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Infinito amor

Infinito amor

Autor: : Mela Delvalle
Género: Romance
Emborracharse y terminar en la cama de un desconocido no es buena idea. Bueno, no es un "desconocido" digamos que de tantas veces que Georgia fue obligada por sus amigas, ir a verlo en esos partidos de fútbol, en lo que "casualidad" juegan los novios de sus amigas, tiene que soportarlo, solo en los momentos que él está ahí, o tal vez un poco más. Desde ese entones Garrett dejó de ser un completo desconocido, a ser un conocido, sí un simple conocido, con el cual además de compartir una foto compartieron la cama. Y sin saber que unas semanas después alguien empezaba a habitar en el vientre de Megan, una chica de tan solo dieciocho años, que tenía su futuro casi planeado, "casi" porque desde esa noche su vida cambió, sea para bien o para mal. Ella debería enfrentarlo con o sin Garrett. Sin saber que sus padres, tenían otro plan, sin importarles si él se haría cargo del bebé o no. ¿Solución? Hacerse cargo de las consecuencias. Y ¿Garrett? bueno, eso lo decidirá él. Más allá de que compartió mucho más que solo una foto, no puede obligarlo a que se haga responsable del bebé. Al fin y al cabo, es su decisión. Gracias a ello, traerán un bebé a un mundo llenos de locos, pero sí, al menos ¿amor? Eso nunca le faltaría.

Capítulo 1 Georgia.

Las paredes parecen vibrar a causa de lo alto de la música. Cierro los ojos antes de dar un largo trago a la botella de agua que está en mis manos, para luego apoyar los codos en la mesa en la cual espero a mi amiga hace diez minutos. ¡¿Dónde diablo está?!

Escucho un bufido proveniente de mi lado izquierdo, intento ignorarlo, hasta que siento como tironea suavemente de mi cabello. Sí, me falta decir que estoy con el chico más egocéntrico que conozco, y que odio, por cierto. ¿A quién me refiero? A nada más ni nada menos que a Garrett- Garrett O'brien.

¿En serio Karen? No quiero pensar que esto está planeado todo para que esté con él.

-Vamos, princesa, solo será solo trago -repite Garrett por quinta vez en lo que va de la noche, esta vez tomando una de mis manos, apretándola con suavidad y haciendo un estúpido puchero.

¡Que tonto se ve, ni en sueños tomaría un trago con él!

-No, no quiero emborracharme -contesto con simpleza, a ver si esta vez deja molestarme.

-¿Es eso o no quieres terminar en mi cama? -responde, mientras la cercanía de su cuerpo me provoca escalofríos -Podemos hacerlo si lo deseas -agrega relamiéndose el labio inferior.

¡Ja! Sigue soñando niño.

-Eres un idiota, ni siquiera estando ebria podría estar entre tus sabanas -le digo tratando de sonar segura, sí porque no lo estaba.

Pero, su sonrisa de idiota me advierte que sabe que miento.

-¡Ge-Georgia! -el chillido de Karen me sobresalta un poco, haciendo que casi salte de la silla, en la que llevo más de media hora sentada.-¡Vamos a bailar! -grita arrastrando las palabras, su mano se envuelve alrededor de mi brazo, tironeándolo con fuerza.

Genial, lo que me faltaba, Karen borracha y Garrett que quiere que beba un trago con él. ¿Qué hice para merecer esto?

-No lo puedo creer -ruedo los ojos -¿Cuánto tomaste? -pregunto agarrándola bien del brazo para que no termine con su cara pegada al suelo.

Hoy no quiero ir al hospital y ni mucho menos a la comisaria. Sí, tal vez termine golpeando a Garrett para que deje de molestarme.

Karen levanta la mano e intenta hacer la cuenta con sus dedos, sin embargo, no tiene éxito. En su lugar niega con la cabeza y señala a Garrett.

-Tú, ¡Bésala de una buena vez! -dice con molestia -Hasta yo siento su puta tensión sexual -agrega y yo me tapo la cara con la mano que tengo libre.

