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La Esposa del CEO "Mi mejor papel"

La Esposa del CEO "Mi mejor papel"

Autor: : ANKH
Género: Romance
Katlen Evans, es una actriz que ha estado envuelta en algunos escándalos propios de su carrera. Algunos verdad, como su relación con el actor con quien filmó su última película; y otras falsos, donde los medios y midias aseguran que su dinero proviene de su relación con los productores de las películas. Hace seis meses atrás, sufrió un trágico accidente donde murieron sus padres y por poco ella pierde la vida, de no ser por Adams Thompson, un prestigioso CEO en Whitehall, quien la rescató segundos antes del auto explotar. Esa vez, él le perdió la pista y nunca supo de ella hasta ahora Producto de aquel accidente, Katlen perdió la memoria. Todo su pasado se convirtió en una sombra oscura que ella desea recordar. ¿Quién era antes aquel accidente? ¿A quién amaba? Meses después se reencuentra con Adams, ahora es él quien necesita su apoyo, necesita casarse paea recibir la herencia de su abuelo. Ella acepta casarse con él. A fin de cuentas le debía la vida. Todo parece estar bien, hasta que ella recupera la memoria. Katlen decide suspender la boda, una semana antes para recuperar el amor de su ex Richard Morgan. Por una jugada del destino, Richard Morgan resulta ser el socio de Adam. Ahora no solo debía compartir su empresa con su rival, sino a la mujer que amaba. Katlen deberá tomar una decisión difícil entre lo que realmente siente y lo que debe hacer. ¿Qué hará? ¿Apostará por el pasado o por el presente?

Capítulo 1 Mi mejor papel

"¿Qué es en el fondo actuar, sino mentir? ¿Y qué es actuar bien, sino mentir convenciendo?"

Sir Laurence Oliver

El auto comienza a dar vueltas, mientras cae al vacío, pronto las llamas comienzan a expandirse dentro, la chica logra salir, tose una y otra vez, le cuesta respirar, grita desesperada pidiendo ayuda para que rescaten al resto de sus acompañantes:

-Ayúdenos, por favor, ayúdenos. -queda por segundos inconsciente, lentamente abre los ojos, al sentir las manos en su rostro dándole pequeños golpes; frente a ella un rostro difuso y una voz que le pregunta:

-Señorita ¿está usted bien?

Todo se vuelve oscuridad, gritos por doquier, el crepitar del fuego consumiéndolo todo a su paso. Su respiración es agitada, su cuerpo y su rostro, ella se incorpora repentinamente sobresaltada y grita:

-¡Nooooo!

Katlen abre los ojos, mira a su alrededor, aquella extraña pesadilla se repite constantemente. La empleada entra a la habitación, se acerca a ella:

-Tranquilícese, señorita Katlen. Era una pesadilla.

-Lo sé Dayana, pero no puedo evitar sentir como que todo aquello hubiese ocurrido en realidad. Me angustia, siento que soy yo quien está en ese lugar a punto de morir quemada y los gritos, esos gritos que se repiten en mi cabeza una y otra vez. Me aturden, me enloquecen -Se lleva las manos a la cabeza, tapando sus oídos y moviéndola de lado a lado.

-Tiene que tranquilizarse, no ha pasado nada.

Katlen se levanta angustiada, se mira al espejo, necesita saber que nada de aquello es real. Lava su rostro, pero aquella pequeña cicatriz en su mentón le dice que algo ha pasado y nadie se atreve a decirle que ocurrió. Se mete a la ducha, siente él agua tibia sobre su piel, es un momento relajante para ella sentir su piel húmeda luego de imaginar su cuerpo consumirse en llamas. Allí pasa casi media hora. Luego toma la bata de baño, con la toalla se seca el cabello y regresa a su habitación. Mira la caja sobre la cómoda, la abre lentamente, observa el lujoso vestido rojo y la invitación en el delicado sobre.

A pesar de que no desea estar en esa fiesta, algo dentro de ella le dice que debe ir. En tanto, Dayana le prepara su desayuno, conversa con la otra empleada:

-Despertó nuevamente, sigue soñando con aquel terrible accidente, ¡pobre! Si supiera que todo es verdad.

-Sí es lamentable que haya perdido la memoria luego de ese accidente. Pero quizás es lo mejor para ella, olvidar aquel momento tan dificil de su vida.-termina de servir el jugo y lo coloca en la mesa.- Además el Dr Rodrigo dijo que no se le debe decir nada porque eso podría causar mayor confusión en ella, él dice que ella recobrará la memoria lentamente.

