Sentada en el pasto, temblando de frió. Fumo ese cigarrillo como si fuera el último, disfrutando y aprovechando sus efectos relajantes en mi mente,haciéndome olvidar cuan frío está mi cuerpo. No dejo de mirar esa puerta cerrada protegíendo la casa del frió invernal.
Me niego a entrar nuevamente a ese lugar. Porque temo que si lo hago, algo malo tal vez pase.
>Pero que más quiero? Que pase lo que tenga que pasar. Ya estoy harta!> Pienso en mis adentros con gritos de ira. Aunque por fuera simplemente lloro.
Duele hasta el último rincón del alma. Descubrír un engaño de la persona que hasta ese entonces creí que me amaba.
Pero el que ama no hace eso.
El que ama jamás tendría el valor de lastimar tu corazón.
>Que clase de amor me tiene?> No paro de pensar con odio, y tristeza todo lo que me enteré.
Recopilo en mi mente todos los sentimientos que esa noticia confirmada por mi, me hizo sentir.
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La puerta se abre alumbrando mi rostro con la luz de su interior.
-Ven adentro que hace frio.- Guardó silencio junto a la puerta, esperando respuesta.
-Despues entro. Estoy fumando.- muestro el cigarrillo casi consumido por completo. Pero sin temor a que no me crea.
-Bueno.- dijo con indiferencia y volvió a entrar cerrando la puerta.
>Cómo sigue mi vida ahora? Que voy a hacer? El nisiquiera sabe porque estoy así. No sabe por qué lloro, ni por qué fumo. No sabe absolutamente nada de lo que me pasa. Y tampoco le interesa. De lo contrario ubiera salido a pregúntale a novia que le sucede.
Pero no fue así. Sólo volvió a entrar para seguir viendo su adorado programa. O talvez a tontear con su teléfono celular.
Quién dice, tal vez este charlando con su amante. Esa que le da la diversión que no siente conmigo, según el dijo.
Que masoquista soy. Cómo puedo seguir aqui?
Pero cómo hago para tirar por la borda cinco años de relación?
No puede ser que termine con las manos vacías después de tantos años de entrega.
Que hago?....
Nesecito tomar una decisión. O el necesita de una vez por todas esforzarse y atender nuestro noviazgo.
No quiero admitir que esto ya no va a hacia ninguna dirección.
Lo nuestro ya no funciona.
Tenemos que hablar.
.....
Entre en la casa silenciosa y discreta. Caminé directo a la cama. Por suerte el nisiquiera lo noto. O tal vez sí me vio,pero decidió ignorarme.
Entre en mi cama sin tardanza y cerré mis hijos fuertemente. Ya quería que fuera mañana para estar sola y continuar pensando.
No quiero sentir cuando se acueste a mi lado.
No quiero sentir que me toque, ni que intente tener algo conmigo.
No quiero seguir siendo víctima de sus mentiras.
A la mañana siguiente el se levantó y se fue a trabajar como normalmente hace.
Pero yo apenas caí en cuenta de eso. Continúe durmiendo hasta las once de la mañana.
Pero cuando desperté. Todo volvió a mi.
La angustia de no saber que hacer.
La tristeza de saber que el me engaña.
El odio hacia mí por permitir que me hagan estas cosas
Y el miedo de no saber qué pasará si decido dejar todo esto atrás.
La incertidumbre de no saber que me espera después dejarlo y quedarme sola.
Todo esto es algo que me deja pensando. Pero necesito continuar. Necesito encontrarme.
Ya no me reconozco.
....
Ya siento hora de la tarde. El llegó de su trabajo, pero yo solo estaba metida en mis pensamientos.
Mi rostro estaba hinchado y deprimido a simple vista.
Ignoraba las llamadas de mis padres y los mensajes de mis hermanos.
Sólo respondía algo fácil, para demostrar que estoy bien,así evitar que lleguen
Llegada la noche, ya no soporte. Esa noche estaba templada y tibia. Asique nos sentamos afuera los dos y compartimos un cigarrillo.
Después de un rato. Decidí romper el silencio.
-Tenemos que hablar.- lo dije sin dudarlo y con firmeza.
Y con esa misma firmeza el respondió.
-- Que pasa?- dijo mientras daba una nueva pitada.
Sin tardanza. Comenze con mi sermon.
Siento que lo nuestro ya no tiene razón de ser.
Estoy muy confundida, ya casi no hablamos. So tenemos temas de charla.
Si hablamos de algo. Suele ser algo que a ti te interesa. Pero que hay de mi?
De lo que a mí me gusta charlar. Que hay de mi que a mí me sucede?
Te pregunto en este momento. Que sientes por mí?
....
Guarde silencio, rogando una respuesta que pueda alentarme a seguir. Lo mire fijamente...pero es solo seguía pitando su cigarro. Mientras el mío se consumía con el viento.
Hasta que por fin respondió.
--Yo te quiero.-- y luego de decirlo expulsó el humo por su boca y nariz.
Seguía guardando su postura reposada como el sillón con las piernas cruzadas.
