ciclo se repite.
Tenía casi quince años cuando conocí por primera vez a Maximus, él tenía veinticinco y era una promesa de la abogacía comercial. El primer en su familia a en no dedicarse a la producción y venta de petróleo, estaba en casa de mi mejor amigo, porque tener mejores amigas mayores hacen que te pongas creativa y para ser honesto, el espíritu feliz, dulce y libre de Kent nos atrajo el uno al otro como imanes, probablemente nada de lo que está pasando hubiese sucedido si tan solo él no hubiese decidido pasar de mí para salir con mi primo. En fin, habíamos estado comiendo unos confites, así que me disculpé para ir al baño del pasillo. Estaba tan concentrada en lavarme las manos que no me di cuenta de que había alguien más hasta que entré. El joven se estaba sacudiendo el miembro luego de orinar y me miró divertido como si fuese parte de su ritual de orina, sacudírsela, y que alguien entrase, dejó que los pantalones se le cayeran y se inclinó a recogerlos, su falo comenzaba a elevarse y endurecerse y yo seguía en la puerta.
-Maximiliano Waitly.
-Mily Pieth Caine Smith.
-¿Eres hija de un príncipe?
-Mi papá es un príncipe de la medicina y todos mis papás tienen antepasados retratados en las denominaciones de los billetes. ¿Eso me hace una princesa o reina?
-Sí tu nombre dice fundadora, fundadora, fundadora-Asentí y Max acomodó su miembro dentro del pantalón y cerró el zíper así como el botón, no dejó de mirarme y sonreír. Yo hice lo mismo, sonreí. Me acomodé el cabello y me acerqué a lavarme las manos, él se posó detrás y se puso un poco de jabón no sin antes pegar su cuerpo contra el mío, le miré a través del espejo y aproveché para disfrutar de sus pómulos marcados, del cabello despeinado, de su altura y la sensualidad que expedían todos sus movimientos. Besó mi mejilla y luego mi cuello.
-Eres muy guapa Mily fundadora fundadora fundadora.
-Gracias, tú igual-respondí y él sonrió, la puerta sonó y escuché a Kent preguntar por mí. -todo bien, dame unos minutos.
-Iré a buscar a mi hermano, así te lo presento.
Le empujé y corrí hacia la puerta antes de ir rápidamente a la habitación de mi amigo y tomar asiento, Alice su madre ingresó a saludarme y por el pasillo observé rápidamente a Luke el cual estaba ansioso por ir a jugar con Sergio mi hermano, sonreí y su madre igual antes de despedirse. Me quedé en la silla y escuché a Kent conversar un par de minutos con el que me pareció era Max.
Esa tarde acosé a mi amigo con preguntas sobre su predecesor y él las respondió todas antes de afirmar que algo había pasado en el baño, le conté lo que vi y aseguró que Maximus era más guarro de lo que creía.
-Le van las cosas guapísimas... es un raro.
-Dilo.
-Le gusta que lo vean en pleno acto. Está enfermo.
-Entonces todos los hijos de tu mamá están enfermos, Luke muy inquieto, tú muy gay, tu otro hermano muy hetero y Damien, el mayor muy...
-Muy calienta pollas; le encanta jugar de irresistible-Los dos reímos y bebimos un poco de café antes de que mi tía llegase por mí.
En lugar de ello me encontré con mi tío Sebas el cual me miró orgulloso cuando le conté sobre mi trabajo con Kent. Le pregunté por su trabajo y me dijo que había nuevas inversiones en el mercado, asentí porque a diferencia de Sergio realmente lo único que me importaba a los diecisiete eran los bolsos, el modelaje, los diseños y Mily.
Llegamos a casa y me encontré con los gemelos los cuales estaban aprendiendo a hablar, Sergio los confundía hablándoles en otros idiomas, les di un beso a los tres antes de ir en busca de mi tía, la cual estaba diseñando un pastel para una boda exclusiva.
-Esos tres, me quieren volver loca.
-Te creo-ella sonrió y le di un beso antes de ir a hacer mi propia investigación sobre el más guapo de los Waitly, sin embargo, él me lo puso en bandeja de plata, puesto que me agregó como su amiga y me envió un mensaje al teléfono.
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Aquella primera noche hablamos demasiado y lo mejor era que por primera vez en mi vida estaba hablando con un hombre que no insistía en mentirme ni siquiera en el teléfono. Max es demasiado veraz, le gusta o no le gusta, ama o no lo hace, está feliz o triste, no hay intermedios, siempre puedo creer en sus palabras y siempre estoy riendo con sus estupideces.
