Les resumo un poco de mi vida:
Cuando tenía la edad de 18 años perdí a mis padres en un accidente, había terminado recientemente la escuela y cómo se imaginan fue la peor parte de mi vida, vivía en Clayton un pueblito del condado de Jefferson (nueva york), luego de la tragedia de mis padres me mude a la gran ciudad en busca de nuevas oportunidades, después de dos años valiendo verga literal, encontré una pagina navegando en internet, de hecho eran uno de esos días en que no sabes qué hacer con tu vida, eran las 3:am cuando me topé con un anuncio que decía: "el azúcar hace tu vida más dulce", al ser la persona más curiosa de este mundo y el otro entre a link de la página y descubrí que era de citas y decía algo así como sugar daddyslove y un corazón uniendo las letras, ingrese mi edad y el estado donde me encontraba y estaba la opción sugar daddy o sugar baby, obviamente escogí sugar baby que quiere conocer a los sugar daddy (lo que hace la curiosidad) luego de eso me pidieron mis datos y algunas fotos, así que use las de mi perfil de las redes sociales.
Sinceramente no espere tener ningún tipo de mensajes ni llamadas, de hecho a la mañana siguiente me dispuse a ir a la cafetería donde trabajaba y seguir valiendo verga como lo hacia hace ya dos años, cuando llegue a mi casa luego de una larga y laboriosa jornada de trabajo, abrí mi correo electrónico ya que en ese momento no tenía teléfono celular, encontrándome con más de 5 mensajes que enlazaban a mi perfil en la página de los sugar. Algunos hablaban de acuerdos y contratos en los que me prometían cosas como: teléfono, universidad, viajes con gastos pagos, ropa, departamentos y así.
Que les voy a decir llevaba ya un tiempo queriendo estudiar y salir adelante, después de dos años en los que me preocupaba cada día por lo que iba a comer y si el dinero me alcanzaría para final de mes, donde cambiaba constantemente de trabajo porque no me pagaban lo suficiente, algunas propuestas me resultaban atractivas, así que de 35 entradas respondí a unas 10, 5 de ellas dieron mucho miedo, y es que tenía 20 años y me hablaban tipos de 70 y 75 años (eso se acerca a la pedofilia o algo así), luego de mucho intentar conocí a Thomas King, fue la cosa más rara, primero me conecte con él por correo electrónico el cual decía lo siguiente:
-Hi, Ambar soy Thomas King y estoy interesado en contactar contigo.
A lo que yo conteste, con un simple: - hola Thomas en que te puedo ayudar.
Él contestó su mensaje diciéndome que era su primera vez como sugar daddy, que tenía 27 años y que quería realizar un contrato a largo plazo conmigo, el cual incluía universidad, viajes, departamento y ropa, en resumen el cubriría todos mis gastos en el tiempo que durará el contrato.
Así que luego de hablar un par de días por correos electrónicos, Thomas me citó en un restaurante italiano en el centro de Brooklyn el lunes a las 3:00pm, a lo que accedí sin ningún problema, si ya había tenido unas 5 citas desastrosas porque no una más, van a creer que estoy loca pero me excusare en la situación precaria y miserable en la que me encontraba.
Al día siguiente asisti a mi cita, era pleno verano así que use un vestido largo y vaporoso con rayas negras, llevaba un cinturón negro para marcar la cintura, que de hecho y gracias a dos años pasando hambre la mayor parte del tiempo y los genes de mi madre era más o menos pequeña, y el escote del mismo resaltaba mis pechos que según yo los herede de mi padre, ya que no eran lo suficientemente grandes para atraer la mirada masculina, y unas sandalias de tacón que eran de mi madre, las más decentes que tenía, me hice una coleta en mi larga melena negra, acompañado de un maquillaje muy sutil que enmarcaba muy bien mis facciones, me daba un aire de chica moderna y relajada, mi estilo de ese día no podria estar más alejado de mi realidad.
Cuando llegue a mi cita dije mi nombre y mientras que el mercero me dirigía a la mesa, me di tiempo para mirar el restaurante, el piso de madera marrón muy lindo, las sillas y mesas también eran de madera, con manteles de cuadros rojos, rosas rojas en el centro de las mesas y cuadros creo de arquitectura en las paredes, luego llegue a una mesa un poco reservada y apartada de las demás, en las cuales se encontraban dos hombres, cuando llegue a la mesa lo primero que se a travesó por mi cabeza fue "TRIO" y es que joder hay tanto raro en el mundo que uno nunca sabe.
