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Eres mi venganza y mi perdición

Eres mi venganza y mi perdición

Autor: : KarlaNesta
Género: Adulto Joven
Anabela Accardi, hija de un poderoso mafioso, siempre había vivido protegida del oscuro mundo de su padre. Sin embargo, una disputa familiar cambia su vida para siempre. Durante su graduación, es secuestrada por un clan enemigo liderado por Dante Ferrara, un hombre conocido por su frialdad y crueldad. Al principio, Anabela se siente aterrorizada y llena de odio hacia Dante. Él la mantiene cautiva en una lujosa pero aislada mansión, donde cada día es una lucha por mantener su dignidad y esperanza. Dante, intrigado por la fuerza y el espíritu indomable de Anabela, comienza a seducirla, no solo con su atractivo físico, sino también con su inteligencia y carisma. Aunque el resentimiento y el recuerdo de venganza sigue presente opacando todo sentimiento nuevo que pose. Ella sin pensarlo se enamora de su secuestrador, pero el será capaz de sentir algo por ella o el odio podrá más...

Capítulo 1 Prólogo

Era un día muy especial para Anabela, una chica pequeña de piel blanca, cabello castaño oscuro, ojos grandes de color azul, labios carnosos, hermoso rostro. Para una joven que acaba de cumplir los 18 años se ha desarrollado perfectamente bien.

Estaba tan entusiasmada porque después de meses rogándole a su padre para que la llevara a la gran fiesta de máscaras, por fin había aceptado llevarla.

Ese día tan esperado era hoy, ella estaba sentada frente al gran espejo maquillándose, se ponía en sus labios un labial color red vuelve, se dio los últimos retoques.

Se puso un vestido color rouge acentuado en la parte de arriba de sus pechos, con un hermoso escote que dejaba al descubierto su espalda y sus pechos, el vestido era largo porque le llegaba hasta los pies y tenía un hermoso corte en la pierna.

Ella se miró en el espejo, se puso unas hermosas zapatillas con tacón y tomó su máscara de encaje al mismo color que el vestido.

Salió de su habitación bajo las escaleras de la enorme casa de su padre, que era uno de los mafiosos más importantes de España.

Al ir bajando las escaleras su padre y su hermano la esperaban al notar que ella bajaba quedaron sorprendidos al verla.

-Te ves hermosa hija -dijo su padre mirándola con una mirada de felicidad, le tomo la mano y la puso en su brazo.

Anabela miraba a su hermano que la miraba con una cara de sorprendido o que vio un fantasma.

-¡Oye hermano! -habló para llamar la atención de su hermano. -Me veo tan mal como para que no me digas nada -le dijo en tono de burla.

-Me dejaste sin palabras, hermana, te ves hermosa -al decirle eso la tomo de la mano, la puso en su brazo y se marcharon los tres.

Salieron de la casa, entraron a un lujoso carro negro, el chofer se puso en marcha y en 10 minutos llegaron a una enorme mansión donde sería la fiesta.

-Hija, en el momento que salgamos del auto a nadie le debes de decir que eres mi hija, ante todos eres la amante de tu hermano ¿de acuerdo? -al decir eso su padre la mira con cara y tono de preocupación.

-Claro padre, al salir del auto no soy nada de ustedes, no te preocupes -en su voz se notaba lo calmada que estaba para que su padre no se preocupara.

Se pusieron los antifaces, salieron del auto, ella tomó en brazo de su hermano y comenzaron a caminar, se abrió la enorme puerta de la mansión.

Adentro del lugar había mucha gente, las familias de los mafiosos. Todos voltearon a ver qué llegaban padre e hijo, los Accardi.

En la fiesta estaba otra de las familias de mafiosos más importantes de España, los Ferrara.

Dante Ferrara hablaba con su padre Maximiliano y su jefe de seguridad con un vaso de whisky en la mano.

Al notar que todos volteaban, él también lo hizo conocía muy bien a la familia Accardi, el señor Lauro y su hijo Francisco, pero su mirada se paró en la bella mujer que estaba del brazo de Francisco.

Al ver ese hermoso cuerpo bien formado con unos grandes pechos y ese vestido que dejaba mucho a la imaginación haciendo que su amiguito despertara.

