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Jenn.

Jenn.

Autor: : Rosslix
Género: Romance
Jenn huye de las peores mafias que existen por miedo a ser asesinada. Pero ellos no están dispuestos a dejarla ir.

Capítulo 1 Prólogo.

Jenn:

Corri lo mas rapido que pude por el barrio Chino buscando una salida, los pasos detras de mi eran mas y mas cercanos.

¿En que mierda me había metido?

Esto me pasa por hacerle caso a Hanna, no debí venir, debí negarme pero era más mi necesidad de salir de ese hueco que era mi oficina, quería obtener reconocimiento en algo, no es justo que ella haya quedado en su lujoso departamento mientras que yo huía de las dos mafias más peligrosas de Estados Unidos y parte del mundo.

Claro, si salgo viva de aquí, ella se robaría la primicia. se quedaría con el crédito y yo quedaría desplazada como siempre lo ha hecho.

Si voy a morir, pues que no sea en vano, ella no va a obtener la fama a raíz de mi vida, no señor.

Ya después que vere que le dire, pero por lo pronto, tengo que esconderme de la gran cantidad de hombres que me persiguen, claro, fui testigo de un asesinato además de que tengo todo grabado en un video.

Demonios Jenn, no sales de una para meterte en otra.

Me escondi detras de un bote de basura al ver que no tenía escapatoria.

-Geunyeoleul chaj-aboseyo! geunyeoneun neomu manh-eun geos-eul boassda. (¡Busquenla! Ella vio demasiado.) -escuche a un hombre hablar en lo que creo que es Coreano.

Me tape la boca para que no pudieran escucharme.

-Orokana kangokujin, karera wa tadashī koto o suru hōhō o shirimasen. (Estúpidos coreanos, no saben hacer nada bien) -ese idioma es distinto, tiene que ser Japonés.

Joder ¿Ahora como carajos salgo de aquí sin morir?

Capítulo 2 Uno.

Jenn:

Corria hacia mi diminuta oficina, como todos los benditos dias esperando no ser descubierta por mi jefe, llegaba tarde. Odiaba ser impuntual, lo detestaba y era un mal hábito que jamás he podido cambiar.

-Foster -cerré los ojos con fuerza al escuchar a mi jefe llamarme de forma dura.

-Jefe -me acerque a el con cautela-, se que llegue tarde pero el tráfico estaba un poco difícil ya sabe.. -levantó la mano haciéndome callar.

-Siempre es la misma excusa del tráfico, vives a unas cuantas calles de aquí, tienes que dejar de ser tan impuntual.

Y usted debe dejar de comer tanto.

Queria reirme por mi comentario hacia mi gordo jefe. Eso esta mal. Pero el no ayuda por que tiene una enorme mancha de mostaza en su camisa.

-Estoy trabajando en ello jefecito.

-Mejor prepara la redacción del reportaje de hoy.

-Pero jefe, hoy tengo que hacer un par de entrevistas ya sabe, es sobre la señora que tiene un perro que pesa quince kilos.. -volvió a levantar la mano.

Como deseo cortarle la mano.

-Haras la redacción, debiste haberlo pensado antes de llegar tarde, quiero la redacción en una hora.

-¿Una hora? Pero jefe eso es imposible..

-No lo es para ti Foster, así que a trabajar -sonrió y luego se fue. Espere que estuviera un poco más lejos para sacar mi dedo del medio.

Idiota.

Vamos Jenn, tienes que respirar, sonreír y seguir con tu trabajo mediocre. Tengo un gato que mantener y un departamento que pagar.

Diosito, necesito un ascenso pronto.

Entre a mi caja de fósforos y me senté en mi mediocre silla. No, no es mediocre, tengo que ser agradecida con lo que tengo. Para eso estudie ¿no?

Pero a diferencia de mi a las demás, yo no tengo influencias, solo me usan para hacer lo que los demás no pueden. Estudie comunicacion social, mencion periodismo por que era lo que me apasionaba, en la escuela era parte del periódico escolar y ahi descubri que eso era lo mío.

Lastimosamente mis padres no tuvieron el dinero suficiente ya que son dueños de una pequeña granja y el dinero era uno de los mayores problemas. Me gané una beca para estudiar y me gradué con honores.

Pase un año y medio buscando trabajo hasta que lo encontré en el Daily Notes, uno de los periódicos más famosos de New York, no fue sencillo pero lo logre con mucho esfuerzo. Llevo dos años aquí pero son los dos años más asquerosos de mi vida.

Y no exagero.