Me presente de la manera más formal que pude, ya después de 5 citas desastrosas adquirí cierto tipo de "experiencia", así que no estaba muy nerviosa, el señor que supuse era Thomas, me dijo que se llamaba Albert Hill y se presentó como el abogado y asistente personal del señor King, tenía un traje muy peculiar por no decir que raro, era un traje de tres piezas la chaqueta y el pantalón en rosa pastel, la camisa era blanca, el chaleco y corbata tenía eran de cuadros rosa intenso, con zapatos nude. Les cuento que cuando me imagino a un abogado espero ver trajes negros y serios muy diferentes a los que usaba Albert.
Luego mi atención se dirigió a su acompañante, el cual se presentó como Thomas King. (no creen que están un poco descuadradas las presentaciones), Thomas, más bien el buenote Thomas traía un traje de tres piezas creo ya que nunca vi si llevaba saco, consistía en una camisa blanca, un chaleco azul rey y un broche en el bolsillo superior izquierdo de su chaleco, el cual tenía unas delgadas cadenas de oro que unían una pequeña rosa, con pantalones de un azul más oscuro que el chaleco y zapatos marrones o algo así no logré distinguir el color, aunque el traje no le hacía justicia a su cuerpo, era un hombre bien cuidado y se notaba que trabajaba su aspecto fisico, su cabello era castaño, casi llegando a rubio liso, abundante y brillante, lo llevaba peinado hacia atrás y cuando se pasaba la mano se regresaban unos mechones traviesos con ella, lo cual le daban un aspecto algo descomplicado, sus ojos eran verdes y unos rasgos delicados y bien marcados, y una sonrisa que le daban un aire coqueto y pícaro.
- Bueno señorita Henderson la citamos aquí hoy, para acordar de manera formal los aspectos del contrato- dijo Albert muy formal,- los cuales consisten lo siguiente: Usted acompañará al señor Thomas en todos los eventos sociales en los que este lo necesite dentro y fuera del país. Será discreta y precavida en todos los casos Debe asistir a la universidad la cual será costeada y elegida por el señor King Debe mantener cierto aspecto físico y estético, para lo cual deberá asistir a un gimnasio escogido por el señor King, 5 veces a la semana, ir al spa y peluquería una vez por semana y mantenerse con ropa apropiada para cada ocasión, dichos gastos serán cubiertos en todo caso por el señor King Deberá realizarse revisiones médicas de manera periódica, para lo que el señor King otorgará un médico que se encargará de las mismas. No habrá contacto físico entre usted y el señor King a menos que la situación lo amerite, por lo tanto deberá abstenerse de provocar situaciones incómodas. Deberá eliminar su perfil público en la página sugar daddyslove. No podrá tener relaciones, ni noviazgo con ninguna otra persona mientras el contrato esté vigente. El señor King y usted tendrán que verse 1 vez por semana en los lugares indicados por él. Debe comprometerse a la total discreción sobre la existencia de este contrato, cualquier falta a esta cláusula ocasionará perjuicios legales y una multa valorada en un millón de dólares.
- A cambio de estas pequeñas exigencias- dijo el señor Albert, mientras yo observaba el contrato con los ojos fueras de mis órbitas.- el señor King se compromete a lo siguiente: Pagar sus estudios universitarios. Le otorgará un apartamento ubicado a dos manzanas de aquí. Correrá con sus gastos mensuales de transporte, comida, vestimenta, viajes y demás gastos necesarios para que viva de manera cómoda.
4.Tendrá un pago mensual de 5 mil dólares los cuales serán consignados en una cuenta otorgada por el señor King.
Me debatía mentalmente por un rato antes de aceptar los términos del contrato, cuando el joven y muy buenisimo Thomas intervino diciendo - Ámbar esto es un negocio redondo de ganar y ganar, yo te ofrezco una vida cómoda, en la que no tienes que aguantar a ningún viejo de esos que frecuentan la página en la que te encontré, tu y yo podemos de cierta manera sobrellevar esto y si no funciona, terminar con el contrato.
Nunca había sentido tanta vergüenza en mi vida las palabras "la página en la que te encontré", retumbaban en mi cabeza. Luego de pensarlo, concluí que el contrato no era tan malo, me daba estabilidad por el tiempo en que durase y lugar para ahorrar el dinero que me iban a pagar, solo tenía que mirarlo como un trabajo diferente a los otros, pero al fin y al cabo un trabajo.
