Género Ranking
Instalar APP HOT
Inicio > Fantasía > LA REINA DRAGÓN ESMERALDA
LA REINA DRAGÓN ESMERALDA

LA REINA DRAGÓN ESMERALDA

Autor: : Brisd_M
Género: Fantasía
En un universo donde los dragones y la magia primordial son la ley, "La Reina Dragón Esmeralda" te invita a un viaje épico lleno de intrigas, amor y valentía. Elenita, ahora Reina Esmeralda, se ve atrapada en una trama de traición y lucha por el poder. Enfrenta la deserción de su esposo, la atención no deseada de los dragones de su clan y la amenaza de un enemigo que se creía muerto. Con la divinidad de la Esmeralda Madre fluyendo en ella, Elenita se ve arrastrada en una red de amor y deseo cuando esta divinidad se enamora de su esposo Lotha. Pero el universo tiene otros planes para ellos. Cuando su imperio es atacado y los bebés dragón son secuestrados, Elenita y sus aliados deben transformarse en humanos y aventurarse en el mundo humano para rescatarlos. Pero la trama se complica aún más cuando ella y su esposo son atrapados en el universo mágico por la ancestral Reina Dragón Esmeralda. Sin embargo, lo que nadie sabe es que Lotha es el heredero de la divinidad del Rubí Imperial y que sus hijos han dominado la magia primordial esmeralda. En un giro inesperado, Elenita recibe un regalo: La Esencia de los Orígenes de la magia, una bola luminosa que se fusiona con ella sin que lo sepa. Este poderoso objeto atrae a Rui, la divinidad del Rubí Imperial, quien reconoce la presencia de la Esencia en Elenita y se enamora de ella. "La Reina Dragón Esmeralda" es una montaña rusa emocional que te mantendrá en vilo hasta el final. ¿Podrá Elenita proteger a su clan y enfrentar al enemigo oculto? ¿Cómo manejará su corazón las pretensiones amorosas de los dragones de su clan y las divinidades? En cada página, descubrirás un nuevo secreto en este fascinante mundo de dragones y magia.

Capítulo 1 LA SOMBRA DEL PASADO

El Gran Salón Imperial de los Dragones era una construcción majestuosa y grandiosa que dejaba a todos los visitantes sin aliento. Las paredes estaban cubiertas de mosaicos dorados y rojos, que representaban escenas épicas de la historia del imperio de los dragones. En el techo, un enorme fresco mostraba a los dioses dragones en pleno vuelo, rodeados de nubes y relámpagos.

En el centro del salón, dos tronos dorados se alzaban imponentes, uno al lado del otro. Sobre ellos, dos dragones de fuego y esmeralda se enroscaban en un abrazo eterno, simbolizando la unión entre los dos imperios. Los tronos estaban cubiertos de terciopelo rojo y oro, y estaban adornados con joyas y piedras preciosas.

El suelo estaba hecho de mármol blanco y negro, con un intrincado diseño que parecía un laberinto. Las antorchas de fuego iluminaban el salón, dándole un toque cálido y acogedor. En las paredes laterales del salón, había estatuas de dragones de todos los tamaños y formas, cada una tallada con gran detalle y precisión. Algunas eran de oro macizo, mientras que otras estaban hechas de piedras preciosas.

En ellos se encontraban los tronos de los líderes de los clanes dragones, cada uno con su propio diseño y decoración representando el elemento de cada clan. Los líderes estaban sentados en ellos, con expresiones serias y concentradas, mientras discutían los problemas que afectaban al imperio dragón, en especial la creciente amenaza de los humanos.

Los clanes dragón estaban muy preocupados por los recientes ataques e incursiones de los ejércitos humanos en territorios dracónicos. Su número y armamento avanzado representaban una grave amenaza para la supervivencia Además de la amenaza humana, los clanes dragón también sospechaban que los humanos contaban con información privilegiada proveniente de algún traidor de alto rango entre los mismos dragones.

