-Lo siento no podemos, no podemos cuidar a esa niña, lo siento es demasiado trabajo.
-Ma...snif, snif...
Una pequeña niña de cabello castaño se encontraba fuera de un orfanato siendo devuelta por sus padres adoptivos mientras que las lágrimas recorrían sus mejillas sintiéndose culpable e insuficiente para esas familias "¿Por qué? ¿Por qué nadie me quiere? ya me han entregado a tres familias y las tres me han devuelto, ¿Por qué no me quieren?" se preguntaba la pequeña mientras que el encargado del orfanato le gritaba a la pequeña para entrar nuevamente al interior.
- ¡No sirves de nada Lesly, es la tercera vez que te devuelven...lárgate de una vez solo eres un gasto para todos!
Grito el hombre mientras encerraba a la pequeña en un cuarto oscuro, dejando a esta allí durante dos días sin nada para comer ni tomar solo sacándola al finalizar del castigo, así fueron pasando los años hasta que esta cumplió los dieciséis habiendo sido devuelta al orfanato un total de seis veces y siendo esta la séptima vez en ser recogida por una familia. Lesly solía dormir en el sofá de la sala ya que la familia no la quería en absoluto y solo se preocupaban del dinero que recibirían al tenerla a ella viviendo en su hogar.
- ¡No te dije que compraras algo de alcohol mocosa!
-Yo...yo compre esta mañana, pero...pero ya se acabó.
- ¡¿Me estás diciendo borracho?!!
-No, no claro que no, yo jamás haría algo como eso yo...
-¡¡¡CALLATE!!! ¡SOLO SABES TARTAMUDEAR MALDITA MOCOSA, EL DINERO QUE ME DA EL ESTADO POR CUIDARTE NO ES SUFICIENTE POR AGUANTARTE ASI QUE GUARDA SILENCIO Y SOLO OBEDECE!
Grito el hombre el cual estaba a cargo del cuidado de Lesly, está bajo la cabeza y mordió sus labios sintiéndose impotente ante los gritos de aquel hombre, fue entonces que se marchó a comprar más licor para su tutor y luego vio como este se fue a su cuarto con el licor para seguir bebiendo mientras que ella se recostaba en el sofá de la sala cubierta por una delgada cobija para dormir "Estoy cansada, estuve ordenando la casa todo el día y me tuve que escapar para poder ir a estudiar ya que Gonzalo no me deja ir a la escuela, aparte al llegar debo de ir a comprar alcohol para el en cuanto llego...espero pasen pronto estos dos años para ser mayor de edad y no tener que seguir pasando por todo esto, quiero, quiero ser libre de esto" pensó Lesly, fue entonces que durante la noche escucho la puerta principal abrirse y salir a una prostituta enojada de la casa mientras que el tutor de Lesly la perseguía molesto con una botella de licor en la mano.
- ¡Tu, mu...mujerzuela, tú te lo pierdes, eres una perra, ja como si me faltaran mujeres, mira tengo una aquí mismo y es mucho más joven que tú!
Dijo el tutor mientras volteaba a mirar a Lesly quien se volteó y apretó la cobija tratando de cerrar los ojos fuertemente al escuchar los pasos de su tutor acercarse a ella en la oscuridad mientras el olor a licor lo invadía todo "No, no te acerques más, no por favor" pensó Lesly cuando sintió las manos del tutor acariciar sus piernas sobre la cobija mientras comenzaba a destaparla lentamente haciendo que su cuerpo comenzara a temblar y tensarse por el miedo, las manos de su tutor acariciaron las piernas desnudas de Lesly mientras que esta sin tratar de alterarlo demasiado trato de quitar las manos de este de su cuerpo.
-N...no...
-¡¡¡No que...sé que te gusta así que cierra la boca!!!
-Señor, señor por favor no, no lo haga.
-¡¡¡CIERRA EL MALDITO PICO PERRA!!! ¡¡¡EL GOBIERNO ME DA UNA MIERDA DE DINERO POR TENERTE AQUÍ ASI QUE DEBES DE PAGARME POR EL PAN QUE TE LLEVAS A LA BOCA TODOS LOS DIAS, VAMOS PAGAME PERRA!!!
Grito el tutor sujetando fuertemente a Lesly por los brazos empujándola contra el sofá y separándole las piernas, Lesly forcejeo con este empujándolo y cayendo al suelo bajo de él mientras que este sonreía divertido ante la situación.
-¡¡Tienes un mejor cuerpo del que pensé!!
