Sara
Abrí mis ojos al sentir un suave toque en mis mejillas, unos hermosos ojos de color verde me observaban, en mis labios se formó una sonrisa al ver de quién se trataba.
-Buenos días, hermosa.
-Buenos días, cariño.- dije pasando mis manos por su rubio cabello, el cual parecen hilos de oro.
Sus fuertes brazos me rodearon por mi cintura acercándome hacia su pecho. Me miró fijamente para luego besar mis labios con un suave y delicado beso.
-Estaba esperando por ti, te he preparado el desayuno.-dijo sonriendo.
Me senté en la cama en compañía de Chris.
-Es muy lindo de tu parte.-dije rodeandolo con mis brazos.
El sonrió en mi dirección tomando mis manos obligandome a levantarme.
-Vamos, tenemos que irnos pronto.
Caminé en compañía de Chris el cual me guió hacia el comedor en el cual se encontraba un perfecto desayuno y unas hermosas rosas rojas.
Chris tomó las rosas en sus manos entregandola a mi.
-Son para ti.-dijo sonriendo.
Una sonrisa se formó en mis labios mientras tomaba las rosas en mis manos llevandolas a mi nariz dejando que mis fosas nasales se llenaran con el suave olor de estas.
Tomamos asiento para comenzar a comer nuestros desayunos.
-Hoy es nuestra fiesta de compromiso.-dije.
-Si cariño, lo sé, estoy muy emocionado al anunciar nuestro compromiso.
Hablamos un poco referente a los regalos para nuestras familias, aún sin ponernos de acuerdo terminamos nuestros desayunos para ir a arreglarnos para empezar las compras de los obsequios.
Chris tomó las llaves del auto y nos dirigmos a una boutique para elegir las obsequios de nuestros padres.
-Me encargaré de elegir los obsequios de nuestras madre.-dije.
-Esta bien, yo me encargaré de elegir el de nuestros padres.
-Esta bien cariño, iré a la sección de mujeres.
Chris asintió con su cabeza, di la vuelta dirigiendome hacia unos hermosos abrigos.
Varios minutos después ya habíamos terminado de elegir los obsequios para nuestros padres.
-Bien hemos terminado, vayamos a cancelar.-dijo.
Tomé de la mano a Chris mientras sonreía dirigiendonos a cancelar.
Salimos de la tienda y nos dirigimos al auto.
-Estoy segura que ha nuestras madres les encantará nuestro obsequios.
-Lo sé, nuestras madres tienen gusto similares, les encantará.- respondió tomando mi mano mientras conducía.
Sujeté su mano entrelazando mis dedos con los de él.
-Hace un poco de frío.-dije
-¿Quieres que te abrace?
-Lo quiero, pero justo ahora estás manejando.
Chris comenzó a reír mientras conducía, los copos de nieve caían en el vidrio del auto mientras eran limpiados por el limpiaparabrisas.
Minutos después Chris detuvo el auto.
-¿Porqué te detienes?
-Vayamos a esa tienda.- dijo señalando una joyeria.
-¿A qué iremos allá?
-Tengo algo para nosotros.-dijo sonriendo.
Le devolví la sonrisa mientras Chris abría la puerta donde me encontraba.
Bajé del auto sujetando su mano para dirigirnos a aquella joyería que el había señalado anteriormente.
Entramos a aquel lugar siendo recibidos por un hombre.
-Bienvenidos.
-Hola señor Thompson, he venido por por el pedido.-dijo Chris.
-Su pedido ha estado esperando por usted, joven Chris. Por favor sígame.
Seguimos a aquel hombre el cual se detuvo en el mostrador mientras tomaba una caja de color rojo.
-Aqui está.-dijo el señor Thompson.
Chris tomó la caja en sus manos abriéndola. Dirigí mi mirada hacia el contenido de la caja. Unos hermosos collares de oro se encontraban en su interior. El dirigió su mirada hacia mi y dijo.
-Esto es para nosotros.
Colocó la caja en el mostrador tomando en sus manos la cadena de oro la cual tenía un dije de un pequeño candado con forma de corazón, se dirigió a mi espalda quitando mi cabello de mi cuello para segundo después colocarmela.
-Se te ve realmente bien.-dijo rodeandome con sus brazos por mi cintura.
-Es realmente hermoso.- dije colocando mis manos sobre las suyas.
-¿Me ayudas a colocarme el mío?.-preguntó.
-Por supuesto.
Tomé la cadena la cual tenía un dije de una pequeña llave de oro, me acerqué a Chris colocandome en puntas de pie.
-Espera, me agacharé.-dijo sonriendo.
El se inclinó un poco hacia mi para que pudiera colocarle la cadena, levanté mis brazos en dirección al cuello de Chris colocando así la cadena en el.
Chris me tomó por la cintura y dijo.
-Esto es como muestra de nuestro amor. Yo no podría estar sin ti.
Lo miré fijamente a sus verdes ojos los cuales brillaban con intensidad expresando muchos sentimientos.