Por eso era crucial investigar a fondo los oscuros eventos del pasado relacionados con Baduf y el antiguo emperador Kendrik. Se rumoreaba que Kendrik había utilizado en secreto el poder del legendario quinto elemento para comunicarse con los humanos y traicionar a su propia raza, con la ayuda de Baduf.

El antiguo emperador, padre de Erick, recordaba bien aquel fatídico día en que la emperatriz Esthela fue asesinada por Elgida. Todo había sucedido tan rápido. Estaban tratando de salvar a Esthela, después la ex emperatriz había aparecido de la nada y los transportó al futuro con su poder del quinto elemento. Nadie sabe a dónde había ido después de hacerle eso ni qué había sido de ellos.

-Padre, ¿crees que la antigua emperatriz no los desapareció completamente en el tiempo? -preguntó Erick, temiendo que Kendrik aún estuviera vivo en alguna línea temporal, conspirando con los humanos.

-No lo sé, hijo. No lo sé -respondió su padre pesaroso-. Si de alguna manera sigue con vida, debe estar planeando algo terrible. Sabes muy bien que ese dragón lo único que quiere es apoderarse del poder mágico de todas las criaturas, y al parecer trabajaba muy de cerca con el elfo malvado ancestral que eliminamos Nihilus. Debemos descubrir la verdad y detenerlos antes de que sea demasiado tarde.

Los dragones temían que la sombra de la traición del pasado aún acechara su reino, y que Kendrik, al poseer a su hermano Baduf, representara una amenaza oculta en complicidad con los humanos, dispuesto a atacar a los suyos.

-Debemos encontrar todos los lugares secretos donde se escondía ese elfo ancestral y traidor. Quizás nos llevemos una sorpresa -habló el rey Maret del clan de cobre-. Por el momento, majestad, los reinos de Aratía y Edora han unido fuerzas con los centauros. Vigilaremos todas las puertas mágicas que conectan nuestro mundo con el de los humanos.

-También deben revisar muy bien esas puertas al mundo humano -dijo el rey del clan cobrizo-. Mi hijo Floryan sigue dispuesto a ir al mundo humano a investigar. Creo que la ayuda del rey y la reina de cobre nos será de mucha utilidad en esta misión.

Todos los dragones en la sala asintieron. Sabían que debían tomar medidas drásticas para proteger el reino. Cualquier amenaza oculta debía ser eliminada, y los portales al mundo humano vigilados día y noche. Estaban dispuestos a defender su tierra hasta el final.

El emperador Erick escuchaba atentamente los planes de los clanes para proteger el reino. Pero una sombra de duda cruzó su mente.

-Aún hay algo que no me queda claro. Si Kendrik sigue vivo, ¿por qué hasta ahora decide atacarnos? ¿Qué pudo haber cambiado?

El antiguo emperador reflexionó unos instantes. Todo esto en verdad lo había tomado por sorpresa.

-Hijo, creo tener una teoría -habló el antiguo emperador-. Quizás la desaparición de la antigua emperatriz, mi antigua esposa, que ocurrió justo cuando tu esposa y actual emperatriz Esthela estaba muerta, y nosotros utilizamos la puerta de los dioses para revivirla.

Ese acto debió debilitar el sello que mantenía aprisionada a La Sombra. Ese antiguo ente maligno pudo haber aprovechado la fragilidad del sello para escapar.

-¿La sombra?

Un escalofrío recorrió la sala ante sus palabras. La sola mención de La Sombra era temible. Según las antiguas leyendas, esa oscura presencia había amenazado el reino en el pasado, siendo derrotada y encerrada por los ancestros. Pero si el sello que la contenía estaba ahora roto...era una catástrofe.

-Si tu teoría es cierta, padre, debemos actuar ya. Porque lo que sucedió en el Bosque encantado del reino de las hadas de Aratía, puede que esté relacionado con eso. Propongo enviar una avanzada liderada por Floryan al mundo humano para investigar cualquier actividad sospechosa y encontrar el escondite de Kendrik. Mientras tanto, fortificaremos nuestras defensas aquí. ¡No permitiremos que la Discordia y la traición destruyan nuestro reino!