Ser yo no es fácil, porque tengo tres papás que se conocen, se quieren y son amigos. Mi papá había armado una especie de pantalla en el exterior de la casa para ver el partido de Béisbol de la temporada. Para que no sea complicado de entender Arturo es mi papá biológico, pero mi mamá me dejó con mi tía que se casó con mi tío Sebas que es mi papá y finalmente está mi padrastro que es el primo de mi papá, el tío Emilio. Entonces, mis papás son mis papás, tíos o primos o padrastros, pero es que Emilio es demasiado dulce y divertido, es el amor de mi corazón y hace feliz a Niza lo cual es importante para mí. Lo mismo pasa con mi tío Sebas, pero es más profundo, es la primera persona que alguna vez reconoció que yo era merecedora de una familia, de amor, de cuidado y sobre todo de unos papás, los mejores él y mi tía Olivia. Y finalmente Arturo, Arturo y mis abuelos explican un 89% de mi comportamiento inusual, inapropiado, creativo y hasta mi mal carácter.
Los tres estaban sentados en el sofá, viéndome, en silencio.
-¿Qué les pasa? -pregunté.
-Te amamos-inició Emilio. -Te amamos mucho, princesa.
-Lo sé, pero, algo está pasando. ¿Papá, me mandas a vivir con Niza y Emilio?
-No, cariño. Tranquila. Eso no va a pasar. -Replicó tío Sebastian me hizo espacio en medio de él y Arturo para abrazarme.
-¿Entonces?
-Aprovechando que somos solo los cuatro -Dijo Arturo y me tomó la mano. -Quiero que sepas que eres libre de tener una vida sexual saludable.
-No acordamos eso.
-Yo he tenido fornicado de forma extraordinaria en la vida, no voy a mentir-Dijo Emilio.
-Ustedes recuerdan que tienen coito con mujeres que llamo mamá o salgo a cenar.
-Sí.
-Milena, lo que queremos es que tengas sexo seguro, responsable, con hombres apropiados para tu edad. -resumió Arturo.
-Yo estoy de acuerdo que sean un pellín mayor porque hay unos que no saben ni donde meterla y qué horror. No necesitas pasar por eso o un eyaculador precoz.
-Emilio, vamos a volver a excluirte y te vamos a quitar el cinco por ciento de custodia-anunció Sebas y Arturo asintió después de darle un golpe en la cabeza. -Lo que sí necesitas saber es que tienes que tener el permiso de los tres para tener cualquier tipo de novio o pareja-anunció Sebastián.
Mis mamás llevaban un buen rato con la compra en las manos y cara de horror, entre las cosas que o planes tener que escuchar con los arreglos de sexualidad que tu esposo y los otros papás de tras hijos tienen planeado para una. Mi tía Olivia no puedo resistirlo más y dijo en un tono muy enojado:
-Todos los días escucho cada mamada-Se acercó a nosotros-No me importa que tengas cinco papás que son demasiados. Tú eres mía. Eres mí responsabilidad y no me importa la opinión de esta gente. No hombres mayores. Nada de fornicar por ahí. No relaciones tóxicas. No relaciones inapropiadas, sobre todas las cosas; no les pides permiso a este trío de imbéciles. Me pides permiso a mí y la respuesta para salir con mi hermano sigue siendo NO. Todo lo que te dijeron no. Aquí mando yo. Esto es una dictadura y te acostumbras tú, y ellos.
-Olivia siempre ha sido así-se quejó su hermana y la mujer se volteó.
-No me hagas empezar, Niza.
-Bueno, nosotros somos los papás divertidos -insistió Emilio y su mujer asintió.
-Yo no quiero ser divertido o aburrido. Quiero que estés bien. Eres una empresaria de ropa a los diecisiete, trabajas para una revista, eres hiperinteligente, sabes todo lo que puedes hacer. Espero cosas de ti que están muy lejos de ser la esposa de algún millonario, eres y vas a ser la mejore en lo que decidas y te apoyo incondicionalmente, pero ella liberación sexual arruina vidas de tantas formas, sea una maternidad no deseada o un VIH. Eso es lo que necesito que entiendas que si mañana tienes un bebé, aquí hay cinco bolsillos para mantenerlo, lo que me importa a mí es mi bebé. Mi hija, siendo feliz, haciendo lo que quiere, viviendo su vida.
-Siendo grandiosa -agregó Olivia. -Independiente en su propio apartamento porque Milo y Sebas para que ce no van a mudarse y ese pensamiento es terrible y no me hagas hablar de Sergio que va y viene.
-¿Es mi casa o no? -Preguntó sudado después de ir a correr solo con unos shorts.
-Eres el futuro de esta familia, princesa. Lo más importante es que te amamos incondicionalmente -Dijo Arturo y me abrazó.