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Indeleble

Indeleble

Autor: : Morgan Mikaelson
Género: Hombre Lobo
Luna era una chica alegre, que había crecido en una familia cariñosa. Siempre había tenido todo lo que necesitaba y más, pero todo esto cambió cuando el día de su cumpleaños número 21 descubrió que todo en su vida era una mentira, sus padres no eran los biológicos y ella ni siquiera era humana. Se vio involucrada en una guerra entre vampiros , hombre lobos, brujas y humanos, un mundo completamente nuevo que ella desconocía y para el que no estaba preparada. Descubrirá que está implicada en una maldición, y que solo ella tiene en sus manos el destino de toda su especie. Numerosos serán los obstáculos que tendrá que afrontar para sobrevivir y salir adelante, pero ella no estará sola, tendrá a su lado su mejor amiga Vicky, y un amor destinado . ¿Podrá Luna acostumbrarse a su nueva vida? ¿Aceptará el destino que le espera? ¿Aceptará su amor destinado? Te invito a que averigües el largo camino que tiene que transitar Luna para cumplir su destino.

Capítulo 1 Cumpleaños

Llegué a la puerta de casa de mis padres como cada dia luego de salir de la escuela. Me disponia a subir a mi habitación pero escuché unas voces que provenían de la cocina, decidí acercarme en silencio para ver que sucedía.

- ¿Dónde está? – pregunto una voz que me pareció conocida.

- No lo sé, no la veo desde hace unos dias. – respondió mi padres de rodillas en el suelo.

- Mientes, la estas protegiendo – apunto a mi madre con una pistola- dime donde esta o muere tu esposo.

- Por favor no, le juro que no se donde esta, deje ir a mi mujer, ella es inocente.

- ¿Inocente? Ustedes ocultaron y protegieron un monstruo. Ustedes sabían lo que ella era, sabían los controles que se hacen cada año y no sé cómo falsificaron documentos para protegerla porque es imposible que pasara el Tes. Así que los dos son culpables. Ahora díganme donde esta o pueden darse por muertos. – mi madre miro a mi padre una lagrima rodo por su mejilla, lo beso y le dijo que lo amaba, luego miro al hombre.

- Ya le dijimos que no sabemos y si lo supiéramos tampoco traicionaríamos a nuestra hija.

- Como quieran – dijo el hombre y apretó el gatillo disparándole en la frente.

- Nooooo- grito de dolor mi padre tirándose sobre el cadáver de su mujer.

Intente ponerme de pie para impedir que le pasara algo a mi padre, pero de proto sentí una mano que me sostenía y me impedía moverme, era una morena, intente soltarme, pero mi padre hablo y volví a centrar mi atención en él.

- Dicen que ellos son monstruos, pero los verdaderos monstruos son ustedes. Mi hija no le ha hecho daño a nadie porque le quieren hacer esto.

- Todavía no le ha hecho daño a nadie, es cuestión y de tiempo- y apuntando a su cuerpo añadió- son ellos o nosotros, deberías saberlo. Sabes que no puedo dejarte vivir no cuando sé que simpatizas con su causa. Adiós viejo amigo.

Disparo dos veces en el pecho de mi padre, ahogue un sollozo y la morena escondió mi rostro en su pecho.

Desperté mientras lágrimas rodaban por mi mejilla y no podía contenerlas

- Cariño, despierta, ya es hora.

La dulce voz de mi madre se escucha a través de la puerta, mientras toca rítmicamente la puerta de mi habitación. De un salto me pongo de pie, abra la puerta y abrazó a mi madre. Ella se asombra de mi arrebato pero me devuelve el abrazo y besa mi frente.

- Feliz cumpleaños cariño. - intenta soltarme, pero yo la abrazó con más fuerza. - Luna, cariño vas a llegar tarde, debes soltarme y prepararte.

- No quiero dejarte, prométeme que no irás a ninguna parte, prométeme que estarás bien.

- te prometo que estaré bien, ahora corre a cambiarte. - la vuelvo a abrazar y le beso

- Te amo mamá

Obedezco a mi madre y entro a la habitación y comienzo a preparme, aun no puedo dejar de pensar en el extraño sueño, se sentia muy real. Algunos minutos despues la puerta de mi habitacion se abre, mi amiga me recibe con una sonrisa, sus cortos y negros cabellos se encuentran desordenados, sus ojos café sonríen también y yo no puedo evitar hacerlo, así es Victoria, tiene la facultad de hacerte sonreír, aunque no quieras, porque su sonrisa es contagiosa.

