Género Ranking
Instalar APP HOT
Inicio > Otros > El efecto de la pantera
El efecto de la pantera

El efecto de la pantera

Autor: : Rossetica
Género: Otros
En un mundo oscuro lleno de traición y dolor se refugia Sila, una mujer hermosa e inocente marcada por los jefes de la mafia. Samuel Carter tiene un fetiche que la lleva hasta él sin imaginar que juntos encontrarán la razón de sus vidas para pelear contra todo y todos por estar juntos. Él no puede ver en medio de la oscuridad en la que vive hasta que llega ella con su luz iluminando todo y ella encuentra en el poderoso mafioso, una salida de pasión, protección y poder que los llevará por un turbulento camino. Una historia de la dimensión. Llena de secretos, traiciones, erotismo y amor. Un romance tan oscuro como la vida misma de ambos apasionados personajes. La historia de amor más intensa después de Amaia y Aidan.

Capítulo 1 Uno

Ser entregada en aquel callejón oscuro por mi cuñado y mi propia hermana , aunque fuera de crianza, fue lo último que yo pensé que me pasaría aquella noche.

Dos hombres afroamericanos enormes se acercaban a mí y mis lágrimas se negaban a salir , pero mis súplicas en voz baja no paraban.

- ¡No Dalila por favor, te lo suplico , no me hagas esto! - mis manos aferraban su muñeca y mi hermana no tenía expresión alguna en el rostro. No había sentimientos ... ni buenos ni malos.

Era lo peor.

Ver su rostro inexpresivo era lo peor.

- ¡Cállate de una puta vez , y trata muy bien a mis jefes , si no quedan complacidos yo mismo te mataré , pero después de que seas usada en la dimensión por todos y cada uno de los clientes.

El mayor cabrón del mundo , el hombre más cínico que hasta la fecha conocía me amenazaba arrancando mis manos de la muñeca de su mujer y llevándome hacia los que venían a buscarme.

- Dile a Carter que he cumplido , que cuando termine con ella me la devuelva , viva o muerta , pero que la devuelva.

Me llevaban a rastras por el oscuro sitio hacia una camioneta negra . Mis pies iban resbalando por el suelo , y cada tropiezo levantaba arenillas y piedras que marcaban el sonido de la noche en única armonía con mis sollozos.

De la camioneta salió una mano que entregó una maleta pequeña plateada y una voz que se me hizo repugnante al oído mencionó...

- Dile a Andrew que la próxima inyección será cuando me entregue a la chica que le pedí , quiero a esa niña en cinco meses en mi cama , o el pequeño Allan no obtendrá su dosis . Por ahora me vale la que tengo , pero no aguantará mi ritmo más de ese tiempo y lo usado demasiado me repugna.

El segundo hombre me lanzó al suelo de la camioneta y me pegué al fondo uniendo mis piernas y pegándolas a mi pecho .

- Amárrala Muriel , si se escapa me será difícil encontrar otra virgen de veinte años para mi hermano. No sé que fetiche es el que tiene con las putas que van de santas y se conservan puras hasta esa edad. Pero lo que sea por el placer de mi hermanito y sobre todo , que no me joda los míos.

El tal Muriel amarró mis manos y tobillos y yo no hice ninguna fuerza. ¿ Que lógica tenía ?

Ya sabía que no debía escapar de este destino o Andrew me follaría el mismo antes de entregarme a su club. Ya una vez escapé y el me trajo de vuelta. Siempre me encuentra , es implacable cuando lo hace y luego de recibir mi castigo de su propia mano sádica , me tengo que dejar tocar por mi tío Dave una y otra vez cada ocasión que me llama al club . No puedo escapar . Hace seis malditos años vivo así . Por supuesto que soy virgen si mi tío así lo exige y si me entrega hoy es porque este jefe es más importante que él . No puede negarse , además de obtener la vacuna de mi sobrino , a este jefe hay que darle lo que pida. Y lo que pide ahora soy yo. A mí padre ni lo menciono , a ese lo único que le interesa es Ambar .

Se agacha delante de mí y por primera vez en todo el trayecto alzo la vista mirando su mejilla, con una cicatriz enorme que le surca el rostro.

- No te resistas o será peor , abre las piernas - demandó autoritario .

Mi corto y ceñido vestido me lo pone fácil y tímidamente las empiezo abrir cuando siento su mano que acelera mi movimiento.

- Vamos guapa , que no tengo toda la vida para comprobar el sello de tu coño - y me separó las bragas que me obligó a usar Dalila de encaje blanco para introducir un dedo en mi comprobando la presencia de mi intacto himen. Me sentí al borde del vómito , pero ya estaba familiarizada con la sensación.

- Señor , la pantera la espera , la quiere en su casa . No irá por el club está noche , dijo que la llevaran allí.

- Joder con mi hermano , se cree que soy su chacha , vamos para allá entonces - y con eso me dejó en mi sitio y volvimos a salir hacia otro destino.

Llegamos a una casa enorme y lujosa . Todo por dentro era ostentoso y hasta el brillo de los pisos era impresionante. Fui llevada por ambos brazos hasta una habitación en la que me esperaba mi comprador.

- ¡ Fuera! , Dile a Simón que mañana no iré tampoco , que mande las cinco chicas a los ucranianos al hotel de siempre.