El resultado de esa investigación determinaría cómo procederían los clanes dragón contra la amenaza humana, que parecía incrementarse día a día. Debían tomar medidas drásticas para defender el reino dragón, antes de que fuera demasiado tarde.

Después de haber tomado una decisión, los reyes se retiraron dejando solo a la familia imperial reunida. La reina Elenita estaba estupefacta ante lo que escuchaba. Una avalancha de emociones la invadió: frustración, decepción, incredulidad. ¿Cómo pudo Lotha cometer semejante error? Transferir sus poderes como rey esmeralda era imperdonable. Ahora, por su irreflexiva imprudencia, ella se veía forzada a asumir esa pesada carga para la cual no se sentía preparada.

El emperador Erick narró con gravedad las implicaciones de las acciones de Lotha. Su impaciencia y ambición habían puesto en grave peligro al reino entero. Elenita sentía la ira bullendo en su interior. ¿Cómo pudo arriesgarlo todo sin pensar en las consecuencias? Desesperado, Lotha le suplicó ayuda a su hermano:

-Tiene que haber una solución. ¡Haz algo Erick! -Con pesar, Erick respondió:

-Solo los ancestros y la esmeralda madre pueden reinstalarte como rey. Pero no creo que suceda. Tú mismo le transferiste tus poderes y derechos a Dustin, el legítimo heredero junto a tu esposa e hijos.

-¡Pero Dustin está casado con la princesa Thalia! -gritó Lotha fuera de sí-. Esto no me puede estar pasando. ¡Padre, ayúdame! -imploró girándose al sabio emperador.

-Lo siento, hijo. Los asuntos del clan esmeralda solo les competen a ellos. La esmeralda madre rechazó a la princesa Thalia, quien pudo haber sustituido a Elenita para que ella viniera a vivir aquí contigo. Pero los ancestros eligieron a tu esposa como su reina. Si llegan a aceptar a Dustin, no sé qué vaya a ocurrir.

Lotha se derrumbó al suelo, abrumado por la magnitud de su error y las terribles consecuencias que ahora enfrentaba.

-¡Elenita te juro que no lo sabía, solo quise hacerlo poderoso para que ayudara al emperador! - suplicó Lotha desesperadamente.

Pero Elenita no respondió. Se quedó mirándolo fijamente, con una mirada que reflejaba una tormenta de emociones: rabia, dolor, decepción, tristeza. Sus ojos esmeralda se llenaron de lágrimas contenidas. Apretó los puños en un intento por controlar el temblor de su cuerpo.

Quería creerle, pero ya no podía confiar en él. La traición era demasiado grande. La esmeralda madre misma lo había rechazado, impidiéndole regresar a su clan. Ese vínculo estaba roto para siempre.

Lotha extendió su mano hacia ella implorando su perdón, pero no pudo acercarse. Una barrera invisible se lo impedía. Elenita lo miró por última vez con profunda tristeza. Luego, invocó su poder esmeralda haciendo que su largo vestido y su cabello se agitaran con la energía mágica.

En un destello verde esmeralda, desapareció del salón del trono. Todos contuvieron el aliento ante tal despliegue de poder.

Lotha se desplomó de rodillas, con la mirada perdida y las lágrimas corriendo por su rostro. Acababa de perderlo todo por su ambición: su trono, su clan, su familia... y el amor de su vida.

Un silencio sepulcral invadió la sala. Nadie se atrevía a decir nada. Solo se escuchaban los sollozos ahogados de Lotha, cuya figura derrotada reflejaba el peso de su error. ¿Y ahora qué iba a hacer?

Capítulo 2 EL CLAN ESMERALDA

La Sombra era una entidad oscura y maligna que existía desde el principio de los tiempos. Se alimentaba del caos, la destrucción y la maldad. Cuando el reino de los dragones fue fundado, La Sombra vio una oportunidad de expandir su influencia oscura.

