Fue un largo viaje, eran las 11:00 a.m y aún me encontraba acostada en mi cama, justo ayer mi mamá y yo nos mudamos a la ciudad de Florida por razones de trabajo y quien diria que aquí mi madre encontraria a el amor.
-Hace poco ella conocio a una persona que ahora es su pareja, el me caía de maravila sin olvidar a su hijo Erick, que tiene mi edad, a Erick lo considero como mi hermano.
-Estaba apunto de arroparme en mi camita, hasta que escuche la estúpida alarma. ¡Habia sonado mas de mil veces! pobre alarma, gasta su tiempo intentado levantarme, que mas da, voy hacer realidad el gran sueño de mi alarma, no me quedo de otra asi que me levante de mi hermosa cama que me decia: .
-Sali de mi habitación y me dirigi a la cosina ¡¡Moria de hambre!! Al parecer mi madre no estaba en casa, por que si, cuando mi madre no esta la casa se vuelve como si fuera un velorio, todo es silencioso por que no hay nadie que te diga: Arregla tu habitación, lava los platos y todo lo que tenga que ver con deberes de la casa.
-Ok digamos que soy floja, digamos que el orden, la limpieza bla bla bla, no son compatibles conmigo, me di un baño con agua calientita por qué hacía un tremendo frío, cuando termine de bañarme me puse unos jeans rasgados y una blusa de la mejor boyband que conozco CNCO: Dato curioso amo todo lo que tenga que ver con CNCO.
Tome mi nuevo libro, estaba decidida de leer asi que me dirigi hacia el hermoso blancon que se encontraba en mi cuarto. Yo toda fresca sali olvidandome del vendito frio que hacia, pero tres segundos después me pregunte ¿Como puede hacer tanto frío en pleno verano? el clima estaba literalmente loco, así que me puse mi sudadera favorita y sali a leer.
Me puse mi sudadera favorita y sali a leer.
Estaba a medio capítulo cuando derrepente cayeron de agua en mi rostro ¿¡Pero que rayos!? era demaciado temprano para que llovíera, mire hacía arriba y vi unos hermosos ojos azules, el dueño de esos hermosos ojos tenia mas o menos mi edad según yo.
-¿Que quieres? -Me pregunto mirandome a los ojos, quien se cree este imbécil, ¿No sabe de la existencia de las palabras llamadas "Modales" o que?
-Fíjate, me estas tirando agua. -Me queje y vi una cubeta con agua, creo que estaba limpiando o algo asi.-Demonios!!! grite como una loca, el idiota de arriba me habia tirado el balde de agua encima.-Oye pedazo de imbe...
-No termine de hablar por que el idiota habia cerrado la puerta de su balcon dejandome con las palabras en la boca.
Ah no, esto no se va a quedar asi, nadie se mete con Thalía Mackenzie, lleve una cubeta con agua y me fuí al piso de arriba donde se encontraba el chico que origino mi mal humor, toque el timbre y a los dos miniutos me habrieron la puerta.
-Hola señorita, buenos dias ¿Que se le ofrece?-Me pregunto una señora que parecia ser la madre de ese idiota, me observaba rara, como no si estaba mojada.
-¿Se encuentra su hijo? le pregunte amablemente- Claro hija, ahorita lo llamo- dicho aquello entro y dejo su puerta entreabierta y escuche que llamaba a un tal Max supongo que era el nombre del idiota que me habia tirado agua, después de unos largos minutos me habrieron y salió ese idiota.
-Hol...-No lo deje terminare hice lo mismo que el habia hecho conmigo.Bestia esto te pasa por tirarame el agua y arruinar mi libro, le dije molesta.-¿Que diablos te ocurre a ti? -que descarado todavia se atrevio a hablar. ¡Cállate que todavia me debes un libro! -¿Así que tu eres la nueva inquilina del piso de abajo? no estas nada fea.
-¿No podrias ser mas imbécil?, lo mandé a la chingada y me fui ha mi piso, si seguia con la ropa mojada de seguro terminaria resfriada.Al menos habia valido la pena, ese estúpido me había declarado la guerra y yo estaba dispuesta a contratacar.
***********************
A la mañana siguiente.....
