En el frio de Liubertsy, una ciudad de Rusia, la joven Bela esperaba ansiosa el día de su cumpleaños que como era de esperarse, su padre Alexey Ivanov, propietario de una importante cadena hotelera de Rusia y Alemania, dedicaría el día a pasarlo junto a ella y en la noche, daría una gran fiesta; sin embargo, al salir de su habitación preparada para compartir el día con su padre, se encontró con la dolorosa sorpresa del abandono de aquel cariñoso hombre que la había estado esperando para compartir su día, sin embargo, recibió la llamada de su oficina con la sorpresiva visita de un interesado in
versionista que venía de Francia y acudió deprisa dejando en el olvido la tradición familiar.
La reunión con la familia Bonet en las oficinas principales del magnate ruso, distrajo por completo al padre de la cumpleañera, el interés de Orson Bonet, apoyado por su esposa y la incondicional ayuda de su hijo André Bonet de veintiún años, hizo que el señor Alexey dedicara total atención a la irresistible oferta de inversión y posibilidades de expansión de su cadena hotelera.
Habiendo perdido la noción del tiempo, el celular ignorado por Alexey y el cansancio de todos en aquella sala de reunión los hizo sentir el peso de la noche – amor, creo que no regresaremos hoy, nos quedaremos en el hotel – la tierna voz de Orson Bonet hablando a su esposa, llamo la atención de la elegante mujer que participaba activamente de la reunión – nada de eso, sean bienvenidos en mi casa – invito Alexey y la familia Bonet se miró inquieta aceptando la gentil invitación.
Camino a casa, la preocupación por el inminente enfado de su hija invadió notoriamente a Alexey sin encontrar una valida excusa para Bela – señor Alexey, pronto mi hijo se hará cargo de todos mis negocios – la voz de Orson orgulloso de su hijo, interrumpió la preocupación de Alexey y éste asintió mirando al joven – él ha estado conmigo en todas las reuniones y negociaciones y yo diría que en un año podré retirarme para que sea él quien asuma el control de todo – el joven André sonrió asintiendo y una enorme mansión marcó en el rostro de los invitados la inevitable expresión de sorpresa – bienvenidos – la voz de Alexey los trajo de regreso antes de empezar bajar del auto sin equipaje ya que no esperaban quedarse esa noche en esa fría ciudad.
La noche de esa mansión estaba llena de música y elegantes invitados haciendo sentir incomodos a la familia recién llegada – creo que lo mejor será ir al hotel – susurró Marie a su esposo – lo siento, había olvidado por completo esto – se disculpó Alexey y llevo a la familia a una de las habitaciones dobles especial para invitados – pueden refrescarse y bajar a compartir con nosotros, es el cumpleaños de mi hija – invito el dueño de casa y la familia acepto.
Sin encontrar a su hija en la habitación, Alexey buscaba la manera de disculparse; la joven Bela al igual que el joven André querían escapar del cansancio y salieron al frio jardín – ¡Bela, hija, perdóname! – escucho André la imponente voz de Alexey gritar y camino en busca aquel sonido al otro lado del jardín – papá, no puedo creer que ni siquiera me esperaste para saludarme – escucho una dulce voz reclamar al imponente hombre – hija, son negocios – explico aquel hombre del que logró tener visibilidad frene a un menudo y elegante cuerpo femenino del que solo podía ver un hermoso y largo cabello negro en su espalda – supongo que siempre serán más importantes que yo – reclamo la joven con voz entrecortada – Alexey, están preguntando por ti – una voz de mujer sonó desde la enorme puerta de cristal – al final, estas fiestas terminan siempre siendo solo negocios – se quejó la joven y se giró rumbo a la dirección del joven André.
Ignorando al curioso invitado de su padre, Bela esperaba ser perseguida por el magnate clamando atención y sin contenerse al sentir la soledad, un llanto de rabia y decepción se hizo presente – lo siento – se disculpó André sorprendiendo a Bela quien, pese a la aterrada mirada, irradiaba ternura; un hermoso rostro blanco con poco maquillaje, una cautivadora mirada en unos mágicos ojos verde esmeralda y un largo cabello negro liso - ¿Quién demonios eres? – pregunto ella sorprendida – soy uno de los que te robo a tu papá todo el día – respondió André y Bela se sumergió en la mirada azul turquesa del joven; enjugó sus lágrimas y se acercó a él – ¿me vas a decir que eras tú quien hacia negocios con mi padre? – pregunto ella con ironía y él sonrió de lado, puso sus manos en los bolsillos de su pantalón acercándose a la joven – mi familia y yo – explico él presuntuoso y ella lo barrio con la mirada hasta los elegantes zapatos negros – Bela – la voz de la que parecía la madre de la joven se escuchó de nuevo en la gran puerta y ella ignoro el llamado – tu madre no tiene culpa alguna – aconsejo él y ella meneo la cabeza – mi nombre es André Bonnet Moreu – se presentó él sonriendo y ella asintió con la cabeza – Bela Ivanov Sokolov – se presentó ella con altivez y regresó a la fiesta.
