Llegada la media noche y en toda la ciudad se oye un eco, nadie entiende de dónde provienen esos gritos; nadie quiere abandonar la comodidad de su cama para salvar a esa inocente vida, siquiera la persona más valiente es capaz de contener las lágrimas al llegar el silencio en todos los rincones de la fría y oscura ciudad, sumida en pánico silencioso y miedo a lo desconocido.
Ningún ser humano es lo suficientemente valiente para salir pasada la media noche a deambular las calles, esto siempre había sido así, nacieron con ese miedo y morirán con el mismo miedo que los apresa por todas sus vidas, han habido muchos gritos a lo largo de la noche y nadie es capaz de mirar por las ventanas, ninguno es valiente para eso. Los pensamientos de todos están sumidos en el mismo lugar: ¿Quién es la víctima?. Algunos entrando en ataques de pánico por la impotencia, otros intentado consolarse con el hecho de: "Si salgo seré el siguiente", otros sumergidos en sus lágrimas pensando si es familia, si es un amigo, si es un ser amado.
A pasos lentos y atormentados la nueva víctima de los demonios deambulaba herida por las calles vacías, ni una sola alma ronda las calles; ya que todos los residentes de esta ciudad maldita guardan un toque de queda por miedo a los demonios que habitaban en lo oscuro, sus lágrimas yacen expandidas en aquel pálido rostro, pequeñas gotas de sangre marcan el camino que había recorrido, sus pasos cada vez más lentos y erráticos, disminuyendo sus latidos en cada paso, su mirada fija en un lugar seguro al que alguna vez había llamado hogar; un gruñido detrás suyo la detiene, girando su rostro lentamente para observar esa alta figura de un metro noventa y cinco centímetros, cuando una blanca sonrisa deslumbra en la oscuridad, gotas de sangre caen de sus manos empapadas.
Sin emitir un solo sonido la enorme figura oscura que yacía a unos pasos suyo empieza a acercarse encarando a la joven víctima, ella se pone frente a frente para mirar los ojos atormentados de aquel demonio que la había atacado, ya no hay escapatoria, solo le resta ver el rostro de su asesino; el demonio camina hacia ella acercando su mano al palido rostro asustado de su víctima; sus latidos se aceleran al sentir lo helado de sus manos, el demonio se acerca más a su rostro intentado mantener la altura de la víctima de un metro sesenta y dos centímetros. Posando sus labios fríos sobre los suyos, abrazando ese pequeño e inofensivo cuerpo típico de una adolescente blanca de 17 años; tranquilizando sus latidos y apaciguando sus miedos.
Lenta y silenciosamente el demonio desenvaina una navaja, la acerca lentamente dudando de su siguiente movimiento; abre los ojos observando aquel rostro pálido e inocente que estaba besando, inserta con todas sus fuerzas la hoja sobre el pequeño corazón de su débil y herida victima, provocando así que un hilo de sangre brote de la herida. El demonio deja escapar una lagrima de tristeza de sus ojos, sin soltar sus labios y sosteniéndola pegada a si mismo, sintiendo sus latidos, su respiración, su miedo, su impotencia; el leve sabor a sangre brota de ella. Una ráfaga de viento frío azota ambos cuerpos sumergiendo la tristeza en aquella alta figura que aún sostenía la navaja incrustada en el pecho de su victima, la vida de aquella niña empieza a apagarse en pequeños suspiros, su cuerpo débil empieza a caer en brazos de su asesino, su corazón detenido por la hoja de aquella navaja, sus labios atrapados en los de su asesino, sus ojos cristalinos por las lágrimas mirando fijamente lo último que vería en el mundo. Un joven y alto chico de ojos rojos, piel blanca, labios rojos y cabellos rubios, su vida se desvanece en un silencio ensordecedor, cuando el último suspiró brota de ella el demonio aleja sus labios, lentamente saca la navaja del pecho de la joven, deja que la navaja caiga al suelo provocando un sonido metálico al tocar la acera, con dos de sus dedos cierra sus ojos dándole un sueño eterno del cuál estará atrapada por toda la eternidad.
Kasey: Bitácora número 1 del caso de Hannah Hobber, detective Kasey Kingsman del departamento de crímenes sin resolver, revisión de carpetas, imágenes y testimonios de la escena del crimen.
