Sinopsis
Algo en su aura no me cerraba, me daba mala espina pero no sabía porque. Era un chico precioso pero se notaba que sus ojos escondían un gran secreto y cuando la gente esconde secretos me gusta averiguarlos, esa gente se convierte en un reto para mí.
No me defino con ser heterosexual pero tampoco pansexual, yo voy más por el grupo sanguíneo, no me importa el sexo, la edad o los linajes, solo la sangre.
Soy Tamara tengo 21 años ¿Hace cuánto tengo 21 años? Y es un poco complicado pero más o menos 50 años, aún soy muy joven, una de las vampiros más joven que conozco ya que todos siempre pasan los 100 años.
Soy un alma solitaria, siempre viajo sola y me quedo en lugares con familias pagas que se hacen pasar por mis parientes por una buena lana.
Yo era de argentina pero ahora soy del mundo o el mundo es mío, como lo quieras ver está bien.
No pasó más de 3 o 4 años en el mismo lugar, aunque parezco más chica llega un punto en el que me aburren los lugares y las sangres interesantes se acaban, también está la cuestión de que no te ven envejecer, recuerdo el viejo Arnold, estuvo años investigando me A mi y a mi difunto amigo, observando nos de cerca y cuando nos iba a delatar tomamos hasta la última gota de sangre que tenía su viejo cuerpo.
En fin, después de mi transformación no había vuelto a pisar mi país por una orden del jefe, debía a esperar que todos murieran pero aun no todos lo estaban y me tocaba vivir ahí un tiempo pero no en mi provincia, en una provincia vecina muy cerca de mi tierra natal.
Capitulo 1
Mire el cenicero lleno de colillas de cigarrillo, latas de cerveza por doquier y ropa sucia tirada por todos lados, me dio asco oler tantas cosas que no sabia de donde provenían, me acerque a la habitación y ahí estaba el con otra chica en su cama, sonreí con gusto. había tratado por algunos días de no clavarle los dientes porque era medico pero su sangre y sus pecados me llamaban tanto la atención, porque hay dos cosas buenas en la sangre, muchos pecados o sangre pura, y este imbécil déjenme decirles que salvaba muchas vidas pero era un acosador y violador nato de menores porque si, aunque ellas querían siguen siendo menores.
Toque los pies de la chica y puse el dedo índice en mi boca, ella asustada pensando que era tal vez la novia agarro sus cosas y se largo dejándome tranquila con la escoria.
Me subí a la cama y empecé a acariciar su espalda, el se removió y rio levemente.
-Te despertaste perrita y veo que estas calentita - cuando se dio vuelta yo sonreí y el se asusto cayendo hacia atrás, su espalda golpeo parte de la mesa de noche para luego terminar en el suelo - ¿Quién eres tu? ¿Dónde esta Katrina?-
-¿La morena? - lo mire seriamente - se fue, dijo que tenias el pene gelatinoso pero me dejo entrar, un placer, soy tu castigador - sonreí y me abalancé a el, los primero segundos grito y se defendió pero luego de un punto su cuerpo se volvió débil hasta que no quedaba nada de sangre en el, estaba pálido y consumido, sonreí y con un mano le desgarre el cuello para que no se viera la mordida y el pedazo de carne me lo comí de a poco mientras caminaba por su departamento. encontré 5 mil en una caja en el armario y sonreí. no había mucho que sacar pero cuando me vi al espejo sonreí, de mi boca caía sangre que llegaba a mi escote, agarre un trapo y me limpie con agua agarre una camisa de su armario y me la puse encima.
Salí por la puerta como si nada pasara para seguir con mi espectacular vida pero esto no siempre fue así, déjenme contarles la historia completa.
28 de noviembre de 1955 nació una niña llamada Tamara nievas, en la cuidad de buenos aires, argentina. mi familia era pobre y vivíamos en una villa de mala muerte. Cuando fui creciendo mi mama seguia teniendo niños como si pudiera alimentarlos, por suerte papa siempre nos traía comida ya que estaban separados, por el nunca nos falto la comida, a pesar que era padre de mi que era la mas grande y de mi hermano continuo el alimentaba a los otros 5 de mama.