Con el corazón acelerado, Bela busco con la mirada entre los invitados a su leal amiga y confidente; Odessa Vasíliev, una joven huérfana recibida en casa de la familia Ivanov y de quien no se separó el resto de la noche aun cuando curiosa, seguía disimuladamente a André y su familia camuflándose con los invitados – esto es algo incómodo – murmuro la mujer invitada en francés y Bela frunció el ceño sin entender el idioma; a sus recién cumplidos diecisiete años, Bela estaba empezado sus estudios en administración hotelera y turismo para participar con su padre en el negocio y sabía perfectamente inglés pero solo tenía nociones de Frances, alemán y su idioma favorito, Italiano; por el rabillo del ojo el señor Orson notó un extraño movimiento junto a ellos y tenso su cuerpo preocupado al sentirse espiado – creo regresamos a la habitación – Bela sacudió la cabeza frustrada al no entender el idioma y André sonrió de lado al reconocer la joven espía – es solo la cumpleañera – explico él a su padre con una sonrisa ladina al entender la preocupación y pudo verlo respirar aliviado.
La familia Bonnet Moreu, fue presentada cordialmente por el magnate ruso a diferentes empresarios asistentes a la fiesta y a su familia llamando la especial atención de Bela quien por timidez, se excusó alejándose con su amiga a un pasillo apartado del lugar siendo seguida por André – te enviaron a espiarnos – la voz de André tras ellas en un perfecto ruso las hizo girar y con mucha más luz que en el jardín, Bela pudo ver los varoniles y perfectos rasgos del elegante joven, la tierna sonrisa formada por los hermosos y rosados labios – no estábamos espiando, solo saludaba a los invitados – explico ella pausadamente por el nerviosismo y él asintió con la cabeza – ¿se quedaran mucho tiempo? – interrogo la joven y él negó con la cabeza reconociendo decepción en la mirada de la joven – pero depende los acuerdos a los que podamos llegar, regresaremos – aclaro él y un inconsciente suspiro de alivio salió del interior de Bela junto a su joven amiga que escuchaba de lejos con los brazos cruzados en su pecho – está bien – respondió ella – si quieres un guía turístico puedes llamarme – ofreció ella con inconsciente coquetería y se giró para continuar el camino junto a su amiga – supongo que me darás tu numero para contactarte – bromeo André y ella se giró lentamente con timidez asintiendo.
Habían pasado algunos días después de su regreso a Lyon, Francia y en una aburrida clase, André veía ansioso el número de Bela; sin poder concentrarse, salió del aula para llamar a la hermosa joven
• Hola – susurró ella respondiendo en su salón de clase el número que registraba privado en su identificador
• Lo siento, estas ocupada – respondió él y la ilusión se dibujó en la mirada de ella reconociendo la hermosa voz al otro lado de la línea – creo te llamo luego
• ¡No¡- grito ella haciendo que el docente la descubriera con su móvil en la mano – so siento – susurro ella disculpándose con la clase y saliendo del salón haciendo reír a André al otro lado de la línea
• No quiero causarte problemas – se disculpó él y ella negó con la cabeza
• Creí que nunca llamarías
• Había estado algo ocupado con las cosas de papá y responsabilidades de la universidad
• Entiendo, siempre soy la última de la que se acuerdan – se quejó ella y él suspiro
• No digas eso, eres la razón por la que quiero permanecer ocupado, para ver si puedo sacarte de mi cabeza – coqueteo él y ella puso su mano en su boca para reprimir el grito de emoción que quiso salir
• Regresaremos a hablar con tu padre en unos días, me gustaría verte
• Cuando
• Aún no lo sé
• ¿harán negocio con papá?
• Aún no es seguro, tu padre es duro
• Espero que lo logren
• Si. Te enseñare francés para que puedas espiarnos
• Está bien, espero verte pronto. Gracias por llamar
• Cuídate
La llamada termino y Bela lanzo un gritillo de emoción, por su parte, André se sentía extrañamente feliz de haberla escuchado.
Debido a algunos problemas de salud de Marie, el viaje programado a Rusia se había aplazado, sin embargo, André no perdía oportunidad para tener largas conversaciones con Bela incluso en video llamadas llenando cada instante de ilusión, el tiempo transcurría y por responsabilidades en la universidad, André no siempre podía viajar a acompañar a su padre en las reuniones con el magnate.
El día del cumpleaños de André, un curioso sobre fucsia le fue entregado frente a su madre quien no perdió vista; en los bordes de aquel sobre había globos de colores André sonrió al reconocer la remitente - ¿Quién dibujo tan hermosa sonrisa en el rostro de mi hijo? – pregunto Merie sorprendiendo a su hijo y él negó con la cabeza – una amiga – respondió besando la frente de su madre antes de salir a la universidad en el nuevo auto obsequiado por su padre y antes de iniciar su camino, reviso el obsequio encontrando dentro una cadena plateada con un hermoso dije en forma de hoja, éste llevaba un colibrí grabado al igual que las iniciales de ella grabadas, reviso la hoja de papel rosa doblada envolviendo una foto de ella sonriente sosteniendo en su pecho un dije igual al suyo - "Feliz cumpleaños. Para que no me olvides nunca" – leyó en la nota hermosamente adornada con flores dibujadas a mano por lo que inmediatamente hizo video llamada para agradecer el obsequio y ponerse la cadena frente a ella.
