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Enamorarme de ella después del divorcio

Enamorarme de ella después del divorcio

Autor: : PR
Género: Moderno
Stella Richard se casó con Rene Kingston en lugar de su hermana Sophia por algunas razones. Pero desde el principio, ella sabe que su matrimonio era solo un contrato por tiempo límite y una vez que se cumplió el tiempo, ella tenía que irse. Para RK, este matrimonio fue solo una carga, pero para ella fue un regalo de Dios. Porque RK era el hombre al que había amado toda su juventud... Entonces, mientras tanto de su matrimonio, Stella hizo todo lo posible para que este matrimonio funcionara. Pero el día que descubrió que estaba embarazada, su esposo le dio el papel de divorcio y le dijo... "No quiero a este niño. No olvides abortar". Estas palabras salen de su boca, como una bomba para Stella, y cambiaron su vida... Ella firmó su nombre en el papel de divorcio y salió de la casa... Porque ella no quiere estar con un hombre tan frío... Seis años después... RK compró la empresa en la que trabajaba Stella. Pero Stella hizo todo lo posible por no tener nada que ver con él... Porque ella tenía un hijo y no quería que él se enterara de él... Pero un día, cuando Stella recogió a su hijo de la escuela, él la vio... RK, "¿Cómo te atreves a tener un hijo con otro hombre?" Stella, "No creo que tenga nada que ver contigo". RK estaba a punto de decir más cuando su mirada se posó en el niño a su lado... Su rostro se veía igual que cuando era joven...

Capítulo 1 De vuelta después de seis años

En el aeropuerto internacional de la ciudad X...

Stella Richard salió del aeropuerto y paró un taxi. Le dio la dirección al conductor y entró en el coche. Mientras el taxi avanzaba, ella contempló a través de la ventana aquella ciudad que le resultaba tan familiar...

Después de seis años, había regresado, pero la experiencia y los recuerdos que había intentado olvidar todos estos años, empezaron a invadir su mente...

Ella sacudió la cabeza y ahuyentó esos pensamientos.

En esta ocasión, no había vuelto para pensar o develar esos viejos e inútiles recuerdos. Había vuelto porque su jefe se lo había pedido. Él le había dicho que su compañía estaba en un callejón sin salida, y quería que ella volviera y resolviera la crisis.

Al principio, ella no había querido regresar, pero después de pensarlo un poco, decidió hacerlo...

Dado que hace seis años había sido su jefe quien la había ayudado en el momento más difícil de su vida, y quería devolverle el favor...

En cuanto a otras cosas, ya no le importaban...

En la compañía...

Cuando llegó, vio que la mayoría de los empleados estaban hablando del mismo tema...

Mientras pasaba a su lado, escuchó unas palabras...

"Oí que muchas empresas quieren comprar la nuestra..."

"¡En serio! Significa que tendremos un nuevo jefe".

"Solo espero que ese nuevo jefe sea guapo, como el director ejecutivo de un drama coreano..."

"¡Oye! ¿Sabes quién quiere comprarla?"

Stella escuchaba todas sus conversaciones y no le importaban los chismes.

Sabía que a esa gente no le importaba quién iba a comprar la empresa o cuál sería el precio...

Lo único que querían era chismorrear.

Pero a ella... A ella le importaba... y estaba allí para conseguir un buen trato.

"Por supuesto, será la de Kingston, Grupos RK. En la ciudad, ¿quién es más poderoso que RK y se atrevería a ir en contra de ellos...?"

Stella quien estaba a punto de dar un paso se detuvo...

Porque escuchó un nombre muy familiar y otro desconocido...

"Los Kingston..."

"Grupos RK..."

De repente, los recuerdos que había sellado en algún rincón de su mente empezaron a resurgir como una tormenta. Su cabeza se llenó de ellos como una inundación.

Se sintió mareada.

Sintió como si aún estuviera encerrada en la Mansión RK, rodeada de frías paredes...

Pensó que hacía tiempo que lo había olvidado, pero al parecer solo era ilusión suya...

****

Flashback...

Hace seis años...

En la Mansión RK...

