Dafne:
Estaba nerviosa, mañana me casaría con el hombre que amo. No podía creer que ahora se hará realidad uno de mis más grandes sueños, tener la boda más hermosa del mundo.
Y si, estaba nerviosa, pero feliz porque llevaba meses planificando esto junto con Dan. Eso de ir de un lado a otro para escoger flores, el pastel, el color de los manteles, la música y demás era estresante, pero a la vez era lo mejor que podíamos hacer, porque al fin íbamos a sellar nuestro amor a lo grande.
Conocí a Dan en una fiesta de beneficencia de mi papa, desde el momento en que estrechamos nuestras manos, sentí una conexión inmediata con él, fue muy mágico a decir verdad. Luego comenzamos a salir, desde ese momento supe que él sería el hombre de mi vida. Es atento, caballeroso, amoroso, me escucha y sobre todo me entiende, algo de lo que muchas personas que están a mi alrededor no hacen.
Nuestra relación es mucho más que perfecta, nos comunicamos perfectamente, tenemos citas a menudo, salimos a bailar, a comer, somos detallistas el uno con el otro, creo que no podría pedir nada más. Nos amamos y con eso basta.
Él me entiende, mucho más de lo que puede hacer mi papá.
Mi papa es un hombre poderoso por así decirlo, es uno de los senadores del país, el más influyente de todos, a pesar de que posee un buen cargo y hace parecer que es buena persona, no lo es.
Tampoco quiere decir que sea malo, al menos no lo ha sido conmigo. Pero ha sido un padre ausente durante toda mi vida. Me ha dado los mejores estudios, las comodidades a las que estoy acostumbrada, pero nunca me ha dado amor, lo único que me ha pedido es que sea alguien perfecta, como lo era mi mama.
Mi mamá falleció cuando yo tenía cinco años debido al cáncer de útero. Para mi fue una de las cosas más dolorosas que he podido vivir en mi vida, perdí a mi modelo a seguir, a mi mundo y pues no me quedó nada más que su recuerdo y sus videos que aun conservo conmigo.
Mi papa decia que ella era el ser más perfecto que pudo existir, de bella inimaginable, cabellos dorados precioso y ojos tan claros como el cielo, no herede nada más que su belleza porque el resto me parezco a mi papa, muy castaña y de ojos oscuros.
El se casó a los dos años de que mamá falleciera y a pesar de que era muy pequeña, jamás me agrado la idea de que otra mujer ocupara el lugar de mi mama. Y como era demasiado pequeña para dar mi opinión al respecto, papá decidió que era mejor casarse y que tuviera una figura materna en mi vida.
Cosa que no funciono para nada, porque Margarett me odia.
Si, mi cruel madrastra se llama así, Margarett, tan simple como lo es ella misma.
Y no, no es como que sea la típica historia de la hijastra sumisa que se deja controlar por su madrastra, en mi caso es todo lo contrario, ella no oculta que me odia y yo no lo hago. No espero que llegue un príncipe a rescatarme, lo único que quiero es irme de casa para poder rehacer mi vida y poder tener la libertad que quiero.
Y si, puede que suene contraproducente pero, no me iba de casa por mi papa, porque a pesar de ser un tonto, sigo queriendolo, es mi papa y no quiero dejarlo con una mujer como ella, aunque me duela, tengo que hacerlo.
Jamás entendí el motivo por el cual Margarett me odia, quizá porque tengo un parecido a mi mamá o porque me ve como una amenaza, nunca lo entenderé, al menos me llevo un poco bien con Diana, mi hermana.
Diana nació un año después de que mi papá se casó con Margarett, ella es muy parecida a su madre, Diana tiene una personalidad bastante cuestionable, puesto que Margarett la ha consentido durante toda su vida, tanto que ha llegado a ser demasiado conflictiva y mal educada, como papa casi nunca está presente en casa, delante de él ella finge ser una chica buena, y si, es la consentida de mi papa.
Por mas que me diga que me ama, creo que jamas cumpli con sus expectativas puesto que yo no quise inmiscuirme en la política y Diana si. Aun así me esfuerzo por conseguir mi camino y mi propia identidad.
-Que aburrida eres -Diana entró a mi habitación.
-Diana, puedes tocar -masculle.
-Que importa, eres una aburrida.. ¿Cómo no harás despedida de soltera?
-Porque no quiero -me encogí de hombros-, además de que no tengo amigas -murmure.
-Obviamente, solo mirate -rió-, pareces anciana, no entiendo cómo es que Dan va a casarse contigo.
-Porque me ama, si no tienes nada mejor que decirme, lárgate de aquí.
