Me mandaron a cuidar a mi tía Fabiana, que había tenido un accidente y no podía moverse bien. Terminé en la cama con su esposo, André es un pecado de hombre y el primer día que llegué para cuidarla... me atrapó en el sofá de la sala durante la noche, tocándome. No pudo resistirse a mí y me encantó que sucediera.
André y yo vivíamos en medio de nuestra luna de miel, sin importarnos nada más... ¿quién en este mundo estaba libre de errores y era capaz de juzgarnos por estar entregados al deseo?
Mi tía Fabiana estaba cada día mejor, incluso podía dar algunos pasos y mi madre me había llamado esa semana para pedirme que volviera a casa.
Estábamos en mi cama como siempre después de un maratón de sexo caliente.
Consuelo - Mi mamá llamó y me voy a casa esta semana.
André - Ni hablar, bebé... Te necesito y tu tía tampoco está del todo recuperada.
Sonreí y me disponía a levantarme para recoger mi ropa del suelo, André me empujó y compartimos un beso ardiente para comenzar a quemarnos de deseo una vez más.
André - Eres tan perfecto...
Fabiana- ¿Qué significa eso?
André - No es lo que estás pensando.
Fabiana - ¡Ustedes dos están condenados!
Todavía caminaba con dificultad, pero salió de la habitación con la mano sobre la boca y todavía tenía frío por esa vista. André la dejó atrás y yo fui a vestirme y hacer las maletas para salir de allí.
André - Fabiana por favor déjame explicarte todo...
Fabiana - Toma tus cosas y sal de mi vista, me enfermas. Fregando dentro de mi casa!
Entré en su habitación...
Fabiana - Y tú eres aún peor que él, nunca te lo perdonaré... toma tus cosas y no te atrevas a aparecer aquí otra vez. ¡Me horroriza saber que tienes mi sangre!
Consuelo - No vine a pedirte nada, solo vine a entregarte la llave de la casa que me diste.
Di la espalda y salí de ese lugar, llegué y ya me imaginaba lo que me esperaba con mi madre para entonces Fabiana ya la había llamado y le había contado todo.
Elaine - Hija, dime que lo que me acaba de decir Fabiana no es cierto...?
Consuelo - Sí, es verdad... y si vienes a sermonearme, avísame, ¡ahorita me voy a vivir con mi padre!
Elaine - Pero hija...
Consuelo - ¡Pero nada! Nadie me puede juzgar, ni ella, ni tu ni nadie mas!!!!!
Cerré de un portazo la puerta del dormitorio y me quedé allí unos días, recibiendo mensajes groseros de familiares que me reprochaban lo que había hecho.
No dejé que esa situación dominara mi vida, a partir de entonces evitamos ir a las reuniones familiares en los meses siguientes. André todavía me buscaba todo el tiempo, hasta que lo bloqueé de todas las redes sociales.
Mi madre dejó de hablarme de eso porque tenía miedo de que me fuera para siempre.
A los pocos días me enteré que Fabiana y André le habían dado una oportunidad a su matrimonio... me dolía mucho pasar por esos momentos, al fin y al cabo la vida se compone de eternos comienzos, aprendí a no involucrarme con hombres en la familia.
Conseguí trabajo en una tienda de ropa para hombres, era feliz, tenía mi propio dinero y me había olvidado de esos problemas... Hasta salía con un compañero de trabajo.
Estaba agachado y organizando algunas camisas cuando escuché una voz profunda que me llamaba.
André - ¡Buenas tardes Consuelo!
Consuelo - Buenas tardes...estoy trabajando y no es buena idea que estés aquí. Por favor...
André - Quiero ver unas camisetas, talla L. ¿Me las puedes mostrar?
Consuelo- Claro.
Me estremecí y casi me da un infarto, se metió conmigo... de todas las formas posibles. Tomé algunos modelos y temblando se los mostré.
André - Me quedo con estos dos.
Se acercó bastante.
André - ¿Por qué ya no me quieres ver?