Lesly mordió su labio tratando de aferrarse de cualquier cosa que encontrara en el suelo, pero nada parecía estar cerca, fue entonces que sintió como el hombre la daba vuelta colocándola en cuatro y separando sus piernas la penetraba desde su espalda embistiéndola una y otra vez contra el suelo, mientras que ella rogaba que se detuviera con lágrimas en sus ojos "¡NO! NO PORFAVOR PARA, NO QUIERO, NO MAS, DUELE, DUELE MUCHO, ¡DETENTE!" Gritaba Lesly.
- ¡Por favor no quiero, duele, duele mucho!
- ¡CIERRA LA MALDITA BOCA, ¡SE QUE LO ESTAS DISFRUTANTO ESTO TANTO COMO YO, TU INTERIOR SE SIENTE TAN BIEN!
Dijo el hombre sin detenerse hasta que la pesadilla acabo al fin para Lesly, sintiendo como era llenada por los fluidos de su tutor, este se levantó del suelo y sonrió satisfecho viendo el suelo manchado con sangre de Lesly.
-Oh, eras virgen, quien lo diría jajajaja...estuvo muy bien, pero te falta algo de experiencia, detente aquí que esto todavía no acaba, hoy vamos a disfrutar toda la noche pequeña.
Dijo el tutor mientras que Lesly trataba de levantarse sintiendo un horrible dolor en su interior, fue entonces que mientras se arrastraba por el suelo tratando de escapar vio como aquel asqueroso hombre sacaba otra botella de alcohol y se lo bebía de un trago antes de volver a ir por ella "No, no puede, no puede ser, no de nuevo" se dijo Lesly arrastrándose desesperadamente por el suelo cuando sintió las manos de aquel sujeto posarse nuevamente en ella para ultrajarla una vez más.
- ¡N...no, no por favor, no más...no, no diré nada, pero, pero detente por favor!
- ¡Que te calles! ¡Sabes cuánto me debes, vives en mi casa y comes de mi comida así que cállate! ¡No importa lo que te haga, nadie lo sabrá jamás! ¡Nadie va a venir a salvarte!
Grito el hombre dándole una bofetada a Lesly que trataba de levantarse haciendo que ella cayera nuevamente al suelo, sujetando su mejilla y tratando de apartar a su tutor pateándolo uno y otra vez, pero este sujeto las piernas de Lesly fácilmente abriéndolas de par en par para penetrarla nuevamente, fue entonces que entre la desesperación Lesly toco la botella de licor que el habia dejado en el suelo con sus dedos, y sujetándola la rompió contra la cabeza del hombre.
-¡¡¡HAAAA, MALDITA ZORRA YA VERAS!!!
Lesly vio la sangre salir de la frente de su abusador mientras que ella trataba de escapar usando todas las fuerzas que tenía en su cuerpo sin soltar el cuello de la botella aun, fue justo en ese momento que vio cómo su tutor corría hacia ella para vengarse del golpe que esta le habia dado, pero como resultado Lesly moviéndose rápidamente corto la garganta del hombre con el filo de la botella ya quebrada viendo como este caía al suelo sujetando su cuello con desesperación.
- ¡Hah! ...a duele, due...no, Lesl...Lesly ayúdame, lla...llama a la ambulancia, Les...ly por...favor.
-...
Lesly miro a aquel hombre que le estaba haciendo daño tirado en el suelo sobre un charco de sangre mientras en la mano de ella se encontraba la botella rota con la que lo habia atacado, "El...el ya no...ya no se mueve el... ¿está muerto?" se preguntó Lesly acercándose cuidadosamente al cuerpo de aquel hombre para poner su dedo cerca de la nariz de este dándose cuenta de inmediato que el habia dejado de respirar.
-¡!
Lesly dio un paso atrás asustada y mirando hacia afuera de la casa noto que la calle estaba casi completamente vacía por lo que subió corriendo al segundo piso y sacando algo de dinero escapo de la escena dejando el cuerpo de su tutor inmóvil en el suelo de la sala "No es mi culpa, no, no es mi culpa yo solo, solo me estaba defendiendo, no es culpa mía pero...pero no tengo ningún respaldo, si alguien ve la escena de seguro...si, seguramente me enviaran a la cárcel" pensó Lesly sintiendo como todo su mundo se habia acabado para ella, durante las siguientes semanas Lesly se mantuvo viviendo entre los basureros de la ciudad para no ser encontrara al pensar que seguramente la policía la estaría buscando pero esto no era así, fue entonces que después de dos meses mientras esta vomitaba en un callejón un auto se detuvo frente al mismo y se bajó acercándose a ella.
- ¿Lesly? ¿Tú eres Lesly verdad?
Dijo la voz ronca de un hombre haciendo que Lesly levantara su rostro sucio por el lodo y volteara para ver a un hombre grande y corpulento con un traje negro que sombrero parado frente a ella.
- ¿Qui...quién?
