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KING: Nuevo reino, nueva era -Libro II-

KING: Nuevo reino, nueva era -Libro II-

Autor: : Daniela Lopez
Género: Romance
Timothée y Gisselle regresan al reino, la vida como Rey y Reina comenzarán a tener peso, la historia apenas empezaba y Noruega sería testigo de cada momento.

Capítulo 1 Prólogo

En todo el mundo existen personas que tratan de encontrar la felicidad de una u otra forma, sin importar que deban arrebatar a otros su felicidad para obtener la suya, también existen personas que ocultan secretos oscuros para mantenerse limpios y con un perfil glorioso, nadie conocía el verdadero rostro de nadie.

Noruega era conocido por un lugar frío, pero con una buena economía, el anterior Rey había hecho un buen trabajo, pero lo que la gente realmente se preguntaba al pasar por el castillo era ¿Qué es lo que realmente esconde el castillo?, ¿Que es lo que pasa una vez que las puertas del castillo se cierran y dejan dentro al Rey y la Reina?, ¿Qué secretos se guardaban?, más preguntas surgían desde el momento en el que surgió el suicidio de quien habría sido Rey hasta la muerte del padre de Timothée Chalamet.

Todos se guardaban sus preguntas, pero lo que nadie sabía es que el secreto estaba cada vez más cerca de descubrirse y cada vez que se acercaba habría personas que sufrirían.

La nueva era comenzaba, Noruega estaba preparada para ser gobernada una vez más, todos ansiosos de la llegada del nuevo Rey, del Rey Timothée Chalamet.

Capítulo 2 I

Sentía un peso en mi espalda, no quería abrir mis ojos o el sueño se iría de mi, lo único que hice fue moverme, pero el peso seguía ahí, no tuve más opción que abrir mis ojos, mi rostro pegado a la almohada, pero el peso seguía ahí, murmure algo que ni yo supe que era lo que trataba de decir.

- Timothée -susurre- Timothée me estas aplastando -esta vez me moví para poder voltearme-

- También te amo -dijo sin despertarse-

- Timothée -lo empujé intentando jalar la sábana para cubrir mi cuerpo-

- ¿Qué paso?, ¿Esta temblando? -dijo soñando alterado-

-Otra vez estabas encima de mi, ahora muévete, necesitamos estar listos

- Amor, apenas son las siete de la mañana, ayer nos dormimos tarde

- ¿Fue mi culpa?

- Una parte si -sonreí ante su comentario- lo olvide, hoy debo de dar las primeras órdenes.

- Yo estaré en la cocina, no voy a cocinar, solo haré unos cuantos cambios y además necesito ver a Glass -dije mientras colocaba mi ropa interior- no quiero que otra vez tu mamá se enoje conmigo

- Estaré en la oficina por si necesitas algo, cuando vengan los de la Organización te llamaré, quiero que estés presente.

Después de la conversación salí directo a la cocina, hace una semana había llegado del viaje que hice con Timothée pero su mamá me había mantenido alejada de la cocina y los empleados, entre y recibí una reverencia de todos.

- ¿No piensas felicitarme? -me acerqué a Glass-

- Majestad, es un honor tenerla en nuestras cocinas y siento gran felicidad por usted -los dos nos quedamos en silencio hasta que el comenzó a sonreir- Ven aquí, mi niña -permitió unirme en un abrazo con el-

- Ni siquiera se si estoy soñando, me siento tan nerviosa, cuando llegamos todos hicieron reverencia y no vas a creerlo pero llego la mamá de Timothée y yo hice una reverencia con los demás empleados como de costumbre y Timothée dijo que yo no debía hacer eso hasta que ella se acercara directamente a mi, que tonta

- Estas feliz Gisselle y eso es lo único que me importa, cuando se fueron también regresé a mi hogar, pero debo decirte que Henry estaba al pendiente.

- No lo dudo, cuando Timothée le dijo que si aceptaría el cargo de Rey y que yo sería su esposa no se sintió muy bien que digamos.

- Nadie lo esperaba, pero Timothée se veía tan decidido a luchar por ti y por el legado de su padre, cuídate mucho.

- Gisselle -Juliet corrió hacia mi y antes de abrazarme hizo una reverencia y después se unió en un abrazo cálido- te extrañé tanto, debiste ver la cara de Melissa cuando se enteró de que te casaste con Timothée, casi se nos muere aquí.

- Yo no debo estar mucho tiempo acá, la madre de Timothée quiere saber cada movimiento de mi, así que solo venia a decir que el desayuno lo tomaré en la oficina de Timothée, por cierto quiero hacer oficial -vi a las otras empleadas y entre ellas a Melissa- A partir de hoy el encargado de la cocina seguirá siendo Glass, Juliet y Angeline se encargarán de dictar a cada una las tareas, todas se turnaran, tendrán descansos de acuerdo a las indicaciones -todas asintieron- Es un gusto volver a verlas

Salí de ahí antes de que Regina se enterará de que estaba en la cocina, caminé hacia la oficina de Timothée.