-¿Quién es la joven que está con el hijo de pu*a de Francisco? -dijo mientras le daba otro trago a su vaso.

-No sé, nunca la había mirado antes de seguro, es su nueva amante -exclamo Maximiliano con un tono frío y seco.

La fiesta continuaba, Anabela miraba muy emocionada, feliz como eran las fiestas a las que su padre y hermano solían ir.

Mientras su hermano y su padre tomaban whisky sentado en una mesa rodeada de otros mafiosos.

Ella se comenzó aburrir porque solo hablan de negocios y conflictos. Se acercó a ellos por sus espaldas.

-Iré a tomar algo de aire -le susurro a su hermano y a su padre al oído.

-Está bien -la voz de su padre era fría y cortante, ella sabía que era porque nadie debía de saber la verdad.

Ella salió del lugar, camino en dirección hacia un lindo jardín donde estaba medio iluminado, se miraba a lo lejos una fuente, ella siguió caminando hasta llegar a la entrada de un enorme laberinto, dudaba en entrar porque tenía miedo a perderse.

-¿Por qué tan sola? -escucho una voz un poco gruesa y masculina detrás de ella.

Se dio la vuelta de inmediato, chocando su rostro contra un pecho duro, levantó la vista para verlo a los ojos porque era un hombre mucho más alto que ella y se quedó mirando a esos hermosos ojos grises.

-No pensé que tan pronto caerías a mí -en su rostro había una sonrisa, ella solo sintió coraje por ese hombre tan arrogante.

-Yo no caigo ante nadie y menos ante un hombre como tú -ella se apartó de él y se fue, por un lado, del, pero la tomo del brazo.

-Me gustan las mujeres con carácter y difíciles de domar -en los dos había una mirada de enojo y desafió.

-Pues un hombre como tú no podría tener a una mujer como yo, ¿sabes por qué? -ella no apartaba la mirada de los ojos de ese hombre.

-¿Por qué? -él miraba cada expresión de su rostro, quería leer los pensamientos de esa mujer que cada vez lo intrigaba más y más.

-Porque, no me fijo en hijos de puta como tú arrogantes, que se creen que pueden tener a cualquier mujer, tú serías el último hombre en el que me fijaría -ella mantuvo su voz firme, pero ese hombre la asustaba.

-¿Entonces que tiene ese hijo de puta de Francisco que no tenga yo? Si te refieres a complacer yo te puedo dar más -mientras le decía eso, la tomo de la cintura y la pego a su cuerpo tocando su piel por el escote de la espalda.

-Él tiene mucho más que tú, él es más hombre que tú -el tono de su voz era de enojo total.

Por dentro hervía de enojo, quería demostrarle de lo que era capaz asi que en un movimiento rápido la tomo dándole un apasionado beso, con una mano tomaba su cintura y con la otra agarraba su cabeza. Ella con sus manos le golpeaba el pecho con fuerza para alejarlo.

Después de unos minutos de pelea ella se rindió y se dejó llevar por la extraña sensación que sentía en esos momentos, le devolvió el beso, él al darse cuenta de que le correspondía, quito la mano de la cabeza y agarró su pierna que quedaba al descubierto por el corte del vestido, él introdujo su lengua en su boca tomándola completamente.

Él siguió subiendo su mano por su pierna, empezó a sentir sus pequeñas bragas que traía, siguió acercando su mano a su parte baja tocándola, al sentir su parte cálida y húmeda le provocó una ere**ion de los mil demonios. Introdujo su dedo en ella y escuchó un pequeño gemido de su cuello.

Sin previo aviso ella reuniendo todas sus fuerzas golpeó el pecho de aquel hombre, al alejarlo le dio un puñetazo en la cara que hizo que él moviera un poco su rostro.

Él se quedó en estado de shock porque nunca se había descuidado tanto y menos delante de una mujer.

-¡Que creíste que está ya calló! -su tono de voz era de enojo. Le hizo una seña obscena con el dedo y se marchó sin mirar atrás.

-Debo de saber todo de esa joven, con ella me cobraré lo que me deben. Ahora deseo mucho más a esa joven. Va a hacer mía -él solo la miraba mientras se marchaba.

