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LLEGARÁ EL AMOR A MI VIDA

LLEGARÁ EL AMOR A MI VIDA

Autor: : Mary Álvarez
Género: Romance
Ella había soñado con casarse y tener hijos, vivir al lado de ese hombre ella creía era el amor de su vida, pero la vida no siempre es como la queremos. Logró tener una hija del hombre que decía amarla, pero nunca se casó y él simplemente después la abandonó. Montserrat se había acostumbrado a vivir sólo con su pequeña y con aquel anhelo de su final feliz. Gabriel Valencia, un hombre millonario, guapo, creído y mujeriego, un hombre que se había enamorado y entregado su corazón, pero lo hizo solo una vez, porque se lo rompieron y juró nunca más volver a entregárselo a nadie. Pero un día todo su mundo cambia, cuando el camino de Gabriel y Montserrat se cruzan de una manera muy particular, y no solo una vez, sino varias veces, hasta que el interés de él por ella empieza a crecer sin control, queriendo saber todo de ella y más el saber que oculta. Montserrat sabe que Gabriel es un tipo arrogante y engreído, pero no piensa seguir el juego tonto que el se trae, porque sencillamente ya conoce a los hombres como él que solo le gusta jugar con las mujeres. Pero aún así el destino se empeñara en juntarlos aunque ninguno quiera.

Capítulo 1 1

10

9

8

7

6

5

4

3

2

1

FELIZ AÑO NUEVO!!

-Feliz año hermana.

-Igualmente para ti. - sonrió abrazándola, - igual debería estar saludando a mi hija, recibiendo el año nuevo con ella.

-Pues sí, pero este año le tocaba estar con Antonio, y ni modo Montse, pero no te preocupes, en un ratito más tendrás a la princesa en tus brazos.

Montserrat saludó a todos los familiares de la casa que realmente eran bastantes, después de dar el año nuevo, bromear y hablar al menos dos horas, decidió irse para su casa, pero empezó a llover, - la primera lluvia del año-. Cuando pensó que sería mejor quedarme un rato más a esperar a que dejara de llover, su celular empezó a sonar, vio en la pantalla número privado y rápidamente sabía quién era.

*******llamada telefónica*******

-¡Hola!

-¿Dónde está? - resopló ni siquiera un feliz año, claro debe de estar con "su mujer"...

-Dónde mi mamá, ¿Por qué?

-Porque ya voy a ir a dejar a la beba, que por cierto ya está dormida..

-OK, me voy a esperarla a mi casa.

-Bueno..

*******Fin de la llamada*******

Suspiró - este año va hacer diferente Montse, vas a ver que si. - se dijo a sí misma.

Se despidió de todos y se fue rumbo a su casa que queda como a cinco minutos de la de su madre.

De camino a la casa las personas se veían felices y saludaban a todo el mundo por todos lados - suspiró - tenía tantas cosas en su cabeza, miró el reloj y eran las 2:20 de la madrugada.

Al llegar a su casa no había pasado un minuto cuando escucho un carro y sabía que había llegado su nena..

Subió a su cuarto le buscó una pijama y le sacudió la cama, cuando Antonio la subió, Montserrat de inmediato la cambio y la acostó, su nena por mas habitación y cama que tenía siempre dormía con ella.

-Feliz año mi hermosa. -

Montserrat se giró para mirarlo, ¿Ahora era su hermosa?, ¿Y ahora si le habla cariñoso?

-¿Ahora si soy hermosa? -dijo sarcásticamente.

-Sabes que debo respetar a mi esposa, pero que siempre estaré para ti y mi hija. Así que ven dame un abrazo y un beso de feliz año, hermosa.

Sonrió porque a pesar de que iban a cumplir dos años de separados, nunca la llamaba por su nombre, solo por apodos, en fin, lo abrazó y le dio un beso en su mejilla.

-Feliz año nuevo, mi hermosa.

-Igual.

