Florencia (Italia)
_Lo lamento mucho, pero el señor Joaquín ha muerto, hicimos todo lo estaba en nuestras manos, pero fue imposible salvarlo.
Esas palabras entraron como bala en el corazón de una bella joven que solo deseaba ver a su padre una vez más, que solo quería que su padre saliera de ese hospital con vida como lo había hecho varias veces atrás, pero está vez, no era así, se había ido para siempre.
Las lágrimas que caían por sus mejillas estaban llenas de dolor y rabia, ella se sienta lentamente, tratando de procesar lo que ese médico le acababa de decir, pero era muy difícil aceptar que su padre se había ido.
Su tía paterna se sienta a su lado y trata de consolarla, pasa su mano por el largo pelo negro de la joven, mientras le dice las siguientes palabras.
_Era lo mejor hija, mi hermano ya estaba muy enfermo, estaba sufriendo mucho.
_¿Porque tia? ¿Porque me ha tocado está vida?_ Le Pregunta con el alma desgarrada, con un nudo en la garganta y con una sensación de opresión en su pecho.
_No lo sé Esmeralda, pero ahora toca que seas fuerte como siempre lo has sido, debemos seguir porque no tenemos otra opción.
Esmeralda mira a su tia y cierra los ojos para ver si así encontraba nuevamente fuerzas para seguir, esa fuerza que había perdido segundos atras.
Mientras tanto, a kilómetros de allí, en un mundo totalmente diferente, el Heredero del CEO más poderoso de Estados Unidos, se despedía de otra relación.
Los Ángeles California ( Estados Unidos)
_Lo siento Lino, Pero me he enamorado de otro hombre, intente luchar por esta relación pero no tenía ningún sentido, cada vez me sentía más sola e ignorada, lo único que a ti te interesa es tu trabajo y complacer a tu abuelo en todo.
El atractivo hombre que escuchaba, alza su rostro y mira fijamente con sus ojos azules a la bella rubia que estaba sentada frente a él.
Lo que ella le estaba diciendo, no era nada nuevo para él, esas palabras las había escuchado muchas veces atras.
_Esta bien Soraya, si ya has tomado una decisión, no me queda más que respetarla, no voy a suplicarte que sigas conmigo.
_¡Vaya! ¿Es todo? Eres increíble Lino, ¿Nisiquiera una disculpa por más de seis meses de total olvido?_ Le Pregunta ella indignada.
_¿Una disculpa? No Soraya, no esperes eso de mi, no soy de los hombres que se disculpan_Le dice él secamente, como si no le importara el final de su relación, al terminar de hablar, Lino pone dinero sobre la mesa y se va.
Al mismo tiempo, en una elegante habitación, un hombre mayor miraba por la ventana fijamente.
_¿Señor Dimarco?_ Aquí le traigo sus medicinas_ Le dice su empleado de confianza.
Pero el hombre lo ignora por completo, y sigue mirando por la ventana, parecía que su mente estaba muy lejos de allí.
_¿Qué sucede señor? ¿Se encuentra bien?_ Pregunta su empleado y amigo por más de 50 años.
_Creo que es hora de devolver lo que hace más de 50 años robe Braulio, el fruto del trabajo de ese hombre que lo dio todo.
_Señor ¿Aún sigue con eso?.
_Si, hoy más que nunca, la muerte está soplando mi cuello Braulio ¿Y que le diré a Dios cuando esté frente a él? ¿Cómo voy a explicarle mi traición?.
_¿Pero cómo va hacer señor? Ya han pasado muchos años, seguramente Joaquín pudo seguir, ya no tiene sentido que usted se angustie por eso.
_Para mi si Braulio, no quiero marcharme sin antes reparar mi error, me duele por mi familia, pero tengo mucho miedo de ser condenado.
Braulio lo mira inquieto, pensaba que Don Dimarco Guidacci, había perdido la razón.
Florencia (Italia)
Dos Días Después
_Me partió el alma dejar a mi padre en ese lugar tan solitario y lleno de nostalgia tia.