- Feliz cumpleaños Lu. - me grita y salta sobre mi comienzo dome a besos, después de mucho tiempo consigo apartarla.

- ya basta Vicky, mejor bajemos que ya vamos tarde y por favor, no quiero fiesta sorpresa hoy. - Ella finje un arito de ángel mientras sonríe y to se lo que significa otro año más que con sus fiestas sorpresas. Cuando salgo de la habitación me parece escuchar algo.

- creo que es hora de contárselo.

- Hoy no pronto.

Viki me miro extrañada

- Pasa algo, porque te detienes.

- Creo haber escuchado algo.

- anda, deja de pensar en tonterías y mejor bajemos o tu padre nos deja sin desayuno.

Seguimos caminando y no escuche nada más, es completamente imposible que hubieran sido mis padres, mi cuarto es el más alejado de la casa y no se puede escuchar nada. Decidí ignorarlo, tal vez fueron imaginaciones mías. Seguí caminando y sentí y un terrible mal olor, cuando llegue a la cocina mis padres estaban charlando y riendo tranquilos y me sentí feliz de que él sueño no fuera nada más que eso, un sueño.

- Feliz cumpleaños mi bebé

- papá no soy una bebé hoy estoy cumpliendo veintiuno, deberías dejar de llamarme así;

- Para mí siempre serás mi bebe.

Puso la tasa que sostenía encima de la mesa y abrió los brazos como cuando yo era niña. Sonreí e hice lo de siempre correr y esconderme en sus brazos. Era nuestro momento especial, siempre que me sentía triste o estaba mal los brazos de mi padre eran la calma para cualquier dificultad.

- Por mucho que disfrute ver sus muestras de cariño, debemos irnos a la Universidad. – nos interrumpió Viki.

- Y tú al hospital – le recordé a mi padre que parecía haber olvidado su trabajo.

- No pasa nada cariño, pedí la mañana para estar cuando despertaras.

- Yo también me voy, que hoy hay mucho trabajo en el buffet. Siento no poder acompañarte el día de tu cumpleaños mi niña.

- No se preocupen, voy a estar con Viki, no estaré sola.

Mis padres me besaron la frente, tomaron sus cosas y se disponían a partir, mi padre paro antes de cerrar la puerta tras de sí, me sonrió y agrego.

- En la mesa de la sala esta mi regalo. Ten cuidado y pórtate bien.

Corrí tan rápido mis tacones me permitieron. Y me encontré con una llave roja de coche Ferrari y una tarjeta.

Espero te guste, combina con tu pelo.

Sali de la casa y en la entrada principal me esperaba un Ferrari rojo. Era hermoso.

- Yo también quiero un regalo así, madre mia tremendo pedazo de coche.

- Dale monta, vamos a dar una vuelta.

Subí al coche y al encenderlo lo escucho ronronear bajo mí, creo que no existe sonido más sexi y que me guste más.

Cuando estábamos fuera del vecindario donde vivo, volví a sentir el olor a podrido, solo que esta vez era más fuerte, preste atención mientras conducía y me percate de que cerca había tanque de basura lleno, al parecer todavía no había pasado a recogerla. Todo lo de esa mañana me resultaba extraño y sentía una opresión en la boca del estómago, ese presentimiento que tienes cuando sabes que algo va a salir mal y no sabes explicar que o cuando. No sabía porque sentía eso, pero sabía algo estaba a punto de suceder.

Capítulo 2 La otra

- Luna, Luna. – la voz de amiga llamo mi atención

- ¿Qué paso? Repite otra vez no te estaba escuchando.

- Te preguntaba si has hablado hoy con Carlos.

- Carlos, mi novio?

- Que otro Carlos va a ser ,claro que tu novio.

- pues no, desde ayer no hablamos. Tenía una competencia importante de futbol y ya sabes cómo se pone.

- Pero, aun así, es tu cumpleaños, debería haberte hecho una llamada o, aunque sea un mensaje.