-No tengas miedo, tranquila...déjame presentarme yo soy Martin Everis, yo tenía un negocio con tu antiguo tutor por lo que conozco muy bien tus circunstancias y puedo deducir perfectamente lo que sucedió aquel día de la muerte de ese bastardo, vamos ven conmigo, te prometo que no te hare nada malo, confía en mí.
Dijo el hombre extendiendo su mano hacia Lesly que se encontraba de rodillas en el suelo temblorosa de miedo, a ser encontrada y castigada por el asesinato que habia cometido, Lesly con miedo miro la sonrisa de aquel hombre el cual la miro de forma amable y extendió su mano con delicadeza hacia ella brindándole una ayuda sincera por esta razón Lesly confiada y desesperada de tanto ocultarse tomo la mano del hombre con cautela, este la guio hasta el auto y la ayudo a subir mientras que se dirigían a una gran villa repleta de hombres vestidos en traje y algunos que parecían estar entrenando al correr por los alrededores.
- ¿Qué...que es este lugar señor?
-Bueno como te dije me dedico a trabajos poco legales, tu tutor nos debía una gran suma de dinero y también nos dimos cuenta que lastimo a algunas otras niñas en el pasado y eso merecía un castigo, nosotros no trabajamos bajo la ley pero aun así jamás tocamos a los niños, así que de todas formas nos encargaríamos de él tarde o temprano, así que tú no tienes la culpa por lo que paso, solo te defendiste y es por eso que pretendo poder ofrecerte un puesto en mi compañía solo si estas dispuesta a trabajar aquí ilegalmente.
Hablo el hombre mientras guiaba a Lesly al interior de una gran mansión y esta se daba cuenta que todos a su alrededor llevaban armas en su cinturón, "Son...son ¿asesinos? ¿Por qué todos llevan armas?" se preguntó Lesly nerviosa, esta apenas tenía dieciséis años por lo que verse rodeada de hombres armados era algo inquietante para ella, pero por alguna razón al ver al gran jefe de estos caminar frente a ella protegiéndola la hacía sentir mucho más cómoda.
-Ven Lesly, esta es mi oficina.
Dijo Martin mientras se dirigía a su escritorio invitando a Lesly sentarse frente a él, fue entonces que alguien toco la puerta y un hombre en traje entro con una bandeja de aperitivos.
-Señor le he traído unos aperitivos para usted y la joven.
-Bien Manuel, déjalos en la mesa y retírate ¿sí?
-Sí señor.
El hombre que habia acabado de entrar salió de inmediato en cuanto dejo la bandeja con los aperitivos, Lesly miro al jefe Martin frente a ella y este saco una carpeta del interior de uno de los cajones y la abrió frente a Lesly mostrándole su contenido.
- ¿Qué es esto?
El hombre que habia acabado de entrar salió de inmediato en cuanto dejo la bandeja con los aperitivos, Lesly miro al jefe Martin frente a ella y este saco una carpeta del interior de uno de los cajones y la abrió frente a Lesly mostrándole su contenido.
- ¿Qué es esto?
-Cómo puedes ver, aquí se encuentra toda tu información desde el accidente de tus padres hasta el día de hoy...
- ¿Mis padres? ¿Cómo es que tiene esta información?
-Pues solo hice una investigación exhaustiva sobre tu vida, necesitaba saber quién fue la que se deshizo de esa basura de tu tutor, veo que has pasado por mucho jovencita así que dime ¿estas dispuesta a trabajar para mí? Si lo haces puedo asegurarte un techo sobre tu cabeza y una familia en este lugar.
Dijo Martin haciendo que Lesly se emocionara ante sus palabras "Una familia...eso es lo único que siempre he deseado tener" pensó Lesly mientras que apretaba sus puños y mordía sus labios nerviosa, pero las palabras de Martin ya habían penetrado en el corazón de Lesly por lo que esta levanto su mirada y vio a los ojos al hombre frente a ella y asintió con la cabeza aceptando la propuesta de este.
-S...si, si quiero...quiero trabajar para usted y...ser parte de este lugar, no quiero volver a estar sola.
-Bien, entiendo pequeña pero como entenderás aun eres muy pequeña para este trabajo asi que durante este tiempo te estaremos entrenando para que seas igual e incluso mejor que los asesinos y hackers de aquí.
- ¿Qué?
Lesly se sorprendió al escuchar lo que hacían en aquel lugar pero aun así decidió mantener la calma ya que ya estaba completamente decidida en quedarse allí, fue entonces que siguiendo la invitación de Martin esta saco una galleta de la bandeja de aperitivos pero antes siquiera de llevárselo a la boca una gran sensación de asco la invadió "Habré comido algo en mal estado en el basurero" se preguntó pero los ojos de Martin se agudizaron al darse cuenta del malestar de esta por lo que mando a llamar al médico de inmediato.