Siempre fui una chica un poco marginada ya que era muy pobre y no vestía de la mejor forma, por suerte nunca me afecto demasiado, aunque a mi hermano si, el cuando cumplió los 16 años se suicido dejándome con un gran vacío en mi corazon, yo ya tenia trabajo y había empezado a mejorar un poco mi vida aunque mantenía la casa y a mis hermanos, Erik mi único hermano por parte de mis dos padres termino colgándose de la reja de la ventana del baño para acabar con su miserable vida. los años pasaron y yo me sumí en una depresión muy grande, perdí mi trabajo y el país no estaba muy bien, no había muchos trabajos para mujeres, mi papa se había casado y me ayudaba pero ya no como antes. mi mama había tenido 3 niños mas y el mas pequeño de 3 meses falleció por muerte súbita.
El día de mi nacimiento pero 21 años después decidí terminar con mi vida de mierda, destinada a acabar como mi madre, manteniendo a niños que no eran míos toda la vida. iba caminando por las vías del tren hasta llegar a el puente que al menos tenia 10 metros de alto, respire profundo y lo pensé dos veces antes de acercarme mas.
-Sabes que serias muy útil para mi - hablo alguien atrás de mi y rápido gire mi cabeza, un hombre alto de tez blanca y vestimenta negra - se nota que eres un diamante en bruto preciosa y no dejare que tengas este final
-¿Quién eres? déjame en paz - hable con mi voz temblorosa por miedo a el.
-Te he venido observando por un largo tiempo y me agradaría ofrecerte una mejor vida, llena de lujos y eternidad - hablo el con un tono frio y calculador - ten, toma esto y tendrás una vida plena el resto de tus días - me sonrió y me paso un frasco un un liquido negro - lo haría yo pero hueles muy bien, no podría resistirme.
Dude en agarrarlo pero estire la mano y lo tome, me di vuelta para mirar hacia abajo, cuando volví a girar ya no estaba mas, mire hacia los dos lados de las vías pero nadie estaba por ningún lado. mire el frasco y lo dude un poco, me pase de vuelta a la zona segura y me senté en el borde de las vías, mire el pequeño frasco y me largue a llorar como hacia mucho no lo hacia.
Luego de estar un rato ahí sentada rogando porque un rayo me caiga encima pero eso no iba a pasar, las nubes que avecinaban una gran tormenta desaparecieron dejando ver a el sol y todo su resplandor.
Llegue a mi casa a eso de las 9 de la noche y me encontré a mis hermanitos sentados en la vereda, todos sucios y sin comer, los mire y ellos lloraron, les di un abrazo y luego me levante, entre a la pequeña y precaria casa que teníamos y vi a mama con unas jeringas, ida de drogada, porque si, ahora se drogaba por la perdida de mi hermanito pequeño, la única plata que podía llegar a ingresar se la gastaba en droga sin importarle que mis hermanos pasaran hambre. me agarro tanta rabia que la tire al suelo y abrió un poco los ojos, al verme me sonrió como si fuera su persona favorita en el mundo y odiaba cuando hacia eso.
Le di una bofetada para luego darle otra y otra mas, ella estaba tan dopada que no hacia nada por cubrirse la cara y eso me daba mas bronca, empecé a pegarle trompadas con mucha furia mientras recordaba todos las malas cosas que pasamos por su irresponsabilidad, no se si yo gritaba o si ella lo hacia pero unos vecinos me separaron de ella que tenia toda la cara ensangrentada.
Hija de puta - grite - tu hijos tienen hambre y tu drogándote - le tire con lo que podía mientras me tironeaban hacia afuera.
Agarre a los niños con fuerza y los lleve caminando por toda la villa, hicimos dedo pero nadie nos alzo ya que éramos muchos, los niños no daban mas y yo tampoco, con lo poco que tenia en los bolsillos tomamos un taxi y por suerte llegamos a la casa de mi papa y me sobraron unas monedas, al verme negó con la cabeza, adivinando mas o menos lo que pasaba, por suerte Susan su esposa era muy buena y no tenia hijos porque no podía asique a mi me adoraba.