Como una de las tantas cenas familiares, fue extraño para André encontrar en casa a sus abuelos y Agathe, su amiga de infancia junto a sus padres y hermanos; terminada la cena, él salió al jardín con su amiga para hablar de sus obligaciones con el estudio y las participaciones en las empresas de sus padres; sin medir el tiempo, una voz varonil llamo a Agathe haciendo que se despidieran con la esperanza de un nuevo encuentro, sin embargo, un escalofrió recorrió el cuerpo de André al ver una extraña sonrisa en los rostros de su padre y abuelos – necesitamos hablar – la voz de Orson después de despedir a sus padres, detuvo a André evitando que subiera a su cuarto – Agathe y tú se conocer hace mucho – intervino Orson y Marie inclino la cabeza tímida, como era de esperarse para las personas de negocios y alta posición social, habían arreglado un matrimonio entre las dos familias sin contar con la aprobación de ellos y era el momento de anunciarlo a sus hijos.
Como sospechaba Marie, André se negó a ser parte de tal negociación y en medio de su rebeldía fue apoyado por su madre desencadenando una serie de eventos desafortunados – es como mi hermana, ella tiene su novio, le vamos a arruinar la vida – defendió André – además, no la amo – continuo él desafiante frente a su padre – el amor viene después, seguro serán muy felices porque se conocen muy bien – explico Orson viendo a su hijo negar con la cabeza – no te voy a permitir que le hagas a nuestro hijo lo que nos hicieron a nosotros – defendió su madre haciendo que los ojos de los hombres de la familia se abrieran sorprendidos – Marie – susurro Orson y ella negó con la cabeza – mamá – susurró André y ella cerró los ojos al escuchar la voz de su hijo – quiero que mi hijo se pueda casar con la persona que ama y que pueda ser feliz – argumento ella desafiando con la mirada a su esposo – creí que nos amábamos y que eras feliz conmigo – susurró Orson antes de alejarse de ellos – mamá, ¿tú te casaste obligada con papá? – ella se limitó a correr en busca de su esposo dejando a su hijo sin una explicación.
La curiosidad calcinaba a André, era frustrante pensar en las absurdas decisiones que se tomaban por los negocios y estaba decidido a negarse hasta el final; reviso la hora en su reloj de pulso y llamó a su hermosa rusa con quien había hecho gran amistad, sin embargo, se negaba a contarle lo ocurrido porque aun cuando no se atrevía a confesarle que se sentía atraído por ella desde el momento que la vio en el jardín de su casa hacía varios meses atrás, no quería lastimarla porque no estaba interesado en una relación y mucho menos a distancia.
Rebelada por su madre la historia de un compromiso por negocios que unió a sus padres, André entendió que el tiempo le enseñó a amarlo y el tiempo que han llevado de casados, ha estado lleno de felicidad, le fue confesado que él fue el resultado después de varios intentos fallidos de embarazo y siendo hijo único, era la luz de los ojos de todos.
Habiendo pasado unos meses, con la oportunidad para pensar la situación y sin poder posponer la negociación por más tiempo por la presión de Alexey ya que cumplirían un año sin llegar a un acuerdo, Orson viajó acompañado por su hijo quien acepto sin dudar con la esperanza de ver a su hermosa rusa y darse la oportunidad de conocerla un poco más a ella y su familia, esperaba ser aceptado y obtener el permiso para acercarse a ella; dentro de las conversaciones con su amiga, él jamás le informo de su viaje a Bela con el fin de sorprenderla ignorando que éste viaje estaría lleno de sorpresas ya que se aproximaba el cumpleaños de ella y deseaba hacer algo especial en compensación por el año anterior.
Frente a la oficina de Alexey, André miraba por el ventanal con las manos en los bolsillos de su pantalón pensando en la manera de sorprender a su joven amiga, hasta que la dulce voz encendida por la furia lo hizo girar sorprendido encontrándola de espaldas reclamando hablar con su padre; el imponente hombre salió de la oficina acompañado de un elegante joven – no te hagas ilusiones imbécil, jamás me casare contigo – las palabras de Bela se clavaron en el alma de André, miró a su padre junto a él y tenso la mandíbula al entender el absurdo cliché del que eran parte por pertenecer al círculo so
cial al que pertenecían – éste no es el lugar Bela, hablamos en casa – regaño su padre tomándola del brazo, ella se zafó con un rápido movimiento y la mirada de André regreso al rígido hombre – no permitiré que me conviertas en parte de tu negociación papá – reclamo ella señalando con su índice a Alexey y se alejó rumbo al ascensor enceguecida por la furia – no te preocupes, después de todo no le quedara de otra que aceptar – comento Alexey estrechando la mano del joven en señal de despedida y André inclino la cabeza, esas palabras las imagino pronunciadas por el padre de Agathe y negó con la cabeza, no podía permitirse arruinarle la vida a su mejor amiga.
Aún sorprendido con lo que había escuchado, André continuaba esperando junto a su padre ser atendido por el imponente ruso - ¿crees que sea posible que algún día el amor sea más importante que los negocios? – interrogo André inconscientemente – se trata simplemente de negocios – explico su padre mirándolo a los ojos y él negó con la cabeza – tenemos que hablar de esto cuando lleguemos a casa – continuo Orson antes de ser llamados por la secretaria para ingresar a la cita agendada con anterioridad.
