Arlette
Dos años antes...
Me encuentro en la sala de mi casa leyendo Orgullo y Prejuicio; me encanta el libro. Escucho que suena el teléfono de la casa y me paro del sofá y descuelgo el teléfono.
-Hola -digo tímidamente.
- ¿Familiares de los señores Ezkarra? -pregunta alguien.
-Sí, soy su hija, ¿le ayudo en algo? -le contesto.
-Le informo que tres miembros de su familia están en el hospital, tuvieron un accidente automovilístico -me informan.
-Voy para allá - le contesto.
Cuelgo, corro hasta mi habitación, me pongo rápido mi converse y mi abrigo. Monto el auto y conduzco hasta el hospital, bajo del coche y me dirijo con rapidez hacia la recepción.
-Soy pariente de la familia Ezkarra -le digo, mientras ella asiente.
-Están en el quirófano los tres, puedes ir al tercer piso, allí puedes esperar -me responde la recepcionista.
Tomo las escaleras, los ascensores son muy lentos en estas circunstancias.
Horas más tarde...
Veo que sale un doctor, se quita los guantes y la mascarilla.
- ¿Familiar de la señora Ezkarra? -pregunta.
Le hago un sí con la cabeza, ansiosa, quiero saber cómo está mi madre.
-Lo siento, ella perdió mucha sangre y cuando cerrábamos la operación su corazón falló, ella tuvo las dos costillas rotas, se perforó uno de los pulmones también -contestó mientras yo empiezo a negar mil veces.
Llega otro doctor y hace el mismo procedimiento.
- ¿Familiar del joven Ezkarra? -consulta.
Otra vez digo que sí con la cabeza.
-Lo sentimos mucho, hicimos lo que pudimos -dice cabizbajo.
Empiezo a llorar desconsoladamente, mi hermano mayor. Llega otro doctor y hace el mismo ritual. Lloro desconsoladamente, solo quiero que mi padre me diga princesa, mi hermano me malcríe y mi mamá me regañe.
Dos días después...
Fue difícil ir al entierro, estuvimos Andra y yo.
Estoy sacando todas las cosas de mi habitación, los cuadros de la familia los puse en una caja y los guardé en el sótano, dejé las habitaciones de mis padres y mi hermano intactas.
Decidí mudarme de casa, me iré con Andra y voy a seguir adelante. Suspiro y cierro la puerta principal.
Killian
Dos años antes
Estamos sentados todos en el club festejando mi nuevo puesto como presidente de Demons Kings. Escuchamos disparos, sacamos nuestras armas, salimos afuera, empezamos a disparar. La mayoría de los miembros del club murieron; sin darnos cuenta el club fue quemado. Asim sale de allí junto con Asink, le llevamos al hospital rápido.
Nos vamos al hospital de Owa, es el más cerca de nuestro club, observo a una chica llorando con tres médicos al lado de ella.
-Rápido, Killian -grita Asim, me saca de mis pensamientos y voy corriendo junto a ellos.
Cuatro horas después...
Estamos esperando y no nos dicen nada de mi hermano Asink.
-Nos quedaremos en Owa e iniciaremos de nuevo nuestro club aquí -afirmo.
-Es lo mejor, prez, así tendremos más hermanos nuevos -dice uno de los prospectos.
-Voy a comer algo, muero de hambre -digo mientras camino hacia la cafetería, comienzo a mirar y cuestionar si está la chica en el lugar.
Una semana después...
Abrimos nuestro club en Owa, nos encanta, es un lugar muy hermoso y pacífico.
Killian
Dos años después...
La primera vez que me topé con ella fue en el hospital. Me encantan su cabello, sus ojos, su labio y sobre todo su cuerpo me encanta, todo de ella. Parezco acosador, pero no me importa, ella es mía desde el primer día que la miré.
Se mudó en la ciudad a unas cuadras del club. Todos los días la observo pasar desde el balcón de mi habitación, quiero saludarla, pero maldita sea, siempre va o viene con alguien.
Trabaja en la librería, creo que le gusta leer, también va a la facultad, vive con su mejor amiga y una niña.
Hoy, después de dos años, me atrevo a hablar, estoy de camino a su trabajo.
Entro y empiezo a recorrer los estantes de libros. Miro que hay de amor; no me gustan. De acción tampoco, de historia tampoco, de cocina tampoco. MC, por lo menos algo bueno, lo leeré. Paso por la caja, miro embobado a la hermosa mujer de mis sueños, entrego el libro.