En el pasado, había logrado poseer a poderosos líderes y héroes, corrompiéndolos desde adentro y usándolos para esparcir el terror. Solo gracias al sacrificio de los ancestros dragones más poderosos, quienes unieron su magia y conocimiento para derrotarla. La Sombra fue finalmente encerrada y sellada.

Pero este ser despiadado siempre buscaba una forma de liberarse. Incluso en su prisión, su esencia oscura se filtraba, susurrando pesadillas y visiones tormentosas a aquellos débiles de voluntad. Si lograba poseer a alguien como Kendrick, con sangre de dragón antiguo, su poder sería inimaginable. Aunque no había heredado el poder del quinto elemento, no podía negarse que era poderoso. ¿Y si había corrompido a la antigua emperatriz que sí lo era?

Por eso, ante la posibilidad de su regreso, una profunda sombra de terror se cernía en los corazones de todos. Debían detener la amenaza de La Sombra a como diera lugar, o la destrucción de su mundo estaría asegurada.

En el castillo de la reina dragón esmeralda, se reunieron los líderes más poderosos del reino para discutir cómo enfrentar la amenaza de La Sombra. La sala del trono estaba iluminada por antorchas de fuego verde, y los dragones se sentaban en grandes sillas de piedra tallada con símbolos mágicos.

La reina dragón esmeralda Elenita, al regresar del palacio imperial, se encontró de pronto con esta situación. El consejero se acercó y en un susurro le planteó lo que sucedía. Con su sabiduría y experiencia, lideraba la discusión ayudando a la reina que lo tenía a su lado. Elenita no podía apenas concentrarse por la gran tristeza que sentía, pero sabía que no podía derrumbarse en estos momentos. Debía ganarse el apoyo de todos ellos para ver como restauraba a Lotha en su lugar. Con su piel verde brillaba bajo la luz de las antorchas, y sus ojos dorados brillaban con determinación.

-Debemos encontrar una forma de fortalecer nuestras defensas mágicas - dijo la reina -. La Sombra, es una entidad oscura y poderosa, y si logra penetrar nuestras defensas, será muy difícil detenerla.

Uno de los líderes asintió con la cabeza. Era un dragón de escamas y ojos brillantes que la miraban con mucha atención, era conocido por su habilidad en la magia de protección.

-Pero ¿cómo podemos hacerlo? - preguntó otro líder, también acercándose al trono e inclinándose delante de Elenita -. Nuestras defensas ya son muy fuertes.

-Podemos buscar la ayuda de los ancestros dragones - sugirió otro, haciendo lo mismo que los anteriores. Era como si se mostraran ante ella -. Ellos poseían un conocimiento y una magia que se ha perdido con el tiempo. Tal vez puedan enseñarnos cómo fortalecer nuestras defensas contra La Sombra.

La reina Esmeralda, pasó su vista despacio por cada uno de ellos, luego giró la cabeza para su consejero, y un nudo se le hizo en la garganta al ver el puesto de Lotha vacío. Después tragó y asintió con aprobación.

-Es una buena idea - dijo -. Pero no podemos olvidar que La Sombra busca poseer a alguien con sangre de dragón antiguo. Debemos encontrar a Kendrick a toda costa. Si es verdad que el antiguo falso emperador, que tanto daño nos hizo, está vivo, debemos descubrirlo. Él sabe todos los secretos de nuestra madre esmeralda.

Un joven dragón con escamas plateadas y ojos verdes hizo de pronto su aparición y se dirigió al puesto de Lotha, pero una energía emergió del enorme sillón impidiendo que se sentara. Era el tercer príncipe imperial, y legítimo heredero del reino esmeralda. Los demás dragones que se habían acercado retrocedieron ante su imponente figura.

La reina Elenita frunció el ceño ante la presencia de Dustin, el tercer príncipe imperial y legítimo heredero del reino esmeralda. La energía que había surgido del sillón del trono impidió que se sentara. Lo cual representaba que aun la esmeralda madre y los ancestros no lo aceptaban como rey.

-¿Qué crees que haces, Dustin? -preguntó la reina con cierta irritación.