Consuelo - No hagas eso... aquí no.
André - ¡Necesito hablar contigo urgentemente!
Consuelo - Vete por favor, si pierdo este trabajo mi madre me va a matar enseguida... ya me ha traído muchos problemas.
André - Sabes que solo estoy con ella por ti...
Consuelo - Déjame en paz.
Iba a irme, pero me agarró del brazo. Miré a mi alrededor rezando porque nadie estuviera mirando.
André - O me desbloqueas de whatsapp o vengo todos los días. ¡Tu escoges!
Se fue con esas piezas y me dejó sin aliento de miedo y tantos otros sentimientos.
Llegué a casa y llamé a mi mejor amiga Ludmila para una videollamada, o hablaba con alguien o se me estallaba el corazón.
Consuelo - Amiga... estoy angustiada, él vino a mí y no sé qué hacer.
Ludmila - ¿Pero no me dijiste que ya salían juntos?
Consuelo - ¡No es Fernando... es André! Hoy fue a la tienda y me amenazó con ir todos los días hasta que lo desbloquee de whatsapp.
Ludmila - ¡El marido de tu tía, qué cabrón! Creo que deberías hacer esto... y enviarlo al infierno. Hizo el demonio en su vida, pagó caro por sentarse sobre este hombre y parece que todavía lo va a pagar.
Consuelo - No sé lo que siento, se mete conmigo... y si quieres saber la verdad: no me arrepiento. Era delicioso tener sexo con él y mi tía nunca fue una santa en esta vida, ¿quién se cree que es para juzgarme?
Ludmila - Habla con él entonces, pero por tu propio bien trata de alejarte. Si realmente te quiere... déjalo que se quede soltero primero.
Colgamos y me armé de valor.
...
Estaba en casa sentada en ese sofá, mis pensamientos estaban atrapados en nuestra primera vez... cuando la vi tocándose allí tirada y la probé. Me emocioné y recordé el sonido de su voz.
Fabiana - Eres pensativa...
André - Problemas en el trabajo, solamente.
Fabiana y yo después de lo sucedido hicimos todo lo posible para salvar nuestro matrimonio, el sexo entre nosotros fue más caliente... pero nada como lo que tuve con Consuelo. Ella vino y se sentó en mi regazo.
André - Hoy no, estoy cansado.
Fabiana - Sé que estás pensando en ella... con solo mirarla a la cara lo sé.
André - Te lo he pedido un millón de veces, olvídalo o nunca superaremos lo que pasó.
Fabiana - No es fácil para mí... oírte llamarla mientras duermes. Eres estúpido, ella solo te usó... eres una joven aventurera y todo lo que quería era besarse contigo.
André - Basta... ¡Me voy a la cama!
Me acosté en la habitación de invitados por lo menos ahí tenía paz para estar con mis pensamientos, mirando su contacto... hasta que por fin me desbloqueó.
No quería sonar desesperado, pero alguien que la había perseguido en el trabajo ya no tenía motivos para jugar desinteresado.
mensaje de whatsapp:
André - Buenas noches, te extraño.
Consuelo - Por favor André, no me busques más, ya nos hicimos daño a nosotros mismos y a otras personas también. ¡No quiero más problemas!
André - ¿Entonces yo soy un problema ahora? Pero no lo estaba cuando parpadeó para invitarme y terminamos en el sofá de casa. ¿Quieres decir que solo serví para satisfacerte en la cama?
Consuelo - Fue un error... fue todo un gran error. ¡¡¡Por favor olvídame!!!
Tiré el maldito celular al piso, Consuelo me había usado exactamente como lo había predicho Fabiana...
...
Fabiana estaba en la habitación descontenta con la frialdad de su marido y su sexto sentido femenino gritaba:
Fabiana - Hoy te pasó algo...
Vi esas bolsas en el tocador: centro comercial del centro de la tienda Premium. Algo dentro de ella suplicaba sacar esta historia a la luz.
....
Estaba arreglando algunas prendas en las perchas cuando Raisa me llamó.
