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Idally

Idally

Autor: : Dalia Sánchez
Género: Hombre Lobo
« Todo tiene un precio en esta vida, hasta la libertad» ---------------------------------------- Dos destinos unidos por "CASUALIDAD" y una creencia ridícula que los ha marcado. "Mientras más fuerte sea la persona, más fuerte será su lobo, si es débil, el lobo será igual de débil." Un villano inimaginable que no se ha rendido. El momento de luchar ha llegado junto al desenredo de los hilos del destino.

Capítulo 1 Cap. Uno

El día era nublado parecía que iba a llover y sin embargó asi las clases no se habían suspendido, Idally se había despertado desde la 4:00 de la mañana, algo en ella no estaba bien y lo sabía perfectamente.

Su madre asustada se levantó al oírla vomitar-¿Estas bien?-le cuestiono observándola con preocupación, ya no era normal el hecho de que todos los días le pasara lo mismo desde hace unas cuantas semanas, Su hija solo se limitó a decir-Estoy bien, no hay de qué preocuparse, vuelve a dormir madre-susurro en murmullo, la madre no muy convencida, le hizo caso a su hija por el cansancio que tenía.

La joven se levantó y llego a su habitación como pudo, se recostó con cuidado preguntándose-¿Por qué a mí?-mientras las lágrimas bajaban por sus mejillas, ella lo sabía, no era normal lo que le ocurría, posiblemente estaba enferma y ni siquiera estaba enterada.

Los minutos parecían segundos y la hora parecía un mísero minuto, ella quería, no, deseaba que llegara la hora para irse al colegio, porque para ella era el único lugar donde "no importaba si estaba bien o mal" porque estando ahí podía olvidarse de todos sus problemas pero aun así lo odiaba a la vez.

Sin darse cuenta el tiempo comenzó a volar más rápido, ella se había perdido tanto en su mundo de "oscuridad" que el tiempo se fue más rápido de lo normal, cuando se percató de la hora solamente cogió su mochila y camino a prisa hasta su destino.

...

Luego de unos minutos ya había llegado al colegio, los profesores parecían ocupados seleccionando a los grupos "Fuertes" y "Débiles."

-Futuro Alfa, Iker pase al grupo "A" -ordeno el profesor, el grupo "A" correspondía a los fuertes y el "B" a los débiles.

-Uriel grupo B

-Keith grupo A

-Karim grupo A

-Paola grupo B

-Sara grupo A -y así siguieron hasta que la nombraron a ella-Idally pase al grupo "B"

Sin decir una sola palabra para quejarse simplemente se acomodó en el grupo indicado, se mantuvo callada en espera de que todo acabará.

-¿Cómo es posible que me hayan mandado al grupo "B" ? Si yo soy más fuerte que ella-comento Paola señalando con el dedo a la chica que ni siquiera le prestaba atención, está era compañera de Idally, a quien no le había agradado haber quedado en aquel grupo, el profesor al escucharla renegar la mando a callar.

-Así será su grupo-dijo con voz fuerte y clara-Espero que se lleven muy bien.

Los alumnos entraron resignados al grupo que les habían dado, Idally no estaba molesta, tampoco era como si le importara lo acordado, su compañero Uriel se acercó a ella-¿Estas satisfecha en este grupo?-le pregunto de la nada

Idally estaba sorprendida, normalmente nadie la nota, pero él, la había notado-Aunque no lo estés, no puedes hacer nada, lo que ellos digan se hará-soltó con voz desinteresada mientras se encogía de hombros.

El profesor los guiaba a su aula, muchos no estaban contentos, ya que ellos no tendrían apoyo de nadie cuando se transformarán, sus familias no podrían estar presentes porque según los demás " no eran dignos de tal dicha", pero tal cosa no parecía importarle a Idally, era como si realmente no quisiera ver vista jamás.

Quizás no quería ser vista, no quería dejar de ser invisible para la mayoría porque tenía miedo a avanzar, temor de que cuando lo hiciera todos se fueran, por eso ella prefería no tener a nadie consigo misma.

Las clases dieron inició, ella eligió el asiento final de la tercera fila, daba igual, no quería que la mirarán, no quería atención, ya no quería eso, no era como antes, su compañero Uriel se sentó justamente a lado de ella, él parecía interesarse en el misterio que la rodeaba.

-Queridos alumnos esperó que se resignen en esta asignación porque no habrá cambios, tampoco hubo errores para los que creyeron que era una equivocación que estuvieran aquí-su voz clara transmitía de cierto modo tristeza, pero a la vez tranquilidad-Sean bienvenidos a este grupo, vamos a llevarnos bien.

Las clases no había sido nada de otro mundo, todo era sencillo, las pláticas y los perjuicios ya eran más que normales, pero Idally no estaba muy acostumbrada a oírlos con sus críticas y habladurías.