El caso es catálogo sin resolver por las instancias de la misma, no hay sospechosos, ni testigos en un radio de 300 metros, el único testigo indirecto se encuentra a 700 metros de la escena del crimen, y es catalogado como testigo indirecto por la mera coincidencia de un hombre a horas de la madrugada con las manos embarradas en sangre, los testimonios fueron tomados a la mañana siguiente del hecho y fueron levantada las muestras, concluyendo a que ningún folículo de pelo fue encontrado, no hay piel del agresor en la víctima y tampoco sangre del asesino, las únicas coincides de ADN son de la víctima, catálogo que esto fue hecho por alguien que a planificado cada detalle y cuido cada aspecto de la escena del crimen para no ser incriminado; en la zona no hay cámaras y las más cercanas no muestran ningún sospechoso, recurriendo a la misma observación, es alguien que sabia lo que hacía, las dos escenas del crimen fueron fotografiadas en máximo detalle y las evidencias levantadas limpia y correctamente siendo controladas por los detectives Alan Shiner y Rudolf Juan - suspiro y tomo aliento, exhalo y vuelvo la vista los papeles-
<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<
Han pasado 6 meses desde aquella fría noche del 15 de febrero, en la que aquel demonio asesino a una adolescente de 17 años. Nadie fue capaz de dar una respuesta coherente acerca de lo sucedido aquella noche, todos hablaron de gritos, pero nadie explica porque no pudo salir a ayudar; todos mencionan el miedo a un demonio negro que sale en las noches. La paranoia colectiva ha hecho este suceso como el inicio del caos, la ciudad entera aún sumida en luto, con banderas negras en los balcones y en los porches de las casas, las velas frente a cada puerta y los ajos adornando la entrada, han dejado en evidencia el miedo con el que aprendieron a vivir, una ciudad sumida en caos silencioso y miedo a lo desconocido. Las maneras de sobrevivir se han vuelto inútiles, ya que el miedo los hace cobardes, en busca del asesino de la joven víctima sin poder llegar a nada, iniciando una cadena de más dolor y luto.
>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>
Kasey: En la escena del crimen no se encontraron armas de ningún tipo, no hay rastros del asesino, los testimonios apuntan hacia un asesino llamado el demonio negro, nadie fue testigo directo del asesinato, pero hay dos pistas sin sentido, el primer lugar del ataque un callejón al oeste de la calle principal, alado del aparcadero de camiones de basura; en el lugar hay rastros del ataque inicial, signos de lucha y manchas de sangre, todas las evidencias apuntan a que la sangre es únicamente de la víctima, luego del ataque la víctima camina varias calles en dirección sur a su departamento, hasta que en un punto se detiene y es atacada, su muerte fue producida por una herida de arma blanca incrustada en la zona torácica apuñalando directamente al corazón, en la víctima fue encontrado un cabello de color rubio, fue analizado sin poder hallar similitudes en la base de datos, apuntando a una persona sin antecedentes, un hombre joven de entre 17 a 25 años por los rastros de fuerza en la victima y la evidente juventud del cabello rubio, sin alguna otra descripción que agregar, el caso es archivado en el depósito, habitación 7, pasillo 3, sección 1. Fin de la bitácora.
Alan: ¿Aún no terminaste el reporte del caso de Hannah? Te está tomando más tiempo del que debería, sobre analizas las cosas, no hay pistas, ni ADN que apunte a un posible sospechoso - toma unas carpetas de mi escritorio y una rosquilla de la caja que habíamos comprado horas antes-
Kasey: No, aún sigo revisando los testimonios, todos oyeron los gritos pero nadie salió a ayudar, es extraño, es como si trataran de encubrir algo. Además me trajeron por este caso, no puedo quedarme con los brazos cruzados y reír como idiota, hay un asesino serial en la ciudad no estaré tranquila hasta hallar una pista simple -muerdo el lápiz en mi boca reprimiendo mis pensamientos-
Alan: Creo que ya imaginas cosas, ¿quien encubriría a un asesino así en la ciudad?, supongo que tendrían miedo de ser la siguiente víctima, es una ciudad muy tranquila y este es el primer asesinato en muchos años, todos tienen miedo. Pero tampoco cedas a la paranoia, no es una cacería de brujas pequeña detective; es un lugar donde todos se conocen, nadie puede imaginar a la persona que conoce de toda la vida haciendo algo tan atroz - muerde su rosquilla y deja caer migas en mi escritorio-
Kasey: Pero no tiene sentido, en la ciudad hay un toque de queda impuesto por la alcaldía desde los años 50, que rige que al anochecer nadie debe estar fuera de su casa sin tener compañía y pasado la media noche nadie en absoluto debe salir, ¿porque haría eso? Romper el toque de queda, sus familiares no declararon nada, no hay novio, ni amigos, ¿Qué hacía afuera? Sabiendo que esta prohibido y arriesgando su vida, ¿quién le hizo salir? Algún novio misterioso que llamó a su valentía y termino asesinadola - limpio las migajas empujándolas hacia el-
