Caminando por el patio de una enorme mansion, ubicada en Cielo Azul una ciudad de tercer nivel, estaba Alfredo Ganez sosteniendo una charola de plata con copas llenas de un exquisito margzin, bebida muy tradicional por esos lados.
- Señor Javier, aquí están las bebidas que me pidió.
- ¡Mmm!
Con una mirada de desprecio, tomo una copa y la tomo a fondo.
- Estúpido! ¿Qué acaso no sabes hacer nada?
Segundo siguiente tomo otra copa y la vertió en la cabeza de aquel joven, soltando una risa burlona que resonó en el patio trasero, junto a los demás invitados "La familia Ponce".
Alfredo lleno de rabia e ira, ahogado en la frustración no pudo hacer nada por la impotente posición que tenía, pues este no era un camarero o sirviente, era el yerno del hijo menor de esta familia.
- Lo siento! juro no volverá a pasar, por favor perdóneme señor.
En ese momento una mujer de piel tan blanca como la nieve y con una excelente figura caminaba alrededor de la piscina para llegar y sentarse en una camilla tercio pelo a tomar el sol.
- Esposo, es la hora de terminar nuestro compromiso, ya evité hacer la penitencia, la abuela a muerto, ya no te necesitó.
Alfredo con una cara de preocupación y angustia, pero con una mente explotando de la emoción, contuvo la voz y dijo:
- Bien, fue un placer hacer negocios con ustedes el día de mañana paso a firmar los papeles del divorcio.
- Jajajaja! me matas de la risa Alfredo, crees que yo Yami Ponce, la mujer más hermosa de mi generación en toda ciudad Cielo Azul, dejare que un perro como tu valla a quemar mi imagen.
Tendrás que morir dijo Javier, viéndolo fieramente a los ojos. sacando su teléfono al milisegundo siguiente y marcando:
- Bueno, sí señor Force, ya está todo listo puede pasar por él.
El señor Luis Force era un gato grande del bajo mundo que controlaba minas de la region extorsionando con protección, para ganar sumas de dinero tan grandes que le daban renombre en la ciudad.
- Claro mi estimado amigo Javier, te mande a 10 de mis lacayos para que arreglen ese problema.
Tan pronto como Alfredo recupero la postura, 10 hombres musculosos entraron por la puerta del patio rodeándolo directamente.
- Seria una pena que no te resistieras, el señor Force nos dijo que eras una fiera, quiero probaaarteee!!
Uno de los hombres se abalanzó sobre alfredo pero para sorpresa de esta lo evadió con la palama de su mano e hiso que tropezará con el suelo, dando una guacareada de sangre.
- agggh!!
Los otros 9 sujetos estaban asombrados e intimidados por esas acciones, pues aquel que en el suelo estaba era el mejor entre ellos para luchar, entre la conmoción de sus cabezas una voz vieja pero imponente sonó.
- Alfredo, no estas en posición de oponerte, tu abuelo está en mis manos, no te resistas y ve con ellos.
Aquella voz era de nada más y anda menos que de Gustavo Ponce el patriarca de la familia ponce, el hombre con la mayor autoridad.
Al escuchar aquellas palabras Alfredo cayó al suelo con un ¡plaz! hueco y furioso por lo que escucho dijo:
- Esta bien.
- Gracias, dijo Dorin el hombre que con la nariz llena de tierra yacía en la esponjosa maleza.
Sentado en una JEEP blindada rodeado de sujetos iba mirando por la ventanilla del copiloto, viendo el paisaje nevado preguntándose ¿Qué hice para merecer esta vida de mierda?, ¿cómo puedo ser mejor?, ¿Quiero ser mejor? con los ojos llorosos y un nudo en la garganta vio como su vida se unida aún más al ver aquella mina de carbon artesanal.
- JAJAJAJA, aquí trabajaras bastardo, por el resto de tu vida.
Con una patada en el estómago y una cobija del gobierno fue tirado en una de las fosas mineras.