Mientras caminaba hacia la cafetería los escuchó, podía oír a todas aquellas voces que tanto odiaba, aquellas críticas que le atemorizaba-Es débil, pobre de quien sea su mate, seguro la tendrá que cuidar demasiado-dijo aquella voz chillona que más detestaba, intento ignorar el comentario, pero aun asi un nudo se le formo en la garganta dejándole un profundo dolor, conforme caminaba los murmullos se hacían muchos más y cada vez menos lo aguantaba, al final se rindió y arrancó a correr como siempre lo hacía.

Salió disparada hacía al baño, se encerró, se recargo en la pared y se dejó resbalar lentamente, sin siquiera querer llorar, las lágrimas ya habían comenzado a bajar por sus mejillas-No soy débil-murmuro en un susurro mientras secaba sus lágrimas e intentaba sonreír-Son unos idiotas, pero un día tendrán que callar-dijo mientras se levantaba y respiraba lentamente calmando sus ganas de llorar.

Al salir del baño caminó tranquilamente, intentando no tropezar con nadie pero el destinó se la jugo y la hizo tropezar con un chico, al caer ambos al piso, la joven no quería ni siquiera levantar la mirada para observar con quien había chocado, el temor de que aquel le gritara o juzgará como los demás se estaba apoderando de ella.

Eso no paso, al contrario, el chico se levantó y la mano de él se extendió frente a ella, quien por instinto miro arriba y se topó con la mirada de Iker, el futuro alfa de la manada, este le sonrió de manera amable mientras la ayudaba a pararse nuevamente, su mirada no reflejaba algo en concreto, al contrario reflejaba de todo entonces pudo por primera vez ver de cerca unos ojos tan llenos de vida a comparación con los de ella, los ojos de él tenían un brillo especial que la hacía no querer apartar la mirada de ellos, aun cuando le costó mucho aparto su mirada de lejos de la suya.

Capítulo 2 Cap. Dos

-¿Estas bien?-cuestionó el chico recogiendo un libro que al parecer se le había caído.

-si estoy bien.-respondió ella mirando el suelo-disculpa por el choque, estaba distraída-se disculpó y caminó a paso apresurado hacia el salón.

Ella huía, estaba huyendo de aquel lugar como huía cada vez que no podía, Iker solamente la observo irse mientras sonrió-¡Que torpe!-exclamo aun con la sonrisa burlona en su rostro.

Así como huyó de aquel lugar fue detenida por aquella joven que siempre le había molestado.

-¿A dónde vas tan rápido?-cuestiono la joven con las manos en su cintura y sonrisa burlona-¡Estas huyendo de nuevo!-Exclamo con una voz cargada de ironía

Idally se limitó a bajar la cabeza, ignorarla y seguir el camino apresurada, pero no fue su mejor decisión, la joven indignada la tomo del brazo haciendo presión mientras encajaba sus uñas largas en la zona que apretaba, la presión era tanta que en pocos minutos el brazo de Idally comenzó a sangrar.

¡Suéltame, me lastimas!-Exclamó al sentir el dolor y mirar la sangre que bajaba por sus brazos recorriendo sus manos.

Pero aquella chica se negó a hacerle caso, mientras más Idally se quejaba más fuerza ponía en su agarre y más la dañaba, Idally nunca se había defendido, jamás le había importado lo que con ella sucediera, siempre había deseado ser invisible, prefería ser ignorada para no tener problemas pero nada era como deseaba y por eso estaba en esta situación.

Tomo fuerza de donde pudo y en un movimiento empujo a la chica tan fuerte haciéndola tambalear pero esta al traer tacones no pudo evitar caerse, Idally tampoco pudo evitar salir corriendo tal como era su costumbre.

Huía como si de salvar su vida se tratase, si, era cobarde, solo quería una vida tranquila y pacífica, una vida normal quizás, pero la de ella quizás jamás había sido escrita de ese modo.

[...]

Las demás horas fueron tortura, intentando no volver a toparse con aquella chica, hizo de todo pero el destino enserio la odiaba, tanto que para su mala suerte se había encontrado con ella en uno de los pasillos y lo peor era que no estaba sola.

-Agárrala-medio grito con voz chillona, esa ruidosa voz que Idally tanto despreciaba, esa voz que la torturaba.

Las chicas que venían con ella obedecieron, una de ellas mientras la jalo de uno de sus brazos susurro-Lo siento, yo no quería-expreso como si le doliera lo que a continuación sucedería, la tomaron y arrastraron hasta uno de los salones desocupados.

El salón era oscuro, ella intentaba soltarse pero no podía, quería huir pero ellas no se lo permitían, le pusieron un trapo en su boca para que no gritara, la amarraron como si de un animal se tratara.