-Ya me voy, mañana pasaré como a la 1:00 de la tarde por Valery

-Está bien, descansa.

Cuando se fue, Montserrat se sentó en la cama, observó a su nena dormir, mientras le acariciaba su cabecita..

-¿Para que cree una familia sí siempre iba a estar sola?, como quisiera tener a alguien que en verdad me quisiera, ¿es tan imposible que a mi vida me llegue el amor?

Cuando conoció a Antonio le cayó muy mal, gracias a Keisy su mejor amiga lo fue tratando hasta que le empezó a gustar, en especial esos labios tan carnosos que tenía, pero después del año y un mes de ser novios le había sido infiel con una de sus amigas, pero ella tontamente se lo había perdonado, pero por perdonar tanto, se las siguió haciendo, se sintió tan estúpida, lo único bueno, era su hija, que es lo mejor que tenía en la vida y él era excelente padre ahí no se podía quejar, de hecho Antonio hubiera sido perfecto sino fuera tan mujeriego, él era cariñoso, atento, no tomaba, no fumaba, tiene un muy buen trabajo y era muy responsable..

Cuando teníamos tres años de estar juntos, Montserrat había entrado a trabajar a un supermercado y ahí conoció a alguien que hasta la fecha lo tenía como un bonito recuerdo, y sí, le había sido infiel a su "marido" al principio lo hizo por vengarse, Antonio seguía siéndole infiel y tras de todo si no era trabajando, era jugando bola y sino era porque andaba de Casanova, al final nunca tenía tiempo para ella.

Ese alguien que conoció se llamaba Gerardo, siempre fue lindo y tierno con ella, pero al igual que ella, él estaba casado, pero por cosas de la vida tenían los mismos problemas, pero al final acabó, lo de ellos duró cuatro meses y Montserrat lo había dejado, hoy en día sabía que aquel hombre también se había separado de su esposa, y eso la hizo pensar en ¿porqué lo había dejado? Porque cuando Antonio se dio cuenta que Montserrat había sido infiel, lloro a mares estaba muy mal, y la verdad ella lo ama con el alma, Antonio había sido su primer novio formal, la persona con que había perdido la virginidad y ella no quería que él volviera a sufrir, así que Montse se juró a sí misma nunca, pero nunca, volver hacer lo que hizo, no quería que él sufriera aunque lo mereciera.

Pero por más esfuerzos que hizo, de ser perfecta para él la dejó por otra mujer con la que ahora vive y con la que sí se casó, ¿pero en increíble que ellos se llevaban mejor ahora que cuando vivían juntos?, él seguía dándole cosas, está pendiente de ella y de lo que quería, trataba de darle lo que podía, ya que él no quiere que trabajara para que sea ella quien criara a la hija de ambos, pero Montserrat no quería estar toda mi vida así, quería terminar el último año de la secundaria ya que cuando tuvo la oportunidad no lo hizo y así poder entrar a la universidad ya que quería estudiar arquitectura, quería ser alguien por su hija, por ella y algo le decía que ese año lo iba a lograr iría paso a paso, pero lo iba a lograr...

Y con esos pensamientos se quedó profundamente dormida al lado de su princesa...

***

2 semanas después

Se despertó feliz de la vida, hoy empezaba el cambio en su vida, hoy entraba a estudiar, y daría todo de ella para salir adelante, Antonio le había dado el dinero de la matrícula y de la mensualidad..

Se levantó con la mejor de sus sonrisas, se bañó, se alistó, se arregló y por último levantó a su pequeña. Tenía que ir a dejarla donde su "mamá abuela" su abuela la había criado desde que tenía tres años, ya que su verdadera madre no pudo, pero no porque estuviera muerta, si no por otras cosas de la vida fue que no pudo criarla a ella ni a su hermana.

Una vez listas y que Montserrat fue a dejar a su hija, se fue a agarrar un bus, donde iba escuchando música y leyendo, sí se había vuelto una adicta a los libros hacía casi un año cuando leyó los de 50 sombras de Grey..

