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La Esclava Del Ceo

La Esclava Del Ceo

Autor: : Domenica R
Género: Romance
En un mundo donde las finanzas dictan normas implacables, Jeff Evans, un CEO astuto y decidido a proteger su imperio, se enfrenta a una propuesta inquietante de un exsocio con problemas económicos: ofrecer a su hija, Selena, como esclava para cancelar una deuda millonaria. Selena, criada en la opulencia, se encuentra atrapada en un destino aterrador.

Capítulo 1 1: El Acuerdo Inesperado

Capítulo 1: El Acuerdo Inesperado

El cielo de la ciudad estaba cubierto de nubes grises que presagiaban una tormenta, pero en la oficina de Corporación Solara, la atmósfera era de tensión. Jeff Evans, el CEO, miraba por la ventana de su lujosa oficina en el piso 30, perdiéndose en el horizonte de rascacielos que parecían desafiar al cielo. La reunión que había tenido con su socio, Ricardo Mendoza, había dado un giro dramático.

Ricardo había llegado tarde, con la cara pálida y los ojos desorbitados, como si hubiera corrido una maratón para llegar. Jeff notó la angustia en su voz cuando le habló de la deuda que su socio había acumulado y de las crecientes presiones de los acreedores. La vida de Ricardo dependía de esos números, y lo que había sido una empresa floreciente ahora estaba al borde del colapso.

-Esos estúpidos de los bancos no me darán el crédito -dijo Ricardo, golpeando la mesa en un arrebato de frustración-. Necesito tiempo, Jeff. Me comprometí a devolverte cada centavo que me prestaste, pero necesito más tiempo.

Jeff se giró hacia él, cruzando los brazos sobre el pecho. Sabía que Ricardo siempre había estado al borde de la ruina, pero nunca había pensado que las cosas llegarían a tal extremo. Sin embargo, lo que más le inquietaba no era la deuda en sí, sino las implicaciones que podría tener para su propia empresa seguir asociado con un tipo en quiebra como Ricardo.

-Ricardo, no puedo darte más tiempo, si lo hago puede que eso afecte la economía de Solara, estás en la ruina y ya no puedes aportar económicamente a mi empresa y ya no me conviene tenerte como socio de Solara. Mi prioridad es mi empresa y los empleados -respondió, con un tono firme.

Ricardo, desesperado, se inclinó hacia adelante, una chispa de insinuación floreciendo en su mirada.

-Hay... Otra forma de saldar la deuda y terminar la sociedad, Jeff. Y puede que te interese -dijo, casi en un susurro.

Jeff frunció el ceño, intranquilo. Las palabras de Ricardo se arrastraban como sombras a lo largo de la mesa de juntas, creando un aire tenso que parecía presagiar un destino oscuro.

-¿A qué te refieres? -preguntó Jeff, levantando una ceja.

-Mi hija, Selena. Es...es una joven tímida y temerosa, pero estoy seguro de que sería una buena sirvienta, tómala como pago por la deuda que tengo contigo, sería algo así como una esclava aunque ese término ya no se use en la actualidad -propuso Ricardo, su voz temblando con cada palabra.

Jeff sintió un escalofrío recorrer su espalda, no le parecía ni ético, ni apropiado involucrar a la pobre muchacha en un asunto en el que no tenía nada que ver, Pero por otro lado estaba la idea de saldar la deuda con Ricardo y quitárselo de encima, Jeff tenía un debate en su cabeza, esta sería una decisión muy difícil para él.

-Ricardo, esto es... complicado. No creo que sea apropiado -respondió Jeff, incapaz de ocultar la incredulidad en su voz.

-Acepta mi oferta, Jeff. La situación es crítica y esta es la única forma que se me ocurre para pagarte, mi hija Selena lo entenderá, a veces dentro de este mundo de los negocios hay que tomar decisiones drásticas para mantenerse a flote y esta es una de ellas -insistió Ricardo, llenando la habitación con una mezcla de desesperación y determinación.