-Señor no es necesario, estoy bien.
-No, vamos ven conmigo te mostrare cual será tu habitación desde el día de hoy y esperaremos a que llegue el médico para que te examine, si te sientes incomoda con un hombre puedo mandar a llamar a una mujer si tú quieres...
-Está bien, está bien lo que sea está bien, gracias señor Martin.
-...
El jefe Martin llevo a Lesly a una hermosa y amplia habitación la cual tenía todas las comodidades "¿Este cuarto es mío? Jamás...jamás habia tenido una cama solo para mí, nunca...nunca tuve mi propia habitación" pensó Lesly mientras sentía sus ojos arder por las ganas de llorar por la emoción de aquel lugar que le habían dado dentro de esa gran mansión.
-Vamos siéntate Lesly, parece que el medico ya está aquí.
Dijo Martin mientras que entraba el medico viendo así a una chica de tan solo dieciséis años sentada sobre la cama de la habitación, este miro a Martin frunciendo el ceño y Martin le ordeno ir a revisar a Lesly con rapidez.
-Deja de estar suponiendo estupideces y revísala pronto.
-Sí señor, como diga.
Respondió el médico, revisando la presión arterial de Lesly, luego le hizo algunas preguntas y por ultimo una pequeña revisión abdominal, terminando su revisión se acercó a Martin y comenzó hablar nerviosamente mientras se sujetaba la frente por lo que estaba sucediendo.
-Para asegurarnos sería mejor hacer un examen de sangre, pero ante lo que me dijiste y lo que pude ver creo que es muy probable que esa sea la razón de sus malestares.
-Hah...comprendo, entonces haz la prueba de sangre y si sale positiva hablare con ella a ver qué es lo que decide hacer.
Contesto Martin, mientras que el medico sacaba una muestra de sangre de Lesly y se marchaba dejando a Lesly y Martin solos en el cuarto.
-Lesly creo ya han terminado de revisarte así que lo mejor es que tomes un baño y te vayas a la cama a descansar, mañana te presentare a los sirvientes de la mansión.
-He...está bien, gracias don Martin.
-Sí, si no hoy problema ve a descansar mañana hablaremos.
Concluyo el jefe mientras que Lesly se daba un baño y se recostaba en la cama quedándose completamente dormida. A la mañana siguiente Martin entro rápidamente a la habitación de Lesly durante la tarde acompañada del médico el cual se dirigía a ella con un papel en su mano y un rostro nostálgico.
-Eh...señor Martin ¿sucede algo?
-Niña...hah, lamento tener que decirte esto, pero...dios, es mejor que leas el papel que trae el médico para ti.
- ¿Qué?
Lesly recibió el papel que le estaba extendiendo el médico y leyó este en voz alta.
-Em...Laboratorio Martínez...Examen de, examen de sangre, prueba de embarazo... ¿positivo? ¿Qué? ¿Qué es esto? ¿Ocho...ocho semanas de embarazo? Señor Martin ¿Qué? ¿Qué es esto? No, no puede, no es...
Lesly se desmayó en cuanto termino de leer el examen dándose cuenta que ya tenía dos meses de embarazo, lo cual dejaba en evidencia que aquel acto de violencia sexual que habia sufrido por parte de su tutor habia llevado a consecuencias mucho más grandes de las cuales ella imaginaba "No, no es posible, no puede ser...estoy embarazada, embarazada de aquel hombre, no puede, no...no quiero, pero...él bebe no tiene la culpa, no puedo hacer algo tan cruel, no puedo culpar al bebe de lo que me hizo aquel hombre y de todas formas este bebe es mío también, es...mi familia" se decía Lesly entre sueños. Al despertar podía escuchar a dos personas discutiendo dentro de su habitación viendo así a Martin y el medico discutiendo, sorprendiéndose al ver que Martin sacar un arma y colocarla en la frente del doctor amenazándolo.
- ¡Tu no me dirás que debo hacer! ¡No permitiré que esta niña siga sufriendo por culpa de otros! ¡Esa cosa en su vientre es hijo del bastardo que la abuso y no dejare que ella sufra al obligarla parir a esa cosa!
-Se...señor, señor Martin.
- ¡Lesly, Lesly pequeña ¿estás bien?! ¿Te sientes mejor?...
-Sí, pero, ¿Qué está pasando aquí?
-Lo siento pequeña, debería haberme desecho de aquel tipo hace mucho, siento no haber llegado antes al país, si hubiera llegado antes podría haberme desecho de él yo mismo antes que él te lastimara de esta forma.