Cuando llegó al instituto sabía que las primeras clases eran de inglés amaba ese idioma, y pronto empezaría a sacar un curso por aparte y así podría terminar de aprender a hablar correctamente ese idioma, después de las primeras clases tenía unos veinte minutos para desayunar algo, para así seguir con las siguientes clases.

Cuando estaba en una panadería, sin querer chocó con un cuerpo musculoso.

-Lo siento no vi - estaba diciendo cuando alzó la vista y se encontró un hombre muy, muy guapo alto, ufff super alto, musculoso, tez blanca y unos ojos hermosamente azules, en el ojo izquierdo tiene una pequeña mancha café, y en labio inferior tiene un pequeño lunar. Si, se veía demasiado pervertida detallando tanto a ese hombre.

- Tranquila muñeca, todas tienen esa excusa para acercarse a mí.

Esas palabras la sacaron de su inspección, ¿¡Que ha dicho este idiota!? No podía creer que fuera tan imbécil y creído, era cierto que estaba muy guapo pero tampoco era para que fuera tan egocéntrico.

-¿Disculpa? bajale un poco a tu ego idiota, porque en lo más mínimo me interesa, acercarme a un creído como tú.

Y sin más salió de la panadería que está a dos edificios de su instituto. Aunque debía admitir que se había puesto muy nerviosa con la mirada de ese hombre, esperaba no volver a verlo nunca más.

Capítulo 2 2

Se levantó de muy buen humor comparado a los demás días, sin duda alguna algo bueno sucedería y esperaba que fuera que a sus padres se les quitara esa idea de verlo casado.

Aún no entendía ese empeño de verlo casado y con hijos, las mujeres eran hermosas, fascinantes como para que él tuviera que atarse a una de por vida y mucho menos llenarme de niños, amaba a sus sobrinos pero de larguito más bonitos, como para para tener que estar rodeado todo el tiempo de pañales sucios y el llanto de los niños, no definitivamente esa no era su vida.

Gabriel Valencia y tenía 35 años, era muy guapo y eso nadie lo puede negar, y gracias a ello podía tener a la mujer que quisiera y cuando él quisiera, no siempre había sido mujeriego, Gabriel hubo un tiempo en el que creía en el amor, y en la familia él esperaba casarme como sus padres me habían enseñado, pero hacía diez años una mala mujer se burló de él y lo hizo sufrir demasiado así que había decidido que de ahora en adelante, sería igual, sería él quién jugaría con ellas y no me importaría sus sentimientos, y desde entonces había tenido muchísimas mujeres, y eran tantas que ya había perdido la cuenta.

Aunque por momentos también deseaba una vida como las de sus padres llenas de amor y felicidad a lo largo de estos años..

En el ámbito laboral no se quejaba, sus padres eran los dueños de uno de los mejores bancos del país, y él dirigía uno de los tres que tenían, le encantaba hacer lo que hacía.

Tenía una hermana que se llamaba Camila y tenía 26 años, era algo engreída, y como ella siempre decía, solo se junta con gente de su misma clase social, que para Gabriel eso era una tontería, y también estaba su hermano Diego que tenía 39 años, él sí se había hecho un hombre de familia, tenía diez años felizmente casado y dos hijos una niña y un niño ambos de 5 años ya que son gemelos, él también dirigía otro de los bancos y era muy feliz con su familia..

Gabriel se disponía a desayunar, para luego irme al trabajo, al bajar las escaleras se encontró con su madre que no tiene muy buena cara.

-¡Buenos días madre! ¿Qué pasa por qué esa cara?

-Gabriel tu padre quiere hablar hoy contigo cuando regreses de trabajar, te espera en el despacho a las siete, procura estar puntual.

Resopló frustrado, su padre y sus cosas, se imaginó para qué era y de solo pensarlo su día de felicidad se había ido a la mierda.