Raissa - Esta señora dijo que te compró algunas camisas y quiere cambiarlas.
Era Fabiana, me armé de valor y altivamente fui a atender como si fuera un cliente cualquiera.
Consuelo - Tía...
Fabiana - No me llames así, no soy tuya.
Consuelo - Déjanos solos un momento, por favor.
Raisa se fue.
Consuelo - Lo siento señora, es pura costumbre.
Fabiana - Entonces estás trabajando en esta tienda... mirándolo así, parece que eres una buena chica.
Consuelo - Sé que no viniste a felicitarme por mi nuevo trabajo, así que habla.
Fabiana - Tienes razón, sabes que no te di lo que te mereces por consideración a tu madre, pero nunca olvidaré lo que me hiciste... ella se arrepiente de que me cambiara los pañales.
Consuelo - Pensé que ya habíamos pasado esa etapa, señora. Si viniste a ofenderme, puedes dar media vuelta y volver por donde viniste...
Fabiana - André solo quería comerte, te juro que si descubro que sigue detrás de él acabaré con su carrera... Lo aceptaré con todas las putas del mundo menos contigo.
Consuelo - Ya hiciste tus amenazas, ahora ve a cuidarlo, los dos sabemos que no eres ni fuiste flor para oler.
Fabiana - ¡Ya di mi mensaje!
Tenía miedo de llegar a las manos y perder mi trabajo. Pero ni ella ni yo bajábamos la guardia... André tenía que haber entendido que lo mejor para los dos y para el bien de todos era mantener las distancias.
Fernando - ¿Quién era esa señora? Parecía nerviosa...
Consuelo - No fue gran cosa... solo una rata perdida, ¡pero pronto encuentra una serpiente que la devora!
Si ella quisiera la guerra, me encontraría con las armas listas.
Fabiana - ¿Hola, Elaine?
Elaine - Sí... ¿tú eres Fabiana? Perdón por la sorpresa, hace meses que no hablamos desde que pasó todo.
Fabiana - Exacto, acabo de salir de la tienda donde trabaja Consuelo. Está jugando con fuego y sabes muy bien por qué.
Elaine - Yo no tengo nada que ver con eso, mi hija es una mujer hecha que es responsable de lo que hace.
Fabiana - Lo que pasó en el pasado entre nosotras dos no justifica nada de lo que ella está haciendo, está detrás de mi esposo otra vez y si no se va no sé ni de lo que soy capaz.
Elaine - Me mantuve alejada de esta historia por el bien de todos, incluida la tuya, pero no acepto que le duela a mi hija... ella también fue víctima en el pasado.
Fabiana - Entonces si no estás de mi lado... estás en mi camino, como ella.
Elaine - Fabiana escucha...
Fabiana le cuelga a su hermana y al final del día Consuelo llega a casa tirando su bolso en la mesa de café y sentándose en el sofá.
Elaine - ¿Cómo estuvo el trabajo hoy?
Consuelo - Fue... fue todo como mamá, como siempre...
Elaine - ¡No mientas! Ella fue allí, ¿no? Dime que no has vuelto a ver a André y que no vamos a empezar esta guerra otra vez.
Consuelo - Me fue a ver al trabajo y no sé cómo... la bruja de tu... Fabiana se enteró y fue a amenazarme, pero sabes que no me acobardo por ella.
Elaine - Voy a hablar con André, tiene que irse o le auguro una desgracia.
Consuelo - ¿Otra madre?
Elaine - Hablé tanto contigo, pensé que en esos ocho años todo había cambiado y lo había olvidado. Fue un gran error enviarte a cuidarla, ¡pero no podía imaginarlo!
Consuelo - ¿Que me acostaría con su esposo para vengarme de las travesuras que les hizo a usted ya mi padre?
Elaine - Eso es pasado hija, eras una niña y ha pasado el tiempo. En los últimos años te habías acercado más a ella, pensé que la habías perdonado.