-Como digas, amargada -ella rodó los ojos y se fue de mi habitación.
Detesto cuando se mete con mi fisico, simplemente porque no me visto como lo hace ella, lo mio es mas conservador. Supongo que es porque casi siempre he complacido a mi papa en casi todo.
Me siento una tonta por no tener una identidad propia, esto no es lo que quise.
-Creo que te has esmerado demasiado en agradarle a papá -me dije a mi misma al verme al espejo.
Se que tengo que cambiar eso, que ya no debo seguir un estereotipo, pero tengo miedo de que mi papa me rechace, he luchado para que me acepte y me quiera tal cual pero siempre hay algo que no le gusta, creo que sigue molesto conmigo por no haber estudiado leyes y no querer nada con la política.
Yo soy veterinaria.
Desde siempre me han gustado los animales y desde que tengo uso de razón siempre he querido ser veterinaria, estudie mucho para ello, y me gradué con honores en una de las mejores universidades del país, incluso tengo mi propio consultorio para mascotas, obviamente me especializo con muchos animales, estuve en granjas atendiendo animales y criaderos, es lo que más me gusta hacer.
Pero para mi papá eso fue una pérdida de tiempo.
Creo que me esfuerzo demasiado para encajar y agradarle a él.
(...)
Más tarde:
-¿Irás con tus amigos?
-Si preciosa, estaré un par de horas con ellos -se escucharon las risas de sus amigos mediante la llamada-, solo será eso porque quiero estar fresco para mañana.
-Está bien mi amor, solo cuídate, ¿si?
-Lo haré, te amo.
-Y yo a ti.
El colgó la llamada y yo bajé hacia el comedor, me encontré con Diana en el pasillo, iba de salida.
-¿Saldrás?
-Si, iré a verme con mis amigas -ella me sonrió-, te invitaria pero se que no vas a aceptar.
-No lo haré, por favor cuídate.
-Siempre lo hago -dijo con fastidio, luego se fue hacia la salida, yo suspire al verla irse, jamás me voy a acostumbrar a que siempre salga, a Margarett no le preocupa pero a mi si.
Entre al comedor, ahí estaba mi papá con Margarett, yo me senté frente a ella.
-Pensé que saldrías con tu hermana.
-No papá, no quise pasar una mala noche, mañana me caso.
-¿Y cómo te sientes? -lo mire de manera atenta, hace mucho que no me preguntaba algo como eso.
-Nerviosa -admití-, pero contenta papá, me casaré con un hombre maravilloso.
-Lo sé, te estoy dejando en buenas manos -me sonrió un poco-, espero que me vengas a visitar más seguido.
-Lo haré papá -tome su mano y sonreí-, claro que te vendré a visitar.
-Espero que estés así de emocionado cuando nuestra hija vaya a casarse -Margarett abrió la boca, mi papa me soltó la mano y le sonrió.
-Claro que sí querida -él sonrió aún más-, pero no me siento listo, sabes que Diana es mi pequeña.
-Como siempre tan amoroso con ella -ella rio.
Yo solo hice una mueca de asco al escucharla decir semejante estupidez. Ella siempre hacía ver a Diana como una santa paloma, pero ambas sabemos que ella no lo es.
Y como siempre, si digo algo, mi papa jamas me escucharía porque está perdidamente enamorado de Margaret y para él, ella es la mujer perfecta,
Siento tanta rabia de no poder decir nada.
Ahora sucedía lo de siempre, solía ser ignorada en la mesa, ellos entablaron una conversación mientras yo los escuchaba, así de aburrida era mi vida. No puedo quejarme o eso creo, he tenido una buena vida, pero siempre he sentido algo dentro de mí, como si algo me faltara, es como si no lo tuviera todo.
Siento que me oyen pero no me escuchan.
Me entienden o parecen entenderme.
Es extraño pero así es mi vida.
No tuve más remedio que ponerme de pie, me fui hacia mi habitación, no me siento mal en este momento, me dije a mi misma que no permitiría que nada ni nadie echara a perder mi momento. Mañana me casaría con Dan y eso nadie podrá echarlo a perder.
Dan me ama, es lo único que me importa.
Se que tengo que trabajar en ello, tengo que dejar de esforzarme tanto para obtener la aprobación o el amor de mi padre, siempre o casi siempre buscaba la manera de que a mi papá le gustara todo lo que hacía, solamente para ganarme un poco de su cariño. Por más que me esforzara, nunca tuve su aprobación, él siempre quería que fuera como Diana, una chica obediente o aparentemente obediente.