Yo guarde silencio y me concentre en conducir, mi relación con Carlos era puramente superficial, el capitán del equipo de futbol y el más popular desde el instituto, cuando se acercó a mi pidiendo salir en nuestro último año, bajo la mirada de todos en el comedor no pude rechazarlo. Fuimos escogidos como Rey y Reina del baile, luego entramos a la universidad y por costumbre seguimos la absurda relación.

Llegamos a la Universidad y mi auto atrajo la atención de todos alrededor. Viki se despidió porque tenía clases, quedamos en vernos en el almuerzo y me pidió que no hiciera planes, que esta noche salíamos.

Me dirigía a mi primera clase cuando una chica vertió un poco de su bebida sobre mi vestido, así que tuve que ir al baño a lavarme. Intenté quitar la mancha, pero no lo conseguí, entre a uno de los cubículos para cambiarme de ropa, gracias a dios siempre andaba preparada y en el bolso cargaba un vestido de respuesta, solo me dolía no usar hoy el que me regalo mi madre. Me disponía a salir cuando entraron dos chicas conversando y al escuchar mi nombre la curiosidad me venció y me quede en mi lugar.

- ¿Has visto llegar a Luna? Siempre queriendo ser el centro de atención.

- Es tan ridícula, por más que se esfuerce no puede llamar la atención de su propio novio.

- Novio, pero no por mucho tiempo, tengo pensado hacer que Carlos termine con esa relación.

- Hace meses que sales con él y aun así esa tonta no se entera.

- La escuela entera sabe que estamos juntos, al final ella seguirá quedando como la estúpida.

No aguante escuchar más y salí del cubículo.

- Y tú seguirás siendo la querida, la otra.

Ambas se asombraron cuando me vieron salir y por un momento sus rostros se rindieron de rojo, pero recuperaron rápido su descaro y desfachatez.

- Hay que ser estúpida para que querer seguir con un hombre que sabes que te pone los cuernos- hablo una chica morena, era hermosa, con una curvas voluptuosas y ropa bastante reveladora.

Reconocí su voz como la chica que sale con Marcos, pero también recordé haberla visto en algunas ocasiones que iba a los entrenamientos del equipo, ella era del equipo de porristas. No me molestaba que saliera con mi novio, al final nuestra relación era una pantalla, me molestaba que me juzgara sin conocerme y hablaran de mí.

- Haber cariño, vamos a dejar las cosas claras, mi relación con Marcos no es de tu interés, si quiero seguir con él lo voy a hacer, y si quiero terminar también lo puedo hacer, eso solo los incumbe a nosotros. Pero si tú te crees lo suficiente para hacer que el termine conmigo, pues adelante, puedes hacerlo. No quiero estar con un hombre que se va con la primera ofrecida.

- Ofrecida yo, serás ridícula, tú que lo chantajeas emocionalmente – fruncí el ceño sin entender- no te hagas la que no sabe, el mes pasado el intento romper contigo y lo chantajeaste con tu penosa vida, que si él era la nunca persona de verdad en tu vida, que eras adoptada y ni siquiera tu familia de verdad te quería.

No lo soporte más y mi mano derecha se estrelló contra su rostro.

- Escúchame bien perra, de mi puedes decir lo que quieras, pero no te atrevas a meterte con mis padres.

Le tomo unos segundos reaccionar y cuando lo hizo se miró en el espejo y vio su rostro colorado y una clara marca de mi mano, incluso se podía contar los dedos.

- Así que te ofende la verdad, pues que sepas que aquí todos saben que eres adoptada, que nadie te quiere, ni tu padres, ni tu novio y esa popularidad de la que gozas no es más que una cortina de humo donde todos se esconde a hablar mal de ti y de tu patética Vida.

No aguante más y me le fui encima con todas mis ganas, no me considero una persona violenta, pero hoy me sentía diferente, había algo dentro de mí que quería callarla a golpes, enrede mi mano en su cabello rubio y lo sostuve contra el piso mientras que con la derecha le pegaba en el rostro, su amiga me pegaba por la espalda y gritaba que la soltara, mientras que la rubio luchaba en vano por escapar de mis golpes. Al final la otra chica salió del baño pidiendo ayuda y sentí que me separaba.