-¡Ándale kenzie apúrate! -odio cuando Erick me llama kenzie pero lo que más odio es que me apuren, pero no es mi culpa la verdad me había quedado dormida, Erick siguió llamándome, mi madre desde que vivimos según ella yo no salía mucho del cuarto, así que le dijo a Erick que me sacara a conocer la ciudad y a él se le ocurrió según él la mejor idea era presentarme a sus amigos, no me importaba mucho pero mamá me obligó.
-Listo- dije saliendo de mi habitación, me había tardado bañándome y aproveché para arreglar algunas cosas de mi cuarto.
-bueno mamá ya me voy, me despedí- adiós señor Marco- le dijo al novio de mi mamá.
Erick también se despidió de su padre y de mi madre, y apenas que terminó despedirse nos fuimos, y empezó mi tortura.
-creo que tus amigos están tardando un poquito ¿No crees? –le pregunté molesta.
Qué responsable son esos amigos de Erick, estamos en un café cerca de casa, teníamos una hora esperando y todavía no llegaban.
-Lo siento se me hizo tarde.
-Hasta que por fin se dignó de llegar alguien, aunque todavía faltaba el otro inresponsable.
-Sian ella es Thalía Mackenzie, Kenz el es Sian -nos presentó Erick, su amigo, el era alto, ojos color miel y su piel morena muy guapo por cierto.
–Hola, un gusto conocerte lo saludé.
-y el de atrás es Max- dijo Lucas al chico que recién llegaba, no le presté mucha atención, me dio dolor de cabeza al recordar ese nombre, qué era el mismo de la persona que me había dado la mejor bienvenida del mundo entero, imbécil.
-Hola vecinita- me saludó el idiota de Max mirándome con esos hermosos ojos azules que él tiene.
¿Qué? ¿Hermosos? Digo horribles ¡Sí! Horribles.
–Hola bestia- le dije con total desaprobación.
-¿Ustedes ya se conocían? -nos preguntó Erick
-claro, te cuento, el primer día que llegue, a tu amigo se le ocurrió la increíble idea de traerme agua como bienvenida- dije con sarcasmo.
–¿Enserio? -pregunto Sian conteniendo la risa, ¿Acaso era tan difícil de entender?
-sí lo hice porque es..
-¡Ya no me importa porque el hiciste! Pero que no se te olvide que me debes un libro- le grité te molesta.
-tranquila princesa- dijo Max ¿Y a este que le picó o qué? Quién rayos se cree para ponerme apodos.
-tengo nombre ¿Sabes? -le dije, no me gusta que me pongan sobrenombres.
-Lo sé.
-¿Y a qué se debe que me llames princesa? -pregunté curiosamente.
-pues cuando te conocí llevabas puesta una cadena por cierto muy bonita de la princesa Elizabeth.
-no sabía que veías anime, pero eso no me importa, el punto es que no quiero que me llames así- le dije sería.
-como tú digas princesa- qué terco por el amor de Dios.
Al instante la mesera vino y pidió nuestras órdenes, todos pedimos otra chocolate y y unos jugos.
-Bueno Thalía ¿Tienes novio? –me preguntó Sian después de unos minutos en silencio.
-No
–¿Hace cuánto tiempo no tienes novio?
-desde hace 17 años respondí.
-¿Hace 17 años? -preguntaron todos sorprendidos.
-nunca he tenido novio así que no se burlen -admití
-¿Has dado tu primer beso? -tú qué crees, Erick a veces se pasaba de idiota pero obvio si nunca he tenido novio nunca he dado un beso.
-No- después de eso la mesera trabajo nuestros postres.
-¿Cuándo fue tu primera vez? - casi me ahogo al escuchar eso.
-¡¿Esto es un interrogatorio o qué?! -pregunté, sentí arder mis mejillas, a quién se le ocurre preguntar algo tan personal, solo a idiotas por supuesto.
-No me digas que eres.... –Este Erick si que habla de más.
–¡Cállate! -sabía que era mala idea venir con Erick, gracias mamá.
-No ¿Enserio? ¿Tú?
-¿Por qué o qué? –estos no se cansan ¿Verdad?
–¡Porque no y punto! -ya empezaba a molestarme
–Bueno, cambiando de tema ¿a qué sí tuto vas a ir Thalía? Preguntó Sian, al fin se había rendido.