Dijo Martin, quien era el dueño de la organización más grande de asesinos en el país pero que tenía gran respeto a las mujeres y niños cuidándolos desde las sombras siempre "No pude proteger a esta muchacha que estaba con ese tipo, yo sabía que él tenía un historial delictivo y no actué a tiempo tomando como prioridad el pago del dinero y puse en peligro a esta jovencita de tan solo dieciséis años, ella aun es una niña y tuvo que pasar por todo esto" Martin se levantó y volvió a colocar la pistola en la frente del médico.
- ¡Has lo que digo, sácale esa cosa de su estómago ahora si quieres seguir con vida!
- ¡No! ¡No señor por favor! Eso, eso no es lo que quiero.
- ¿Qué? Pero Lesly ese feto es hijo de ese bastardo que te lastimo.
-Sí, lo sé, lo sé bien, pero, pero también es mío, también tiene mi sangre y será mi familia, ya no volveré a estar sola nunca más si lo tengo.
Respondió Lesly mientras tocaba su vientre.
-Lesly, tú ya eres parte de una familia, eres parte de mi organización y esta organización es como una familia, nos cuidamos entre todos y tú eres parte de nosotros ahora así que...
-No, eso no es lo que quiero señor, quiero una familia real, este bebe no necesita saber quién es su padre, le daré todo el amor que tengo, tanto como para que nunca sienta la falta de amor paternal.
El hombre que habia acabado de entrar salió de inmediato en cuanto dejo la bandeja con los aperitivos, Lesly miro al jefe Martin frente a ella y este saco una carpeta del interior de uno de los cajones y la abrió frente a Lesly mostrándole su contenido.
- ¿Qué es esto?
-Cómo puedes ver, aquí se encuentra toda tu información desde el accidente de tus padres hasta el día de hoy...
- ¿Mis padres? ¿Cómo es que tiene esta información?
-Pues solo hice una investigación exhaustiva sobre tu vida, necesitaba saber quién fue la que se deshizo de esa basura de tu tutor, veo que has pasado por mucho jovencita así que dime ¿estas dispuesta a trabajar para mí? Si lo haces puedo asegurarte un techo sobre tu cabeza y una familia en este lugar.
Dijo Martin haciendo que Lesly se emocionara ante sus palabras "Una familia...eso es lo único que siempre he deseado tener" pensó Lesly mientras que apretaba sus puños y mordía sus labios nerviosa, pero las palabras de Martin ya habían penetrado en el corazón de Lesly por lo que esta levanto su mirada y vio a los ojos al hombre frente a ella y asintió con la cabeza aceptando la propuesta de este.
-S...si, si quiero...quiero trabajar para usted y...ser parte de este lugar, no quiero volver a estar sola.
-Bien, entiendo pequeña pero como entenderás aun eres muy pequeña para este trabajo asi que durante este tiempo te estaremos entrenando para que seas igual e incluso mejor que los asesinos y hackers de aquí.
- ¿Qué?
Lesly se sorprendió al escuchar lo que hacían en aquel lugar pero aun así decidió mantener la calma ya que ya estaba completamente decidida en quedarse allí, fue entonces que siguiendo la invitación de Martin esta saco una galleta de la bandeja de aperitivos pero antes siquiera de llevárselo a la boca una gran sensación de asco la invadió "Habré comido algo en mal estado en el basurero" se preguntó pero los ojos de Martin se agudizaron al darse cuenta del malestar de esta por lo que mando a llamar al médico de inmediato.
-Señor no es necesario, estoy bien.
-No, vamos ven conmigo te mostrare cual será tu habitación desde el día de hoy y esperaremos a que llegue el médico para que te examine, si te sientes incomoda con un hombre puedo mandar a llamar a una mujer si tú quieres...
-Está bien, está bien lo que sea está bien, gracias señor Martin.
-...
El jefe Martin llevo a Lesly a una hermosa y amplia habitación la cual tenía todas las comodidades "¿Este cuarto es mío? Jamás...jamás habia tenido una cama solo para mí, nunca...nunca tuve mi propia habitación" pensó Lesly mientras sentía sus ojos arder por las ganas de llorar por la emoción de aquel lugar que le habían dado dentro de esa gran mansión.
-Vamos siéntate Lesly, parece que el medico ya está aquí.
Dijo Martin mientras que entraba el medico viendo así a una chica de tan solo dieciséis años sentada sobre la cama de la habitación, este miro a Martin frunciendo el ceño y Martin le ordeno ir a revisar a Lesly con rapidez.
-Deja de estar suponiendo estupideces y revísala pronto.
-Sí señor, como diga.
Respondió el médico, revisando la presión arterial de Lesly, luego le hizo algunas preguntas y por ultimo una pequeña revisión abdominal, terminando su revisión se acercó a Martin y comenzó hablar nerviosamente mientras se sujetaba la frente por lo que estaba sucediendo.