Confuso con lo ocurrido y con la conversación pendiente con su padre, André no podía concentrarse, tomo su celular y envió un mensaje a Bela
[Dulce francés: Hola. Estoy en Rusia. Necesitamos hablar]
Intentando concentrarse en la reunión, André esperaba la respuesta de aquel mensaje mientras Bela, encerrada en su habitación descontrolada por la rabia, se desquitaba con los tendidos de su cama cuando escucho la notificación del mensaje que no dudo en leer con una esperanzadora sonrisa.
[Hermosa Rusa: voy a tu hotel]
Respondió ella dejándose caer en su cama con una malévola sonrisa por miles de locas ideas rondando en su cabeza, ella tenía el fuerte carácter de su padre y no estaba dispuesta a ceder.
[Dulce francés: a las diez en el restaurante del hotel Krasnye Park]
Bela sonrió al leer el nombre del Hotel, era uno de los hoteles de su padre, sería fácil saber la habitación y se sentó al borde su cama, respiro profundo pensando calmadamente, con los ojos cerrados ideando el plan del que pondría en marcha desde ese instante; no permitiría que su padre la obligara a casarse con un hombre a quien no conocía y estaba dispuesta a escapar, pero no se iría sola ni con las manos vacías; sonrió con picardía al ver en su mente las imágenes del plan que trazó en pocos minutos.
Debido a las múltiples ocupaciones de Alexey y a la conversación pendiente con su hija, la reunión y compromisos del magnate fue suspendida hasta el día siguiente haciendo que André y su padre regresaran al hotel, donde una hora antes de la cita con su bella rusa, alguien tocó con insistencia la puerta de la habitación del joven descubriendo al otro lado una mujer con una larga capa que cubría la cabeza con su capucha ocultando su cabello y rostro; en un rápido movimiento la joven lo empujo dentro de la habitación – soy yo – susurró ella quitándose la capucha mientras cerraba la puerta a su entrada - ¿Qué haces aquí? ¿Cómo supiste cual era mi habitación? – reclamo él y escucho el seguro de la puerta ponerse detrás del cuerpo de la joven – lo mejor es que salgamos de aquí, no quiero tener problemas – sugirió él nervioso intentando apartarla para abrir la puerta pero ella unió sus labios a los André en un tierno beso que él no pudo resistir – espera, tu estas comprometida – se apartó él y ella negó con la cabeza – primero muerta antes que casarme con ese imbécil – respondió ella con firmeza – aun eres menor – susurro él alejándose de ella con su cuerpo totalmente en llamas por la excitación que se negaba a reconocer – eso no le importo a mi padre cuando me comprometió - respondió ella acercándose a él – tú me gustas y no te estoy diciendo que quiero que te cases conmigo, no me quiero casar aún – continuo ella uniendo sus labios a los de André, él correspondió al beso con su corazón acelerado, para él, ella era importante; poco a poco la ropa les fue estorbando y se deshicieron de ella, André había entendido que no la quería para una aventura – tú me gustas Bela – susurró él dejando que los cuerpos buscaran la comodidad de la cama donde sin poder evitarlo, se fusionaron.
Ese inevitable ardor de la primera vez de la joven hizo que André se detuviera dentro de ella clamando por la inocente mirada – te juro que ningún hombre tocara mi cuerpo – susurró ella mirándolo a los ojos bajo el desnudo cuerpo de André – haremos las cosas bien, hablare con tu padre – susurró él escuchando los gritos de su corazón y ella negó con la cabeza – no sabes lo que dices, no me conoces – respondió ella moviendo sus caderas anunciando que ansiaba sentirlo dentro y el cuerpo obediente de André simplemente lleno de placer a su hermosa rusa.
Retomando el ritmo de las respiraciones, Bela puso su barbilla en el pecho de André buscando su mirada – ¿que hicimos? – inquirió él removiendo su cabello notablemente preocupado y ella tenía un mágico brillo en la mirada – no está bien Bela, debo hablar con tu padre – se quejó André y ella negó con la cabeza – no tienes que hacer nada, simplemente pasó y si no quieres que se entere nadie, nadie se enterará – respondió ella con calma en su voz, no lo obligaría a sentir nada y se limitaría a quedarse con sus propios sentimientos - conozco a mi padre mejor que tú, es mejor que esto quede aquí – explico ella besando los labios de André cuando él se negaba a admitirse y confesar sus verdaderos sentimientos.
El insistente llamado en la puerta los hizo incorporarse con rapidez – mi padre – espeto él aterrado, Bela se levantó de prisa envuelta en una sábana, tomó sus cosas y entró al gran armario sin pensar que la cama los delataría, André se vistió deprisa con un Jogger y sin camisa en la fría noche abrió la puerta – prepara tus cosas, regresamos a casa, tu mamá está muy mal, fue hospitalizada – el terror se apodero de André al escuchar las palabras de su padre - ¿te paso algo? – pregunto Orson mirando hacia la desordenada cama con las huellas de lo ocurrido – no es nada – respondió André y su padre acercó su rostro incrédulo a su hijo – el vuelo sale en tres horas – espetó Orson con autoridad antes de salir de la habitación de su hijo.
Cubierta por la gran capucha, sin despedirse, Bela salió de la habitación segundos antes de la salida de André, sin embargo, en el lobby del hotel, el joven la vio encontrarse con su cómplice amiga con quien salió del hotel y desde el ventanal, Odessa descubrió la inquieta mirada del joven y le guiño un ojo con picardía sorprendiéndolo con la acción.
