No podía dejar de mirar las fotos de mí casamiento, ahí estaba feliz y en esas mismas imágenes veía amor era lo que me transmitían, en estos momentos desearía sentir lo que alguna vez sentí por Paul mí marido, siento que todo fue desvaneciéndose, que el cuento de hadas se terminó, nuestra vida de casados no era la misma se había vuelto rutinaria, solo nos veíamos para la cena, ya no compartíamos salidas juntos y la verdad que no me molestaba solo que no encontraba un motivo más para decir hasta aquí llegamos, no sé porque me costaba tanto intentar hablar con él sobre nuestra crisis, vamos que
él también se daba cuenta, solo el sexo era lo único que manteníamos, aunque claro una vez por semana y si estoy con la regla es peor porque hay veces que no hacemos nada en todo el mes.
Hoy había empezado mi día con el pie izquierdo, estaba muy desanimada mi jefe Cristopher Collins el dueño de la revista para la que trabajo me dio un ultimátum de buscar una historia que venda ya que trabajo en la sección del corazón pero mí puesto es como asistente de "Cruella de vil" así llamada por mis compañeros, esa mujer era muy mala todo rechaza ninguna nota le gustaba y tenía suerte que Richard vendía mucho más que ella, solo que él ocupa el área teen, sino estaríamos en quiebra, nunca le gustaban las ideas que yo aportaba y vaya que eso me molestaba, por el simple hecho que a mí mail llegan miles de historias por día y debo leerlas, seleccionarlas y las que me parecen que están correctas editarlas y enviárselas en papel, simplemente me las recibe y las tira nunca llega a leerlas, o sea yo creo que si a mí me falta un buen polvo a ella le debe faltar un súper polvo porque su humor es insoportable. Había miles de notas que creí que eran aptas para ser pasadas al papel solo que Monserrat no las aprobó. Lo que ella publicaba era muy anticuada, no tocaba temas de la actualidad ni mucho menos en el ámbito sensual o erótico.
-Annie deberías hacerle una nota al jefe y exponerle lo sucedido con Cruella -me habla mi compañero y mejor amigo Scott.
-Si lo he pensado, pero y si ella me refuta y quedo yo como la mala de la película -miraba mi laptop encendida buscando nuevas ideas.
-¿Que dilema? Si por mí fuera la agarró de las greñas tesoro y la obligó a leer tus notas -mí amigo y sus ocurrencias.
-Créeme que ganas no me faltan, pero no puedo saber porque su negación, es nuestra sección, sino que pida otra área no sé -me cubro el rostro con ambas manos estaba frustrada y cansada.
-¡¡Si la de terror!! -nos reímos al unísono y las miradas de los demás compañeros caen sobre nosotros.
-¿Disculpa Simons a usted se le paga para trabajar? No para andar de chismosa con mi asistente -aparece la bruja de Monserrat.
-Hay querida no seas tan baja, todos saben que soy gay, no es necesario el lenguaje inclusivo conmigo -mi jefa lo mira con desprecio y vuelve a su oficina.
-Es una perra esa desgraciada -mí amigo se levanta de mí lado y me sonríe.
-¡Ha está le falta una buena cogida! Sino porque sería así tan amargada -nos reímos con mi amigo y se va a su cubículo.
Llega la tarde, hoy leí varios artículos en mí blog, dos me parecieron buenos, cumplen con los requisitos para su desarrollo, por fin había terminado solo me quedaba elegir una para que mi jefa se digne a leerlas y empezar la redacción.
Llegué a casa, pero antes había pasado por el mercado para comprar comida para Ágata mí gatita, me sentía frustrada como cada día al llegar a casa porque sabía que al entrar por esa puerta encontraría a Paul trabajando en su estudio o leyendo algún caso del bufete. Nunca paraba todo el día se la pasaba trabajando y no es que me molestara es su deber hacerlo, pero eso resultaba ser más interesante que yo y su actitud me hacía sentir inferior. Y al abrir la puerta estaba en el sillón rodeado de papeles, sobre un caso que estaba llevando a cabo.
-¡Buenas noches, Annie! Ya compré la cena, la dejé en el refrigerador -me señala la cocina.
-Sabes creo que algún día deberías empezar hacer tú la cena -pasó por frente suyo, me voy a mi habitación me doy un baño y pongo mi pijama, vuelvo a la cocina y él seguía ahí sentado.
-Sabes que eso de cocinar no se me da -sigo de largo sin responderle y preparó hamburguesas y arroz, no tenía ganas de hacer más nada, trabajaba todo el día, él también, pero salió tres horas antes que yo, mínimo podría hacer la cena. Nos sentamos a cenar en nuestro desayunador y le habló.