Señor King, estoy de acuerdo con los términos del contrato- le dije después de haber tomado la decisión, a cambio él me regaló la sonrisa más hermosa y sincera, no sé por qué pero creo que puedo confiar en él.
-Un gusto hacer negocios contigo Ámbar- dijo Thomas mientras sacaba debajo de la mesa una bolsa con una caja dentro. - este es un teléfono celular, úsalo para comunicarte conmigo, en él están grabados mi número y el de mi oficina, llámame a mi número privado cuando quieras y a la oficina cuando tengas una emergencia y no puedas contactar conmigo.
Luego de firmar y comer un poco, me dio unas llaves y me dijo que son las de mi nuevo apartamento, que me mudara lo más pronto posible y que me mandaría la dirección exacta por un mensaje de texto.
Han pasado ya 4 años desde que firme en una tarde de verano el contrato que cambio mi vida, Thomas es un chico genial, debido al tiempo que hemos pasado juntos podría decir que es mi ángel guardián, además de mi mejor y único amigo, siempre respetuoso, siempre caballeroso, nunca hemos hablado ni tenido sexo, a lo largo de este tiempo solo nos hemos besado un par de veces, siempre frente al ojo público en algunos eventos y reuniones.
Yo por mi parte he llevado una vida sin preocupaciones gracias a él, actualmente me encuentro terminando la carrera de negocios y finanzas en una universidad de Brooklyn en la que al parecer la familia de Thomas tiene influencias, la verdad la vida me ha cambiado, hasta mi cabello lo ha hecho, ya no llevo una melena larga, sino el cabello por los hombros al estilo 2018 con unas sutiles iluminaciones en gris.
Hoy me encuentro en el hermoso departamento que Thomas decoro y estableció para mi, la sala tiene una perfecta combinación entre blanco, morado y plateado, con sofás y cojines de esos colore, un televisor pantalla plana muy lindo, fotos de mis padres, mías y de Thomas, algunas cosas de la casas de mis padres que traje conmigo cuando me mude los cuales gracias al buen gusto de Thomas combinan perfectamente, la cocina es muy moderna con paredes blancas y electrodomésticos plateadas, tiene una enorme isla en la mitad de color blanco, con taburetes morados, el apartamento tiene 3 cuartos, uno lo utilizo yo, el otro Thomas y el sobrante es para "visitas", mi cuarto cuenta con una pequeña salita de estudio, una gran cama blanca y cojines morados (como les digo todo combina), Thomas se ha encargado de que mi armario sea uno de los más envidiados por cualquier chica amante de la moda, va desde carteras Louis vuitton hasta vestidos versaces, enserio no puedo con su gusto tan refinado y a la moda.
A lo largo de estos años logre recolectar cierta información sobre Thomas: su familia es muy adinerada, tiene muchos negocios, el principal de ellos es una agencia de viajes la más importante y cómoda del mundo según Thomas y google, tiene dos hermanos y Thomas es mellizo con su hermano y que él es el menor por 5 minutos de diferencia, tiene una hermana que es muy buena en los negocios que van con el tema de la belleza o algo así, y según google Thomas es su socio.
Ahora mismo me encuentro arreglándome para mi cita de una vez a la semana con él y me envió un vestido de noche Natural, con corte recto al estilo invierno, de cremallera corto, tipo camisa, tenía piedras incrustadas en las mangas y en el cuello del vestido las cuales formaban una X que cruzaba por mi cuello a un nivel un poco más alto que la costura final del vestido, acompañado con unos tacones de punta dorados, me ondule un poco el cabello y me puse unos pequeños aretes de diamantes que me regalo Thomas en mi cumple años número 21, por el frio me puse un abrigo del mismo color del vestido que llegaba hasta mis pies, suave, acogedor y calientito.