Le tiraron cubetas encima llenas de agua, pero eso no les basto también le cortaron parte de su lindo cabello, lo peor para ella fue el tener que soportar las quemaduras de cigarro por sus piernas y muñecas, el ardor que le ocasionaron.

Narra Idally:

El dolor que sentía no se comparaba con nada, el ardor de mi piel al sentir el cigarro sobre esta, no había sentido tanto dolor, quería gritar, quería huir, si huir, escaparme, tal como había hecho siempre, pero no había salida, no había alguien que me ayudara, sentía ganas de llorar, ganas de morirme, de que todo terminara y así pudiera estar bien de nuevo.

Deseaba que terminara todo y aun así solo acaba de iniciar, el dolor no se iba, seguía ahí, marcas tendría de eso no había duda alguna, estaría marcada de por vida pero eso a ellas no parecía importarles.

Una de ellas miraba con miedo lo que las otras me hacían, parecía darle tristeza, querer ayudar, querer detenerlas pero aun así termino callando todo lo que quería decir.

Al finalizar su tortura terminaron abandonaron el aula, me dejaron totalmente sola en la oscuridad.

¿Qué les había hecho? ¡Nada!

Nunca había hecho daño a alguien, nunca había odiado, pero por primera vez sentía algo nuevo, un nuevo sentimiento creciendo dentro de mí, era el sentimiento del rencor.

Creía estar sola, pero no era asi, la puerta se abrió dejando ver a esa chica que me miraba con compasión desde hace rato, una de esas de las dos que me habían sujetado, entro en silencio y se acercó a mí y pidió perdón mientras me desataba.

-debes ir a casa-susurro en voz baja mientras se levantaba y se marchaba por la misma puerta en que entró.

No era mala, no era como ellas, pero aun así yo no podía perdonar, algo en mi se estaba acabando y algo nuevo estaba naciendo.

Como pude llegue a casa, por suerte mi madre no estaba, pude entrar sin problemas, ahora mi problema sería ocultar las marcas, las huellas que quedarían de por vida. Al menos mañana sería un nuevo día, mañana cumpliría 17 años y sería mi transformación, por primera vez me pasaría algo bueno en la vida.

No estaba bien, no estaba mal, no era nada en especial, solo era mi primera transformación, solo era una de tantas veces que lo haría.

La hora se aproximaba y el hecho de no tener apoyo en el momento más importante para mí comenzaba a darme igual.

Suerte con tu transformación cariño-expreso mi madre dulcemente mientras dejaba un beso en mi cachete-lamentó no poder estar a tu lado pequeña.

La envolví en un abrazo y susurré-No es como si fuera el más importante, habrá más ocasiones para que me apoyes-respondí al separarme de ella.

No importaba si estaba o no, si era difícil o fácil, yo tenía que salir por mí misma adelante.

Salí de la casa y camine en dirección al bosque, era inmenso, probablemente jamás me había parado a admirar su belleza, quizás ni siquiera había entrado a él en ningún momento, la hora comenzó a acercarse y el dolor en mis huesos dio inicio.

¿Qué si dolía?

Capítulo 3 Cap. Tres

Si dolía, pero mi mente era mucho más fuerte-El dolor físico no es nada comparado con el dolor emocional-Comencé a repetirme a mí misma una tras otra vez para no sentir el dolor, y lo había logrado, había dejado de sentir el dolor, cuando me había dado cuenta ya estaba en cuatro patas.

Me acerque a un lago y pude mirarme, era una hermosa loba de color negro aproximadamente media unos 2.30 metros.

Somos hermosas-respondió mi loba

Me he dado cuenta-respondí

Tenía ganas de correr, de sentir el aire en mi pelaje y asi lo hice, corrí todo lo que mis patas me lo permitieron pero a pesar de que lo hice quería seguir corriendo, al final tuve que volver a casa.

Como de costumbre mi madre no estaba, solamente cogí una manzana y comencé a morder la fruta, subí a la habitación a descansar, pero no pude dormir por pensar en todo.

Mi loba parecía más fuerte de lo que yo soy, mi loba lucía distinta al de ella, mi madre también había estado enferma, ella también había sido débil, su loba también, entonces porque la mía parecía tener más resistencia, parecía estar fuerte, sana, llena de vida.

Mientras pensaba recostada sobre mi cama, un ruido me hizo pararme de golpe, cuando lo hice pude ver el holograma de mi loba.

¿Pero, qué diablos?

¿Por qué asi? Ningún lobo aparece de esa manera, jamás he oído que algún lobo haga esto.

Mire desconcertada el holograma de mi loba, estaba en shock, jamás me habían comentado que era posible que hicieran eso los lobos.