Jeff mantuvo su mirada fija en el horizonte, el peso de la decisión apremiándole. ¿Realmente estaba dispuesto a aceptar a Selena para saldar la deuda? Pero, ¿cuál era el verdadero costo de rechazarla?. Con un suspiro profundo, finalmente se volvió hacia su socio.

-Está bien, pero haremos este acuerdo. Una vez Selena este conmigo la deuda queda saldada y la sociedad entre ambos terminada -sentenció Jeff- Estás en la ruina y dudo que salgas de esa, así que ya la sociedad contigo no me conviene a mi ni a mi empresa

La expresión de Ricardo iluminó la sala. La tormenta en el exterior comenzó a desatarse mientras la decisión de Jeff llenaba la habitación de una oscuridad más inquietante. Pero él ya no podía dar marcha atrás. La vida de muchos, incluida la de su hija Selena , cambiaba en ese mismo instante.

Dos días después...

Ya habían pasado dos días desde que Jeff aceptó la oferta de Ricardo, Ahorita iba rumbo a la casa del ya mencionado a buscar su pago por la deuda que este tenía con él, Aunque en su interior sabía que eso no era lo correcto, era la única forma de librarse de Ricardo.

Llegó a la casa de Ricardo, donde fue recibido por el ya mencionado y su esposa que lo guiaron al living de la casa, donde esperaba la inocente muchacha que había sido ofrecida como pago por la deuda.

-Selena hija han venido por ti -dijo Ricardo a lo que la muchacha hace muchas palabras se puso de pie y tomó su maleta

-Seré breve y directo -habló Jeff con seriedad- Una vez salga con Selena por esa puerta no hay vuelta atrás, no acepto devoluciones, ni reembolsos

-No te preocupes Jeff, una vez salgas con mi hija por esa puerta no volverás a saber de mí -aseguró Ricardo

Dichas estas últimas palabras por Ricardo, Jeff tomó a Selena del brazo y la llevó fuera de la mansión. Una vez afuera le entregó la maleta de la muchacha a su chofer y luego subió junto a ella en la parte trasera del auto. El auto arrancó y el camino fue totalmente silencioso pues Selena no se atrevía a decir nada y Jeff no estaba muy interesado en platicar con ella.

Cuando llegaron a la mansión Jeff dejó a Selena con su ama de llaves para que le indicará qué habitación iba a usar, pero antes de irse a la oficina le dejó ordenado a la ama de llaves que una vez Selena terminará de instalarse en su habitación fuera directo a su oficina a verlo pues tenía algunas cosas que dejarle en claro a la muchacha.

Continuará...

Capítulo 2 2: Conociendo Las Reglas

Capítulo 2: Conociendo Las Reglas

Después de organizar sus cosas en su habitación, Selena fue a reunirse con Jeff. Estaba algo asustada, pues todo era nuevo para ella. Selena siempre había sido una chica acomodada y nunca le faltó nada. A pesar de eso, tenía algo de conocimiento sobre cómo hacer los quehaceres del hogar, aunque no estaba acostumbrada a ese tipo de trabajos y se imaginaba que para eso la usaría Jeff.

Llegó a la oficina y tocó la puerta. Tras escuchar un pase desde adentro, Selena, con temor, entró y se encontró cara a cara con Jeff, quien estaba sentado tras su escritorio. Con un simple gesto de mano, le indicó a Selena que se sentara en una de las sillas frente a él. La chica, sin decir nada, obedeció y se acomodó en una de las sillas.

-Señor el ama de llave me informó que quería hablar conmigo -dijo Selena algo nerviosa

-No tengo mucho tiempo para comunicarte esto Selena, así que presta mucha atención -dijo Jeff sin siquiera mirarla

-Claro, pero... ¿Hay algo en particular que le gustaría discutir? -pregunto Selena

-Voy a discutir contigo las reglas para las sirvientas en esta casa -dijo Jeff con seriedad- Lo primero y más importantes es que no tendras ningun sueldo, pues te adquiri como pago por una deuda así que trabajar sin recibir pago alguno, entendido