-Y yo sin ti.-respondí.
Chris se acercó a mi rostro mientras me sujetaba por mi cintura, coloqué mi mano en su mejilla acercándolo a mis labios para luego darle un apasionado beso sellando así nuestro amor.
Detuve el apasionado beso entre Chris y yo para mirarlo a sus ojos.
-Tenemos que irnos cariño, tenemos que envolver los obsequios.
-Oh, es cierto, vamos.
Antes de salir agradecimos a el señor Thompson y nos dispusimos a ir a nuestro hogar.
El continuó conduciendo mientras sostenía mi mano.
-Tus manos están muy frías.
-Es porque hace mucho frío.-dije sonriendo.
Chris se dirigió a una cafetería, deteniendo el auto.
-Vayamos a tomar un café.
-Me parece bien.-respondí
Bajamos del auto dirigiendonos hacia la cafetería la cual tenía un letrero que decía "Think coffee". Un dulce olor invadió mis fosas nasales. Nos dirigimos a la caja y rápidamente Chris comenzó a ordenar.
-Por favor, dos café americano. ¿Quieres algo más?
-No, solo el café, recuerda que tenemos límite de tiempo.-dije.
-Esta bien cariño.-dijo.-Solo eso porfavor.
Esperamos en nuestras mesas por nuestro pedido, minutos después se acercó a nosotros una mujeres colocando nuestros cafés en la mesa.
-Que lo disfruten.-dijo sonriendo.
-Muchas gracias.-dijimos ambos al mismo tiempo.
Tomamos nuestros café para minutos después salir de la cafetería.
Llegamos a nuestro hogar e inmediatamente sacamos los obsequios del maletero dirigiendonos así hacia la puerta.
-Hemos llegado.-dijo abriendo la puerta.
Caminamos hacia la mesa dejando allí los obsequios mientras quitabamos nuestros abrigos.
-Bien, tenemos que apresurarnos.
-Lo sé cariño.-respondió
Tomamos asiento comenzando asi a envolver los obsequios de nuestros padres.
Minutos después habíamos terminado de envolverlos, miré el reloj abriendo mis ojos con sorpresa al ver que se nos habíamos tardado un poco más de lo esperado.
-Oh, nos hemos tardado mucho.-dije mientras comenzaba a tomar los obsequios.
-Hey, tranquila, aún hay tiempo.
-Es cierto.-dije relajando mis hombros.
-Vayamos al auto cariño.-dijo.
Asentí con mi cabeza mientras nos dirigiamos nuevamente al auto, entramos en el mientras chris comenzaba a conducir.
Varios minutos después nos encontrábamos en la carretera.
-¿Quieres escuchar algo de música?.-Preguntó.
-Por supuesto.-dije sonriendo.
Acerqué mi dedo al botón encendiendo la radio. Inmediatamente la música resonaba por todo el auto.
Terminó aquella melodía y comenzó a sonar falling de trevor daniel.
-Oh, esa es mi música favorita.-dijo chris sonriendo.
-Lo sé, es realmente hermosa.
El comenzó a cantar aquella canción acompañado por mi mientras sujetaba su mano.
-Esta canción siempre me hace recordarte.
Sonreí al escuchar las palabras que había dicho Chris.
-Siempre pienso en ti cuando la escucho.-dije mientras veía el anillo de compromiso que se encontraba en mi dedo, el cual es un hermoso anillo de plata con un pequeño diamante, en el dorso del anillo se encuentra nuestras iniciales "S & C".
Vi el rostro de Chris mientras el conducía y cantaba aquella canción, el apretó mi mano delicadamente para luego mirarme a los ojos mientras cantaba.
-Come closer, I'll give you all my love
(Acércate, te daré todo mi amor)
If you treat me right, baby, I'll give you everything
(Si me tratas bien, cariño, te lo daré todo)
Talk to me, I need to hear you need me like I need ya
(Háblame, necesito escuchar que me necesitas como yo te necesito)
Fall for me, I wanna know you feel how I feel for you, love
(Enamórate de mí, quiero saber que sientes lo que siento por ti, amor).
El es el hombre que quiero para mi vida, estoy enamorada completamente de Chris, es el hombre perfecto. Hoy anunciaremos nuestro compromiso, estoy feliz de poder estar con el, agradezco haber encontrado a un hombre como el en mi vida.
Un ciervo se cruzó delante del auto haciendo que Chris detuviera el auto bruscamente con un sonido ensordecedor. Haciendo que quedáramos en un cruce de calle.
Miré fijamente a Chris mientras mi respiración estaba agitada. El me miró a los ojos colocando su mano en mi mejilla.
-¡¿Estás bien?!.-preguntó.
-Estoy bien.-dije mientras veía al ciervo alejarse de nosotros.
-Maldito ciervo.-dijo pasando sus manos por su cabello.
-Estamos bien, que es lo importante cariño.
El sonrió en mi dirección mirándome a los ojos para luego tomar mi mano y retomar nuestro camino.