La conversación de ambas mujeres se interrumpe al escuchar los pasos de su patrona descendiendo por las escaleras.

-¡Shhh! Allí viene -le susurra Dayana a Connie.

Katlen da los buenos días, se sienta, toma el jugo y come sus rebanadas tostadas con miel. Después se levanta y sale por la puerta de la cocina rumbo al jardín. Observa las hermosas flores, camina lentamente por el enorme patio, siguiendo las indicaciones de su psiquiatra "relajarse y meditar".

-Es tan fácil decirlo, saber que no recuerdas tu pasado, quién realmente eres, es la peor de mis angustias. Pero eso nadie lo entiende, nadie.

Un auto se estaciona frente a la mansión. La mujer vestida de forma ejecutiva se acerca:

-Buen día Katlen, ¿cómo está?

-Hola Julieta, aquí en medio de mis vacíos mentales, tratando de recordar quien soy.

-Vine porque tenemos una entrevista hoy con el productor de Story Film. Quiere proponerle que sea la nueva protagonista de su película, está basada en la novela "Amor entre llamas"

-Vaya título. Déjame vestirme y salimos.

-Sí, por supuesto. Aquí la espero.

-Ve a la cocina, desayuna algo. Tenemos muchas cosas que hacer, incluso ir a mi estilista, está noche será la fiesta en la que Adam Thompson me pedirá matrimonio, ese será realmente mi mejor papel.

-Entonces, piensa ir.

-Sí, creo que allí puedo descubrir algunas cosas sobre lo que pasó aquella tarde del accidente.

-Sé que no debo meterme en sus decisiones, pero es un paso muy importante el que va a dar.

-Lo sé, y a pesar de que tengo dudas de lo que siento por él, solo puedo decirte que gracias a él, estoy viva. -se queda pensativa unos segundos, exhala un suspiro; luego agrega en un tono ansioso- Debo darme prisa, no quiero llegar tarde a la cita con el cineasta.

Katlen sube hasta su habitación, saca de su guardarropas el vestido verde esmeralda de la suerte, con el que ha conseguido que le aprueben varios contratos para la TV.

Media hora después llega al set de grabación donde está el famoso director de cine August Miller. El hombre se levanta de su silla, con un gesto pide a su equipo que detengan la grabación. La hermosa mujer se acerca.

-Bienvenida, Katlen Evans, mi próxima protagonista.

-Gracias, pero aún no te he dicho que sí.

-No puedes perder esta oportunidad, sé que "Amor, entre llamas" será un éxito. -la rodea con su brazo por la cintura.- Vamos a mi oficina, allí hablaremos mejor. -Ella se aparta un poco de él. Nota la mirada inquisitiva de los reporteros que están dentro del set de grabación, esperando cazar una noticia jugosa que los saque del anonimato.

Katlen está exhausta de ver, leer y escuchar su nombre en los medios diciendo que todos los papeles protagónicos que ha obtenido, ha sido porque termina involucrándose sexualmente con los productores o directores de sus películas.

La conversación con el famoso productor es bastante corta, el papel protagónico logra convencerla, Katlen acepta la propuesta. Tendrá que convertirse en Beatriz, la amante de un escritor y cuya relación está llena de placer y lujuria. Era algo diferente a sus anteriores papeles, pero era un reto para ella.

-¡Acepto! Será un reto para mí, hacer este papel de perversa.

-Sabía que aceptarías. Bienvenida a Story Film, mi querida Katlen.

Luego de firmar el contrato, Katlen salió del estudio de grabación acompañada de su asistente.

-¿Cómo le fue, aceptó el papel?

-Sí, por supuesto, digamos que me pagará bien y es una nueva propuesta. ¿Pensé que entrarías conmigo a la oficina de Miller?

-Disculpe no pensé que debía estar allí. Me entretuve viendo la grabación de la escena. ¡El protagonista es espectacular!

-Casi todos son muy hermosos, pero lo suficientemente infieles para tener una relación estable.

-Bueno, tampoco lo quiero para casarme -ríe con picardía.

Katlen la mira y sonríe, suben al auto, Julieta la lleva hasta el atelier de belleza de Ventura, el más importante estilista de Whitehall.

-¡Qué milagro, nada más y nada menos que mi querida Katlen!

-Hola, Ventura. -le saluda con sus doble beso como es costumbre en toda Europa.