Alan: Eres nueva en la ciudad, solo te trajeron por este caso, no sabes sobre eso, según los relatos de mi abuela hubo un tiempo antes del toque de queda donde hubo una serie de asesinatos atroces, todos sucedían solo al anochecer, y eran atacadas personas que estaban solas, ese año murieron alrededor de quinientas personas, pensaron que era una banda de asesinos, el alcalde y los detectives estaban con los brazos cruzados, y por miedo impusieron el toque de queda por lo sistemático de los asesinatos, la gente decía que eran demonios que habitaban en la noche y asesinaban a personas solitarias. Todos eran unos paranoicos y con el toque de queda empeoró, las personas solo salían con la luz del sol, todos tenían miedo, hasta hubo muchos adolescentes que desafiaban esto, salían solos a buscar a los demonios y en la mañana eran hallados descuartizados - mira el suelo pensando-
Kasey: Un pueblo de paranoicos, no creo que los demonios existan, debe ser una banda de asesinos en serie, o un culto muy peligroso que quiere mantener su control en las calles y así poder hacer sus cosas sin ningún testigo y ningún fisgón - continuo mordiendo el lapiz-
Alan: En los años de juventud creí lo mismo que tú, hasta que una noche salí con mi hermana a comprar algo de comer, eran las 9 de la noche aproximadamente, de regreso ella quiso pasar por lo de una amiga y me pidió quedarse a dormir, no pude negarme y regresé solo a casa, al irme oí pasos detrás mío, mire varias veces pero no había nada, lo siguiente que recuerdo es una enorme sombra negra encima mío con una navaja sobre mi pecho, asustado me puse a rezar y este se alejó gruñendo - abre su camisa mostrando la marca de un corte grande sobre su pecho, mira en dirección mía y suspira- Nose que quiso hacer, pero no me hiva asesinar hasta que no lo viese a los ojos; el se puso a jugar como un depredador con su presa.
Kasey: ¿Y creerás eso? Seguro uno de los implicados quiso mantener el miedo e hizo eso para que nadie apuntara a sospechosos. Además quien creería relatos de demonios en una corte, son ideas locas.
Alan: Piensa lo que quieras pero se lo que vi y nunca salgo sin un rosario de casa.
Suelto un bufido y devuelvo la atención a los papeles, apilándolos en orden y metiéndolos en la caja para el depósito, pongo atención sobre un hoja en particular de los testimonios de una persona que dijo ver a un joven de unos 25 a 30 años, alto, rubio, con las manos ensangrentadas caminando frente a su casa; dibujo en otra hoja círculos mientras intento pensar. Tomo un blog de notas y hago una descripción. Joven alto, rubio, de 25 a 30 años, piel blanca suponiendo el color de su cabello, tal vez ojos claros. Enciendo la notebook y escribo la descripción mirando la lista de personas que semejan la descripción, más de siete mil resultados en la ciudad, pongo altura entre los 1, 85 y 2, 00 metros, 7 resultados, imprimo los nombres, información y sus fotografías.
Kasey: Crees que reduciendo la lista de sospechosos pueda encontrar alguna pista - examino las informaciones y descarto la primera- Alfred Hoggë, tiene 28 años y una hija no seria responsable, vive al otro lado de la ciudad, revisa su coartada, pero - tomo otra hoja - Mikkel Corbin vive a pocas calles y encaja con la descripción, lo interrogare - examino las demás hojas y tomo tres sospechosos para interrogar- encárgate de los otros.
Alan: Eres un dolor de culo, ¿Sabes que hora es?
Kasey: ¿11 a.m.? - miro con ojos confundidos a mi compañero-
Alan: Son las 9 p.m. Eso significa hora de irme a casa - sale de la habitación sin otra objeción, miro el reloj y confirmo la hora, rasco mi cabeza inquieta y analizo las posibilidades de que hacer esta noche-
<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<
Hace una semana llamaron al departamento de delitos donde trabajaba en homicidios complejos, con un total de casos resueltos para ser nueva en el asunto fui la ideal para el caso de asesinatos de Sitchin, una ciudad grande y conocida en el país, reportaron un asesinato de una joven de 17 años, nada extraño en ello. Pero encaja con el patrón de casos que sucedió hace 70 años en la ciudad, podría ser un culto satánico muy peligroso que ha tomado de nuevo riendas en sus asuntos. Las personas de la ciudad mantienen que son demonios de la noche tomando vidas para alimentarse, pero eso es imposible, la gente ha alimentado la paranoia para tranquilizarse y tomar medidas que los haga sentir más tranquilos. En tanto yo me fijo en los hechos, solo son personas muy buenas en esto. Pero no escaparan de mi.