Y sentí como detrás de mí se cerró la puerta. El sitio estaba en penumbras , me quedé pegada a la puerta y observé como lentamente un hombre de silueta enorme se acercaba a mí . Su andar pausado era hipnótico y asustaba. No podía dejar de mirar cada movimiento ralentizado que realizaba pero el pánico me hacía temblar.

No llevaba nada más que un pantalón holgado . Iba descalzo y cada movimiento hacia mí me sobresaltaba . Estiró una mano y cerré los ojos con mi barbilla temblando , pero su toque nunca llegó , su mano activó el interruptor de la luz y abrí mis ojos de pronto tropezando con una mirada tan azúl como el mismísimo cielo.

- ¡Hermosa ! - susurró apresando un mechón de mi pelo y llevándolo a su nariz. Deslizando su vista por mi cuerpo embutido en aquel maldito vestido negro apresando mis curvas.

- Para tener un color de ojos oscuros , emanan mucha luz - su voz era tan ronca que me hacía desearlo , me sentí húmeda de pronto y enfadada conmigo misma. Mi enfado habló por mí.

- No solo unos ojos azules hermosos como los suyos pueden ser luminosos - casi me golpeo cuando me doy cuenta de lo que dije y al ver su comisura elevarse supe que lo notó.

- ¿ Así que te gustan mis ojos? , Uhmm , me encanta eso , pero no te confíes , la claridad de ellos enmascaran la oscuridad de mi alma - esto lo dijo sobre mi oído y mordiendo suavemente la punta de mi lóbulo sacándome un suspiro incontrolable.

Cometí el error de poner mis manos sobre su torso para repeler su cercanía y el efecto fue el contrario. Quise adorarlo allí donde toqué. Aquel majestuoso abdomen llamó mi atención y no era capaz de controlar mi propio deseo , reaccioné ante su tacto mordiendo mis labios.

- No maltrates mi propiedad hermosa , esos labios me pertenecen y solo yo los puedo morder - dijo separandolos con su pulgar y metiendo su dedo a mi boca tocando mi lengua con él.

- Oh mi reina , eres mucho más de lo que esperaba para tu desgracia , pues no me conformaré con un encuentro - se apoyó con una mano abierta en la pared de la puerta a mi espalda y recorriendo mi muslo con su mano libre mordió suavemente mi labio , el mismo que yo había mordido antes.

- Sabe a la puta gloria , entiendo que te guste , pero ahora es mío , dame más - y así se adentró en mi boca besándome hambriento como nunca antes había besado mientras su mano conocía y exploraba la piel de mis muslos y piernas , su lengua rozaba la mía dominandola con la experiencia que a mí me faltaba y que a él le sobraba. Sus manos fueron a mis nalgas y me levantó del sitio para acomodarse entre mis piernas y apretarme contra la puerta. Me sentía arder por dentro. Su piel hirviendo quemaba en la mía. Otra vez sus manos calentaban más piel , subian y bajaban con desespero por mi espalda . Su boca no daba pausas ni para respirar , estaba siendo un primer beso muy intenso para mí , pero mentiría si dijera que no fue delicioso. Gimió en mis labios y respiramos con dificultad antes de sentirlo otra vez saboreando mi boca. Era como lava hirviendo sentirlo besarme. Me acariciaba ahora los muslos arriba y abajo sin pausa alguna. Entraba y sacaba su lengua para saborear mis labios antes de morderlos y empujaba su erección en mi interior deseosa de romper la fina barrera y poseerme. Y yo cada vez tenía más ganas de que eso pasara. Tenía un efecto sobre mí , que se me antojaba novedoso. Jamás me sentí a gusto siendo tocada por nadie. Pero en las manos de La pantera , el efecto era casi paradisíaco.

- Un solo beso y una primera sensación de tu piel en mis manos basta para jurarme que no te dejaré marchar. Que serás enteramente mía y que dios bendiga al que te aparte de mí, para que pueda ir al cielo cuando lo mate.

Me puso con cuidado en el suelo y tomándome de la mano me llevó hasta la enorme cama. Se quitó su única prenda y parándome de espalda a él empezó a desvestirme con una delicadeza que no esperé obtener esta noche y cada pedazo de tela que quitaba era un nuevo roce a mi piel de sus dedos , un nuevo placer a mi cuerpo y un tremendo cúmulo de fluidos en las paredes de mi vagina .

Sentí que besaba mi cuello pasando las manos por mis brazos y llegando a mi cintura bordeando mi vientre mas que plano. Casi me sentí ofendida cuando ignoró mis pechos en su camino , pero mientras deslizaba mi braga hasta el suelo dejándolas amontonadas en mis pies fue subiendo hacia arriba sacándome gemidos, del placer de sus manos en mi piel.

- Eres perfecta para mí , la luz que me guiará en mi oscuridad. Joder cariño , soy brutal en la cama y normalmente no tengo piedad con las primeras veces de nadie , pero quiero grabar en tu memoria todas y cada una de las veces que te tome.