Mi habilidad de redacción es buena y eficiente, pensaba que todo sería de color rosa cuando no es así. Ya que mi trabajo es dado a una persona a la cual detesto con todo mi ser.

Hanna Moore.

Nada más y nada menos que la hija del dueño, no le basta salir en el noticiero de las ocho dando el reporte de deportes, si no que hace pasar mi trabajo por suyo, algo en lo que no he podido refutar ya que tengo un contrato en el que no se me permite si quiera mencionar sobre ello. Por que si lo hago, una demanda pesada se viene en mi contra y no tengo dinero para pagarlo.

Asi es mi vida.

Solo soportar los caprichos de la niña rica que se cree el centro del universo, no me gusta hablar mal de las mujeres, eso no es lo mio, pero si me molesta las que pisotean a las demás para resaltar.

No voy a mentir. La mujer es preciosa, claro que si, pero su personalidad la hace ver fea. Es creída, mala, clasista y hace mucho body shaming, siempre que me ve, critica la forma de mi cuerpo ya que el de ella es literalmente el de una Barbie, el mio solo es normal, soy casi una chica curvy y de baja estatura.

Joder.

Amo mi cuerpo, amo lo que soy, amo comer todo lo que puedo. Pero el que ella venga a decirme cosas sobre el, es realmente molesto.

Pero debo soportarlo por que este es el trabajo que me da de comer e irme a otro periódico sería un gran problema ya que si no es por influencias, no entras a un lugar prestigioso.

Lamentable.

-Mi chica esta aqui -Mía entró a mi oficina- se que vienes sin desayunar asi que aqui tienes un sándwich de queso.

-¿Te he dicho que te amo? -negó- Pues te amo, gracias por alimentar a esta pobre alma en desgracia.

-Llegaste tarde de nuevo -afirmó y yo asenti-, deberías cancelar la suscripción a ése canal, estas muy adicta a las series.

-¿Pero qué dices? Claro que no. -dije con la boca llena.

-Jenn, eres mi amiga, te conozco y se que eres adicta a las series, dices un capítulo por noche y terminas viendo todas las temporadas en una noche.

-Bien, prometo no ver tantos capítulos ¿si?

-No te creo, pero a lo que vine... La redacción.

-Ah si la redacción -le di los papeles-, ya la tenía lista así que puedes llevartela.

-Que bien -miró los papeles- tu trabajo es excelente Jenn.

-No es mi trabajo, es el de Hanna -solté con sarcasmo.

-Es tu trabajo y mereces un ascenso por esto -alzo los papeles- jamas he visto redactar a alguien tan bien como tu.

-Me halagas preciosa, pero sabes que no puedo atribuirme nada, pero se que algun dia mi trabajo sera reconocido.

-Claro que si... Oye, ¿supiste sobre los asesinatos de la quinta avenida?

-Algo vi en las redes... ¿En serio fueron despedazados?

-De una forma limpia por así decirlo, los Yakuza están creciendo mas y mas... -suspiró- pero los Coreanos no se han dejado.

-Que irónico -me rei- los Japoneses y Coreanos se pelean por territorios en el barrio Chino.

-Lo se, bueno, no hablemos de eso.. Regresare para que almorcemos yo invito.

-Gracias preciosa -le sonreí y ella salió de mi oficina.

Ultimamente eso es lo único que salen en las primeras planas de los periódicos y las redes, peleas entre los Yakuza y los Kkangpae cada vez son mas frecuentes. Esas son mafias Japonesas y Coreanas que residen en New York desde hace muchos años. Son crueles y sanguinarios.

De solo imaginarlo me da ansiedad.

(...)

Creí que almorzaría con Mia pero ¿adivinen que? Me encuentro ahora redactando un artículo para la columna de farándula.

Que bien.

Notese mi sarcasmo.

Llevo dos putas horas sentada en esta silla, tengo el trasero entumecido. Leer chismes de separación de celebridades me molesta, no soy amante de la farándula o esas cosas, pero por mi trabajo estoy enterada de todo.

Lo que está en tendencia y lo que no. Lo que se escucha y lo que no. Esto lo que hace es hacer a las personas mas superficiales, mi opinión.

Termine de redactar e imprimí el papel para llevarlo a la sala de edición a que lo revisaran, estas son otras personas a las cuales detesto con toda mi alma. Son las personas más perfeccionistas que existen y se creen los mejores para calificar una redacción, no ven el talento si no quien lo hace más a su conveniencia.

-¿Qué es esto Jenn? -Betty, de edición preguntó en un tono burlesco.

-La redacción de Farándula.

-Espera... ¿Artistas mas escuchados en la semana? -miró el papel- eso está mal, estos no pueden ser los artistas más escuchados de la semana.