>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>
Miro de nuevo el reloj en mi muñeca, el toque de queda establece que pasado el anochecer esta prohibido salir sola, y a la media noche esta totalmente prohibido, si uno sale seria a propio riesgo, saldré a media noche y llegará al fondo de esto.
Vuelvo los ojos al reloj que indican las 12.01 p.m. el toque de queda total ha iniciado, y es cuando los responsables de esto salen a las calles. Tomo mi abrigo y salgo de la estación de policías por la entrada trasera; camino por las calles vacías de la ciudad, no hay rastros del posible o posibles asesinos.
Me encaminó a la primera escena del ataque, me siento con la espalda pegada a la pared en una esquina de aquel vacío y frio callejón; no hay rastros de ningún tipo de persona, me quedo observando hasta que el cansancio de no haber dormido correctamente en toda la semana me lleva a un sueño profundo. Pasan las horas y despierto, abro los ojos y esta oscuro, tengo una venda sobre los ojos, intento mover las manos y están atadas en mi espalda al igual que mis piernas, estoy sentada pero no distingo nada, ningún sonido, me muevo inquieta para aflojar la venda; una gran mano se posa en mis hombros, me quita las vendas abriendo paso a la luz del día, mi compañero me mira ausente en sus pensamientos y me desata.
Alan: ¿Que mierda haces aquí atada? - me desata los pies y se aleja en cuclillas-
Kasey: Vine a investigar si el asesino volvía a la escena del primer ataque, me quedé dormida, supongo que alguien me ató.
Alan: Te he buscado toda la mañana, no estabas en el sofá de la oficina, ni tampoco fuiste al departamento, me llamaron y dijeron que estabas atada en una silla en medio del callejón, te he dicho que no salgas, ¿que hubiera pasado si te mataban? Acaso no tienes familia, o alguien que se preocupe?
Kasey: Es mi trabajo, mis padres murieron en un accidente cuando era pequeña, y no tengo parientes, mi trabajo es mi vida y este caso será resuelto - me pongo de pie y me alejo dando largos pasos, furiosa mantengo la vista en alto-
Saco las hojas dobladas de mi bolsillo y miro la imagen de los sospechosos que había quedado en interrogar, elijo uno y tomo un taxi a la dirección, al llegar al edificio pregunto en recepción por el número de su departamento, subo el ascensor mirando las demás imágenes y manteniendo fija la mirada en una foto en particular, Nhicolas Van Hansen, me sonrojo al notar sus hermosos ojos cristalinos. El elevador se detiene y me dirijo a la habitación de mi primer interrogatorio Mikkel Corbin, toco la puerta una veces hasta que alguien abre.
Mikkel: Buenos días señorita, ¿en que puedo ayudarla?
Kasey: Soy la detective Kasey Kingsman, del departamento de crímenes sin resolver, estoy a cargo del caso de Hannah Hobber, hicimos una lista de sospechosos de acuerdo a un testimonio y vine a hacerles unas preguntas.
Mikkel: De acuerdo, pase, ¿quiere un jugo o algo detective?
Kasey: No, gracias, empecemos con las preguntas.
Mikkel: Claro detective.
Kasey: En la noche del 15 de febrero del 2019, entre las 12:30 y las 2:00 am, ¿Dónde se encontraba?
Mikkel: Estaba aquí en mi departamento durmiendo, termine unos papeles antes de las 11 y luego fui a dormir, hay cámaras en el pasillo para confirmar esto.
Kasey: Perfecto, ¿Conoció a la joven Hannah Hobber?
Mikkel: No tuve la oportunidad de conocerla, es unos años menor que yo y creo que nuestros círculos están muy alejados como para haberla visto cerca.
Kasey: Correcto, y puede decirme ¿conoce a alguien que tenga vínculos con ella, amigos, novio, habrá oído cosas de ella alguna vez.
Mikkel: Nunca oí de ella hasta las noticias, lamento no tener más información que darle.