_Si, la vida sin Joaquín va a hacer muy difícil, pero siento que fue lo mejor hija, ya no teníamos dinero para sus medicinas y él cada vez sufría más, desde ese accidente, su vida cambio para siempre, mi hermano lucho tanto para nada.
_¿Sabes que estaba pensado tía? Quiero abrir nuevamente la panadería de papá.
_¿Qué? ¿Pero con que dinero hija? No tenemos nada.
_Bueno.... Puedo hipotecar la casa y tomar el dinero para abrir la panadería.
_Hija, es muy arriesgado, la panadería ha estado cerrada por años, si no va mal vamos a perder la casa tu padre se esforzó mucho para conseguirla.
_No importa tía, yo no me quiero quedar con las manos cruzadas, tengo que hacer algo.
Esmeralda va al espejo y seca sus lágrimas, luego retoca el maquillaje de su rostro, resaltando sus ojos cafés claros los cuáles reflejaban a un el dolor de la perdida, pero tenía que seguir, asi que sin perder el tiempo se va al banco.
Mientras tanto, La mansión Guidacci se prepara para una gran celebración.
_¿Abuelo? Buenos días, mi tia y mi madre están locas preparando tu fiesta_ Dice Lino_ Besando a su abuelo en la frente.
Pero él no le contesta nada, para don Dimarco esa fiesta no era importante.
_¿Qué pasa abuelo? Te noto extraño.
_No es nada ¿Cómo va todo en la compañía?_ Pregunta ignorando lo de la fiesta.
_Todo va muy bien, sabes que puedes confiar en mi.
_Lo sé, eres mi orgullo Lino, igual como lo fué tu padre.
_No me engañas abuelo ¿Qué tienes?_ Le Pregunta Lino intrigado_ Mientras se inclina delante de él.
_¿Lino? Quiero pedirte algo_ Le dice Dimarco muy serio a su nieto.
_Si, dime abuelo.
_No me preguntes nada, solo prométeme que harás lo que yo deje ordenado en mi testamento.
_¿Qué? Abuelo me estás asustando ¿De que hablas? No pienses en testamento y menos hoy, es tu fiesta de cumpleaños.
_Lino, solo prométeme que harás todo lo que yo te deje ordenado en mi testamento, haz lo que dejaré estipulado, será por el bien de la familia.
_Si abuelo, te lo prometo_Le responde Lino desconcertado.
Al llegar la noche, la mansión Guidacci se vistió de fiesta.
¡Feliz cumpleaños Don Dimarco!
Gritaron todo al ver bajar al CEO lentamente por las escaleras.
_Feliz cumpleaños suegro, espero que siga con nosotros muchos años más _ Le dice Anthony, esposo de Carlota, la hija menor de Don Dimarco
_¿Más años viéndote gozar de balde mi dinero? No creo_ Le contesta muy serio Don Dimarco.
_¡Papá feliz cumpleaños!_ Dice Carlota_Mientras lo abraza.
_Gracias hija_ Le responde él sin prisa.
Lino toma el brazo de Don Dimarco para ayudarlo a bajar, él parado en el último escalón de la escalera, agradece a los presentes su presencia.
_Don Dimarco, feliz cumpleaños 90, estoy segura que aún le quedan muchos años más_ Dice Sora la madre de Lino, sonriendo.
_Si abuelo, vendrán muchos más, así que ya pienses en testamentos_ Agrega Lino.
Pero Don Dimarco sabía que no era así, por eso había empezado a solucionar sus asuntos pendientes.
La fiesta avanzaba, mientras Don Dimarco empezaba a sentir un fuerte dolor en su pecho, pero disimulando, seguía sonriéndole a los invitados.
Sora al ver que Soraya la novia de su hijo no llegaba, se acerca a él y le pregunta.
_¿Qué pasa con Soraya? ¿Porque no llega?.
_No va a llegar mamá, ella y yo terminamos hace un par de días.
_¿Qué? ¿Otra vez hijo?.
_Si, otra vez, yo tengo una vida muy ocupada como para distraerme en una relación mamá.
_Eso es lo mismo que dijiste cuando terminaste con Jacqueline, con Vanessa y ahora con Soraya, nunca pasas mas de seis meses con una mujer, el trabajo es tu relación hijo.