Ting, ting, ting... Sonaban picos de hierro chocando contra la mena de carbon, un eco escalofriante que retumbaba en toda la cueva, Javier se puso de pie y echo un vistazo a la salida, salida que estaba a 4 m de altura sobre él, era fácil bajar, pero difícil subir, esto no era una mina cualquiera aquí era un lugar donde se les privo la libertad a muchas personas, están siendo obligadas a trabajar.
Charli, el mayor de todos, veía desde una silla a Alfredo, y con una risa burlona le dice:
- Ey chico! Relájate aquí abajo no es tan malo, ven acércate.
Alfredo con rostro desconcertado camino donde aquel hombre, un viejo que representaba edad, pero estaba muy bien conservado, cuerpo atlético y limpio, sorpresa de Alfredo al ver aquel hombre tan campante en un infierno.
- Viejo, deberías de estar más asustado, estar aquí abajo se ve mal, voy llegando y ya quiero salir.
"Alfredo" dijo aquel anciano con arrogancia, no podrás salir, no te lo permitiré. Un poco sorprendido por el comentario, Alfredo se preparó para poder salir.
Al intentar correr, tomar impulso y saltar hacia el exterior, un baston tallado de un Palo Fierro, arbol tan duro como el metal, pero tan frágil como una flor, hizo que Alfredo trompeará nada más al dar el primer paso.
- jajaja, tan impaciente, los jóvenes de ahora no piensan en las consecuencias, te pareces a mi descendencia.
- Maldito viejo, quien te crees que eres para meterte conmigo te dare una lección.
Alfredo se levantó con odio en los ojos y lanzo un puñetazo con tanta fuera que, si lo asestaba en la cara de lleno, la victima de es puño serio asesinada, sorpresa de Alfredo que Charli con la punta del baston lo detuvo sin esfuerzo y encima le propino un golpe en la cabeza de esos de corrección.
Su cara reflejaba miedo, no sabía que había sucedido, pero aquel hombre era realmente capaz, Alfredo era un maestro de 1 estrella, estaba por encima de maestros de artes marciales, pero por debajo de guerreros estelares, en su infancia su abuelo CG lo entreno y ayudo a pulir sus habilidades a un punto sin presidentes.
- Jajajaja, demonios ancianos, estas más vivo que yo, deberias apartarte no quiero lastimar huesos viejos.
Al milisegundo siguiente una mano apareció en el rostro izquierdo de Alfredo lanzándolo 6 metros de donde estaba y solo se detuvo por una pared que sirvió de amortiguador.
A su vez Yami una de las jóvenes más hermosas de Cielo Azul, estaba anunciando el secuestro de su esposo, dándolo por muerto, con evidencia falsificada, sobornando a la policía en el caso para que la reputación de la joven aumentara con sus acciones, pronto todo Cielo Azul estaba en una feliz ocasión, familias poderosas y hombres con poder deseaban tener a la joven en sus brazos, pronto.
- De verdad sigues siendo un tonto hijo mío, no has cambiado nada.
Al terminar estas palabras, Charli se dio media vuelta y les instruyó a 2 personas que cargaran con Alfredo hacia la zona cero, 3 horas después de una manera aturdida recuperaba la conciencia, mirando borroso y escuchando raro, Alfredo vio una brillante luz entrar por la ventana del dormitorio donde estaba.
¿Qué? Un grito de terror sonó en aquella mansion, Alfredo atónito al ver un lugar tan blanco como la nieve en diciembre 24 en el centro de una mina de carbon mineral, es ilógico comentaba éste.
- Buenos días Sir. Ganez, soy Selene, sere su sirvienta personal de ahora en adelante.
Algo confundido por tanta conmoción, Alfredo miraba aquella belleza, pelo chino y piel morena, alta y con cuerpo detallado:
- ¿Disculpa?
Una palabra que cuestionaba el que sucedía e interpretaba la confusion de éste.
- Lo siento mi señor, Lord Charli me dijo que lo espera en el comedor, yo no tengo autorización de responder nada por el momento, así que vaya al comedor.
¡Linda tarde! Dijo Charli sentado en una silla representativa (oro de la más alta calidad, trabajado por manos que realmente sabían los que se hace)
- Deberías ser más considerado con tus mayores, este pobre viejo no soportaría aquel golpe ¡ho ho ho ho!
