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LA CHICA

LA CHICA

Autor: : YorickoP
Género: Urban romance
"La chica": ella era una habitante de la calle, analfabeta, sin apellidos, cabello rubio, ojos con evidente heterocromía, muy delgada, sucia, con la ropa raída y edad incierta. Un día fue atropellada por el auto super lujoso de un hombre serio, calculador, amargado y despiadado que tuvo que detener su camino porque había muchos testigos alrededor y con sus teléfonos listos grabando todo, así que le ordenó a su chofer que saliera y se hiciera cargo de lo que fuera que hubieran golpeado. Al tenerla en el automóvil el olor nauseabundo que desprendía ella, lo asqueaba, pero solo fue una primera impresión, el tiempo lo hará desearla, anhelarla y buscarla con desesperación.

Capítulo 1 Cap. 1: Primer encuentro con La Chica

Darlan Allen, ese día se sentía vencido por el agotamiento, solo quería llegar a casa, servirse un trago y olvidarse de todo a su alrededor, ansiaba silencio total.

Desde hacía 5 años trabajaba sin descanso alguno para mantener todo el imperio que creó su hermano Dylan y que heredó junto a dos criaturas infernales, sus sobrinos, que ahora eran su peor pesadilla.

Cerró los ojos comenzando a disfrutar de la música instrumental que el chofer colocó en el reproductor del automóvil y respiró en calma hasta que un frenazo brusco interrumpió su tranquilidad.

–Señor, le juro que no la vi, no sé de dónde salió.

–¿A quién le diste?

–A una chica... creo.

–¡Carajo! Bájate a ver, ya se reunió mucha gente, haz lo que sea para solventar esto.

–Enseguida señor.

De pronto el chofer abrió la puerta del copiloto y subió un cuerpo inerte que desprendía un olor a suciedad que lo obligó a cubrir su nariz y a preguntarle molesto:

–¿Qué haces?

–Es una chica señor, no reacciona, debemos llevarla a un hospital.

–A un hospital no, harán preguntas que no quiero responder. Conduce a casa. Rápido por favor y abre las ventanillas, no soporto su mal olor.

5 años atrás...

Estaba muy excitado acariciando la tersa piel de la hermosa y nueva enfermera de UCI cuando comenzaron a llamarlo por los parlantes:

Doctor Allen, es solicitado urgentemente en recepción.

Doctor Allen, es solicitado urgentemente en recepción.

Doctor Allen, es solicitado urgentemente en recepción.

–¡Carajo!, ¿no puede decirlo una sola vez?, ¡ya voy!

–¿Te espero aquí?

–No hermosa, vuelve a tu puesto, te busco luego.

Al llegar a la recepción encontró a dos policías uniformados y a dos trajeados, los miró extrañado y uno de ellos se presentó:

–Buenas tardes doctor Allen, soy el agente Wilson, él es mi compañero el agente Carter y los oficiales Morgan y Reed, venimos en una misión desagradable, ¿podemos hablar en un lugar más discreto?

–Sí claro –respondió y los llevó con él hasta su consultorio, advirtiéndole a la secretaria que no lo interrumpiera.

–Estamos aquí porque el avión en el que se trasladaba su hermano desde Detroit hasta Marruecos, según su plan de vuelo, estalló en el aire, actualmente se siguen las labores de rescate, pero me temo que no hubo sobrevivientes.

El agente habló fríamente sin preámbulo y como médico Darlan debería asimilarlo, sin embargo, quedó en blanco, lo sintió inhumano que se refiriera a su único hermano con tanto desprendimiento.

Tenía varios años sin hablar con él porque terminó casado con su novia de la preparatoria, no la culpaba a ella, lo culpó a él todo el tiempo; supo que tuvieron un par de gemelos a los que no conocía, también se había enterado de que su ex también se había convertido en la ex de su hermano porque lo dejó con los niños, ese día sonrió y se dijo que el Karma no perdonaba.

A pesar de todo, en ese momento sintió que su corazón se estrujaba con mucho dolor, su hermano había desaparecido dejándolo solo en el mundo, porque si bien no lo contactaba, al menos sabía que estaba vivo en algún lugar del planeta.