-Entiendo -dijo Selena con tristeza

-Genial, sigo con las reglas, pues son de suma importancia -hablo Jeff poniendo su mirada en ella- 1-Mantener una buena presentación personal, 2-Ser respetuosa y cortés, 3-Puntualidad, levantarse a la hora asignada para comenzar hacer las tareas sin retrasos, 4-Confidencialidad, lo que pasa en esta casa se queda en esta casa y por ultimo organización, debes ser organizada en cada tarea que hagas. Laura, la ama de llaves te dará un recorrido por la casa y te asignará las tareas que vas hacer

-Pensé que usted me asignaria las tareas que me correspondian, bueno la verdad es que pensaba que lo atendería a usted y me haría cargo de sus necesidades -habló Selena con algo de pena

-Atenderme a mí -dijo Jeff con tono sarcástico- ¿Con qué? ¿Limpiar mi oficina o hacer café? Pensé que una sirvienta sería útil en tareas más importantes.

-Estoy dispuesta a asumir cualquier tarea que me asigne -dijo Selena, manteniendo la calma-. Solo que asumi que lo atenderá específicamente a usted y lo ayudará con sus asuntos, con la organización de sus documentos, quizás, o como usted dijo, hacerle su café o limpiar su oficina.

-Esto es una locura. -dijo Jeff irritado- No estoy seguro de por qué acepté este trato. Esto no es lo que esperaba.

-Lo entiendo, yo tampoco esperaba que mi vida cambiará de manera tan drástica -habló Selena con tono conciliador- Puede que al principio sea incómodo, pero estoy aquí para facilitarle las cosas.

-No sé si eso sea posible. Simplemente, tengo demasiadas cosas en la cabeza. -dijo Jeff suspirando

-Sé que está abrumado. Tal vez si me da una oportunidad de ayudarlo, se sentirá menos estresado. -dijo Selena viéndolo

-Quizás... simplemente necesito a alguien en quien pueda confiar. -hablo Jeff mirando a Selena por primera vez

-Estoy aquí para eso. Trabajemos juntos, y con el tiempo, quizás pueda demostrar que sirvo para hacer más que labores domésticas. -dijo Selena sonriendo levemente

-Está bien. Comencemos desde el principio. Pero, que quede claro, tengo expectativas altas. -dijo Jeff relajándose un poco

Jeff tomó el teléfono de su oficina e hizo una llamada solicitando que la ama de llaves fuera a su oficina. no pasaron ni 5 minutos cuando la mujer mencionada ya estaba allí.

-Laura necesito que le des un tour a Selena por toda la casa, y que le expliques cómo me gusta que me hagan las cosas -pidió Jeff viendo a Laura

-Como usted diga señor, ya me pongo en eso -dijo Laura sonriendo ampliamente- De una vez aprovecho para informarle que voy a asignar a Selena a las tareas de lavandería allí necesitamos bastante ayuda

-Asigna allí a Belinda -habló Jeff refiriéndose a otra empleada de servicio- yo voy a asignar a Selena para que trabaje directamente para mí, ella se encargará de mi habitación, mi oficina Y todo lo que necesites se lo voy a pedir directamente a ella, en resumidas palabras Laura, Selena va a ser mi sirvienta personal

-Sirvienta personal, señor -dijo Laura, sorprendida, pues Selena recién se unía al equipo de chicas de servicio y había otras que llevaban varios años allí luchando por el puesto de sirvienta personal del jefe-. No creo que ella sea competente para ese cargo; acaba de llegar al equipo de servicio y, además, no tiene experiencia en el gremio.

-Laura, tú estás aquí para trabajar y no para protestar -dijo Jeff con seriedad-. Además, yo soy quien decide a quién poner como mi sirvienta personal. Sí, quizás Selena no tenga mucha experiencia en el gremio, pero para eso estás tú: para capacitarla y enseñarle todo lo necesario para atenderme. Antes de ser ama de llaves, tú fuiste mi sirvienta personal, así que confío en que lo harás bien capacitando a Selena.