-Debemos hablar, Elenita, digo reina Esmeralda -respondió Dustin con una sonrisa enigmática -. Claro, después cuando termines aquí, me quedaré a tu lado por si me necesitas.

Elenita lo miró con desconfianza. ¿Qué pretendía Dustin? ¿Acaso pensaba obtener ahora su legítimo puesto? ¿Qué pasaría si aceptaba la esmeralda madre? Se preguntó preocupada, viendo cómo la madre reina esmeralda, al sentir a su hijo, había venido al salón del trono.

La madre reina esmeralda era una anciana dragón de escamas verdes y ojos cansados. Había gobernado el reino durante décadas, y su sabiduría y experiencia eran invaluables para la lucha contra La Sombra.

-Hijo mío, ¿qué te trae aquí? -preguntó la madre reina esmeralda con una voz amable pero cansada.

-Vengo a ofrecer mi ayuda en la lucha contra La Sombra - respondió Dustin con una sonrisa-. Como legítimo heredero del trono del clan esmeralda, creo que tengo una responsabilidad con mi pueblo.

Elenita frunció el ceño ante las palabras de Dustin que le guiñó un ojo. Le dirigió una mirada fría, era el hermano menor de su esposo, Lotha. ¿Qué se le estaría ocurriendo en esa cabeza, después que durante años se negó rotundamente a tomar su puesto?

-Acepto tu ayuda, Dustin - dijo Elenita con una mirada fría -. Pero recuerda que yo soy la reina Esmeralda, y que esta es mi lucha. Si intentas traicionarme o aprovecharte de la situación en que se encuentra tu hermano, te aseguro que te arrepentirás.

-Siempre he sido leal contigo, mi hermano y al reino - dijo antes de sentarse en uno de los asientos cercanos al trono.

Elenita suspiró con cansancio. Sabía que la presencia de Dustin solo complicaría las cosas, pero también sabía que necesitaban toda la ayuda posible para enfrentar a La Sombra y alejar a todos esos dragones que lo miraban con rabia sin atreverse acercarse a ella. Si tan solo su esposo y antiguo rey esmeralda, hubiera aprendido las leyes del clan, ahora no estuvieran separados.

El grupo de líderes del clan Esmeralda que estaban reunidos en el salón del trono los miraban curiosos unos, con rabias otros, y furiosos los más. Había dragones de todas las edades y tonalidades de verde, cada uno con habilidades y dones únicos. Algunos eran expertos en la magia de la luz, mientras que otros dominaban la magia de la oscuridad. Había dragones guerreros, dragones sanadores, y dragones que eran expertos en la magia de los elementos.

La reina Elenita caminó despacio hasta el centro de la habitación, con una expresión seria y determinada en su rostro.

-Escuchadme, líderes del clan Esmeralda -dijo con una voz fuerte y clara -. La Sombra es una amenaza para todos nosotros, como también lo son los humanos y todos los traidores incluyendo a Kendrick. Si queremos vencerlos, debemos trabajar juntos. Debemos compartir nuestros conocimientos y habilidades, y debemos estar dispuestos a sacrificar todo por el bien del clan y el imperio draconiano.

Los líderes del clan Esmeralda asintieron con solemnidad, reconociendo la verdad en las palabras de la reina. Sabían que no sería fácil, pero también sabían que no había otra opción. Todos ahora la miraban con admiración. Sabían de antes de casarse con el rey Lotha que era una joven muy valiente, pensaron que ahora sin el apoyo del segundo príncipe imperial y su ex esposo Lotha, sepia débil, pero es todo lo contrario. Es una fuerte líder que están seguros que los guiará con sabiduría.

-Entonces, ¿qué propones que hagamos, reina Esmeralda? - preguntó uno de los líderes, un dragón de escamas verdes oscuras y ojos amarillos.

-Primero, debemos fortalecer nuestras defensas mágicas - respondió Elenita -. Debemos buscar la ayuda de los ancestros dragones como dijo el emperador Erick. Ellos poseen un conocimiento y una magia que se ha perdido con el tiempo. Y debemos proteger a nuestro clan a toda costa.