Consuelo - Aún lloras por él y por su traición, ¿crees que yo no sufro demasiado hasta el día de hoy? ¿Cuándo vi a mi padre salir de la casa para reunirse con mi tía? Podrían haber pasado mil años... No me olvidaría de cargar.
Elaine - No demostraste ser mejor que Fabiana conmigo en el pasado, quería acercarme a ella para que realmente pudiera perdonarla y ahora... todo lo que logró hacer fue causar una tormenta y desunión. en nuestra familia.
Consuelo - ¿Sabes lo que me Consuelo? Que mi padre no soportaba estar con ella ni un año, por unos momentos sentí remordimiento y culpa por estar con André en su casa... pero pasó. ¡No me arrepiento de haberme acostado con el marido de esa víbora!
Elaine - Por favor, olvídate de André y olvídate de Fabiana.
Consuelo - Si me alejo de él es por la señora que ha sufrido demasiado y también por él, que no se merece lo que está pasando.
Elaine - ¿No me digas que realmente te gusta?
Consuelo - Es un buen chico mamá y por eso lo dejo en paz.
Elaine - Así que no dejes que se acerque, ¿alguna vez has pensado en lo que podría sentir cuando supiera que fue usado en venganza?
Consuelo - No sabrá nada, Fabiana no se quitaría la máscara de buena mujer frente a él.
Los dos se abrazaron.
...
Fabiana estaba en casa todavía tratando de tragarse todo lo que había escuchado de su sobrina en esa tienda. Caminó por toda la casa, se sirvió una copa de vino y se dirigió a la sala de estar, tomando su teléfono celular.
Fabiana - Por favor pasa mi llamada a André.
segundo. - No está en su oficina, salió de la tienda hace un momento para ir a revisar un problema con un proveedor.
Fabiana le colgó a la secretaria y amenazó con tirar su propio celular, hasta que pensó mejor qué hacer y actuó con razón.
"¡Maldito proveedor! Si ha ido a buscar a esa pequeña perra, no sé ni qué hacer".
...
Elaine estaba fuera, trabajando en el turno de noche como enfermera. Consuelo se había duchado y lavado el cabello, se puso un vestido ceñido y sencillo y con el cabello aún amarrado a la toalla, fue a abrir la puerta luego de escuchar el timbre.
Consuelo - André?
Trató de cerrarle la puerta en la cara, pero él la detuvo y entró.
André - Por favor, no me despidas sin antes saber de mí...
Consuelo - Estará llegando mi mamá, por favor te pedí que no me busques mucho menos aquí.
André - Estás mintiendo, vi cuando se dejó el uniforme hace un momento, quiero escuchar de su boca que ya no me quiere. Al enviar mensajes de texto, es fácil hacerse el duro... me mira y habla.
André la agarró por la cintura, se apoyó contra la pared, besándola. Alisando su piel como si realmente quisiera entrar en su cuerpo de todas las formas posibles. Consuelo respondió, pero en un lapso de juicio, de repente lo apartó.
Consuelo - Sal de aquí o grito y armo un escándalo.
André - Hazlo, para que venga la policía y todos se enteren que todavía nos estamos viendo.
Consuelo - La peor mierda que pude haber hecho en esta vida fue haberme quedado contigo.
Él sonrió y la besó nuevamente levantándole el vestido y acariciando su ropa interior, ella dejó escapar un gemido de deseo.
André - Me amas tanto o más que yo a ti... no puedes pedirme que olvide las noches que pasamos.
Consuelo - Por todo lo más sagrado, déjame ir.
Él la soltó, todavía respirando pesadamente y mostrando lo excitado que estaba.
André - Mañana a las 20 te paso a buscar...
Consuelo - Puedes olvidarte de esta locura, vuelve con tu mujercita... ya te debe estar llamando.
André - Te mueres de celos, ¿por qué no aceptas que me amas?
Consuelo - No sé si te doy pena por estar con ella o por ser tan pretencioso. Ya no soy libre... tengo a alguien y eso lo cambia todo, porque ya no soy una puta como tú.
André - No juegues conmigo Consuelo.