-¿A ver, que te trae por aquí? ¿Luces, para este rubio espectacular? -toma mechones de su larga cabellera.

-No, quiero un cambio radical, quiero mi cabello de color original y a la altura de mi cintura.

-Pero dejarás de ser mi Rapunzel preferida.

-Quiero un nuevo look, quiero verme como la Katlen de hace un año atrás.

-Como tú órdenes querida.

-Ah, también voy a necesitar que me maquilles, esta noche quiero lucir radiante. Iré a la fiesta de compromiso del famoso Adam Thompson.

-Arrolladora, así lucirás esta noche, te lo prometo.

Capítulo 2 El compromiso

"La gratitud es la felicidad duplicada por la admiración."

G.K. Chesterton

Katlen baja las escaleras, Dayana se cubre la boca al verla.

-Dios, que hermosa está. Me recuerda a... -la mujer prefiere no nombrar a la madre de Katlen.

-Gracias Dayana.

Sube a la lujosa limusina negra de ocho puertas que le envió su flamante prometido, Adam Thompson, el CEO más importante de Whitehall.

Al llegar, todos voltean a verla, deslumbra frente al resto de los invitados, quienes esperaban a la rubia flamante con la que lleva Adam saliendo desde hace un año.

-No pensé que Adam estuviese hablando en serio. ¿Cómo piensa casarse con una mujer que no lo ama? -murmura Kim, la tía de Adam.

-Mi hermano sabe lo que hace. Él está enamorado de ella. -responde Justin.

-Adam nunca ha sabido lo que quiere en la vida, cuando estuvo de novio de Irene, también juraba que la amaba y cuando conoció a esta, la abandonó.

En medio de las murmuraciones y las miradas de asombro, Katlen camina hacia donde está Adam esperándola.

Era el momento de demostrar lo buena actriz que era, ser la prometida y futura esposa del CEO sería el mejor papel que debía interpretar.

Adam, es el hijo mayor de los Thompson, una de las familias más pudientes del norte de Londres. Su compromiso con la actriz sorprendió a toda su familia. La reputación de Katlen Evans dejaba mucho que desear, y aunque sus padres se hubiesen opuesto a aquella errada decisión, sabían que tarde o temprano, él se casaría. Era el más rebelde de sus dos hijos.

La lujosa mansión estaba habitada por los personajes más adinerados del país: empresarios, artistas, deportistas y gobernantes, todos allí reunidos en esperas del gran momento. A todos, los mata la curiosidad por ver que finalmente al hombre más codiciado de Whitehall comprometiéndose en matrimonio.

Quienes conocen a Adam desde mucho tiempo atrás, saben que es una especie de Don Juan, su fama de playboy la tiene bien ganada desde la secundaria, cuando era acosado por todas las chicas del colegio privado inclusive hasta el último semestre que cursó en la Universidad de Londres donde se graduó como Analista Financiero.

Todos están a la expectativa, ninguno quita le vista la vista de encima a Adam. Finalmente, Adam toma a Katlen de la mano y hace el anuncio más esperado.

-Señoras y señoras, hoy quiero agradecerle a todos por acompañarme en uno de los momentos más importantes de mi vida, quiero brindar con ustedes por mi compromiso con esta increible mujer que ha robado mi corazón, Katlen Evans. -Katlen sonríe y baja la mirada. Quisiera estar tan segura de lo que realmente siente, pero no puede.- ¡Voy a finalmente, a lanzarme al agua!

Jeff uno de sus amigos de la universidad, con quien aún conserva una gran amistad, grita desde los lejos:

-¡Cuidado te ahogas! -El comentario provoca la risa entre los invitados. Pero por alguna extraña razón, Adam no le genera la misma emoción que al resto.

-Quiero pedirle a la señorita Katlen Evans, que acepte mi propuesta de matrimonio.- saca la caja con el anillo y se arrodilla frente a ella. Katlen lo mira de forma compasiva, no puede decirle que no, no después de lo que él ha hecho por ella. Asiente con la cabeza y responde:

-Sí, acepto. -Adam le coloca el hermoso anillo de brillante, ante la mirada de asombro de los invitados que admiran la costosa joya. Él se levanta, la toma de ambas manos y le da un beso tierno en los labios.

Algunos invitados aplauden, otros murmuran siguen sorprendidos y otros solo critican y juzgan a la hermosa actriz: "¡Qué horror! Con esa libertina, ¿supiste que...?" "Hubiese seguido soltero" "Quién diría que la actriz de quinta..."