La antigua madre esmeralda, caminó despacio hasta colocarse al lado de su hijo Dustin que no dejaba de observar a la reina Elnita. Los líderes del clan Esmeralda se miraban entre ellos y asintieron con aprobación. Uno de ellos se adelantó y dijo.

-Ahora hay otro punto que queremos tratar, su majestad.

Un escalofrío recorrió el cuerpo de la reina esmeralda que se giró despacio para darle frente al imponente dragón esmeralda que se erguía ante ella.

-Hable usted por favor.

-Ya todos tenemos conocimiento que la esmeralda madre, no acepta a los príncipes imperiales como nuestros reyes. Entonces creemos que estamos en todo nuestro derecho como dicta la ley de nuestro clan, de pretenderla y que usted elija a unos de los dragones esmeralda.

La reina Elenita frunció el ceño ante la petición del líder del consejo del clan Esmeralda. Sabía que la Esmeralda Madre era una entidad sagrada para su clan, y que su voluntad era considerada como ley. Pero también sabía que los príncipes imperiales eran los herederos legítimos del trono del Imperio de los Dragones.

-Comprendo vuestras preocupaciones -dijo Elenita con una voz tranquila-. Pero debemos recordar que el Imperio de los Dragones es más grande que nuestro clan. Los príncipes imperiales son los herederos legítimos del trono, y debemos respetar su derecho a gobernar.

El líder del consejo del clan Esmeralda frunció el ceño, insatisfecho con la respuesta de la reina.

-Pero nuestra ley es clara -dijo -. La Esmeralda Madre no acepta a los príncipes imperiales como nuestros reyes. ¿Cómo podemos ignorar eso?

Elenita suspiró, sabiendo que esta discusión no sería fácil de resolver, con una voz suave dijo

-Pero debemos considerar el bienestar del Imperio de los Dragones.

El líder del consejo del clan Esmeralda reflexionó sobre las palabras de la reina, pero no dio su brazo a torcer.

-Dejaremos este asunto para después, pero usted como nuestra reina debe aceptar nuestra ley, no lo olvide.

Capítulo 3 EL PODER DE LOS PRÍNCIPES ESMERALDAS

La reina Esmeralda Elenita, se había quedado observando el impresionante dragón que le exigía que cumpliera la ley, y eligiera un nuevo esposo. Su corazón se le apretaba al darse cuenta de que al final, si no encontraba la manera de devolver el puesto a Lotha, se vería obligada a cumplir con la decisión de la esmeralda madre. Como la reunión había concluido, miró a su consejero que asintió y en un rayo de luz verde se fue para el único lugar que la hacía feliz, la habitación de sus pequeños.

Los dos príncipes habían crecido mucho. Lothmer fue el mayor en nacer igual a su padre, negro y plateado. Solo adquiría su verdadero color en sus aposentos, había heredado el poder de cambiar de color y forma a su antojo, el otro un poco más pequeño de tamaño era verde esmeralda, sin una gota de otro color era Elenoth. Ambos miraron a su madre entrar arrastrando sus pies y la envolvieron con sus alas al agacharse para estar a su altura. Necesita el amor de sus hijos más que nunca.

-Todo va a estar bien mamá -dijo su hijo mayor Lothmer

La reina Esmeralda Elenita, sonrió con tristeza y les acarició las cabezas. Volvió a abrazarlos pensando que ellos no tenían la menor idea de en la gran encrucijada que su vida se encontraba.

-Ojalá pudiera creer eso, hijos míos. Pero la situación es complicada. La esmeralda madre rechaza a su padre, y no lo deja acercarse a nuestro clan. Lo peor de todo es que no puedo volver a traer a Lotha a su puesto, porque ella no lo acepta y su tío Dustin que es el verdadero heredero al trono lo quiere. No sé qué hacer hijos, no se los niego, estoy aterrada. Tampoco puedo renunciar al poder de la esmeralda madre como hizo su padre e irnos a vivir con él.