-Para asegurarnos sería mejor hacer un examen de sangre, pero ante lo que me dijiste y lo que pude ver creo que es muy probable que esa sea la razón de sus malestares.
-Hah...comprendo, entonces haz la prueba de sangre y si sale positiva hablare con ella a ver qué es lo que decide hacer.
Contesto Martin, mientras que el medico sacaba una muestra de sangre de Lesly y se marchaba dejando a Lesly y Martin solos en el cuarto.
-Lesly creo ya han terminado de revisarte así que lo mejor es que tomes un baño y te vayas a la cama a descansar, mañana te presentare a los sirvientes de la mansión.
-He...está bien, gracias don Martin.
-Sí, si no hoy problema ve a descansar mañana hablaremos.
Concluyo el jefe mientras que Lesly se daba un baño y se recostaba en la cama quedándose completamente dormida. A la mañana siguiente Martin entro rápidamente a la habitación de Lesly durante la tarde acompañada del médico el cual se dirigía a ella con un papel en su mano y un rostro nostálgico.
-Eh...señor Martin ¿sucede algo?
-Niña...hah, lamento tener que decirte esto, pero...dios, es mejor que leas el papel que trae el médico para ti.
- ¿Qué?
Lesly recibió el papel que le estaba extendiendo el médico y leyó este en voz alta.
-Em...Laboratorio Martínez...Examen de, examen de sangre, prueba de embarazo... ¿positivo? ¿Qué? ¿Qué es esto? ¿Ocho...ocho semanas de embarazo? Señor Martin ¿Qué? ¿Qué es esto? No, no puede, no es...
Lesly se desmayó en cuanto termino de leer el examen dándose cuenta que ya tenía dos meses de embarazo, lo cual dejaba en evidencia que aquel acto de violencia sexual que habia sufrido por parte de su tutor habia llevado a consecuencias mucho más grandes de las cuales ella imaginaba "No, no es posible, no puede ser...estoy embarazada, embarazada de aquel hombre, no puede, no...no quiero, pero...él bebe no tiene la culpa, no puedo hacer algo tan cruel, no puedo culpar al bebe de lo que me hizo aquel hombre y de todas formas este bebe es mío también, es...mi familia" se decía Lesly entre sueños. Al despertar podía escuchar a dos personas discutiendo dentro de su habitación viendo así a Martin y el medico discutiendo, sorprendiéndose al ver que Martin sacar un arma y colocarla en la frente del doctor amenazándolo.
- ¡Tu no me dirás que debo hacer! ¡No permitiré que esta niña siga sufriendo por culpa de otros! ¡Esa cosa en su vientre es hijo del bastardo que la abuso y no dejare que ella sufra al obligarla parir a esa cosa!
-Se...señor, señor Martin.
- ¡Lesly, Lesly pequeña ¿estás bien?! ¿Te sientes mejor?...
-Sí, pero, ¿Qué está pasando aquí?
-Lo siento pequeña, debería haberme desecho de aquel tipo hace mucho, siento no haber llegado antes al país, si hubiera llegado antes podría haberme desecho de él yo mismo antes que él te lastimara de esta forma.
Dijo Martin, quien era el dueño de la organización más grande de asesinos en el país pero que tenía gran respeto a las mujeres y niños cuidándolos desde las sombras siempre "No pude proteger a esta muchacha que estaba con ese tipo, yo sabía que él tenía un historial delictivo y no actué a tiempo tomando como prioridad el pago del dinero y puse en peligro a esta jovencita de tan solo dieciséis años, ella aun es una niña y tuvo que pasar por todo esto" Martin se levantó y volvió a colocar la pistola en la frente del médico.
- ¡Has lo que digo, sácale esa cosa de su estómago ahora si quieres seguir con vida!
- ¡No! ¡No señor por favor! Eso, eso no es lo que quiero.
- ¿Qué? Pero Lesly ese feto es hijo de ese bastardo que te lastimo.
-Sí, lo sé, lo sé bien, pero, pero también es mío, también tiene mi sangre y será mi familia, ya no volveré a estar sola nunca más si lo tengo.
Respondió Lesly mientras tocaba su vientre.
-Lesly, tú ya eres parte de una familia, eres parte de mi organización y esta organización es como una familia, nos cuidamos entre todos y tú eres parte de nosotros ahora así que...
-No, eso no es lo que quiero señor, quiero una familia real, este bebe no necesita saber quién es su padre, le daré todo el amor que tengo, tanto como para que nunca sienta la falta de amor paternal.
-No, eso no es lo que quiero, señor, quiero una familia real, este bebe no necesita saber quién es su padre, le daré todo el amor que tengo, tanto como para que nunca sienta la falta de amor paternal.
-...