¿No puede mantener la boca cerrada?

-Por dios Karen, cállate ya -le digo y ella se ríe, no sé si de mí o porque esta borracha.

Ella es como la mujer maravilla, la diferencia es que Karen usa el alcohol para decir la verdad y la mujer maravilla usa un lazo de la verdad y bueno agregando que no tiene todo ese "traje" que ella usa, solo es Karen ¿Cuánto más puedo pedir?

Volviendo a lo que dijo mi amiga, que por cierto no hacía falta que diga eso. ¿En que está pensando? Lo sé, en nada, porque dudo que con todo el alcohol que tiene encima puedo pensar algo inteligente para sacarme a Garrett de encima ¡y no lo contrario! ¿Quién dijo que quería tenerlo toda la noche pegado como si él fuera una garrapata en busca de refugio? Yo no, nunca lo pensé, ni lo pensaría.

Garrett suelta una sonora carcajada, antes de acercarse peligrosamente a mi rostro, ya que yo me separé de él para socorrer a Karen. O bueno, para estar más lejos de él,

-Ni se te ocurra -lo amenazo apuntándolo con el dedo.

-Te mueres por besarme -contesta guiñándome un ojo.

Su confianza solo me causa risa.

-No, cariño, prefiero besar a un pez, sus labios parecen más apetitosos que los tuyos -respondo y el vuelve a soltar una carcajada.

«¿De qué carajos te estas riendo, idiota?»

-Está bien, ve a besarte con un pez, pero a mí no me negaras un trago -dice tironeándome hacia la barra sin importarle que Karen esté sosteniéndose de mí.

-Bien -bufo mientras intento que Karen nos siga el paso.

Llegamos a la barra después de dar empujones y uno que otro pisotón, ganándonos un par de insultos, sin contar que Karen acaba de vomitar sobre mi chaqueta, con un solo uso.

¿Por qué todo me tiene que pasar a mí?

-Dos vodkas por favor-Le pide al barman, para luego sentarnos en los banquitos que estaban ahí.

Cuando me doy cuenta de que Karen, no está agarrada de mi brazo como si yo fuera un árbol o un mono. El busco rápidamente con la mirada entre la multitud, y no tardo en encontrar su larga cabellera rubia junto a un chico de nuestra edad, haciendo un baile muy extraño y dudo que moverse como pez fuera de una pecera se un baile. No creo que lo sea, pero cada quien baila como quiere, yo noy quien para juzgar.

Sin más me di vuelta, ya que esta de espaldas a la barra y justo cuando volteo nos está dejando los tragos, solo espero no arrepentirme.

-Aquí tienen -el hombre nos entrega nuestras copas, sonrío en forma de agradecimiento, para luego mirar a Garrett.

-Nuestra noche recién comienza -Dice Garrett chocando su vaso con el mío antes de darle un largo trago.

A la mañana siguiente, me levanto con una terrible resaca, siento que todo me da vuelta y ahí es cuando miro detenidamente una de las paredes, en la cual hay un cuadro de 5ssos. Esperen, esta no es mi departamento ¿Dónde diablos estoy? ¿y cómo llegué aquí?

-Mierda -susurro cuando miro la lámpara que cuelga del techo y sobre ella veo mi ropa interior -no quiero saber cómo llego eso ahí -me digo, mientras intento enrollarme la sabana al cuerpo para poder ir al baño y cambiarme.

Es ahí, cuando recuerdo la canción "borró casete" de Maluma, se parece a lo que me sucede en este momento, no recuerdo tarda y estoy sola ¿Quién es el dueño de este departamento, y dónde está? No tengo idea, pero es lo que menos me importa en este momento, necesito irme de aquí, antes de que el vuelva.

Me cambio rápidamente sin colocarme la ropa de interior, por más que me suba sobre la cama no llego, mido 1,65, no soy Michael Jodan. Por suerte no le hice caso a Karen, sobre ponerme un vestido, en vez de eso escogí un Jean negro y una remera azul con estrellas plateadas que me tapa hasta las rodillas. Después de terminar con eso me saco todo el maquillaje, por suerte es aprueba de todo, bueno no de todo, pero no se corre si me paso la mano o algo así.