Los príncipes intercambiaron una mirada preocupada, sabían lo importante que era la reina para su pueblo y no podían permitir que la perdiera.

-Madre, ¿probaste a pasar como hizo papá todo el poder al tío Dustin? -preguntó el pequeño Elenoth

-Sí, fue lo primero que hice cuando me sentí llena de poder el día de la ceremonia en el Bosque Encantado. Él apareció de pronto aquí, y ante mis ojos la esmeralda madre le quitó todo el poder que le había pasado su padre y me lo dio a mí, por mucho que intenté devolverlo, no pude -explicó desesperada. -Y ahora los dragones del consejo me están presionando para que elija a uno de ellos como rey y esposo. Le digo que no sé qué hacer. Si tan solo la esmeralda madre aceptara a su tío Dustin y a su esposa la tía Thalia, todo se arreglaba.

Los dos príncipes la escuchaban con atención. A pesar de la corta edad que tenían, ambos eran educados por su abuelo el antiguo emperador de los dragones, y habían desarrollado una increíble sabiduría. Eso sin contar que el consejero del clan les tenía un esmerado entrenamiento que era la envidia de todos. Porque hasta a los dragones adultos del clan les era imposible vencerlos a tan corta edad.

-Madre, ¿y si encontramos una manera de cambiar la ley? -preguntó el príncipe verde esmeralda Elenoth.

La reina lo miró con sorpresa y esperanza en los ojos. ¿Por qué no se le ocurrió eso?, aunque recordó al momento que el clan se regía por los designios de la piedra madre esmeralda.

-¿Cómo podríamos hacer eso, hijo mío? Recuerden que no se trata solo de las leyes, es sobre lo que decida la madre piedra esmeralda.

-Podríamos buscar en los antiguos pergaminos de la biblioteca, o preguntarle a los dragones más sabios del reino. Seguro que hay una solución - dijo el príncipe Lothmer. -No te rindas madre.

La reina Esmeralda se sintió abrumada por el amor y la determinación de sus hijos. Sabía que tenían razón, que no debía rendirse ante la ley injusta que le impedía hacer lo correcto. Así que se levantó con decisión y les dio un beso en la frente.

-Tienen razón, hijos míos. No podemos permitir que la ley y la esmeralda madre nos impida hacer lo justo. Vamos a buscar una manera de hacer o que no me libere, o que regrese a su padre. Juntos lo lograremos.

Los príncipes sonrieron dispuestos a ayudar a su madre en todo lo que fuera necesario. La reina Esmeralda los observó con orgullo y gratitud, sabiendo que gracias a ellos, tenía una oportunidad de salvar su matrimonio, aunque estaba muy furiosa con Lotha.

-Pero necesito ver a su padre y la esmeralda madre no lo deja acercarse a nuestro clan, tampoco me deja a mí ir al palacio imperial de los dragones, ya saben como es. Solo si soy citada puedo aparecerme allá, así que no sé qué hacer.

-Dijimos que no te preocupes mamá -dijo el más pequeño verde esmeralda, y para sorpresa de su madre los envolvió en una energía pura y fueron a dar al santuario, donde la enorme piedra de la esmeralda madre estaba iluminada, era un lugar fascinante

La reina Esmeralda se quedó boquiabierta, aunque lo había visitado en algunas ocasiones con Lotha, nunca lo había visto como ahora. El santuario era una cueva mágica y esplendorosa, llena del más infinito poder esmeralda. Las paredes de la cueva eran de un verde intenso, brillando con la luz de las esmeraldas que estaban incrustadas en ellas. El techo era alto y abovedado, con pequeñas luces esmeraldas que parpadeaban como estrellas en el cielo nocturno.

En el centro de la cueva se encontraba la enorme esmeralda madre, una piedra gigantesca del tamaño de una casa. La esmeralda brillaba con un resplandor verde intenso, emanando una energía pura y poderosa que llenaba todo el santuario.