- Reina Regina -delante de mi estaba la madre de Timothée, quien me miraba de abajo hacia arriba, ante ella me sentía intimidada-

- Veo que has tomado mis consejos, ahora te ves más elegante, pero ese peinado, esos cabellos que salen de tu cabeza te hacen ver ridícula, deberías ponerte nerviosa, las princesas pueden llevarse la atención de Timothée

- Timothée nunca haría eso

- ¿Como estás tan segura?

- Porque conozco a su hijo más de lo que usted lo hace, el no es ese tipo de hombre que se toma a juego un matrimonio

- Querida, los hombres lo único que quieren son cuerpos bonitos y caras bonitas, mi hijo tal vez se canse de ti y quiera conseguirse una amante, no conozco a un Rey que le fuera fiel a su esposa todo su matrimonio.

- Está hablando de su hijo, no debería pensar eso de él

- Me gusta ser sincera, yo no te quiero junto a él, pero no puedo hacer nada al respecto, ya están casados, lo único que me queda es apoyar a mi hijo y que tu no dejes em ridículo a mi hijo

- Ella no me dejará en ridículo madre -Timothée había salido de su oficina- deja a mi esposa, pensé que ya habíamos hablado de esto

- Lo sé hijo, pero no insistiré más, esos son tus gustos, por cierto es hora de que comiences a pensar -esta vez se dirigía a mi- en darle un pequeño a mi Timothée, el próximo heredero

- Es muy prontoadre, no llevamos un mes de casados, eso se verá con el tiempo

- Tienes razón, no sabemos si Gisselle seguirá siendo Reina o se volverá de nuevo una empleada

- No me refería a eso, decía que por la edad, los dos estamos muy jóvenes

- Ah, eso también, hasta luego -dijo mientras se alejaba de nosotros con una gran sonrisa-

- Dejala, ella exagera todo Timo entrelazo su mano con la mía- necesito a mi reina en el estudio para checar unos documentos

- Si

- Gisselle, no dejes que te afecte lo que dice mi madre, eres hermosa, te amo, nos amamos, estaremos juntos y lo que dijo de tener un heredero es obvio que estamos muy jóvenes para cuidar a un bebé, ya lo pensaremos más adelante por ahora quiero que lo olvides

- Solo por que tu eres ahora mi esposo ignorare lo que me dice tu madre, solo por ti lo hago.

Capítulo 3 II

Me encontraba sentada frente a Timothée, en mi mano sostenía el vaso con jugo de naranja que hace unos momentos había traído Juliet, los dos estábamos revisando las cosas que había dejado el padre de mi esposo, unos cuantos se trataban de acuerdos con países diferentes, entre ellos Dinamarca e Inglaterra, unos que se quedaron en proceso como el acuerdo entre Francia, así que solo estábamos esperando la respuesta, tocaron la puerta y los dos dejamos de leer los documentos.

- Majestad, han llegado y piden verlo de inmediato, solo están esperando su presencia -ante esas palabras Timothée intercambio mirada conmigo-

- Es hora -se levanto y me espero- dile que en un momento vamos -el empleado se fue y los nervios me comenzaron a invadir una vez más-

- Ya está todo listo, ordene todos los documentos tal y como me lo dijiste, de hecho le puse separadores -el sonrío ante mi expresión-

- Ellos te van a aceptar, la mayoría son nuevos, de hecho uno de ellos lo conocí en Escocia ahora es encargado del comercio en Noruega, el estará a favor

- El estará a favor, el único de las veinte personas que estarán ahí -dije mientras agarraba su brazo- Te ves bien

- Tu pareces ser la Reina más hermosa que ha tenido Noruega

- No seas mentiroso, todo el mundo sabe que tu madre es la Reina más guapa que Noruega ha tenido, así que esta vez no te creo -comenzamos a caminar- Estaba pensando en guardar todo en una caja fuerte, lo que tenemos de tu padre, las pruebas.

- Muy buena idea, tal vez cuando regresé Harry podemos decirle que nos ayude

- Lo extraño mucho, la última vez que lo vi se veía tan nervioso, me dijo que tenía miedo de regresar a Noruega

Caminamos por los pasillos del castillo hasta llegar al lugar en donde se encontraban esas personas importante que hace tiempo había atendido, las puertas se abrieron y todos hicieron una reverencia, llegamos al lugar y solo había una silla, supongo que solo esperaban a Timothée, uno de los empleados rápidamente salió a buscar una silla, mientras tanto Timothée me ofreció el asiento a lo que yo accedí, el empleado llego y puso la silla junto a mi, para que Timothée se sentará.