-¿Y si no puedo a las siete madre?, ¿si surgiera algo en el trabajo? ¿Qué pasa? Ustedes no pueden disponer así de mi tiempo.

-Bueno hijo ya lo sabes aquí a las siete, sino quieres más problemas.

-¿Más problemas? ¿Eso es enserio? No soy un mal hijo, no tengo vicios, soy muy responsable y trabajador, y tu me vienes con eso de problemas ¡no me jodas! Sabes que tengo mi propio apartamento, pero con eso de que me querían cerca para que los cuidara, no me he largado del todo. - digo realmente enojado

-¡Gabriel! Respetame, soy tu madre, además sabes de que quiere hablar tu padre..

-Sí, lo sé y no voy a acceder, la verdad ya se me quito el hambre así que con su permiso me retiro, desayuno en el trabajo.

Sin más salió dando un portazo odiaba que lo quisieran tratar como un niño solo porque no le daba la puta gana casarme.

Al subirme al auto, golpeó el volante, su papá no podía hacerle eso, respiró lo más profundo que pudo y se fue.

Al llegar al trabajo como siempre sus problemas se disipan ya que le gusta su trabajo, aparte Lucía una de las mujeres que trabaja ahí con él le ayuda a quitarse el estrés.

-¡Señor Valencia buenos días!

-¡Buenos Días! Emilia dile a Lucía que venga en 5 minutos y que nadie nos moleste.

-¡Sí señor!.

Sabía que muchos se imaginaban lo que hacían ahí en la oficina cosa que no le importaba porque tanto como Lucía y él hacían muy bien su trabajo, aparte que era solo para que se quitaran el stress, ni ella está interesada en una relación y él mucho menos, unos golpes en la puerta lo volvieron a la realidad.

-¡Adelante!

Entró una sexy y extrovertida Lucía y como siempre llevaba minifaldas, tenía un cuerpo de muerte, unos ojos color avellana preciosos y su cabello era negro, ella simplemente era preciosa.

-¿Me llamastes Gabi?

-Si y ya sabes para qué, estoy muy estresado, así que ponle seguro a la puerta y quítate la ropa.

Ella sin más hace lo que él dijo, una vez desnuda, él se quitó el saco y la corbata solamente, no pensaba desvestir me, se bajó la cremallera y sacó su potente erección, le dijo que se sentara a horcajadas, ella lo hizo y de una sola estocada la penetró, besó sus labios para ahogar sus gemidos y los de él, y tras de todo esa condenada mujer sabía moverse muy bien, seguro por eso traía al novio loquito, porque sí, esa mujer estaba comprometida y miren donde estaba en ese momento, por eso Gabriel sabía todas las mujeres son iguales.

Sus movimientos de caderas eran maravillosos, hacían que me olvidara de todo, él agarró sus caderas con fuerza y empezó a marcar el ritmo lo quería rápido y brusco.

-¡Oooohhh!, ¡Gabi así!, así mi amor no pares.

-Vamos, dámelo Lucía.

En cuanto dijo eso ella tuvo su orgasmo y él antes de concluir también la levantó un poco y se regó fuera de ella, ya que del estrés se le olvidó usar un condón, lo bueno es que ahí tenía un baño.

-Ve rápido a darte un baño y te vas.

-¿Por qué no te bañas conmigo? - Dijo de camino al baño..

-Tu sabes muy bien que no me baño, ni duermo con mujeres, eso es muy íntimo para compartirlo.

-Estás mal Gabriel, algún día vas a ver que bañarse o dormir con alguien es estupendo.

-Tú sabes que ya lo hice una vez y se burlaron de mí, ya no me interesa nada de eso. - ella igual siguió su camino y entró al baño.

Pasaron unos minutos y solo se oía la ducha abierta, y después salió secándose solo el cuerpo ya que solo el cuerpo se lavó..

-¡No todas son iguales! - dijo ella para seguir la conversación de hace un momento.

-¿A no? ¿Y qué le haces a tu prometido?