Stella cruzó la puerta y se dirigió a la sala de estar, su rostro no tenía buen aspecto. Ella se veía seria y aturdida...

Su pequeña cara lucía un poco pálida.

"Señora, ¿qué le ha pasado? ¿Por qué se ve tan pálida y débil?"

La que habló fue Mia. Ella llevaba años trabajando para Kingston y siempre había tratado a Stella como a una hija. Al verla en ese estado se preocupó.

Su mirada se posó en los documentos que Stella sostenía y le preguntó...

"¿Está todo bien?"

Stella la miró, forzó una sonrisa y respondió...

"No es nada, estoy bien".

"Pero tu cara no tiene buen aspecto. ¿Qué tal si te preparo algo? Tu plato favorito, Aaloo Poori...", dijo Mia.

"Mia... No te preocupes, estoy bien, es solo que..."

Stella miró los papeles y dijo: "No he menstruado en dos meses, y cuando fui al hospital..."

No terminó la frase y la miró.

Sus ojos estaban llenos de ilusión y preocupación...

Ambas se miraron.

Mia comprendió lo que quería decir. Estaba embarazada. Pero ella también conocía la relación que existía entre el Sr. RK y Stella. No sabía qué decir...

Al final, se limitó a felicitarla...

Stella no dijo nada y volvió a mirar los papeles.

No sabía qué decir...

Llevaba tres años casada con Rene Kingston. Sin embargo, no se habían casado por amor...

Su matrimonio era un simple contrato, cuyo tiempo límite era de tres años. Porque la mujer que él amaba era su hermana...

Él había estado a punto de casarse con su hermana Sophia, pero por alguna razón, ella la reemplazó. Así que desde el día en que se casaron, él le dijo que su matrimonio era solo un contrato y nada más...

Para él era un mero convenio, pero para ella era un hermoso regalo de Dios. Porque solo ella sabía lo feliz que se había sentido cuando supo que se iba a casar con el...

La persona a la que había amado durante toda su juventud. Todos esos años ella se esforzó al máximo en su matrimonio con la esperanza, de que tal vez así, este funcionaría.

Tal vez él no se divorciaría de ella.

Tal vez, él también querría quedarse con ella ...

Tal vez, él daría una oportunidad a su relación porque bien del bebé...

Ella seguía pensando en eso cuando, de repente, una voz se oyó desde la puerta y rompió todas sus esperanzas e ilusiones...

"No quiero a ese niño..."

Aquella voz era fría y dura.

Stella y Mia miraron en la dirección de la voz.

RK estaba en la puerta y la miraba. Su rostro era frío e inexpresivo. No podían saber lo que estaba pensando.

Tenía una cara muy atractiva y ojos azules. Eran como las profundidades del océano. Si los mirabas...

...te podrías ahogar en ellos.

Capítulo 2 No soy la mujer correcta

RK entró y se colocó delante de Stella.

Él parecía un rey que ocupaba la posición más alta del mundo y miraba a la gente como si no fueran insignificantes.

Era alto y tenía un aura poderosa.

Ella estaba sentada en el sofá, y estaba rodeada por esta.

Ella se quedó allí mirándolo, porque sus palabras la habían dejado estupefacta.

Nunca pensó que tuviera la sangre tan fría como para no pensárselo dos veces antes de decir algo así.

No había vacilado cuando dijo que no quería a ese niño.

Ella lo observó, intentó calmarse y contener las lágrimas. No quería parecer débil ante aquel frío hombre.

Los dos se miraron sin decir nada...

Al cabo de un rato, él se acercó y se sentó frente a ella.

Cuando lo hizo, su ayudante Alex Triston puso unos papeles sobre la mesa. Encima de ellos había dos palabras escritas: "Contrato expirado".

Alex la miró y dijo: "Srta. Richard, su contrato de tres años con el Sr. RK ha concluido. Ahora solo falta que ambos firmen y lo envíen".

Escuchó como él había cambiado su forma de dirigirse a ella, incluso antes de que firmara, por lo que una sonrisa burlona se dibujó en su rostro.