-¿Cómo te fue hoy?
-¿De verdad quieres que hablemos de trabajo Annie? -me observa y luego sigue comiendo.
-Bueno nunca lo hacemos, no veo el problema.
-Pues no me gusta hablar del trabajo en la cena.
-Sabes creo que solo estamos juntos porque nos acostumbramos a nuestra vida rutinaria -le suelto sin rodeos.
-Ha qué viene todo esto -me mira furioso.
-Acaso no lo notas, soy una pieza más de esta casa, hace mucho que no salimos que no hacemos nada como pareja -él se levanta de su lugar de acerca me deja un beso en la frente y me habla.
-Disculpa Annie no quise ser grosero, ¡buenas noches! -y se va dejándome ahí sin hablar sin decir nada solo un "lo siento" como si eso arreglara nuestros problemas, término de lavar la vajilla, acomodo un poco todo y me voy al sillón busco mi laptop y abro mi blog, debía encontrar una historia que venda algo que a las mujeres le llame la atención leer y de repente se me prendió la lamparita y escribo "orgasmos reales o fingidos" una vez subí mí encuesta a mí blog me llegaron miles de respuestas y había varias interesantes, que hasta me dieron risa algunas anécdotas. Termine bien tarde, pero estaba contenta por lo que había encontrado, apague todo y me fui a dormir feliz si bien no fue por sexo, pero tampoco se puede tener todo o sí.
A la mañana siguiente me levanté temprano como todos los días, tomo una ducha y luego preparo mi desayuno, Paul se había ido antes y me había dejado un mensaje diciendo que salía de la ciudad por tres días. Termino mí desayuno me cambio por una camisa blanca con un sweater rosa palo encima, un jean chupín negro y botitas texanas, mí cabello lo llevo suelto. Cojo mi cartera y mi portafolios, cierro todo con seguro y voy directo al bus que me lleva a la revista. Llego y me encuentro con mis compañeros que caminan de un lado a otro, hoy miércoles se entregan las notas en reunión con el jefe, demás editores y columnistas para desarrollar nuestras ideas y si sale todo bien se entregan para edición en papel.
-Cariño ¡Buen día! -Scott me toma por la cintura y deposita un beso en mi mejilla.
-¡Buen día!, parece que hoy amaneciste feliz -él levanta una ceja y luego sonríe.
-Pues verás que hoy es nuestro día de suerte.
-¿Nuestro? -nos señaló a ambos -¡Querrás decir tuyo!
-¡Obvio que nuestro! Mira consulte ayer con una astróloga -me muestra el mensaje de su celular -y me dijo que nuestros planetas están alineados, en la reunión saldrá todo bien confía en mí -me lanza un beso al aire.
-¡Eso espero corazón! Mira -Le muestro mi columna y él lo lee atento.
-Annie esto... ¡¡está buenísimo!! -Me lo devuelve con una gran sonrisa.
-Espero a Cristopher le guste.
-Hablando de eso, ¿Por qué crees que te lo pidió sin que Cruella supiera?
-Pues no lo sé cariño, también me resultó rara su propuesta -Seguimos en nuestras labores mientras se hace hora para la reunión en la sala de juntas, el reloj marca las 11.00 am y como cada semana me dirijo a la sala de juntas donde evaluamos las columnas y si son aprobadas se llevan a papel para salir a la venta. Nuestra revista sale cada 15 días y este viernes se realiza la edición para la nueva venta, estamos entrando en el mes del amor por lo que mi idea seguro les gustará. En la sala de juntas ya se encontraban mis compañeros, Scott y Scarlett que se encargan del área de espectáculos, su redactor Mathew, Alana junto a Richard del área teen dónde tocan temas de jóvenes y adolescentes, Edward y Augusto de deportes, Margarita del área de cocina, Carmen y Saúl de salud, Malena y Zac de entretenimientos y por último y no menos importante Monserrat y yo del área del corazón, sería algo así como historias de amor, pero yo solo era una pieza que no servía para nada solo transcribía lo que mi jefa me entregaba, nunca aceptaba mis ideas y eso me tenía un poco mal. Mis compañeros terminan de exponer sus columnas y es nuestro turno, Monserrat me acerca su borrador para leerlas me levanto y Cristopher me detiene.
-Annie siéntate, quiero que tú jefa sea quien se encargue de exponer su artículo, ¿Monserrat? -le hace una seña y ella asiente y continúa para exponer su trabajo. Una vez que termine es mi turno.
-Muy bien ahora Annie sigues tu -todos me miran sorprendidos.