Y no es que quiera o me guste no seguir las reglas, porque me gusta ser correcta en ciertos aspectos, pero no siempre puedo obedecer la voluntad de mi papa.
Si, me esfuerzo por obtener su atención y aprobación, pero no siempre tendré que obedecer a todo lo que él me pida. Por suerte jamás fue tan controlador y me dio cierta libertad para poder estudiar lo que quería, visitar algunos sitios entre otras cosas. La verdad me siento feliz porque al menos pude tener ciertas libertades, obtuve buenos resultados en mis estudios, conocí algunos países y trabaje con buenas personas, lo suficiente para adquirir algo de conocimiento y tener un buen expediente de trabajo.
Por ahora me encargo de mi clínica, de mis animalitos y ahora de mi boda.
La verdad estoy contenta de poder casarme con un hombre como Dan. Me siento realmente afortunada de poder tenerlo conmigo. Margarett no estuvo de acuerdo con nuestra relación, pero no me importaba lo que ella me dijera, él es el amor de mi vida.
En mi habitación estaba aquel maniquí en donde posaba mi vestido. Era uno parecido al que usó mi mamá el día en que se casó con mi papá. No quise usar el de ella porque me daba miedo de poderlo dañar. Así que mandó a hacer uno parecido al de ella pero con mi toque.
El casarme me pondría feliz, pero también me tiene triste porque mi mamá no estará presente para acompañarme en el momento más especial e importante de mi vida.
-Estarías tan feliz por mi, mamá -suspiré, me senté en mi sofá a ver el vestido-, creo que amarías a Dan -murmuré mientras seguía viendo el vestido.
No había día en que no extrañara a mi madre, no tengo muchos recuerdos de ella, salvo las fotos y los videos. No tengo un recuerdo vivido de ella, solo pequeños fragmentos de su voz y sus ojos.
Creo que si ella estuviera conmigo, mi vida sería más llevadera y quizá tuviera una buena relación con mi papá. El se ve feliz con Margarett, pero quiero creer que ellos se amaban muchísimo más que ellos.
-Aquí estás -mire hacia la puerta, Margarett entró a mi habitación.
-¿Qué se te ofrece? -me puse de pie.
-Quería hablar contigo de algo importante -se acercó a mí-, no es nada malo preciosa, pero quiero darte mi regalo de bodas.
-¿Qué tramas, Margarett?
-Nada, lo juro -se encogió de hombros-, sé que no nos llevamos bien por obvias razones, yo quise que fueras como Diana, pero lamentablemente no quisiste serlo -sonrio-, asi que me rindo con ello preciosa Dafne, pero antes de que te cases, quiero darte mi regalo de bodas, te va a gustar.
-Lo siento pero no quiero...
-Vamos, al menos déjame darte algo antes de que partas de esta casa, no tengo que fingir que me agradas porque no me agradas -ella negó-, pero al menos quiero darte un pequeño regalo antes de que te cases -ella hizo una pausa-, estará mañana en la habitación, creeme que te gustara.
Ella se fue de mi habitación, no quería caer en su juego, porque se que algo trama. No confío para nada en ella.
Dafne:
El gran día ya había llegado.
Iba a casarme.
Ni siquiera pude dormir de la emoción que siento. Todos los invitados estaban esperando en la ceremonia. Nuestra boda sería privada, quise que así fuera para poder hacer la boda por la iglesia por lo grande.
Aún no lo creía, estaba por casarme con el hombre de mi vida.
A pesar de todo, iba a ser feliz. Iba a ser la señora Ferguson. Mi amor por él es enorme y estoy tan contenta de que al fin nos vayamos a unir después de tres años de relación.
-Hija.
-Hola papá -me puse de pie, él estaba con Margarett-, Margarett.
-Estas preciosa hija. Dan es muy afortunado.
-Ni que lo digas querido -Margarett sonrió-, ese vestido es precioso.. Te luce el blanco.
-Gracias.
-Te esperaré en el pasillo para entregarte. Ya está todo listo.
-Ve afuera querido, tengo que hablar con ella.
Mi papá terminó saliendo de la habitación.
-¿No recibirás mi regalo?
-No, pero aprecio el detalle.
-Vamos preciosa, puedes ir a verlo, tú decides si usarlo o no -acaricio mi mejilla-, está al final del pasillo.
Ella salió de la habitación. Ahora comenzaba a picarme la curiosidad por saber qué era eso que ella iba a darme.
Mis ganas pudieron más, salí de la habitación y caminé hacia el final del pasillo. Ahí estaba una puerta, al abrirla, pude escuchar algunos ruidos, pero no eran cualquier ruido, eran gemidos y jadeos.