La celebración es por todo lo grande Champagne para el brindis, música de fondo a cargo un cuarteto de cuerdas, caviar, camarones y la dulcería gourmet más exquisita de la ciudad. Adam saluda junto a su prometida a los invitados más pudientes de Whitehall.

En algún momento, Katlen se aproxima a él y le susurra al oido:

-Estoy un poco cansada. ¿Me acompañas a tu habitación?

-Claro mi amor, por supuesto. -él le ofrece su brazo y ella se enlaza a él. Adam es simplemente un caballero, mas ella no puede corresponder a aquel amor, si ni siquiera quien realmente ella es y si ama a alguien más.

Suben hasta la habitación, Katlen se sienta en la cama, él se sienta a su lado. La toma de la barbilla y la besa apasionadamente, pero ella lo evade repitiéndole nuevamente "estoy cansada". Él se levanta de la cama, ella se recuesta. Adam la contempla como algo lejano, a pesar de tenerla tan cerca.

Si algo deseaba Adam era poder estar con Katlen. Durante los meses que llevaban juntos, ella siempre buscaba cualquier excusa para evitarlo. Él trataba de ser lo más comprensible posible, pero también era hombre y la deseaba, la deseaba desde el momento que logró sacarla del auto en llamas y salvarle la vida. Desde aquella noche en la posada en que sintió su cuerpo.

Mas, él está consciente que si ella aceptó fue solo por ayudarlo y de cierta manera, agradecerle aquel gesto de humanidad que tuvo con ella. Adam desearía que Katlen lo mirara de otra manera, que lo deseara con la misma intensidad que él la desea.

Ahora Adam estaba comprometido para casarse con ella, a pesar de que sabía que ella no lo amaba como él esperaba. Su mayor miedo era saber que ella en algún momento recuperaría la memoria y quizás se alejaría de él. ¿Mas, por qué no darse la oportunidad de conquistarla, de convencerla de su amor?

A veces no todos nuestros sueños pueden ser como los soñamos, piensa y acaricia su cabello, en algún momento tendrá que volver a ser suya, aunque sea solo por cumplir aquel contrato.

Capítulo 3 Seis meses atrás

"Si pides algo de corazón, ten por seguro que así sucederá; pero cuida lo que realmente desees, si no estás seguro de que te hará feliz"

A.K.M

Adam revive mentalmente aquel momento, él debía reunirse con uno de sus socios Richard Morgan, aquella reunión era importante para él, finalmente podría crear su propia empresa. A pesar de que su abuelo le había ofrecido encargarse del emporio Thompson, él siempre prefirió buscar independizarse. Por una inesperada razón, su nuevo socio Mr. Morgan nunca llegó a la cita. Adam esperó por una hora, mas aquello le daba mucho coraje, él siempre ha sido puntual y responsable ¿Cómo iba a querer tener como socio a alguien tan irresponsable?.

Salió del restaurante y subió a su Aston Martin Vintage color plata. Condujo por la carretera, de regreso a la ciudad. De pronto, vio una cantidad de personas en plena via. Miró con curiosidad para ver lo que ocurría. Quedó sorprendido al ver el auto a unos dos metros, las personas eran incapaz de acercarse para ayudar a las víctimas de aquel terrible accidente. Aparcó el auto al lado de la carretera, se quitó la corbata y el blazer. Cruzó al otro lado.

El morbo de los espectadores era tal, que solo se acercaban para tomar las fotos y grabar en vvideo con sus móviles 4G aquel aparatoso accidente. Se abrió espacio entre la multitud, bajó rápidamente, por lo inclinado de aquella pendiente intentó hacer peso hacia atrás para no caerse. Finalmente se acercó al auto de cuya parte delantera un hilo de humo se elevaba. Aquel auto iba a explotar, se agachó y vio la mano de una mujer, la tomó para saber si estaba viva, no tenía pulso. Pudo ver el rostro ensangrentado del piloto, seguramente también había muerto. Escuchó entonces un quejido en la parte de atrás del auto, se asomó y vio a una chica. El auto comenzaba a tomar fuego. Los espectadores solo gritaban:

-Aléjese, el auto va a estallar.

-¡Déjelos están muertos!

Mas Adam, no podía irse y dejar a aquella chica morir de una forma tan cruel, partió el vidrio de una patada, metió la mano, logró sujetarla de una pierna, la arrastró fuera del auto, ella estaba inconsciente. Él la levantó, la tomó entre sus brazos y corrió lo más rápido que pudo para evitar ser atingido por la explosión.