Esa respuesta que salió de su boca. Definitivamente no era el aliento que necesitaba para cambiar de parecer. Asique rápidamente y sin pensar lo dije.
-Creo que deberíamos separarnos.- puse el cigarrillo en mi boca en forma de burla por su actitud.
Y Cruze mis piernas también aunque fue con dificultad ya que mi peso es elevado.
Pero aún así logre sentirme menos acorralada por la sitúacion. El pudo notar mi actitud desinteresada, y pareció en ese momento que el nuevo acorralado ya era otro.
No tardo mucho en ponerse a la defensiva y ahora sí, respondió atento y con vos casi de vencido.
--No puedes separarte ahora.-- lanzó el filtro de su cigarro ya consumido. Y automáticamente tomo nuevamente la caja y accedió a otro.
Ver ese gesto en el, pudo darme el alivio de que yo aún le importaba. Ya que el sstrés comenzó a dominarlo.
--Lia..--Encendio el cigarro.-- No puedes decirme esto ahora. Estamos llegando a fechas especiales. Pronto será Navidad y Luengo año nuevo. No podemos terminar el año así. No es justo para nosotros después de tantos años.--
Eso último que dijo me puso a pensar si estaba haciendo lo correcto.
Pero su sus palabras nuevamente me trajeron a la realidad..
--Lia, por favor. Intentemoslo un poco más. Hagamos algo para nosotros. Probemos por favor. Dime qué sí...-- se inclinó hacia el frente un poco más para ganar cercanía conmigo. Puso su mirada más míserable en mi, logrando que por lastima simplemente accediera.
-Esta bien. Intentemoslo. Cambiemos está situación que nos rodea..- mire el suelo,ya fantasiando con cómo será mañana.
El se levantó,me dio un rápido beso que apenas asimile. Y se marchó al interior de la casa a continuar con sus malditas costumbres. Pero solo respire, se supone que esto va a cambiar. Asique solo me resta esperar a ver los cambios.
....
Pasaron semanas. Y nuestras vidas, no cambiaron mucho realmente. El va a cumplir con su trabajo. Y vuelve por las tardes. Yo normalmente estoy en la casa, esperando por el. Cocino tarde y lo recibo para almorzar conmigo. Aunque ya haya almorzado en su trabajo.
Pienso y examinó. Que es lo que quiero lograr en esta relación?
Que es lo que tengo que ganar?
Estoy yendo por el camino correcto?
Que es lo que espero de mi?
...
Llegaron las fiestas y decidimos pasarlas solos en casa para poder compartir algo juntos sin que nuestras familias estén tan alrededor nuestro. Por supuesto que nuestra decisión ofendió a muchos. Y les preocupo muy poco a otros. Pero al final de cuentas. Es de a dos cómo se construye una relación. Asique es necesario estar a solas, los dos participantes de la relación para poder sacarle el mejor provecho posible y así continuar creciendo juntos.
Lamento reconocer que aunque hayamos estado solos en la navidad y en año nuevo. Nuestros caminos no se enderezaron.
Situación que nuevamente me llevo a meditar si estoy en el lugar correcto. Sólo fue cuestión de días para notar su interés en mi. Y cuan poco le interesaba mi pensamiento. Sólo le bastaba con una vida cómoda y sin vueltas. Pero yo, soy mujer. Y las mujeres anhelanos Romanse. Por donde nos permita el corazón.
Y lamentablemente mi corazón comenzo a sentir. Ahí ya no es..
Nuevamente tuve que eligir un día. Para reunirnos y repetir una charla tan parecida como la anterior.
Ahora con más firmeza y menos llanto en mis ojos. Logre afirmarme sin más tardanza y plantear mi enfoque.
Pero esta vez creo que ya ni a él le preocupo la situación tenza que estaba presente. Sólo era una charla más.
- Ya no soporto- me recosté en mi asiento con ganas para decir algo más.
--Solo intentemos. Apenas faltan dos semanas para que llegue tu cumpleaños. Esforcemonos. Vayamos de vacaciones y así mejoramos esto.--
Mi mirada se levantó del suelo cuando oí su propuesta. Tal vez esta vez si tiene intenciones de mejorar.
- Está bien. - dije seríamente para que él no crea que sería tan fácil.
Nuevamente se levantó y continuo con sus
mal acostumbradas tareas.
Pasaron las semanas y definitivamente mi cumpleaños llegó.
Pero advertí a mi familia que no estaría en casa porque pasaría mi cumpleaños en otra parte. Asique nadie se tomó la molestia de ir a visitarme.
Al final del día solo estuve en mi casa, y no hice nada más que atravesar el calor del verano.
Cuando la noche llego y vi que nada especial habia sido preparado para mí, me angustie. Comenze a llorar en silencio, acostada en la cama. Pero después de un rato ya no pude tolerar. Mi llanto comenzó a oírse por toda la casa.
El, que estaba en el sillón con su teléfono. Se levantó de repente y fue hacia mí.
--Por que lloras?-- me preguntó sin preocupaciones.
- Lloro porque es mi cumpleaños. Y en todo el día, no hubo nada especial para mí. Ya casi seran las diez de la noche. Y yo aquí sigo. Sin nada especial en mi día.-
-- Pero si tú habías dicho que no quieras hacer nada en tu cumpleaños.-- dijo consternado por mi reclamo.