-¿Qué paso? - me pregunto preocupado cuando Susan se llevo a los niños a darles una tasa de leche y pan para acostarlos a dormir.
-Estuve a punto de hacer lo que hizo Erick hoy -dije mirando la mesa pero pude ver su reacción, de terror al perderme-. Estoy cansada papa, cuando me arrepentí volví a casa y encontré a los niños hambrientos mientras ella estaba casi desmayada adentro de tanta droga, ha vendido hasta los zapatos de los niños.
-Siento mucho que tengas que pasar por esto hija, perdón por no haberte traído conmigo hace mucho - hablo el dolido-. Sabes que no ha sido fácil desde que perdí el trabajo, el sueldo de Susan apenas alcanza.
-Lose papa y no quiero ser un estorbo con los niños para ti, ahora iré a buscar una plata que tenia guardada en casa, va a servir para comer unos días y buscare una casa para limpiar o algo pero por favor no nos dejes en la calle, no quiero que vuelvan a esa casa del demonio - dije llorando.
-Pueden quedarse el tiempo que necesiten preciosa -hablo Susan-. Ya se durmieron, estaban muy cansados, nosotras podemos dormir en el sofá tami
-Nono, ustedes duerman ahí, yo me buscare una almohada y dormiré en en suelo de la habitación -hable y ellos asintieron sabiendo que no me haría cambiar de parecer.
Cuando me tire al suelo sentí algo que me molestaba en el bolsillo, era el pequeño frasco que ese extraño hombre me dio, suspire y me volví a levantar de el suelo, subí las escaleras con cuidado y salí a la terraza, el cielo estaba estrellado pero la noche estaba fría, me senté al borde de la casa y ahí me quede pensando en todo mientras miraba el frasco, tratando de adivinar que seria lo que tenia dentro.
-Veo que tienes curiosidad -me dijo esa voz que me hizo saltar de el susto haciendo que casi me caiga.
-¿Como? -pregunte y el negó.
-No necesitas preguntar cosas que no te ayuden en nada -hablo y se sentó a mi lado-. ¿Quieres saber que hay dentro? -asentí y el sonrió a gusto-- Mi veneno-
-¿Tu tu veneno? -dije tartamudeando-. ¿Qué eres?
-Soy varias cosas, tengo diferentes nombres, abominación, murciélago, chupa sangre pero el mas conocido es vampiro -sonrió mostrando sus blancos colmillos-. Si quieres una mejor vida y decides hacerlo debes alejarte de las personas que quieres, les puedes hacer daño -mi dio un sobre de dinero-. Ten, es dinero para que le dejes a tu papa para que alimente a tus hermanos hasta que puedas mandarle mas -se levanto de mi lado y empezó a caminar-. Espero verte pronto preciosa.
Me quede estupefacta en mi lugar con lo que acababa de decir este tipo que daba escalofríos, abrí el sobre y había muchos billetes dentro de el, tantos que nunca había visto tantos en mi vida y menos en mi mano.
Con miedo recuerdo que volví a meterme en la casa hasta que por fin lo decidí, quería estar muerta y si me tomaba ese liquido negro lo estaría pero tal vez con una vida mejor. le escribí una carta que no explicaba mucho pero si decía cuanto los amaba, prometiendo enviar dinero todos los meses mientras trabajaba en España.
Antes de que amaneciera salí de la casa con lo único que tenia de mi propiedad, 75 centavos y el pequeño frasco.