Lino mira a su madre y luego sonríe, para él, el amor no era importante, lo lo único que quería era ser igual a su abuelo, un CEO poderoso y respetado por todos.
De repente, el grito de Carlota interrumpe su conversación.
_¡Papa!.
Don Dimarco cae al piso inconsciente, con su mano puesta en el pecho, todos corren asustados, el momento que Don Dimarco tanto temía, había llegado.
La celebración se había convertido en un momento de angustia de un segundo a otro, los invitados tuvieron que irse, todo había terminado.
Angustiados, los Guidacci esperan noticias del patriarca de la familia detrás de la puerta de su habitación.
Después de varios minutos de preocupación e incertidumbre, por fin el médico de Don Dimarco abre la puerta.
_¡¿Qué pasó doctor?! ¿Cómo está mi abuelo?_ Pregunta angustiado Lino.
_Don Dimarco ha sufrido un preinfarto, hay que llevarlo ahora mismo al hospital, ya llamé a la ambulancia.
Todos quedaron sorprendidos, se miraban unos a otros desconcertados.
Estando ya en el hospital, Don Dimarco sabe que la hora está cerca.
_¿Braulio? Envía a Josué a Italia, aún tengo la dirección de Joaquín, dile que lo traiga, es hora de devolver lo que le pertenece, ya no tengo tiempo.
_Señor yo insisto, ya han pasado muchos años.
_¡Escúchame bien Braulio! No quiero irme con está culpa, dile a Josué que viaje hoy mismo a Italia y traiga a Joaquín.
Don Dimarco estaba desesperado, veía la muerte justo frente a él y le aterrorizaba irse sin reparar su falta.
Sin perder tiempo, Josué, uno de sus empleados de confianza, viaja a Florencia en busca de Joaquín Lombardi, el mismo que hacia días atrás había partido de este mundo.
Florencia (Italia)
Guardando todas las pertenencias de su padre en una caja, Esmeralda encuentra algo que le llama la atención.
_¿Tia? ¿Quién es este hombre que aparece en esta foto con mi papá?.
Fiorela toma la foto, y al mirarla, su expresión cambia inmediatamente.
_¿Qué pasa? ¿No te cae bien el señor de la foto?_ Pregunta Esmerada intrigada.
_No, este hombre hija, es el peor ser humano del mundo, es increíble que tú padre conservará está foto, yo la hubiera quemado, nunca más hubiera querido ver su rostro.
_¿Qué hizo este hombre tía? ¿Porque te expresas así de él?¿Qué le hizo a mi papá? Quiero saber.
_Nada, no me prestes atención, mejor terminemos de guardar todas las cosas que eran de tu padre.
_No tía, dime, necesito saber.
_Ya no vale la pena, mejor sigamos.
Esmeralda quedó muy confundida, en la fotografía veía a su padre y a ese hombre muy unidos, por eso no entendía las palabras de su tía.
Mientras tanto, Josué había ido a la dirección que Braulio le había dado, pero ya no encontró a Joaquín.
_¿Braulio? Estoy en Florencia, acabo de ir a la dirección que me diste Pero no hay ningún Joaquín lombardi en esa casa.
Braulio mira a Don Dimarco y acercándose a él le pregunta al oído.
_¿Señor? Ya Joaquín no vive en esa dirección ¿Qué le digo a Josué?.
_Que lo busque, que lo busque por toda Italia si es necesario_ Le contesta Don Dimarco desesperado.
Josué, obedeciendo a las órdenes de Don Dimarco, busca a Joaquín por toda Florencia.
Los días empezaron a pasar y la salud de Don Dimarco empeoraba.
_Tiene que hacer algo para que mi abuelo se recupere doctor.
_Dice Lino preocupado.
_Lino, escúchame muy bien, Don Dimarco es un hombre de 90 años, que tiene un grave problema cardíaco, su terquedad por no hacerse las revisiones a tiempo lo llevaron a este punto, estamos haciendo todo lo posible para que vuelva a casa con vida, pero no podemos garantizar nada.