Consuelo - No es broma y ahora vuelve con tu mujer, o donde carajos quieras!
André - Todos tenían razón cuando decían que todo era culpa tuya, juegas con los sentimientos de las personas como si no fueran nada.
Consuelo - No sé si te acuerdas, pero él engañó a su mujer conmigo. ¿Lo que el queria? ¿Fidelidad y respeto de una amante? Nos equivocamos y lo que empieza mal no acaba bien... por el bien de todos vete a casa.
André no dijo una palabra, solo salió de esa casa llamando fuerte a la puerta.
Consuelo corrió hacia su computadora portátil e hizo una videollamada a Ludmilla, quien no respondió. Se quedó un rato en la cama llorando y pensando en lo que había pasado, hasta que su amiga le devolvió la llamada.
Consuelo - Lud, gracias a Dios. Necesito desahogarme y solo puedo contigo.
Ludmilla - ¿André otra vez?
Consuelo - Sí, vino aquí y nos peleamos. Además, mi mamá y yo volvimos a sacar el tema después de tantos años... ella finalmente admitió para sí misma que me quedé con el esposo de mi tía por venganza.
Ludmilla - Te dije que debería haberlo dejado pasar.
Consuelo - Siempre quise vengarme de ella y cuando llegué a esa casa y conocí a ese guapo no pude resistir la tentación de quedarme con él y encima vengarme. Vino aquí y nos besamos, casi tuvimos sexo contra la pared , ¡no podemos volver a tocarnos!
Ludmilla - ¿Le pediste que desapareciera?
Consuelo - Claro y aun así le dije que estoy en una relación, que se vaya a su casa y se quede con la bruja.
Ludmilla: Te gusta, ¿no?
Consuelo - No te puedo mentir.
Ludmilla - ¡Entonces dile que se separe de ella de una vez!
Consuelo - Mi madre me mata y encima estoy segura que si me quedo con él Fabiana nos haría la vida un infierno. Y está mi padre que ni sueña con todo este lío, me mataría.
Ludmilla - ¡Ni siquiera parece el mismo que tuvo el coraje de llevarse al esposo de su tía a su casa y encima hacerla atrapar la escena! ¡Déjate de cobardías y sopesa bien las cosas, si vale la pena entregar a este hombre que parece haberte conquistado de verdad y dárselo como regalo a tu zorra tía y marido ladrón!
Consuelo - Estás más loca que yo, ayer mismo me dijiste que lo dejara ir.
Ludmilla - No sabía que estabas tan involucrada, conozco la historia de tu amiga y como dicen el ladrón roba al ladrón...
Consuelo - ¡Cien años de perdón!
Ludmilla- Así es.
Consuelo - ¿Pero y si él no quiere separarse de ella para quedarse conmigo?
Ludmilla - Entonces él es el idiota... habla y no tengas miedo de ser honesto.
Consuelo - Me odiará si se entera de que lo usé.
Ludmilla - Por eso tienes que decirlo pronto.
Los dos cuelgan, André manejaba hacia su casa recordando todo lo que había escuchado.
"¿Cómo pude ser tan idiota? Iba a dejar un matrimonio por alguien que no sabe lo que significa la palabra sentimiento, no vale la pena... Voy a sofocar lo que siento por ella hasta que no haya nada". izquierda."
Consuelo - Si digo que cambié de opinión sonaré como una loca, pero si no... lo tiro de nuevo en su cama y esta vez para siempre.
Mensaje en whatsapp:
André, perdóname por la forma tonta en que te hablé, dije cosas por impulso y sé que te lastimé.
André escribiendo...
No me lastimaste, solo me dijiste la verdad y te agradezco que seas honesto.
Consuelo escribiendo...
¿Todavía podemos hablar mañana?
André escribiendo...
Pensé que me habías pedido que saliera de tu vida, ¿cambiaste de opinión?
Consuelo escribiendo...
No fui completamente honesto contigo, por mi madre...
André escribiendo...