A lo largo de las paredes de la cueva, había pequeños altares y nichos tallados en la roca, donde los dragones podían dejar ofrendas y hacer sus oraciones a la esmeralda madre. En cada uno de ellos, había pequeñas luces esmeraldas que brillaban con un resplandor suave y cálido.

El aire en el santuario era fresco y limpio, con un aroma a hierbas y flores silvestres que llenaba los sentidos. El sonido del agua corriendo por un arroyo cercano se escuchaba de fondo, creando una atmósfera de paz y tranquilidad.

Cada dragón del clan tenía su propia esmeralda en la cueva sagrada, un símbolo de su conexión con la esencia de la madre de las esmeraldas y su papel en el destino del clan. Era un lugar donde podían conectarse con su verdadero yo y encontrar la fuerza y la sabiduría para enfrentar cualquier desafío que se les presentara.

Algunas de las esmeraldas brillaban con un resplandor potente y cálido, como la de la reina Esmeralda, que emanaba una energía maternal y protectora. Otras, como la del príncipe negro y plateado, el primer príncipe heredero del clan Lothmer, brillaba con un resplandor intenso y cambiante, reflejando su habilidad para adaptarse a cualquier situación.

En cambio, Elenita por primera vez vio algo que la llenó de admiración, asombro y miedo. La esmeralda del segundo príncipe Elenoth, era una de las más especiales del santuario. A pesar de ser pequeño, tenía una conexión única y poderosa con la esencia de la madre de las esmeraldas. Cada vez que se acercaba a la piedra gigantesca, su esmeralda se iluminaba al máximo, y podía apreciar que él tenía una conexión especial con ella.

El segundo príncipe Elenoth no tenía miedo de acercarse a la esmeralda madre, incluso se atrevía a acariciarla con suavidad. Y a cambio, la piedra gigantesca lo llenaba de un poder inmenso, dándole la fuerza y la sabiduría para enfrentar cualquier desafío que se le presentara. Cosa que también hacía su hermano mayor, solo que la piedra cambiaba de color y lo conectaba con el santuario imperial.

Elenita al verlos hacer aquello, los miró con asombro y admiración sabiendo que tenían un don especial que los hacía únicos. Esa conexión con la esmeralda madre, era un regalo sagrado que debía ser respetado y valorado. Pero sobre todo, ocultado. Pensaba en lo que se acercaba por primera vez temerosa a la enorme piedra que resplandeció con su cercanía.

-Hijos, ¿qué significa esto? ¿Qué pretenden hacer?

Los príncipes se mantuvieron en silencio, sintiendo la energía de la esmeralda madre fluir a través de ellos y conectándolos con su verdadero yo. Sin miedo, ambos príncipes ahora del más puro color esmeralda, resplandecían demostrando el enorme poder que la piedra les concedía. Con valentía, colocaron sus cabezas en ella, que los envolvió con una corriente eléctrica introduciéndolos en su interior.

La reina Esmeralda lanzó un grito aterrada al ver a sus hijos desaparecer dentro de la esmeralda madre, pero los príncipes le hablaron en su mente, diciéndole que confiara en ellos y en la madre piedra esmeralda. La reina cayó arrodillada a sus pies, y como sus hijos, colocó su frente en la piedra, que la envolvió con puro poder conectándose con lo más profundo del corazón de su reina esmeralda que había elegido.

Luego, con un intenso resplandor, la esmeralda madre unió toda la energía que emanaba de todas las piedras esmeraldas y lanzó un poderoso rayo al infinito, buscando aquello que ellos tres le pedían. El rayo brillante se elevó hacia el cielo, iluminando todo a su paso y dejando un rastro de luz verde esmeralda en su camino.

Finalmente, el rayo llegó a su destino, encontrando lo que los tres habían buscado. La esmeralda madre había cumplido su propósito, y los príncipes y la reina Esmeralda Elenita se sintieron llenos de gratitud y admiración por el poder y la magia de la madre de las esmeraldas. Mientras observaban con sentimientos encontrados, lo que el rayo de luz a su regreso había traído con él.

Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022