Me termino de peinar y vuelvo a la habitación por mi celular, miro hacia todos lados sin contarlo, hasta que lo veo sobre un sofá que está al lado de la ventana, casi se estrella contra el suelo, porque descubro que en donde estoy: me encuentro en el departamento de Garrett. Sí ese mismo que me insistió para que bebiera con él un estúpido trago, que fue más que eso.

¡Te odio!

-No, no puede ser -niego con la cabeza apretando mi celular, para luego salir disparada hacia la sala de estar -Tengo que salir de aquí cuanto antes.

Abro la puerta y me voy al lado contrario del pasillo, para salir por la puerta trasera, pero antes de que pueda llegar a la escalera él me llama:

-¿Te vas sin despedirte? -pregunta Garrett y en este momento tengo ganas de revolearle los tacos y no hablo de esos que suelen comerse en México, sino, de esos que llevan un taco de bajo para verte más alta.

-¿Por qué tendría que hacerlo? -pregunto de mala manera, mientras me doy la vuelta y veo que me observa sorprendido, lo detesto, pero nunca lo traté tan mal -No sé cómo llegué aquí, no recuerdo nada y tú seguro te aprovechaste de que acepte un estúpido trago -agrego, pero me interrumpe, mientras se acomoda dos vasos de cafés, junto con una bolsa transparente con caja con cupcakes que lleva en la mano derecha.

Y no, no tengo ojos de halcón, pero esa es una marca que conozco, lo dice en la bolsa.

-Alto ahí -responde, pasándose la mano por su cabello castaño oscuro, bastante brilloso, por cierto -Yo no te obligue a nada, ¿Qué clase de persona crees que soy? -pregunta con sus ojos grises oscureciéndose de poco a poco.

Respiro hondo mirando el suelo, mientras puedo sentir que sus ojos estaban clavados en mí. No hizo nada que yo no hubiera querido, pero no recuerdo que hice, o ¿Qué hicimos? Bueno, creo que eso se puede responder, pero ¿cómo llegué aquí? Eso aún no lo descubro.

-Lo siento -digo, cuando sus ojos se vuelven a conectan con los míos.

-Ven, tienes que desayunar -dice estirando su brazo, mientras con el pie empuja la puerta, ya que la había medio abierto

-Está bien -respondo para entrar otra vez al departamento.

Nos sentamos frente a la mesa, pero ninguno habla, hasta que el decide contarme lo que pasó.

¿Qué habré hecho? O mejor dicho ¿Qué no habré hecho?

¡No puedo creerlo! Bueno, sí ¡Sabia que Karen tenía algo que ver en todo esto! Me va escuchar, ¿Cómo puedo ser amiga de una loca? No lo sé, pero lo que sí sé, es que no voy a tomar nunca más, el alcohol puede generar cosas que no sabía que sentía, como, por ejemplo, atracción por Garrett.

Oh odios mío, ¡Pasé la noche con Garrett O´brien!

Capítulo 2 Garrett

Empiezo contándole su comportamiento después de haber "aceptado" tomar un trago conmigo y su cara es como para ponerla en cuadro, no sea como cubrirse la cara para que no vea lo colorada que está.

Y eso me da risa, porque aún no le cuento la mejor parte cuando...

Después de ese trago fuimos a la pista de baile, mientras sonaba "Sobrio" de Maluma. Y no sé porque una razón me hizo acordar a ella,

"Yo por mi parte no hago otra cosa más que pensarte.

Estoy bebiendo supuestamente para olvidarte.

Pero es obvio, que me duela que me tengas odio."

-¡Otro trago! -gritó Georgia, mientras me tironeaba de la camisa, para llegar hasta la barra.

-¿No era que no querías emborracharte? -pregunté y ella solo se reía. ¿tanto le pegó el vodka?

-¡No seas cobarde! -me gritó, mientras se dirigía sol hacia la barra.