-Lamento haber protestado señor -se disculpó Laura- y no se preocupe confíe en mí yo capacitaré bien a Selena

-Eso espero -dijo Jeff para después dirigir su mirada a Selena- Al final de tu día de capacitación quiero que vengas aquí te reúnas conmigo para tratar unos asuntos, ahora puedes retirarte con la hora ella se encargará de enseñarte todo lo que necesitas saber para trabajar para mí

-Muchas gracias por la oportunidad - dijo Selena por la cuando se de pie para irse de la oficina en compañía de Laura

fuera de la oficina Laura no dijo nada y tomando de la mano a Selena la guió hasta la cocina, en donde con mucha seriedad y disgusto evidente habló:

-No sé qué le habrás dicho al jefe para que te haya considerado para ese puesto tan importante, pero creo que no tienes lo necesario para ocuparlo. Además, hay muchas chicas aquí que llevan años trabajando para obtener ese puesto, y no me parece justo que una recién llegada lo tenga sin esforzarse -dijo Laura con desagrado.

Continuará...

Capítulo 3 3: Gemelos Evans

Capítulo 3: Gemelos Evans

-No sé qué le habrás dicho al jefe para que te haya considerado para ese puesto tan importante, pero creo que no tienes lo necesario para ocuparlo. Además, hay muchas chicas aquí que llevan años trabajando para obtener ese puesto, y no me parece justo que una recién llegada lo tenga sin esforzarse -dijo Laura con desagrado.

-Por algo el jefe decidió darme la oportunidad -hablo Selena tratando de sonar respetuosa- Deme usted la oportunidad de demostrar que merezco el puesto y si no rindo en el, yo misma me retirare

-Vamos a empezar con la capacitación ya -dijo Laura con seriedad

La capacitación comenzó y, desde el punto de vista de Selena, fue mediocre. Laura apenas estuvo media hora con ella y lo que le explicó era muy básico y poco entendible. Selena trató de anotar lo que más comprendía y lo que no, ya que en algún momento se lo preguntaría al jefe para que se lo aclarara.

Después de la capacitación, Laura se fue a hacer su trabajo, no sin antes asignarle una tarea en la sala de estar. Selena estaba organizando algunos muebles en la sala de estar; esa era la tarea que Laura le había encomendado y estaba haciendo todo lo posible para que quedara perfecta.

-Necesito mover este sofá un poco más a la izquierda -dijo Selena concentrada en su tarea

-¿Puedo ayudarte con eso? -dijo un hombre acercándose a Selena, quien puso su mirada en él

-Disculpe jefe -dijo Selena viéndolo- No debería estar en su oficina trabajando

-Oh no, querida, yo no soy Jeff, soy Mike, el hermano gemelo de Jeff -aclaró Mike, dejando a Selena atónita.

-¿Mike? Pero... ¡no sabía que Jeff tenía un hermano gemelo! Discúlpame por haberte confundido -se disculpó Azra, apenada.

-No te preocupes, a mucha gente le sorprende. Nos hemos mantenido un poco alejados por un viaje de negocios, pero ya que regrese he decidido visitarlo -comentó Mike, sonriendo-. ¿Eres nueva? Es que no recuerdo haberte visto antes entre las chicas de servicio aquí en casa de mi hermano.

-Llegué apenas hoy -habló Selena con algo de tristeza.

-Qué raro, según mi hermano, no tenía contemplado contratar más empleadas de servicio -comentó Mike, extrañado.

-Yo no fui contratada -agregó Selena- Más bien fui adquirida por su hermano como pago por una deuda que mi padre tenía con él -explicó.

-O sea que tú vas a trabajar para mi hermano sin tener sueldo -dijo Mike, y Azra asintió- Bueno, déjame ayudarte con ese mueble -dijo, cambiando de tema.