Pero, el fuerte sonido de una bocina nos hizo dirigir nuestras miradas hacia dónde provenía, Chris intentó inútilmente maniobrar con el volante intentando quitarse del camino de aquel camión de carga el cual parecía ir sin frenos. Pero fué inútil, nuestro auto se resbalaba a causa de la nieve.
Lo último que pude sentir fue un fuerte impacto acompañado de un fuerte estruendo antes de quedar inconsiente.
Abrí mis ojos para encontrarme con el rostro de Chris completamente lleno de sangre. Podía escuchar el sonido de las ambulancias mientras sentía dolor en mi cuerpo, Chris estiró su mano hacia mi la cual estaba llena de sangre. Lo miré fijamente a los ojos mientras estiraba mi mano en su dirección.
-Todo estará bien Sara, todo estará bien cariño.-dijo débilmente sujetando mi mano para luego cerrar sus ojos.
Intenté decir algunas palabras pero fui incapaz de hacerlo, segundos después quedé inconsiente.
Abrí mis ojos lentamente mientras sentía dolor por todo mi cuerpo, escuché los sollozos de varias personas en la habitación donde me encontraba. Dirigí mi mirada hacia todas las direcciones encontrándome con mis padres.
-¿Dónde estoy? ¿Dónde está Chris?.-pregunté.
Mis padres me miraron a los ojos, sus ojos reflejaban tristeza sufrimiento y angustia.
-Oh Sara, querida has despertado.-dijo mi madre acercándose a mi mientras comenzaba a llorar.
Intenté moverme pero fue inútil, mi cuerpo estaba muy adolorido.
-¿Dónde está Chris? ¿Cómo se encuentra el?.- pregunté.
Mis padres se miraron fijamente entre si con mirada angustiada.
-Hija... tenemos que hablar de eso, pero porfavor quiero que mantengas la calma, tienes tu pierna fracturada y una de tus costilla derecha.
Sentí angustia en mi pecho al escuchar a mis padres, mi corazón comenzó a latir rápidamente mientras mis mejillas se humedecian con mis lágrimas.
-Por favor madre... Dime qué Chris está bien.
Mi madre se acercó a mi dándome un abrazo mientras decía.
-Lo siento mucho hija, Chris murió en aquel accidente, cuando la ambulancia llegó a aquel lugar Chris ya había fallecido.
Al escuchar las palabras de mi madre me aferré a ella mientras comenzaba a llorar.
-Por favor dime qué Chris está bien mamá.-dije.
-Lo siento mucho sara.-respondió.
Sentí como mi mundo se derrumbaba en ese momento, sentí un fuerte dolor en mi pecho mientras lloraba ruidosamente aferrada a mi madre la cual también lloraba. Mi padre cubrió su rostro al verme llorar.
He perdido al amor de mi vida, al hombre con el cual me iba a casar, el cual iba a forma mi familia, todo mi mundo se ha derrumbado al perderlo, siento que no podré continuar sin el.
Han pasado 2 días desde aquel accidente en el que la vida me arrebató al hombre al que amaba. Hoy será su funeral, será el último momento en que pueda despedirme de el.
Bajé del auto con mi mirada seria, mientras que por dentro estaba destrozada, los padres de Chris lloraban mientras me veía acercarme.
Abracé a la madre de Chris mientras comenzaba a llorar nuevamente.
-Lo siento mucho Sara, de verdad lo siento mucho.
La abracé fuertemente para luego dirigirme hacia el ataúd de Chris.
Me acerqué a su ataúd recostandome en el colocando encima.
-¿Porqué tuviste que irte?.-dije mientras comenzaba a llorar.
Ahora, lo he perdido para siempre, nunca más volveré a ver esa hermosa sonrisa, ni sus hermoso ojos verdes, tampoco lo veré de nuevo cuando abra mis ojos por las mañanas.
Coloqué unas rosas de color blanco en su ataud, las cuales eran su color favorito.
Evans.
Desperté al escuchar el molesto sonido de la alarma recordándome que es hora de ir al trabajo, envolví mi cuerpo desnudo en las sábanas de mi cama para cubrirme del frío y me levanté en dirección al baño.
Entré en la ducha y dejé caer el agua en mi cuerpo para así aliviar el dolor de cabeza que había obtenido por excederme de tragos la noche anterior.
Al terminar salí de lucha y me dirigí nuevamente a la cama.
-¡Vamos levanté!-Dije mientras levantaba las sábanas dejando al descubierto el cuerpo desnudo de aquella mujer la cual no recordaba su nombre.
-Espera Evans hagámoslo una vez más.-dijo levantándose y envolviendo sus brazos alrededor de mi cuello.
-Tienes que irte.-Dije apartando sus brazos.
-Vamos cariño ¿acaso no te divertiste anoche?-Sus manos regresaron nuevamente a mi cuello, mientras sus dedos entrelazaban mi cabello.
Guardé silencio, mientras la observaba.