-¿Y qué puede hacer ella si yo ya expuse mi columna? -escupe Cruella.
-¡Annie por favor! -Me da lugar el jefe, asiento y le entregó a cada editor una copia de mi artículo.
-Muy bien como todos ustedes leen, mi artículo se trata sobre... -soy interrumpida.
-Esto tiene que ser una broma verdad -Monserrat se levanta aventando mi propuesta al aire.
-¡¡Señora Reynolds le recuerdo que estamos en reunión!! Por favor Annalise ¡Continúe!
-Bien como les decía... -respiro profundo y continuo. -Me pareció una buena idea hablar sobre temas de sexualidad, en este caso de los "orgasmos fingidos", como todos saben nuestra revista apunta a diversos géneros y temas como por ejemplo el sexo, hablar de ello resulta un poco tabú para algunas personas, pero eso no quita que no sea de su interés y me pareció interesante poner experiencias de personas reales, los ejemplos que subraye fueron sacados de mí blog personal, el cual también ofrezco para publicarlos en nuestra revista, los cuales cuentan con el consentimiento de dichas personas -por suerte a Cristopher le gustó mí columna y la aprobó para salir en papel en la edición que sale este sábado y allí mismo también saldrá mí nombre Annalise Thompson, estaba súper feliz y antes de retirarme mi jefe me habla al igual que a Monserrat.
-Tomen asiento por favor -ambas ocupamos nuestros asientos.
-¡Muy bien! Espero sea rápido tengo cosas que hacer -escupe mi jefa a Cristopher.
-Okey seré breve... -Dirige su mirada a la mía y habla -felicitaciones Annie, ocuparas el área de la nueva sección como columnista -me quedo sin palabras no podía creer lo que escuchaba.
-Muchas gracias, Cristopher ¡Yo no sé qué decir!
-¡Te lo ganaste! Y con respecto a ti... -Dirige su mirada a Monserrat -creí que mejor trabajas sola sin ayuda, ya que por lo que vi en los videos de seguridad los escritos de tu asistente nunca los tomaste en cuenta -mi jefa lo interrumpe.
-Pero te volviste loco, ¿Esto es una broma verdad?
-Ninguna broma, al darme cuenta de tus actos, yo personalmente iba a tu cubo de basura y sacaba lo que Annie transcribió y gracias a ti la descubrí -la cara de Monserrat era de espanto.
-¡Pero...!
-Nada ahora si me disculpan tengo trabajo que hacer -la bruja sale echando humo por las orejas y yo me voy más que feliz.
-Es un ascenso ¡Hay que festejar! -Hablaba Alana.
-¡Obvio mi amor! Y será este viernes en el bar de siempre -miró a Scott quien asegura que vamos a ir.
-Me gustaría haber visto la cara de Cruella al escuchar al papi rico del jefe -se toca sus pechos Malena.
-¡Por dios amiga! Decídete o el jefe o Edward -acota Scarlett.
-Ya me decidí, solo que el jefe me pone ardiente, es tan sexual -Scott simula limpiarle la baba de su boca.
-Hay amiga ¿Hace cuánto no te atienden? -le dice Scott.
-¡Huy bastante amigo! No sabes lo necesitada que estoy y el estúpido de Edward que no cae en cuenta de mis encantos -cierra los ojos fingiendo dolor.
-Bueno pues apúrate, amiga no vaya a ser que tu amiga la cotorra se seque -le dice Alana y todos rompen en risa menos yo que estaba en una nube.
-¿Qué tanto piensas Annie? Pareciera que estás en otro lado -me habla Malena.
-¡He no! Si me parece bien el viernes -le doy una sonrisa fingida. Mientras terminamos de almorzar hablamos de todo un poco, somos un hermoso grupo de trabajo y amigos, son lo mejor que tengo en mi vida, sin ellos no sé qué sería de mí.
Por fin era viernes, esta noche se imprimían los ejemplares y tenía millones de nervios, me encontraba terminando de editar mi artículo modificando lo que Cristopher me remarcó de mí nota, tenía altas expectativas en cuanto a mí trabajo espero tener buena respuesta de los lectores y obtener una buena venta, término y envío todo a redacción cierro mi laptop y me dirijo a casa para cambiarme para esta noche, espero encontrar a Paul en casa y que se una a nuestro festejo aunque lo veo poco probable.
Al subir al bus mí teléfono empieza a vibrar e inmediatamente lo veo tenía varios mensajes de mí grupo de chat del trabajo.