Cuando terminé de abrir la puerta, sentí que mi corazón dejó de latir por un par de segundos, que todo lo que estaba a mi alrededor se había paralizado. Mis ojos no dejaban de ver aquellas manos apretando esos muslos tan blancos como mi vestido.
-Más fuerte Dan -pedía ella en un jadeo.
Mi futuro esposo estaba con los pantalones abajo, sin saco y con la camisa abierta. No quería mirarle el rostro a ninguno, solo veía como sus manos apretaban los muslos de ella con mucha fuerza, incluso dejó su marca en ella.
Mi pecho estaba oprimido. Verlo así, con Diana, me estaba rompiendo el corazon, jamas crei que el me haría algo como esto.
-Dan -dije. Al escucharme se apartó de ella y comenzó a vestirse a toda velocidad, Diana se bajó de la mesa y se acomodo el vestido.
-D-Dafne... Yo.. -no lo deje terminar cuando le estampe una fuerte bofetada.
-¿Cómo pudiste? -susurre- ¿Cómo pudiste hacerlo, Dan? Y con ella -mire a Diana-, con mi hermana -masculle.
-Linda, yo lo siento, no..
-¿No querías hacerlo? -le pregunte, aun no salia de mi asombro- ¿Eso me diras?
-No -el nego-, yo...
No quería escuchar sus malditas excusas, salí de aquella habitación a toda prisa, me importaba poco sus gritos, solo quería irme de este lugar. Busqué a mi papá para decirle que me sacara de aquí.
Mis manos temblaban, ni siquiera estoy llorando debido a la impresión que tenía en este momento.
-Dafne, ¿qué pasa? -me pregunto al verme llegar a él- Estás pálida y fría -tomó mis manos.
-Sacame de aquí papá -le pedí-, no voy a casarme..
-¿Qué? Pero, ¿qué pasó?
-D-Dan, e-encontre a Dan teniendo sexo con Diana..
El ceño de mi papa se frunce al escucharme, me suelta las manos para ponerse de espaldas y colocarse las manos en la cintura, entonces comprendí que había algo más.
-Papa..
-No debes irte -me respondió-, debes casarte.
-¿Qué? -retrocedí un par de pasos- No..
-Dafne, ahí adentro están unos colegas, está el gobernador.. No puedes armar un show justo ahora -se acerca a mí-, ve a maquillarte y regresa aquí.
-¿Lo sabías? -pregunte en un murmullo- Responde papá, ¿lo sabías?
-Le pedí a Diana que terminara con eso y...
-No puedo creerlo papá -ahí fue donde pude soltar mi llanto-, no..
-Escucha Dafne, puedes olvidarlo ahora -me tomó de los brazos-, hablaremos de esto en casa, ¿bien? No me hagas esto.
No podía creer lo que estaba escuchando en este momento, mi propio padre estaba pidiéndome que olvidara lo que acababa de ver en aquella habitación. Y no se que es peor, que me pidiera hacer esto o que siempre ha sabido que Diana y Dan son amantes.
¿Desde cuándo me han estado engañando?
No, no puedo hacer esto.
Me solté de él como pude, comencé a caminar lejos de la recepción, quería ir por mis cosas e irme de ahí lo más rápido que pude. Le pedí a una chica que me ayudara a cambiarme y ella muy amable lo hizo.
No se que me estaba pasando en este momento, pero mi cerebro no estaba procesando del todo, lo que estaba sucediendo en este momento. Quería creer que esto era una muy mala pesadilla y que despertaría pronto.
Pero no, esto no es una pesadilla, esto es real, lo que me está sucediendo es real, que mi prometido y mi hermana son amantes sabrá Dios desde cuando, mi padre y su esposa lo sabían durante todo este tiempo.
Salí de la recepción prácticamente a escondidas porque sabía que mi padre no me dejaría salir de aquí. Tome el auto para irme a la casa, necesitaba sacar mis cosas de alla e irme antes de que me obliguen a casarme con Dan.
Trate de controlar mi llanto lo mas que pude porque tenía estrellarme en algún sitio y lastimar a alguien.
Llegue a la casa y entre rápidamente. Por suerte no había nadie, subí a mi habitación para buscar una maleta y recoger mis cosas, no pensaba seguir en esta casa por nada del mundo. Al verme al espejo me di cuenta lo patética que he sido durante toda mi vida.
Me había esforzado para que mi papá al menos me quisiera un poco, obtener al menos su aprobación. Llegué a pensar que él me quería aunque sea un poco, que me cuidaría de alguien que quisiera lastimarme, pero que equivocada estaba, solamente fui un peón o una burla para ellos.