Kasey: Muchas gracias señor Mikkel, me debo retirar tengo otros sospechosos que visitar - me pongo de pie y me dirijo a la puerta, el se adelanta y la abre por mi, me retiro y me dirijo a la siguiente dirección Anthony Johnson-
Llego a la puerta de la casa del siguiente sospechoso.
Anthony: Buenos días detective Kingsman, pase.
Kasey: ¿Como me conoce señor Johnson?
Anthony: Trabajo en el departamento del periódico y la vi en una de las publicaciones, usted es la nueva de la oficina de homicidios sin resolver.
Kasey: Claro, vengo a hacerle unas preguntas, uno de los testigos vio a alguien sospechoso y de acuerdo a la descripción estamos interrogando a los posibles homicidas.
Anthony: Claro señorita Kingsman.
Kasey: En la noche del 15 de febrero del 2019, entre las 12:30 y las 2:00 a.m. ¿Donde se encontraba?
Anthony: Estaba en la imprenta editando los encabezados para el día siguiente, estábamos con dos compañeros bebiendo y haciéndolo hasta las 4:00 a.m. y luego llevamos los ejemplares a sus lugares de distribución.
Kasey: Puede anotarme en esta lista los nombres de los que estaban con usted para confirmar su coartada -le paso la agenda de notas y el bolígrafo para que anote-
Anthony: Claro - las toma y escribe sus nombres- ellos confirmarán mi coartada señorita.
Kasey: Claro, ¿conoció a la señorita Hannah Hobber?
Anthony: Si, fuimos a la misma escuela, cuando yo estaba terminado ella había entrado y nos cruzamos muchas veces, rápidamente se volvió del círculo de mis amigos, era muy popular en su primer año, merendamos varias veces, pero al terminar la veía varias veces y la saludaba de vez en cuando, pero no tuve tanto contacto con ella.
Kasey: Comprendo, la noticia debió haberlo tocado, y algún amigo suyo tenía una relación cercana con ella, ¿sabe de un amigo o novio?
Anthony: Realmente no tengo idea, con los años no prestaba atención a los chismes sobre la escuela, pero podría hablar con Halsey Adams, eran amigas, una vez las vi en la heladería, ella quizás pueda darle más información que yo.
Kasey: Muchas gracias señor Johnson, debo retirarme tengo más testigos que visitar - anoto todo lo que me dijo y me retiro de la casa, me dirijo a la última dirección que debía visitar, Nhicolas Van Hansen, mi piel se eriza solo en pensar en esos intensos ojos que seguía apreciando en su fotografía, un leve calosfrio me recorre la espina vertebral y me inquieta al posarme frente a las enormes rejas de la entrada de la enorme mansión que se levanta dando un contraste gótico a todo a su alrededor.
Presiono el intercomunicador de la entrada y espero, una voz responde.
Voz: ¿Quien es?
Kasey: Detective Kasey Kingsman de crímenes sin resolver, vengo a ver a Lord Nhicolas Van Hansen.
El portón se abre dejando el camino libre para avanzar a la misteriosa mansión de mi último sospechoso.
El imponente portón se abre dando acceso a un camino que conduce hasta la entrada, camino lo más pronto posible y llego al pórtico, toco el timbre esperando y un mayordomo algo mayor sale a recibirme y darme la bienvenida a la mansión.
Mayordomo: Buenas señorita, ¿que se le ofrece?
Kasey: Soy la detective Kasey Kingsman, vengo a ver a Lord Nhicolas Van Hansen para hacerle unas preguntas -miro el recibidor de estilo gótico antiguo, muy cuidado e impecable-
Mayordomo: Adelante -me dirige hasta un estudio, me invita a pasar y cierra la puerta detrás mio-
Nhicolas: Buenos días o serian tardes ya, es un placer recibirla en mi humilde morada, señorita...? - Se pone de pie y se acerca para estrechar mi mano-
Kasey: Detective Kasey Kingsman del departamento de crímenes sin resolver estoy a cargo del asesinato de Hannah Hobber, tengo una serie de preguntas que hacerle - estrecho su mano y vuelve a retirarse a su sillón, me hace un ademán para que me siente en la silla frente a él, me siento y miro hacia el-
Nhicolas: Directa y firme, me agrada señorita Kingsman, debería presentarme soy...