Se fue por el mismo camino de regreso a la fiesta. Entrando al lugar llego con Álvaro.

-Álvaro, quiero que me investigues todo acerca de esa joven que está con Francisco, quiero saberlo todo -Álvaro, solo me miro sin decir nada, asintió con la cabeza y se marchó.

Durante toda la noche Dante contempló a la joven que siempre estuvo al lado de Francisco en todo momento.

Se me hacía muy extraño que él en ningún momento diera una demostración de amor para su amante.

No le quitó los ojos de encima cada vez que miraba cómo se movía, como pasaba su mano por su cabello le hacía solo desearla más y más le provocaba que su amiguito despertara.

¿Quién es ese hombre? ¿Por qué me beso? ¿Por qué me gusto? Esas preguntas pasaban por su cabeza.

Dudaba mucho si decirle a su padre y a su hermano, pero sabía que si les contaba se preocuparían por ella y la mantendrían alejada como siempre lo hacían, así que prefirió no decía nada.

Durante lo que resto de la noche ella despistadamente notaba que el hombre la veía casi en todo momento, no apartaba la vista ni un poco, ella se sentía incómoda porque no sabía quién era.

Además, notaba que era un hombre muy guapo a lo que podía ver porque el antifaz no deberá ver mucho.

Tenía una hermosa quijada perfilada, unos labios hermosos y por lo que sintió tenía un pecho bien moldeado, pero esos ojos grises hacen que sintiera que la desnudaban y le daba miedo e intriga a la vez.

Pero ese hombre, ¿Quién es?? ¿Qué quiere? Lo más seguro lastimarla o robarle su inocencia como muchos otros.

Seguía sin entender por qué le habían gustado las caricias que le dio ese hombre desconocido si nunca había tenido nada que ver con un hombre. Además, ese fue su primer beso.

Pero las mismas preguntas pasaban en su mente. Ella también lo mirabas a él, pero no sabía por qué.

Pero algo era seguro, no sería nada bueno o quizá sí, no lo sé, averigüémoslos....

Capítulo 2 Reencuentro

P.O.V Dante

Han pasado exactamente dos años desde que comencé la búsqueda de esa joven que en ningún momento he podido sacar de mis pensamientos, recuerdo el olor de su perfume, suavidad de su piel, esos hermosos ojos azules, esos labios que recuerdo su sabor tan rico y me excita.

El pequeño gemido que escuche provoca que se me erice la piel.

Durante todo este tiempo mis ganas por esa joven no hacen más que crecer, cada vez que estoy con una mujer en mi mente, recuerdo a esa joven a esos hermosos pechos redondos que tiene, recuerdo su parte lo cálida y caliente que estaba.

Muero de ganas de hacerle todas las sucias que tengo en mente, hacerla gritar mi nombre.

Lo más raro es que en todo este tiempo no he podido encontrar mucha información de ella, eso es raro.

Solo sé que su nombre es Anabela y eso porque de niña asistió a una escuela religiosa.

He estado siguiendo a Francisco, ya que no he encontrado mucha información de ella, lo más conveniente es que él vaya a verla.

Escucho pasos acercándose a la puerta de mi despacho. Tocan la puerta, veo que es Álvaro, espero y traiga buenas noticias.

-Señor, tenemos la ubicación de la joven -Álvaro, se me acerca más a mi escritorio.

-Ya era hora de encontrarme con esa joven ¿Dime todo lo que has encontrado? ¿Dónde está? -estoy tan feliz de encontrarla, no soporto más este suspenso.

-La joven están en Francia, en un instituto privado, sabemos que está estudiando, tiene 20 años, pero lo más asombroso que hemos encontrado es que.... -Álvaro hace un momento de suspenso odio que haga eso.

Pero entonces, si tiene 20 años, cuando la bese tenía 18, eso me excita más.

-¿¡Dime de una puta vez que!? -mi tono de voz era de enojo.

-La joven es hija del señor Lauro, es hermana de Francisco -me quede un momento pensado en esa declaración que me acaban de dar.

-¿El señor Lauro tiene una hija? Ahora, entiendo por qué no había tanta información de ella, el hijo de puta la escondió. Bueno, no le sirvió de nada -en mi rostro estaba una gran sonrisa -Debemos de ir por ella de inmediato.