-Adoro ese par de ojos azules combinan a la perfección con tu cabello negro y no sabes cuánto me excitan tus labios.-Ella acercó su rostro al mío, plasmando un beso en mis labios.
La aparte nuevamente pero esta vez bruscamente.
-Odio que me besen cuando recién me estoy levantando.-Dije mientras limpiaba mi boca con el dorso de mi mano.
-Eres tan odioso, me quedaré un poco más.-Dijo mientras se acostaba nuevamente en la cama y cubría su cuerpo con las sábanas.
-Maldita sea ¿Acaso no me has escuchado? dije que te largués.-Tiré nuevamente de las sábanas y arroje su ropa sobre ella.- Voy a la cocina, vístete y lárgate antes de que regrese.
Me dirigí a la cocina, tomé un vaso con agua y bebí tranquilamente su contenido, minutos después aquella mujer se posó en el umbral de la puerta, terminándose de poner su camiseta, la miré fijamente señalando con mi mano hacia la salida de mi departamento.
Ella alzó una de sus mano y mostró su dedo medio mientras ponía sus ojos en blanco para continuar caminando en dirección a la salida.
-Lo mismo para ti cariño, no tienes que venir mañana-Grité desde la cocina antes de que ella saliera por completo del lugar.
Regresé nuevamente a mi habitación y miré a su alrededor el desastre que había en el.
-Maldita sea si tan solo no me hubiese acostado con mi empleada, este lugar no pareciera una pocilga.
Me lamenté, mientras grababa en mi mente que debía limpiar este lugar una vez que regresará del trabajo.
Me vestí rápidamente y salí de mi departamento para ir a "Royal publishers" la empresa de publicidad donde trabajo.
El frío abrazador golpeó mi cuerpo, haciendo que me arrepintiera de haber salido de casa sin un abrigo, continúe avanzando y me detuve en "think coffe" la cafetería a la que visito a menudo antes de ir al trabajo.
Abrí la puerta haciendo sonar la campanilla y me dirigí a la registradora.
-Buenos días linda-Dije dirigiendome a Lila, la chica encargada de la registradora.
-Buenos días Evans-Dijo mientras reclinaba su cuerpo sobre la barra para acercarse a mi rostro y darme un beso a la mitad de mis labios.
-¿Qué vas a pedir hoy?-Preguntó guiñando su ojo.
-Hoy tomaré un expresso y un sándwich.-Respondí sonriendo.
Pagué por mi pedido y me dirigí a una de las mesas a esperar, miré a mi alrededor y noté que el lugar se encontraba casi vacío, pero al otro lado de la cafetería una chica rubia de cabellos largos y ojos color miel yacía sentada en una de las mesas del lugar a la espera de su pedido.
Su hermoso semblante y sus pronunciados senos llamaron mi atención, haciendo que no puediese apartar mi vista de ella.
Me pregunté en mis pensamientos cómo sería verla desnuda, mientras me sumergía aún más en mis pensamientos los altavoces del lugar comenzaron a resonar con una aburrida y tonta canción la cual reconocí inmediatamente
"Falling de trévol Daniel"
Miré a lila, mientras le hacía una seña simulando que iba a vomitar por aquella canción a lo que ella solo sonrió.
La canción continuaba sonando y antes de poder darme cuenta me encontraba susurrándola mientras le daba pequeños toques a la mesa con la punta de mis dedos.
Come closer, I'll give you all my love
(Acércate, te daré todo mi amor)
If you treat me right, baby, I'll give you everything
(Si me tratas bien, cariño, te lo daré todo)
Talk to me, I need to hear you need me like I need ya
(Háblame, necesito escuchar que me necesitas como yo te necesito)
Fall for me, I wanna know you feel how I feel for you, love
(Enamórate de mí, quiero saber que sientes lo que siento por ti, amor)...
Dejando de lado aquella estúpida canción, volví mi mirada hacia la rubia de senos grandes que miraba hace un momento, pero algo más me hizo observarla detalladamente.
Ella se encontraba respirando agitadamente empuñando sus manos sobre la mesa con la mirada perdida mientras un par de lágrimas empapaban sus mejillas.
-¿Qué le sucede?-Me pregunté en mis pensamientos.
Continúe observándola, hasta que la voz de lila me saco de mis pensamientos.
-Evans tu pedido está listo.-Dijo mientras levantaba a mi vista el empaque del sandwich.
Me levanté de mi lugar y me dirigí a la registradora para recibir mi pedido.
-Adios nena-Me despedí de lila mientras tomaba mi pedido y giraba para salir del lugar.
-Adios querido evans-Dijo lila, para luego continuar con su trabajo.
Caminé animadamente a la salida, pero me detuve al pasar por el lado de la mesa de aquella rubia.
La observé detenidamente notando que ella aún se encontraba llorando.
-Tsk.-Hice un chasquido con mi lengua sin apartar mi mirada de ella.-Eres tan molesta,¿sabes? estás arruinado el día de los demás con tus estúpidas lágrimas.-Exclamé para luego ponerme en marcha sin respuesta alguna de su parte y salir del lugar.