Cuando llegue al restaurante Thomas ya se encontraba alli, me acerque y cuando lo salude lo note muy nervioso, luego de pedir ambos lo mismo (filete, ensalada y unas papas endulzadas en un aderezo muy rico) y de tomar unas copas de vino, Thomas me miró fijamente y me dijo, - sé que es sorpresivo lo que te voy a pedir, pero no tengo a nadie más, Ámbar cielo concédeme el honor de ser tu esposo,
-¿Qué? - Pregunte con mis ojos más abiertos de lo normal, -estas de broma- reí un poco, pero cuando mire a Thomas su rostro era de total seriedad,-casate conmigo Ámbar, es enserio cielo
-enserio no te puedo creer, nosotros no vamos por ese plan, debes explicarme porque no entiendo,
-Ámbar, creo que ya sabes que soy gay, por lo que estaba por demás decirlo, mi familia ha exigido que me case y que formalice la relación con una mujer, ese fue el motivo por el que inicio este contrato, ya que no he podido hablar con mi familia sobre mis gustos sexuales.
¿Que? Es ¡gayl, mi cabeza daba tantas vueltas que creía que se saldría de su sitio, nunca me había imaginado que Thomas fuera gay, siempre pensé que era tímido con las mujeres y que por eso había iniciado este contrato, que tonta soy, debí saberlo su obsesión por la moda, la decoración y su ropa está más a la moda que cualquier chica adinerada de new york, la falta de contacto físico, ahora todo era obvio y yo que sentía un gran remordimiento cada vez que Thomas pagaba mis cuentas, siempre creí que era una desalmada que lo estaba utilizado para mi beneficio, cuando la utilizada era yo, me utilizaba para ocultar su homosexualidad al ojo público y a su familia, me sentí la mujer más estúpida de este mundo y el universo, a lo que simplemente conteste:
-no puedo hacer esto Thomas, no puedo olvidarme de mis deseos de mujer y casarme contigo, he cumplido el contrato por 4 años y no he tenido ningún tipo de relación sexual con ningún hombre, no quiero una vida sin sexo, en la que mi esposo duerma a mi lado y mientras esté pensando en algún sensual chico, te quiero pero no creo que pueda hacerlo.
-cielo, no te quiero obligar a nada, no te asuste seguiré ayudándote aunque me digas que no, eres mi mejor amiga ambar, solo contigo puedo mostrarme como soy, sé que no me exigirás más que una amistad porque de lo contrario ya lo hubieras hecho, te quiero y necesito que de verdad me ayudes, esto será temporal un año cuando mucho, igual no es necesario que nos casemos, solo diremos que eres mi prometida, y si quieres actualizamos la cláusula de no relaciones mientras seas discreta, no habrá problemas. dijo Thomas mientras hacía un puchero, él sabe que nunca me niego a sus pucheros.
-Está bien, lo hago porque te quiero y porque has hecho de mi vida algo mejor y es hora de devolverte un poco de lo que me has dado, hagámoslo.
Thomas sacó de su bolsillo una cajita de terciopelo azul, -ohhh por Dios-, es lo creo que es, me la dio y yo la abri, para descubrir un hermoso anillo, era plateado y tenía a su alrededor pequeñas piedras de esmeraldas, sencillo y hermoso.
-gracias Thomas, vamos en serio entonces. Le dije mientras colocaba la linda sortija de esmeraldas en mi dedo, y me soltó una de sus sonrisas, pícaro ese.
Luego de eso la noche transcurrió normal, hablamos de la universidad y el un poco de su trabajo.
Luego de una semana de finales de semestre, muchos parciales y entrega de proyectos, recibí una llamada de Thomas:
-Hola perdido.
-como esta mi futura esposa- rio, creo que estaba de buen humor y su buen humor me contagia.
Ámbar cielo te llamaba para informarte que viajaremos unos días a la casa de mis padres, así que prepara todo lo necesario para el viaje, ¿ya saliste de vacaciones?
sí, respondí un poco nerviosa y sorprendida él nunca me había invitado a conocer a su familia, siempre viajábamos pero a eventos de caridad o por vacaciones, pero nunca a ver a su familia supongo que son los nuevos deberes de comprometida
- perfecto, mañana enviaré a Jacob para que te recoja, lleva ropa fresca e iremos a la playa. Chao cielo te quiero.
-ok, adiós Thomas te quiero más.
Luego de empacar todo lo que según yo era necesario para el viaje, recibí un mensaje de Thomas:
El vuelo sale a las 10am, enviará a Jacob a las 8 para que te recoja.
Besos
A la mañana siguiente me despertó el sonido del teléfono, estaba un poco desorientada y buscándole un significado a mi vida (como cada mañana), respondí y era de la recepción de mi edificio
-Buenos días señorita Henderson.- dijo el portero al otro lado del teléfono. - que tal Jerry.