Una chica morena que vi en mis sueños toma mi rostro entre sus manos y me ocultaba del resto de espectadores que habían llegado.

- Luna, escúchame, respira profundo- escuchaba la voz de la chica, pero lejos, como si estuviera a kilómetros de distancia, no podía controlar mi agitada respiración – vamos Luna tú puedes, respira profundo, sigue mi voz, todo está bien, no pasa nada, vamos otra vez, respira profundo, eso es, inhala, exhala.

Poco a poco fue escuchando más cerca la voz de la chica y el latido de mi corazón se fue calmando. Miré alrededor y vi la chica rubia intentando ponerse de pie con la ayuda de su amiga y otras persona.

- Maldita loca- mascullo entre diente sin poder alzar mucho la voz- esto no se va a quedar así.

- Claro que no – le respondió la morena a mi lado – eso no se va a quedar así, eso hincha linda, te aconsejo te pongas hielo, porque definitivamente no se va a aquedar así, se va a poner más feo.

No puede evitar reír, así como casi todos los presentes. Sali de la esquina donde me habían apartado y me mire en el espejo y por un segundo me pareció ver mis ojos de color rojo. Volví a mirar, pero no vi nada. No sé de dónde salió esta agresividad, ni en lo que me estoy trasformando. Pero algo me dice que esto acaba de empezar.

Capítulo 3 Fiesta de cumpleaños

- Estas bien- pregunta la morena que aun se encuentra a mi lado.

- Si, todo bien, no te preocupes.

Ella realiza un gesto afirmativo con la cabeza y se dispone a marcharse.

- Oye- la llamo y ella gira a verme- gracias.

- No hay de que Luna.

Retoma su camino y desparece entre los estudiantes por los largos pasillos.

Recojo mis cosas del piso y me dirijo a mi clase, todos hablan al verme pasar, por mucho que se esfuerzas en que no los escuche me resulta imposible no hacerlo, mis sentidos hoy están intensificados. Al parecer me he convertido en la novia celosa a la que le han puesto los cuerno y estallo en un ataque de ira.

Ignoro todos los comentarios a lo largo del día, al llegar la hora de almuerzo le escribo un mensaje a Viki y le digo que profiero almorzar fuera y no en la cafetería del campus.

Luego del almuerzo y que mi amiga maldijera durante una hora a Carlos no fuimos de compras y a un Spa para relajarnos. Me vi en la obligación de apagar mi teléfono porque las llamadas y mensajes de Carlos terminarían arruinando mi día. Cerca de las ocho de la noche mi amiga me da la dirección de un lugar donde tiene que ir antes de cenar. Cuando estamos fuera del edificio prefiero no acompañarla, pero esta insiste en no dejarme sola en mi cumpleaños.

Termino subiendo con ella al ultimo piso, ella puso la clave en la puerta y vi que era mi cumpleaños, inmediatamente supe lo que pasaba. La puerta termino de abrirse y la luz del apartamento se encendió mostrando a mi familia y amigos que gritaban.

- SORPRESA

Mire a mi amiga con reproche y esta me regalo una sonrisa.

- No me mires así, prometí que sin fiesta sorpresa, ya tu sabias de ella así que ya no era sorpresa. – quise cortarla en pedacitos y echarla de comer a los cocodrilos.

Puse mi mejor sonrisa y fui a saludar uno por uno los invitados. Luego de una hora de interminables conversaciones banales y saludos formales termine donde mis padres.

- Ustedes estaban al tanto de esta trampa- los acuse.

- Culpable de todos los cargos- bromeo mi padre.

- Y por qué estamos aquí, de quien es este lugar tan lindo.

- ¿Te gusta? – pregunto mi madre y yo asentí con la cabeza – pues es tuyo.

- No bromees mami. Anda dime la verdad.

- Es cierto linda – la apoyo mi padre- este es el regalo de cumpleaños de tu madre.

Los mire a ambos esperando que me dijeran que era una broma, pero no fue así.

- ¿Pero por qué? ¿Ya no quiere vivir conmigo? ¿Me echan de casa?

- Claro que no cariño, pera ya tienes 21 es hora de que te independices y aprendas a volar sola. Nosotros siempre vamos a estar para ti si nos necesitas.