Martin escucho las palabras de Lesly y dando un suspiro acaricio la cabeza de esta animándola, "Esta pequeña es muy valiente y madura para su edad, ha pasado, por tanto, en su corta vida y aun así no se rinde y quiere seguir adelante, es increíble" pensó Martin. Durante los siguientes meses, Lesly aprendió todo sobre cómo convertirse en una de los mejores hackers del lugar, sorprendiendo a todos por su gran facilidad de aprendizaje, bastaba con que ella viera las cosas una vez y las aprendía de inmediato, incluso si estas no le eran explicadas a profundidad, fue así como el tiempo siguió pasando y luego del parto esta se especializó en asesinato.
*Nueve años después*
-Martin ya llegué, ¿Dónde está Javier?
-Oh, el niño está jugando con su perro en el patio... Tomás y Ricardo están cerca, así que no te preocupes, está a salvo.
-Gracias por cuidar de mi hijo cuando debo salir Don Martin.
-No te preocupes, sabes que te considero a ti y a tu hijo como parte de mi familia, eres como una hija para mí desde el momento en que te traje a vivir aquí.
Lesly sonrió agradecida mientras se sacaba los guantes y se relajaba en la silla frente al escritorio de Martin.
-No pongas tus pies en el escritorio, aun ahí sangre en tus botas Lesly.
-Oh, lo siento es la costumbre.
-Si lo sé, una muy mala por cierto... Bueno, ve a cambiarte de ropa y luego vamos a ver a Javier que no creo que quieras que tu hijo te vea con esa ropa ensangrentada.
-Ok, ok, ya voy, oye a todo esto, crees que ese tipo del que me deshice hoy ¿tenga más cómplices?
- ¿Por qué preguntas Lesly? Yo creo que puede que haya otros involucrados, pero no estoy seguro, por lo menos con esto ya nos cobramos lo que nos debía.
-Es que, encontré varias mujeres drogadas y dopadas en las instalaciones donde los acabé, obvio las deje ser libres como siempre, pero me parece extraño que ellos solos pudieran tener a todas esas mujeres así, ya que la mayoría parecían extranjeras.
Dijo Lesly mientras entraba al baño de su habitación y se cambiaba de ropa, mientras que Martin escuchaba lo que ella le decía desde el otro lado de la puerta.
-Puede que sea tráfico, están trayendo extranjeras con propuestas de trabajo o matrimonio para conseguir residencia y al final las engañan y secuestran haciéndolas esclavas sexuales.
-Eso es horrible ¿Qué se puede hacer para acabar con eso?
-No se puede acabar todo fácilmente Lesly, tendremos que investigar un poco más, solo dame algo de tiempo y veremos que encontramos.
Dijo Martin mientras que Lesly terminaba de vestirse y salía del baño para ir en búsqueda de su hijo de ocho años que se encontraba jugando en el patio.
-Estás caminando demasiado rápido, ¿no Lesly?
-No, solo usted está muy viejo ajajaj...
-Oye, solo tengo cincuenta, no estoy viejo...
-Si como digas, pero aun así no me sigue el paso...
-Jajaja, solo admite que quieres ver rápido a tu hijo Lesly.
-Bueno, llevo dos días sin verlo, así que es lógico que quiera estar con él ahora, quiero verlo lo más pronto posible.
Dijo Lesly cuando salió al patio y vio a su querido hijo, el cual era idéntico a ella, con un cabello castaño y ojos café oscuro, mirándola con una sonrisa en su rostro al ver que su madre al fin había vuelto del trabajo, el pequeño sonrió y se levantó del suelo donde estaba jugando y corrió hacia Lesly apresuradamente deteniéndose a mitad de camino.
-Javier, cariño, no corras, puedes caert...
Lesly se apresuró a su hijo al ver que este de la nada se detenía al correr hacia ella y comenzaba a sujetar su pecho fuertemente cayendo de rodillas al suelo, Lesly alcanzo a sostener a su hijo antes que la cabeza del pequeño tocara el pedimento mientras sujetaba su pecho y respiraba de manera agitada.
- ¡Cariño, cariño que ¿Qué sucede? ¡¿Dónde te duele mi amor?! ¡Dile a mamá donde te duele! ¡Martin, Martin ¿Qué? ¡¿Qué debo hacer?!
-¡¡¡Llamen un médico de inmediato, apresúrense banda de inútiles!!!
Grito Martin viendo como Lesly sostenía el cuerpo de su hijo en el piso mientras que este agitado comenzaba a llorar poniéndose pálido y sin dejar salir una palabra "Es el corazón" pensó Martin al ver como el niño sujetaba su pecho mientras lloraba.
- ¡Martin, ¿Qué hago?!