Kasey: Podemos ahorrarnos esto de las presentaciones, no tengo demasiado tiempo, además se quien es usted Lord Nhicolas Van Hansen, único hijo de Lord y Lady Van Hansen, huérfano desde los 5 años y el soltero más codiciado de la sociedad pueblerina, ahorreme el drama de actuar como si fuera una de sus chicas de fiesta de sociedad y solo responda mis preguntas para poder retirarme - respiro pesadamente y lucho por mantener la mirada fija-
Nhicolas: Fría y directa señorita Kingsman, me agrada eso, puede proceder, como sabrá tampoco tengo mucho tiempo que perder -mira el reloj sobre su escritorio-
Kasey: ¿Donde estaba la noche del 15 de febrero del 2019 entre las 12:30 y las 2:00 a.m.?
Nhicolas: Me encontraba en bebiendo con unos amigos aquí, bebimos algunas bebidas fuertes hasta las 4:00 a.m. y nos quedamos durmiendo en el sofá después de muchos tragos y una larga charla de negocios.
Kasey: Deme los nombres de sus amigos en esta lista - le paso la agenda y el bolígrafo- anote los nombres y confirmare su coartada.
Nhicolas: Me resulta interesante que me hayas considerado un sospechoso en ese homicidio, como ya notaste vivo lejos de donde sucedió, ¿y que razones tendriá para hacerlo? O sólo quería conocer a un Lord tan jóven - toma la agenda y anota los nombres-
Kasey: Te equivocas Lord Nicolás...
Nhicolas: Para ti solo Nhicolas o Nhico, como te sea más... placentero.
Kasey: De acuerdo Nhicolas, estas en un error, hay un testigo indirecto que vio a un sospechoso, alto, de unos 25 a 30 años, rubio, en la lista de búsqueda introduje estos datos y salto su nombre entre otros, y como imagina, hago mi trabajo antes de acusar -miro sonrojada sus labios y memorizo sus gestos
Nhicolas: Muy inteligente señorita Kingsman, puedo añadir que es muy perspicaz en su trabajo y la felicito, debe ser difícil ser la única mujer en su departamento y con su talento opacado por el machismo de sus compañeros, imagino que debe ser frustrante cuando descartan sus notas y sus investigaciones - sonríe engreidamente aprovechando mi momento de debilidad-
Kasey: Es muy atento con los detalles, ¿no?, pues en este mundo de hombres patriarcales es difícil establecer una línea de poder femenino y demostrar el talento nato de una joven detective. Pero olvido un detalle, yo fui transferida solamente por este caso, ya que la incompetencia es enorme en los detectives locales, y solo estoy hasta llegar al asesino.
Nhicolas: ¿Y que piensa de mi? ¿Podría ser su asesino? O solamente un sospechoso descartado.
Kasey: En cualquier instancia no importaría mi opinión personal, pero extraoficialmente diría que encaja en ese perfil.
Nhicolas: ¿Porque lo dice? - sonrie y se inclina hacia mi sobre el escritorio-
Kasey: Rico, y muy atento a los detalles, logro notar que tiene un estilo gótico en su vestimenta y su forma de expresar sus emociones, su forma de hablar primeramente es muy formal, muy impropio de cualquier persona de su edad, suena muy ensayado cada palabra, es como un perfecto actor. Segundo en mis dos años como detective he visto jóvenes ricos, sin control cediendo a sus instintos más animales y haciéndose de hobbies bastante raros, como en este caso podría ser miembro de una secta, ya por su estilo gótico podría ser de una secta satánica, como lo es la que estoy buscando. Además debe ser aburrido estar solo en casa, y la manera en la que perdió a sus padres fue muy atroz, debe haber generado un trauma y se esta desahogado de esa manera - sonrió fugazmente y elevó la vista a sus ojos cristalinos sorprendidos por mi analisis-
Nhicolas: Es usted muy instintiva, dígame, si le dijera que soy yo su asesino, ¿creería en mi? -se pone de pie-
Kasey: Realmente no, necesito más que una banal confesión para poder encarcelarlo, aunque seria interesante resolver esto rápido, pero en las circunstancias buscaría pruebas y a su culto.
Nhicolas: Muy bien señorita, es usted prudente a los procedimientos, debería resolver esto rápido me supongo - cambia su tono de voz por uno más fino- tal vez deberíamos salir a cenar algún día.