-Pues mira no se, mi madre dijo que iría con él y pues yo no tengo problema así que estudiar y con él - dije segura, la verdad que yo quería ir a otro instituto pero mamá se negó quería que estudiará con Erick sí o sí y ya no me quedo otra acción que aceptar.
-Entonces estudiaremos juntos -dijo feliz Sian, lo que me faltaba, soportarlos en instituto sin duda es si va a ser el mejor año de mi vida ¿No podría empeorarse más mi vida?
-Yo también estudiaré con ustedes –pues sí empeoró, Max también estudiaría con nosotros en aquel momento quería evitar del enojo.
-Bueno Thalía nos vemos el lunes en clases -se despidió Sian.
–yo también me voy, bueno adiós princesa nos vemos en clase -Max no se cansa de apodos ¿Verdad? Algún día se dignara llámame por mi nombre.
Todos se fueron a sus casas él y yo estábamos en la nuestra, el en la cocina comiendo como siempre, yo acostada en mi cama leyendo un libro a punto de irme a dormir pensándo lo horrible que sería este año.
Querido universo Gracias, en serio te lo agradezco por esto no sabes lo feliz que estoy, ¡Claro que no! Ya mandé todo lo que se suponía que sería mi hermoso año a la basura.
THALIA, apúrate llegarás tarde a clases!- grito mi madre.
Y si se están preguntando que en donde estoy, si adivinaron, me encuentro tirada en mi cama.
¡Ahorita bajo!- respondí
Odio las clases y eso que recién empeze ayer, estoy segura de que acabo de romper un nuevo récord.
Me levanté de mi hermosa camita, me di un baño, me lavé los dientes me coloque el ¡Horrible uniforme!
¡¿Por qué rayos los estúpidos institutos obligan a sus estudiantes a utilizar uniforme?!
Sería más fácil si solamente nos dejaran utilizar ropa casual. Otros directores de diferentes institutos permiten que sus estudiantes lleven puesto ropa normal, ¡Pero el mío no!
Unos minutos después me encontraba fuera de mi casa esperando a Erick y a sus estúpidos amigos, ¿Por qué diablos se tienen que tardar tanto?
Vamos dijo Erick
Ya era hora de que llegaran, todos siguieron su camino con su mirada fija en el celular.
¿Es encerio?
-Hola Thalía, Hola Sian, Hola Erick ¿Cómo están?, yo bien gracias por preguntar -ninguno me había saludado por estar metidos en sus estúpidos celulares.
-Al notar que Max no estaba con nosotros supe que hoy iba a ser el mejor día, sin duda alguna Max es un fastidio en el instituto y se que lo hace intencionalmente, ya que siempre me molesta como un chicle en el cabello.
¡Recién empiezo las clases!, imagínense lo que hará cuando pasé el tiempo -dije en mi cabeza
Mierda, Rodríguez hará que mi vida sea imposible, pero que ni piense que yo me quedare atrás, el primer día que nos conocimos el idiota me declaro la guerra y yo con mucho gusto acepte, aunque lo de la guerra solo lo sé yo.
¡Ahhh!
-Hola, Minions
-Hola, Enana
Saludaron ambos, a su manera. Había mencionado que no gustan los apodos y estos simios salen con eso.
- ¿Saben? Deberían de preguntarle a mi mamá cual es mi nombre, ya que ustedes dos mis queridos amigos me llaman como sea.
Deberías tenerlo en cuenta Kenz- dijo Erick guiñando el ojo.
Parecía un tarado haciendo eso.
-¡NO ME DIGAS ASI! -grite
Erick días anteriores me había llamado así, pero yo le dije que sonaba horrible así que el muy idiota empezó a llamarme así.
¡Valla hermano!
Claro, Kenz- dijo remarcando la ultima palabra.
-Eres un completo idiota- dije.
Habíamos
-Hola Thalía, Hola Sian, Hola Erick ¿Cómo están?, yo bien gracias por preguntar -ninguno me había saludado por estar metidos en sus estúpidos celulares.
-Al notar que Max no estaba con nosotros supe que hoy iba a ser el mejor día, sin duda alguna Max es un fastidio en elinstituto y se que lo hace intencionalmente, ya que siempre me molesta como un chicle en el cabello.