-No, no esta mal. Son los que más oyentes mensuales tienen y se mantienen en el top.

-¿Quien carajos es Bad Bunny? ¿Drake? ¿BTS? ¿Son asiáticos? -dijo en forma despectiva.

-Si, junto con Taylor, Imagine Dragons, Drake y muchos más... Son los artistas de la semana y permanecen en las listas. Es lo que se hace cada viernes, se hace un top de artistas más escuchados en todas las plataformas y redes sociales. Tambien lo que está de moda en cuestion de ropa y comida.

Betty es la persona mas racista que puedes conocer en el planeta tierra, detesta a las personas que no sean como ella. Blancos, rubios y ojos azules. Según ella nadie de otra etnia, color y descendencia no merece estar a su alrededor.

La realeza le llaman.

Esta mujer es detestable, es la persona más odiada del periódico además de Hanna. ¿Por que sigue trabajando aquí? Por lo que mencione en un principio, por contactos. Ya que es la esposa de uno de los empresarios mas ricos del pais y se cree que sabe mucho sobre modas y tendencias ya que según ella es la amiga más personal de Carolina Herrera y Donatella Versace. Y sabe sobre modas y todas esas estupideces.

Esta en su momento más esquizofrénico.

-Taylor es la única que se salva, pero en fin publiquen esto junto con los colores de moda de la semana..

Salí del lugar buscando aire, si seguí ahí dentro juro por Diosito que iba a explotar y no quería perder mi trabajo.

-Ahi estas Foster.

Lo que me faltaba. Hanna.

-Señorita Moore ¿en qué puedo ayudarla?

-No puedes moverte de tu oficina niña, tuve que caminar para buscarte.

Cuidado y no se le rompe el tacón caminando seis metros.

-Estaba entregando una redacción.

-No me importa ¿la mia esta lista?

-Si, la tiene Mia.

-Perfecto -miraba su teléfono- necesito que hagas algo por mi.

No pienso ir de nuevo a recoger a su perro, esa cosa esta poseída.

Que no sea eso.

-¿Que sería? -pregunte de la manera mas educada posible.

-Alguien me llamó a mi oficina diciéndome que tiene una primicia, se trata sobre las mafias esas que se están matando entre ellos... La cosa es que quiere darme una exclusiva, pero como veras no puedo ir, asi que iras tu -me toco la nariz-, en mi lugar.

Hubiese preferido ir por el perro poseído.

-Pero.. No puedo hacer eso, es algo arriesgado. -negue.

-No puedes negarte querida Jenn, si haces esto, sería una bomba y tendrias el ascenso que tanto deseas.

Tiene que estar jodiendome. No puede usar el ascenso que deseo para ir a hacer una entrevista donde mi vida está en riesgo.

Pero lo necesito.

Necesito ese ascenso.

-Esta bien, ire.

-Genial, esta es la direccion, sera en dos días ah y no puedes decirle a nadie sobre esto querida. -me dio el papel y se fue.

Estoy arriesgando mi pellejo, mi carrera en esto. Mire el papel y supe que estaba mucho mas que jodida, es el barrio Chino. Definitivamente, la vida me odia.

(...)

Llegue a mi departamento después de una larga y tediosa jornada de trabajo. Mi hermoso gato Bob me recibió con toda la indiferencia del mundo, como siempre.

-Gato tonto -me senté en el sofá-, ven aquí Bob -palmeé el sofá y el se subió- tuve un dia pesimo.

El solo me miró, ladeo su cabeza y empezó a rascarse, está un poco gordo pero asi lo amo. Es mi única compañía dentro de este departamento solitario. Como todas las noches le envie un mensaje a mi papá diciéndole el dia que tuve, esa era una regla si querían dejarme ir de Texas, ellos suelen ser muy sobreprotectores ya que soy su unica hija, para ellos fue difícil dejarme ir para poder hacer mi carrera.

No voy a mentir los extraño. Pero era lo que debía hacer si quería tener un buen futuro, no quiere decir que en Texas no lo haya, pero ahí viven personas que les gusta el campo, a mi me gusta pero el periódico es lo mio. Eso es lo que me gusta.

-¿Tienes hambre? -maulló en respuesta-, te daré de comer y veremos un par de capítulos de la serie ¿que dices?

Asi es, jamas cumplo lo que prometo. Vere unos cuantos capítulos y luego me dormiré.

Mientras preparaba algo de comer para Bob y para mi, pensaba en como carajos iba a hacer para entrevistar a aquella persona y no salir lastimada, no lo se. Justo ahora me arrepentía de haber aceptado lo que Hanna me pidió.