_¡¿Cómo que no?! Estamos hablando de Dimarco Guidacci, él tiene que vivir unos años más ¿No será que usted ya no es el médico que solía ser?.
_Lino, no voy a responder nada, porque entiendo tu angustia, así que mejor haré como si no hubiera escuchado eso.
Lino golpea la pared del hospital desesperado y enojado, sentía que su abuelo se iba y él no podía hacer nada.
Florencia (Italia)
_¡Tia! ¡Tia ya tengo respuesta del banco! Aprobaron el crédito, iré por el dinero mañana mismo, así que ya podemos abrir nuevamente la panadería.
Esmeralda estaba feliz, abrir para ella la panadería era como renacer de las cenizas.
_Bueno....No estoy muy segura, pero te apoyo hija, vamos abrir la panadería entonces_ Le responde Fiorela con una sonrisa nerviosa.
Al día siguiente, después de ir por el dinero, empezaron a organizar el local, Esmeralda estaba muy emocionada, pero su tia sentía miedo.
Pero mientras que Esmeralda luchaba por salir adelante, Don Dimarco estaba desesperado, no había podido encontrar a Joaquín y su salud cada día estaba peor.
_¿Señor? Ha hecho lo que ha podido, así que ya no es su culpa_ Le dice Braulio.
_No, no me voy a rendir, llama a los abogados Braulio, diles que vengan, si no logro encontrar a Joaquín, por lo menos le dejaré lo que le pertenece y así podré marcharme en paz.
Pero el destino tenía preparado otra cosa.
Una mañana, mientras se dirigía al local de la panadería en su bicicleta, Esmeralda es atropellada por Josué.
_¡Lo siento señorita! ¡¿Está bien?!_ Le Pregunta él preocupado y asustado por lo ocurrido.
_¿Oiga no se fija por dónde va? ¡Esto es Florencia! Muchas gente va en bicicleta a todos lados.
_Lo siento mucho de verdad ¿Pero está bien? Mejor vamos a un hospital.
_No, estoy bien, Pero le aconsejo que para la próxima tenga mucho más cuidado.
_Si, lo tendré, que vergüenza, me presento, me llamo Josué Dartem, vengo de Estados Unidos, aquí está mi tarjeta_ Le dice Josué temblandole la voz.
_Esta bien, no se preocupe, deje los nervios estoy bien, yo me llamo Esmerada Lombardi.
_¿Lombardi? ¿Es usted de apellido Lombardi?_ Pregunta Josué intrigado.
_Si.... Ese es mi apellido ¿Porque?.
Josué la mira fijamente y le pregunta.
_¿Conoces a Joaquín Lombardi?.
_Si, era mi padre_ Le contesta ella con nostalgia.
En el hospital, Don Dimarco se entera de la muerte de Joaquín.
_¿Muerto? ¿Joaquín muerto?_ Se pregunta Don Dimarco sorprendido.
_Asi es señor, parece que tenía cáncer, murió hace poco, eso le dijo su hija a Josué, la conoció por una accidentada considencia.
_¿Su hija?_ Pregunta Don Dimarco curioso.
_Si, Josué me dijo que era una muchacha, como de unos 23 años.
_Es joven ¿Es soltera?.
_Parece que si ¿Porque lo pregunta señor?.
_¿Braulio? Llama a los abogados, ahora se que es lo que haré_ Le dice Don Dimarco a Braulio muy seguro.
Don Dimarco vuelve a su casa con un futuro incierto, pero dejando todo organizado.
Una noche, Lino entra a la habitación de su abuelo y Don Dimarco al verlo, le abre sus brazos.
_Ven hijo, ven junto a mi, Lino, no olvides lo que te dije, todo es por tu felicidad, a veces toca que nos den un pequeño empujón.
_¿De que hablas abuelo?_ Pregunta Lino confundido.
_Un día lo entenderás.
Lino quería saber de qué hablaba su abuelo, pero en ese momento, Braulio entra y dice.
_Es hora que Don Dimarco descanse, es muy tarde.
_Si lo sé, mañana hablamos abuelo, te quiero.
