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La Amante del Rey.

La Amante del Rey.

Autor: : Rosslix
Género: Romance
Anna ha vivido toda su vida dentro de un palacio, pero no es una princesa. No pertenece a la realeza siquiera. Ha vivido rodeada de Duques, Reyes, Condes y demás. Siempre quiso sentirse como una princesa o al menos ser tratada como una. Al final lo consigue, pero no de la manera que ella hubiese deseado. Se convirtió en la mujer más odiada de toda Austria, ahora tendrá que luchar contra todo lo que se viene encima, aún más, del hombre que ama. -La Amante del Rey. Por Rosslix.

Capítulo 1 Prólogo.

Anna:

Anna:

-Anna, ven conmigo.

Le asenti. Comencé a seguirlo hacia el despacho de Levi, di un respingo cuando escuche como todo dentro de ese lugar estaba siendo tirado, los gritos de rabia de Levi se escucharon por todo el pasillo. Frederick abrió la puerta, jadeé al ver todo el sitio desordenado, en el medio de este, estaba Levi, al verme se acerco a mi de manera peligrosa, Frederick se tuvo que poner el medio de ambos para que el no llegara a mi.

-Fuiste tu, ¿verdad?

-¿D-De qué habla su..?

-¡Tu le dijiste a los medios que somos amantes! -alzó la voz.

Retrocedí un par de pasos cuando lo escuché.

-No, le juro que yo no lo hice -negué-, recién estoy saliendo de mi habitación su majes..

-¡Calla! ¡Callate! -alzó la voz.

-Basta Levi, la asustas.

El se fue a recargar en la mesa, no estaba entendiendo nada ¿De que está hablando el?

-El maldito consejo quiere que me case -murmuró-, quiere que me case contigo -me miró-, porque se han enterado que somos amantes.

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Hola, lo siento si estoy subiendo de nuevo el Prólogo, pero Wattpad al parecer me lo borro.

De verdad lo siento mucho! 😣

Capítulo 2 Uno.

Anna:

Estaba jadeando sobre su boca, el me sostenía las muñecas ya que mis manos el las dejó ahí, en mi espalda. Mis caderas se movieron de adelante hacia atrás, estaba ganándome sus gemidos, cosa que a mi me encantaba.

Mi cabeza se fue hacia atrás pero el, hizo que lo mirara de nuevo.

-No dejes de mirarme mientras me hundo en ti -murmuró.

-Si, su majestad -susurre.

Me soltó las muñecas por un momento, quería tocarlo pero el me lo impidió por completo. Me tomo las mejillas y negó, dándome a entender que no lo hiciera, sabía que había cometido un error, no le gusta que lo toque.

Se puso de pie aun metido en mi interior. Me acostó de manera brusca en la cama, tomo mis manos y las puso por encima de mi cabeza.

-Te he dicho que no me gusta que me toques -comenzó a embestirme con fuerza-, sabes que lo odio.

-L-Lo siento -dije en un hilo de voz-, lo siento, su majestad.

Sus embestidas comenzaron a ser rudas, mi espalda se arquea por la sensación que el me estaba dando. La rapidez de sus embestidas se hicieron presente, el me soltó las manos y yo me aferre a las sabanas con fuerza, sus enormes manos se posaron en mi cintura y las apretó con fuerza, yo me mordí el labio para que nadie pudiera escucharme.

Dio un par de estocadas más, para después correrse, yo lo hice junto con el.

Jadeante y sudoroso, me miró por un momento, luego volvíamos a lo mismo de siempre. El salio de mi y comenzó a vestirse, no podía hacer preguntas, no podía pedirle que se quedara conmigo, porque se que me dirá que no.

Tomo aquel condón y lo desecho a la basura, luego camino hacia la puerta para abrirla y salir. Yo me acomode en la cama y me cubrí con las sabanas, de nuevo llegaba esa horrible sensación de tristeza, no pude evitarlo, me enamore de el.

No entendía porque me había enamorado si el jamás me ha tratado bien, desde hace meses he sido su amante, no recibo nada a cambio, yo tampoco se lo pido, es algo que me tiene cansada, pero no quiero irme, no quiero dejarlo aquí solo, ya ha perdido suficiente.

Las sábanas de mi cama conservaban su olor, esto era lo único que me pertenecía, el olor de su piel en mis sábanas.

(...)