Me levanté de mi silla y me acerqué a la puerta, pero me interrumpe Álvaro.

-Espere señor, la joven se graduará en 2 días y tenemos entendido que ni su padre ni su hermano estarán -me quedó reflexionando en lo que me dice, tiene razón si voy por ella, ahora le podría dar oportunidad de escapar.

-Prepara todo en 2 días iremos por ella ningún día más -regreso a mi silla y me siento reflexiono en esa joven -En dos días serás mía.

POV. Anabela

Hoy es un gran día para mí, es mi graduación, por fin me graduaré después de 2 años que me retrase por conflictos de mi padre, según él no quería arriesgarme.

Pero me da tristeza que en un momento de felicidad mi padre, mi hermano no estarán conmigo según ellos, porque alguien podría seguirlos y describirían que soy su hija.

Así que solo estaré con mis compañeros y mi mejor amiga Luisa.

Traigo mi uniforme de graduación puesto, debajo de él traigo un hermoso vestido de fiesta color rosa, aunque me arriesgue porque es muy corto.

Recuerda, no debes de agacharte y estarás bien.

Termina la ceremonia veo cómo mis compañeros están al lado de sus familiares.

En momentos como este me hace recordar a mi madre, que no conocí, ella murió cuando yo era una bebe, espero y mi mamá me vea donde sea que esté.

-No estés triste de que nos tienes a nosotros -no me había dado cuenta de que uno de mis mejores amigos Leonel se me había acercado.

Me toma entre sus brazos y me carga.

-Leonel bájame, vas a hacer que se me vea algo que nadie debe ver -le grito y él me baja rápidamente.

-Disculpa Anabela. -Se me acerca al oído-, no quiero que nadie vea lo que es mío -me mira a los ojos muy atentamente. Y se aleja de mí.

Siento mi rostro rojo y caliente por la vergüenza.

Mi "amigo" Leonel desde que llegue aquí a Francia cada momento que tiene oportunidad me coquetea. Si debo de admitir que es muy lindo, es guapo, tiene buen cuerpo, viene de buena familia, es atento conmigo y además muy paciente. Pero no sé ahí algo que falta y además nunca lo he mirado como algo más que un amigo.

-¡Hay! Tortolitos, déjense de tanta miel, mejor vámonos al club -dice mi mejor amiga Luisa.

-Si vámonos -exclama mi mejor amigo Leonel.

Llegamos al antro, enseguida nos acercamos a la barra, nos pedimos unos tragos de vodka.

Llevo 6 vasos, no son muchos o bueno, no para mí.

Aunque la verdad no tomo muy seguido, pero hoy es un día que se debe festejar.

Noto a mi amiga Luisa besando a un chico guapo, del otro lado veo a mi amigo Leonel coqueteando con una perfecta pelirroja.

No se me da algo de incomodidad verlo tan cercas de esa mujer, pero él solo es mi amigo.

Noto que me ve, no sé en su mirada ahí algo diferente porque me mira así a la mejor está tomado.

Escuche que empezó una linda canción. Me levanto de la silla y me dirijo a la pista donde hay muchas personas bailando.

No soy tan aventada a bailar, pero es el efecto del alcohol me motiva.

Comienzo a moverme, toco mi cuerpo muy sensual con mis manos, muevo mi cabello, se siente tan bien bailar.

Levanto mi cabeza, noto arriba en la zona VIP en el balcón, un hombre que me mira muy detenidamente, yo le sonrió y sigo moviéndome muy sensual.

Cierro mis ojos, me dejo llevar por la música, vuelvo abrir mis ojos, busco a ese hombre y no lo veo en ninguna parte.

-¿Hola hermosa, puedo bailar contigo? -escucho una voz masculina en mi espalda, pero había algo en esa voz que se me hacía familiar.

Me di la vuelta para ver a ese hombre que ya hacía a mis espaldas.

Al darme cuenta mis ojos toparon con su pecho, levante mi vista para ver a ese hombre que calculando mide un metro ochenta, piel entre medio morena, blanco, cabello castaño, su hermoso rostro cuadrado y esos hermosos labios. Es totalmente un Dios griego.

Pero esa quijada ya la había visto en algún lugar.