–Doctor Allen, los hijos de su hermano están en estos momentos en manos de tutores públicos, no se ha localizado a la madre y de no resolverse su situación en una semana pasaran al programa infantil del gobierno.

–No, yo me haré cargo, ¿dónde están mis sobrinos?

–En Detroit.

–Creí que mi hermano vivía en Marruecos.

–Aparentemente estaba iniciando negocios en la industria automotriz, por lo que los últimos meses vivía entre Detroit y Marruecos donde aún tenía negocios.

–Está bien, iré a Detroit, mientras, le ruego me mantenga al tanto de las investigaciones sobre lo sucedido a mi hermano.

–Pierda cuidado, siempre sabrá de mí.

En una semana contactó a los tutores públicos, contrató abogados y recuperó la custodia de sus sobrinos, un par de varoncitos de 3 años, regordetes y muy curiosos; su hermano en el divorcio se quedó con los niños y había previsto que en caso de que algo le sucediera él sería su heredero universal.

También se enteró de todo lo que implicaba "la herencia", porque su hermano era el jefe de una organización con intereses en varias ciudades del mundo, dirigía una diversidad de negocios que eran muy importantes y rentables, se vio en la obligación de dejar la clínica en manos de sus socios, porque él tenía que mudarse a Detroit, lo que significaba atravesar el país y darle un giro de 180 grados a su vida.

No estaba feliz, por supuesto que no, todo su plan de vida se había torcido por la voluntad de su hermano, que, aunque le dolía enormemente haberlo perdido, al mismo tiempo le reprochaba el no haberle consultado nunca si estaba de acuerdo en dejar de ser Cirujano Plástico para convertirse en un Mafioso.

Actualidad...

Apenas llegaron a la casa descendió del automóvil asqueado. Se prometió mentalmente que no volvería a usarlo.

–Antes de cualquier cosa le dan un buen baño a esa chica.

–Sí señor.

–Cuando esté limpia y desinfectada, me avisan.

–Sí señor.

Una hora después fue a verla, estaba despierta, acostada en una camilla del área clínica que tenía en la casa, la cual estaba muy bien equipada con todo lo necesario para atender cualquier emergencia tanto de los gemelos que acababan de cumplir 8 años de edad, como del personal que laboraba en la propiedad.

También le ha tocado extraerles algunas balas a sus hombres, con tal de no ir a llenar formularios en ningún hospital de la ciudad y ponerse en evidencia.

Ella lo observó con mirada temerosa cuando se acercó a examinarla, entonces se fijó en sus grandes y llamativos ojos, uno verde y el otro marrón claro.

Estaba muy delgada con evidentes signos de malnutrición, le hizo rayos X y su pierna izquierda presentaba fractura, además, su codo derecho estaba dislocado supuso que por la caída al ser golpeada con el auto.

Le colocó yeso en la pierna, un inmovilizador en el brazo y ordenó hidratación y nutrición parenteral, por efecto de los analgésicos se quedó dormida rápidamente, así pudo apreciar mejor que indiscutiblemente vivía en la calle por sus maltratados pies seguramente debido a la falta de calzado; sus uñas descuidadas; su largo cabello rubio muy seco y aún con todo eso, afloraba de ella una belleza angelical; calculó que tendría unos 15 años.

Capítulo 2 Cap. 2: ¿Cuál es tu nombre

Tres horas después le avisaron que nuevamente estaba despierta y que su estómago rugía, así que solicitó que la alimentaran con sólidos. Esperó un tiempo prudencial y cuando fue a su habitación, la joven no se percató de su presencia y notó que sonreía mientras se daba palmaditas en el abdomen, aclaró la garganta para llamar su atención y ella giró su cabeza fijando sus ojos heterocromáticos en él.

–Necesito hablar contigo –le dijo mientras manipulaba la camilla para que quedara sentada.

La vio tomar aire inhalando profundamente por su pequeña y respingada nariz, para botarlo por su boca corazón de labios gruesos, despejó su mente sintiéndose sorprendido por detallarla tanto y colocándose a su lado comenzó a preguntarle:

–¿Cuál es tu nombre?