Alfredo entro en la habitación al escuchar aquella voz, preguntándose ¿cómo sabía que estaba afuera? Situación que le parecía tan familiar pues esto ya lo había vivido con anterioridad alguna vez en el pasado.
- Me disculpo señor, tal vez mi comportamiento no fue el mejor hace unas horas, estaba extremadamente frustrado.
No le quedaba de otra más que disculparse, despues de todo el anciano no le hizo nada mientras estaba inconsciente en la cama, al contrario, aquella camarera dijo que estaba a su disposición.
- ¡Ven, acércate! Deberías tomar asiento, parece has llegado a los 20's, una edad en la que ya no crecerás según la ciencia moderna.
Tomo asiento en uno de los sillones negros, parecían de decoración industrial, pero al verlos de cerca veía detalles artesanales, lo que indicaba que estos fueron echos a mano...
- Señor, yo no entiendo que está sucediendo ¿y la mina de carbon?
- Dios pero que impaciente son los jóvenes de hoy en día, deberías mostrar más respeto ¿no crees?
Con cara de vergüenza Alfredo asintió, pues lo que decía aquel viejo era totalmente verdad, él estaba comportándose muy precipitado.
- Escucha esta es la mina de carbon "cocoxtlt" pero a su vez es el hogar que tengo, el poder lo es todo en el mundo, cuando tienes poder, tendrás dinero, cuando tienes dinero lo tienes todo, excepto una familia filial, alguien que te ame y en quien confíes.
Durante unos segundos se quedó en silencio, viendo el hermoso cielo azul, en su cabeza, vaya esta ciudad tiene el renombre por ser el lugar donde mejor se ve el atardeces, dijo al minuto siguiente.
- A partir de mañana estarás libre, puedes hacer lo que quieras, te concedo la libertad, pero si quieres el PODER, has lo que dice Selene, sera tu instructora, cuando ella crea que estas listo vendrás a mí.
Vete, espetó Charli en tono de superioridad, Alfredo se levantó de aquel sillón y siguió a Selene a una nueva sección.
- Aqui es donde vivirá señor, tras esta puerta tiene su propio estudio, biblioteca, cocina, sala, dormitorio, entre muchas cosas más con las que cuenta una casa normal, tiene prohibido salir de esta puerta si no le llaman.
En ese momento Charli miraba al cielo diciendo, Hermana, eh cumplido mi promesa, pero tu esposo es basura para mí.
Alfredo entro en aquella puerta y se sorprendió al ver un lugar tan grande, diciéndose a sí mismo, aquí podría vivir muy feliz por el resto de mi vida, pero ese anciano ¿qué quiere?, ¿qué puede ser?
En la entra principal estaba una sala maravillosa con un ambienté casual, comedores, pasillo y escaleras, no se detuvo hasta llegar a una puerta "biblioteca" abrió la puerta y para sorpresa de este, estantes de bibliotecas en toda la habitación, libros antiguos y nuevos, al final del pasillo un cristal que encajonaba un libro tan grande como 4 veces una biblia normal, un libro escrito en 10 idiomas diferentes, hebreo, maya, chino, griego, Atlantis, entre otros.
Conmocionado por lo que tenía enfrente moría por abrir este libro, cuando estaba a punto de levantar la tapa apareció Selene detrás de Alfredo.
- Señor, se me olvido decirle que ese libro solo se puede tocar cuando el señor Charli lo diga, nos daremos cuenta si lo toma así que por favor no haga caso omiso a mis indicaciones.
Alfredo, muy arrepentido se preguntaba porque no podia leer aquel libro tan llamativo.
- Ese libro contiene historias, recetas y muchas cosas más, que han llevado a mi Lord hasta donde está actualmente, señor debería quedarse.
Aquella noche Alfredo solo le daba vueltas a la cabeza la tentación de tener ese libro entre sus manos, si algo amaba Alfredo era ser autodidacta, pero no le gustaba la escuela la diciplina de estudiar algo a la fuerza le parecía muy tonta, pensaba que lo que dijo la señorita Selene era indicios de estar en una academia.