-¿Disculpa nos conocemos? Creo que te he mirado en algún sitio -lo miraba para recordar donde lo había visto, no recuerdo donde, pero dentro de mí sabía que conocía a ese hombre.

-Claro que nos conocemos deja recordarte donde....

En cuanto término de hablar me tomo de la cintura sin aviso y me acerco a su cuerpo. Me beso salvajemente, no sabía por qué no me moví ni hice ningún movimiento para apartarlo de lo contrario, intenté seguirle el ritmo del beso, pero yo no sé besar.

Comencé a sentir por su fina camisa su pecho bien esculpido, eso hizo que mis pezones se volvieran duros.

Él me seguía besando ferozmente, nos separamos por falta de aire. Se apartó de mí, me vio a los ojos y se me acercó al oído.

-Me recuerdas, soy el hombre con antifaz que te beso hace dos años -me dijo en susurro en mi oído.

En cuanto escuche eso, toda la sangre que tenía se me fue a los pies. Sentí que hasta el efecto del alcohol se me iba del cuerpo.

Me liberé de su agarre, lo empujé con ambas manos en su pecho, me soltó y pude ver sus hermosos ojos que sentía que me desnudaban.

Sin decir nada me marché de ahí, corrí hacia el baño u me encerré.

-No puede ser como me encontró ese hombre -temblaba del miedo que sentía, tenía que decirle a mi padre. Mierda olvidé mi teléfono.

No sabía qué hacer, estoy encerrada en el baño que hago. Después de unos minutos de pensar abrí lentamente la puerta del baño, no mire a ese hombre.

Salí corriendo de ahí, al tomar una esquina para dirigirme a la barra del club me topo con mi amigo Leonel.

-¿Hola hermosa, dónde estabas? -note que mi amigo estaba algo tomado.

-Necesito mi teléfono Leonel -mi voz tenía algo de desesperación.

Pero Leonel no me dejo ir todo lo contrario, me pego contra la pared, puso un brazo recargándose en la pared y me sentí totalmente acorralada.

-Anabela, me gustas -dijo Leonel en su típico tono de ligue.

-Leonel no es el momento para esto -mi voz era de enojo y desesperación.

-¿Quiero que me beses Anabela? -Leonel se comenzó acercar a mí.

-No, Leonel, escúchame, no quiero -lo intento alejar de mí, pero él cada vez que se acercaba más y más a mí.

Leonel no me escucho, me beso a la fuerza, yo no le correspondí a su beso, intento alejarme de él, pero no tengo éxito, cierro mis ojos, siento que me falta el aire y comienzo a sentir la mano de Leonel subiendo por mi pierna está tan cercas de mi parte.

Sin previo aviso siento que alguien aleja a Leonel de mí, abrió mis ojos y veo que alguien lleva a Leonel arrastrando.

Corro detrás de ellos, esa persona lleva a Leonel hacia la salida trasera del callejón, veo como lo avienta en el piso, se abalanza encima de él y lo comienza a golpear.

Me quedo en estado de shock, comienzo a ver qué de la cara de mi amigo sale sangre. Debo de hacer algo, me acerco a ese hombre y lo tomo de los hombros.

-¡Déjalo lo vas a matar! -mi voz tiembla de susto.

El hombre rápidamente suelto a Leonel, lo deja en el piso, se levanta y se voltea contra mí.

"No puede ser" es el hombre misterioso.

Se me acerca y comienzo a retroceder hasta quedar mi espalda contra la pared.

-¿Te importa ese hombre? -gruñe de enojo y señala a mi amigo Leonel que ya hace tirado en el piso gimiendo de dolor.

-Es mi amigo -es lo único que sé me ocurre decir.

-Si quieres que lo deje vivo tendrás que darme algo -me dice con una voz fría. Lo volteo a ver a los ojos.

-¿Qué quieres? -ninguno separaba la vista del otro.

-¿Quiero que me beses? Y en los labios -él se me quedó mirando y noté cómo sonreía descaradamente.

No tengo opción, tengo que hacerlo, me comencé acercar noto que su mirada de él se posa en mis labios.

Se agacha un poco, nos besamos, siento como me besa tan salvajemente y como queriéndome comer.