A las afueras de la cafetería tendí mi mano para detener un taxi, entré en el y le indique la dirección de la empresa.
Minutos después, bajé del taxi y entré a la empresa, luego de dar los buenos días al resto de mis compañeros de trabajos, me acerque a Anny la secretaria de mi jefe.
-Buenos días Anny-Dije posando una de mis manos en su piernas, mientras la deslizaba discretamente por su falda.
-Buenos días Evans, será mejor que quites tu mano de ahí-Dijo mirándome provocativamente.
-No creo que te moleste, de lo contrario la hubieses apartado tu misma.-Respondí sin apartar aún mi mano.
-Es mi jefe, viene para acá.-Susurró observando detrás mi.
-¿Que sucede con el?-Pregunté retirando mi mano y señalando a donde encontraba nuestro jefe.
-Es la nueva empleada.-Respondió arreglando su falda.
Me aparte un poco y decidí volver a mí oficina, sin darle importancia a lo que estaba ocurriendo.
Caminé despreocupado ignorando por completo la presencia de mi jefe y la nueva empleada, pero me detuve al escuchar a mi jefe dirigirse a mi.
-Evans espera un momento.-Dijo mi jefe caminando hacia mi.
-¿Que sucede?-Pregunté con desagrado.
-Tengo un trabajo para ti.-Respondió haciéndose a un lado, dejando a mi vista a una chica que miraba a su alrededor un poco desorienta.
-Tengo trabajo que hacer ¿podría porfavor ser breve?-Dije devolviendo la mirada hacia mi jefe.
-Bien, ella es Sara la nueva empleada, necesito que le enseñes el lugar y la ayudes en lo que necesite.-Dijo mientras posaba su mano en el hombro de aquella mujer, la cual dirigió su atención a nosotros.
La observé fijamente e inmediatamente la reconocí, la nueva empleada era la chica que vi en la cafetería.
Ella me miró por un instante antes de devolver su mirada a otro lado.
-¿Porqué tengo que ser exactamente yo? puedes enviar a otro.-Dije dirigiéndome a el jefe.
-Bueno ¿quien más podría hacerlo si no tú? eres nuestro empleado más destacado seguramente podrás ayudarla.-Dijo mi jefe mirándome fijamente.
-No lo sueñes no lo haré, pidecelo a Anny ella sin duda te ayudará.-Dije dándome vuelta.
-Es una orden Evans y debes cumplirla o serás despedido ¿Entendiste?-Dijo en un tono de voz un poco fuerte llamando la atención del resto del personal.
-Por un demonio-Susurré.-Está bien lo haré-Dije sin darme vuelta.
-Muy bien, ve con el Sara no tengas miedo Evans ladra más de lo que muerde.-Exclamó mi jefe antes de retirarse dejando a la nueva de pie detrás de mí.
-Muevete no tengo todo el día.-Dije mirando hacia atrás para luego ponerme en marcha.
Ella me seguio intentándo mantener el paso sin decir nada.
-Estas son las oficinas de Manejo de cuentas,servicios creativos y Medios o departamento de medios producción.-Dije mientras señalaba rápidamente cada una de ellas.
Continúe caminando de mala gana y subí a uno de los ascensores, para ir al próximo piso, segundo después bajamos del ascensor y continuamos caminando, la observé de reojo y pude notar que ella hacía un gran trabajo seguiendome el Paso.
-Aqui se hace la planificación y
producción en línea o digital.-Expliqué sin obtener palabra algúna de ella, lo que empezaba a molestarme.
Suspiré y continúe caminando.
-Director de cuentas, supervisor de cuentas, ejecutivo de cuentas y sala de juntas.
Continúe caminando y señale hacia otras oficinas.
-Director de artes, diseñador, ilustrador y director creativo.
Aún sin obtener pregunta o respuesta por su parte me detuve en la entrada de una de las oficina giré el pomo de la puerta y entramos en ella.
-Esta es la sala de registros.-Dije dándome vuelta para observarla, a lo que ella solo asintió.-De acuerdo, escucha esto, aún hay un montón de oficinas que debo enseñarte y si no lo has notado no estoy de humor para hacer el papel de guía turístico y menos en compañía de alguien tan silencioso ¿Entiendes?
Ella solo asintió, sin apartar su mirada de mi.
-Solo dile al jefe que te las enseñé todas y resuelvelo por tu cuenta.-Dije para luego girar y salir del lugar pero me detuve.
-El jefe dijo que debías hacerlo.-Explicó la chica nueva, finalmente.
-Creí que no podías hablar-Dije caminando hacia ella.- Escucha, me importa una mierda lo que haya dicho el jefe.-Dije acercándome aún más a ella.
Ella se mantuvo en silencio, sin apartar su mirada de mi cara.
-¿Lo ves? no me equivoqué, eres realmente molesta.-Dije acorralandola en la pared.