Feliz con la nueva sensación en su piel y decidida a escapar de la absurda decisión de su padre, Bela puso a andar su plan; sin que le sorprendiera a su padre, ella empezó a retirar dinero de sus cuentas y tarjetas como acostumbraba, ocultando el efectivo en cajas de zapatos y ocultaba algunos los movimientos bancarios con la ropa y zapatos nuevos que aun guardaba en su armario ingresando con los paquetes que sacaba con anterioridad por su balcón; esperaba estar lejos de casa quince días después.
Después de lo ocurrido y aun sin confesar sus sentimientos, las conversaciones telefónicas entre André y Bela se hacían más constantes, Marie se había recuperado de una baja de tensión, y el sentimiento del francés hacia Bela se hacía más profundo y más difícil de negar; la ilusión que había nacido en él, lo llenaba de esperanza después de haber convencido a su padre de terminar con la absurda idea de aquel compromiso con Agathe, desconociendo los planes de su joven rusa.
Evitando poner a su amiga en un aprieto, Bela le conto solo parte de su plan inmediatamente lo puso en marcha, ya que a partir de ese momento discutirían ante los ojos de todos, dejaran de hablarse y se distanciarían rompiendo todo contacto, lo único que la joven Odessa debía tener claro, era que, en la fecha específica, veinte días después de su salida de casa, debían encontrarse en una dirección de Italia a una hora especifica; la dirección debía ser memorizada – viajaras primero a Estados unidos supuestamente a estudiar – explico Bela, esa sería una de las distracciones que generarían poniendo la atención sobre su amiga – después vendrás a nuestro encuentro en Italia – continuo explicando ella emocionada.
Con el afán de ver a su hermosa rusa el día de su cumpleaños, André viajo mintiéndole a sus padres y llego directo a casa de Alexey; para ese momento, la joven Bela y su amiga no cruzaban palabra y ante los ojos de todos ellas habían roto contacto; Bela había acumulado suficiente dinero en efectivo y se vio en la necesidad de adelantar sus planes pues al llegar de la universidad, encontró dentro de su saco una nota de su amiga "esta noche tu papá oficializara tu compromiso" – leyó la joven y desde el segundo piso vio a las empleadas con los preparativos que no solo eran su cumpleaños, tomo su portátil y tres sim de celular nuevas, creó algunas cuentas de ahorro de compañero viajero en algunas plataformas bancarias con el número de las sim e hizo transferencias; compró pasajes a ocho lugares diferentes, en diferentes días y horas; tomo sus joyas y un poco de ropa que ocupara poco espacio en una pequeña maleta arrojándola por el balcón y saliendo por la puerta trasera la escondió en unos arbustos cerca a la entrada de la mansión.
De regreso a la mansión, se encontró con André hablando con su padre – no puede venir cuando usted quiera señor Bonnet – escucho el regaño de su padre al joven francés – lo siento, es que estaba algo ansioso por firmar el acuerdo – se disculpó él nervioso; la dulce voz de André dibujo una sonrisa en Bela viéndolos desaparecer dentro de la casa y ella regreso para entrar de nuevo por la puerta trasera para cambiar su ropa y lograr su cometido.
Dentro de la casa, André se sorprendió con la decoración, era evidente que estaría interrumpiendo la fiesta – lo siento, no sabía que tendría una fiesta hoy – se disculpó André y el imponente hombre negó con la cabeza – es el cumpleaños y el compromiso de mi hija – los ojos de André se abrieron como platos y un escalofrió recorrió su cuerpo – puede acompañarnos, mañana hablamos de negocios – invito Alexey y él suspiró dispuesto a hablar con el hombre, sin embargo, un mensaje de su amiga lo detuvo
[Hermosa rusa: Veámonos en el jardín en cinco minutos]
La mirada de André se posó sobre el imponente hombre y una de las empleadas se acercó al magnate susurrando algo en su oído haciendo que la imponente voz del magnate retumbara en la sala de la mansión - ¡encuéntrenla! – aun cuando la ilusión de André regreso a su cuerpo, respondió el mensaje preocupado
[Dulce francés: ¿Qué está pasando? Tu papá está alterado]
El mensaje era la señal de haber sido descubierta, a partir de ese momento no podía regresar a casa y con su gran de capucha salió de casa camuflada en la oscuridad, corrió con su maleta hasta la carretera donde la esperaba el servicio de transporte que había pedido y conocedora que su padre tenía el programa para rastrear su línea debido a las constantes amenazas que recibía, destruyó la sim antes de llegar al aeropuerto con parte del dinero en efectivo ya que el restante, seria llevado por su amiga.
Entre el caos en el que se encontraba la mansión y preocupado por Bela, André vio a Alexey interrogar a Odessa quien se sostuvo en la lejanía que todos habían notado – le juro que no sé nada, ella estaba histérica desde que se enteró que usted la había comprometido – explico la joven convenciendo al hombre y desde la distancia, André la vio subir a las habitaciones; sin embargo, de regreso, ella miraba fijamente desde el segundo piso y necesitando generar distracción para darle más tiempo a su amiga, en una misión suicida se dejó caer rodando por las escaleras haciendo que el magnate, André y algunos empleados corrieran preocupados a darle atención – maldita seas Bela, por tu culpa – grito Odessa con aparente enfado y André se sorprendió – quería revisar si estaba en el cuarto de pánico – explico ella entre sollozos mientras revisaban su inflamado tobillo – llévala a la clínica – ordeno Alexey y Odessa le guiño el ojo a André haciéndolo sentir un extraño escalofrió ante la acción de la joven que en un rápido movimiento le tendió la mano entregando con disimulo un trozo de papel que se alejó a leer "en el aeropuerto" leyó él y salió de prisa en busca de su rusa.