Al día siguiente:

-Rapido Anna, hay que servir el desayuno.

Le asentí a Gloria, la ayude a cortar la fruta y ella servia el cafe. Ya todo listo puse todo en el carrito y lo lleve al comedor, cuando estuve ahí, el estaba sentado mirando el periódico como todos los días.

No me miraba, ya que para el, no existía, solo en la cama.

-Su desayuno, su majestad -dije.

Coloque todo en orden tal y como debía hacerlo cada dia. El comenzó a comer y debía quedarme aquí, por si el pedía algo, casi nunca lo hace, pero es mi deber hacerlo, soy su mucama personal.

Y su amante.

-Su majestad -Frederick entró al comedor-, buen dia, hoy tiene un par de reuniones, el auto esta listo.

El no dijo nada, solo dejo el periódico en la mesa y se puso de pie para salir adelante de Frederick, el me dio un saludo con la mano que correspondi. Luego de eso, me dispuse a recoger todo lo que había dejado en la mesa.

El siempre pedía fresas picadas, pero jamás se las comía. Lo bueno es que jamás se desechan, Gloria prepara un batido de fresas que queda delicioso.

Camine con el carrito de regreso a la cocina, Gloria vio que casi no comió.

-Ese hombre quiere matarse.

-Al menos tomo café ¿no? -ella asintió.

-Recoge eso por favor, luego ve a su habitación y ordena su cama.

-Claro.

Deje todo en el fregadero para que fuese lavado, yo me dispuse a subir a la habitación de el, la verdad no había nada que arreglar, el no duerme en esa cama desde hace un tiempo.

Su majestad es un hombre de armas tomar, si tocan algo, se da cuenta. Desde que murió su prometida junto a sus hijos, ha sido así.

Conozco a Levi desde que era una pequeña niña, el solía saludarme de vez en cuando iba a comer o a jugar en el patio, pero su madre no le permitió mezclarse con la servidumbre. Llevo años enamorada de el, desde que tengo dieciocho años, estoy enamorada de el.

Fui y soy consciente de que no tengo esperanzas con el, puesto que soy una sirvienta, además de que el, amaba a otra mujer.

Cassandra.

Una hermosa mujer, de un corazón noble y lleno de vida. Ellos iban a casarse, pero el embarazo de ella fue complicado hasta el último momento, ella junto a sus gemelos fallecieron en el parto, eso destrozó a Levi por completo.

El palacio cambio, todo cambio.

Las puertas se mantienen cerradas al igual que las ventanas, el jardín en donde ella solía estar, esta muerto, no hay fotos de ella por ningún lado, ya que su recuerdo sigue atormentándolo. Desde que ella falleció, todo ha sido distinto para el palacio y para todos aquí.

Incluso para el.

Levi cambio tanto que ahora es una persona distinta, se volvió un hombre completamente frío, distante con todos, no duerme bien, no come bien, no está bien. Se cortó su larga cabellera que lo hacia lucir como un Rey distinto.

Ya no queda nada de el.

Entre a la habitación con todos los implementos que iba a necesitar para limpiarla, la cama estaba intacta, aun asi, debia desvestirla y colocarle sabanas nuevas, todo esto dictado por el. Debía ser delicada con todo en esta habitación, la chica que la limpiaba antes que yo, había roto un cuadro pequeño, aquello había sido un accidente y el terminó despidiendola.

Es triste ver como un hombre bueno, se volvió un monstruo sin sentimientos.

Es una pena que todo haya terminado así.

(...)

Más tarde:

La jornada de trabajo había terminado, yo estaba en mi habitación dándome un baño ya que hoy estaba agotada. Cuando termine de bañarme salí de la habitación, di un respingo al verlo sentado en mi cama.

-Me asusto -susurre.

-Ven aquí -ordenó.

Camine hacia el lentamente, el me tomo de la cintura para acercarme a el de manera brusca, sus ojos miraron los míos, por Dios, ese azul era precioso.

Quisiera resistirme, pero yo accedí a esto, no puedo alejarme de el, simplemente no puedo hacerlo, estoy locamente enamorada de el.

-¿Como está? -me atreví a preguntar- ¿Cenó?

-Eso no importa ahora -dijo en tono brusco-, mantente callada.

Le asenti.

Cerré mis ojos cuando el quitó la toalla de mi cuerpo, lo sentí levantarse, cuando abrí mis ojos el me acostó sobre la cama, yo estaba jadeando al verlo desnudarse ante mi, no habían palabras antes de esto, no había nada.