-Son 40 dólares -me dice mientras le entrego el billete; admiro su hermosa voz, todo de ella es hermoso.
-Gracias por su compra, señor -me sonríe; esa sonrisa me pone duro. Miro que tiene un porta nombre en su camisa de trabajo.
-De nada, hermosa Arlette -le digo. Ella enseguida se sonroja. Rodeo el escritorio y me acerco más a ella; comienza a alejarse, pero le agarro de la cintura.
-Señor, no es correcto, estoy en horario laboral y no lo conozco -expresa con timidez.
-Killian, preciosa, soy tuyo y tú eres mía -le digo mientras miro sus preciosos labios carnosos.
-Señor Killian, estoy en horario laboral, quiero que se vaya de la tienda inmediatamente, y lo acabo de conocer, no puedo ser suya -repite enojada. Me encanta hacerla enojar, nunca la había visto así.
-Quiero salir contigo, preciosa, en una cita tú y yo solos. Te pido, aunque no sé nada de citas ni soy romántico - le ruego.
-No, señor Killian, no se va a poder -me enfatiza mientras se dirige a guardar los libros.
- ¿Por qué no? -pregunto interesado.
-Estoy en horario...- Le interrumpo la frase.
-Ya lo sé, hermosa, el sábado nosotros dos en una cita -le insisto.
-No, adiós, señor Killian -me responde mientras se va para abrirme la puerta.
-Te conquistaré, ya lo verás, bella Arlette -le expreso mientras salgo. Me voy hacia mi moto y me quedo lo más lejos posible. Siento vibrar mi teléfono, miro la pantalla, es mi hermano Asim.
-Hola, ¿qué pasa? -le pregunto.
-Te necesito en el club urgente -responde y cuelga.
Arranco la moto, voy directo al club. Al llegar allí, bajo rápido y entro.
- ¿Qué pasó? -consulto desesperado a Asim.
-Atacaron a Asink y a Monik cuando venían de su misión, Asink está malherido y Monik murió -responde cabizbajo.
- ¿Qué? ¿Cómo pasó esto? -pregunto.
-Fue una trampa –me contesta.
-Tenemos que estar listos para lo que viene, tenemos que mantenernos fuertes, ayudarnos entre nosotros -le digo con total seriedad.
Mientras me siento, me dan una cerveza y miro que viene una de las putas del club.
-Hola, guapo, ¿vamos a jugar? -me pregunta.
-No, gracias, ya tengo a mi chica -le respondo hoscamente. Mis hermanos saben de Arlette, no les guardo ningún secreto y jamás lo haré, pero igual veo a Asim sorprendido por lo que dije.
- ¿Ya le hablaste? -preguntó mi hermano.
-Sí, ya lo hice, pero como es una civil tengo que conquistarla con citas y todas esas mierdas que ellos hacen -suspiro. Miro a la puta que me sigue insistiendo.
-No me jodas, hermano, ¿en serio la quieres? -insiste en saber Asim.
-Sí, joder, no sé por qué, pero es mía, solo mía. Desde la primera vez que le vi en ese hospital, tengo la sensación de protegerla en todo momento. No me voy a cansar de insistir que vaya conmigo a esa cita -le cuento mientras tomo mi cuarto vaso de cerveza.
-Joder, hermano, estás tratando de sentar cabeza -bromea Asim.
-Jodidamente sí -contesté negando. Me subo a mi habitación, escucho gritos en la calle, abro la ventana.
-Ayuda, por favor, ayúdenme -grita alguien. Abro los ojos y voy corriendo a bajar las escaleras. Salgo del club, voy hacia donde provienen los gritos.
-Ayuda, por favor -grita mientras está llorando. Miro y es mi bella Arlette, con un hombre encima de ella; el hombre trata de hacerle daño. Empujo al hombre lo más lejos posible y la cargo a bella como una princesa, entro al club y subo a mi habitación con ella.
-Todo está bien, Bella, te protejo, Bella, tranquila -digo mientras acaricio su cabello. Siento que su respiración se vuelve lenta, veo que se está quedando dormida.
Killian
Verla tan indefensa me hace protegerla más, no dejarla salir de mi habitación ya que la tengo conmigo. Quiero que ella sea solamente mía, es la cosita más linda del mundo, sus ojos, sus labios, su cabello.