Paso mis brazos alrededor de su cuello. Él me carga, mis piernas están alrededor de su cintura y siento como sus manos aprietan mis glúteos.

Siento algo extraño y duro presionándose cercas de mi pierna. "Que es eso"

Comienzo a entrar en pánico. Debo de hacer algo para que se separe de mí.

-Me... estás... ahogando -digo entre medias palabras porque no me deja ni respirar.

Se separa de mí, me mira muy detenidamente.

-Tu amigo vivirá por ahora, pero nadie toca lo que es mío -dice y noto que sus pupilas están dilatadas-. Pero tú vendrás conmigo.

-¡QUE! Yo no iré a ningún lado -siento como me abraza fuertemente para no liberarme.

Comienza a caminar, yo lo golpeo con mis puños en la espalda y brazos, pero sin éxito.

Me mete a un auto, entra conmigo e intento abrir la puerta, pero todo está cerrado.

Siento que alguien me tapa la nariz, la boca con un pañuelo y con mis manos quiero quitar su mano de él, pero no puedo.

Comienzo a ver todo oscuro y cierro mis ojos totalmente.

Capítulo 3 Serás mía

POV Dante

Estoy echo una furia, de tan solo pensar como ese hombre tocaba a mi mujer me dan ganas de ir y matarlo.

-¿Cuéntame como fue tu encuentro con tu niña? -pregunta Mateo sacándome de mis pensamientos.

-Pues, no del todo bien, la busque por 2 años, cuando la encuentro me rechaza, verla que otro hombre la estaba besando y tocando, estoy muy enojado -le digo.

-Pues que esperabas, tú eres un viejo de 29 años con una joven de 20, pues no la cagues -me dice con su típica voz de sabelotodo.

-¡No soy un viejo! Cualquier mujer moriría por estar a mi lado, lo tengo todo dinero, soy guapo y tengo poder -lo digo con una voz de seguridad.

-Pues has dicho cualquiera menos esa niña -dice mi amigo, casi burlándose de mi.

-Es un puto dolor de cabeza -le digo a mi amigo con un tono de frustración.

-Ya muero por conocer a esa niña, me comienza a caer bien -dice mi mejor Mateo, en tono de burla.

-Jajaja, crees que te la voy a presentar, conozco tu fama de mujeriego -le digo en tono de enojo y burla.

-¿No la compartirás conmigo? -dice en tono de burla.

Me levanto de mi silla y le señalo con el dedo.

-A Ella no, Ella es Mia -gruñó de enojo.

El nunca tocará a mi niña ella es mía.

-Jajaja tuya, no lo creo -se burla de mi.

-Solo porque eres mi amigo, si no te mataba ahora mismo -le digo completamente enojado.

Álvaro entra a mi despacho antes de que intente matar a Mateo.

-Señor me informan que la joven Anabela despertó -me dice Álvaro.

-Ya era hora -digo y me acerco a la puerta.

POV Anabela

Comienzo abrir mis ojos no sé dónde estoy. Estoy acostada en una cama, veo a mi alrededor y comienzo a recordar lo qué pasó.

-Ese hijo de... me secuestró -digo molesta y me levanto de la cama.

Suspiro de alivio al ver que sigo con la misma ropa, solo mis zapatos están a un lado de la cama, los tomo y me los pongo.

Me acerco a la ventana y muevo la gran cortina oscura. Los rayos del sol entrar, me empañan un poco la vista pero mis ojos se comienzan acostumbrar a la luz.

Veo por la ventana, noto un gran jardín enorme a lo lejos veo qué hay una tipo muralla levantada alrededor de la casa.

-Mierda esto es una puta fortaleza -maldigo.

Cerré la cortina y me acerqué a la puerta. Ruego porque no esté cerrada, tomo el picaporte y este da vuelta "Gracias" le doy las gracias a quien sea que me esté ayudando.

Abrí un poco la puerta, saqué mi cabeza para ver hacía el corredor y volteé para los dos lados no hay nadie. Salgo cierro la puerta y comienzo a caminar hacia un lado.

No sé si voy en la dirección correcta. Esta casa es enorme. Sigo caminando veo unas escaleras, bajo corriendo y no hay nadie esta es mi oportunidad.