-Es diferente yo se porque lo hago, ahora si me disculpas tengo trabajo que hacer.... - y sin más dio media vuelta y se fue.

Gabriel se duchó, y se puso muy bien su traje, miro el reloj y eran las 9:40 am, la verdad tenía hambre, llamó a Eric y le dijo que fueran a desayunar, él era uno de sus mejores amigos.

De camino se decidieron por algo rápido y pasaron a una panadería.

-La verdad amigo tus padres están locos. - le dijo al oír lo que Gabriel le decía.

-¡Lo sé!, pero no me dejaré, ¡no lo haré!. - él ya estaba decidido.

-Se me olvidó traer las flautas de queso que me pidió Miranda, ve hacer fila. - dijo Eric

-Ok ve Romeo..- Le digo y los dos nos echamos a reír.

Delante de él había una mujer pequeña y muy sexy con unas nalgas magníficas, ella sin querer chocó con él, y se giró en ese momento, se me quedó mirándolo con esos ojos color verdes grisescos, era una mujer demasiado hermosa para ser verdad, parecía un ángel.

-Lo siento no vi..

-Tranquila muñeca, todas tienen la misma excusa para acercarse a mi. - No se porque gilipollez dije eso, pero la verdad es que me gustaría una noche con esta muñeca, y se que no se podrá resistir a mí.

-¡Disculpa!, bajale un poco a tu ego idiota, porque en lo más mínimo me interesa chocar o acercarme creído como tú.

Y sin más da media vuelta y se va, ¿pero quién se había creído esa mocosa para hablarle así?, y ¿Porque no cayó rendida a sus encantos? Seguro era lesbiana, sonrió por sus pensamientos.

Su curiosidad pudo más, por lo que me asomó a la puerta y la vio entrar a un edificio que estaba a dos de dónde estaba en ese momento, esa niña le había encantado y le gustaría saber quién se creía que era para hablarme así.

Ya se encargaría de saber a qué se dedicaba esa bella mujer

Capítulo 3 3

-¡Vamos Montse ayúdame, solo será por un mes y solo los fines de semana!

Vanessa era una de las amigas de Montserrat e iban juntas al instituto dónde estaba sacando el último año que le faltó para poder empezar a sacar su carrera, y trataba de convencerla para que le ayudara en el trabajo

-Vane tu sabes que tengo una hija y que se me hará muy difícil, ¿quién me la va a cuidar?.

Vanessa trabaja en un bar restaurante llamado Hooters, es muy refinado y la paga es muy buena, pero las mujeres están casi chingas, mini blusas y mini shorts, pantis olor piel, medias y tenis blancas, el problema es que Montse no estaba acostumbrada a usar ropa así, aparte ahí se sale de madrugada ¿con quien dejar a Vale?, Antonio dudaba que quisiera ayudarla, resoplo no sabía ¿que iba hacer? Además necesitaba el dinero.

-Vamos Montse, dile a una de tus hermanos, si tienes como 50 hermanos alguno puede hacerte el favor ¿no?

-Tengo 8 y bien sabes que cuatro no viven cerca y dos son niños, otra trabaja, solo me quedaría una.

-Por favor, Por favor, por favor, por favor, por favor, ¡por favoooorr! - suplicó con las manos, implorando que la ayudara y haciendo tiernos pucheros.

-Ok, ok está bien acepto pero solo por este mes no me sirve por mas que gane bien, no puedo descuidar a Vale, y ¿cuándo empiezo?.

-Pues mañana mismo.

-¡Queee! ¿Tú estás loca?, según tú cómo voy a bailar si ni me sé las coreografías, lo que quieres es que haga el ridículo ¿o que?

-¡Nooo! Para nada, ahorita nos vamos para tu casa y ahí ensayamos, yo ando todas las canciones, las practicamos toda la tarde y mañana en la mañana y listo, tú eres muy inteligente y capaz yo creo en ti.