-No te preocupes, yo puedo hacerlo sola, al fin y al cabo ese es mi trabajo ahora -dijo Selena rechazando la ayuda de Mike

-Comprendo, bueno iré a saludar a mi hermano, pues a eso fue a lo que vine -dijo Mike sonriendo forzadamente- Te dejo para que sigas trabajando

Mike, con seriedad en su rostro, se retiró de la sala de estar. Caminó hacia la oficina de su hermano, sin poder dejar de pensar en lo que le había dicho aquella chica en la sala. No lograba entender que su hermano hubiera aceptado a una persona como pago por una deuda. Al llegar a la oficina, entró y se encontró con su hermano, quien al verlo se puso de pie y, sonriendo, dijo:

-Hermano, cuánto tiempo -dijo Jeff abrazando a su hermano-. ¿Qué tal tu viaje por Turquía? -preguntó.

-Estuvo bien, hermano -respondió Mike con seriedad-. Solo fue un viaje de negocios y no de turismo.

-Oye, estás serio -dijo Jeff, extrañado-. Eso es raro en ti; siempre andas riendo a donde vayas.

-Estoy aún asimilando que mi hermano adquirió a una mujer como pago por una deuda -hablo Mike rompiendo el abrazo para ver a su hermano- Eso no me cabe en la cabeza, tu no eres así Jeff

-Y no soy así Mike -dijo Jeff con seriedad- Estaba entre la espada y la pared cuando acepte ese acuerdo, se que no fue lo correcto, pero solo lo hice para librarme de Ricardo y por el bien de Solara

-Comprendo tu situación, hermano. También soy empresario y, a veces, debemos tomar decisiones que no nos agradan y que están fuera de lo que creemos y somos, solo para mantenernos a flote -dijo Mike, mirando fijamente a su hermano-. No voy a juzgarte por haber tomado una decisión en beneficio de nuestra empresa; solo te pido que tengas paciencia con la muchacha, ya que es evidente que no está acostumbrada a las labores del hogar.

-Labores del hogar -dijo Jeff, extrañado-. Asigné a Selena como mi sirvienta personal; ella no tiene nada que ver con las tareas del hogar.

-Yo la conocí cuando estaba arreglando unos muebles en la sala de estar principal -comentó Mike, también sorprendido.

-Eso es raro, ella debía estar siendo capacitada por Laura para ser mi sirvienta personal y no haciendo labores del hogar -dijo Jeff, asombrado por lo que había mencionado su hermano.

-Pues Laura no estaba con ella -respondió Mike, encogiéndose de hombros.

-Ya averiguaré qué está pasando -dijo Jeff, y unos leves golpes en la puerta llamaron la atención de ambos-. Adelante.

Dijo Jeff y por la puerta entró Selena, quien nerviosamente traía una bandeja con dos tazas sobre ella.

-Con permiso -dijo Selena sonriendo levemente- Traje el café y té para ambos, pero en este momento no se quien es mi jefe y quién es el hermano de mi jefe -dijo confundida

-Yo soy Jeff -dijo el ya mencionado tomando la taza de café

-Entonces el té es tuyo -dijo Selena tomando la taza con té y entregandola a Mike- Por favor tenganme paciencia, prometo que pronto aprenderé a diferenciarlos

-No te preocupes muy poco logran diferenciar a los gemelos Evans -habló Mike riendo como siempre

-Creo que hay una forma -dijo Selena- El jefe es demasiado serio y poco se ríe, a diferencia de usted, que se ríe mucho -agregó viendo a Mike

-Es una forma, sí -dijo Mike, mirando a Selena- Pero voy a revelar el secreto que nos diferencia y que muy pocos conocen -habló, generando curiosidad en Selena- Y esa es esta pequeña marca de nacimiento que tengo en mi rostro -dijo, señalando una diminuta cicatriz en su cara- Si observas bien, mi hermano Jeff no la tiene -comentó.

-Oh -dijo Selena, sorprendida al darse cuenta de que lo que Mike había comentado era cierto-. Bueno, al menos ya sé cómo diferenciar a mi jefe de su hermano gemelo -comentó, riendo levemente.

-Es bueno que lo sepas -dijo Jeff-. Mi hermano y yo solemos intercambiarnos de vez en cuando; a veces él viene a mi casa y yo voy a la de él, y muy pocos se dan cuenta del cambio.

-Bueno no será un problema para mi porque ya se como diferenciar a los gemelos Evans -dijo Selena sonriendo levemente

Continuará...

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