Pero no tengo de otra, ya había aceptado todo. Será en dos días así que pensaré bien las preguntas y me prepararé mentalmente para lo que sea que se vendrá.

Me senté en el sofá de nuevo y pospuse mi serie para ponerme a investigar sobre las mafias que abundan en New York. Saque mi laptop y empece mi busqueda.

No encontre nada actualizado, solo la historia de los Yakuza, claro, lo que esta en las noticias no es lo que cuentan verdaderamente. Lo que se dice de ellos es que son personas crueles, sangrientas, también están aliadas con el tráfico de drogas, armas al igual que el lavado de dinero y corrupción, claro muchos policías ocultan sus delitos, son personas intocables y leales entre ellos mismos.

Los Kkangpae son una de las mafias más importantes y poderosas de Corea, incluso en la actualidad, ellos se van mas con el crimen organizado, tráfico de armas. Por lo general ellos son más organizados, menos impulsivos y un poco mas intocables que los Yakuza ya que ellos son la mafia de cuello blanco, es decir, que pueden estar a la luz pública haciéndose pasar por empresarios o políticos, siempre pasan desapercibidos por que no suelen llamar la atencion.

Estas mafias son distintas a las Rusas, Italianas y Alemanas. Para los asiáticos la lealtad es un premio que debe ganarse. Y si los traicionas, el pago es la muerte.

-En que lio me he metido -pegue la mano en mi frente- estoy jodida.

Me muero si alguna vez me llegase a cruzar con uno de esos.

(...)

Al dia siguiente...

-Foster, llegaste temprano -dijo mi jefe un poco extrañado.

Ni que llegara tarde todos los días, que exagerado es.

-Buen dia Jefe, hoy tengo trabajo que adelantar.

El solo asintió y se metió a su oficina, mientras que yo me metí a la mía a trabajar en mis preguntas, justo en mi mesa estaba el periódico de hoy, la redacción que hice ayer estaba en una de las primeras planas, claro toda hermosa y perfecta pero con el nombre de Hanna abajo, es lamentable vivir en la sombra de Hanna.

No se trata de que sea mujer, se trata de que mi trabajo no es reconocido por contactos y dinero. Eso me molesta incluso mas que la misoginia que hay dentro de este mundo asqueroso. Al igual que el clasismo y el racismo.

Se que sufro de vinolencia laboral, eso está mas que claro, pero no puedo hacer nada por que la justicia no funciona si no tienes dinero y poder. No trabaje o estudie duro para esto. No es lo que merezco.

No me dan la oportunidad no por ser mujer, si no por que no tengo el suficiente dinero para resaltar y ser mirada. Hanna tiene el apellido y los medios para estar en cámara y llevarse el credito sin haber estudiado, por que si, no estudio y eso lo sabemos solo los que trabajamos dentro de este lugar. Solo que debemos quedarnos callados para no ser despedidos.

Salí de mi oficina al ver a las personas acumularse en medio del pasillo. El lamebotas de mi jefe sonreía, claro, a el le llegan sus mil quinientos a la semana para que tenga a la hija del jefe contenta.

-El periódico vendió la mañana de hoy cinco mil quinientos ejemplares -sonreía como desquiciado- todo es gracias a su trabajo muchachos, pero sin quitar mérito a nuestra periodista estrella Hanna.

Todos aplaudieron.

Solo falta que le bese los pies.

Claro, periodista estrella, acreditándose todo mi trabajo, todas mis horas redactando.

-Algun dia tendras el reconocimiento que mereces amiga -dijo Mia-, estar en este medio es dificil pero algun dia alguien se dará cuenta del gran fraude que es Hanna.

-Quisiera ser optimista Mia, pero mientras su papá sea el dueño yo seguiré detrás de ella. Asi es esto y tengo que resignarme supongo.

Así es este mundo, triunfa el que tiene dinero, mas no talento. Ella es solo un cuerpo y una cara bonita que tiene los medios para triunfar y resaltar sin mover una uña, mientras que los verdaderos talentos están sirviéndole a los demás para al menos tener algo que comer.

Es triste y lamentable.

Yo no espero fama o dinero, solo reconocimiento, que las personas vean que tengo talento.

Capítulo 3 Dos.

Jenn:

Hoy era el día en que me reuniría con la persona que me daría la entrevista. Aun no sabia realmente que es lo que me diría pero supuse que es algo sobre la mafia. Así que prepare mis preguntas y una huida rápida por si algo sale mal.

He pasado toda la mañana nerviosa. Me estoy metiendo en un lío horrible.

Pero todo sea por el ascenso.