En el aeropuerto, desconociendo el rumbo que pudo haber tomado su hermosa rusa, André buscaba desesperado en diferentes salas; Bela se encontraba en el avión rumbo a Italia y antes de despegar, hizo su última jugada con su amigo Hacker - elimina mis huellas, sabes que papá te pagara bien para que me busques – ordeno ella desde el teléfono del avión - no hay problema, ni yo sabré donde estas – respondió al otro lado de la línea una joven voz y ella ocupo su lugar en clase turista; ella estaba renunciando a todo a cambio de su libertad y no podía negarse el terror que invadía su cuerpo.
Habiendo fracasado en su búsqueda, André tomo un vuelo de regreso a casa buscando encerrarse en su habitación, pero su madre detuvo la puerta antes de cerrarla - ¿Dónde estabas? – interrogo la madre percibiendo el notable agotamiento de su hijo – con unos amigos – respondió él ante los incrédulos ojos de Marie - ¿Qué está pasando? – continuó interrogando la mujer – dos días fuera de casa y llegas en este lamentable estado – explico Marie acariciando el rostro de su hijo – quiero estar solo – pidió él y ella negó con la cabeza – donde estabas, no quiero que te metas en problemas y tengo un mal presentimiento – regaño tiernamente la mujer – en Rusia ¿contenta? – respondió él mirando a los ojos a su madre y la mujer abrió los ojos sorprendida – me enamore de la hija de Alexey – confeso él a su madre admitiendo sus sentimientos, la mujer cerró la puerta tras ella – es una niña y está comprometida – él removió su cabello y meneo la cabeza con frustración - ahora no sé dónde está, escapo de casa y no sé dónde pudo haber huido – explico él y ella acaricio el rostro de su hijo – no te preocupes, aparecerá, no podrá alejarse de su cama de oro – quiso consolar la mujer - ¿tú no lo hubieras hecho? – inquirió él y ella inclino la mirada – por eso lo digo – concluyo ella y beso la mejilla de su hijo antes de salir de la habitación.
Cinco días después de la desaparición de Bela, Orson llegó notablemente enfurecido y entró sin autorización a la habitación de su hijo con algunos documentos en su mano – ¿se puede saber qué demonios es esto? – regaño aquel hombre haciendo que André levantara el historial de conversaciones con Bela junto con relación de las llamadas – ¿cinco horas? – inquirió sorprendido Orson sin percatarse que su esposa estaba en la puerta escuchándolos - ¿acaso ibas a la universidad a llamarla? – continuo reprendiendo el hombre - ¿dónde está esa niña? – André trago en seco y negó con la cabeza – jamás me habló de sus intenciones de huir – respondió por fin el joven con preocupada mirada - ¿sabes lo que esto implica? – regaño Orson arrebatándole los documentos a su hijo – adiós a la negociación con Rusia, eres un imbécil que no mide las consecuencias de tus actos – reprendió él saliendo de la habitación de su hijo.
Por su parte, en la habitación de una pensión en Bardonecchia, una localidad de la provincia de Turin Italia, Bela esperaba que las cosas se calmaran y llamar a André, sin embargo, en un evento de caridad trasmitido en televisión, en el que participaban Agathe y su familia, André se sentó junto a ella para aclarar la incómoda situación en la que estuvieron envueltos – nuestra familia está loca, sería como casarme con mi hermano – susurró ella y él asintió sonriendo imaginando a Kalet, el hermano de Agathe que es sólo un par de años mayor que ella – te imaginas, turnándonos para llegar con nuestros novios a casa – bromeo ella con su amigo y él soltó una risotada sin notar que la cámara de televisión los estaba enfocando - "¿estamos presenciando acaso gestarse un nuevo compromiso?" escucho Bela a la presentadora del noticiero recordando su compromiso arreglado, quiso levantarse de su cama al sentir algo romperse dentro de su pecho y la habitación empezó a dar vueltas perdiendo el sentido cayendo de golpe en su cama.
Desconociendo el tiempo que estuvo inconsciente, Bela reacciono en la oscura habitación, con su alma herida, respiro profundo llenándose de fuerza para continuar con su vida, tomo su teléfono y llamo a su dulce francés quien respondió de inmediato al leer numero privado en su identificador pero el silencio se apodero del momento; a partir de ese momento, Bela se conformaría con solo escuchar su voz.
Con su corazón roto pero habiendo escuchado la voz de su amado y buscando distraerse, Bela tomo su portátil para continuar con las clases en línea de italiano; no había marcha atrás, había renunciado a todo por ella, por su libertad, se aseguraba de repetirse que su decisión había sido por ella y no por lo que sentía por su dulce francés aun cuando tenía el corazón partido con la noticia que jamás se tomó el trabajo de confirmar ya que suponía él no había podido huir de su obligación de ser parte de una negociación y no estaba dispuesta a perjudicarlo.