Ella estaba segura de que, él no se atrevería a tomarla tan a la ligera, si no fuera porque alguien se lo había ordenado. Por supuesto, ese alguien no era otro que su marido.

RK tomó la pluma y firmó sin detenerse ni pensarlo. Cuando terminó, la miró y le dijo:

"Puedes quedarte aquí por una semana y buscar una casa..."

Ella lo miró a los ojos, los cuales estaban tranquilos como un lago...

No había arrepentimiento, tristeza, vacilación... Nada.

Era como si él no sintiera nada con respecto a su relación, la cual repentinamente había sufrido un gran cambio...

Sin embargo, cuando ese pensamiento se le vino a la mente, se reprendió a sí misma...

"Stella, ¿eres una tonta?"

"¿Cómo puedes esperar arrepentimiento y tristeza de un hombre con un corazón de piedra?"

No obstante, no podía controlar sus emociones...

Porque ella lo había amado durante muchos años.

No dijo nada y se limitó a observar a esa persona con la que había vivido durante tres años. Había visto su cara todos los días, y aún ahora, cuando lo contemplaba, le seguía pareciendo muy guapo...

Pero... Era el hombre que le había roto el corazón en mil pedazos.

No quería mostrarse débil delante de él, así que hizo todo lo posible por no llorar. La mano que sostenía la pluma le temblaba...

Miró los papeles, vio su hermosa y fuerte caligrafía y firmó.

Pero al igual que su corazón, su letra también parecía maltrecha.

Ella estaba rota por dentro, pero su rostro no lo demostraba. Después de firmar, respiró hondo y dijo:

"Estoy muy agradecida con el Sr. Kingston por dejar que me quede una semana, pero después de que expire nuestro contrato no creo que deba permanecer aquí. Me iré inmediatamente..."

Cuando terminó de hablar, miró a Mia y le preguntó: "Mia ¿puedes ayudarme a empacar mis cosas?"

Ella la miró, se dio cuenta de lo mucho que intentaba no llorar y le dolió el corazón. No quería hacerlo, pero tenía que ser así.

Stella subió para recoger sus cosas y RK la observó, pero nadie podía leer sus emociones.

Ella miró la habitación donde había estado viviendo durante tres años y sus ojos se empañaron...

No pudo contener las lágrimas.

Sabía que su matrimonio terminaría algún día, pero no sabía por qué sentía tanto dolor en su corazón...

No tenía muchas cosas que guardar. Se limitó a empacar y no tocó nada de lo que él le había comprado. Ni siquiera una prenda...

Mia la miró y no supo qué decir...

Stella se secó las lágrimas y le dijo: "Mia no te preocupes. Estoy bien. Es solo que no soy la mujer correcta para él".

Después de decir eso, tomó su bolso y bajó las escaleras.

****

En la planta inferior...

RK seguía sentado en el sofá y la miraba, pero ella no deseaba verlo y estaba dispuesta a marcharse...

"¿A dónde vas?"

De repente sonó la fría voz de aquel hombre.

Ella se detuvo y lo miró...

Desde el principio, ella no estaba en buenos términos con su familia y después de su matrimonio, era mucho más difícil tratar con ellos...

En cuanto a él, ya se habían divorciado, así que no se sentía obligada a decirle a dónde iba...

"No creo que mi paradero tenga algo que ver con el Sr. Kingston. Creo que ahora que ya estamos divorciados y no tenemos nada que ver el uno con el otro, usted debe concentrarse en su futura esposa, y no en su exmujer..."

Su tono era frío y era como si lanzara cuchillos por la boca...

Ella no entendía el comportamiento hipócrita de ese hombre.

Cuando estaban juntos y ella estaba en casa ardiendo en fiebre ni siquiera había mostrado preocupación por ella...

En ese momento, él estaba ocupado con sus negocios y ganando dinero ...

No le había importado que su esposa se estuviera muriendo.

De repente, ella no supo por qué, o si era una ilusión, pero sintió que después de decir eso sobre una futura esposa, la temperatura a su alrededor bajó mucho...

Sintió frío en todo su cuerpo y decidió irse...

"Detente... "

Capítulo 3 No quiero a ese niño

Stella lo escuchó y se detuvo.