Su voz en mi oído era un canto a la lujuria , tenía una manera de hablar lento y áspero que me fascinaba. Retiró mi largo pelo rubio para posar su boca en mi columna , lo que me hizo arquear mi cuerpo y por fin sus manos tomaron mis senos con suavidad . Los palpó lento , primero cargando su peso y paseando por la redondez de ambos con sus manos sin dejar de besar mi espalda . Pero cuando mis pezones se vieron apretados por sus dedos solté un grito de placer y dolor al mismo tiempo.

- Perdóname lucesita , pero mi naturaleza escapa de mi control a veces , y tu piel me está impidiendo controlarme - hablaba en mi oído desde atrás de mí y lo sentí empujarme al borde de la cama - arrodíllate y abre las piernas , no muevas el cuerpo ni un centímetro.

- No creo que pueda - pensé en voz alta y subiendome al borde la cama abrí mis piernas , una de sus manos subió por mi muslo en su parte interna lentamente y sentí como un poco de mis jugos cayeron sobre su mano , su sonrisa se dibujo en mi cuello - eso es hermosa , mójame y dame toda tu escencia . No aceptaré menos.

Introdujo un dedo en mí y me sacó un grito de placer , lo sentí llegar hasta mi barrera virginal . Lo sacó y lo volvió a meter acompañado de otro marcando un ritmo lento y castigador. Mi chorreante vagina le abría paso con facilidad . Su otra manos rodeó mi cintura y fue hasta mi entrepierna para comenzar a dar paseos por todo el largo de mi sexo. Tocaba arriba y abajo sin descanso mientras sus dedos seguían entrando y saliendo obligandome a jadear y gritar cada vez que hacía círculos en mi centro . Mi cuerpo recostado sobre él notaba su enorme erección y me moría por sentirla dentro , por descubrir como era esa sensación. Un hombre dentro de tí y no cualquier hombre. Sino uno poderoso y vigoroso. Uno que me estaba tratando con dulzura desde la brutalidad de mi situación. Estaba secuestrada en las garras de la prostitución y me importaba cero , nada me importaba con el tocandome así. Sus manos seguían su entrada y salida de mi , y su paseo por todo mi húmedo sexo. Su boca arañaba mi cuello y mis manos se aferraron a su cabellos por encima de mis hombros logrando una postura más arqueada.

- Vamos hermosa , dame lo que merezco por derecho propio , ven ya , vente para mí - aceleró su ritmo y en un grito llegué al primer orgasmo de mi vida.

Me lanzó con brusquedad a la cama y cayendo sobre mi metió sus dedos en mi boca uniendo su lengua a la mía provocando que ambos probaramos mi sabor .

- Dime tu nombre mi luz - demandó y tristemente me di cuenta que estaba en las manos de alguien que disfrutaría de mi cuerpo y ni siquiera sabía mi nombre.

Alguien que reclamaba mucho más de mí , y nisiquiera me pedía permiso. Me tomaría y me dejaría cuando gastara y apagara toda mi luz. Esa que el veía pero yo sentía apagada hace mucho tiempo por la vida.

Pero ese alguien tenía un efecto sobre mí , que no podía negar. El efecto de llevarse dos de mis primeras veces y encima iba a por la primera vez más importante.

Ya me había besado por primera vez , había obtenido mi primer orgasmo y ahora iba a por mi primera vez con alguien dentro de mí. Pero miraba sus ojos de pantera a la caza y me daba igual todo. Era ese el efecto que tenía sobre mi. El de tomarlo todo sin pedir permiso y yo se lo daba, evidentemente gustosa.

- Haré esto rápido , porque dolerá igual - besó cada pecho con deseo y tomando mi boca alzo su miembro y lo clavó en mí haciéndome gritar del dolor. La metió hasta el fondo de mí.

- Ehh, tranquila hermosa luz , pasará y te encantará que te posea una y otra y otra vez - es que su voz afectaba tanto mi ser que solo con hablarme me ponía a sus pies.

Sin esperar más ,yo misma provoque el primer movimiento . Sus primeras embestidas eran lentas pero profundas. Yo apretaba las sábanas y estiraba mi cuello dándole acceso completo. El lo mordía y besaba mis pechos. No cesaba el ritmo , era una potencia que no tenía con quién comparar pero que se notaba que era más de lo normal.

El ritmo que imponía era demoledor. No descansaba. Entraba y salía sin descanso

Bombeaba un , dos , tres , cuatro veces rápido y hacia un giro en mi interior que me sacaba gemidos y sonoros fluidos . Explotaban en la entrada de mi vagina con cada embestidas y hacían ruidos que a mí me avergonzaban y a él le excitaban mas aún.

Cada embestida suya impulsaba mi cuerpo hacia arriba y nos hacía chocar con el cabezal de la cama. Puso su mano sobre mi coronilla para amortiguar los golpes pero seguía entrando y saliendo de mí frenético.

Sus arremetidas contra mí era brutales. No se detenía . Las respiraciones eran jadeos sonoros. Y mis ojos pocas veces se encontraban con los suyos azules. Todo el tiempo su boca estaba sobre mí cuerpo.

Me movía bajo el como si fuera una pluma. Llevaba sus manos de mis costados a mis caderas y se afincaba en la cama para entrar más y más profundo y no supe cuantos orgasmos tuve. Pero fue más de uno. Estaba perdida entre las garras de La pantera.