La tensión en la casa de los Bonnet Moreu era inevitable después de suspendidas las negociaciones con Rusia por la presunta participación de André en la fuga de Bela; Alexey, viajó a Francia para hablar directamente con el joven y clamar por información de su hija, sin embargo, las explicaciones del joven mirando a los ojos al angustiado padre, tranquilizaron a Orson y retomaron los negocios cerrando definitivamente el trato sin más preámbulos o exigencias, Alexey era un hombre de negocios, astuto y jamás hacia nada sin un interés mayor, estaba seguro que teniendo cerca a la familia Bonnet, podría descubrir si André conocía o no el lugar en el que se encontraba su hija.
Habiendo llegado el día del encuentro con su amiga, Bela despertó temprano ansiosa, era la primera vez que salía de su habitación después de haber llegado y su italiano había mejorado notablemente; llegó a la dirección del encuentro frente a un centro comercial y media hora de espera después, resignada a haber perdido a su amiga, Bela se sentó en una banca frente al lugar – lo siento, el tráfico es terrible – la voz de su leal e incondicional amiga sonó a su espalda haciéndola levantar de un brinco arrojándose a los brazos de Odessa - ¿Cuál es el plan? – pregunto Odessa y ella suspiro – ser felices – respondió Bela con una radiante sonrisa – ¿hablaste con él? – interrogo Odessa y ella negó con la cabeza confesándole con timidez a su amiga que cada día lo llamaba desde la línea privada sólo para escucharlo, aún la teoría del supuesto compromiso que escucho en la televisión rondaba su cabeza y como espina estaba clavada en su corazón - ¿seguro no quieres regresar? el dinero se acabara algún día y no podrás tener los lujos a los que estas acostumbrada – explico la joven amiga y ella negó con la cabeza – tendremos libertad Odessa – respondió ella sonriendo – aprenderemos a trabajar – espetó ella inflándose de orgullo y Odessa rio divertida asintiendo con la cabeza – estoy segura que siempre que queramos podemos volver – concluyo Bela y Odessa asintió forzando una sonrisa.
En la habitación de la pensión, Odessa tomó el efectivo que llevaba consigo y rieron – podemos comprar una casa pequeña, ya tengo todo fríamente calculado – bromeo Bela y rieron felices dejándose caer sobre la cama doble que compartirían mientras estuvieran allí – primero probemos suerte – aconsejo Odessa y salieron a dar el primer tour por la localidad.
Habiendo mejorado la relación con sus padres, el tema de un matrimonio por conveniencia salió a relucir, una joven de la edad de André le fue presentada por su padre y de nuevo la centrada madre intervino hablando con su hijo en la habitación que sin notarlo, había sido seguida por su esposo temeroso por la inevitable participación de la mujer en la decisión de su hijo – no te casaras si no estás enamorado – ordeno tiernamente la mujer haciendo que André buscara la mirada de su madre – sea Agathe o quien sea – él se dejó caer sentado en su cama – para ustedes los hombres es solo un negocio, una forma de producir o acrecentar su capital – explicó la mujer – si van a hacer casar a Agathe, prefiero ser yo – interrumpió él y Marie se sentó junto a su hijo – no, para nosotras es diferente, somos el objeto con el que nuestros padres comercializan – explico la mujer con nostalgia en la voz – nos sentimos violadas por un extraño con el que fuimos casadas, casi que vendidas – André cerró los ojos escuchando a su madre – no quieres eso para tu amiga, pero no quiero que seas tú quien le haga ese daño – los latidos del corazón de Orson le hacían doler el pecho escuchando a su esposa, jamás había imaginado el dolor tan grande que guardaba ella, meneo la cabeza decepcionado de si – es verdad que con el tiempo, las heridas sanan, se aprende a amar y se puede ser muy feliz – continuaba explicando ella – pero las cicatrices son imborrables y debes entender que la decisión que tomo Bela fue la más valiente de todas; dejo su casa, su familia, renuncio a su trono por su felicidad – André suspiro y Orson entendió que su hijo amaba la joven y llamo a los mejores investigadores para buscar a Bela antes que su padre la encontrara – es solo una niña malcriada, inmadura, no sabe lo que quiere – se quejó André resentido - simplemente debo alejarme de alguien que no podría sentir lo mismo por mí, quiero una vida tranquila – la mujer abrazo a su hijo acariciando su cabello – no lo has entendido verdad – susurró ella – ella se alejó de ti porque te ama tanto que no quiere que tengas problemas – él rompió el abrazo clamando la mirada de su madre – quizás te busque cuando las cosas estén más calmadas – André beso a su madre agradecido por haberle regresado la esperanza y corrió a hablar con su amiga.
La familia de Agathe estaba reunida en el jardín de la casa, André ingreso con invitación de Kalet, uno de los hermanos de su joven amiga y que por una extraña razón él no toleraba cerca; los pequeños hijos de Alphonse, el hermano mayor de Agathe, corrieron a él – Fabien, Yanis como están – saludo André acariciando sus cabezas con ternura – Tío André – saludaron felices de verlo y Agathe lo tomo de la muñeca salvándolo de la incómoda situación – él no es su tío – regaño la joven amiga y se encerraron en la habitación; antes de poder confesarle a su amiga su verdadera historia de amor con su hermosa rusa, ella le confesó haber sido comprometida con uno de los hijos del dueño de la universidad en la que estudiaban y André pudo notar en los ojos de su amiga el dolor que la decisión de sus padres le causaba; estaba muriendo y él sintió que no era el momento de contarle sus planes de buscar su felicidad con la ayuda de su madre.