Suspire y entre a un mercado, pedí una etiqueta de pucho y un vodka el cual tome puro y caliente, no me emborracho pero se siente bien la sensación de quemazón en mi garganta. sonreí al ver unos chicos que corrían para alcanzar a unas chicas que iban borrachas casi sin poder caminar, sus pecados me mostraban las veces que se aprovecharon de chicas así, las veces que ellos mismos las emborrachaban, olí su sangre a lo lejos y fue instintivo que mis colmillos salieran a relucir, de dos movimientos mis colmillos están clavados en el cuello de uno mientras que mi mano asfixia a el otro, las chicas no se dieron cuenta y siguieron caminando, cuando termine con los dos pase mi mano por el mentón limpiándome la sangre que se había escurrido, acomode mi chaqueta y seguí caminando por la calle hasta que sentí una presencia cerca de mi, era el.
-Gasper -hable y el apareció delante mío de repente, yo sonreí ya que hace muchos años deje de temerle-. Deja de observarme.
-Hola pequeña -sonrió el-. Se que debes irte pronto de aquí, encontré un nuevo lugar en tu país pero no en tu provincia, tenias hermanos pequeños -hablo el y me paso un papel escrito, unos pasajes de avión y mis documentos.
-Tamara Velásquez -sonreí-. Creí que ya me había llamado así en marruecos.
-Si lo hiciste pero no creo que nadie te recuerde -sonrió gracioso-. Se que aunque lo niegues puede afectarte volver a tu cuidad natal, debes tener cuidado y no excederte con las muertes, no te excedas.
-Esta bien - sonreí - cualquier cosa te llamo dándote de ofrenda un virgen.
-Lo que mas me gusta pequeña, te veo pronto -sonreí mientras me removía el pelo aun sabiendo que odiaba eso.
Yo fui la única mortal transformada por el veneno de Gasper ya que el era un cazador nato y no le gustaba compartir poderes con nadie porque si, el era uno de los vampiros mas viejos y con varios poderes además de ser inmortal y bellísimo, porque si lo era, tenia alrededor de 38 años pero como 450 años vividos con esa edad, el poco poder que me heredo a mi fue que puedo escuchar las mentes de las personas recitando sus pecados haciendo que comer me sea mas fácil. también podía escuchar las cosas buenas que hacían haciendo que a veces me sintiera un poco culpable.
Gasper tenia un clan grandísimo detrás de el que se refugiaban en los estados unidos y aunque estuve un tiempo con ellos lo estructurado no va conmigo, cada vez que debo mudarme el viene a mi y trata de conversarme para que me vaya con el pero esta vez no lo hizo y eso me dejo bastante sorprendida pero me imagino que es porque vuelvo a mi país cosa que quería hacer hace mucho.
La ultima vez que vi a mis hermanos fue cuando les dio un beso en la frente antes de irme, a papa también, le deje la carta y el sobre de dinero a su lado, le di un pequeño abrazo para que no se despierte y luego me fui lejos de ahí.
Cuando probé una gota de lo que había en el frasco no sentí nada asique me lo bebi de un sorbo, a los minutos empecé a sentir un cosquilleo en todo el cuerpo que luego se convirtió en quemazón, sentía que me prendía fuego por dentro y cuando el dolor era tan intenso sentí que que poco a poco mi respiración se iba disminuyendo al sentir como mi garganta se cerraba, el latido de mi corazon se fue apagando haciéndome sentir un dolor inigualable que poco a poco sentí como iba muriendo poco a poco hasta que mis ojos se cerraron y no sentí mas.
Cuando volví a abrir los ojos la luz de la luna me iluminaba y todo dolor que sentía desapareció, lo primero que llamo si atención es que no necesitaba respirar para no morir, fue raro acostumbrarme a eso. cuando me pare vi mis manos pálidas al igual que mis brazos, sentía el frio de mi cuerpo, sentía los huesos congelados, podía oler cosas que no me imaginaba que podía hacerlo, los ruidos de a Kilómetros también los sentía, hasta que olí a una persona cerca y me caí hacia atrás mientras me retorcía de dolor.
-Tienes hambre y sed -hablo el hombre de negro que apareció delante mío- Debes alimentarte, ve y agarra a esa persona y toma su sangre.
-No -dolía hasta hablar y mi cabeza se doblo hacia atrás-. Puedo.