Montserrat la miró entrecerrando los ojos..

-¿Como que estabas muy segura de que iba aceptar no?

-¿Pues la verdad? sí, sabía, eres mi amiga Montse, te conozco y me has enseñado que te encanta ayudar a la gente y lo admiro mucho de ti, solo espero que nunca abusen de tu humildad hacia los demás..

-OK ya entendi, vamos porque tengo que ir por mi hija...

Durante el resto de la tarde estuvieron ensayando, en cuatro horas le enseñó dos coreografías y varios sexys movimiento con los que tenía que moverme, definitivamente esto no era para ella, suspiro resignada ya no puedo dar marcha atrás.

Al día siguiente fue más de lo mismo, Montserrat se estaba arrepintiendo esto era un desastre, ella no servía para eso, pero el deseo por ayudar a su amiga podía más.

A las cinco de la tarde Alisa su hermana llegó para cuidar a Valery.

-Dejo la comida lista es solo calentar, igual ahí hay palomitas, galletas y helado por si desean golosear un rato.

-Te falto lo más importante, ¿tienes coca cola?

Montserrat sonrió, su hermana era igual que ella, las dos eran adictas a la coca cola.

-Por supuesto, ahora si me voy no se a que horas vengo pero no te preocupes llevo llaves, a ti te dejo las de repuesto.

-Está bien, ahora marchate y dejame a mi con mi bella sobrina..

-¡Mami! ¿Vas a ir a trabajar para tener mucho dinero y comprarme más my little pony? -Montserrat puso los ojos en blanco, ella y sus ponys

-¡Si mi amor! ¿Pero más de las que ya tienes? Tu papito siempre te compra muchas.

-Siii mami, quiero muchas más...

-Bueno mi amor, está bien, ya mamita se va, portate bien te amo.

-Si mamita, yo también te amo, y que Diosito te acompañe..

-Gracias mi amor, igual para ti...

Vanessa llegó por ella, por lo que sin más salieron para el bar. Cuando llegaron le dieron un uniforme, tenía que maquillarme demasiado, Dejó su cabello suelto y se hizo ondas en la parte de abajo, si definitivamente se veía muy sexy y atrevida, pero esa no era ella.

A las 7 pm les toca el primer baile, Montse moría de los nervios, pero respiró profundo e hizo la coreografía, la cual le salió genial, bailó lo más sensual que pudo, después de terminar, todo el mundo aplaudió.

Como era la nueva y la sensación del momento, ya que los hombres y algunas mujeres veían carne fresca en Montse por lo que muchos querían que ella los atendieran, el tiempo ahí pasaba volando entre tanto cliente, justo cuando pensaba en ir por más copas, chocó con alguien y al mirar quien era no podía creerlo, el mismo hombre guapo con el que chocó hacía quince días, tenía que admitir que estaba demasiado sexy así como anda vestido, pantalón de mezclilla, un camisa negra de tres cuartos pegado al cuerpo que le quedaba increíble, y por lo que vio anda una chaqueta negra en la mano, pero como no quería que la reconociera, ni que la viera mucho, se apresuró a disculparse.

-Lo siento señor no lo vi..

El la miró y miró por mucho rato, haciendo que Montse resoplara, de tanto que la miraba ya la tenía harta y nerviosa, así que decido marcharme y justo cuando pensaba en retirarse la agarró de la mano.

-¿Tu eres la de la panadería?

-¿Perdón? ¿Nos conocemos? porque no me pareces en nada conocido..

Vio cómo fruncía el ceño...

-Hace como quince días chocó conmigo en una panadería y... - ella no lo dejó terminar..

-Así, es cierto, con un tipo engreído y creído, ¿es usted? Pues ni me acordaba que existía así que con su permiso tengo mucho trabajo que hacer...

Sin más dio media vuelta y se fue, pensando en que esa no iba a ser su noche.