La puso en mitad de la pendiente y la protegió con su cuerpo.

El resplandor de las llamas estuvo tan cerca que por poco su ropa arde en llamas.

Cuando despertó, ambos estaban en el hospital, una cama al lado de la otra. Ella comenzó a reaccionar pero solo preguntaba por su padre y su madre.

-Mamá ¿Dónde estás, mamá? Papá no te mueras -las lágrimas se deslizan por sus mejillas.

Adam se levantó, la tomó de la mano, era una mujer hermosa, sus ojos color miel, sus labios carnosos y su nariz puntiaguda, una cabellera oscura y frondosa enmarcaba aquel rostro casi perfecto de no ser por la pequeña herida en el mentón.

-Lo siento. Ellos...-no terminó la frase cuando el médico lo detuvo y le ordenó volver a su cama.

-Regrese a su cama, no se acerque a la paciente. Está en shock y no es recomendable que usted la confunda más.

El enfermero la subió a la camilla y la sacó del área de emergencia.

Adam se puso de pie nuevamente y salió del hospital sin esperar ser chequeado. Después de ese momento, no volvió a saber de ella. Continuamente buscaba en los periódicos locales y digitales cualquier información que le permitiera encontrar a la hermosa mujer de cabello oscuro. Luego de insistir durante seis meses, desistió de sus búsqueda. Quizás era mejor no encontrarla. Adam nunca había sentido algo tan especial por ninguna mujer, excepto por Irene Bertollini, su actual novia. Aún así no lograba olvidarse de la chica del accidente, ni sacarla de su cabeza un instante.

-¿En que piensas mi amor? -le pregunta la sensual rubia.

-En nada, en algunos pendientes del trabajo.

-Tienes meses en eso, la verdad que ya me está entrando la duda; no sé si realmente es en tu trabajo o si es en alguna mujer que piensas.

-No comiences con lo mismo, Irene. No soy hombre de estar con dos mujeres a la vez. Si estoy contigo, es contigo.

Se levanta enojado de la cama, se pone el pantalón y la camisa, sale del apartamento de su novia, rumbo a su oficina.

Minutos después llega a su oficina, Jeff su amigo de la universidad y CFO de la empresa, lo recibe con un apretón de mano.

-Epale mi hermano ¿Te pasa algo? Traes una cara.

-¿Qué te puedo decir? Es Irene, me tiene harto con sus celos y dudas.

-¿Pero tiene razón, no?

-No, no la tiene. Yo no estuve con la chica del accidente, una cosa es que no logre sacarla de mi cabeza y otra es que engañe a Irene.

-No mentirás en pensamiento, obra y omisión dice la biblia.

-De cuando acá, tú dándome sermones. Si eres de lo peor.

-Hey! Por qué tanta agresividad hermano. Yo solo disfruto de mi soltería. De paso tengo una amiga que conocí días atrás y me está invitando para una reunión, creo que una amiga de ella está de cumpleaños. ¿Me acompañas?

-No sé, no quiero problemas con Irene, tampoco tengo muchas ganas.

-Vamos, no seas tan mala onda. La amiguita llegó de Francia, ya sabes que las mujeres de allá son super liberales.

-Está bien. Iré pero con una condición.

-¿A ver, cuál?

-Me ayudes con unos documentos que debo dejar listos para lo de mi nueva empresa.

-De verdad vas a dejar todo esto -abre los brazos y le muestra la elegante oficina- para irte a una casita remodelada, tipo empresa.

-No me importa ser CEO de la empresa de mi abuelo, por lo menos esa casita remodelada será de mi propiedad y en un futuro no muy lejano, una empresa como esta. Por cierto, ¿no me ha llamado mi socio?

-La asistente fue la que llamó para preguntar cómo iba lo de la inauguración.

-Creo que de aquí a seis meses, todo esté listo.

-Ok, vamos a trabajar, porque esta noche quiero divertirme en grande. ¡Esa morenota tiene que ser mía, esta noche! -frota sus manos.

Luego de terminar de orden los documentos, los dos amigos salen de la oficina cada uno en su auto. Llegan al bar, el lugar está lleno; además de la poca luz, es difícil para Jeff encontrar a su amiga. Él levanta la cabeza y mira por encima tratando de localizar a Alexa.

-Allá está. Vamos. - Se acercan a la chica rubia y la morena sentadas de espaldas en la barra. Se detienen detrás de ellas y Adam siente un extraño escalofrío recorrerle la espalda.

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