Las chicas de Scott
Alana: chicas prepárense esta noche para perrear
Scott: mis chicas hoy las quiero bien perras
Malena: espero esta noche conseguir algo o me volveré monja
Scarlett: vamos que ni tú te la crees seguramente está noche ligas algún papacito
Yo: jajaja me hacen reír malditas perras
Scott: @Annie hasta que te dignas en aparecer mujer, dime qué ya estás lista para romperla.
Yo: estoy llegando a casa y más que lista para mover todo mi esqueleto en la pista.
Entro en mí departamento, voy a mí habitación y noto que Paul regreso, estaba su bolso de viaje sobre la cama pero no había rastro de él seguramente fue al bufete, me doy una ducha salgo me pongo mí lencería negra mis pantuflas y una bata, me acerco a mí tocador seco mí cabello y luego lo recojo en un moño, me maquillo los párpados de un negro intenso resaltando el marrón de mis ojos, los labios los llevo de color uva, suelto mí cabello y lo plancho dejando ondas en las puntas, me encanta como me veía con mí cabellera larga suelta, mí color natural es negro pero amo el colorado por lo tanto me lo pinto de ese color. Me decido poner un pantalón engomado negro con una blusa color morada y una campera de cuero negra, me calzo mis botas negras y tomo mí bolso, antes de salir me pongo mí perfume aroma jazmín, tomo mí celular y salgo a la sala allí me encuentro a mí esposo viendo TV.
-¡Annie estás hermosa! -apaga la televisión, se levanta y me rodea con sus brazos dejando un beso en mi cuello y luego toma mis labios, a pesar de nuestra falta de comunicación sus besos y caricias me encantan, era adicta a sus besos.
-¡Gracias! Por lo que veo me extrañaste -vuelve a besarme.
-¡Mucho! ¿Y a dónde va mi hermosa esposa? -Me suelto de su agarre y lo miro mal.
-Me estás jodiendo ¿Verdad? Te mandé un mensaje -él me mira como recordando y se lleva la mano a la cabeza.
-¡Lo olvidé! Con todo lo del caso que estoy trabajando, ¡Amor lo siento! No puedo ir en una hora viene Henry -mira la hora en su reloj de muñeca.
-¡Está bien! Me voy sola, volveré temprano -respiro profundo y cuando me estoy por ir me detiene.
-¡Lo siento! Prometo que lo compensare -Seguimos un rato más entre besos, abrazos, pero esto así no quedara me las voy a cobrar.
****
Llegué al bar y visualice a mis amigos, estaban todos me acerco lentamente y abrazo por atrás a Scott.
-Amiga creí que ya no venías -saludo a todos con un beso.
-¿Cómo no iba a venir? Hay que festejar mi nuevo puesto -me ubico junto a Scott y Alana al frente mío estaba Malena y Scarlett.
-Bueno ahora que no falta ninguno, ¿Qué vamos a tomar? -Habla Alana.
-Qué les parece si empezamos por unos tequilas -dice Malena.
-¡Tequila será! -Scott llama al mesero y pedimos tequila y nachos con picante para acompañar.
-¡Oh por dios! ¡No me jodan! -Se tapa la boca Malena muy exagerada.
-¿Qué pasa? -Pregunta Scarlett.
-Acaban de entrar al bar nuestro jefe junto a Zac, Edward, Mathew y un hombre más que no reconozco, ¿Cómo me veo? -Se levanta llamando la atención de algunas personas.
-¡Pareces gata en celo amiga! Eres muy obvia ¡Siéntate ya! -La toma Scarlett por el hombro obligándola a sentarse.
-Al parecer coincidimos en el bar -miro de reojo hacia Scott.
-¡Hay chicas! La verdad no hay coincidencias, publique en mi estado de Facebook que vendríamos para aquí, a poco no les gusta la idea -llega nuestro pedido, el mozo deja todo y se retira.
-Scott como no me avisas me ponía más hermosa -dice con voz fingida Malena.
-Creo que de verdad no mientes cuando dices que te falta atención masculina -todos empezamos a reír.
-¡Váyanse todos a cagar! -Cada uno toma un shot de tequila y brindamos por esta noche.
-Bien amigas aquí vinimos a pasarla bomba -Scarlett se levanta y toma de la mano a Malena.
-¡Estoy de acuerdo! Además, si Mahoma no va a la montaña, pues yo voy hacia él o como sea -Malena mira hacia donde están nuestros compañeros y disimuladamente giró mi rostro y quedó desencajada por la persona que está allí con ellos.
-¿Scott porque no me dijiste? -Le susurro para que nadie más escuche.
-¡¡Calma sí!! Que no sabía que Tayler vendría y mucho menos que era amigo de ellos -tomó mí shot y lo trago rápidamente tratando de no pensar.