Gabriel tenía casi quince días que estaba viendo que hacer ya que su padre le puso un plazo de un año para buscar una mujer y comprometerse ¿porque diablos no comprendían que esa no era la vida que él quería?

Sus amigos quisieron que salir a festejar su cumpleaños que ya había pasado y había sido el 1 de enero, pero él no estaba para esas fechas y no habían podido salir, aunque hubiera pasado un mes de esa fecha, pero tenía que ir, deporsi ya sea por su cumple o no, querían salir a ir a celebrar y la verdad quería distraerse, por lo que salió temprano del trabajo ya que era viernes.

A las 7 pm llegaron a uno de los bares que a sus amigos les encantaba y para qué negarlo a él también, ahí había muchísimas mujeres y muy sexys.

Cuando llegaron ya había comenzado el show, con su vista recorrió a las sexys bailarinas hasta que dio con una que llamó muchísimo su atención, se parecía a mucho a la mocosa maleducada del otro día, pero vestida y arreglada así, no parece una mocosa, al contrario se veía demasiado sexy, esa manera de mover sus caderas.

Al terminar la coreografía todas bajaron y empezaron atender las mesas, observó cómo hablaba con una de las chicas, y sonreía antes de empezar hacer su trabajo, definitivamente era la misma mocosa, y para qué negarlo estaba muy preciosa.

-Hey Gabriel aterriza, deja de pensar y empieza a disfrutar de estas hermosas mujeres.

-Eso es lo que hago Eric, estoy viendo y ya hay una pequeña que me llamó la atención..

-Eso es hermano a disfrutar de la noche.

Mientras pasaba el rato, Gabriel no le quitó la mirada de encima, observo como muchos hombres pedían que los atendiera ella, viejos verdes y alborotados...

-Mira quien habla -dijo su subconsciente, pero lo ignoro...

-Es tiempo de que note mi presencia, y ver si se acuerda de mí, - se dijo para sí mismo, se levantó de su asiento y fue justo dónde estaba sirviendo unos tragos y bocas se colocó detrás de ella quien al volverse chocó él, como la primera vez, noto que lo observaba, y se alegró por él mismo ya que seguro recordaba quién era.

-Lo siento señor no lo vi - ¿Qué? ¿como que señor?,¿Acaso no lo recuerda?

-¿Tu eres la de la panadería?

-¿Perdón? ¿Nos conocemos?, porque no me parece para nada conocido...

Frunzo el ceño ¿de verdad no se acuerda de él?

-Hace como quince días chocastes conmigo en la panadería y...

Pero la muy maleducada no lo dejó terminar de hablar y lo interrumpió.

-¡Así!, es cierto, con un tipo engreído y creído ¿es usted?

Pues ni me acordaba que existía, así que con su permiso tengo mucho trabajo que hacer.

La mocosa dio media vuelta y se fue dejándolo sumamente sorprendido.

Si así quiere jugar, juguería, tenía sus recursos y ya que se quería hacer la difícil, haría que se quitara esa coraza ridícula solo por aparentar y la tendría en la cama una o dos veces.

se volvió para dirigirse a su mesa, los chicos al verlo sonrieron, de inmediato se dio cuenta que algo habían hecho.

-¿Qué pasó? ¿Por qué esas risas de idiotas?

-Te acabamos de encargar un pastel de cumpleaños y no aceptamos un no por respuesta.

Que imbéciles eran, sabían lo que odiaba los pasteles, pero de pronto se le ocurrió una idea..

-Acepto el pastel con una condición.

-¿Cual a ver? -Dijo su otro amigo Esteban.

-¡Que me lo traiga aquella chica de allá.! - les dijo señalando en dirección a la mocosa maleducada.

-Ok veremos que puedo hacer. -dijo Charlie, otro del clan..

Al pasar una de las meseras Eric la llamó.

-Disculpe señorita, es que aquí mi amigo presente estuvo de cumpleaños y ya le encargamos un pastel, pero él quiere que el pastel lo traiga aquella compañera suya.-

Dijo señalando a la dirección de la mocosa, ella siguió con el dedo dónde le señalaban y sonrió.