-Las mujeres como tú solo necesitan una cosa.- Hablé nuevamente Apoyando una mano en la pared y la otra en su cintura, inclinandome hacia su oído.
Ella aún se mantenía en silencio, totalmente inmóvil.
-Sexo-Susurré en su oído,para luego volver a mirarla con una sonrisa en mi rostro.
Sin recibir respuesta alguna me acerqué a su boca para besarle pero...
Ella me pateó fuertemente en la entra pierna, obligándome a inclinarme sosteniéndome en el lugar donde el dolor me causaba una gran agonía.
-Escucha, maldito niño bonito,no te equivoques conmigo, si quieres jugar te enseñaré como se hace.-Dijo apretando fuertemente mis mejillas con su mano.
Gracias al intenso dolor no fui capaz de decir nada,solo la miré fijamente hasta que ella me soltó bruscamente y se dirigió a la entrada de la oficina para marcharse, pero antes de salir se detuvo en el umbral de la puerta y me miró.
-Eres patético.-Dijo para luego darse vuelta y golpear la puerta de la oficina.
A pesar del terrible dolor del cual comenzaba a recuperarme, pensé que ella era la típica "chica tonta" de la oficina, pero no podía creer el cambio repentino de actitud que tuvo aquella mujer.
Recuperándome casi por completo giré el pomo de la puerta y me apresure a salir, miré a ambos lados y fijé mi mirada en aquella mujer que caminaba tranquilamente alejándose del lugar.
Abrí mi boca para decir algo pero me contuve, en cambio solo la observé en silencio con una irónica sonrisa en mis labios.
Definitivamente ella no es nada de lo que creí que fuera, pero por otro lado me siento agradecido por no tener que molestarme en darle un tour a una desquiciada como ella.
Recuperado por completo, me dirigí de vuelta a mi oficina.
Sara
Me encontraba en la cafetería donde estuve por última vez con el amor de mi vida. Los altavoces de ese lugar comenzaron a resonar con aquella melodía de aquel día tan trágico, donde ví por última vez a Chris.
Sumergida en mis pensamientos no escuché que mi pedido estaba listo hasta que la voz de un hombre me saco de mis pensamientos.
Al levantar mi cara veo aquel hombre de ojos azules y cabello negro.
-Eres tan molesta ¿sabes? estás arruinando el día de las demás personas con tus estúpidas lágrimas.-dijo haciendo un chasquido con su lengua para luego dirigirse fuera del lugar.
Sin darme tiempo a responder lo veo retirarse de la cafetería. Sin duda no podría olvidar aquella cara de ese hombre es realmente un estúpido.
Me puse de pie y fui en búsqueda de mi pedido para terminar de desayunar, ya que empiezo mi trabajo en la empresa Royal publishers.
Minutos después terminé mi desayuno y me dirigí hacia afuera para tomar el taxi para ir a mi cita de trabajo.
Al llegar allí me recibe el que sería mi jefe el señor Jackson y me presenta a mis compañeros.
-Sara unos de tus compañeros te mostrará el lugar.
En ese momento pasaba aquel hombre, el cual había sido grosero conmigo en la cafetería. No podía ni siguiera pronunciar ninguna palabra su manera de expresar era algo ordinaria
-Evans,espera un momento tengo un trabajo para ti,ella es Sara la nueva empleada quiero que le enseñes el lugar.-dijo el señor Jackson.
Su cara cambió a una expresión de molestia, se podía ver a simple vista.
El aceptó enseñarme la empresa, lo hacía de una manera que no podía recordar el nombre de cada oficina aún asi me mantenía en total silencio pero a el solo le molestó.
-Si no lo has notado no estoy de humor para hacer el papel de guía turístico y menos en compañía de alguien tan silencioso ¿Entiendes?.
-El jefe te lo ha pedido.-respondí.
Pero al él no parecía importarle solo dijo que solo fingiera que lo había hecho, me dijo que yo era una molestia.
En ese momento estaba muy nerviosa el me había acorralado a la pared aún así continúe en silencio.
el apoyó su brazo inclinándose hacia mi oído para hacerme saber que solo necesitaba "sexo" estaba tan nerviosa y molesta en ese preciso momento.
El trató de besarme y mi impulso solo fue golpearlo en la entre pierna. Su cara de dolor se hizo notar de inmediato aún así me acerqué para tomar su cara y decirle lo que se merecía dejandolo en el suelo.
Di la vuelta sobre mis tacones y me retiré mientras el solo veia como me alejaba sin decir nada más.
Algo aturdida por lo que sucedió hace un instante trato de llegar a la oficina pero una de mis compañeras me detiene.
-Oh, hola, ¿Podrías ayudarme a llevar estos documentos?.-dijo sonriendo.
-Por supuesto.-respondí amablemente.
-¿En que oficina estás trabajando?
-En el departamento de manejo de cuentas pero por ser nueva no recuerdo en dónde está ubicado.
-Oh, bien, exactamente vamos a llevar estos documentos allí toma adelantate.
Ella me indicó a dónde tenía que ir, pero en mi búsqueda quedé en otro departamento.