-Es mejor que me calme, además lo nuestro pasó hace mil años -veo como bailaban mis tres amigas juntas.
-¡Yo creo que s! Porque vienen hacia aquí -abro mis ojos e intenté pararme, pero escucho a mí jefe atrás mío y giró mi cuerpo fingiendo una sonrisa.
-¿Qué casualidad chicos? -Sonrió falsamente hacia ambos.
-¡Tayler Benson! Tanto tiempo -le saluda Scott.
-¿Cómo ustedes se conocen? -Los señala Cris a ambos.
-¡Los conozco! -Toma mi mano dejando un beso en ella -Annie pasan los años y sigues igual de bella.
-¡Gracias Tayler! -Dios este hombre es desagradable. Levanto mi mano para pedir otra ronda de tequila.
-¡Y dime! ¿Qué te trae por Buenos Aires? -Le pregunta Scott.
-Trabajaré con ustedes -me ahogo con mi tequila al escuchar lo que dijo.
-¿Annie estás bien? -Cris me palmea la espalda.
-Si gracias ¡Todo bien! -Me devuelvo a mí asiento y tomo mi teléfono tratando de ignorarlos.
-Bien ya que estamos aquí disfrutemos -habla Taylor y piden más bebidas y todos se acomodan en nuestra mesa uniendo otra.
Luego de varios minutos ya me estaba empezando a incomodar la mirada de Taylor, era desesperante tenerlo cerca, odiaba estar aquí y odiaba que Paul no me acompañara.
-¡Annie! Cambia esa cara amiga -se sienta Scott al lado mío.
-¡Quiero irme a casa! -Miraba mi teléfono como buscando escapar por allí ojalá pudiera.
-Oye nena ¡Nada de eso! Esta es nuestra noche ¡¡Tu noche!! -Me abraza dejando un beso en mi frente.
-¡Vaya suerte la mía! Encontrarme con él y encima trabajara con nosotros -levanto mi mirada y sonrió al ver a Paul entrando al bar junto a su amigo Henry.
-Amiga cálmate si tampoco es el fin del... -me levanté ignorando a Scott y voy directo a mí marido.
-¡Cariño siempre si viniste! -Le sonrió y me cuelgo de su cuello y nos besamos.
- No podría no estar contigo -mira hacia la mesa de mis amigos y se queda observando y habla.
-Ese de allí no es Tayler -luego me mira confundido.
-¡Así es! Es el mismo -toma mi mano y vamos hacia donde estaban todos. Nos sentamos juntos y Paul me abraza por detrás.
-¿Paul Carter? -Le habla Cristopher.
-¡Siii...! -Contesta.
-Soy Cristopher Collins jefe de tu... -me mira como intentando descifrar nuestra relación.
-¡Es mi esposo! -Contestó rápidamente llamando la atención de Tayler.
-Pero Annie porque nunca me dijiste que tú esposo era él -se acerca y se dan un apretón de manos.
-¡Nunca nadie me preguntó! Además, en mí hoja de vida está todo -nos miramos con Scott.
-Ya ves que chico es el mundo Collins -acota Tayler.
-¿Ustedes se conocen también? -Los señala Cris a mí marido y a Tayler.
-Fuimos compañeros en la universidad y nos graduamos juntos -responde mí marido.
-¡Compartimos muchas cosas! -Lo dice mirándome a mí y me incomoda, me levanto con la excusa de querer ir al baño.
-Cariño voy al baño -dejo un beso en sus labios y caminó hacia los sanitarios. Entro y no hago nada solo quería irme a casa porque tenía que pasarme esto se supone que está noche sería para festejar mí nuevo puesto no para esto, me lavo la cara y me retoco un poco mi maquillaje, una vez lista salgo, pero al abrir la puerta me encuentro a Tayler apoyado en el marco del baño para discapacitados, paso ignorándolo y me detiene agarrándome del brazo.
-¿Qué te pasa? ¡Suéltame! -Intento zafarme, pero me sostiene fuerte.
-Quiero que hablemos -me rio de sus palabras.
-No hay nada de qué hablar -forcejeo con él y me entra al baño cerrando la puerta con seguro.
-¿Que mierda te pasa? ¡Déjame salir! -Golpeó su pecho y solo sonríe el muy estúpido.
-Mira nada más que valiente eres ahora, después de que me usaste para poder estar con Paul ¡Mí mejor amigo! -Me escupe a la cara.
-Pero que resentido eres y déjame decirte que nunca te utilice, siempre supiste que no te quería -intentó nuevamente salir y me sostiene por los hombros.