Limpie mis lágrimas y solté un suspiro, no pensaba rendirme en este momento, no les daría el gusto a ninguno de verme así.
Derrotada.
(...)
-Entonces, ¿vale más?
-Sí señorita, pero como le dije, no puedo darle más que esos veinte mil.
Busqué en internet y obviamente el anillo que me había dado Dan vale ochenta mil dólares.
-Deme el dinero -deje el anillo en el mostrador-, no importa.
El hombre no tuvo más remedio que entregarme el dinero, por supuesto que le pedí en efectivo. Tuve que venir a una casa de empeño a que me dieran algo por el anillo de compromiso que me dio Dan, no pensaba conservar absolutamente nada de él.
Deje mi teléfono en casa, cancelo mis tarjetas y mi cuenta principal, envié todo el dinero que tenía a una cuenta que era para mi vida de casada, sabía que me serviría para algo.
Llame a la gerente de mi clínica y le pedí que se hiciera cargo de ella hasta que yo decidiera regresar, pero que el método de pago seguirá siendo el mismo, yo me encargaría de las finanzas mientras esté lejos de aquí.
Por ahora, haré un largo viaje.
Pasé un par de horas pensando en si quedarme a afrontar el tema o irme, así que decidí irme lejos de ellos. Ya estaba harta de todos, por eso tomé mis maletas y decidí irme de casa. Tomé mi auto y me fui de casa.
¿Cuál será mi destino? No lo sé, pero quiero irme lejos de aquí, lejos de todo esto y olvidarme de la traición que ellos me hicieron.
Soy una persona que cuando ama, lo hace de todo corazón, porque me gusta entregar todo de mi, me gusta la fidelidad y sobre todo la honestidad, para mi esas son las bases en lo que se puede construir una relación sana. Yo creía que Dan había dado su parte en esta relación que construimos por tres años, llegué a pensar que él era el hombre perfecto, que era el tipo ideal para mi, vaya error que cometí al confiar en un hombre.
Pero así como puedo darlo todo en una relación, puedo olvidarme de una persona fácilmente y aún más si me ha lastimado. Asi quiero mantenerme desde ahora, con el corazón metido en una maleta y bajo llave.
Ahora que he dejado mi vida atrás, es momento de comenzar una nueva.
Y qué mejor que haciendo un viaje, uno en el que pueda reencontrarme conmigo misma, comenzar una vida nueva. No me asusta comenzar desde cero, porque gracias a ello podré conocer cosas nuevas y aprender de ella.
Claro que aun me duele toda esta situación, pero quiero amarme primero a mi misma antes que a alguien. Y espero que ellos en algún momento reciban todo el castigo que se merecen, yo creo en el Karma y se que a ellos les va a ir peor que a mi.
Ahora no sé cuál será mi destino. Pero me emocionaba y me hacía sentir libre. Ya no necesito esforzarme para conseguir la aprobación de mi papa, que se quede con Diana y su esposa, a mi nunca me necesito.
Solo me queda disfrutar de esto mientras pueda.
El viaje que tendré será bastante largo.
(...)
Horas después:
Llevaba horas conduciendo sin rumbo fijo, hasta ahora que decidí tomarme un descanso. Entre a un restaurante que estaba al lado de la estación de gasolina en Kansas, la verdad el viaje según mi mapa es largo, pero yo lo sentí bastante corto, quizá porque estaba disfrutando del camino y en soledad.
Pude irme a cualquier país a decir verdad, pero ya he conocido muchos y para mi no sería divertido ver los mismos lugares, en cambio decidí viajar por el país y conocer un poco más de este.
Aunque he pensado mucho en buscar algo que hacer, puede que sea demasiado pronto, pero necesito buscar un lugar de alojamiento y trabajo, no es que el dinero me vaya a faltar pero, quiero buscar algo que hacer, por lo menos temporal para poder seguir con mi viaje.
Tengo pensado pasar al menos dos meses en cada estado y conocer este a fondo, creo que seria una buena opción.
-Buenos días señorita -la mesera se acerco a mi-, ¿que desea pedir?
-Quiero un sandwich de queso fundido, huevos y chocolate bien frío por favor.
-En seguida -ella me sonrió-, es nueva por aquí, nunca la había visto.
-Si, estoy visitando Kansas, se que aquí hay un campo de girasoles.
-Oh si, es de nuestros sitios más visitados, espero que el estado sea de su agrado, enseguida le traigo su desayuno, por lo pronto, tenga algo de café, va por la casa.
-Gracias.