- Eso dije para que mi familia no viniera.- en mis adentros le gritaba_ decidi que no vinieran para que no descubran lo mal que estoy contigo. Maldito desagradecido..
-- Bueno. Perdón. No pensé que querías hacer algo por tu cumpleaños--
Ese momento me trajo mucha humillación. Cómo no fue capaz de regalarme al menos un postre con una vela básica y simple para cantar mi feliz cumpleaños.?
Estaba muy indignada.
... A los minutos de confesar mi angustia.
Llegaron dos pizzas calientes y un Lemon Pie.
Está vez si. Acomodo todo sobre la mesa y trajo una vela. La encendio y me llamo para cantarme el feliz cumpleaños.
Al final del día sople mi vela de cumpleaños. Y después de eso. Disfrutamos las pizzas que encargo para la cena. Pero... por que no se le ocurrió antes? Tuve que decirlo yo. Para que el note que puede hacer algo por mi.
Una noche inexplicable.
Luego de eso nos fuimos a dormir. Y después de muchas semanas. Por fin pudimos tenér relaciónes sexuales. Pero aún así frustrada estaba. Porque no logre llegar al orgasmo que toda mujer desea tenér. No puedo decir lo mismo de el. Ya que siempre termina complacido.
Llegaron las tan esperadas vacaciones, asique sin más tardanza desaparecimos de nuestra casa. Al otro día nos encontramos con un bello orizonte, con el sol asomando sus rayos y las nubes abriendo paso. Nada más placentero de ver que eso. A los pocos minutos de
Disfrutar esa vista llegamos al departamento. Y nos acomodamos para en poco tiempo salir directo a la playa.
No estoy
Segura de que esto funcióne. Pero estoy dispuesta a intentar. Que algo surga de todo esto.
Apenas toque la arena solo desee sentarme en ella a mirar el cielo claro y sin nuves. Pero el mar era tan precioso que se llevo toda mi atención.
A pocos metros habían batidos de fruta que me ensendieron el apetito por ellos. Asique no tarde en probar uno.
Ahora sí. Mis vacaciones, habían comenzado sin nada más en medio.
Por la tarde ya salimos del mar y volvimos al departamento para refrescarnos y condicionarnos.
Recorrimos la cuidad y finalmente el día acabo en el departamento.
El me Tomó de la mano y me llevo tranquilo a la habitación. Me ubico frente a la cama y finalmente el se recostó. Se quitó la camiseta y los pantalones junto con el calzado. Y ahí quedó recostado. Sin hacer ni ,decir nada.
Camise hasta llegar a su rostro y lo bese lentamente. El coloco sus manos bajo su nuca esperando a que yo hiciera lo que sea que quería que haga. Pero así fue.
Retire su ropa interior y me ubique sobre el. Sin besarlo ni acariciarlo, hice mis movimientos hasta que el llegó a su orgasmo.
Me quite de sobre el y me acosté a dormir. Así finalizo mi primer noche de vacaciones. Tan cotidiana como en mi casa.
Pasó la semana de vacaciones y solo nos quedaba una noche en esa hermosa costa. Luego de ese día me propuse hacer algo diferente para nuestra despedida.
Me puse su camiseta de fútbol preferencida sin ropa interior debajo. Y arrodillada en la cama comenze a llamarlo.
Pero no oí respuesta de su parte. Es como si no estuviera en la casa.
Pero lo intente una vez más. Tal vez no me oyó antes. Pero no obtuve respuesta.
Asique me levanté de la cama y fui al living
A ver por qué no respondía. Y ahí estaba el. Demasiado atento a su equipo de fútbol, no tenía tiempo de levantarse a verme.
Pero bueno. Con todas esas actitudes que se fueron mostrando. Creo que ya era más que clara le realidad de mi vida.
Tengo que asumir la responsabilidad de mi futuro. Y tomar una decisión.
Tóme mi teléfono y sin perder tiempo compre un pasaje de vuelta a casa.
Al día siguiente bien temprano en la mañana. Tome una manta. Un abrigo y caminé a la playa por última vez.
Repose mi manta, y sobre ella me acosté a contemplar el mar por última vez. Y que lindo fue descubrír en las profundidades a un nadador profesional desafiando las costas.
Tome mi manta y en silencio, caminé de vuelta al departamento a empacar todas mi pertenencias.
Fue tal mi silencio, que el nunca supo lo
Que ocurría a su alrededor.
Cerré la puerta detrás de mí y ya no estaba con el.
A las pocas horas mi teléfono comenzó a vibrar de manera constante y descontrolada.
Nadie sabía de mi. Y ya todos me buscaban.
Respondi a uno por uno. Que estaba bien. Pero que no me esperen. Porque su. No estoy lista para volver.
Mi mejor amiga tuvo que hacerme la pregunta más retórica que pude experimentar.
-Lista para volver de dónde? Si en tus vacaciones ya no estás.-
Suficiente para mí.
Ya no se ni dónde estoy.