Soy Anna Rico una mujer de treinta y nueve años, tengo catorce años de casada, con tres hijos, mi vida antes de casarme no era difícil, cuando era soltera, mis padres me consentían igual que a mi dos hermanos, me case a los veinticinco años, con un hombre que amaba locamente, nuestros primeros seis años fueron grandiosos, eramos confidentes, amigos, ¡nos amábamos!, pero todo cambio después de que el cambio de trabajo, si, estaríamos mejor económicamente, pero cuando entro ahí supe que nada de lo que teníamos fue tan importante para él, como lo fue para mi, siempre lo apoye en todas sus decisio
nes, estuve en las buenas y en las malas, siempre vi por mi hogar y mis hijos, me olvide de mí.
Cuando paso el tiempo, lo note raro, el no era el mismo, no le tenia paciencia a los niños, siempre estaba enojado, nos gritaba por todo, pasaba mucho tiempo en el celular...
Cuando me entere que me engañaba, mi mundo se derrumbo, él era mi gran amor, mi compañero, mi todo, caí en depresión.
Hasta que mi hija mayor que en ese entonces tenia cinco años, me dijo
"¡Mami, ya no llores yo estoy aqui para ti, ahí supe que tenia que levantarme, que me equivoque al actuar así, y que estaba dejando a los mas importantes de mi vida.
Lo perdone (tonto lo se, pero aun amaba a mi esposo, yo creía que el cambiaría estaba cien por ciento segura) pasamos cinco años sufriendo por esa relación extra marital, la mujer me hostigaba, me molestaba, y él nunca me creyó, con el tiempo ella lo dejo, y él se volvió más amargado, poco a poco mi amor por él se fue quedando en el olvido, me dedique a mi hijos, me busque un trabajo, con la depresión baje solo un poco de peso, trabajaba con chicas divorciadas, engañadas, y claro también había quienes eran felizmente casadas, pero todas teníamos nuestra propia historia, aunque entre juego y juego con loa compañeros hombres me invitaban a salir pero mi autoestima estaba por los suelos que yo creía que solo era para burlarse de mi a demás yo no quería hacer lo mismo que mi esposo, empecé a salir con las compañeras, hicimos una gran amistad, nos apoyamos con los problemas de cada una, todas estábamos para todas, mi humor empezó a cambiar, ya me arreglaba un poco mas, pero no sonreía y si lo hacía me sentía culpable, me sentía ridícula, por soltar una carcajada, por sentirme feliz, en mi interior me daba vergüenza pensando que los y las demás pensarían en lo patética que era, ¿como podía reír? ¡Si me habían engañado! ¿como? ¡si el se paseaba con otra y conmigo no quería salir?! Mi vida era un asco así lo sentía yo.
"¿Hola Anna, como estuvo tu fin de semana?"
"¡Hola Paty, bien lleve a los niños al cine y despues por un helado!"
"¡que bien fuiste sola, otra vez no te acompañó el innombrable!"
"Ja ja ja ja, ni siquiera nos acordamos de invitarlo, los niños y yo simplemente lo decidimos y salimos."
"Me parece muy bien, ya vas mejorando ja ja ja ja"
"Eso espero"
"Acaba de llegar un cliente puedes atenderlo voy a dejar esto a la bodega"
"Ok Paty yo lo hago"
"¿Buenas tardes en que le puedo ayudar?"
"Buenas tardes.. ¿Anna?"
"¿Pablo?... Vaya que sorpresa"
"Lo mismo digo, hace mucho que no te veía, ¿como vas con...?"
Pablo era un exnovio, que aun que terminamos seguíamos siendo amigos y sólo amigos, pero cuando me entere del engaño, él me escuchó, en medio de mi dolor le dije que le haria lo mismo a mi marido asi que una noche me invitó a cenar y me llevo a un hotel, si, me acosté con él, pero me sentí peor que antes, me sentí sucia, una cualquiera, eso no ayudo me ayudo en nada, tal vez a algunas mujeres si les ayude hacer eso, pero a mi no. El tenia, un gran defecto, era casado, ahora entiendo en por que me sentí mal, yo hice lo mismo que esa mujer. Nos dejamos de ver durante cuatro años, hasta ese día que entro en la tienda.
"¿Ya no me llamaste?, me habría gustado que nos siguiéramos viendo, como amigo claro"
"Ahh, lo siento lo que pasa es que lo que paso... No..."
"Lo entendí, y también supe que no debió pasar me aproveche de tu estado, en esos momentos pero..."