- ¡Llevémoslo adentro, el médico llegará de inmediato, todo estará bien, Javier no te preocupes, el médico vendrá a revisarte, tranquilo sí, respira...! ¡Lesly trata de tranquilizarte por el niño!
Dijo Martin mientras que Lesly tomaba a su hijo en brazos y corría a la habitación recostando a este sobre la cama y viendo como su hijo sufría sin que ella pudiera hacer nada, Lesly abrazo a su hijo contra su pecho mientras recordaba la primera vez que había sostenido a aquel pequeño contra ella "Mi bebé, mi niño, por favor tienes que estar bien ¿Qué te está pasando?" Lesly estaba desesperada cuando vio entrar a cuatro médicos corriendo por la puerta de la habitación.
-Señor, nos avisaron que el niño está mal, déjenos verlo.
- ¡Vamos revísenlo y ayúdenlo de inmediato!
Grito Martin mientras que los médicos sostenían al niño para darle un calmante mientras examinaban su corazón, después de varios minutos los médicos comenzaron a hablar entre sí poniéndose de acuerdo en algunas cosas antes de voltear para hablar con Lesly y Martin.
-Señora, creo que lo mejor sería llevar al niño a nuestra clínica, no creo que podamos hacer mucho por el aquí.
- ¿Qué? ¿Qué están queriendo decir? ¿Qué tiene mi niño?... Por favor díganme.
Pregunto Lesly repetidamente sin recibir respuestas hasta que Martin hablo.
- ¿Qué tiene el niño? Hablen de una vez y dejen de preocupar a Lesly.
-Señor, nosotros, no, no estamos seguros... Los síntomas que tiene son extraños parece ser algo genético, pero antes de sacar cualquier conclusión debemos de tomar exámenes más exhaustivos, así que... Lo mejor es llevarlo a la clínica para revisarlo mejor.
Dijeron los médicos mientras que Lesly escuchaba angustiada las palabras de los doctores mientras se abrazaba del cuerpo de su hijo "Tienes que estar bien, no puede pasarte nada malo, no dejaré que nada te suceda mi amor" se decía Lesly mientras acariciaba el rostro de su pequeño hijo. Al día siguiente, Lesly se despertó al lado de una camilla mientras que su hijo conversaba alegremente con Martin, quien estaba en la sala privada de la clínica animando a Javier que parecía sentirse un poco mejor.
-Javier... Hijo ¿estás bien? ¿No te duele nada?
-Estoy bien, mamá, solo tengo una molestia en el pecho y estas cosas son algo incómodas, pero nada me duele, estoy bien, no llores mamá.
Respondió Javier al ver el rostro de Lesly bañado en lágrimas, fue entonces que Martin interrumpió de manera alegre la conversación y trato de calmar a Lesly para que esta no preocupara al pequeño niño que se encontraba sobre la camilla frente a ellos.
-Ya está mejor Javier, Lesly así que porque no aprovechas de ir a hablar con los médicos.
Dijo Martin tratando de darle una señal a esta para que entendiera la situación y saliera a ver a los doctores para saber más sobre el estado de su hijo, fue entonces que al salir y encontrarse con los médicos y escuchar el diagnóstico de su pequeño que Lesly sintió todo su mundo se estaba desmoronarse frente a sus ojos "¿Qué? Seis meses... No, no puede ser, no mi pequeño, no..." Lesly escucho claramente lo que los médicos dijeron frente a ella.
-Lo siento, señora, pero al niño solo le quedan... Seis meses de vida.
-Eso no... Eso no es posible, mi hijo, él solo es un niño de ocho años, no puede ser él... Él siempre ha sido saludable, es imposible que... Es imposible que solo le queden, le queden seis, seis meses.
-Lo sentimos, pero lo que su hijo tiene en el corazón es genético y no tiene tratamiento.
- ¡¿Y un trasplante?!
-No, señora, lo siento, pero eso es imposible, la condición que tiene su hijo solo se ha visto una vez en toda la historia y nosotros no podemos ayudarle sin esa cura.
- ¿Cura? ¿No dijeron que no tiene tratamiento?
Dijo alterada Lesly mientras escuchaba a todos los doctores, conversando entre sí y mirándose algo nerviosos.
-Señora, mejor disfrute los meses que le quedan a su hijo y deje que se marche tranquilo.
- ¡¿Está loco?! ¡Eso jamás! ¡Jamás me rendiré si hay, aunque sea una esperanza de salvarlo! ¡Incluso si debo dar mi corazón porque él viva lo haré sin arrepentimientos! ¡Mi hijo es lo más hermoso y maravilloso que me ha dado la vida y no pienso dejarlo solo, no pienso dejarlo sufrir! ¡Él tiene mucho que vivir, mucho que conocer y experimentar...! ¡Mi hijo merece una vida larga, plena y feliz!