Los abrace emocionada con lágrimas en los ojos. Estaba agradecida de tener unos padres tan perfectos. Mi vida era perfecta y yo me sentía completamente feliz. Decidí echar un vistazo al lugar y tal y como siempre soñé. La vista era asombrosa y se podía ver toda la cuidad, la habitación principal estaba llena de todas mis cosas y todo estaba acomodado a mi gusto. Supuse que en esto también tenia que ver mi mejor amiga y Sali a buscarla para agradecerle.

- Perdóname – fue lo que dijo en cuanto me vio y aunque al principio no sabia porque se disculpaba en cuento me fijé su acompañante lo entendí.

Carlos estaba a su lado, tenia ese atuendo sexi e informal que me gustaba de él. Era guapísimo, sus ojos café y pelo castaño le daban un aire de chico bueno.

- Feliz cumpleaños Lu – saludo sonriente cuando me vio.

- ¿Qué haces aquí? No te quedo claro que no quiero hablar contigo.

- Lo siento- volvió a disculparse mi amiga- yo lo había invitado antes de que pasara todo lo de hoy.

- No es tu culpa- la tranquilice. – y tu sígueme, vamos a hablar fuera.

El hizo exactamente lo que le indique y salimos a una terraza que había en la sala.

- Dime lo que quieres y márchate.

- Quiero disculparme por lo que ocurrió hoy. Amanda no tenia muy claras las cosas y dijo cosas que no debió.

- Mira Carlo a no importa lo que tengas con esa tal Amanda, tu mejor que nadie sabes que lo de nosotros no es una relación, ni siquiera se lo que es, pero creo que ya es hora de acabar con este teatro. Tu no me gustas y yo no te gusto, o entiendo porque llevamos tanto tiempo con esto.

- Como puedes decir que tu no me gustas. Llevamos casi tres años de relación, de verdad crees que iba a seguir a tu lado si no me gustaras. Claro que me gustas, me as gustado siempre, pero para ti no soy mas que un adorno, otro accesorio que mostrar en tu radiante vida. Estoy cansado Luna llevo anos queriendo tu atención, luchando por ella, pero nunca he sido suficiente para ti.

- Esta es tu forma de luchar por mi atención, acostándote con las porristas de tu equipo, inventando mentiras sobre mí, ridiculizándome. Si este es el tipo de amor que me ofreces permíteme rechazarlo.

- Pero yo te amo Lu

- Deja de decir que me amas, si me amaras no me harías daño.

- Eres mia Lu, no puedes terminarme- tomo mi brazo con fuerza y me impedía liberarme- tu y yo vamos a seguir juntos porque somos la pareja perfecta.

Comenzamos a forcejar y yo intente liberarme de él, pero era mas fuerte que yo. La noche estaba nublada y por la oscuridad nadie se fijaba en el exterior del balcón y yo había cerrado la puerta para que nadie nos molestara así que no podía contar con la ayuda de nadie. Carlos estaba fuera de sí, repetía una y otra vez que no me iba a dejar. En un momento de descuido le pegue en el entrepiernas y trate de hui, pero de repuso rápido, me cogió por el cabello y me dio una bofetada que me lanzo contra el piso. Sentía un sabor metálico en mi boca, era sangre, me había partido la boca. En ese momento las nubes se despejaron permitiendo que la luna llena iluminara el cielo y sentí la luz impactar contra mi piel, ardía y quemaba, me sentí más fuerte, levante la cara del piso y mire a Carlos sentía rabia, odio y muchos deseos de hacerle daño, su cara era de puro terror cuando me vio y salió corriendo. No entendí su reacción, pero cuando vi mi reflejo en el cristal de la puerta vi mis ojos brillar de rojo y unos colmillos sobresalían de mi boca. Todas las personas de la fiesta me miraban horrorizados y hablaban entre sí.

Sentí una briza de aire frio, de pronto y de la nada apareció la chica morena de la universidad, me tomo de la mano y desparecimos del apartamento, cuando volví a abrir los ojos me encontraba en el bosque, en lo alto de un acantilado lejos de la cuidad.

- Que me está pasando – grite entre sollozos tocando los colmillos.

- Te estas trasformando Luna.

- ¿Transformando? ¿En qué?

- En lobo, eres un hombre Lobo Luna y hoy hay Luna llena.

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