Me sacan de mi pensamiento cuando tocan la maldita puerta. Miro a mi princesa, si no ha despertado. Sí que tiene el sueño pesado. Saco mi mano despacio y pongo su cabeza en la almohada, me paro de la cama y abro despacio la puerta; salgo despacio y me encuentro con un prospecto.
- ¿Qué quieres? -pregunto irritado.
-El VP le quiere hablar en su oficina -me contesta y se retira hacia la escalera.
Entro de nuevo en la habitación, miro a Arlette si está dormida; lo confirmo. Agarro mi chaleco, salgo y empiezo a bajar las escaleras; me dirijo a mi oficina.
- ¿Qué pasó? Estaba con mi mujer y me sacas de la cama, mierda -me quejé.
-Hay un problema bien grande -me responde nervioso Asim.
- ¿Cómo cuál? -pregunto molesto.
-Hay un club nuevo y es muy peligroso, no conocen las reglas y quieren entrar a nuestro territorio -me responde mientras maldigo por lo bajo.
- ¿Cómo se llama el club? -consulto.
-Ángeles Kings -me contesta serio.
-Llamen a todos los directivos de la junta ahora, tenemos un tema que resolver -ordeno.
Comienzo a irme de vuelta a la habitación, cierro la puerta y escucho un sonido. Entonces me doy vuelta y miro a mi princesa que comienza a desperezarse, se queja del dolor de cabeza.
-Despertaste -le digo sonriendo mientras traigo su desayuno.
- ¿Qué me pasó, señor Killian? -pregunta confundida.
-Un tipo quiso aprovecharse de ti. Por suerte estabas cerca del club, porque si no, no te iba a poder salvar. Y por favor, no me digas señor, me hace sentir viejo -le digo mientras recuerdo todo lo sucedido.
-Muchas gracias por salvarme -dice.
-No es nada, pequeña, siempre yo te protegeré, ¿escuchaste? -le prometo mirándole a los ojos.
-Será mejor que me vaya...- Le interrumpo.
-Eso no será posible, por ahora te quedarás aquí conmigo.
-Señor Killian, me tengo que ir ya -dice enojada. ¡Dios!, me pone duro cuando se enoja.
-Porque eres mía y no me separaré de ti nunca -le digo mientras trato de darle un abrazo, pero ella se aleja más de mí.
-No me toques, Killian, yo no soy nada tuyo -responde enojada.
Comienzo a sentir una punzada en el corazón por la forma en que se expresó.
-Yo solo quiero protegerte en todo momento, pero eres libre de hacer lo que quieras, siempre te protegeré, siempre estaré allí para ti -le explico mientras me levanto y me acerco para abrir la puerta. Doy una señal para que salga.
-Yo sé cuidarme sola -me contesta mientras toma su bolso y se dirige hacia las escaleras del club. Empiezo a perseguirle para que llegue a salvo a la casa de su amiga, entra a la casa. Me dirijo al club, veo lleno de policías el lugar; me acerco a uno de ellos.
- ¿Qué pasó, oficial? -consulto.
-Encontramos dos cuerpos cerca de aquí. Eran una mujer y un hombre. Los dos tenían sus chalecos; la mujer tenía de vieja dama y el otro era un prospecto. Queremos que vayan a identificar los cuerpos -me dice mientras escucho atentamente todo, y asiento.
-Gracias, oficiales, allí estaremos con mi VP y SA -le respondo con seriedad y estrecho su mano.
-Asim, Asink, tenemos que ir a ver los cuerpos -les digo en tono circunspecto mientras ellos me miran y asienten.
Nos dirigimos a nuestras motos. Ya en la morgue, Asink es el primero que ve, empieza llorar y trata de tocar el cuerpo, pero el oficial le detiene; era vieja dama de mi sargento de armas. Asink sale como el demonio de la habitación, enojado, y le seguimos.
-Por qué tenía que ser ella, era inocente, no hizo nada malo, era mi amor, mi todo, no puedo vivir sin ella -dice llorando. Miramos que viene el doctor de la autopsia.
-Señores, de acuerdo con la autopsia, la señorita estaba embarazada -dice. Asink llora más todavía.
-Vamos a averiguar quién lo hizo, hermano -dice Asim.