-quería informarle que el chofer de su novio la espera abajo.
¿Mi novio? ¿Cuál novio?, ahhhh si ese novio, cuando mi cabeza volvió en sí, mire el reloj y abri los ojos empar cuando me di cuenta que eran ya 7:45 de la mañana, la alarma no sonó rápidamente me di un baño y me vesti con unos jeans de mezclilla, un suéter gris de algodón y una chaqueta tipo cuero de color pastel encima para mantenerme calientita, acompañe mi outfit con unos botines planos del mismo color que la camisa y una cartera donde llevaba mis cosas personales, cuando baje eran las 8:10, siempre llegando tarde.
Jacob rápidamente me ayudó con mi maleta y subimos al auto, era un volvo XC60 Thomas decía que era una de sus mejores adquisiciones. Después de casi hora y media en el tráfico mañanero de new york llegamos al aeropuerto, bajar me encontré con un sonriente Thomas esperándome, se veía muy hermoso en su traje de piloto, sin importar cuantas veces lo haya visto el efecto en mí sigue siendo el mismo (lástima que sea gay y solo me vea como una hermana)
-hola cielo, ¿Qué tal el tráfico? - preguntó Thomas con una sonrisa de par en par.
-desastroso como siempre, ¿volarás hoy?
-si, seré el copiloto de mi hermano, viajaremos en el avión privado de mi familia.
"mi familia", esas palabras retumbaban en mi cabeza en el pasado había realizado varios viajes con Thomas pero el de hoy es diferente conoceré a su familia, no es lo mismo jugar a los novios delante personas que no conoces y que veras ocasionalmente en algunos eventos o no lo harás nunca más a hacerlo delante de la familia de Thomas les mentiré a esas personas que son especiales para él que tan lejos llegaremos para ocultar la verdad de Thomas, tanto pensar en eso me provoca mareos,
Después de entregar mi equipaje para que lo subieran al avión, Thomas me dirigió a una sala de espera privada
-Ya todos están aquí- dijo mientras caminábamos, -solo faltabas tú y mi hermano, pero él se nos unirá más tarde se está encargando de que todo esté en orden para el viaje, ¿trajiste todo lo necesario?
-¿Qué?-pregunte confusa, ciertamente no escuche mucho lo que me dijo estaba más concentrada en los terribles nervios que sentía que en las palabras de Thomas, ciertamente la parte censora de mi cabeza me decía que esto estaba mal y que debía salir de allí.
Thomas paró en seco, se voltio y me miró con cara de preocupación
-¿Tan mal me veo?- le pregunte
-sí, cielo no te obligaría a nada que no quisieras hacer.
Su mirada apretó mi corazón, me es un poco difícil negarle cosas a Thomas y es que estoy tan agradecida de todo lo que él ha hecho en mi vida que cuando me pide algo (que no es muy frecuente), quiero hacerlo ya que me hace sentir que le devuelvo un poco de lo que él me da.
-Estoy bien Thomas, no me siento obligada- le sonreí y seguimos caminando.
Cuando llegamos a la sala, Thomas abrió la puerta y vislumbre una sala de espera muy diferente a las comunes y de clase alta, esta era más privada, más bonita y cómoda era del tamaño de la sala de estar de mi apartamento, el piso era de cerámica color marfil, había un sofá grande y dos sillones a los lados vino tintos, con una mesita de cristal en el medio y una lámpara de hora colgaba del cielo raso, las paredes eran grandes ventanales de vidrio que brindaban la mejor vista del aeropuerto.
-Esta es la sala personal de la oficina de mi hermano, ponte cómoda.
Después de atravesar el umbral de la sala divise a unas personas que supongo son la familia de Thomas, cuando llegamos al centro Thomas llamó la atención de los presentes aclarándose la garganta
-Hola familia, les presento a mi cielo Ámbar Henderson.
En ese momento todos voltearon a mirarme, el primero que se presentó fue Erick King el padre de Thomas, ya había investigado un poco en google sobre él y lo que hacía, también investigue sobre su madre Caitlin y su hermana Abie King, su hermana y su padre se parecían mucho a diferencia de Thomas ellos tienen el cabello castaño oscuro y los ojos de un color avellana, aunque Erick ya estaba entrado en edad era un señor muy bien conservado y elegante, su hermana llevaba un peinado muy lindo, tenía su cabellera castaña envuelta en una rara trenza sentí la breve necesidad de preguntarle cómo se hacía, ambos fueron muy gentiles cuando se presentaron.