Al estar semi desnudo, me abrió las piernas y se puso de rodillas, tape mi boca cuando paso su lengua por toda mi intimidad, podía escuchar claramente como el succionaba mi intimidad, de como sus manos apretaban con fuerza mis piernas, quería tocarle el cabello pero sabía que no podía hacerlo.

El se aparto de mi intimidad para ponerse de pie, se relamió un poco los labios y me tomo de la cintura para girarme y ponerme boca abajo. Yo misma me puse como a el le gusta, lo escuche jadear y gruñir al mismo tiempo.

Metí mi cara en las sabanas cuando el se metio en mi, comenzo a penetrarme con tanta fuerza que me gustaba y me dolia a la vez, mi pecho se oprimió porque esto no era especial, no lo era, quería que fuese gentil conmigo pero no lo era, el solo queria sexo, yo quería algo más.

Pero sabía perfectamente que no me lo daría.

Jadeé de nuevo, el se subio encima de mi y puso la mano en mi cuello, me estremecía mucho escucharlo gruñir en mi oído, podía también oler un poco de alcohol salir de su boca.

-Levi -susurre.

-Calla, no me llames por mi nombre -masculló.

El agarre en mi cuello se hizo intenso al igual que sus estocadas, joder, voy a correrme. No lo pude soportar, comencé a gemir, no pude evitarlo.

-Oh, Oh..

-Oh Cass.. -se detuvo.

Mi orgasmo salió, pero el no se detenía, seguía embistiéndome, lo hizo hasta que se corrió, se quedó un momento dentro de mi para después apartarse.

Como pude me senté en la cama, cubrí mi cuerpo en con las sabanas. Yo quería llorar, estaba a punto de llamarme como a ella. El me miró, luego desvió la mirada.

-Yo.. Lo siento Anna, no..

-Ibas a llamarme como a ella -susurré, pero se que me escucho.

-No fue mi intención, ¿bien? No es mi intención...

-Venir hasta acá para solo acostarte conmigo -dije, estaba comenzando a molestarme.

-No puedo darte más Anna y lo sabes... Quedamos...

-En ser solo amantes, se muy bien que yo misma lo acepte, pero al menos merezco que me trates bien Levi -dije con rabia-, no me miras cuando estoy a tu lado, merezco aunque sea un saludo de tu parte ¿no? Al menos tratame como una persona, no como a un objeto que puedas usar y luego desechar.

Como pude me levante de la cama y me encerré en mi baño. Me senté en el inodoro a llorar, esta era una de las cosas que tanto me temía, llegar a esto. El no siente nada por mi, no lo siente, no se que hago llorando por alguien que no siente nada por mi.

¿Cómo es que llegue a esto?

No debí entrar ese dia a aquella habitación, si tan solo me hubiese quedado afuera, nada de esto estaría pasando, yo me estaría ahorrando tantas humillaciones.

Pero es mi culpa, todo esto es mi culpa por tener un corazón débil, por estar enamorada de un hombre que no me quiere ni siquiera un poco. Esto se tiene que terminar ahora.

(...)

La mañana había llegado, yo no había podido dormir bien. Así que no tuve más remedio que salir de mi habitación para ir a hacer mis quehaceres.

Levi se fue anoche sin decirme nada, era lo mejor porque no quería verlo.

Había tomado una decisión, una que me doleria en el alma, pero era algo que debía hacer, decidí parar con todo esto. Ya no quiero seguir siendo su amante, esto me está llevando a la locura y no se si pueda seguir soportándolo.

Ya no puedo seguir con esto.

Me duele en el alma porque estoy enamorada de el, pero honestamente tengo que darme el valor que merezco, llevamos meses en esto, yo estaba agotada, porque yo soy la que se está haciendo daño con todo esto. Con todo el dolor de mi alma, voy a tener que dejarlo ir, ya no puedo seguir con el.

Iba a decírselo en el desayuno.

Al llegar a la cocina, todas ellas me miraron, mi ceño se frunce por que no entendia porque me estaban mirando de esa manera.

Iba a hacer una pregunta pero Frederick entro a la cocina.

-Anna, ven conmigo.