Me acerqué a mis compañeros y pregunté.
-Disculpen, soy nueva en este lugar y estoy un poco perdida, ¿Podrían porfavor indicarme en dónde se encuentra el departamento de manejo de cuentas?.
-Oh, por supuesto, se encuentra a dos departamentos de aqui.-dijo uno de ellos sonriendo.
-Muchas gracias.-dije.
Seguí las indicaciones hasta llegrar al el departamento de manejo de cuentas. Me detuve en la puerta para segundos después tocarla.
-¡Adelante!.-dijo una voz algo familiar.
Abro la puerta y al entrar estaba el de nuevo allí en uno de los escritorios.
-tu aquí.-dije mirándolo con desprecio.
Para mí desgracia el era el director del departamento de cuentas y yo soy la supervisora de cuentas la que velará que todo vaya bien.
-Sí yo aquí, ¿Sucede algo?.-dijo mirándome con una sonrisa en sus labios.
-Toma estos documentos son para ti.-dije colocando los documentos en su escritorio.
Evans~
Me dirigí a mi escritorio, mientras mi mirada se fijaba solo en aquella mujer rubia con esos ojos tan hermoso color miel.
-¿Te ocurre algo?.-Preguntó.
-¿No crees que me debes unas disculpas por haberme pateado en medio de mis piernas?.-Respondí.
-No imbécil te lo mereces.
-Oh, pero la gatita saco sus uñas.-dije mientras la veia.
-No te refieras a mi de esa manera me llamo Sara, que no se te olvide.
En ese instante tocan la puerta.
-Adelante.
Era mi compañera de trabajo.
-Evans aquí tienes los otros documentos, tienes que revisarlos y dárselos a Sara ella se encargará de todo lo demás.
-Gracias belleza puedes retirarte.-Dije guiñando mi ojo.
Sara~
Quedamos completamente solos en la oficina, el comienza a revisar los documentos pero aún así no dejaba de mirarme.
Noté que es guapo pero su manera de actuar lo hacía ser alguien que no era de mi agrado.
-Bien, Sara, estos documentos son los que tienes que revisar luego que lo hayas revisado y de darte cuenta que todo está perfectamente bien, me lo tienes que entregar de nuevo.
-Está bien.-dije sin mirarlo.
Aquel hombre dejó escapar un suspiro para luego decir.
-Sara, ¿de verdad no piensas pedirme unas disculpas?.-dijo mientras se acercaba un poco a mi escritorio.
Me levanto bruscamente y nuestras miradas se encontraron.
-Tienes unos ojos muy hermosos y unos lindos labios Sara.-Dijo mientras levantaba una de sus manos.
Rápidamente abrí mi boca para hablar y dije.
-No se te ocurra tocarme.
-Bien, Sara, no pensaba hacerlo no eres una mujer que me agrade, eres solo una molestia.
Aque hombre salió de la oficina con una notable molestia en su rostro.
~Evans.
Me encuentro con algunos de mis compañeros para tomar un café y uno de ellos me pregunta.
-¿Qué tal te parece la nueva compañera?
-No está nada mal tiene unos grandes senos y un cabello muy hermoso, pero, no deberías acercarte a ella.
-¿porque lo dices? Evans.-Preguntó.
-No es lo que parece.
-¿Acaso la conoces?
Me encongi de hombros y dije.
-No, ni me gustaría conocerla. Aunque no estaría mal pasar una noche con ella.
-Evans, de verdad que no piensas cambiar.
-No lo creo, aún no llega la mujer que pueda cambiarme.-dije sonriendo.
Continúe hablando con mis compañeros, y pude notar que todos voltean a mirar hacia la misma dirección. Era Sara, quien venía con algunos documentos.
Me alejé de mis compañeros para seguirla.
-Sara, ¿A dónde vas?.-pregunté.
-Creo que no es tu asunto.
Comence a seguirla para saber que es lo que piensa hacer, la veo hablar con varios compañeros para después verla salir hacia el departamento de cuentas. Continué siguiéndola mientras veía su pronunciado cuerpo.
-¿Piensas seguirme a todas partes?
-No te estoy siguiendo, Sara, recuerda que estamos en el mismo departamento.
Sara~
Traté de evitar a evans pero el sigue molestandome.
Al entrar tiré la puerta para tratar de gorpearlo pero el la sostiene.
-Eres Realmente mala, Sara y tienes una cara de ángel.
El continúo caminando hasta su escritorio. Pero aún así no deja de mirarme.
Me levanto para salir de la oficina y Evans me pregunta.
-¿A dónde vas? si quieres puedo compañarte.
Me crucé de brazos y dije.
-Te recuerdo que hace unas horas no querías ni siguiera acompañarme y ahora solo quieres estar detrás de mi.
-No, querida Sara, corrige, no estoy detrás de ti, solo quiero saber a dónde vas. Porque recuerdo que alguien me pateó y no dejo que terminara mi tour por la empresa. Así que pensé que podías equivocarte de lugar.