Por otro lado, para Bela y su amiga, había pasado el tiempo suficiente fuera de su casa, de su país, lejos de su familia, de su madre que siempre había sido tratada como un simple objeto de mostrar; aún con la duda rondando en la mente de Odessa, guardaba la esperanza que su amiga quisiera regresar a casa, sin embargo, ya no se trataba sólo de ellas, un test de embarazo borro de las amigas toda posibilidad de volver a un trono que habían abandonado y por el fruto del amor que una vez sintió por su dulce francés, estaba dispuesta a abandonarlo todo definitivamente y aprender a luchar.
Decididas a iniciar su nueva vida, compraron una pequeña casa a nombre de Odessa; tres habitaciones eran suficientes e indiscutiblemente un pequeño jardín para su futuro hijo; parte del dinero fue celosamente guardado para brindarle educación en buenas y privadas escuelas, empezaron a trabajar como mucamas en el hotel que sin saberlo, pertenecía a la cadena de hoteles de la familia Bonnet; la pequeña magnate debía aprender desde hacer una cama, hasta lavar baños de desconocidos; esa libertad que anhelaba se convirtió en una prisión por amor a un ser que podía sentir su existencia haciendo parte de su presente, por el que estaba dispuesta a todo por su futuro, un futuro que se había empezado a escribir construyendo un camino de amor.
Desconociendo el estado de su hermosa rusa, André mantenía su mente ocupada en sus estudios y ayudando en los negocios a su padre, el tema del matrimonio por conveniencia había sido olvidado por Orson después de pedir perdón a su esposa por las heridas que hacía mucho tiempo le había causado y de las que desconocía las cicatrices; los viajes a Rusia eran obligatorios para André con la esperanza de encontrar en algún momento a su fugitivo amor del que se arrepentía no haber confesado; el joven no contaba con los recursos para contratar al personal idóneo para que la buscara, sin embargo, ante la inminente preocupación de su hijo, Orson lo llamo a su estudio poniendo un sobre frente a él.
El silencio del momento mientras André revisaba los documentos, llenó de un incómodo suspenso el estudio y sorprendido con los fallidos resultados de la búsqueda, André miro a su padre – es una chica muy astuta, ella cubrió muy bien su rastro – murmuro Orson admirado y las comisuras en los labios de André se curvaron en una sonrisa – quiero que seas feliz hijo – concluyo él mirando los ojos de su hijo – ya conociste la versión de tu madre, ahora quiero que conozcas la mía – André levanto las cejas y se removió en su silla buscando comodidad – yo llegue sin avisar a casa mis padres, después de terminar mis estudios en Brasil y ellos estaban a punto de salir a una fiesta – comenzó la historia – tu madre cumplía los diecinueve años y los acompañe, ahí la conocí y me enamore perdidamente de ella – continuaba él ante los atentos ojos de su hijo - yo tenía veintiséis años y después de ese día la veía muy de vez en cuando en algunas reuniones sociales, ellos eran dueños algunos hoteles pequeños en ciudades en las que no teníamos sucursales – André asintió entendiendo que la familia de su padre tenía mucho más dinero que la familia de su madre – yo le sugerí a mi padre que esos lugares aunque eran pequeños, podían ser buenos para el negocio hotelero y podría ser bueno tener vínculos comerciales con ellos y le vendí la idea de fusionarnos con el matrimonio entre nosotros – el joven cerro los ojos – yo la amaba hijo, desde que la vi la primera vez, te juro que lo único que he buscado desde entonces es hacerla feliz – André inclino la cabeza – no sabía cuánto daño le había causado – confeso Orson – quiero que seas feliz con la mujer que amas como lo fui yo y más sabiendo que ella también te ama – André asintió – en el sobre encontraras los números de los tres investigadores contratados y ellos no se detendrán a menos que tú lo ordenes – André sonrió levantándose de su lugar y abrazo a su padre.
Para André se había hecho innecesario viajar a Rusia con sus padres a supervisar la aerolínea que había adquirido por sugerencia de Alexey, quien había desistido de buscar a su hija, no porque hubiera dejado de preocuparse por ella, sino porque guardaba la esperanza que regresara voluntariamente, sin embargo, la idea de dejar de buscarla no le sentó bien a su madre que falleció de un infarto fulminante en medio de la discusión en la que por primera vez se rebeló contra su esposo culpándolo por la radical decisión de la joven.
Algunos problemas en la infraestructura de uno de los hoteles en Bardonecchia debido a constantes y extraños terremotos que se presentaron, obligó a André a visitar aquella comunidad de Turin y a minutos de su llegada, una ambulancia arribo con alarmados paramédicos - ¿Qué pasa? – interrogo André preocupado – a una de las empleadas se le adelanto el parto – respondió sonriente la administradora junto a André y él forzó una sonrisa – quiero que le envíen unas flores hermosas de parte del hotel y un bono adicional como obsequio – ordeno él y la mujer asintió viéndolo alejarse hacia los elevadores.