Al ver a Caitlin me acordé mucho de Thomas y es que el parecido entre él y su madre era abrumador ambos tenía el cabello rubio aunque el de mi querido Thomas es un poco más oscuro, sus ojos son exactamente iguales aun cuando los de Caitlin se ven un poco caídos por los estragos de la edad sigue siendo la misma mirada gentil y vivas que caracteriza a Thomas.
-toma asiento querida- expresó Caitlin mientras señalaba uno de los sofás, -bienvenida abordo- bromeo Erick, a lo que respondí con una leve sonrisa, me senté y Thomas lo hizo a mi lado acomodándose en uno de los brazos del sillón gesto que agradecí muchísimo ya que me ayudaba a reducir los espantosos nervios que tenía, hablábamos de cosas triviales durante 15 minutos hasta que una azafata nos indicó que el avión estaba preparado para abordar.
El viaje fue de aproximadamente 3 horas desde new york a las Bahamas, el avión era bastante cómodo tenía un gran sofá blanco que formaba una L decorado con cojines de color crema, gris y marrón, enfrente había un mueble que hacia la tarea de minibar y soporte del televisor pantalla plana, había una pequeña sala de comedor, dos baños muy bien decorados y tres habitaciones, Abie me explico que ese era su avión familiar y que su padre había trabajado en el para qué luciera "hogareño".
Cuando la azafata indicó que en 5 minutos despegamos, intente acomodar mi cabello y pellizque mis mejillas para que mi cara no se viera tan demacrada, cosa que no funcionó demasiado ya que la noche anterior me había trasnochado preparando las maletas para el viaje.
Cuando salía del avión el luminoso sol de las Bahamas cegó mi vista por un momento, tanto que tuve que parpadear un par de veces para que mis ojos se acostumbraran a su fuerte brillo, mientras lo hacia mi mirada se cruzó con unos hermosos ojos avellana que no tenía mucho que envidiarle al brillante sol, decir que su mirada era tan calurosa y febril como la del sol sería no hacerle justicia a ese par de almendras que me están mirando o al menos eso creo, mi impulso por conocer el portador de ese par de ojos me hizo mirar un poco más, y vaya sorpresa sus ojos no eran lo único impresionante en él perfecto y atractivo espécimen que tenía ante mis ojos, su pelo era de un rubio miel perfecto estaba a medio crecer y era muy abundante no era perfectamente liso ya que tenia una leve ondulación en sus puntas, unas espesas y perfectas cejas enmarcan su rostro acompañadas de unas largas pestañas, su nariz parecía tallada por los mismos dioses y unos labios carnosos que incitaban cualquier mal pensamiento, más que hermoso era varonil sus perfectas facciones hacian de su rostro una obra de arte digna de apreciar, creo que ni Miguel Ángel hubiera podido plasmar tanta belleza, llevaba puesto un uniforme de piloto.. ¡Dios, estaba de infarto!, considere por un momento cambiar de carrera y ser azafata, ya había visto antes al hermano de Thomas en fotos, pero estas no se comparaban con la extraordinaria figura que vislumbran mis ojos.
-tierra llamando a Ámbar-escuche la voz de Thomas mientras chasqueaba los dedos
- oh lo siento, es que algo brillante me cegó por un momento- respondí mientras pasaba la lengua por mis labios para darle un poco de hidratación.
-ven te ayudo a bajar- dijo Thomas mientras tomaba mi mano,- ven cielo quiero presentarte a mi hermano Axel King.
-mucho gusto Ámbar, Axel King-dijo el perfecto espécimen mientras me tendía la mano en señal de saludo, su voz era ronca, pero suave tanto que parecía mezclarse con el viento cuando hablaba, como un susurro que podría hacer mojar las bragas de cualquier mujer, este hombre dice sexo por todas partes, su cuerpo es como un imán femenino.
-hola-fue lo único que pude articular, por primera vez me dejaron sin habla, acepte su mano intentando recuperar mis sentidos, pero al estrecharla senti como una descarga eléctrica recorrió todo mi sistema nervioso, sus manos eran suaves y fuertes, rápidamente y por puro instinto de supervivencia retire mi mano de la suya.
- ¿y qué tal ámbar, te gusta lo que ves?- pregunto Axel, ¿su tono de voz estaba cargado de doble sentido o fue impresión mia?
