Scott C.
Cuanto tiempo ha pasado en el que escuché infinidades de veces que algo pasaría.
Lo que muchos pensaron que seguramente era un castigo para mi, otros dijeron que simplemente estaba maldito y que no merecía tener luna por tantas muertes que he causado.
Como siempre no pude detener lo que dicen y creo que tampoco tenía las fuerzas para hacerlo.
Me tomó 130 años darme cuenta que tal vez todos ellos tenían razón, que tal vez no estaba listo para encontrar a mi luna. Pero mi pensar fue cambiando al pasar el tiempo y darme cuenta que llevo décadas con esta fría soledad atormentando mi vida, así que decidí darme por vencido y hacer de una mujer cualquiera, la luna de mi manada.
El día ya esta programado y finalmente llegó sin darme cuenta.
Estoy apunto de unir lazos con otra mujer, estoy a punto de unir dos especies que se han odiado por mucho tiempo y aún así no hago nada por impedirlo.
Hasta que ocurre lo que nadie hubiera imaginado y ante los ojos de toda mi manada.
Cuando estaba apunto de beber de su sangre la luna se alza en todo su esplendor mostrando el color rojo más brillante que solo se veía en las historias antiguas.
Mi respiración se acelera al darme cuenta de lo que esto significa.
El link con mi lobo se completa del todo y el sentimiento de vacío que había en mi interior desaparece reconfortando cada parte de mi cuerpo.
Me alejo lentamente de la mujer frente mío y bajo la cabeza aún contrariado con esta noticia con mi respiración acelerada.
-Lo siento, al parecer se cancela nuestra unión- digo muy seguro de lo que hago, respiro profundamente sintiéndome satisfecho por lo que acabo de decir.
Sus ojos grises demuestran confusión por mi repentino cambio y se atreve a mirar al cielo esperando encontrar la respuesta.
-Eso no significa nada - dice la vampira delante de mi que no entiende nada de nuestra existencia.
- Eso lo decido yo - susurro y levanto la cabeza, siento como mis ojos cambian de color lo que hace que el miedo se apodere de las facciones de los vampiros delante mío lo cual me confunde, pero que me maten si niego que no me gusta ver el temor en ellos - ¡Su luna por fin ha nacido!- grito en voz alta demandante hacia los míos y escucho los pitidos de felicidad de toda mi gente al saber que no voy a unir nuestra especie con los chupa sangre, al fin tendrán a su verdadera luna para comandar a mi lado.
-Debes estar bromeando- dice ella con molestia.
-No bromeo con algo así de serio - respondo con una media sonrisa.
-Espero entiendas las consecuencias que traerá esto - amenaza con rencor.
- Lo sé y estoy totalmente consciente de que si esto pasó es porque nuestras especies no tienen un destino juntas - comentó y doy la espalda dispuesto a caminar hacia mi mansión para comenzar los preparativos de búsqueda.
- Me voy a asegurar de que no la puedas encontrar -advierte lo que me hace tensar por su amenaza, volteo para responder, pero ella ya se había alejado lo suficiente junto a su gente dejando despejado el lugar.
- Te has metido en un problema, viejo - opina mi hermano menor y beta con sarcasmo.
-Debía hacerlo, ahora tienes que ayudarme a encontrarla - pido mientras pongo mi brazo detrás de sus hombros.
- Debes estar bromeando, muero por conocerla - dice en el mismo tono.
- Ahora aún es una bebé, primero la tengo que encontrar y luego me voy a asegurar que siempre esté a salvo hasta que llegue a su mayoría de edad.
Todos en la manada están con una sonrisa en sus labios y sé que esperan ansiosos la llegada de la mujer que los llevará a la paz con la mayor parte de las especies.
-¿Y si no te gusta?- pregunta burlón.
- Al menos ya la encontré - comento con burla sabiendo que él al igual que yo tampoco encuentra su mate.
- Espero que sea pronto - dice bajando la mirada cabizbajo.