"No te preocupes, yo ya lo olvide"
"¡Yo no!, yo no pude olvidarlo, desde que fuimos novios, me habia quedado con las ganas de hacerte mía, y cuando por fin paso..."
"Pablo.." dije con un hilo de voz.
"Por que no intentamos algo, Anna me gustas, si seguimos casados, pero a ningún de los dos nos fue bien en nuestro matrimonio, yo me case con una mujer un poco mayor que yo, y aun que, sabia que me case con ella por que en el lecho de muerte de su padre le jure que lo haría, ella sabe que no fue por amor, ahora todo se ha vuelto costumbre, ella hace su vida y yo la mia"
"¿Me vas a decir lo que tantos hombres dicen para tener una aventura?"
"Tu me conoces mejor que nadie, sabes que siempre he tenido otras mujeres, así que a ti no te voy a mentir, quiero volver a repetir lo de aquella noche, y te voy a convencer ya veras.."
Se fue dejándome un beso en la mejilla
Ahí me quede un rato perdida en mis pensamientos, ¿queria volver a estar conmigo? ¿por que, si ni mi marido quería estar conmigo? No, el mismo lo dijo es un mujeriego, que solo ve escoba y quiere viaje, definitivamente no hablare mas con él.
"¿que paso no compro nada?"
"¿Quien?"
"¿Como quien pues el que se acaba de ir?"
"Ahh no, solo me ofreció sexo y se fue" deje ese comentario esperando la reaccion de mi jefa.
"Ahh bueno... ¡¿QUEEEEE?!"
"JA JA JA, Lo que escuchaste" empecé a platicarle a Paty, mi jefa, lo que habia pasado y quien era ese hombre, ella sabia mi vida asi que no hubo mucho que contar solo la parte de que él era aquel hombre con el que me habia acostado cuando paso lo de mi esposo.
"¿y que piensas hacer?"
"¿Yo? Nada, no pienso cometer el mismo error, eso no es para mi."
"¡sabes tal vez te aconsejo mal, pero... Yo lo haría, tu no estas bien con tu marido, el apenas si te toca, si eres una madre ejemplar, pero donde queda la mujer que hay en ti, si no es con ese hombre buscate otro, como dije tal vez es un mal consejo pero piensa en ti, en Anna la mujer, si no lo quieres hace no hay problema, también esta bien"
La platica me dejo pensando, al termino de mi turno me fui a casa, ya estando acostada después de revisar a los niños que estuvieran bien, me puse a pensar en lo que habia pasado, mi marido de rato se acostó, lo quise abrazar, y acariciar tenia ganas de sentirme deseada, y pensé si Pablo me había dicho que quería sexo conmigo pues igual y podía seducir a mi marido.
Comencé a acariciarlo, el de repente se volteo y me dijo:
" ¡Hay! Andale pues, pero apurate por que estoy cansado!"
Mi estado de ánimo, se volvió polvo, pero aun así me anime y le empecé a besar el pecho, cuando quise tomar su boca el se volteo y me dijo: "besos no, por que no puedo respirar bien, y me falta el aire"
Como verán mis pocas ganas se fueron al caño, asi que simplemente me senté, y trate de acomodarme nuevamente en la cama para dormir.
"¡¿Me vas a dejar así!? Primero me despiertas, y ahora ya te haces la digna. ¡Andale, por que no quiero que mañana te levantes con tu genio, culpándome a mi!
No quería problemas así que con el poco orgullo que me quedaba, seguí con lo que empecé, claro que como yo fui la que empecé pues yo tuve que hacer de todo, así que solo es llego a su clímax, pero yo no. Así era siempre el solo se preocupaba por su sentir, mientras yo tenia que terminar a veces sola mientras el se levantaba a bañarse, para volverse a dormir.
Después de la noche horrible que pase, me levante temprano a llevar a mis hijos a la escuela, comenzaba un nuevo día, y trataría de olvidar lo que habia pasado, como siempre lo hacia, mi marido se levantaba temprano para ir a su trabajo, al principio que paso todo con esa mujer yo le mandaba mensajes al celular, quería conquistar a mi marido, le mandaba imágenes con mensajes bonitos, un vez le dedique una canción, pero él me dijo que no le gustaban esas canciones corrientes.
Desde ahí deje de hacerlo, tenia mi facebook y cada que publicaba algo o subía una foto mia, el en vez de decirme algo agradable me regañaba y me decía que subía cosas solo para molestarlo y hacerlo quedar mal. Así que tambien deje aun lado mis redes sociales.