Kasey: Y que usted pueda alardear sobre "llevar a la joven detective como una conquista más"
Nhicolas: Kasey, si yo te llevase a cenar sería más importante que eso, hasta consideraría en volverte la señora Van Hansen, iría perfecto contigo, esa inteligencia y belleza encajaría perfecto con el porte del apellido - da un paso cerca mio-
Kasey: Eso es muy... impropio de su parte Nhicolas - me sonrojo y me pongo de pie-
Nhicolas: Porque no lo seria, bella, inteligente, elegante, y muy buena hablando, seria una perfecta adquisición para mi descendencia - se acerca a mi y toma mi mano-
Kasey: Nhicolas...
Nhicolas: No le haré daño señorita Kingsman, la haría conocer cada una de las estrellas - acaricia mis nudillos con su pulgar-
Kasey: ¿Que es..tás ha...cien...do? - titubeo entre silabas-
Nhicolas: Puedo ver como mi presencia la ha puesto alerta, su corazón se aceleró, sus pupilas están dilatadas, y sus palabras flaquean. Me gusta el efecto que tengo en usted -se acerca más a mi y sonrie-
Kasey: Detente...
Nhicolas: Y tu ¿quieres que me detenga? -levanta una ceja-
Kasey: Yo... no
Nhicolas: Tu cuerpo dice otra cosa Kasey, ¿porque temes tanto?
Kasey: No... lo sé -siento el calor de su pecho y el fuerte latido de su corazón, me estremezco antes los débiles latidos del mio-
Nhicolas: Si lo sabes, no lo quieres admitir, se que haz pasado todo el día viendo mi fotografia y haz pensado en mi, dejaste mi visita en último para poder estar más tiempo, ¿o porque habrías sido tan corta con los otros? - se pone a mi altura para verme a los ojos-
Kasey: Debo irme - empujo su pecho y me alejo, abro la puerta y vuelvo la vista hacia el-
Nhicolas: No te vayas aún, quédate más Lady Van Hansen.
Kasey: Debo retirarme, gracias por su tiempo - salgo apresurada de la casa y corro a la salida, el portón se abre y salgo rápido, me detengo a respirar y miro la mansión detrás mio-
Nhicolas: ¡¡¡Eres cobarde!!! - grita-
Sonrió aliviada y me alejo de la mansión, camino con los pensamientos desordenados y luego de muchas calles me doy cuenta de que dejé la agenda en su escritorio, doy un golpe en mi frente y suspiro. "Esto debe ser una pesadilla" miro detrás mío y desisto a volver, continuó mi camino recordando sus ojos y su mano sobre la mía, llego a la estación, entro a la oficina, me siento y me sumerjo en mis pensamientos. Mi compañero sentado en su escritorio a un lado del mío me mira sorprendido y ríe.
Alan: ¿Que paso? -me estudia con la mirada y sonrie-
Kasey: Tuve un día muy estresante, me quedé pensando en los testimonios de mis sospechosos - intento ocultar mi sonrisa tonta, aunque el ya lo noto-
Alan: ¿Es solo eso Kasey? Tienes una cara de que estuviste haciendo cosas sucias e indebidas -rie y se acerca para estudiarme de cerca-
Kasey: ¿De donde sacas tantas tonterías? - me sonrojo al pensar en la mirada de Nhicolas-
Alan: Si!!! Hiciste algo sucio niña, se nota en tu mirada y en esa sonrisa de colegiala enamorada del chico incorrecto, dime, ¿quién es? Porque te trae en las nubes chica, te ves más alegre que en toda la semana que estuviste aquí.
Kasey: Estas bastante loco ¿no? - sonrio- ni una chica que fantasea con su primera vez dice semejante tonterías, vamos debes tener más que deducir de mi buen humor, tal vez que dormir una hora o dos, eso hace milagros.
Alan: Engañate cuanto quieras Kasey Kingsman, pero conozco cuando una mujer suspira por alguien, se sonroja y tiene la cabeza en las nubes, como tu, solo quiero saber quien es y así evitarte un bochorno, pero como tu dices que no es nada, debería creerte, pero el que hayas pasado todo el día de aquí a allá, rondando sospechosos apuestos, es una señal de que uno te gusto, déjame adivinar. ¿Nhicolas?
Kasey: ¿Y de donde sacas esa teoría? - me sonrojo-
Alan: Eres demasiado fácil de leer, eres muy fría y callada, no muestras ningún sentimiento, así que cuando hay algo que te hace sacar lo tierno y lindo al exterior es obvio, tengo 4 hermanas, lo vi 4 veces.
Kasey: ¿Es muy obvio que me gusta Nhicolas? ¿El se habrá dado cuenta? Noooo... que vergüenza, deje mi agenda ahí, si voy por el se burlara de mi al notar mis sentimientos.