Rozando mi último orgasmo lo sentí tensarse dentro de mí y clavando hasta el final su miembro ahogamos nuestros gritos en un beso húmedo y mis piernas lo apresaron para sentirlo bien profundo.

- Nadie nunca me ha provocado correrme así y mucho menos dentro , eres mí , jodido paraíso y me pienso mudar ahí. No escaparás de mi jamás , es un juramento.

Y diciendo esto siguió entrando y saliendo de mi , retomando el brutal ritmo que parece que acostumbra a tener en la cama.

Me cambió de posturas toda la noche y amanecí siendo penetrada por él sin ninguna piedad .

Aquella mañana ya había quedado muy lejos mi inexperiencia en la cama. Me había tomado tantas veces que me seguía preguntando ¿ Cómo podía aguantar aquel voraz apetito sexual ?

Pero yo también me sentía igual de apetitosa que el.

La pantera me daría mucho más de lo que yo pensé ... Y me arrancaría todo , dejándome sin nada más que su efecto sobre mí.

Capítulo 2 Dos

Llevaba más de un mes con Carter. Ya por supuesto , sabía que se llamaba Samuel pero no le gustaba que lo llamara por su nombre. Aseguraba que solo su hermano y ahora yo sabíamos su nombre de pila. No entendía porqué , pero obedecía.

En todo este tiempo habíamos establecido una conexión impresionante.

Sabía todo de mí. Sabía que era adoptada , que mis hermanas de crianza eran Dalila y Ambar. Le había contado que Ámbar por algún motivo no me había acogido muy bien.

Dalila por su parte, me tenía un poco más de afecto , a pesar de haberme puesto en esta situación. Pero lo hacía obligada por su marido y en beneficio de la salud de su hijo. Mi sobrino Allan padecía un tipo complejo de leucemia. Las medicinas que lo fortalecían por al menos seis meses las conseguía la mafia.

Esa misma mafia obligó a mi cuñado a abrir un club de sexo propio para negociar entre ellos. Al ponerlo en el sótano de un internado ... " La dimensión" , todas las chicas que se prostituían venían de dicho centro. El club se llamaba " La dimensión del sexo ".

Toda la maldita mafia operaba conjunta. Mi cuñado solo tenía ese club , pero negociaba con los hermanos Carter a las chicas del internado. Los intercambios se producían una vez al mes.

Mi primo Aidan , también tenía que ver en todo esto. Aún no tenía claro cual era exactamente su participación . Pero alguna era.

En medio de una familia podrida me encontraba yo. La vida no había sido muy generosa conmigo.

Mis padres me habían vendido a los seis años al señor Denim . El me había ido a recoger con su hermano. Este último desde mis diez años comenzó a manosearme y cuando se lo conté a mis hermanas no me tomaron en cuenta. Con el tiempo descubrí que mi padre estaba al tanto.

El mismo me enviaba a la casa de mi tío cada fin de semana. Pero en el fondo creo que lo hacía para alejar de su repugnante hermano a su única hija... Ambar

Y así crecí. A los quince seguía bajo las garras de mi tío. pero ahora me encontraba bajo las garras de La pantera.

Estás garras tenían tanto filo que habían penetrado mi corazón. Sabía que era un hombre peligroso. Que lo que hacía era reprochable pero cuando se ama se cruzan todos los límites.

Si bien vine obligada , estaba aquí a voluntad propia . Quería estarlo. Y desde que estaba con Carter me sentía protegida. Mi tío no podía tocarme. Mis fines de semana eran para mí . Llevaba un mes secuestrada técnicamente, pero me sentía mas que feliz.

- Hola hermosa . ¿Cómo está mi nena hoy? - sus manos levantaron mi cuerpo del sofá en el que me encontraba acostada observando el hermoso lago detrás de la casa - te he echado tanto de menos lucesita , desde que te tengo casi no trabajo. Las horas me parecen días enteros en los que estoy sin tí - mis manos acariciaban su rostro y su pelo.

La ternura con la que me besaba era tan impropia de un hombre como el, pero tan común de él conmigo, que era paradójico pensar en aquello.

Sus brazos soportaban mi peso. Y yo gustosa disfrutaba su contacto.

- Carter , ¿ cuánto tiempo me tendrás aquí?

- ¿A qué te refieres ? - me miró con desconcierto pero no dejó de tocar mi cuerpo. Sus manos estaban por todas partes obligandome así a cerrar mis ojos.

- Sabes a qué me refiero - le susurré gimiendo.

- No lo sé Sila , y no me toques los cojones que ya me conoces y sabes cómo me pongo cuando me cabrean. Dime qué coño quieres decir.

Sus cambios de humor me asustaban. Era un hombre sumamente irascible y se adivinaba muy violento. Nunca me había hecho nada , pero eso no quería decir que no me asusta esa posibilidad.

- Nada Carter , olvídalo - dije bajito , de todos modos yo estaba aquí obligada y obligada también dejaría de estarlo. Mi vida estaba en manos de cualquiera menos en las mías. Con tristeza bajé la cabeza y me dispuse a dejarme hacer lo que se le antojara. Esa era mi función aquí.