-¿Qué nombre me darás?-cuestiono como si fuera lo más normal del mundo para ella

-¿Qué no los lobos ya tienen nombres propios?-cuestione

-No todos tienen nombre, a algunos deben dárselos sus dueños y este es tu caso

-Bueno entonces te llamaré "Némesis" y para no acortarlo "Neme"

-Nombre aceptado-respondió y desapareció

Se nota que tengo que aprender cuantos tipos de lobos hay, pero sigo sin entender porque ella es fuerte si soy débil.

Nunca has sido débil, solo estamos en el lugar equivocado-hablo una voz en mi cabeza, la cual reconocí como a "Némesis"

¿A qué se refiere ella con que estamos en el lugar equivocado?

-¿A qué te refieres con eso Némesis?-le pregunte pero ya no me volvió a responder, se fue dejándome con una inmensa duda.

[...]

Me desperté temprano puesto que tenía que ir al colegio, me aliste rápidamente y cogí la mochila, camine hasta llegar al colegio.

Todo estaba bien, no estaban ellas, parecía que tendría tranquilidad por lo menos.

-Esta aquí-hablo neme

No respondí, no sabía a qué se refería tampoco quería averiguarlo.

Hey-una voz me hizo voltear para encontrarme con la mirada de Uriel.

¿Qué se te ofrece?-le cuestione mirándolo sería

Nada, solo quería saludarte, me enteré que ayer fue tu transformación-se encogió los hombros incómodo-¿Cómo es tu loba?

Él quería saber si era cierto la creencia de la manada, pero hasta yo tenía esa duda, por eso no podía responderle.

-No lo sé Uriel, no sé si es débil o no-aparte la mirada de la suya.

Pero...¿acaso no la viste?-cuestionó él-Hey mírame a los ojos, ¿Por qué apartas la mirada?

-Emm...-no tenía ninguna excusa, pero tenía la suerte de mi lado, tanto asi, que sonó la campana evitando que contestara su respuesta-ya sonó el timbre entremos

Está bien, pero luego tendrás que responderme después-dijo caminando hacia la puerta del salón.

[...]

Las clases pasaron rápidamente, sin darme cuenta todo ya había terminado, solo faltaba la mitad de la clase y seguro pasarían demasiado rápido.

[...]

Mientras caminaba por los pasillos, un aroma adictivo inundo mis fosas nasales, un aroma irresistible, era chocolate, el más delicioso y rico aroma que hubiese podido oler.

¡MATE!-Chillo Néme con felicidad-búscalo- y ordeno con voz demandante

Caminé por los pasillos a prisa siguiendo ese aroma tan delicioso, pero este llego a un pasillo donde se encontraba El futuro alfa.

¿Mi mate era Iker?

¡IKER ERA MI MATE!

No, simplemente no podía ser, era un alfa y jamás aceptaría a alguien débil o si ¿? Me quede un rato mirándolo hablar con Karim uno de sus mejores amigos, pero él ni siquiera me noto.

No se ha transformado-dijo triste Néme

Y esa fue la mejor noticia que tuve, si no se ha transformado no hay posibilidad que sepa quién soy.

Oculte mi aroma, no quería que el supiera que su mate cuando él se transformara, no quería una humillación como la de aquella chica.

Él nos tiene que querer, no debes de temer-intento animarme Néme

Pero por más que dijera eso, aquí no eres nadie si no tienes poder para la manada y yo simplemente no lo tenía.

Estaba a punto de irme cuando ambos posaron su mirada en mí, se dieron cuenta de mi presencia entonces se acercaron.

Hola, Torpe-saludo con burla y una sonrisa de engreído-Hola-Saludo Karim su amigo sonriendo de lado-¿Cuál es tú nombre?-pregunto el beta

Hola-salude mirando el piso-Mi nombre es Idally

Un gusto Idally-respondió Karim extendiendo su mano en modo de saludo.

Cuando iba a estrecharla, Iker golpeo la mano de Karim mientras lo miraba seriamente-vámonos, no debes saludar a débiles-ordeno con voz demandante.

No pude decir nada, no pude llevarle la contra, solo escuche y calle todo como siempre lo había hecho.

los observe marcharse, Karim no parecía contento con lo que Iker había dicho, pero se limitó a seguirlo sin reprochar.

Narra Karim:

No me gusto su forma de actuar, él nunca había despreciado a nadie por ser débil, el jamás me había mirado de esa manera, mucho menos hablado de ese modo.

El Iker que ahora tenía enfrente mío, no era el que yo conocía.

-Iker, fuiste muy grosero con ella-le reproche tocándole su hombro

¿Grosero?-cuestionó con una sonrisa tan poco característica de él-Solo le di el lugar que se merece Karim-dijo apartando mi mano de su hombro.

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