Alan: Tranquila, si, verás los hombres nunca nos damos cuenta, yo soy una excepción, pero el no lo nota, deberías ir por tu agenda, seguro el estará encantado de la compañía de una persona tan fría y cruel como tu.
Kasey: ¿Hablas enserio? Tuvimos una conversación sarcástica en la cual revele muchas cosas de su pasado que lo incomodaron y cuando trató de besarme el...
Alan: Alto!!! Nhicolas Van Hansen te intento besar, ¿y lo rechazaste? Eres mi heroína!!!! Wuuuu jamás nadie haría eso en su sano juicio, es súper rico, apuesto, culto y con título, lo que toda mujer sueña, te imaginas tener bebés con el, serian hermosos solo por ser de el.
Kasey: ¿Acaso debería disculparme? El puede ser todo eso, pero no seré un perrito faldero detrás de lo que tiene, solo me gusta, no es que nos casaremos y tendremos hijos, aunque me dijo que sería bonito si soy la señora Van Hansen... -sonrió al recordar sus palabras diciendo señora Van Hansen-
Alan: Muerdete la lengua Kasey Kingsman, debo ir a casa antes de que sea tarde, mañana me contarás más de tu aventura con el señor Lord, ten buena noche y no tengas sueños húmedos con el... bueno, solo uno - sale riendo-
Kasey: Ya vete!!! - sonrió y me arrojo al sofá que llamo cama desde que llegue, miro el techo y vuelvo a pensar en su mano con la mía-
<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<
¿Muy cursi no? Es la mente de una jovencita de 24 años, esto sonaba tan romántico, como una historia adolescente de romance y drama que termina en final feliz; en realidad solo estoy encantada con la idea del amor perfecto y una vida perfecta, esto destruye las metas de aquel entonces, porque no terminará como espere. No siempre los planes salen como los visualizas.
>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>
Oigo un golpe en la ventana, me levanto a mirar, una rama de un árbol roza la ventana por el viento, afuera las calles vacías, el ruido del piso inferior me alerta a bajar, los policías del turno noche están viendo el partido y comiendo pizzas, tomo una porción y vuelvo a la oficina, miro el archivo del caso de Elizabeth Murphy, una joven que el dia de su bodas fue asesinada por sus padres alegando que se casaría con el demonio, y para evitar su sufrimiento debían hacerlo, miro las fotos de la escena del crimen, hay un tatuaje de pentagrama en la muñeca de la joven y cicatrices de cortadas, miro mis muñecas y veo cicatrices similares, suspiro pensando en toda la felicidad del día de su boda, arrebatada en un segundo.
<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<
Años antes de decidir entrar en la policía como detective estaba en el peor momento de mi vida, mis padres me maltrataban, ellos pasaban drogandose y en sus momentos de éxtasis golpeandome, desde pequeña he sufrido depresión, cortaba mis muñecas para convertir el dolor mental en físico, hasta que el cartel de reclutamiento para la policía me dio ganas de probar un nuevo camino, al principio fue duro y continuaba cortandome, hasta que recibí ayuda y pude superarlo, imaginar que esta chica paso lo mismo y cuando estaba por lograr el Valhalla, todo le fue arrebatado.
>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>
Miro una foto de Elizabeth abrazada con Nhicolas, intento mentalizar que es real lo que acabo de ver, reviso de nuevo los archivos, el era el prometido y fue su novia asesinada, intento unir las piezas de el demonio que dijeron sus padres y el culto que asesinaba en la ciudad, las piezas parecían unirse ¿Tengo a mi asesino? Así de fácil, el era a quien buscaba. Me acuesto en el sofá y me tapo para pensar bien las cosas, miro el techo y uno cada pieza con extrema cautela, si Nhicolas es el asesino, eso podría justificar mis sospechas de su ambiente raro, pero no explica el como lo haría, recuerdo su casa y su forma de hablar; su familia debe pertenecer al culto y el es uno más de la linea, explicaría el estilo gótico y todo lo que lo rodea, miro mis muñecas y pienso en si mirada posada en la mía, y las palabras "Señora Van Hansen " resuenan en mi mente, el quiere compensar el vacío de Elizabeth, sus suegros sabían quien era el y querían evitar que su hija forme parte de aquel culto, tenía sentido.
Salto del sillón y me pongo una sudadera grande con capucha, me pongo unos shorts deportivos, y unos tenis blancos para cualquier situación. Confrontare a Nhicolas.