–Chica

–¿Cómo?

–Así me dicen todos –explicó encogiéndose de hombros.

–¿Qué edad tienes?

–No sé, creo que varios años, pero no he llevado la cuenta.

–¿Qué pasó con tus padres?

–Unos amigos dicen que me abandonaron.

–¿Quiénes son esos amigos?

–Los que me dan cartones para dormir.

A pesar de estar convencido de que la humanidad era una mierda. Sintió un poco, solo un poco de resquemor en el estómago por las respuestas de la chica.

–Te vas a quedar aquí unos días hasta que te recuperes de tus heridas, tienes que portarte bien, tomar las medicinas y comer lo que te sirvan, ¿de acuerdo?

–Ajá

–No se dice "ajá", debes expresar claramente si estás de acuerdo o no.

–Sí, estoy de acuerdo, me comeré todo y me tomaré la cosa amarga que me dan –respondió confirmando con movimientos de su cabeza de arriba hacia abajo.

–Bien –dijo secamente Darlan.

–Bien.

La miró seriamente, porque sintió que se estaba burlando de él, pero sus inocentes ojos se quedaron fijos en los suyos y tuvo que ser él, el primero en desviar la vista.

–Doctor –llamó su atención la enfermera cuando salía de la habitación.

–Dígame.

–La paciente no tiene ropa interior ni nada que ponerse aparte de la bata clínica.

–Manda a buscar lo que necesites para ella, se quedará aquí hasta que su pierna esté curada, pero no puede andar deambulando por la casa sola.

–No se preocupe doctor, estaré al pendiente de ella.

–Eso espero.

Se volvió a su despacho, aún tenía muchas tareas por hacer, apenas tomo asiento repicó él teléfono y atendió con pesadez al ver de quien se trataba, porque Lorena no entendía que debía esperar a que él la llame, le fastidia que cuente las horas que está lejos de ella.

–Aló

–Cariño, hace ya tres días que no sé de ti.

–Estoy bien Lorena, gracias y adiós.

Entró otra llamada y con furia pensó que era Lorena insistiendo, pero parecía que se habían puesto de acuerdo porque era Diana la que llamaba ahora.

–Aló –atendió secamente.

–Cielito, ¿vendrás hoy a visitarme?

–No lo sé Diana, posiblemente, adiós.

Darlan tenía dos novias, cada una sabía de la existencia de la otra y les había prohibido terminantemente hacer alguna mención al respecto, aprendieron a tolerarse cuando él no pudo decidirse por una sola; con ambas se sentía bien y así no andaba metiendo el pito en cavidades desconocidas, aunque no siempre cumplía con ese propósito.

Los obsequios para ambas eran iguales, el tiempo que les dedicaba también era el mismo, así que se consideraba bastante equitativo en cuanto a la atención que les brindaba.

Para viajar si era un poco más complicado porque algunas veces las llevaba a las dos y debía dividirse entre sus habitaciones, jamás se le ha ocurrido juntarlas y siempre ocupaba una solo para él, especialmente cuando quería descansar de ellas.

Al fin pudo dedicarse al trabajo, aunque de vez en cuando unos ojos muy particulares venían a su mente, entonces llamó a la única persona a quien podía confiarle una investigación sin que preguntara ni comentara absolutamente nada:

–Buen día "gata" –saludó cuando le respondió–, ayer, a unos 5 minutos de la oficina principal mi auto atropelló a una chica, y ese precisamente es el nombre que ella dice que tiene "chica", es indigente, pero particular, con amigos que le dan cartones para dormir, quiero saber de ella.

–Buen día señor, ¿puede enviarme sus huellas dactilares?

–Dame 5 minutos.

Unos cuantos años antes...

Tendría unas 3 horas de nacida cuando la amante de su padre la robó para provocar una crisis en el matrimonio y quedarse con él al lograr la separación de la pareja.

Ella, después de colocar a la niña en una caja, la abandonó cerca de unos vagabundos, se retiró velozmente del lugar, pero perdió el control del vehículo y se estrelló contra una defensa falleciendo en consecuencia, por lo que se llevó su mal acto a la tumba.