-Ok le dire a Montserrat, que la quieren a ella para que se encargue, lo que pasa es hoy es su primer día y al parecer todo el mundo quiera que ella los atienda y no se si estará desocupada.

-Les pagaré el triple de lo hemos gastado hoy, pero la quiero a ella. - Su insistencia sorprendió a sus amigos pero no le importó..

-¡Está bien señor en cinco minutos estará aquí!..

Así que era primer día aquí, por eso todos estaban como perros falderos, él lo hacía porque no estaba acostumbrado a que ninguna mocosa le hablara así..

Además en su cara no podía tener mejor sonrisa ya que hasta el nombre de esa mocosa le acaban de dar, y era un nombre muy hermoso.

La mujer que se fue por el pastel de cumpleaños le dijo algo a Montserrat, ella asintió con la cabeza y una bella sonrisa, ¿que le cuesta ser así de especial con él?, él podría pagarle muy bien, porque aunque se hiciera la muy digna todas eran iguales.

Observó cómo ella venía con el pastel junto con dos mujeres más, que también eran increíblemente sexys, -si esa mocosa no se la llevaba a la cama fijó alguna de esas otras sí-, pensó.

-Cumpleaños feliz, te deseamos a ti...- Gabriel vio como su sonrisa se borró y dejó de cantar cuando vio que era él el cumpleañero, menos mal las otras siguieron cantando, porque sino hubiera hecho el ridículo, ¿pero que tiene contra él esa mocosa?

colocó el pastel en la mesa y muy a su pesar le habló.

-¡Muchas felicidades señor, que cumplas muchos años más!..

-¡Gracias! - La miró y le dio su mejor sonrisa, ella se sonrojo bajo un momento la cabeza para subirla enseguida.

-¿Desea algo más señor?

¡Sí! -pensó Gabriel, y era aquí dónde ella entraba en su juego.

-Si, que el resto de la noche me atienda a mi y a mis amigos, ya dije que les pagaré el triple de lo gastado y de igual forma así será su propina.

Vio como ponía muy mala cara, y a pesar de todo a Gabriel le encantó ese carácter tan podrido que tenía, porque así podría amansarla.

-¿Por qué yo? hay muchas más, yo tengo mucho trabajo, aparte en dos horas termina mi turno así que no podré atenderlos hasta que quieran irse.

-No importa, ateniéndonos usted y en dos horas pido otra y listo, y no se crea que le pido a usted porque me gusta, es al contrario las señoritas que llaman mi atención pasaran a mi lado esta noche mientras usted nos atiende..- la cara de Montserrat era todo un poema

¡Mierda! - pensó -Las palabras se le salieron sin pensarlo, definitivamente era una bestia..

-Ok, ¿dejo el pastel o me lo llevo a empacarlo?

-Déjelo aquí y traiga varias bebidas y unos platos con la especialidad de la casa..

-OK, con su permiso...

Dio media vuelta y se fue, mientras que sus amigos lo miraban sorprendidos..

-¿Qué demonios fue eso Gabriel?

-Nada , Eric, después les cuento.

-¡Después nada ahora mismo me dices que tienes con esa pobre muchacha!

-¡Nada!, lo que pasa es que cada vez que me ve me trata mal y me ignora y ninguna mujer me va a tratar así..

-¿Osea que todo esto es por tu maldito ego?, no todas las mujeres van a caer rendidas a tus pies deja de compórtate como imbécil.

-No me jodas Esteban vamos a celebrar mi cumpleaños y lo haré a mi manera y punto.

Sabía que Esteban tenía razón, pero que podía hacer si era algo más allá de él, le molesta que ella lo tratara así, y había algo que lo jalaba hacia ella, y eso lo enfureció más, así que mejor respiró profundo y se relajo, porque algo le decían que serían largas esas dos horas.

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