Dame una razón para tragarme mi orgullo y venir a verte mañana.
Consuelo escribiendo...
Tal vez te bese.
André escribiendo...
Es una buena razón.
Consuelo escribiendo...
Aquí en casa no, recógeme en la calle de arriba... está oscuro para que los vecinos no lo vean.
André escribiendo...
Está arreglado entonces.
Consuelo escribiendo...
Buenas noches.
André escribiendo...
Buenas noches.
Fabiana se había quedado dormida en su casa esperándolo, apenas llegó André se despertó.
Fabiana - ¿Dónde estabas alrededor de las 17:00? Llamé a la tienda y no estabas allí.
André - ¿Vas a empezar con un sermón? Fui a hablar con un proveedor.
Fabiana - ¿Y entonces? ¡Ya son las 21:30!
André - Manejé sin rumbo fijo para posponer mi llegada aquí y escuchar todas tus locuras.
Fabiana - No juegues conmigo André.
Él fue a darse una ducha y ella aprovechó para agarrar su celular, oler su ropa y buscar alguna evidencia. Su celular tenía una contraseña y seguro que no se la daría, recordó que accedió a ella a través de su libreta, solo la abrió y fueron varias conversaciones por whatsapp web y un contacto sin foto y con el nombre de Eduardo fue captado. su atención, claro que esa conversación era con Consuelo.
Fabiana - Es el vagabundo*, mi corazón no miente, me lo quiere quitar como yo saqué a su padre de la casa.
André - ¿Quién sacó de la casa?
Fabiana - Nada, solo estoy investigando un tema en el trabajo... ¿te vas a la cama?
André - Sí, estoy cansado.
"Él no dejará de estar con ella... André sigue corriendo detrás de ella como un perro, tengo que poner fin a esta estúpida venganza y no puedo esperar más".
Consuelo
Ese encuentro que habíamos arreglado me había dado sueño, aunque Fabiana no es una flor para oler, me sentía mal, por desobedecer a mi madre, que ha sufrido tanto en esta vida. Al día siguiente fui a trabajar con una mala dormida, pero traté de mantenerme concentrada para que nadie sospechara los días terribles que estaba teniendo.
...
Fabiana sabía de ese encuentro y no podía permitir que la volvieran a hacer el ridículo, aunque fuera su sangre Consuelo pagaría muy cara esa afrenta. Ya sabía la hora y el lugar del encuentro de los dos...
Maitê - ¿De verdad tendrás el coraje de hacer lo que dijiste? Eso es una locura y sabes que seguramente te meterás en problemas con la policía.
Fabiana - No me importa nada más, ya pagué el trabajo y ahora solo espero que la saque de mi camino de una vez por todas. ¿Puedes creer que antes de ir a trabajar dijo que hoy no dormiría en su casa porque iba a viajar para pedir productos de la tienda? Ya no le importa lo que yo piense al respecto, y ni siquiera se esfuerza por hacerme creerlo. Es tirar una relación sólida a la basura por una aventura.
Maitê - ¿Y si realmente está enamorado de tu sobrina?
Fabiana - ¡Si lo es, tendrá que olvidarse de eso! Por su bien.
...
André estaba impaciente por conocer y tener un momento de intimidad con Consuelo, estaba claro que en su interior había un sentimiento mucho más fuerte que una mera atracción.
Aunque quiso negarse a sí mismo por temor a ser utilizado por una joven y aventurera, sus gestos y acciones traicionaron el amor que ya había nacido, mandó a buscar rosas rojas justo antes del encuentro.
La idea de poder dormir toda la noche con ella parecía un sueño, pues siempre que estaban juntos los acompañaba la angustia de ser atrapados.
"¡Si realmente sientes lo mismo que yo, me divorciaré de Fabiana de una vez por todas!"
Todo el futuro de esa relación dependía de ese encuentro y de lo que se dirían.