Pocos días después, los vagabundos fueron desalojados por un constructor y se subieron a un camión que los trasladaría desde Chicago hasta Detroit, el grupo llevaba con ellos una caja con una bebita rosada cuyo color de ojos era muy particular, ella fue alimentada durante sus primeras semanas con leche robada y migajas de pizza.

En el hogar de la recién nacida pasaban las semanas y los meses durante los cuales la niña no apareció y la depresión acabó con su madre.

***

Ahora...

Sin embargo, su padre nunca ha perdido la esperanza de encontrarla, aunque ya han pasado 19 años, durante el último año ha hecho uso de la tecnología para recrear y actualizar su rostro con el fin de facilitar su búsqueda.

Solo ha imaginado cómo serían sus facciones considerando las características de ambos padres ya que no alcanzaron a fotografiarla, por lo que tampoco se supo de la particularidad especial en su color de ojos.

El padre de "chica" resultaba ser un magnate de la tecnología sin descuidar sus empresas transportistas, poseedor de una inmensa fortuna y con un gran nombre en todo el Estado de Illinois, el señor Patrick Moore cada día renovaba sus ilusiones de encontrar a su hija Zarela Moore.

Siempre se ha centrado en la zona de Chicago comprendida entre la clínica donde nació la niña y el lugar donde se estrelló la mujer sospechosa de haberla raptado y que fue captada por las cámaras de seguridad cerca del retén de recién nacidos, aunque nunca se le vio salir con la niña ni llegó a la habitación de su prima y esposa de su amante.

Capítulo 3 Cap. 3: Alguien busca a La Chica

Ajeno a todo eso, Darlan recibía las novedades sobre la investigación de la mujer a quien llamó "gata".

–Señor, no hay ningún registro de esa chica, es como si no existiera, ¿me puede enviar una imagen?

–Trataré de tomarle una foto, espero que no me agreda.

Ahora le intrigaba más esa chica, pero al menos hablaban el mismo idioma, así que pensar que era una chica abandonada por algún traficante no parecía viable, tendría que hacerla examinar por una ginecóloga de todos modos.

Al entrar en su habitación estaba pasando las páginas de un libro, sin interés alguno y con la frente muy arrugada, entonces le preguntó:

–¿No te agrada leer?

–Yo no sé leer –otra vez sintió esa rara sensación con sus respuestas, ¿qué le importaba si no sabía leer?

–Tengo que tomarte una foto para el registro del accidente.

–Una vez tomé una foto de una pareja y me dieron dos dólares.

–Yo no voy a pagarte y la foto te la tomaré yo.

–Ajá.

–¿Otra vez ajá?

Encogió sus hombros mientras miraba al techo, no le dijo nada más, sacó el móvil, le pidió que viera al lente y le tomó la foto, la cual le envió de inmediato a "La gata".

Pasadas dos horas, durante las cuales logró un lucrativo negocio en España, recibió otra propuesta interesante de los chinos y una sugerente foto de Lorena a la que visitaría apenas terminara el asunto de la identificación de la chica, recibió un nuevo reporte.

–Hola "gata".

–Señor, con reconocimiento facial encontré tres posibles coincidencias en avisos de personas desaparecidas.

–¿Quién puso los avisos, la policía?

–No, son privados, no son fotografías propiamente, parecen dibujos, los colocó Patrick Moore, es un empresario multimillonario de Chicago, tiene empresas para desarrollo tecnológico, muchos almacenes y cadenas de transporte.

–¿Por qué hablas de tres posibilidades?

–Los avisos los colocó la misma persona, pero son tres opciones de cabello y ojos, coloca el nombre de Zarela Moore y dice que es su hija, que fue raptada a horas de nacer y que debe tener ahora 19 años, tal vez por eso no describe la característica más distintiva que es el color de sus ojos. Tengo un presentimiento con eso doctor, ¿procedo?

–Aún no, sin embargo, mantente al tanto de los pasos de ese empresario.