El hombre que me había hablado mas que cualquier otro humano en mis últimos días desapareció y volvió a aparecer con una persona arrodillada delante de el, me la tiro al frente de mi y aunque mi fuerza de voluntad decía que no mis colmillos se estaban por salir de mi boca y cuando se los clave la sensación que tuve fue única e inigualable, sentí como si mariposas se fueran adentrando por mis venas y viajaran por todo mi cuerpo dándome placeres máximos y saciándome completamente el dolor que recién tenia, cuando ya nada salía del cuerpo de la persona que estaba tirada en el suelo pase mi brazo por la boca limpiándome los restos de sangre mirando con fascinación la escena, unos aplausos me sacaron de mi viaje de placer.
-Mi nombre es Gasper querida y déjame decirte que eh visto pocos de los nuestros disfrutar así un poco de sangre -me tomo del mentón-. Fascinante.
Me dio la mano que tome para pararme que aunque no necesitaba ayuda la tome en forma de respeto, el me llevo caminando hasta un lujoso auto el cual nos llevo directo a el aeropuerto , viajando directamente a estados unidos, la casa de Gasper era un castillo en el medio del bosque en un terreno grandísimo, el lugar estaba lleno de gente como Gasper o como yo también.
Allí me enseñaron a tener modales y auto control con mi sed de sangre, a actuar como era antes y que los humanos no se den cuenta de los pequeños detalles que nos hacen diferentes. no brillamos en el sol ni tampoco nos escondemos, si no irrita un poco la piel pero mas que eso nada, por eso siempre ando con protector solar y gafas de sol. solo estuve tres meses ahí y cuando me sentí lista me fui a viajar por el mundo ya que no quería vivir con un clan frio manipulador y calculador aunque Gasper siempre me dejaba hacer lo que quisiera generando que todos me miraran con un poco de celos ya que era su protegida al ser vampira por su poderoso veneno.
Las aventuras y lugares que eh conocido han sido genial, conocí muchísima gente que me zaceo de diferentes maneras, cuando pude manejar y entender el poder que tenia, el de escuchar los pecados y virtudes de los demás pude elegir a mis victimas pero a veces me gustaba relacionarme con ellas, hacerme amiga o novia o lo que fuere para crear un vinculo para que cuándo chupara su sangré se sintiera aun mas deleitable y perfecto.
Gasper amaba el cinismo que tenia a veces a pesar de no pertenecer a un clan y ser solitaria, siempre los solitarios son los que aman la vida humana y la respetan mucho, yo también amo a los humanos pero amo mas su sangre.
Me eh encontrado con muchos vampiros en el camino los cuales se han querido propasar e intimidarme pero solo con mostrar la marca que llevaba mi brazo me pedían disculpas y rogaban por piedad. tenia el signo de la estrella de 7 puntas, era el distintivo de el clan de Gasper además arriba de la estrella tenia una pequeña corona que quería decir convertida de el jefe asique aun mas temían cuando sabían que Gasper era mi padrino y yo su única convertida.
Gasper era el mas fuerte y mas rápido, era tan rápido que parecía que se teletransportaba de un lado al otro, yo también era rápida y fuerte pero nada comparado con el. odiaba los aviones pero debía subir a uno, Colombia solo estaba a 6 horas y algunos minutos de argentina asique el vuelo fue sencillo hasta que un olor apetitoso llego a mis fosas nasales y sonreí, sin mostrar mis dientes porque mis colmillos saldrían a relucir. cuando quedaba poco menos que una hora fui directo al baño de la tripulación, cerré la cortina detrás mío y saque una garra, destrabe la puerta y me metí al baño con el azafato que cuando me vio rápidamente se cubrió el pene.
-No puedes estar aquí -se puso nervioso y quiso salir.
-Pero quieres que este -sonreí seductoramente y mis ojos le llamaron la atención.
El no dijo nada, no era para nada un chico lindo pero era puro de alma y mente, mis colmillos me lastimaban los labios de tanto querer ocultarlos, me acerque a su boca y mi lengua paso por ellos haciendo que el se los muerda de deseo mientras miraba mis pechos que estaban a la vista.