Ya había pasado dos semanas desde que había visto a Pablo, cuando me llego un mensaje de su perfil de facebook.
No les voy mentir, me emocione al recibir su mensaje.
**Hola preciosa**
**hola**
**solo te molesto para desearte un bonito día**
**ahh, gracias igualmente**
Mi día empezó en él trabajo, mientras yo estaba en el, mi madre me ayudaba a cuidar a mis hijos, ella los recogía de la escuela, y me ayudaba con la comida.
"Vaya que sonrisa, ¿que paso?"
Sin notarlo yo tenía una sonrisa grande en mi rostro después de recibir ese mensaje, me había alegrado mi día. Mi marido nunca me mando nada así.
"Ehhh no, no ha pasado nada simplemente, me siento contenta hoy" no quise decirte que había recibido un mensaje de Pablo. Quería ese secreto para mi sola. Además no era para tanto, era un simple mensaje.
Mi tarde pasó entre llenar y acomodar anaqueles, atender a los clientes, y hechar un poco de relajo con las muchachas, al salir mi marido iba por mi al menos no me dejaba ir a casa sola por la noche. Era lo único bueno que hacía por mi, la única atención que tenia.
Al día siguiente mi rutina era la misma levantarme temprano alistar a los niños para la escuela, e ir a trabajar, los horarios que manejábamos mi marido y yo se acomodaban a la atención de lo niños si yo estaba en el turno matutino él entraba por la tarde, si yo estaba por la tarde el trabajaba por las mañanas, nuestro día de descanso no era el mismo el trabajaba de lunes a sábado y yo mi descanso era lo miércoles asi que casi no nos veíamos, yo así había acomodado mi horario, entre menos lo veía menos peleábamos, y menos sola me sentía.
Todos los días recibía un mensaje de buenos días de Pablo algunos con imágenes de flores, otros con ositos, o algo así de tierno. Cada día platicabamos mas, él me contaba su día y yo le contaba el mío, solo platicaba con el mientras estaba en el trabajo, ante de salir borraba el historial de mis conversaciones no quería que mi marido se pusiera a ver mi celular, aun que poco le importaba lo que yo hacía.
**hola pequeña ¿como va tu día?**
**¿Bien y el tuyo?**
**Muy bien, ¿ya me vas aceptar una cena?**
**Tu y yo sabemos muy bien que no quieres solo cenar Pablo**
**¡Bueno en eso tienes razón!**
**¡Ya lo sabia!**
**¡Vamos Anna la pasaremos bien, tengo mucha ganas de estar contigo!**
No conteste su mensaje, durante este tiempo él me había insinuado mas de un vez que fuéramos a un hotel, y aunque a veces nuestros mensajes eran subidos de tono, aun no me sentía preparada para lo que seguía, el me mandaba fotos semi desnudo y yo a él, cuando empezamos con la fotos el me pidió una foto atrevida, yo no sabia como hacer eso, a si que me negué, pero poco a poco me convenció, hasta que un día me puse uno de los babydoll que tenia arrumbados en el armario, a mi marido nunca le gustaron decía que eran algo ridículos e innecesarios, me decía que a el le gustaba todo de la forma tradicional, a la antigua, según el, claro hasta que le descubrí fotos de aquella mujer si nada de ropa y en posiciones muy atrevidas, con audios de el diciéndole lo caliente que lo ponía con sus imágenes, ahí entendí que lo que a el no le gustaba era como me veía yo. En fin cuando me decidí a mandarle una foto a Pablo, estaba tan apenada le mande la foto si que se viera mi rostro, lo que menos quería era que alguien viera su celular y me reconociera.
**¡wow,cariño no sabes lo duro que me pones con esa imagen!**
**en verdad, no te creo**
**claro que si ya me estoy tocando con solo mirarte, mandame mas por favor, ¡te quiero ver sin nada!**
Así las pláticas iban subiendo de tono el me mandaba fotos tambien totalmente desnudo o tocándose, teníamos platicas hot, por teléfono, y como decía teníamos que dar el siguiente paso. Ambos lo queríamos, pero a mi aun me daba miedo, pensaba en mis hijos en su familia, en todos, y siempre ponía los intereses de todos primero antes que los mios por que eso era lo correcto, y había hecho mal con los mensajes. Hacer lo que el pedía era... Era... ¡Oh dios! Yo tambien quería algo mas!