¿Qué esperaba retrasando el contacto con el posible padre de "la chica" ?, no lo supo al momento, pero igual aún no estaba en condiciones de ir a ningún sitio, su peso y masa corporal no eran acordes a su edad, debía seguir alimentándose bien para recuperarse totalmente, así podría llamar a Patrick Moore y concertar una cita para que la conozca y verificar si es su hija.

***

Salió de su despacho luego de ese plan mental y se fue al departamento de Lorena, en realidad él se lo había comprado hacía un tiempo por lo que tenía llave para entrar cuando le plazca.

No le avisó, así que al llegar la buscó por el salón principal que al ser de concepto abierto le dio una panorámica total de la cocina y el comedor, siguió al estudio y nada, finalmente se dirigió al dormitorio y escuchó gemidos, se tensó y sacó su pistola porque si se había atrevido a traicionarlo y en su propia habitación, ese sería el día que moriría junto a quien sea que la estuviera haciendo gemir.

Giró la perilla y entró para encontrarla en la cama desnuda y sosteniendo en sus manos un dildo para autosatisfacerse, se dio una palmada mental al reconocer que él mismo la obligó a eso al tenerla desatendida por varios días, se sonrió y rápidamente comenzó a desprenderse de la ropa mientras le decía:

–¿Te parece si sustituyo tu juguete?

No dormía con ninguna de sus novias porque eso significaba un grado de familiaridad que no quería darles, así que una vez que la dejó bien atendida fue a tomar una ducha y procedió a vestirse, su teléfono comenzó a sonar insistentemente y era del Instituto de sus sobrinos, suspiró profundamente antes de responder:

–Buenas tardes.

–Buenas tardes señor Allen, soy la directora del Instituto, le agradecería su presencia en mi oficina a la mayor brevedad.

–¿Dígame de una vez si va a expulsar a mis sobrinos?

–No me queda otra opción, se lo había advertido.

–De acuerdo, enviaré por ellos, no es necesaria mi presencia entonces.

Cerró la llamada; antes, en un vano intento por mantener a sus sobrinos en ese Instituto llevó a la cama a la directora, era una mujer madura con mucha experiencia y pasaron unas horas muy ardientes, pero por lo visto, no sirvió de mucho, a menos que quisiera otra ronda y...

Tal vez se había precipitado, debió haber ido, porque se le estaban acabando las alternativas de lugares donde pudieran aceptar a ese par, que no sabía por qué rayos se portaban tan mal.

Llegó a la casa al mismo tiempo que el chofer con sus sobrinos, ambos al verlo desviaron la vista al piso, tomó a cada uno por un brazo y los llevó a su despacho:

–¿Podrían explicarme qué pasó ahora? –preguntó apenas cerró la puerta detrás de ellos, en eso se percató de que Eilam tenía las uñas pintadas de un color muy oscuro y que también sus ojos estaban delineados, además de su labio partido y un gran moretón en su pómulo derecho. Su gemelo no estaba en mejores condiciones ya que tenía un fuerte golpe en el ojo.

–Él solo se defendió de las burlas tío Darlan y yo lo ayudé, por supuesto. Todos le decían marica, pero no es así, él es emo.

–¿Emo?, Eilam, ¿acaso te sientes rechazado, triste o melancólico?

–Solo me gusta el rock y todo lo concerniente a esa música, quiero tocar la guitarra eléctrica y escribir canciones.

–Perfecto, puedes hacerlo, lo que no entiendo es por qué tienen que arruinarlo todo en el instituto al punto de que los expulsen. ¿Quieres tocar la guitarra?, hazlo, pero tienes que estudiar, seguro que aún no te sabes ni el alfabeto completo, nada más tienes 8 años, ¿entiendes que eres un niño aún?

–¿Estamos expulsados? –preguntó Efrom preocupado.

–Pues sí par de demonios, es el tercer instituto del que los expulsan este año, ¿qué carajos voy a hacer con ustedes?, vayan a sus habitaciones, sin ningún aparato electrónico, van a morirse de aburrimiento encerrados hasta que consiga dónde inscribirlos para que no se queden analfabetos, solo saldrán a comer –les dijo muy enfadado.

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