Se que no debería hacer esto pero no tengo opción. No tengo de otra y renunciar no esta en mi planes ahora. Este es el único lugar donde me aceptaron, encontrar otro trabajo sería imposible.

-Jenn -Brandon se asomo por la puerta- ¿puedo pasar?

-Claro.

-Gracias, te vengo a pedir un super favor -se acercó al escritorio.

¿Por que todo el mundo me pide favores ahora?

-Pues depende si puedo o no ayudarte.

-Si puedes, se que eres buena con la fotografía y mañana tengo que hacerle una pequeña entrevista a un empresario y mi novio esta enfermo, no conozco a nadie que me pueda ayudar.. Por fis. -juntó sus manos.

-No lo sé Brandon, ¿a que hora seria eso?

-A las nueve de la mañana, voy a pagarte.

-Esta bien, te ayudare con las fotos.

-Gracias linda, eres un sol.

Solo le sonreí de la manera más fingida posible. No me cae mal, pero solo viene a verme cuando necesita un favor, de hecho es el primer favor que le concedo además de que va a pagarme y eso sería algo extra por que Bob necesita una cama nueva, tener que dormir con el es tedioso.

Seguí con mi trabajo de redacción, estaba terminando de redactar sobre un asesinato en Manhattan, un hombre había asesinado de manera cruel a su esposa embarazada. Esta es una parte de mi trabajo la cual no me gusta. Los reporteros traen el escrito de forma explicita y yo como redactora tengo leer cada una de las palabras escritas, meditar, relajarme y redactar a modo de que no se lea tan crudo para las personas.

Hacer este tipo de cosas es desagradable, pero es mi trabajo.

No se puede hacer nada más.

Me puse de pie para salir un momento de mi asfixiante oficina. Fui hasta el área de comida a servirme una taza de café y fingir que no escucho las quejas y chismes de mis compañeros de trabajo.

-El jefe Moore viene en una semana a supervisar todo.

-Espero que esta vez nos de un aumento a todos.

-Lo dudo, nuestro jefe es exigente con el trabajo, pero no nos paga lo suficiente.

-Claro, cumpliendo cada capricho de su hija... Todos aquí saben que ella se acuesta con el fotógrafo de campo de homicidios, ese hombre solo le saca dinero vive como un rey.

-Chicas -me recargue de la mesa- cuiden sus lenguas si no quieren ser despedidas, recuerden que las paredes tienen oídos -les susurré.

Regrese a mi oficina con el café en mi mano. Claro que pienso igual que ellas, pero quiero cuidar mi trabajo y el de ellas, por que pasan por lo mismo que yo, a diferencia que ambas tienen hijos. Aunque yo también pero son casos diferentes.

Había tensión en mi cuerpo y sabía que lo se venia no seria nada bueno.

(...)

Más tarde...

Salí de mi trabajo y me dirigí directamente hacia el barrio Chino con los nervios de punta y el corazón en la garganta. Si algo salía mal, deje una carta en mi departamento diciéndole a mis padres que los amaba y por supuesto culpaba de mi desdicha a Hanna por haberme enviado directamente hacia mi muerte.

Esperaba que no fuese así, pero de todas formas estaba preparada para lo que sea que se viniese en unos minutos.

El taxi que pague se estaciono unas cuadras antes del lugar de encuentro. Recogí mi cabello y me puse mis lentes de lectura a ver si así el hombre no viera demasiado mi rostro. De igual manera es de noche y así es mejor supongo.

Mire de nuevo el papel entre mis manos y divise el callejón que por cierto parecía una cueva de lo oscura que estaba. A lo lejos vi a un hombre de estatura baja que al verme, alzó la mano, eso quiere decir que es el.

Tome mi taser por si había que usarlo.

El hombre frente a mi parecía de al menos treinta años o quizá más, no es Coreano ni Japonés. Es Chino, lo se por sus rasgos faciales.

-¿Señorita Moore? -tiene el acento bastante marcado y hablaba de forma temblorosa.

-No pero yo le haré la entrevista, no se preocupe por nada..

-La señorita Moore era la que tenía que venir, no usted.

-Ella me envió, me dijo que hablara con usted.. No tema.

El hombre se veía realmente asustado. Como no traje mi libreta saqué mi grabadora para que el pudiese hablar a gusto. De igual manera memorice las preguntas.

Pero antes de que el hablara se escucharon varios autos venir a toda velocidad.

-Rápido, escóndase.

Me empujo hacia un lugar más oscuro, del miedo que tenía termine haciéndole caso y me oculte detrás de un montón de madera y cartones. Seis autos en total se pasaron a cada lado del hombre, este solo se puso de rodillas y alzó las manos.