- Eh hermosa , perdóname . Vamos mi luz mírame - mis empañados ojos lo miraron y tomando mi rostro entre sus manos me besó despacio - lo siento - susurró sobre mis labios y volvió a besarme - estoy haciendo un esfuerzo Sila por controlarme contigo , entiende que mi naturaleza no es ser cuestionado. No acostumbro responder nada a nadie. Y desde luego no a las mujeres . Pero tú eres distinta cielo , tu eres la única mujer que he deseado para mí , la única que quiero en mi vida , la única que me importa y si esto responde a tu pregunta ... La única que no dejaré ir jamás.

A pesar de su declaración de posesión y control sobre mi y mi vida , no pude evitar emocionarme. Ese hombre me encantaba, y sentir que estaba dispuesto a mantenerme con el me daba cierto sentimiento de paz. Su posesión evitaría que otros cerdos repugnantes me tocaran.

- Me estás volviendo loco Sila , estás barriendo con mi cordura.

Hablaba sobre mi piel , besaba todos los espacios que encontraba desvestidos y desvestia los que tenían tela . Sus manos junto a su boca era dinamita para la pólvora de mi piel.

- Quédate conmigo Carter , por favor. No me devuelvas. - le pedí bajito sobre sus labios pero esa maldita frase lo detuvo y llevando mi rostro frente al suyo me observó fijamente.

- Tienes que saber Sila , que a partir de ahora tu eres mía , que si un solo ser vivo te toca lo mato , pero si hay alguien en tu pasado que te asusta dímelo y en el mismo instante que tu boca lo nombre estará muerto.

Sus palabras me asustaron. No podía hacer algo así. No sería la asesina de nadie. Y desde luego no quería que Carter matará personas bajo mi deseo. Prefería callar y ahora que estaba con el , nada podía pasarme.

- No hay nadie Carter , no me entendiste.

- Te entendí perfectamente , y no creas que no me molesta el hecho de que Andrew te haya ofrecido como moneda de cambio. Pero el premio de tenerte conmigo calma la fiera que llevo por dentro. Así que dime ahora mismo porque no quieres volver a tu vida.

- Porque mi vida ahora eres tú , y no se cómo me sentiría si después de un tiempo te cansas de mi y me devuelves. Eso fue lo que quise decir.

Suspiró largo y se levantó conmigo en brazos . Me llevo hasta nuestra habitación y acostandonos en la cama , arrancando mi ropa por el camino me dijo - No hay chance lucesita , no existe la más mínima posibilidad de que me canse. Nadie se cansa de respirar. Nadie se cansa del oxígeno que alimenta su vida. Yo no me cansaré de tí. Tu no puedes entender porque estoy tan fascinado contigo desde el minuto uno , pero he sido tan perverso y la vida me ha negado tanto , que tenerte , es como un milagro que no merezco. Pero que atesoraré al precio que me cobren.

Después de aquello yo solo me dejé amar por el , de su peculiar forma , pero me amaba y yo también lo amaba a él. Llevábamos días juntos y habían sido sublimes. Una vez que cruzaba la puerta de la casa se dedicaba a mi. Pero cuando se iba no me dejaba salir a ningún sitio sin seguridad y no me permitía llamarlo. Me hacía llamadas el , cuando quería pero no me dejaba llamarlo para atrás. Y no me atrevía a desobedecerlo.

- Sila , quiero darte algo para que estés protegida y todos sepan que eres mía nena. Intocable...

Me ofreció un hermoso collar de plata con una rosa negra . Sabía perfectamente lo que significaba aquel símbolo. Pero no esperé que me ofreciera algo así.

- ¡Carter !... No sé que decir.

- No hace falta que digas nada. Solo no te la quites nunca. Esta rosa sabes que significa pertenecia. Es como un sello para que nadie se atreva a tocarte un solo pelo. Portar la rosa negra indica que eres de alguien muy importante de la organización. Todos lo saben . Todos cumplen está norma .

- Gracias. No sabes lo importante que es esto para mí.

- Importante eres tú , en mi vida Sila y todos deben saberlo. Por eso mañana te llevaré a mi club. Quiero que lo conozcas y que todos sepan que eres mi mujer. Verás a tus primos y a tus hermanas. Estará también tu padre y tu tío.

La sola mención de ese hombre me daba náuseas y un pánico tremendo.

Me abracé a él con fervor . Me sentía tan protegida entre sus brazos.

- Vamos a bajar mi luz , te daré de cenar. Luego nos bañaremos juntos y te volveré a hacer mía hasta que tú cuerpo no pueda más.

Aquella noche fue tan mágica como las demás. El y yo vivíamos nuestra historia en una burbuja impenetrable. Cuando estábamos solos era como estar en otra dimensión.

Al despertar ya el no estaba , como de costumbre. Me había dejado una nota y un lirio blanco sobre su almohada. Me decía que vendrían a traer una caja con mi atuendo completo para esta noche. Que me esperaría en el club.

Las chicas que limpiaban la casa y hacían las demás labores domésticas ya se habían hecho mis amigas. Eran las pocas personas que veía diariamente . Ellas debían estar fuera antes de que llegara Carter. Si el venía antes , me avisaba para que las despidiera. El era tan cerrado a todos , que me extrañaba a veces lo dulce que era conmigo.

Pero , solo a veces.