-Llevo muchos años buscando la manera de que seas mía y que entiendas que soy mejor hombre que tú maridito -me río burlona.
-¡Jamás serás mejor que Paul! Lo elegí a él y así será siempre.
-Pues yo no diría lo mismo, pero déjame decirte que el tiempo me está dando la razón ¿O me equivoco? -Cómo podía él saber de mis problemas amorosos.
-No sé de qué hablas y déjame salir ya -se corre y me deja salir, vuelvo con mis amigos y solo Scott se da cuenta que algo pasó, le digo que hablaremos el lunes en la oficina, para mí suerte, Tayler se alejó y consiguió una conquista cosa que agradezco, pude relajarme y disfrutar mí noche gracias a mis amigos, mi marido por su parte se la pasó hablando con Henry y Cristopher de negocios.
El día lunes llegó y estaba muy satisfecha con la respuesta que obtuve de mi primera nota, pero lo que más me sorprendió fue que Cris puso mí nota como destacada, me halagaba mucho el valor que me daba. Llegó a la revista con mi café en mano, subo al ascensor y marco mí piso al llegar caminó hacia mí cubículo, pero alguien jala de mis cabellos tirándome al suelo y mi café cae encima de mí blusa, levantó la vista y me encuentro con Montserrat encima mío.
-¡Suéltame! ¿Qué te pasa? -ella está arriba mío tirándome del cabello yo intento sacármela de encima, pero es imposible y le devuelvo los jalones de cabello tirándoselos también.
-¡Eres una zorra! Seguramente te abriste de piernas para Cristopher -Me araña el rostro y siento el ardor en mi cara.
-¡Por dios! Deja de hablarme así -nuestros compañeros intentan sacarla de encima hasta que lo hacen, a mí me sostiene Scott y a ella Zac.
-Es la verdad te acostaste con él para llegar hacer columnista y encima destacada -intenta soltarse de su agarre y empieza a patalear, pero no lo consigue.
-Eres una loca desquiciada no puedo creer que esto lo haces por mí ascenso -le gritó ya no podía más ahora sí quería irme encima suyo y arrancarle las extensiones forcejeo con Scott, pero no me suelta.
-Yo seré loca, pero tú eres una prostituta bara...
-¡YA BASTA! -Grita nuestro jefe Cristopher y todos se quedan en silencio -vuelvan a su trabajo y ustedes a mi oficina ¡AHORA! -nos señala, Zac la suelta y ella entra primero mientras que yo entro luego. Cristopher se encuentra sentado en su sillón apoyando sus codos en la mesa y sus manos unidas.
-Ahora mismo me explican lo que pasó allá afuera -nos habla totalmente enfurecido.
-Porque mejor tú nos explicas esto -Monserrat le entrega la edición de esta semana. Él, la tomó y luego levantando una ceja la mira y responde:
-¿Y esto qué tiene que ver? -Ella empieza a reírse y da miedo está loca definitivamente.
-Todo tiene que ver, cómo es que, en su primera nota, la pones antes que la mía y como destacada -en serio está reclamando esto ruedo los ojos y sigo escuchando su pelea.
-Primero que nada, tú a mí no me vienes a decir que debo hacer con mi revista y segundo no puedes hacer una riña callejera aquí porque este lugar es para trabajar-le grita a la cara.
-Pues empieza a ser más serio con tu trabajo o se te olvidó que para ser destacado debes tener por lo menos notas al autor y buenas reseñas -¡Ups! Ahora entiendo su enojo.
-Creo que mejor me voy -hablo llamando la atención de ambos.
-Annie te quedas -me señala Cristopher.
-¿Y cómo para que debiera quedarme? Este problema es suyo, ¡Además que así no puedo trabajar! -Señaló mi blusa manchada con café.
-No claro que es tu problema porque déjame decirte que esto que pasó es por tu culpa también -en serio Monserrat me está diciendo esto.
-Y que tengo que ver yo y antes que nada déjame aclararte que jamás tuve ni tendré nada con Cristopher y tampoco sé porque me puso como destacada -lo miro esperando una respuesta.
-Solo lo hice para ayudarte -Monserrat rompe en carcajada.
-Gracias, pero no necesito tu ayuda y mucho menos crear falsos entendidos porque ahora todos creen que me acosté contigo -salgo de allí enfurecida y claro que ella tiene razón como él se sale de las reglas.
-¡Cariño cálmate si! -estaba enfurecida no podía creer que esto esté pasando.
-¡Pero es cierto! Monserrat tiene razón además quién me va a creer ahora gracias a él creen que soy una zorra -me llevó ambas manos a mí rostro.