-¿A donde vas? -escucho a mis espaldas la voz de ese hombre.

Me doy la vuelta, veo a ese hombre, en cuanto lo veo me enojo y me acerco a él con intención de golpearlo.

Pero cuando estoy cercas de él me toma las manos e intento que me suelte.

-Déjame salir -le dije enojada. Moviéndo mis manos intentando que me suelte, pero no lo hace.

-Tú eres mía, no sabes cuánto tiempo te busque y no te dejare ir -gruño el, en sus ojos tenía una mirada fría posada en mi.

-¿Que quieres de mi? -digo muy enojada quiero golpear a esta hombre tan posesivo y arrogante.

En un movimiento rápido me toma por la cintura, me acerca a su cuerpo y sus labios están en mi oído.

-Quiero que seas mía, quiero hacerte todas las cosas sucias que me pasan por la cabeza y arrancarte ese estupido vestido que hace que se te vea todo -susurro en mi oído y sentí como un escalofrío recorría mi espalda.

Sentí en mi vientre algo duro, en mi mente decía "eso es su parte apoco así se siente" comencé a entrar en pánico por el miedo de sentir su miembro.

Me solté de su agarre, lo mire a los ojos y su mirada cambio totalmente por una mirada depredadora.

-Eres un imbecil pervertido, deja decirte lo mismo que te dice hace dos años nunca me tendrás -le dije decidida y sin miedo. No debo mostrar miedo ante este hombre.

-¡Seras mía así sea lo ultimo que haga! -gruñe enojado lo note porque apretaba su quijada.

Su mirada cambio totalmente a una mirada fría y sanguinaria.

-¡NUNCA! -le conteste en el mismo tono. Pronto vendrán por mi espero y estes preparado.

-Jajaja. No me hagas reír. Déjame decirte algo ni tu padre ni tu hermano vendran por ti -soltó eso de golpe sentí como mi alma escapaba de mi cuerpo como sabe de mi padre y de mi hermano.

-¿Como sabes que no vendrán por mi? -mi voz se calma un poco.

-Llevas un día dormida, debo de decir que me pase con el sedante, le pague al barman para que le echara a tu bebida. En el tiempo que llevas dormida hablé con tu padre y tu hermano ellos me deben algo asi que ellos quisieron pagarme con lo que fuera pero yo no sabía de ti hasta hace poco y te tome a ti como pago -me dijo todo de golpe yo me quede en estado de shock.

-Eso es mentira mi padre no me abandonaría así de fácil -en mis ojos empezaban a salir lágrimas.

-Pues es verdad preciosa, tu padre es un hombre de palabra y sabe que no ganaría una guerra contra mi -dijo con su voz de arrogante que tiene.

-Eres un mentirosos, un hijo de perra -gruñí enojada y me volví acercar a él para golpearlo.

Cuando estuve cercas de él sin aviso me tomo de mis brazos y en un movimiento rápido me pego contra la pared de cara y se me acerca al oído.

-Me vale una mierda si me crees, pero te digo que odio la desobediencia espero y te comportes -me lo decía al oído en un tono pasivo abresivo.

Comencé a sentir como una de sus manos tocaba uno de mis pechos y lo apretaba. Su mano comenzaba a bajar por mi estómago hasta llegar, tocar mi pierna y comenzar acariciar mi pierna.

-Señor lo que pido ya llego necesita verlo -escucho otra voz que no supe ¿quien era?

Sin mas dejo de tocarme y me soltó.

-Espero y te comportes, vete y quítate ese vestido no quiero que nadie te vea - se fue sin decir más.

Regrese por las escaleras corriendo rápidamente entre a la habitación en la que estaba y cerré la puerta con seguro.

Me acuesto en la cama y me hago un ovillo abrazando mis piernas. Mire por la gran ventana como el sol se comenzaba a ocultar.

Escuchaba que al otro lado de la puerta se escucha pasos. Escucho como alguien intenta abrir la puerta.

-¡ABRE LA PUTA PUERTA AHORA MISMO! -escuche la voz de ese hombre gritando enojado.

Lo ignoré por completo, no le contesté, el continuo pateando la puerta y a tocarla con golpes fuertes.

Se oía cómo se marchaba pero regreso, introdujo la llave y la puerta se abrió de un portazo.