Me había preparado para ir al club. Carter me había comprado un hermoso vestido negro con transparencias en un diseño muy hermoso,pero poco revelador. Lo único que realmente se veía era la espalda entera y alguna parte de mis costados. Me quedaba como un guante . Me sentía especial en el. Recogí mi pelo en alto y con unos hermosos tacones estuve lista. El colgante que me había regalado me daba un sello de distinción y elegancia , además de seguridad.

Una limusina negra me llevo hasta el club. No me concentré en el camino . Solo pensaba en la presencia de mi particular familia.

Una vez allí me bajé del auto y nada más poner un pie en la acera sentí una mano sobre mi espalda baja y una repugnante y conocida voz en mi oído...

- No sabes cómo lamento haber perdido la oportunidad de tenerte por primera vez. Pero viéndote ahora , te juro que haré lo que haga falta para que seas mía. Es una promesa Sila , no lo olvides.

Su sucio tacto me paralizó en el sitio. La voz vomitiva de Dave Denim me puso a temblar. Casi caigo al suelo junto con mi pequeño bolso que solté de la impresión.

- No te pongas nerviosa muñeca. Siempre me ha gustado tocarte , y eso no ha cambiado , ya deberías estar acostumbrada. Está será una fiesta extraordinaria , con el solo hecho de poder verte.

Me giró en sus brazos y cuando voy a rechazar su cercanía otras poderosas manos me arrancaron de su poder.

- Si vuelves a respirar cerca de mi mujer te pego un tiro Denim. Si no fueras su tío ya te faltaría la mano. Pero esta advertencia no la olvides. Nunca más vuelvas a tocar a mi mujer ni por accidente.

Y el alivio que me recorrió fue tan grande , que me abracé a su cuerpo y sentí su roce allí donde antes tocó el cerdo de Dave.

Aquella noche iba a ser más difícil aún de lo que imaginé, pero con Carter a mi lado recobré mi fuerza de voluntad.

Por ahora...

Capítulo 3 Tres

Decir que los brazos de Carter eran un refugio para mí, era un eufemismo.

Sus brazos eran mucho más, eran calor, seguridad, pasión, deseo, poder y amor. Para mí ya era amor. Estaba enamorada de ese hombre como nunca quise amar a nadie.

Amar así era peligroso, podía hacer lo que me pidiera solo por el simple hecho de que volteara a verme. No sabía si el me amaba al mismo nivel sobrehumano que yo lo hacía, pero mi amor, alcanzaba para los dos.

- Nunca Denim, recuérdalo bien, nunca la vuelvas a tocar. Y si te descubro haciendolo a mis espaldas que dios te cuide y mucho. Porque me convertiré en el diablo que no quisieras conocer. Recuérdalo.

Me llevó dentro

Observé el sitio con repugnancia y asombro.

Todo era muy elegante pero las caras lámparas llenas de lágrimas iluminadas, los rojos sofás del mejor material, las enormes cristaleras y el perfecto bar de carísimas botellas, no podían disimular la sórdida vida que allí se llevaba.

Había mucha gente importante, bueno importante para este turbio mundo, así como importante como para no poder revelar sus identidades.

Los que pertenecían a mi familia política estaban en una zona apartada, pero yo allí no iba a ir.

- Ven Sila, quédate aquí, solo conmigo. No quiero compartirte ni con tu familia. Además del hecho de que todos ellos son escoria, la misma que te entregó a mí. Ellos no merecen tu compañía. Yo tampoco luz, pero no pudo renunciar a tí. Perdóname.

Tome su rostro entre mis manos y cerca de su boca le dije - tu eres lo único bueno que me ha pasado en la vida. No hay nada que cambiaría de ella, solo por el hecho de volver a llegar a tí. Solo por eso, volvería a vivir todo Carter. Eres el hombre que amo y haría lo que fuera por volver a tí.

- Ah hermosa, no tines idea de lo que me haces solo con mirarme.

Besando la punta de mi nariz, se disculpó y se fue. Dijo que solo eran unos minutos, y no pensé que esos minutos fueran a volverse tremendamente largos.

Bebía un agua con hielo mirando sin destino fijo a mi alrrededor. No podía hablar con nadie, y aquellos con los que podía hablar no tenía pensado hacerlo. Y el mismo Carter no quería que lo hiciera.

Viendo a su hermano venir hacia a mí, me sentí estremecer. Ese hombre era mucho peor que un diablo. Todos en aquel sitio lo miraban con miedo, aquello no era respeto. Las mujeres casi se adivinaba que rezaban porque no se les acercara. Estaban muy tranquilas ahora que lo veían cerca de mi y yo me reflejaba en su sensación. Esa de pánico a Simón

- Vaya vaya, pero si es el nuevo juguetito de mi hermano, para ser una puta por encargo no estás nada mal. - nada más entrar Simón había pedido que Carter revisara no se qué, obligandolo así a dejarme sola por unos momentos. Que se me hacían eternos.

- No agaches la cabeza Sila, no tienes por qué. Simón sabe que ni eres puta ni mucho menos por encargo.- mi hermana Dalila habló por mí, ganándose una mirada reprobatoria de Simón, parándose justo a su lado.

- No te pases Dalila, sabes de primera mano lo que puedo hacer si me provocan.

Ese hombre daba terror solo de mirar la cicatriz en su cara. Ya luego, si hablaba, su voz era mucho más siniestra que su imagen.