Le asenti. Comencé a seguirlo hacia el despacho de Levi, di un respingo cuando escuche como todo dentro de ese lugar estaba siendo tirado, los gritos de rabia de Levi se escucharon por todo el pasillo. Frederick abrió la puerta, jadeé al ver todo el sitio desordenado, en el medio de este, estaba Levi, al verme se acerco a mi de manera peligrosa, Frederick se tuvo que poner el medio de ambos para que el no llegara a mi.

-Fuiste tu, ¿verdad?

-¿D-De qué habla su..?

-¡Tu le dijiste a los medios que somos amantes! -alzó la voz.

Retrocedí un par de pasos cuando lo escuché.

-No, le juro que yo no lo hice -negué-, recién estoy saliendo de mi habitación su majes..

-¡Calla! ¡Callate! -alzó la voz.

-Basta Levi, la asustas.

El se fue a recargar en la mesa, no estaba entendiendo nada ¿De que está hablando el?

-El maldito consejo quiere que me case -murmuró-, quiere que me case contigo -me miró-, porque se han enterado que somos amantes.

Capítulo 3 Dos.

Levi:

Momentos antes:

Iba a reunirme con el consejo ya que ellos tenían algo importante que decirme, no estaba de humor para reunirme con nadie ahora, así que no tengo más remedio que hacerlo.

Al entrar todo estaban reunidos, yo camine hacia la cabecera de la mesa para sentarme. Odiaba reunirme con ellos, ya que siempre están insistiendo en que debo tener una esposa, ya que es importante que la nación de Austria, debe tener una reina cuanto antes.

Mi padre murió y yo tomé el cargo como Rey de Austria a penas murió, mi madre, está en la cárcel por haber sido cómplice del secuestro de mi hermana, eso se cataloga como traición, honestamente ella me daba igual, puesto que por su culpa, Hayley la pasó muy mal estando cautiva por muchos meses, que incluso tuvo a su bebé en ese lugar.

El consejo de Austria es uno de los más complicados en cuestión de la Realeza, ellos son mas exigentes, más duros con respecto a la corona, la reputación de Austria depende de mi y de ellos. Mi país es rico en muchos aspectos y si algo sale mal, los aliados pueden abandonarnos y la economía podría decaer.

-Su alteza, se que lo le gusta reunirse con nosotros pero, esto es de suma importancia.

-Los escucho.

-Nos ha llegado una información sumamente preocupante.

El hizo una seña, luego fue puesto un sobre frente a mi, yo lo abrí sin mucha prisa, mi ceño se frunce duramente cuando veo que son unas fotos. No son fotos cualquiera, eran mias, entrando a la habitacion de Anna, luego de otras saliendo de la misma, incluso, había una en donde yo estaba besandome con ella por el pasillo del palacio, en esa foto yo estaba tocándola.

Maldita sea.

-¿De donde sacaron todo esto?

-La información fue anónima así que no lo sabemos -respondió uno de ellos-, ¿entiende la gravedad de esto, su majestad?

Claro que entiendo lo grave que es esto, estoy completamente jodido.

-Su proceso de duelo fue hace mucho y lamentamos que haya perdido a su prometida y a sus hijos, pero ya no debe seguir esperando... Teníamos un prospecto para usted, pero esto fue divulgado a la prensa.

-¿La prensa sabe esto?

-Si su majestad, la prensa sabe que usted tiene una amante y su sirvienta.

Esto se esta poniendo cada vez peor.

-La solución más viable es que se case con ella.

-¿Me estan jodiendo, no? -negué- No pienso casarme con ella, ni con nadie.

-Su majestad, entienda que esto es grave, usted tenía la reputación de ser un hombre intachable, ahora que todos saben que tiene una amante, todo se podría complicar, la nación correría riesgo y usted, podría ser destituido de su cargo como Rey.

Hayley podría reclamar la corona, pero ella no quiere hacerlo. Después de mi, hay más sucesores, pero ninguno de ellos está preparado para esto.

Maldita sea.

No quiero casarme, mucho menos con Anna, yo no puedo hacerle esto a Cassandra, ella es el amor de mi vida, no puedo hacerlo.

-No tiene de otra su majestad, debe casarse con ella.

-Puede ser durante un año y medio, para que las especulaciones bajen, si quiere, después puede divorciarse, pero debe tener un heredero.

-¿Que les hace creer que tendré un heredero con esa mujer?

-Es la única manera que no sea destituido de su cargo, debe seguir las reglas su majestad, o lo hace o pierde la corona.