Tiene una década menos que yo, pero eso no quita que ha esperado a su mate desde entonces.
A diferencia de mi, él como mi beta tendrá otra forma de identificar a su mate, se manifestara un dolor en el pecho cuando ella esté a menos de 10 metros y nunca se hayan visto.
El dolor cesará cuando ellos tengan un contacto físico. Ya sea un roce entre sus manos, pero el dolor no desaparecerá hasta que eso suceda y eso es malo. He pensado que tal vez él la encuentre, pero ella de alguna manera se escape y él no pueda tocarla, todo se complicaría.
Tengo tantas ganas de decirle que todo estará bien y que no tenía de que preocuparse, que yo mismo traería a su mate, pero sería un engaño porque solo él la puede identificar como suya.
Entramos a la mansión después de una larga caminata desde el bosque y nos dirigimos a la biblioteca, se podría decir que este lugar se ha hecho para cuando tengamos que conversar cada uno se sienta en su lugar y nos quedamos viendo por largos minutos.
-¿Cómo crees que sea?- pregunta con duda y ¿temor?.
-Supongo que será muy hermosa - digo sonriendo - para merecer a alguien como yo - al decir eso él estalla en risa y se inclina sin poder soportar mi comentario.
-Debió matar a muchas personas en su vida pasada para merecer ser tu mate - comenta burlón.
Me lo quedo mirando como si ignorara lo que acaba de decir, pero él al sentir mi mirada corta su risa y muerde sus labios aguantando estallar de nuevo.
- ¿Te diviertes?-pregunto entre cerrando los ojos.
-No es eso... sólo... verás- comienza a tartamudear y cubro mi rostro sin poder aguantarlo.
- Como no lo puedes explicar supongo que tengo razón- dicho esto me levanto y camino hacia el estante de libros viejos que hemos adquirido por nuestros padres.
En cada libro dice cada detalle del significado de las luna y sus colores, tengo que encontrar el suyo también.
Recuerdo exactamente la luna que lastimosamente sólo duró unos pocos minutos en desaparecer de nuevo.
Leo cada página con fastidio al darme cuenta que la luna roja no tiene su descripción haciendo que me confunda.
-¿Quiere decir que no es loba? ¿No tiene nuestro linaje?- pregunta mi hermano a un lado mío asombrado por la información.
-Eso parece - digo y no encuentro ninguna información sobre la luna de esta noche.
Termino el libro por completo y no muestra nada haciendo que una parte de mi se decepcione.
-¿Qué pasa aquí? ¿Por qué no la muestra?-cuestiona preocupado- si no es loba, ni vampira, ni bruja, ni demonía, ni hada. ¿Qué es?- interroga movimiento mi brazo.
-¡Quédate quieto!- pido exaltado haciendo que me suelte y retroceda rápidamente.
Scott C.
Comienza a preocuparme el hecho que no muestre el color de esta luna, si no es un ser inmortal la única opción es que sea humana.
Una sonrisa se apodera de mis labios al saber lo tonta que es esa idea así que la desecho al instante.
-¿También estas pensando lo mismo que yo?- pregunta mi hermano devolviendo un poco de cordura al momento, me quedo viendo el libro y odio saber que tal vez mi miedo se haga realidad.
Tiro con fuerza el libro al piso, un par de hojas salen de este sueltas y veo a mi hermano cogiendo cada una de ellas con delicadeza.
-No debes hacer eso Scott, sabes que estos libros son muy sensibles después de tantos años - me reprende.
-¿Acaso no entiendes lo que significa?- pregunto refiriéndome a lo que ronda mi cabeza desde hace un rato.
-¿De qué?- pregunta mientras levanta el libro y lo devuelve a su lugar.
-Si ella es humana tiene su vida limitada - le digo y toco mi cabeza por un repentino dolor en ella.
Él parece no entender mi punto porque me sigue mirando como si nada.