La chica me dejó el café sobre la mesa, en ella también había un periódico. La verdad es que el lugar me gusta, me parece un sitio hermoso, además de que está el campo de girasoles, que son mis flores favoritas.
Mientras leía el periódico, me dio curiosidad entrar a los clasificados y ver las ofertas de trabajo, se que en Kansas hay muchas haciendas, podría intentar buscar un trabajo provisional mientras conozco el estado.
Una de esas ofertas llamó mi atención, estaban solicitando un veterinario por poco tiempo, la dirección era en una hacienda que estaba casi que al otro lado de la ciudad.
La hacienda Maxwell.
-Su desayuno señorita -la mesera dejó la comida sobre la mesa.
-Gracias, ¿puedo hacerte una pregunta?
-Claro.
-La hacienda Maxwell, ¿es confiable?
-Oh la hacienda Maxwell, es una de las mejores del condado, de hecho la más grande, ellos proporcionan todo lo que es el alimento entre otras cosas. Son los mejores así que si.
-Gracias por responderme.
Ella terminó retirándose. Yo seguí leyendo lo que la hacienda pedía, solo cartas de trabajo y recomendaciones, eso puedo solucionarlo, tengo conmigo todos mis documentos. Creo que mañana podría ir, por ahora me tomaré un descanso y ordenar un poco mis cosas.
Mientras tanto, creo que podré llamarlos para concretar una entrevista.
Por ahora planeo quedarme aquí, parece ser un sitio tranquilo. Es lo que necesito ahora, después de que trabaje aquí, podré irme al siguiente estado.
Darius:
-¿Crees que funcione?
-¿El anuncio en el periódico? -me asintió- Claro, lo pusimos rápido, siento que alguien llamará.
-No se Daruis, no quiero que Zion crea que lo estamos reemplazando.
-No será un reemplazo hermano, es momentáneo ¿bien? Zion está herido de una pierna, no podemos quedarnos sin veterinario.
-Pues eso espero hermano -suspiró-, sabes que no confío en nadie más que no sea él.
Entiendo su preocupación, Zion a parte de ser nuestro amigo, es nuestra persona de confianza y el veterinario de los animales de la hacienda, confiamos ciegamente en él.
No es sencillo andar con una pierna rota, pero es su culpa, le habíamos dicho millones de veces que en las siembras de trigo habían trampas, pero como siempre, se olvidan las cosas y su pierna terminó en una de ellas.
Ahora mi hermano y yo debíamos conseguir un veterinario para que trabaje en la hacienda hasta que Zion se recupere.
Solo necesitamos a alguien con los conocimientos en ganadería y los otros animales. Es lo unico, es para que no molestemos a Zion en su recuperación.
-Si nadie llama en dos días, quitamos el anuncio y tendremos que hacerlo nosotros -le dije a Fredd-, se que es complicado Fredd porque no sabemos nada sobre animales, bueno, al menos lo importante, pero no tenemos de otra.
-No tengo problemas con ello hermano. Pero esperemos un par de días a ver.
-Como digas, iré a hacer las rondas, regreso más tarde.
-Ve con cuidado por favor.
El solo asintió. Luego salió de la oficina. Ahora que Zion no está en la hacienda nuestro trabajo se duplica, esperaba encontrar a alguien que reemplace pronto, ya tenemos suficiente con las siembras y todo lo demás.
Lo único que buscamos es a una persona lo suficientemente capaz de trabajar rápido, porque estamos atrasados con los animales de cría y los que se usan para el trabajo.
Nuestra hacienda siempre ha sido cumplida con los trabajos para la entrega, no me gustaría obtener una mala reputación debido a esto, claro que no culpo a Zion por haberse lastimado porque eso fue un accidente. Pero debido a ello tenemos que reemplazarlo, esperaba que el veterinario que contratemos sea bueno con lo que hace.
Y no es que quiera hacerme cargo de los animales, si no que no soy un profesional y mi prioridad es mantener a los animales en buenas condiciones para la venta, exposiciones y demás. Y para eso se necesita un experto en el tema.
Zion es excelente en lo que hace, así que mi hermano y yo tenemos las expectativas en alto.
-Patron -alce la vista al escuchar la puerta ser tocada.
-¿Si?
-El reporte de hoy -entro a la oficina y me entregó el informe.
-Gracias, ¿alguna novedad con los animales?
-Pues las gallinas ponen como normalmente lo hacen, las vacas están bien, aunque hay una que creo que dará a luz pronto.
-Ah sí, ella estuvo recostada hoy... Si mis cálculos no me fallan, pare mañana o pasado.