Consuelo
Me puse mi vestido negro más sexy, me solté el pelo y me maquillé un poco. No quería parecer montada y dejar que él viera lo mucho que estaba tratando de complacer. Sentí mil mariposas en el estómago por volver a ver a André, ni siquiera parecía que ya hubiéramos hecho el amor algún día en esta vida.
Elaine - ¿La hija saldrá tan hermosa a mediados del martes?
Consuelo - Sí mamá... es... con una colega del trabajo, la que te mencioné. Él trabaja los fines de semana... así que vamos a vernos hoy.
Elaine - Entonces tráelo para que pueda conocerlo mejor, espero en Dios que sea un buen tipo y que le ponga un poco de sentido común.
Consuelo - Claro que te lo traeré para que lo conozcas, pero es que todavía estamos en el principio... ¡Entonces me voy!
Elaine - ¿No viene aquí a buscarte?
Consuelo - Estamos por encontrarnos y ya llego tarde...adiós mamá.
Me dolía mucho la conciencia, me sentía como un criminal en fuga... pero el anhelo y las ganas de hablar y volver a sentirlo eran mucho más fuertes que cualquier otra cosa.
Caminé por la calle exactamente como habíamos acordado y ya vi un auto negro estacionado allí, pero tenía las ventanas cerradas y estaba oscuro... no había nadie más en ese lugar.
Consuelo - André?
El conductor bajó la ventanilla y un hombre encapuchado me apuntó con un arma, sentí que mis pies ya no estaban en el suelo y mi ritmo cardíaco se disparó.
Gustavo - ¡Sube al carro perra o te tengo que pegar un tiro!
Consuelo - Por favor no... Yo obedeceré.
Gustavo - ¡Baja la voz y súbete al auto de una vez!
En el asiento de atrás alguien me abrió la puerta yo no tenía fuerzas para nada, pero temí por mi vida y me subí a ese carro.
Había dos personas más... otros dos hombres además del que conducía, me miraron insinuando que el conductor todavía estaba armado y el hombre en el asiento trasero tenía algo en sus manos que parecía un cuchillo.
Empecé a sudar frío y sentí que se me secaba la garganta.
Víctor - No te preocupes gatita, solo te vamos a llevar a dar una vuelta por el pueblo.
Empecé a llorar aterrorizada, me dijeron que mirara hacia abajo y no podía ver por dónde íbamos hasta que a los pocos minutos nos detuvimos.
Gustavo - ¿Tienes las tijeras?
Víctor- ¡Sí!
Ese hombre me mostró lo que tenía en sus manos, unas tijeras enormes y afiladas... tiró de mi brazo cerca de él y me agarró del pelo con fuerza.
Víctor - ¡Si te mueves puedo sacudirte y cortarte la orejita!
Me quedé quieta mientras me cortaba el cabello y después de estar satisfecho con el daño, me jaló con fuerza por el cuello y pude ver que tenía un lunar muy cerca de mi ojo izquierdo.
Víctor - Esto fue solo una muestra, ¡ya sabes de quién es este mensaje! Si no quieres volver a vernos, no te metas con lo que no es tuyo... ¿entiendes?
Ahora me di cuenta de que no era un asalto, una violación o cualquier tipo de robo.
Consuelo- ¡Sí!
Me soltó, extendió la mano, casi abrazándome, y abrió la puerta del auto mientras los demás parecían haber disfrutado del espectáculo.
Gustavo - Adelante nena... ¡nos vemos!
Me bajé de ese auto horrorizado y llorando, Fabiana había traspasado todos los límites posibles. Había caminado mucho con ellos en ese auto y estaba en un lugar solitario que parecía alejado de la ciudad... Me quité las sandalias y caminé por la carretera agradeciendo a Dios por estar completo, hasta que un señor tuvo la amabilidad de ofrecerme. darme un paseo.
...
Mientras tanto Andrew pensaba...
¿Qué se cree Consuelo que soy? Llevo más de media hora aquí como un idiota y ella no ha aparecido, tiré ese estúpido ramo por la ventana y me fui a un bar.