-Mira no importa ¡Que crean lo que quieran! Lo importante es que pusiste en su lugar a Cris -me consuela Scott.
-Annalise mira esto capaz te quede -me extiende una prenda de utilería que se usa para las entrevistas con famosos, me la mido y por suerte es mi talla, colocó mí blusa en una bolsa y la mandó a lavandería. Vuelvo a mi cubículo e intento ordenar mis pensamientos para escribir una nueva columna.
-Mira ya están las chicas -nos ubicamos junto a mis amigas a almorzar.
-Annie como estás amiga, mira nada más como te dejo esa zorra -acaricia mí brazo Alana.
-En serio no puedo creer tremendo lío por una nota -habla Scarlett.
-Bueno es algo increíble lo que pasó, yo sabía que me odiaba, pero de ahí a golpearme por eso fue mucho -niego con la cabeza.
-¿Y dinos? ¿Qué les dijo el jefe? -Me pregunta Malena.
-Pues más que pelearon entre ellos y por supuesto ella sigue con que me acosté con él -hablo mirando mi comida sin ganas de probar bocado.
-Yo creo que esos dos tuvieron algo y no nos enteramos -habla Scott.
-¡Imposible1 Míralos Cris es un adonis y ella una bruja desabrida -todos nos reímos.
-Eso dices tú porque te mueres por ese papacito -Malena se toma el pecho como ofendida.
-¡Pues ya no! -Todos la observamos y Scarlett finge tomarle la temperatura.
-¿Oye estás bien? Y que hiciste con la antigua Malena -le dice Scott.
-¡Pues nada! Soy yo solo que estuve con Edward -se tapa la boca y todas pegamos un grito juntas llamando la atención de varios.
-Por Jesús, José y María te lo guardaste bien guardado todo el fin de semana -Le habla Alana y Malena se pone de todos los colores.
-Shhh hablen bajito no quiero que sepan los demás solo ustedes -nos habla casi susurrando.
Seguimos hablando de nuestro fin de semana de lo que cada uno hizo, entre charlas y anécdotas nuestro jefe se acerca a nuestra mesa.
-Annie podrías venir a mí oficina necesito hablar contigo -me dice Cris y volteo para verlo.
-¿Ahora? -Le pregunto y él asiente -Bien en un minuto estoy ahí -él se retira y me quedo pensando qué será que quiere.
-Annie, la bruja de Cruella está fulminándote con la mirada -si las miradas mataran ya estaría muerta.
-Lo que tengo que soportar -me levanto para ir a donde mi jefe.
-Tranquila amiga que quien nada debe nada teme, déjala que se ahogue con su propio veneno -me voy hacia el ascensor y subo hacia las oficinas llegó y golpeó la puerta.
-¡Adelante! -Tomó el pomo de la puerta y entró.
-Permiso para que me necesitas -le hablo un tanto idiotizada.
-Quería aclarar lo que pasó con la edición de tu artículo -me indicó sentarme y así lo hago.
-Bien te escucho -con Cristopher nos tuteamos, es joven y prefiere ser informal con sus empleados.
-Bueno primero que nada una disculpa por lo que paso -lo siento apenado.
-No es necesario no fue tu culpa.
-De hecho, si porque Monserrat tiene razón en cuanto a que las notas destacadas -hace comillas con sus dedos -Deben reunir ciertos requisitos para estar patrocinadas como salió la tuya en esta edición.
-¿Entonces porque fue destacada? -Le interrogó.
-Quería darte un empujoncito por todo lo que pasaste con Monserrat, por tenerte solo para usarte como su chaperona.
-Entiendo y te lo agradezco, pero deberías haber pensado que esto iba a pasar digo lo de las habladurías.
-Y lo lamento espero no haberte ocasionado más problemas de lo que ya conocemos.
-Por suerte no y para la próxima ya sabes -me levanto y voy a mi cubículo mientras tanto entró en mí blog intentaba tratar de encontrar un tema para trabajar y quería que fuera uno muy bueno como el anterior que hasta ahora recibió buenas críticas y reseñas en nuestra página virtual tubo en 3 días más de 10 mil likes y un centenar de comentarios. De tanto que busqué por fin encontré algo "como vivir en pareja y no caer en la rutina" me parecía buen tema y sé que muchas parejas se van a reflejar en este tema, subí mí pregunta al blog y como siempre empezaron a lloverme las respuestas y veía algunas de ellas reflejadas en mí vida bueno por lo menos no era la única, mientras buscaba y armaba mi nueva nota busque una buena psicóloga de pareja para aportar su visión en la nota y también los diferentes tipos de vida que suelen llevar las parejas, si bien armar una nota lleva su tiempo y dedicación esta nueva historia será interesante de elaborar.