- Sila, se está tragando todo el carácter de Carter y eso perjudica mis negocios. Así que ya le estás diciendo a Andrew que la regreso, ya Carter obtuvo lo que quería y ahora yo me veo perjudicado por la presencia de tu hermanita. Esta misma noche la quiero fuera de aquí.

- A Carter no le va a gustar eso, no sabes lo que dices.- traté de impedir aquello pero no parecía querer convencerse .

- Tu te vas, si te atreves a decirle algo a mi hermano tu sobrino, no se podrá vacunar la próxima ocasión. Así que no me obligues a matarte. Mira que estoy siendo benévolo dejándote vivir. Es muy fácil para mí, quitarte del camino.

Mi hermana se había quedado pasmada; pero no hacía nada. Simplemente se fue a darle el recado a su marido y el maldito de su tío que estaba oyendo todo me miró relamiéndose los labios.

Más tarde esa noche me sentía protegida en el refugio de mi amor. Bailamos toda la noche, nos besamos y nos confesamos tantas cosas y trazamos tantos proyectos que sentí que todo había sido una mala broma de Simón.

En el momento que mi pantera había ido a por unas bebidas para los dos, dejándome a un costado de la improvisada pista ,sentí unos dedos deslizarse por el escote en mi espalda.

- Ya sé que te vas esta noche, y arreglé con tu padre que te vinieras conmigo. Muero por entrar en tu piel y que me aprietes el rabo con tu carne toda la noche. Será nuestra primera vez juntos. ¿ Ves cómo no debiste rechazarme tan rápido? Ya tu noviecito no estará para defenderte. Serás mía y te saborearé toda la noche.

Sentí su mano casi entrar en dentro de mi vestido y alcanzar mi línea entre ambas nalgas. Me levanté de golpe y salí corriendo hacia el baño. Una vez allí vomité todas las bilis que me subieron nada más de oír la repugnante voz de ese viejo maldito, ya cuando me tocó fue el tope de mi control.

- ¿ Que haces aquí Sila? Tu dueño te está buscando como una fiera. Esta noche espero que mi tío te borre esa sonrisa de puta equivocada que llevas presumiendo toda la noche por estar del brazo de Carter. Se te acabaron las vacaciones.- dijo mi hermana adoptiva entrando en el baño y cruzando los brazos sobre su pecho. Su mirada era macabra.

- ¿ Por qué eres así, Ambar? No tienes un mínimo de compasión por nadie. - esto último no era una pregunta. Ella no lo tenía y ya lo sabía. Era mala, envidiosa y estaba muy frustrada porque se moría por tener al único hombre que nunca la miraría. Aidan.

Mi primo me adoraba al igual que Ashton, pero a ella la ignoraban. Eso solo empeoraba su odio hacia mí.

- No te bastó con quitarme a Aidan, ahora también fuiste a por Carter. Maldigo el día que te trajeron a casa, pero bendigo esta noche, cuando yo esté abrazada a mi almohada sabiendo que mi tío te estará follando sin descanso. Cómo la zorra que eres.

Salí corriendo de allí.

¿ Por qué no podía encararme a ella?

Siempre dejaba que me dijera cosas horribles. Lo que nadie sabía, es que tenía la sospecha de estar embarazada. Mi periodo no había llegado hacía más de una semana.

Si se lo decía a Simón alomejor conseguía que me salvara de mandarme con mi tío.

A Carter aún no se lo decía porque era solo una sospecha pero necesitaba tratar de convencer a Simón. Si le decía a Carter lo que sucedía mi sobrino moriría. Era un bebé, no podía hacer algo así.

Encontré a Simón en la salida trasera del club.

- Por fin. Te estaba buscando. Cuando mi hermano suba a hablar con los clientes aprovecharás para lárgate, un coche negro te espera afuera. Te subes a él y yo me encargo de decirle a Samuel que lo dejaste.

- No te va a creer y me buscará, escuchame por favor.

- Te quiero lejos de nuestras vidas Sila, me están recriminando cosas por tu culpa todo el tiempo y encima casi no trabaja porque está detrás de tu culo. No voy a perder mis negocios,mi hermano y mi vida por tu culpa. Me importa una mierda lo que tengas que decir.

- Estoy embarazada Simón, por favor. - imploré colgada de su brazo- es tu sobrino.

- ¿ Pero que mierda has hecho?

No quiero niños cagando nuestras vidas ... ¡ Sácatelo!

- ¿ Que? , ¡No!... No voy a hacer eso. Es mi hijo y de Carter. No lo haré.

- ¿ Que hacen aquí? - su voz, su voz me salvaba. Sentirlo detrás de mí era un alivio tan grande que solté un suspiro y me fuí al encuentro de su cuerpo.

- Nada hermano, tu chica... La noté rara, pensé que te quería dejar, que quizá quería escapar de su obligada situación .Solo la estaba reteniendo. Para saber que pasaba. Estaba aquí afuera mirando por dónde irse.

Carter me soltó el brazo y me puso delante de su cara. Era tan hermoso que dolía mirarlo. Sus orbes azules se tornaron casi violetas del oscuro intenso que las coloreó. Había furia, desconcierto y dolor en su gesto compungido.