Maldita sea, no quiero casarme, no quiero hacerlo, mucho menos con una mujer que no amo. Pero si no lo hago corro el riesgo de perder la corona, mi padre puede que haya sido un bastardo, pero luchó demasiado para mantener la corona en lo más alto de la realeza.

-Esta bien, voy a casarme, pero estaré solamente un año con ella, si en ese tiempo no consigo un heredero, me divorcio.

Malditas leyes de mierda.

-Muy bien su majestad, comenzaremos con los preparativos.

-Pero eso si, debe anunciar que se casará, que se ha dado una oportunidad en el amor, para que nadie, lo ataque ni lo cuestione.

-Tendremos que hablar con la chica, prepararla ya que ella no pertenece a la realeza, lo dejaremos pasar, ya que no queremos más conflictos en estos momentos.

Me puse de pie y tome aquellas fotos para salir de la sala de reuniones, estaba realmente molesto con todo esto. Es obvio que fue ella quien difundió esta información, anoche ella me lo recriminó, es obvio que lo hizo para joderme, solo porque no le ofrecí algo más.

Salí del lugar sumamente molesto.

Ahora tendría que casarme con ella, pero todo esto es mi culpa, por haberme dejado llevar por la calentura, por no dejarme la verga en los pantalones. Tenía que resistirme, negarme a todo lo que estaba por suceder, aun asi, me acosté con ella, me metí entre sus piernas y fue difícil salir de ahí.

Estoy completamente jodido.

(...)

-Fuiste tu, ¿verdad?

-¿D-De qué habla su..?

-¡Tu le dijiste a los medios que somos amantes! -alce la voz.

Ella retrocedió ante mis palabras, incluso jadeaba.

-No, le juro que yo no lo hice -ella negó-, recién estoy saliendo de mi habitación su majes..

-¡Calla! ¡Cállate! -alcé de nuevo la voz.

-Basta Levi, la asustas.

Me aleje de ellos y me recargue en la mesa, estaba realmente molesto por todo esto, estoy jodido-

-El maldito consejo quiere que me case -murmure-, quiere que me case contigo -la mire-, porque se han enterado que somos amantes.

Ella comenzó a negar muchas veces.

-Le juro que yo no lo hice -dijo, se veía asustada-, se lo juro.

-Déjame solo con ella Frederick.

-Levi, no..

-No quiero repetirlo.

Frederick no tuvo más remedio que salir de mi despacho, yo cerré la puerta con fuerza, luego me acerque a ella.

-Vas a casarte conmigo -le dije-, eso es algo que no está en discusión.

-P-Pero..

-No hay peros Anna, vamos a casarnos, te guste o no... Mi puesto como Rey está en juego y no puedo perder mi corona.

-Yo no tengo la culpa de eso Levi, yo no hable con nadie... Lo juro..

-No me importa, me importa una mierda lo que digas, vas a casarte conmigo, es mi última palabra.

-No puedes obligarme a hacer algo como eso...

-Si puedo, soy el Rey, tu Rey y mi palabra se hace -masculle-, ¿No querias algo mas? Te lo estoy dando... Ahora serás mi esposa, tú harás lo que diga y eso no se va a discutir, ahora largo, más tarde enviaré a alguien para que te comience a preparar, largo.

Ella se quedó quieta un momento, luego salió.

Ahora tengo que lidiar con otro problema más.

No quería ni quiero casarme, yo sigo amando a Cassandra, a pesar de que ella no está en este mundo, sigo amandola. Ella ha sido la única mujer a la que ame de verdad, pero la vida se encargó de llevársela de mi lado.

Se fue hace dos años junto con mis hijos, aun su recuerdo sigue latente. Mi pecho duele al recordar la urna de ella y las de mis hijos, a diario me preguntaba ¿que demonios hice mal? No merecia todo este sufrimiento, ella no debía irse de mi lado.

Me arrepiento tanto no haberme casado con ella antes, pero queríamos esperar que nacieran nuestros hijos para que la boda fuese mucho más llevadera, pero no, la vida me castigo de la peor manera, llevandoselos a los tres.

Ahora tengo que desposar a otra mujer que no es ella, a una mujer que no amo en lo absoluto, que solo calienta mi cama, pero es mi culpa, solo eso, mi culpa.

No me queda más remedio que casarme con Anna.

(...)