Yo saque mi cámara, pague el flash y empecé a grabar, gracias a las luces de los autos se puede ver todo con claridad.

Muchos hombres salieron de los autos y absolutamente todos, estaban armados. Hubo uno que llamó mi atención, mi cámara no pudo grabarle el rostro, usaba un traje impecable, llevaba guantes negros y un arma en la mano. Desde aquí pude sentir su aura pesada además de su imponente altura ya que es más alto que los hombres detrás de el.

Tiene que ser el jefe.

-Calma ahí vaquero -habló alguien- llegamos primero.

El hombre imponente solo chasqueó la lengua y cargó el arma.

-¿Yeogiseo mwohaneungeoya? (¿Qué hacen ustedes aquí?) -preguntó el hombre.

-Oh no, no se hablar Coreano, así que baja el arma.. Encontré al traidor primero.

-¿Gamhi uli sangsa-ege geuleon maltulo malhadani? ¿juggo sip-eo? (¿Como se atreve a hablarle en ese tono a nuestro jefe? ¿Quieres morir?) -uno de sus hombres replicó, pero su jefe levantó la mano haciéndolo callar.

-El traidor de todas maneras tiene que morir -dijo en un tono tranquilo.

Vaya que se escuchaba distinto hablando ingles, en Coreano es mas gruesa la voz.

Yo por mi parte no lograba distinguir al otro sujeto. No se lograba ver en la camara.

-Bien, vas a hablar ¿cierto Lee? -el hombre asintió completamente asustado- empieza a cantar.

-¿A quien le diste información sobre nuestros almacenes y negocios? Por que nos acabamos de dar cuenta de que trabajabas para mi y para el idiota aquí presente.

-¡Oi! Motto sonkei shiro yo yarō (¡Oye! Mas respeto bastardo)

-Yo solo... Yo solo quería dinero... -su voz salió temblorosa-, la policía me hizo trabajar para los dos...-fue callado por un golpe.

Luego más hombres empezaron a patearlo hasta que el señor quedó casi que inconsciente. El hombre solo reía como desquiciado, se puso de pie sosteniéndose el costado mientras que el rostro le sangraba.

-Pueden matarme, pero el mundo sabrá lo que hacen malditos bastardos..

El hombre fue silenciado de la manera más brutal que he visto. Una Katana fue atravesada en su torso, el hombre que se veía de espaldas, la sacó de su cuerpo y le corto la cabeza. Mi respiración se volvió errática al ver tal escena. Estaba asustada por que no sabia como salir de este lugar.

Maldecí mentalmente cuando mi telefono empezo a sonar haciendo que todo mirasen hacia mi dirección, guarde la cámara y salí como pude para empezar a correr.

Corri lo mas rapido que pude por el barrio Chino buscando una salida, los pasos detras de mi eran mas y mas cercanos.

¿En que mierda me había metido?

Esto me pasa por hacerle caso a Hanna, no debí venir, debí negarme pero era más mi necesidad de salir de ese hueco que era mi oficina, quería obtener reconocimiento en algo, no es justo que ella haya quedado en su lujoso departamento mientras que yo huía de las dos mafias más peligrosas de Estados Unidos y parte del mundo.

Claro, si salgo viva de aquí, ella se robaría la primicia. se quedaría con el crédito y yo quedaría desplazada como siempre lo ha hecho.

Si voy a morir, pues que no sea en vano, ella no va a obtener la fama a raíz de mi vida, no señor.

Ya después que vere que le dire, pero por lo pronto, tengo que esconderme de la gran cantidad de hombres que me persiguen, claro, fui testigo de un asesinato además de que tengo todo grabado en un video.

Demonios Jenn, no sales de una para meterte en otra.

Me escondi detras de un bote de basura al ver que no tenía escapatoria.

-¡Geunyeoleul chaj-aboseyo! geunyeoneun neomu manh-eun geos-eul boassda. (¡Busquenla! Ella vio demasiado.) -escuche a un hombre hablar en lo que creo que es Coreano.

Me tape la boca para que no pudieran escucharme.

-Orokana kangokujin, karera wa tadashī koto o suru hōhō o shirimasen. (Estúpidos coreanos, no saben hacer nada bien) -ese idioma es distinto, tiene que ser Japonés.

Joder ¿Ahora como carajos salgo de aquí sin morir?

El aire salió de mis pulmones al escucharlos alejarse. Espere unos minutos hasta que salí de donde estaba, para no levantar sospechas entre a un puesto de comida china, le sonreí con nerviosismo a la mujer frente a mi mientras que escuchaba hombres correr de un lado a otro en las calles.