Puse mis ojos en blanco para luego mirarlo.
-Evans, voy al baño no me perderé.
Evans~
Sara se dirigió fuera del lugar e inmediatamente cerró la puerta.
-¿Qué te ocurre Evans? no pareces ser tú, recuerda que esa mujer te pateó entre tus piernas.-pensé.
Además no es nada de mi tipo... Pero por alguna extraña razón no puedo dejar de verla e interesarme hacia dónde se dirige.
A los pocos minutos Sara volvió a la oficina.
Evité mirarla, pero aún así mis ojos hacían lo contrario.
-Y pensar que esa mujer era la que estaba en aquella cafetería.-Pensé.
Continuamos trabajando toda la tarde, ella en toda momento trató de evitar contacto con mis ojos. Prefería colocar sus manos en su cabeza que acudir a mi ayuda. Ya terminando nuestra labor me acerqué a ella.
-¡¿Qué?! ¿Que quieres?.-Dijo con un tono de amargura.
-¿Quieres ir más tarde a tomar algunas copas conmigo?.
-¿Qué te pasa maldito estúpido? Me tienes cansada. Mantén tu distancias conmigo.
-Wow Sara, solo te estoy invitando a salir puedes calmarte un poco.
Ella se cruzó de brazos mientras me veía con odio.
-Bien, Evans, no quiero salir contigo a ningún lado. Solo piérdete de mi vista.
-Está bien Sara, de verdad eres como una gatita.-dije sonriendo.
-Te dije que no me llamas así.
La ignoré por completo mientras ella ordenaba su escritorio, para luego apagar su computador.
-Sara ¿puedes esperarme?.-Dije molestándola.
-No, tengo algo de prisa.-dijo mientras salía de la oficina sin despedirse.
Terminé de acomodar mis cosas para luego apagar el computador para ir a tomar algo, ya que Sara no quiso aceptar mi invitación acudo a invitar algunos compañeros.
Una hora después entré al bar. Me sorprendí al ver a Sara sentada en una mesa tomando como nunca antes había visto tomar a ninguna mujer.
Quise acercarme pero recuerdo las palabras de Sara y solo mantengo distancia. Desde lejos solo la observo.
Uno de mis compañeros me da una leve palmada en mi espalda.
-¿Qué te ocurre Evans?.-dijo fijando su mirada a mi misma dirección para luego reír.
-Oh Evans, ¿te gusta Sara? o ¿estás enamorado de ella?
Me quedo por un momento en silencio mientras tomaba un trago de licor de mi copa.
-No seas ridículo, es solo que nunca había visto tomar así a una mujer. Además Sara está sola en este lugar y nosotros somos sus compañeros.
-¿De verdad es eso? o ¿solo es que quieres dormir con ella?.-dijo.
-No, solo que parece que a ella le ocurre algo, no creo que sea una mujer que suela tomar de esa manera.-Dije sin dejar de mirarla.
-Bien amigo vinimos aquí a divertirnos no a ser de niñeros.-Dijo uno de mis compañeros.
Luego de un rato veo a un hombre acercarse a Sara. Continúe observandola desde la barra.
levanto mi copa y tomo un poco de ella para luego ver algo que mis amigos me querían enseñar.
Me detuve al escuchar a Sara.
-Déjame en paz maldito imbécil.
Volteé mi mirada a su dirección mirando a aquel hombre el cual queria tocar a Sara.
Me puse de pie dejando a mis compañeros y sin pensarlo me dirigí hacia ellos.
-¿No has escuchado que la dejes en paz?.-Dije.
Sara levantó su mirada y me dice.
-¿Otra vez tú? ¿acaso no puedes dejar de seguirme?
-No te estoy siguiendo, solo estoy bebiendo con mis amigos y no pude evitar escucharte.
Mis amigos miraban todos desde la barra a mi dirección mientras decían.
-¿De verdad ese es Evans? ¿acaso a perdido la cabeza?
Aquel hombre trato de golpear mi rostro pero rápidamente lo esquivé dándole a el un fuerte golpe en su rostro tirandolo así al suelo, me dirigí hacia él, el cual se encontraba en el suelo, tomandolo por el cuello de su camisa.
-¿Que intentas hacer? Bastardo.
Veo como mis compañeros se acercaban para intentar apartarnos.
-Hey chicos, detengansen, no inicien una pelea en este lugar.-dijo uno de mis compañeros.
-Evans ¿estás bien?.-Me pregunta uno de ellos.
-Sí, estoy bien, no ha pasado nada.
Aquel hombre se levantó del suelo para luego retirarse al ver que todos mis amigos estaban allí.
Dirigí mi mirada hacia Sara la cual no se había inmutado ni un poco ante aquella situación que acababa de ocurrir.
Sara se comportaba dulcemente con mis amigos, pero conmigo era diferente, es extraña pero aún así ese es el lado de ella que hace que me parezca interesante, ese extraño lado que ella tiene, hace que me interese aún más en ella.