¡Recién empiezo las clases!, imagínense lo que hará cuando pasé el tiempo -dije en mi cabeza
Mierda, Rodríguez hará que mi vida sea imposible, pero que ni piense que yo me quedare atrás, el primer día que nos conocimos el idiota me declaro la guerra y yo con mucho gusto acepte, aunque lo de la guerra solo lo sé yo.
¡Ahhh!
-Hola, Minions
-Hola, Enana
Saludaron ambos, a su manera. Había mencionado que no gustan los apodos y estos simios salen con eso.
- ¿Saben? Deberían de preguntarle a mi mamá cual es mi nombre, ya que ustedes dos mis queridos amigos me llaman como sea.
Deberías tenerlo en cuenta Kenz- dijo Erick guiñando el ojo.
Parecía un tarado haciendo eso.
-¡NO ME DIGAS ASI! -grite
Erick días anteriores me había llamado así, pero yo le dije que sonaba horrible así que el muy idiota empezó a llamarme así.
¡Valla hermano!
Claro, Kenz- dijo remarcando la ultima palabra.
-Eres un completo idiota- dije.
Bueno ya llegamos -dijo Sian, al parecer el instituto no estaba nada mal, era muy grande y bonito.
- ¿Que clase les toca? -pregunto Erick
-Algebra
-Historia
Yo no tengo ni idea de que clase me corresponde, estoy más perdida que el hijo de la llorona-dije sarcásticamente
Tranquila mi princesa tú tienes clases conmigo -dijo Max - ¿Y cómo diablos sabia eso?
¿Tu como sabes? - me robo la pregunta Sian
-Ayer recogí su horario porque sabía que la niña tonta se olvidaría de hacerlo- explicó
-Yo no soy tonta-le dije, noté que Max me miraba mucho al principio no entendía, pero luego comprendí.
Si esperas que te dé las gracias, pierdes tu tiempo, esas palabras nunca saldrá de mi boca.
-No perdía nada en intentarlo
Tocó el timbre y todos se fueron a sus clases, claro que yo no sabía dónde quedaban la mía, así que solo seguía a Max. Cuando llegamos al salón me sentía más perdida, no conocía a nadie, y claramente Max no cuenta como persona conocida, entré al salón y la profesora era más o menos de 40-50 años.
- ¿Tu eres la alumna nueva? -me preguntó amablemente.
-Si
-Atención clase, ella es la nueva alumna, preséntate querida... -me dijo la profesora
-Eh...si...yo soy Thalía Mackenzie Smith y me gustaría llevarme bien con todos ustedes -estaba nerviosa, noté que tenía la mirada de Max fija en mi ¡Dios! ¡todo el puto salón estaba mirándome! nunca me gustó ser el centro de atención.
-Muy bien, ahora siéntate al costado de Sarahi Córdova Lobo -me dijo la maestra, claro porque yo conozco perfectamente a todo el salió ¿me vio cara de adivina o qué?, creo que notaron mi cara de perdida porque una chica pelinegra de ojos marrones me llamó para que me siente a su lado.
-Hola ¿Supongo que tú eres Sarahi, verdad? - pregunté.
-Si yo soy Sarahi, tienes un nombre muy lindo Thalía, ah sí, y serás mi amiga, porque no tienes cara de ser una estúpida. -me dijo mi nueva amiga
-claro, no tengo problema en eso
La clase empezó y por más que intentara entender no podía, digamos que algebra no es mi materia favorita. Me encontraba haciendo la tarea cuando el timbre sonó, las clases habían comenzado la semana pasada y a mi recién me habían matriculado ayer.
-Vamos a la cafetería- me dijo Sarahi
-Claro-la verdad me moría de hambre.
Estábamos entrando a la cafetería y noté una multitud de chicas gritando ¿qué carajos? ¿acaso había venido Shawn Méndez o Nick Jonás?, me acerqué y los vi, y no, no era Shaw Méndez y mucho menos Nick Jonás, eran nada más y nada menos que Erick y sus tontos amigos, traté de huir de ahí sin que se den cuenta, fue en vano porque cuando se percataron de mi presencia me llamaron.
- ¡Hey hermanita ven con nosotros! - me grito el baboso de Erick, no me quedo de otra y tuve que acercarme y escuché que todo el mundo susurraba: ¿La conocen? ¿quién es ella? ¿la nueva? ¿hermanita? y muchas cosas más.