A todo esto, Karen se había ido a la casa de un chico que acababa de conocer, después de compartir saliva durante una media hora.

-Un vodka por favor -pidió Georgia y yo había hecho una seña al barman para que me sirviera uno a mí también. -¿Estás seguras de que seguirás tomando? -pregunté y ella frunció el ceño.

-Primero querías que te aceptara un trago y, ahora no quieres que siga tomando ¿Quién te entiende Garrett? -preguntó una vez que nos dejaron los tragos en la barra.

-Bien, como quieras, pero después no quiero reclamos -contesté tomándome de una sola vez el líquido mientras sentía como quemaba en mi garganta.

Pasó una hora y Georgia ya estaba borracha, creo que más borracha que Karen, decidí que ya era hora de llevarla casa, bueno a mi casa, porque quedaba más cerca.

Cuando la recuesto en el sofá me tironea de la camisa logrando que termine besándola, si a Georgia Parks, esa chica con la que me costó una hora para que aceptara tomar un trago conmigo, y casi termina tomándose lo que no se podía y sí, bailó como toda borracha sobre la mesa, nunca había tenido la oportunidad de conocer su lado "rebelde" ella, toda correcta y de repente "boom" se descontroló.

-Georgia no, -respondí cuando me aparté de ella -No puedo hacer esto contigo en este estado -agregué y ella me miraba confundida.

-¿No querías besarme? -preguntó sentándose en el sofá.

-Antes sí, pero ahora estás borracha -respondí sentándome a su lado.

-¿Y? no quería hacerlo antes, quiero hacerlo ahora -contestó asiéndose para adelante, besándome otra vez, y sí esta vez no la aparte.

El beso sabia a chocolate, mezclado con vodca y un toque de limón. Cada vez se ponía más intenso, sus manos estaban en mi nuca y las mías en sus caderas, hasta que una cosa llevó a la otra y terminamos en mi cama.

-¡No te creo! -grita levantándose de golpe de la mesa y agrega-; ¿Cómo no me frenaste? ¿Por qué lo permitiste? -pregunta histérica.

-No te obligué, ¿Piensas que me aproveche de ti? -pregunto lo más tranquilo aun sentado en la silla frente a la mesa? -Te pregunté si estabas segura y dijiste que sí -agrego mirándola, me duele que no me crea.

-Yo no soy así y no, claro que no pienso que te aprovechaste, es solo que no me reconozco -se sincera mirando el suelo mientras canto una canción.

-Que los tragos hicieron estragos en su cabeza, ella con cualquiera no se besa -entono y ella solo se ríe tapándose la cara.- quiero que sepas que me interesa y que no hay un día que no pare de pensar en su belleza.

-¡Ya! No sigas -ordena mientras se sienta otra vez en la silla, recordando aquella canción de Maluma, que bailó sobre la mesa anoche, casi a tal punto de perder la memoria. -Eres un tonto Garrett -agrega mientras me tira una servilleta.

-Recién la recuerdo -respondo mientras ella niega con la cabeza.

Terminamos de desayunar y "quedamos" en buenos términos, no puedo creer que se haya mucho tan borracha, como para no recordar absolutamente nada. Aunque si es l primera vez que toma alcohol puede ser que no recuerde nada. Y sí yo no estaba totalmente borracho, sabía lo que hacía.

Estoy enamorado de ella desde que Karen me la presentó, fue como amor a primera vista, a Georgia le pasa todo lo contrario me odia u odió desde el primer día que me conoció, supongo que ya no me odia tanto, es decir pasamos una noche juntos ¿hay razón para que me siga odiando? No, yo creo que ya no.

Después de ir a correr, quedé en ir con Nick, ir a comer a uno de los bares cerca de su casa, para hablar de Georgia. La verdad no sé cómo afrontar esto, no somos nada, pero algo entre nosotros pasó.

-No me digas que hicieron, lo que yo creo que hicieron -dice como si fuera un trabalenguas, antes de siquiera sentarme en la silla.

-¿Karen te contó? -pregunto y este niega la cabeza.