- Los humanos no viven como nosotros Maick -comento con resentimiento -ellos mueren después de unos años o se enferman por cualquier cosa, son seres débiles - digo haciendo puño mi mano.
-¿Y eso qué tiene que ver?, sigue siendo tu mate y creo que estás suficientemente capacitado para cuidar de alguien- responde como si no entendiera la situación.
- ¿Acaso no entiendes lo que trato de decirte?. Ella es humana, al ponerme a una humana como su luna, en unos años ya no la tendrán más, eso sería una desgracia - le explico bajando la mirada.
- Siempre hay una solución, ve con la abuela Danna, ella podrá verla y te dirá algo - sugiere y no dudó en caminar hacia la salida de la biblioteca para dirigirme a la cocina. Encuentro a la bruja que busco rápidamente cortando algo y me mira al darse cuenta que estoy aquí.
-¿Que lo trae por aquí?- cuestiona confundida.
- ¿Sabias que hoy saldría la luna?- pregunto sabiendo que ella tenía algo en mente desde hace unos días.
- Usted sabe que no me puedo dar cuenta de todo, sólo de un resumen del futuro - me explica lo que siempre dice.
- ¿Sabias que aparecería la luna?- vuelvo a preguntar serio mientras me acerco en su dirección, ella baja la mirada y deja el cuchillo a un lado.
- Así es - susurra nerviosa.
-¿Por qué no me lo dijiste?- interrogó mientras me siento en la silla frente a ella.
- Porque tengo prohibido decir algo que altere el presente - responde alzando la mirada.
Respiro profundamente sin querer seguir en un juego de pedir explicaciones por algo que ya sucedió y enfoco mi atención en el presente.
- Quiero saber si ella es humana - digo sinceramente tratando que ella pueda darme al menos una pista a todas mis interrogantes.
Se queda en silencio por varios segundos antes de hablar, como si quisiera pensar del todo si es buena idea decírmelo.
-Así que es cierto- susurro ante su afirmativo silencio.
-Alpha, lo único que puedo decirle es que ella será alguien muy especial y puede salvar a la manada de lo que se avecina- añade un poco ida.
-¿A que te refieres con eso?- cuestiono confundido por lo que acaba de decir.
-Lo que intento decirle alpha, es que debe traer a nuestra luna pronto, después de todo, sabe que los chupa sangre cazan a los humanos y que mejor presa que alguien que puede cambiar para mal o para bien su destino- responde haciendo que abra un poco mis ojos sorprendido por su declaración.
Ellos la están buscando.
Ella en verdad va a encontrar a mi mate y si no la encuentro yo primero, la matarán.
-El tiempo es muy corto ahora para alguien que tiene una vida tan larga como usted, ¿Verdad alpha?- su pregunta hace que la vuelva a mirar tratando de concentrarme en una cosa a la vez.
-¿Por qué no me lo dijiste antes?- interrogo entrecerrando mis ojos desconfiado.
-Si lo decía, la luna me castigaría y yo no podría serle útil en el futuro, alpha, pronto podrá entenderlo.
Su confesión sólo hace que me confunda más, pero que muy a mi pesar deje de preguntar.
Ella ha estado conmigo casi toda mi vida, no podría mentirme sin que yo lo sepa.
-Bien, espero que así sea, entonces continúa con lo que hacías- digo mientras salgo de la cocina.
Camino lentamente para volver a donde estaba Maick y lo veo aún recogiendo aquel libro, levanta la cabeza cuando escucha que la puerta se abre y yo bajo mirada.
-¿Fue tan malo?- interroga al ver mi cara.
-No es eso- respondo cerrando los ojos con fuerza.
-Deja de seguir pensando en eso, tu sabes que al final todo se soluciona - pide mientras se levanta con el libro en sus manos y lo pone en su lugar- Y hazme el favor de no volver a tirar ese libro.
-¿Te interesa más un libro que la salud mental de tu hermano mayor?- interrogo ofendido.
-Ese libro me libra de tener que darle muchas explicaciones al anterior alpha - dice sin mencionar la palabra papá al referirse a él.