No había ningún mensaje de ella y tampoco la llamaría después de otra muestra del desinterés que tiene por mí, ¡debe estar con otra persona y me hizo quedar como un estúpido otra vez!
Consuelo
Yo no podía irme a casa así con esa cara y ese pelo de terror en esa situación, llamé a Sofía desde un teléfono público porque el mío había estado en el coche de los ladrones y conté parte de la historia nada más llegar a su casa.
Sofia - ¡Pero tienes que registrar un BO, eso es daño corporal y secuestro! Te subieron a un auto en contra de tu voluntad y te ataron con un arma.
Consuelo - Ya dije que no tengo ni idea de por qué me hicieron esto, ya pasó y por suerte puedo arreglarme el pelo y tratar de olvidarme de eso.
Sofia - Dios amigo, así que trata de calmarte y descansar. Mañana con la cabeza más fría decidiremos qué hacer.
Llamé a André desde el teléfono de la casa de Sofía, pero no contestó y tuve miedo de dejar un mensaje en el buzón de voz.
...
Fabiana - ¿Estás segura de que estaba realmente asustada? Entonces esa perra no es tan valiente como parece, cierto, la otra mitad del pago te la paso ahora y ¡muchas gracias!
Fabiana sonrió de solo imaginar el terror que le había causado a su sobrina con ese secuestro relámpago. No había límites para ella cuando luchas por un matrimonio.
Fabiana - ¡Te advertí que no jugaras conmigo!
...
A las 4:00 am André llegó a casa completamente borracho.
Fabiana - ¿No dije que iba a viajar por trabajo?
André - ¡Déjame en paz... vete a la cama mujer!
Fabiana - Nunca fuiste tan bebedor, te convertiste en la sombra del hombre que eras.
André - Si sabes eso, ¿por qué no lo sueltas?
Molesta Fabiana lo ayudó a acostarse en la cama, a pesar de que estaba tan borracho que era de ella. Sin Consuelo, todo volvería a ser como antes entre ellos.
Fabiana - ¡Tienes que olvidarte de Consuelo, por mí y por nuestro hijo!
Se frotó el estómago mientras le quitaba los zapatos.
André - Consuelo... ¿dónde estás? ¿Por qué no viniste a verme?
Fabiana- ¡Silencio! ¡Solo dormir!
Dolía escucharlo llamarla, pero esta tenía que ser la última vez que ella estaba en su mente.
Consuelo
Me desperté antes de las 5:00 de la mañana, fui a una peluquería y me cortaron los daños de la noche anterior.
Mi cabello estaba hasta los hombros y hasta me gustaba el nuevo look, lo que no me salía eran las ganas de contar todo lo que esa loca le había hecho a André, pero así no me importaría... era mejor esperar a que el polvo se asiente.
Me fui a casa y mi madre felizmente seguía dormida, preparé un café rápido para avisarle que estaba en casa y lo dejé listo y sobre la mesa.
Me vestí y me fui al trabajo...
A la hora del almuerzo fui a una tienda y compré un celular nuevo, no tenía hambre y todo me recordaba esos momentos de terror.
mensaje de whatsapp:
André, perdóname por no venir a buscarnos, ha pasado algo grave y necesitamos más que nunca hablar lo antes posible.
...
Fabiana leyó el mensaje en whatsapp web mientras André aún permanecía en un profundo sueño por la borrachera del día anterior. Y decidió responder al rival.
André escribiendo...
André - No sé por qué las excusas, yo no fui a esa reunión. ¡Lo siento, pero lo que había entre nosotros ya no puede ser más!
Consuelo - Como querías que hiciera, tendrás que decirlo mirándome a los ojos.
André - Donde y cuando quieras.
Consuelo - Hoy a las 19:00 en el restaurante Cardoso... hay un lugar más reservado y nos podemos acomodar.
André - Bueno entonces, nos vemos.
Consuelo
Por supuesto que todo esto es raro, pero si ya no me quiere, al menos déjalo ser honesto. Íbamos a puntear las i y le iba a revelar el tipo de mujer con la que había estado casado durante tantos años.