- No esperábamos que la reina estuviera aquí - hablo un hombre mayor - con todo el respeto que se merece majestad -dijo mientras me veía-

- Hemos decidido estar presentes los dos -ahora hablaba Timothée- a los dos nos importa la situación del país, y lo que pasa en nuestro reino

- Muy bien dicho majestad, nos hemos enterado de los asuntos pendientes que dejo tu padre antes de morir, nos ha hecho llegar la información el Príncipe Henry

- Me alegra tanto saberlo -contesto Timothée mientras buscaba con la mirada a alguien-

- Sabemos que para ustedes es difícil estar a la altura de este cargo, no estoy dudando de sus capacidades, pero usted tiene veinte años y su esposa parece tener diecinueve años

- ¿Acaso trata de decir que su Rey no está a la altura? -Timothée sonrió ante el comentario que provenía de un chico que al parecer era el amigo del que hace unos momentos me hablaba-

- No, claro que no, lamento tanto si todo esto se mal entendió -el hombre volvió a tomar su lugar-

- Sabemos el valor de este cargo, desde el momento en que mi esposa y yo fuimos testigos de que el pueblo depositaba la confianza en nosotros, por cierto mi esposa tiene también veinte años -guardo silencio y me vio, era la señal, me estaba invitando a hablar-

- En los documentos que cada uno tiene, están todos los acuerdos que se firmaron antes de la muerte del Rey Benedict, y también los que quedaron pendientes, ya estamos en contacto con cada uno de estos países, vamos a tratar de cerrar cada acuerdo para que Noriega siga siendo un país con un alta nivel económico.

- Me alegra tanto saber que usted ayudó al Rey a hacer eso.

- En realidad ella me dio la idea, yo estuve de acuerdo, así que estamos tratando de que antes de Febrero del siguiente año todos los acuerdos, para que las familias puedan festejar el día Nacional Sami y nos encargaremos de que se beneficie toda nuestra gente.

- Todo suena muy bonito, ¿Pero como van a lograrlo? -Un hombre alto miró a Timothée-

- Eso estamos viéndolo aún, por ahora esperamos la respuesta de Francia.

- Estuvimos hablando sobre su situación -dijo un hombre de los veinte que se encontraban ahí- y hemos decido que alguien trabaje para usted, como su padre trabajaba con el Príncipe Henry.

- Entre todas las personas llegamos a la conclusión de que el Príncipe Christian trabaje para usted, como es parte de la familia Real -dijo mientras en la entrada de la puerta entraba Christian sonriendo-

- Maldita sea -susurro Timothée-

- Timothée -hable y vi a los demás- no enfrente de él, demuestra que no te afecta, después hablaremos con el

-Perfecto, aceptaré a Christian en mi castillo, si eso es lo que quieren, ahora tenemos mucho trabajo, gracias por venir -dijo mientras me ofrecía su brazo y caminamos a la puerta en donde estaba su primo- ¿Que esperas? Te espero en mi oficina

- Primo, que gusto, voy a comer.

- Te espero en mi oficina, en cinco minutos

- Que genio, ¿Como la pasaron en su luna de miel?

- Demasiado bien -hablo Gisselle y lo observo- ¿Como sigue tu padre?, le debio doler más el saber que tu no serías rey que la muerte de su hermano

- Cariño -observo a Timothe y luego a Gisselle- Majestad, esta tan equivocada, mi padre quería a su hermano

Llegamos a la oficina y recordé que debía ir con Juliet.

- Timothée regresó en unos minutos, debo ir a mi habitación

- Esta bien -sonrio-.

- Por favor, no lo mates, ni intentes agredirlo, no quiero que te metas en problema

- Tal vez juegue con el como en los viejos tiempos, claro si no se me escapa un golpe de verdad directo en su rostro -deposito un beso en sus labios- no haré nada -dijo y yo salí de ahí-

Las puertas se cerraron y Timothée fruncio el ceño y sin rodeos hablo.

- Mantén tus manos y tus ojos apartados de mi esposa, sabes a lo que me refiero, tu la violaste

- No, eso se oye feo, tal vez tuvimos sexo

- La violaste, fue una violación Christian, ¿Que tan enfermo debes estar para hacerle daño a una chica?

- Debía hacerlo, ella no respetaba a mi padre

- Esa mujer de la que violaste ahora es mi esposa, no la toques, no te atrevas a hacerle daño por que no dudaré en hacer que vuelvan a usar la guillotina

- Eso no está permitido

- No está permitido a menos que el Rey lo ordene y para tu sorpresa yo soy el Rey

- No la tocaré, en realidad quiero hablar contigo, aunque no lo creas necesito tu ayuda.

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