-Así es patrón, estaremos listos por si acaso.
-Gracias, puedes irte a casa.
-Buenas noches.
Eso me tenía preocupado, no puedo dejar que dé a luz sin estar alguien que sepa del tema, a veces me molesta como es Zion, muchas veces le pedí asistirlo y siempre me decía que tenía todo bajo control.
Ahora él anda con una pierna rota y nosotros angustiados porque a los animales no les pase nada.
-Debí ser veterinario y no ingeniero agrónomo -murmure.
Revise el reporte de hoy, a pesar de la ausencia de Zion nos está yendo bien y eso que lleva solo un par de días ausente. Por suerte mi hermano y yo somos los capataces de la hacienda y la sabemos manejar a la perfección, pero ninguno sabe sobre sobre animales o algo por el estilo, hace apenas tres años que tomamos la hacienda y la levantamos porque estaba abandonada.
Y justo cuando nos reponemos a Zion se le parte la pierna.
Una total locura.
Somos los mejores en el condado, pero queremos expandirnos a más estados, pero nos falta más experiencia y no es que no la tengamos, si no que mi profesión es distinta al igual que la de Fredd.
Pero decidimos dedicarnos a esto de la agricultura y cría de animales para continuar el legado de nuestros padres. Aun así nos esforzamos y nuestros frutos están comenzando a verse con la cría de animales, las cosechas y alimento. Ha sido un trabajo realmente pesado pero gratificante.
Algo de lo que debí hacer cuando era adolescente y no haber sido un tonto mimado. Tuvimos que aprender a las malas el valor de las cosas. Y por eso es que Fredd y yo hacemos un gran esfuerzo para que nuestra hacienda siga en pie.
Creo que en este momento nuestros padres estarían orgullosos, es una lastima que nunca lo pudieron ver.
Pero algo dentro de mi me dice que si estarían orgullosos de nosotros y de las personas que somos ahora, nada comparado a como éramos en el pasado. Ahora disfrutamos de la vida, del trabajo, de lo sencillo y de lo que tenemos. Mi hermano y yo ahora valoramos todo lo que tenemos.
Nos costó mucho subir a donde estamos. No es que queramos ser los más grandes, pero si los mejores en esto, sé que tenemos que trabajar mucho en ello, aunque hicimos lo más complicado, remodelar la hacienda, adquirir los animales, la maquinaria y la mano de obra para que pudieran trabajar con nosotros.
Estoy agradecido con estas personas por habernos apoyado desde el inicio, por eso quiero mantener esto en pie, que los trabajadores tengan sus beneficios y demás. Tanto ellos como mi hermano, hacen su más grande esfuerzo para mantener nuestra hacienda en pie.
Y como nuestros padres ya no están con nosotros, igualmente haremos que se sientan orgullosos de nosotros por haber hecho de la hacienda una de las mejores del condado y seguiremos trabajando para que sea así, siempre.
(...)
Al dia siguiente:
Mi hermano y yo íbamos hacia el hospital a ver a Zion, anoche no me dio tiempo de leer los correos puesto que me acosté tarde y muy cansado. Pero esta mañana me llegaron seis correos de posibles veterinarios para contratar.
La verdad es que todos eran buenos prospectos, pero Zion es quien tiene la última palabra porque él es el experto en esto.
-Hola -Fredd entró a la habitación de Zion, yo lo hice detrás de él-, ¿cómo te sientes?
-Como un tonto -bufó-, quiero irme de aqui.
-Pero no puedes -respondí-, debes tener reposo.
-Si, ¿a que se debe la visita? Creí que estarían ocupados en la hacienda.
-Bueno -Fredd y yo nos miramos.
Había olvidado por completo que buscaríamos a alguien más por el momento. Pero debemos hacerlo si no queremos que haya una catástrofe en la hacienda y los animales.
-Me van a reemplazar, ¿no es así?
-¿Quién te dijo eso?
-Los papeles -los señalo-, desde aquí veo que son curriculums.
-Escucha, no vamos a reemplazarte, esto es momentáneo hasta que recuperes, sabes muy bien que no confiamos en nadie más que no seas tu -le dije-, así que sacate esas ideas de la cabeza.
-Mas les vale, nadie cuida a mis animales mejor que yo -extendió su mano-, déjame ver eso.
Le entregue los papeles, él comenzó a ojearlo uno a uno. Tal parece que ninguno le convence porque no dice nada.
-Demonios di algo -dije con fastidio.
-Calma -me miró-, estaba viendo los prospectos, pero ninguno me convence, excepto ella -mostró la hoja-, Dafne Ricci.