- Te mato Sila, me dejas y te busco, te encuentro y te mato. Y aún así te seguiré. No nos hagas esto.

- No Samuel, yo no te dejaría. Le trataba de explicar a Simón, pero su nerviosismo no me dejó acabar. Cariño, estaba vomitando, y quería tomar aire fresco. Yo no quiero dejarte, ni que me dejes jamás. ¿ Como podría? No sabes lo que significas para mi. Nunca te dejaría, no por voluntad propia y mucho menos ahora.

Creo que estoy embarazada Samuel.

Utilizaba su nombre para hacer más íntimo el momento, sabía que no le gustaba que lo llamara por su nombre pero el momento lo requería.

Nunca pensé decirle algo así de pronto y sin estar segura pero me veía sin muchas opciones. Me ganó el desespero.

Cayó a mis pies de rodillas. Abrazó mi cintura y besando mi vientre miró hacia arriba para decir...

- Sabía que eras la luz de mi vida Sila, pero que lograras alumbrar más que el mismísimo sol, nunca lo conté. Es lo mejor que podías darme, un hijo nuestro. Un fruto del amor que nos tenemos. Porque si, hermosa... Te amo, te amo tanto que sufro. Sufro de pensar que puedo perderte, que puedes amarme menos, que puedo no ser suficiente para ti. Sufro de una pasión abrazadora por tí.

Mis ojos se desbordaron de lágrimas al verlo a mis pies, diciéndome a su manera que me quería. Que era la luz de su oscuridad y que no podría vivir jamás sin mí. Que nos prefería muertos a separados.

¿ Era enfermizo?... Probablemente, pero era nuestro. Era nuestra manera. Nuestro amor.

Simón estaba a nuestro lado fingiendo empatía, pero yo sí alcanzaba a ver su desprecio por mí. Y por mi hijo ahora. Si es que estaba embarazada, pero algo dentro de mí me decía que lo estaba. Era como una sensación vital dentro de mi. Me sentía embarazada de amor.

Me agaché y de rodillas frente a Carter hice lo único que se me ocurrió para librarme a mi y a mi hijo de todas las amenazas que nos rodeaban.

- Sácame de aquí Carter. Llévame a casa y celebremos solos nuestro amor.

Sin pensárselo dos veces me sacó de allí. Sin pedir permiso, sin consultar con su hermano. Sin avisar a nadie. El no pedía permisos.

Solo tomó mi mano y me llevó despacio por el lado del club y una vez en el auto me besó.

Fue lento, tierno, respirado. Comedido, fue sublime. Fue el y fuí yo. Fuimos nosotros, solo nosotros. Fue perfecto.

Cuando llegamos a la casa, me sacó el vestido en medio del salón y sin querer ninguno de los dos esperar más tiempo, me tomó sobre la alfombra delante de la chimenea.

Tuvo los cuidados que nunca antes tenía, me adoraba la piel con su boca. Bajaba sus manos por todos mis espacios vacíos de el y los veneraba.

Prestó dedicada atención a mis senos un poco hinchados ya por mi evidente pero no confirmado embarazo.

Se daba el tiempo de rozar mi boca con la suya y de beber de mis labios vaginales casi tanto como de acariciarlos con sus dedos. Trazaba caminos inacabables en mi sexo. Olía, mordía, jadeba sobre mi piel ardiendo. Lamía y chupaba de mi centro mientras acariciaba mis muslos.

Yo solo podía retorcerme bajo sus manos, bajo su lengua y bajo su cuerpo.

Mi vida se retorcía bajo su efecto.

Entró en mí con delicadeza pero en varias posturas, así como en varios tiempos. Fuimos sudor, jadeos, gemidos y susurros repetidas ocasiones.

Esa noche fue larga y especial. Esa noche fuimos más que pareja, fuimos uno. El dentro de mí y yo dentro de él.

- Yo sé que llevas poco tiempo conmigo Sila, puede que no te sientas segura de mi amor por el corto espacio que hemos tenido juntos en nuestras vidas. Pero el amor no se explica, no se entiende y no se muestra. El amor se presenta y se queda , nos controla y no encontramos explicación.

Unos pueden amar después de un tiempo y otros pueden amar en un instante.

- Samuel, no dudo de tí, porque me siento igual. Y si creo en mi amor, creo en el tuyo.

- Amo la manera en la que dices mi nombre Sila, no me gusta que me llamen así pero en tí es distinto. Promete que siempre seremos esto Sila, promete que no te irás de mí. No me obligues a sufrir tu perdida. Tienes que saber que te buscaré Sila. Hasta en el mismísimo infierno te buscaré.

No respondí, no podía prometer algo que escapaba a mi control. Ahora me sentí tranquila porque estaba entre sus brazos y porque me juraba que me encontraría.

Solo esperaba que si un día tenía que buscarme, que me encontrará a tiempo.

Me volví a dejar amar por él y me sumergí en la pasión del momento. En la promesa de una vida juntos y un futuro infinito con él.

Pero mientras yo me embriagaba de amor y de Carter, había otra persona creando nuevos planes para deshacer mi pequeño paraíso recién descubierto en la piel de Samuel.Se cernía sobre mí la amenaza de Simón.

Pero ahora mismo estaba bajo la protección de mi pantera.

Eso era todo lo que llenaba mi ser.

Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022