Más tarde:

Pase toda la tarde mirando las noticias, no hacían más que hablar de mi amorío con Anna, tuve que colocar en mis redes que me había enamorado de nuevo y que quería volverlo a intentar, no estaba de humor como para tener que lidiar con la prensa en este momento.

Ya los preparativos comenzaron, en un día o quizá dos, estare casandome con ella.

-Levi, Julia está aquí -me anunció Frederick.

-Hazla pasar.

La mujer entró a mi despacho, como siempre luciendo extremadamente elegante. Se acerco a mi para abrazarme.

-Hola querido.

-Julia.

-Supe lo que sucedió en las noticias, en serio lo lamento.

-No lo lamentes, no es más que mi culpa.

-La chica tampoco la tiene -la mire mal-, no me mires así, sabes muy bien que ella no tiene la culpa, más bien quizá fue alguien dentro del palacio que los expuso.

-Me da igual, ya lo hecho, hecho está.

-Como digas, si estoy es para alistar a la chica, ¿no?

-Si, quiero que le enseñes etiqueta y todas esas mierdas -dije entre dientes-, quiero que al menos parezca una mujer de etiqueta.

-Esta bien, mandaré a buscar mis cosas y hablaré con algunos asesores.

-No, no quiero a nadie más metido en esto, quiero que te encargues tu, nadie más.

-Bien, iré a verla, ¿dónde está?

-No se, pregúntale a Frederick.

-Dios Levi, al menos disimula que la odias -ella dijo molesta.

-No puedo evitar odiarla.

-Eso no lo pensabas cuanso te la cogias -alzó una ceja-, así que deja ese odio atrás, iré a verla y veré que puedo hacer.

Ella se retiró de mi despacho. Yo camine hacia la mesa en donde tengo las botellas, me serví un trago para comenzar a beber. Esto era lo único que me aliviaba, beber hasta el cansancio hasta embriagarme.

Cada dia que pasaba, extrañaba a Cass, extrañaba sus ojos, su sonrisa, su cabello, su aroma. Todo. Siempre me encargaba de mantener su memoria viva dentro del palacio, pero a medida que pasaban los días, todos aquellos recuerdos se hacían más lejanos.

Todas sus cosas están guardadas, porque me aconsejaron guardarlas para que el duelo fuese más llevadero, todas sus pertenencias están guardadas en una habitación, justo al lado de la mía, dentro de ella estaban las cosas de mis hijos, unos a los cuales jamás llegue a conocer.

Pense que seria fuerte, pero no, no lo soy, soy un maldito debilucho que no sabe como afrontar las cosas con valentía, pero la amaba tanto, que me es difícil poder continuar con mi vida.

¿Como lo haría? ¿Como se supone que deba hacerlo?

Si cada vez que pensaba en ella, el pecho me dolía y mi tristeza iba en aumento, ella era el amor de mi vida, la mujer que más he amado en la vida, ninguna otra mujer podrá ocupar su lugar.

Ninguna.

(...)

Al dia siguiente:

En dos días me casaba, ya el consejo dio una fecha, mientras más rápido sea esto, mejor.

Entre a la habitación en donde estaban las cosas de Cass, lo primero que me recibió fue su enorme cuadro, aquel que mande a pintar cuando ella cumplio años, luego dos dias despues me entere que seria padre.

-Hola linda -le hable al cuadro-, me casare, te juro que no quería que esto sucediera así, no amo a nadie más que no seas tu, se que me odias porque me acostaba con ella... No se que paso conmigo, pero te juro que jamás volveré a tocarla, ya no lo haré -murmuré-, sabes que no amo a nadie más que no seas tu, pero si no me caso, todo el esfuerzo de la corona pasara a otra persona,.. De verdad lo siento linda, espero que me perdones.

Estaba sintiendo rabia en este momento, una rabia que ni yo mismo se explicar, odiaba con todo mi ser tener que casarme con ella, no quiero hacerlo, no quiero casarme, pero si no lo hago, todo este reino se va a ir a la mierda.

Tendré que fingir ante los demás que estoy enamorado de Anna, no me queda de otra. Cuando sea el momento, me divorciaré de ella, le daré una compensación para que se vaya lejos de aqui, es lo mejor que puedo hacer.

En este momento no puedo pensar en nada, más que la corona y el país, todo depende de mi ahora. No puedo dejar que todo se vaya a la mierda asi como asi.

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