-¿Qué deseas? -preguntó amablemente.

-Talla.. Tallarines fritos con cerdo y arroz para llevar.

Ella asintió y empezó a preparar la comida mientras que yo parecía gelatina temblando en todo momento. Espero que no me hayan visto el rostro, por que si no estare realmente jodida. La señora me dio la comida y le pague, con una enorme calma fingida salí del puesto de comida y tome el primer taxi hacia mi departamento.

Al llegar al edificio, pague el taxi e ingrese. Subi los tres pisos hasta llegar a mi departamento, abri y cerre la puerta. Luego me deslice por la misma mientras lloraba de miedo.

Mis manos temblaban y la escena de se hombre siendo asesinado jamás saldrá de mi cabeza.

Debí negarme, no debí arriesgarme de ese modo...

Hubiese terminado como ese hombre o quizá peor.

(...)

Al dia siguiente...

Es obvio que no pude dormir. No pegue el ojo en toda la noche por que a penas cerraba los ojos la imagen de ese hombre llegaba a mi cabeza una y otra vez.

Aun con el miedo crudo, salí de mi departamento y llegue a mi trabajo. Escondí la grabación en mi departamento y quemé la carta que hice. La persona que me llamó anoche resultó ser mi papá. Tuve que hablar con el para que me calmara aunque sea un poco.

Y justo ahora lo necesitaba.

Hanna estaba molesta por que no pude hacerle la entrevista al hombre.

-Fue asesinado -detuvo su andar-, no pudo decirme nada por que fue asesinado.

-No puede ser -murmuró- ¿tú viste todo?

-No, a penas pude salir de ahí sin que me mataran -le respondí con hostilidad.

-Puedes irte.

Estúpida niña mimada. Ella no es la que está cargando con todo esto. La detesto con toda mi alma.

Regrese a mi oficina lamentándome al ver a Brandon esperarme, no recordaba que iba a ayudarlo con la sesion de fotos para la entrevista. El está en el área de economía y se encarga de hacerle entrevistas a empresarios y comerciantes. Su área es una de las más consumidas del periódico y en linea.

Sin decirle nada, tomé mi cámara junto con mi bolso y así salimos del periódico. Por suerte tiene auto, asi nos trasladaremos mejor.

En el camino me contaba como iba con su novio Italiano Giancarlo, que es un excelente fotógrafo que ha trabajado para algunos famosos y políticos. Se escuchaba enamorado, de hecho luce enamorado.

Su larga charla me hizo distraer solo un poco aunque justo ahora un dolor de cabeza estaba llegando a mi.

Llegamos a una especie de edificio, las letras estaban en Coreano y debajo de el decía:

"Imperio Kang"

Había escuchado sobre esta pequeña pero exitosa empresa. Son expertos en tecnología y avances médicos todo traído desde Seúl, Corea del Sur.

Los Kang son personas poderosas, uno de ellos está en el consulado de Estados unidos, otro de ellos es Embajador. Son personas con mucho poder e influencia.

Tanto Brandon como yo, entramos al lugar, al hacerlo me sorprendí con lo futurista que este lugar, se notaba que venían de otro pais. La señorita nos dio los pases y nos indico donde subir. El ascensor llegó hasta el piso catorce que es el último donde nos recibió otra señorita. Nos guio hasta el final del pasillo donde estaba una enorme puerta.

Al entrar lo primero que vi fue una enorme espalda, el hombre estaba hablando por teléfono.

-Geu salam-eul chaj-anaeseyo. geu salam-eun neomu manh-eun geos-eul algo issgo, gamsi kamelaleul hwag-inhago, geu salam songalag-eul jaleuge haji maseyo. (Deben encontrar a esa persona, sabe demasiado, revisen las cámaras de seguridad, no me hagan cortarle los dedos.) -colgó.

-Jefe, los del Periódico están aquí -anunció la chica un poco nerviosa.

El hombre volteó hacia nosotros. Juro por mi vida que jamas habia visto a un hombre tan alto y musculoso como el, por que si, es demasiado musculoso. Puedo percibir la pesadez de su aura, lo duro de sus facciones y la seriedad.

Se nota que es muy intimidante.

-Trae café Karlie -la chica asintió.

-Un placer conocerlo señor Kang, soy Brandon Aster, del area de economia.

-Un placer -estrecharon sus manos, luego me miró- ¿la señorita es?

-Jenn Foster -estrechó mi mano, vaya que tiene fuerza.

-Ella es mi fotógrafa el dia de hoy. -el hombre asintió- ¿podemos comenzar con la entrevista y las fotos?