-¿Y luego dices que yo soy el resentido?- cuestiono divertido por su niñería.
-Vamos, solo le pedí un favor, quería volver a ir de búsqueda y no quiso- recuerda enojado.
-Sabes que no sería diferente- susurro sintiéndome un poco culpable- a menos que yo encuentre a mi luna, no puedes encontrar a tu mate, Maick.
Veo como sus facciones se tensan, pero a los segundos vuelve a relajarse al mirarme.
-No es tu culpa que mi cuñada se haya tomado su tiempo en nacer, debe ser alguien excepcional para hacerte esperar por más de una década -dice divertido haciendo que lo mire con advertencia.
-Claro, imagínate que se tardó casi dos décadas en ser creada, cuantas horas me va a hacer esperar para que se aliste para una cita- digo en el mismo tono relajando el ambiente al instante.
Scott C.
-¡¿Cómo es posible que no puedan encontrar a una humana nacida ese día?!- pregunto exaltado por la tontería que dicen.
No tiene sentido.
Tantos años y ni siquiera han podido encontrar una pista.
-Alpha, hemos buscado en toda la ciudad y fuimos al sindicato a pedir información, no hubo una respuesta afirmativa, al contrario dijeron que no hubo un nacimiento desde hace 5 años- explica desesperado uno de los exploradores haciendo que me tense.
Maldita sea.
-Busquen en todo el país, así sea debajo de las rocas, no es posible que su luna haya desaparecido- digo a punto de colapsar.
4 años.
Han pasado 4 años y no hay rastro de ella en toda esta maldita ciudad.
¿Cómo es posible?
-Extenderemos el territorio para todo el país, alpha- capta lo que digo mientras hace una reverencia antes de salir.
Maick entra después que él se haya ido y siento que mi desesperación aumenta.
-¿De nuevo han fallado?-pregunta ya sabiendo de que viene mi molestia.
-Son unos inútiles- digo tratando de calmarme- no deberían haber tardado tanto solo para encontrar a una pequeña niña, por la Diosa.
-Entonces déjame intentarlo - susurra de repente haciendo que levante la mirada sorpresivamente hacia él para buscar algún rastro de broma en lo que acaba de decir.
-Sabes que no puedo ponerte en peligro, si encuentras a tu mate y ella logra escapar, no puedo hacer nada para calmar el dolor, solo mi luna puede hacer algo por ti y aún no la encontramos- explico tratando de que cambie de parecer y desista de esa idea suicida.
-Con todo respeto alpha, me siento completamente capacitado para ir a una misión- insiste haciendo que me pongo serio.
Él se acaba de dirigir a mi como su alpha, no como si fuera mi hermano menor y eso ya es complicado.
-Maick, por favor, no quiero perderte- le respondo tratando que cambie de parecer.
-No puedes hacer nada para impedírmelo, si no me das la misión de encontrar a la siguiente luna, entonces dame una misión igual de compleja para alguien de mi rango.
No es justo.
Sabe muy bien que así escoja esa opción tendrá que salir de la manada, exponiéndose al peligro.
-¿No darás tu brazo a torcer?- interrogó cerrando mis ojos con frustración.
-No, estoy decido a ir - insiste haciéndome levantar enojado de mi asiento, sonrío agriamente mientras lo miro amenazante.
-Bien- susurro en respuesta- te daré el resto de años que le quedan a mi mate para que sea mayor de edad- hago una pausa queriendo que esto solo sea una rabieta, pero lo veo muy decidido a arriesgarse ¿Por qué?- si no vuelves en 15 años con mi mate, no regresarás como el beta de ésta manada- amenazó intentando que con eso desista.
Veo como su cuerpo se tensa por mi amenaza y sube su mirada irritado seguramente sabiendo que lo que estoy haciendo es mi ultimo intento para que no vaya.