- tengo una perfecta vista- respondi, con la intención de notar si de verdad este hombre me estaba haciendo una insinuación con su pregunta, Pero el solo hizo un gesto retorcido en su boca muy parecido a una sonrisa de pura satisfacción, oh por Dios creo que moje mis bragas.
Agradecí al cosmos cuando Axel King desapareció del alcance de mis ojos, joder espero que nadie se diera cuenta de cómo me comia con los ojos a mi supuesto cuñado, ¿y que carajos fue eso ultimo? Coqueteo conmigo el perfecto espécimen o solo fue imaginaciones mías y en busca de mi propia paz mental conclui que solo me hablaba del perfecto paraiso antes mis ojos.
Pensé tanto en lo que había pasado minutos antes con Axel King, que no me di cuenta cuando llegamos al hotel hasta que Thomas me movió un poco el hombro.
-cielo ya llegamos, no te parece mágico
Mire por la ventana y sí que era mágico, la vista que tenía enfrente era de las más asombrosas que habían divisado mis ojos, cuando vi el mar recordé con nostalgia cuando mama me decía que Dios había puesto un poco del mar en mis ojos y por eso eran tan azules, cerré mis ojos mientras atesoraba aquel hermoso recuerdo.
El mar de las Bahamas o al menos la playa en la que nos encontrábamos era de un maravilloso azul cristalino, estaba calmado y las olas hacían un grato sonido cuando tocaban la arena, no había muchas personas en el lugar por lo que pensé que esta era una zona VIP para la familia King, mi asombro aumento cuando llegamos al hotel, ya que las habitaciones consistían en unas lindas cabañas de paja situadas en medio de la playa, tanto los padres como la hermana de Thomas se sorprendieron cuando este les indicó que nos quedaríamos en cabañas separadas, arguyendo que yo no me sentía bien y que no quería sofocarme al menos por hoy, cuando lo dijo su madre se dirigió a mí un poco preocupada gaste unos cuantos minutos convenciéndola y diciéndole que solo necesitaba descanso, maldito Thomas no se le pudo ocurrir otra cosa.
-mama, no te preocupes mi habitación esta justo al lado a la de mi chica, así que estaré muy pendiente- indico Thomas con una expresión jovial en su rostro tratando de restarle interés al tema.
Mi habitación era espaciosa y cálida, me di una muy refrescante ducha y me puse un bikini de dos piezas, en cuadros azules que resaltaba mis curvas, me recogi el cabello en una trenza y me puse un par de lentes de sol, cuando salí a la playa me encontré con hermoso cuadro familiar, Thomas estaba nadando en la orilla con su hermana, mientras que sus padres daban un paseo y su hermano, su sexy hermano se encontraba dormido en una silla de playa con la boca entreabierta, tenía un par de lentes puestos así que no podría ver sus ojos, solo lucía un traje de baño y oh por Dios no tenía camisa, lo que me dio la oportunidad de apreciar su cuerpo, no peco de idolatra al decir que era el cuerpo más perfecto y sensual que había visto, tenía fuertes brazos, su respiración pausada hacia que sus pectorales subieran y bajaran, subían y bajaba podía ver esto por el resto del día, la imagen de este hombre durmiendo podía competir con el esplendoroso paisaje de la isla que tenia enfrente mio, inverti parte de la tarde en observar al espécimen de ojos avellana dormir, mientras lo hacia pedí al mesero que me trajera una margarita.
No me di cuenta en que momento me dormí, cuando desperté el azulado cielo fue sustituido por el ocaso.
-un paisaje digno de admirar- su voz se mezclaba con el viento cuando hablaba, -ss, si una vista hermosa respondí tartamudeando, cuando me levante de la silla tuve la sensación de ser observada, cuando gire para mirar de dónde provenía vi sus hermosos ojos mirarme, abrazar con su mirada mi cuerpo, observar cada parte de mi cuerpo como si quisiera recordar cada detalle, Dios que calor comienza hacer de repente.
Estaba tan concentrada en mi concurso de miradas, que no me di cuenta cuando llego Thomas
-una hermosa vista cierto Axel- dijo Thomas mientras pasaba su mano por mi cintura
- la mejor de toda la isla hermanito- respondió el con voz ronca mientras me miraba a los ojos, luego desvió su mirada a la mano que Thomas posaba en mi cintura.