-Las fotos serán de ultimo si no le molesta.

-Para nada señor Kang, podemos comenzar.

El señor Kang le indico donde deberían sentarse, yo me posé detrás de Bruno y así empezó a hacerle las preguntas. No soy para nada conocedora sobre el tema de economía o finanzas, pero me sorprendió la cantidad de dinero que hace este hombre en una semana.

Su empresa esta entre las mejores cincuenta del pais y eso que no son americanos.

Ultimamente la cultura asiatica se ha vuelto mas popular de lo normal. Y es cierto lo que dicen algunas chicas, los hombres Coreanos son muy atractivos.

El señor Kang respondía las preguntas de Brandon con mucha calma y seguridad, se nota que lo hace muy seguido. Aunque me ponía un poco nerviosa su mirada, era muy intimidante.

Las preguntas habían terminado, fueron cortas pero precisas, Brandon salió al pasillo a atender una llamada.

-¿Le importa si empezamos señor Kang?

-Claro señorita Foster. ¿Donde me paro? Usted es la experta.

-Puede posar tranquilamente, yo buscaré el ángulo perfecto aunque creo que usted no lo necesita.

-¿Que quiere decir? ¿No soy atractivo?

-No, no quise decir eso... Es decir, usted es atractivo, a lo que me refiero es que no necesita un angulo especifico, ya que es atracti...vo.

No entiendo por que me puse nerviosa de repente. No es la primera vez que hablo con un hombre. Bueno, no uno que de miedo.

-Gracias por el cumplido -sus facciones se relajaron.

Comencé a tomarle las fotos, me ha dejado impresionada lo bien que lo hace, le sale muy natural. Tengo que admitirlo, este hombre es muy pero muy atractivo.

Brandon entró a la oficina justo cuando le termine de tomar las fotos al señor Kang, le mostré algunas de las fotos y el parecía satisfecho con ellas. Escogió las que quería para el periódico que fueron solo dos de seis que le tome.

Brandon se despidió de el al igual que yo. Y asi salimos del lugar, aun podia sentir la tension en mi cuerpo, voy a tener que ir a la farmacia y comprar una pastilla para dormir. Pero antes debía darme un baño de agua caliente para disminuir la tensión en mi cuerpo.

-¿Te llevo a tu casa?

-No, iré por algo de comer. De igual manera gracias.

-Por cierto -me dio un billete de cien dólares- esto es por el mega favor, quedo encantado con las fotos.

-¿No es mucho?

-Para nada linda, eso lo que hiciste es un trabajo, las fotos quedaron hermosas, me las envias al correo.

-Claro, gracias Brandon.

-A ti.

Se subió a su auto y se fue. Yo por lo pronto me encamine hacia una cafetería, necesitaba un café y comer algo ya que lo que hice anoche fue solo vomitar y llorar de la angustia. Mañana recibiré el regaño del siglo por no regresar, pero en serio necesito un descanso.

Camine hacia la cafetería más cercana, pero antes de entrar fui detenida por alguien.

-¿Es tuyo? -me mostró el billete.

Un hombre de rasgo japonés estaba frente a mi. Usaba una camisa negra y sus brazos estaban cubiertos de tatuajes, tambien tenia el cabello largo.

Se que es japonés, se nota.

-Espera -revise mis bolsillos y el billete no estaba- no puede ser..

-Es tuyo, vi que se te cayó, ten -tomo mi mano y lo puso.

-Gracias..

-Ryosuke para servirte -sonrió. Tiene una sonrisa bonita.

-Jenn.

-Bien Jenn, mi labor está hecha, sayonara -Y sin más se fue.

Lo vi encender un cigarrillo y seguir su camino, aunque volteo a verme para darme una sonrisa ladeada y hacer un ademán.

Yo ingrese a la cafetería para comer y tomar un café bien cargado. Con lo que me dio Brandon le comprare la cama a Bob para que me deje dormir. Se que no funcionara pero quiero hacer el intento. Necesito mi espacio en la cama.

Saque mi cámara y mire las fotos del señor Kang, sigo pensando que es un hombre muy atractivo. Aunque intimidante.

Ese sentimiento de que algo malo esta por venir, no salia de mi cabeza. Espero que se vaya pronto. Estoy realmente asustada, temo por mi vida, la de mi gato y la de mis padres. A mal momento acepte ir a ese lugar por un ascenso que no llegara por que no entreviste a nadie. Pero no pensaba darle lo que grabe a Hanna, tengo que destruir esa grabación cuanto antes.

No puedo arriesgarme a correr peligro.

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