Albergaba un poco de esperanza en su corazón.

Los ojos del hombre eran oscuros y fríos. Estos se llenaron de algunos pensamientos misteriosos y una capa de niebla los envolvió.

De repente, dijo:

"No quiero a ese niño. No olvides abortar".

RK miró a la mujer que tenía delante y se quedó pensando...

Sentía que ella era pura y hermosa, por eso no quería que lidiara con su carga.

La mano de Stella, la cual cargaba su equipaje, tembló y la pequeña esperanza que tenía se desvaneció...

Él le había roto el corazón tantas veces, no sabía por qué, pero todavía le dolía con la misma intensidad cada vez que sucedía...

"Booooom".

Sus palabras explotaron en su cabeza como una bomba.

Apretó la bolsa que sostenía.

Y sintió como si alguien la hubiera apuñalado, incluso podía oler la sangre...

De repente se rio de sí misma...

Se sintió como una tonta. ¿Cómo podía esperar algo de un hombre tan frío con su hijo...?

"Si no lo querías, ¿por qué te acostaste conmigo?" Quería gritarle, pero al final no dijo nada...

Él le había dicho una vez que le gustaban los niños y por eso ella no había tomado las pastillas, pero...

Era como si le gustaran, pero no para tenerlos con ELLA...

Le dolía mucho el corazón, pero no quería que él viera sus lágrimas. Se dio la vuelta y quedó de espaldas a él.

Respiró hondo y dijo: "Sr. Kingston no lo piense demasiado. Yo tampoco lo quiero. Ya había decidido abortarlo".

Estaba a punto de irse, pero se paró y dijo:

"Una cosa más, espero que no nos volvamos a ver en esta vida..."

Después de decir eso, se fue. Al principio, ella no quería dejar ese lugar, pero ahora...

Sentía que se estaba sofocando...

Sujetó su bolso con fuerza y se marchó sin mirar atrás.

RK miró la espalda de la mujer, la cual luchaba por mantenerse derecha y no tambalearse...

Sus ojos se oscurecieron y se llenaron de algunas emociones ilegibles...

Hasta que la figura de la mujer desapareció de su vista, su espalda tensa se relajó y dijo...

"Conduce..."

Cuando el hombre dio la orden, el conductor no esperó ni un segundo y pisó el acelerador. Entonces, el coche negro se alejó y desapareció...

*Fin del flashback*

"Lo siento, no te vi..."

De repente un hombre chocó con ella, quien estaba de pie en el pasillo. Los documentos se le cayeron al suelo.

Sin embargo, debido a esto ella también volvió a la realidad...

"No, lo siento", le dijo, lo ayudó a recogerlos y entró en el ascensor.

Cuando la puerta se abrió, Jack Paul, quien estaba afuera, la saludó...

La miro con una sonrisa y le dijo: "Stella llegaste. ¿Cómo estás? Eres nueva aquí, si necesitas algo no dudes en decírmelo..."

Ella lo miró y asintió. "Estoy bien, gracias".

Mientras hablaban, caminaron hasta su despacho y se sentaron.

Él la miró y le dijo: "Estoy muy contento de que hayas aceptado mi oferta y hayas vuelto". Le dio una carpeta roja y le dijo: "Estoy seguro de que has oído que alguien quiere comprar nuestra empresa. En esta carpeta están los informes que hice, échales un vistazo".

Ella la tomó y asintió.

Él continuó: "Hay muchas empresas que quieren comprar la nuestra, pero entre todas ellas están los Grupos RK. No obstante, el precio que nos ofrecieron fue demasiado bajo..." Hizo una pausa y dijo: "Esta vez te pedí que volvieras para que pudieras darle la vuelta a la situación..."

"Grupos RK...René Kingston..."

Sus manos temblaron mientras sostenía los documentos.

Los recuerdos que estaban en lo más profundo de su hermético corazón invadieron su mente...

su mente...

Ella se tranquilizó y dijo:

"Haré lo que pueda".

"Está bien". Jack se rio y dijo: "Ahora que has aceptado esta tarea ya no estoy preocupado".

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