Lino sale de la habitación bajo la mirada nostálgica de Don Dimarco, mirando su mano, le dice a Braulio.
_¿Braulio? No olvides tu misión, tampoco de entregar estás dos cartas al abogado, solo podrán ser abiertas, cumplidos los dos años de mi condición, no lo olvides.
Don Dimarco cierra los ojos y un silencio se apodera del lugar.
Dos Dias Después
La familia Guidacci baja de sus autos lujosos vestidos de negro, el patriarca de la familia, se había ido.
_¿Lino? ¿Estás bien? Le pregunta Sora a su hijo.
_No, me hará mucha falta mi abuelo.
_Ahora serás tu el encargado de la familia, tienes que ser fuerte.
_Siempre soy fuerte mamá, yo soy Lino Guidacci, la debilidad no hace parte de mi, yo seguiré el legado de mi abuelo, nada ni nadie destruirá el imperio Guidacci, somos y seremos siempre indestructibles mamá.
_No hables así hijo, suenas tan arrogante cuando te expresas así.
_Solo digo la verdad mamá.
Lino sube a la habitación de su abuelo y mira todo a su alrededor con nostalgia, luego mira por la ventana mientras caen las lágrimas de sus ojos, no podía creer que aquel hombre que tanto había admirado ya no estuviera.
Al día siguiente, aún Lino dormía cuando su madre toca la puerta de la habitación.
Él, empieza a abrir los ojos lentamente, mientras vanamente escuchaba el sonido de la puerta.
_¡Lino! ¡Hijo abreme!.
Él termina de despertar y se levanta lo más rápido posible, abre la puerta y un poco ansioso, pregunta.
_¿Mamá que pasa?.
_Lamento despertarte así hijo, pero el abogado de tu abuelo viene para acá, hoy será la lectura del testamento.
_¿Qué? ¿Hoy? Es demasiado pronto.
_Si, dijo que Don Dimarco ordenó que fuera un día después de su sepelio.
Lino sorprendido asienta, luego se apresura a bañarse y vestirse.
En menos de una hora, el abogado de Don Dimarco estaba llegando a la mansión.
_¿Me puede explicar porque no nos consulto para la lectura del testamento? ¿Porque así de rápido?_ Le Pregunta Lino un poco molesto.
_Lo lamento señor Lino, pero tengo que seguir estrictamente los pasos que dejó su abuelo.
Todos se reúnen en en estudio y el abogado da inicio a la lectura.
A pesar de lo apresurado que habían sido las cosas, la familia se sentía tranquila, no se esperaban nada extraño, no había porque haber sorpresas.
Pero estaban muy equivocados, lo que le venía era algo que jamás hubieran imaginado, ni en el más turbio de sus sueños algo así hubiera ocurrido.
El abogado, empieza por enumerar todas las propiedades de Don Dimarco, algo totalmente normal en la lectura de un testamento, Pero cuando llegó a la parte de la repartición, todo cambio.
_¿Señores? Al terminar de mencionarle todas las posesiones que tenía el señor Dimarco Guidacci en vida, ahora procedo a leer su última voluntad, les recuerdo que este testamento está juramentado bajo la ley de los Angeles California, por lo tanto, todo lo que se diga aquí tendrá que ser respetado al pie de la letra, no existe la opción de impugnación, dicho esto, inicio con la lectura.
"Yo, Dimarco Guidacci, en uso de todas mis facultades mentales y estando consciente de lo aquí escrito, dejo mi fortuna repartida de la siguiente manera.
La señorita Esmeralda Lombardi será la nueva heredera de mi fortuna".
Al escuchar eso, la familia se levanta de sus sillas conmocionada.
_¡¿Qué?! ¡¿Qué es lo que está diciendo?! ¡¿Quién es Esmerada Lombardi?!_ Pregunta alterada Carlota.
_¿Sería amante de Don Dimarco?_ Pregunta Anthony.
_¡Claro que no! ¡¿Cómo se te ocurre?!_ Le grita Carlota.
_Usted seguramente se ha equivocado de testamento señor abogado, nosotros no conocemos a ninguna Esmeralda Lombardi, obviamente esto es un error_ Dice Lino tratando de darle una explicación a lo que estaba sucediendo.