Se acercó hasta donde estaba y de reojo noté como me miraba molesto.

-¿Porque carajos no abriste la puerta? -noto que me mira muy enojado.

-¿Dime porque tengo que abrirla tú no eres mi dueño? -le solté de golpe.

Me tomo de las manos, me levanto de la cama haciendo que me arrodillara y lo mirara a los ojos.

-Entiende, tú eres mis y en esta casa se hace lo que yo diga -bufa de enojo.

Nos quedamos un momento mirándonos, en mi mente me digo a mi misma que no debo de demostrar miedo ante el.

Noté como su mirada bajaba, vio como mi vestido por la posición en la que me tenía se subió unos centímetros más arriba antes de llegar a mi parte y sin más me volvio a besar a la fuerza.

No correspondí a su beso no lo voy hacer. Me soltó y me vio mucho más enojado.

-Quítate ese vestido o no responderé por mis actos y te espere para cenar -me soltó y me aventó en la cama.

-Entiende no cenaré con un hombre como tú -le dice en un noto de desafío el solo me vio.

-No me desafíes, que te quede claro algo hombre como yo tenemos las cosas por las buenas o por las malas ¿elige cuál quiera de más dos? -nada más nos miramos -Te espero en 20 minutos si no estás lista vendré por ti

Se fue cerrando la puerta de golpe. Me levante de la cama, me acerque al armario y escogí un lindo vestido floral sencillo.

Baje y un señor mayor de edad me guió a donde estaba.

Entre al gran comedor y el solo me vio. Me senté a su lado y durante toda la cena no dijimos ninguna palabra.

Terminando la cena volví a la habitación me puse un camisón para dormir, me dirigí a la cama, me acosté y me quede dormida.

En un momento de la noche sentí algo clavado en mi trasero, con mi mano derecha toque, sentí el cuerpo de alguien asustada me levante, encendí la luz y mire hacia la cama.

Esta ese hombre acostado a un lado de mi semidesnudo noté su gran pecho, un enorme tatuaje en el lado izquierdo del pecho creo que es un patrón de formas, noté que está bien esculpido y solo lleva unos bóxers, y se notaba su enorme ereccion.

En mi cabeza pensaba "Este hombre es una total perfección, es un dios" "Está muy grande es normal que este esa parte así de grande" no se porque pienso en eso.

-Apaga la puta luz, acuéstate y duérmete -gruñe con los ojos medió cerrados.

-¿Que cojones estás haciendo ahí y además desnudó? -le grite molesta y abrió los ojos.

-No estoy desnudo, pero si lo quieres -me soltó eso y se quitó los bóxers en su totalidad.

Yo me quede en estado de shock, pero mi vista bajo, noté la magnitud y el grosor de esa cosa.

"Esa cosa es muy grande" pensé en mi cabeza.

-¿Quieres tocarlo? -me dijo en un tono sexy.

-Claro que no, lárgate de mi cuarto como se que te llames -desvíe mi mirada para no ver esa cosa.

-Mi nombre es Dante Ferrara -dijo eso, se levantó de la cama acercándose a mi, mirándome hacia abajo porque yo soy mucho más pequeña mi cabeza le lleva a su pecho.

-Entonces Dante Ferrara lárgate de mi habitación -lo mire a los ojos desafiandolo.

-¿Y si no me voy que pasara? -me contesto desafiandome.

-Entonces yo me largo -sin mas paso a un lado de él.

Cuando estaba a punto de llegar a la puerta. Me carga en su hombro como costal de papas, me avienta en la cama y el encima de mi.

Puso mis manos encima de mi cabeza y me vio a los ojos.

-No entiendes entre más me desafíes más te deseo -me dice con voz senxual.

No le dije nada, el comenzó con una mano a tocar mi pierna, subía y subía hasta llegar a mi parte, comenzó a besar mi cuello.

Comencé a sentir como apartaba mis bragas e introducía un dedo en mi, siguio besándome el cuello y con su mano tocando mi parte.

No sé qué es lo que siento, esto es nuevo para mi.

Después de un momento de caricias no se pero me comienza a gustar, siento mi entrepierna mojada que es esto.

¿Porque estoy mojada......?

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