-Acepto sus órdenes y condiciones, alpha- dice por último mirándome desafiante y da una reverencia antes de salir completamente furioso sin dejarme continuar.
¿Esto no puede empeorar más?
Cierro los ojos cabreado por su respuesta.
¿Acaso no entiende que tan peligroso puede ser una conexión?
Camino hacia fuera de mi oficina y salgo cerrando la puerta detrás de mi.
Sigo el rastro de Maick por la casa hasta llegar a su habitación, apenas abro la puerta veo como acomoda sus cosas en una maleta improvisada haciendo que entre de golpe.
-¿Que crees que estás haciendo?- pregunto confundido.
-Pues lo que ves, me largo a la misión- dice como si fuera tan simple.
-Maick no hagas esto más difícil para mí, sabes que no quiero que nada malo te pase- le digo tratando de que entienda mi posición.
-Encerrarme en una mansión tampoco soluciona nada y no veo en qué puedo ser útil aquí metido - dice en respuesta mientras sigue alistando sus cosas.
-Se que estos años han sido complicados, pero no me perdonaré si algo te pasa por mi culpa, Maick- explico queriendo que no se vaya aún.
-Me has dado 15 años Scott, tengo 15 años para buscar a nuestra luna en años humanos somos como 15 semanas para nosotros, pero aún así me has dado ese poco tiempo, así que tengo que encontrarla- dice por último cerrando su maleta.
-Al menos obedece y tu sabes que tienes prohibida la salida del país - demandó haciendo que él voltee a verme.
-Desde que me diste esta misión no puedes decirme donde no ir, alpha, acepto la condición del tiempo que me has dado, pero no puedes decirme que me quede buscando en círculos- responde molesto y levanta la maleta.
-Joven Maick- dice una voz detrás mío haciendo que voltee.
Danna.
-Alpha- susurra mirándome en un saludo y vuelve a ver a Maick.
-Supe que se iba, no es mucho lo que puedo hacer por usted en está oportunidad, pero quisiera que conserve estos frascos con usted- dice mientras levanta sus manos mostrando un cofre abierto con 6 frascos haciendo ver un líquido transparente dentro de ellos - cuando el dolor sea insoportable tendrá ésta cantidad de días para soportarlo y encontrar a nuestra luna, pero si llega al día 7 y no la ha encontrado tendrá que volver si quiere sobrevivir, ¿Entiende a lo que me refiero?- pregunta en su dirección como si se estuvieran comunicando solo ellos.
No entiendo.
¿7 días?
Maick asiente a lo que predijo esta anciana y le sonríe en respuesta cuando coge el pequeño cofre.
-En verdad deseo que mi visión no se cumpla joven Maick, por favor, no se arriesgue dos veces - insiste ella haciendo que mi preocupación aumente.
-¿A qué se refiere?- pregunto tomándola del brazo para que se voltee hacia mi.
-Creo que será de ayuda que le dé al menos un poco de su poder, alpha- avisa como si fuera a hacer lo que dice.
¿Cree que le daré mi poder a mi hermano?
¿Quiere matarlo?
-Solo un poco, lo suficiente para salvarlo - veo como sus ojos están un poco rojos cuando dice eso haciendo que me tense.
¿Que dice?
¿Salvarlo?
Miro lentamente a Maick que ahora está con su cabeza agachada.
Él lo sabe.
Sabe que puede estar en peligro, pero aún así esta dispuesto a ir.
¿Por qué?
-Sabes que no puedo controlar mi poder por completo- susurro volteando a verla.
-Confío en que podrá controlarse lo suficiente para darle un poco, solo un poco- dice mientras hace una seña con sus dedos.
-¿Cuánto en si?- pregunto frunciendo el ceño.
-Solo el 5%, eso será la cantidad suficiente para no matarlo y pueda hacerlo suyo por 15 años- dice muy segura de lo que dice.
-Sabes que ya he intentado dar mi poder antes y terminó con una muerte- le recuerdo apretando los dientes mirándola de reojo por esa idea descabellada.