Nick es mi mejor amigo, compañero de futbol y sí, también es novio de Karen, la mejor amiga de Megan. Que casualidad ¿no?

-¿Qué me tiene que decir? -inquiere haciéndole una seña a la moza para que nos traiga el menú del día.

-Estuve con Georgia -le confieso cuando la moza se va y este me escupe el agua que había alcanzado a beber.

-¡Lo sabía! -grita haciendo que la poca gente del lugar, voltee a vernos.- Lo siento -se disculpa y vuelven a lo que estaban haciendo.- Tengo que decirle a Kevin que me dé los 50 dólares -agrega sacando el celular de su chaqueta.

-¿Apostaron? -pregunto incrédulo, mientras veo que está mandando un mensaje.

-Él que no, yo que sí, con eso me alcanza para comprarme el juego de play -responde como si tuviera cinco años.

-Nick, se dan cuenta que soy su amigo ¿no? -pregunto y levanta la cabeza para verme.

-Lo somos, estoy orgulloso de ti, mi pollito creció -responde secándose una lagrima falsa.- Pero dinero, es dinero asique -agrega pero no puede seguir porque es interrumpido por la moza.

-Gracias -respondemos al mismo tiempo y ella nos sonríe para luego retirarse.

No puedo creer que hayan apostado ¿Qué clase de amigos son? Georgia se llega a enterar de esto y va a gritar más fuerte de lo que hizo hoy.

Solo espero y no se entere por ahora.

Capítulo 3 Georgia

Ya una semana después de esa noche, comienzo a sentirme un poco mal, mareamos vómitos, algo muy raro en mí, Karen insiste en que me haga un test embarazada ¿yo? Puff, falta mucho para eso, primero; me gradúo, segundo; me caso y tercero; tengo hijos. Todo tiene que ir en ese perfecto orden, pero aquellas palabras no salen de mi cabeza desde el momento en que las dijo:

-¿Estás segura de que usó condón? -preguntó Karen casi haciéndome escupir el poco café que entro a mi boca.

-Menos mal que estamos en mi casa y no en lugar público -respondí para luego buscar una servilleta para secarme las manos, que tenía mojadas con café.

-No respondiste a mi pregunta -me regañó cruzada de brazos.

-No lo recuerdo -murmuré y ella puso la mano en su oreja, como haciendo de que no oyó lo que respondí.

-Dime, que no dijiste lo que estoy pensando -respondió cerrando los ojos. - ¡Dilo Georgia! -habló más fuerte.

-Lo siento, no lo recuerdo -le dije tapándome la cara.

-Te informo amiga, que estás embrazada -respondió Karen y yo niego la cabeza repetidamente. - Espérame aquí, ya vuelo -agregó, para luego levantarse de la silla y salir del departamento.

Habían pasado unos cuarenta y cinco minutos desde que Karen me trajo el test y se fue porque hubo un problema en su trabajo. Desde entonces no me lo he hecho, estoy parada en el baño con la puerta cerrada y la caja en la mano. No puedo hacerlo, pero otra parte de mi decía que lo hiciera ¿Qué hago?

Después de meditarlo un buen rato decido que era el momento de me hiciera el test y saber si estaba o no embarazada.

Después de hacerlo, un suspiro tembloroso se escapa de mis labios mientras intento contener el llanto, peinó mi cabello hacia atrás, tratando de refrescar mi rostro.

-Solo cinco minutos, Georgia. Puedes hacerlo -intenté darme ánimos, pero sabía que no ayudaban demasiado, los nervios aumentaban aún más.

Un minuto se alarga tanto como un día. Cada vez que miro la manecilla esta parece no avanzar, como haciéndomelo apropósito.

Intento no pensar en lo que sucederá después, realmente lo intento, pero el nudo instalado en mi garganta es un constante recordatorio de que mi futuro está a punto de irse a la mierda. Todo por un trago y esa maldita noche.

Estoy segura que mi cuerpo está bañado en sudor. Intenté mantener la calma. Volví a mirar el reloj. Los cinco minutos habían pasado.