La tarde se hizo presente y por fin era hora de volver a casa, pero antes necesito encontrar una asistente por lo que antes de irme paso por la oficina de Cristopher.
-Permiso te quería robar unos minutos -le digo mientras voy entrando a su oficina.
-Si por favor siéntate en que puedo ayudarte -me presta toda su atención.
-Bien seré rápida, necesito una asistente -le digo intentando ser convincente.
-Por supuesto iba a proponérselo hoy, pero con todo lo que pasó se me olvidó.
-Entonces quiere decir que ya tienes a alguien en mente.
-No necesariamente, puedes publicar una en clasificados o pedir alguna compañera de otra área como Scott o Scarlett ya que ambos están con Mathew en espectáculos y como sabes ellos están juntos así que tú decides.
-Bien me parece buena idea la de elegir entre Scott y Scarlett hablaré con ellos y te aviso -salgo de allí contenta sé que los chicos no objetaran trabajar conmigo ya que cris los puso juntos porque no quería despedir a nadie cuándo se sabe que por cada área hay un columnista y un asistente y Mathew tiene dos.
Llegué a casa exhausta hoy fue un día largo y ajetreado ni hablar de lo sucedido con la perra de Monserrat que por poco me arranca un poco de piel, tenía un arañazo en el cuello y me ardía. Al entrar noté que Paul no estaba y era raro que él no esté en casa, bien no pienso mucho voy directo a darme un baño, lleno la bañera le pongo aceites relajantes y sales aromáticas, me sumergí en el agua, dejé que el cansancio se vaya al igual que el estrés que llevo. Salgo me cambio a mí pijama y enciendo mi laptop mientras me preparo una taza de café y empiezo a trabajar buscando información sobre la nueva columna.
-Bueno creo que es todo por hoy -le hablo a ágata mi gata y la levanto en mis brazos.
-¿Sabes a dónde fue papá? -Ella solo me observa ni miau me dice no doy más vueltas la bajo le sirvo su alimento, tomo mi celular le marcó un tono dos tres y da contestador, cuelgo y enciendo la televisión pongo una película en Netflix la cual veo los primeros 20 minutos ya que termino rendida ante los brazos de Morfeo.
Me despierto envuelta en mí edredón abrí más mis ojos y noto que estoy en mi habitación, tomo mi reloj eran las 7 am me levanto, busco a Paul estaba en el baño dándose una ducha, entro hago mis necesidades y salgo no quise molestarlo, voy directo a la cocina envuelta en mí bata de baño y preparo el desayuno.
-Como te fue ayer ¿Volviste tarde? -Dejo mi café esperando su respuesta.
-No tan tarde solo que tú ya estabas dormida -me habla mientras unta una tostada con mermelada.
-Tuve un día muy estresante fue un caos la revista -pongo mi mano en la marca que me dejó Monserrat.
-Por cierto, que te paso en el cuello -le cuento todo lo sucedido y él solo escucha muy callado.
Paul se fue sin decir nada y eso me preocupa porque lo conozco sé que está pensando igual que Monserrat pero diablos como no nota que si así fuese no le estaría contando lo sucedido, no le doy muchas vueltas y me cambio para ir a trabajar me decido por una blusa de Broderie color celeste un pantalón de jean chupín negro mis botas y una parka negra, estamos en época otoñal y el frío es imposible de aguantar antes de salir tomo un pañuelo y lo pongo en mí cuello, cierro la puerta con seguro y voy a mí trabajo.
El día transcurría tranquilo por suerte hoy no tuve ningún problema con nadie hasta que me llegó un mensaje de mi jefe anunciando reunión y debía ser importante ya que las reuniones son los miércoles y viernes.
-Sabes de qué es la bendita reunión -me siento al lado de Scott y Malena.
-No querida mía estoy igual que tú -seguimos charlando con mis amigos hasta que Cristopher entra junto a Tyler con Scott nos miramos y creo entender por qué estamos aquí.
-Bueno los reuní aquí porque quiero presentarles a nuestro nuevo abogado el Doctor Tayler Benson -lo señala y le da la palabra. Da su discurso de bienvenida y ya estaba asqueada de solo escucharlo una vez termina la reunión él me llama y dios que mala suerte la mía no quería saber nada de él ahora.
-¿Annie podemos hablar?.
-¡Está bien! Te parece en el almuerzo.
-Ok ahí te veo -y si este hombre no se da por vencido.