-¿Dafne Ricci? ¿Por qué?
-Nada mas miren la experiencia que tiene -dijo, parecía sorprendido-, estudio en Londres, Cambridge para ser mas especifico, tiene maestrías y es experta en inseminación entre otras cosas.. Es el currículum más completo que he visto.
Me parecía una locura que Zion elogiara tanto aquello, no es que el sea malo en lo que hace, pero si tiene mucha experiencia. Eso quiere decir, que ella debe ser muy buena.
-Entonces, ¿ella se queda?
-Claro, contrátenla, tiene mucha experiencia -dijo-, pero ponganla a prueba, vean como trabaja, de igual manera, yo saldré en un par de días.
-Está bien -respondió mi hermano-, haremos lo que pidas, si crees que es buena, pues la contratamos.
-La llamaremos y le pediremos que vaya a la hacienda en un par de días, así que te terminas de recuperar y la valoras por ti mismo -sugerí-, recuerda que nosotros somos más de siembras y cultivos -el rió-, sabes que confiamos en ti.
-Por supuesto, me he ganado aquel puesto -respondió-, aunque algo me dice que ella hará un buen trabajo, no mejor que el mio, pero si algo bueno.
-Olvidaba lo egocéntrico que eres -Fredd soltó una risa.
Y eso es muy cierto, el muy tonto es demasiado egocéntrico con respecto a su trabajo. Pero hay que admitir que él hace un trabajo excelente en la hacienda con los animales.
Yo mismo revise el currículum de la chica, la verdad es que si se nota la experiencia, incluso dice aquí que tiene una pequeña clínica de donde viene, al parecer si tiene mucha experiencia.
Confiamos en el criterio de Zion así que la vamos a contratar solo hasta que él se recupere por completo.
-¿Y Karine?
-Viene más tarde, ya sabes como es ella -se encogió de hombros.
-Bueno, vinimos a hablar también sobre los animales para que estés tranquilo.
-Perfecto, los escucho.
Mi hermano y yo comenzamos a darle el reporte de los animales. El estaba aliviado pero a la vez preocupado porque no había un veterinario para atender a los animales, le dijimos que no se preocupara por ello, que llamariamos a la chica, Dafne.
Confiamos en el criterio de Zion así que estaremos bien.
Mi hermano y yo después de darle el informe sobre la hacienda y los animales a Zion, nos fuimos ya que no debíamos dejar la hacienda demasiado tiempo sola. Como Zion seguía aquí, debíamos irnos y terminar con el trabajo.
Hoy tocaba despachar unas cuantas gallinas y alimento para los supermercados y abastos de los estados vecinos. A pesar de que tenemos animales para cría y distribución, también hacemos alimentos para animales, recolectamos y vendemos semillas, vitaminas para los mismos y vender nuestras cosechas, eso nos ayuda a expandirnos como marca, no ha sido sencillo, pero hacemos nuestro más grande esfuerzo para ser reconocidos.
-Yo me encargaré de hacerle la llamada -le dije a Fredd-, si ella acepta y trae todo, por favor encárgate de que acondicionen una habitación para ella con todo lo necesario.
-Claro, ¿Crees que haga un buen trabajo? Porque si me lo preguntas, no me convence del todo esto.
-A mi tampoco, pero vamos hermano, confiemos en Zion ¿si? -ambos nos subimos a la camioneta-, confiamos en él, es quien sabe a qué poner y a quien no.
-No puedo refutar eso -miro el papel-, Dafne Ricci, su apellido me suena al igual que su rostro, pero no recuerdo en donde -murmuró.
-Creí que era el único -solté una risa corta-, no se si sea extraño pero... En serio me parece conocida.
Es extraño, es como si ya la hubiese visto, pensé que solo eran cosas mías, pero su rostro y apellido se me hacen muy familiares, quizá solo sean cosas mías y de Fredd, no quiero indagar demasiado, pero si hay que estar alertas.
Dudo mucho que sea una criminal o algo por el estilo.
Aun así debo llamarla para concretar la entrevista. Todo eso lo haré yo mismo, revisaré cada papel y documento. Lo que estamos haciendo es un poco arriesgado porque estamos arriesgandonos a meter a una persona desconocida en nuestra hacienda. Es algo que estamos haciendo por primera vez desde que tomamos el mando.
Es un enorme riesgo, pero no tenemos de otra, Zion está incapacitado, nosotros no tenemos conocimiento alguno sobre animales y sus cuidados, así que no tenemos de otra que contratar a aquella mujer mientras Zion se recupera de su herida.
Solo será por un par de meses nada más.