-Gracias Erick tú sabes que me gusta ser el centro de atención-dije con sarcasmo
- ¿Sabes de popularidad? -me preguntó, no podría ser más tonto.
- ¿Sabes de sarcasmo? - dije y Max se empezó a reír, no había notado que Sian estaba con ellos.
-Bueno yo ya me voy -empecé a despedirme -Sarahi- la llamé, pero al no recibir respuesta me había dado cuenta de que me había dejado.
-Da igual, en la sali...-no termine porque me tropecé con una chica rubia teñida de ojos claros haciendo que el jugo que llevaba en manos se derrame en mi camisa.
-Fíjate estúpida! - me gritó la rubia
- ¡Estúpida tu abuela! -le dije molesta y todo el mundo empezó a decir ¡ohhhh!
Ella no siguió con la pelea, por suerte y solo se fue.
-No puedo creer que le hayas gritado a Fernanda, la chica más popular de todo el colegio-me dijo Max.
-Me vale un pepino su popularidad, esa niña malcriada debería aprender a respetar- le dije Ya me voy
-Bueno, pero primero ve al baño a limpiarte esa mancha-me ordenó Erick.
-Claro papá-me burlé
Fui al baño y vi que toda la multitud de chicas seguían ahí no puedo creer que unos chicos sin cerebro vuelvan locas a todas las chicas del instituto, en expresión a dos Sarahi y yo, o eso creía, cuando vi a mi amiga besándose con un chico que claramente no era cualquier chico, era Sian, descubrí que yo era la única con cerebro.
Mi amiga estaba en brac y Sian sin camisa, cuando noté que la pelinegra estaba desabrochándole el pantalón a Sian tuve que intervenir, siempre imaginé que esa chica era un poco atrevida, pero me cae bien.
-Heyyy ¿desean una habitación? - bromeé
Los dos se separaron inmediatamente, ambos con la cara roja, era divertido verlos en esa situación, Sian se puso su camisa y se fue sin decir, nada la pelinegra igual, pero antes de irse me susurró algo.
Gracias
Las clases en el instituto se habían ido volando, ahora me encontraba acostada en mi cama.
Mi madre no estaba en casa, me había llamado para avisarme que llegaría en la madrugada y pues yo estaba aburrida, mi madre dijo que debía ordenar mi cuarto, pero yo tenía dos opciones.
Ordenar mi habitación
o
Dormir
¡Qué difícil, a quien engaño, obvio prefiero dormir!
-¡GUAF! ¡GUAF! ¡GUAF! -¡estúpido perro!, por eso yo no tengo mascotas porque siempre terminan arruinado mi hermoso sueño.
Agarré mi celular y vi la hora 1:30 a.m., mi madre todavía no había llegado, ella suele llegar a las dos de la madrugada. Fui al balcón a ver la hermosa luna, hacía eso cuando estaba aburrida y no conseguía el sueño.
-Hola- dijo una voz masculina, alcé mi vista y lo vi.
-Hola-saludé por lo bajo, no quería iniciar una conversación con él en estos momentos.
-¿No puedes dormir?- me preguntó Max.
-No ¿y tú?
-Tampoco.
-La luna está hermosa-susurré, pero Max me escuchó y se empezó a reír.
Vaya, si es un idiota. ¿Acaso dije algo gracioso?
-¿Qué es tan gracioso?-pregunté sin entender
-Que, para los japoneses, la luna esta hermosa significa te amo-explicó.
Bien, ya sabía eso, solamente lo había olvidado, aparte no lo había dicho con intenciones ocultas.
-Tú no eres japonés-contraataqué.
-Eso ya losé, por suerte
-Idiota.
-Fea
-Animal
-Egocéntrica.
-Imbécil
-Boba
-¿Boba? ¿ese es tu insulto? -me burlé
-Es que no sé cómo insultar a una persona tan estúpida como tú.
-Eres irritante.
-¿Es que acaso nunca podremos hablar sin inultarnos? preguntó haciéndose el dolido.
-No sé, lo que sí sé es que ya me dio sueño, adiós idiota.
-Adiós gruñona.
-¿No era princesa?
-Gruñona te queda mejor.
Cerré la puerta de balcón y me tiré de nuevo en mi camita cayendo en un profundo sueño.