Respiro hondo, mientras mis ojos se dirigen con temor al pequeño test de embarazo que tengo en mis manos, pero me niego a mirarlo.

Lo dejo caer al suelo y yo caigo junto con el.

-No, no, no ¿Qué voy a hacer? -el espacio del baño parece hacerse más pequeño a cada segundo que pasa.

Tengo que jadear para volver a respirar.

¿Alguna vez han sentido un ligero estremecimiento cuando algo no saldrá como lo esperaban? Bueno, pues yo tuve uno en el instante el que su copa rozo la mía o, mejor dicho, en el que sus labios rozaron los míos.

Desde ese momento me enteré que algo cambiaría. Sin embargo, nunca supe que ese algo, se volvería un alguien, en un pequeño o, pequeña alguien.

No sé cómo les diré a mis padres después de recordar que estoy embarazada, sé que pegaran un grito al cielo, pero...el bebé o la bebé, no tienen la culpa de la estupidez que Garrett y yo cometimos porque sí, la culpa es de ambos, solo espero que él quiera hacerse cargo.

Pero... primero iré a "visitar" a mis padres, tal vez me apresuro un poco, pero en unos meses se me empezara a notar el vientre y no es algo que quiera ocultar, por eso cuanto más rápido lo sepan mejor.

Decido maquillarme solo un poco para luego tomar mi bolso la llave del y obviamente las del departamento una vez me las olvidé del lado de afuera y tuve suerte, porque nadie entro a robar. Pura suerte.

No sé si estoy orinada por un elefante o que. Es decir, cuando estoy por estacionar en el garaje de la casa de mis padres me encuentro que está ocupado, pero antes de que pueda bajarme y gritarle al que puso el auto donde dice "prohibido estacionar" no se trata del auto de algún vecino como yo pensé, sino de Marcos Vans, mi ex novio del secundario.

¿Qué rayos hace aquí?

-Oh, tesoro no sabía que vendrías -dice mi madre mientras sale a recibirme, justo cuando estoy abriendo el portón.

-¿Estas espiando por la ventana? -le pregunto mientras dejo un beso en su mejilla y nos encaminamos hacia la casa.

-Hay cielo para nada -responde haciendo un gesto con la mano, como restándole importancia, pero no le creo.

Recuerdo una vez cuando un "novio" en la primaria me dio mi primer beso, aunque no sé si tenga que llamarlo "beso" es decir apoyo sus labios en los míos y se separó, ese fue el "beso" que mi madre dice que vio por la ventana cuando estaba barriendo, uno: la aspiradora la rompí accidentalmente y dos: ¿Qué hace aspirando al lado de la ventana?

-Hay una visita para ti -dice interrumpiendo mis pensamientos sin darme cuenta que ya estoy dentro de la casa y frente A marcos.

-Hola Georgia, estas hermosa como siempre -me halaga y yo hago un gran esfuerzo para no rodar los ojos, como esa típica carita que está forma parte de los emojis.

-Hola marcos -saludo, solo por educación, ignorando que mi madre se encuentra a mi lado aplaudiendo como niña de cinco años. - ¿Y papá? -pregunto mientras volteo a ver a mi madre.

-Está trabajando -responde para luego sentarse junto a Marcos e ignorando que estoy aquí.

-Bien, lo espero -informo, después de sentarme en el cómodo sofá individual, odio que él esté aquí, pero ese no es problema para que mis padres sepan que serán abuelos.

Después de dos largas horas de esperas mi padre llego, debo decirles y me importa un pepino que Marcos esté aquí lo saben sí o sí.

-Cielo, que alegría verte -dice mis padres mientras entra dejando su saco colgado en el perchero cerca de la puerta.

-Hola pa, es que necesito hablar con ustedes -le digo ignorando a Marcos.

-¿Cómo va la universidad? -pregunta y yo me pego mentalmente ¿de verdad?

-Bien papá, pero...-me interrumpe.

-¿Te están molestando? -pregunta sentándose en el sofá.

-Estoy embarazada -suelto de golpe y la habitación queda en silencio.

En un completo silencio.

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