_No lo es señores, esto no es un error, estoy leyendo el testamento del señor Dimarco Guidacci, él fue quien decidió dejar como nueva heredera a las señorita Esmeralda Lombardi_ Les contesta el abogado.
_¡Es que eso es absurdo! Nosotros no sabemos quién es esa mujer, no estamos entendiendo nada_ Exclama enojado Lino.
_Déjenme terminar de leer por favor_ Le pide el abogado.
Todos se sientan, pero alterados y confundidos.
" Se que esto ha sido una gran sorpresa para mi familia, Pero ha sido mi decisión y se debe de respetar, claro está, que este testamento tiene sus cláusulas las cuales le permitirán a la familia seguir gozando de las comodidades y lujos que les había dado hasta el día de hoy, la primera cláusula es, que mi nieto Lino Guidacci, se una en matrimonio con la señorita Esmeralda lombardi, solo de esta manera podrá seguir siendo el CEO de las compañias Guidacci y el resto de la familia pueda tener acceso a la fortuna, este matrimonio debe llegar a un tiempo mínimo de 2 años, cuando se cumple este tiempo, la fortuna será dividida en dos partes, una para las señorita Esmeralda Lombardi y la otra para el resto de la familia"
_¡Esto es una locura! Mi abuelo no pudo dejar establecido algo así ¡¿Cómo que casarme con esa mujer?! Nisiquiera se quién es_ Dice furioso Lino.
_No, no, no ¡Esto es una pesadilla! Mi papá no estaba en sus cabales, ese testamento será impugnado_ Le grita Carlota.
_No señora, este testamento no puede ser impugnado, tiene que cumplir con lo que el señor Dimarco dejo escrito, si él señor Lino no se casa con la señorita Esmeralda, entonces ella se quedará con toda la fortuna inmediatamente y si ninguno de los dos se quieren casar, la fortuna en su totalidad será donada.
Lino se acerca al abogado furioso, luego señalandolo con el dedo de manera amenazante, le dice.
_Jamás dejaré que una oportunista se quede con lo que nos corresponde, estoy seguro que de alguna manera presionaron a mi abuelo para que cambiara el testamento y no me sorprendería que usted estuvo involucrado.
_Se equivoca señor Lino, aquí no hubo ninguna presión_ Contesta el abogado con seguridad.
Lino sale del estudio iracundo, mientras todos quedan atónitos.
Mientras tanto, Josué cumplía con la otra petición de Don Dimarco.
_¿Usted?_ Pregunta Esmeralda abriendo la puerta.
_Que bueno que no me ha olvidado señorita_ Le responde él.
_No...¿Cómo hacerlo? ¿Pero que hace aquí?.
_Necesito hablar con usted, es muy importante.
En ese momento, llega Fiorela, la tia de Esmeralda.
_¿Quién es usted?.
Esmeralda iba a contestar, pero Josué se adelanta diciendo.
_Vengo de parte de Don Dimarco Guidacci.
Fiorela queda paralizada al escuchar ese nombre, tenía muchísimos años que no lo hacía, luego bastante seria, le dice.
_No queremos nada de ese señor.
_¿Quién es ese hombre tía? ¿Es el mismo de la foto?_ Pregunta Esmeralda Intrigada.
Pero Fiorela solo quiere que Josué se vaya.
_¡Escuche! Es muy importante lo que tengo que decir, déjeme hablar se lo pido.
Esmeralda mira a su tia confundida, ella no entendía nada, después de rogar por varios minutos más, Fiorela le permite la entrada a Josué.
Ellas escuchaban atenta lo que él les decía, Esmeralda no podía creer lo que oía ¿Ella heredera de una fortuna?.
_¡Vaya! ¿Así que ese hombre tuvo conciencia justo antes de morirse? ¿Así sería su remordimiento?_ Dice Fiorela con rencor en sus palabras.
_Señora, el señor Dimarco solo quería irse en paz, ahora depende de ustedes si aceptan o no.
_¡Claro que no! Yo no voy a ir a reclamar ninguna fortuna ¿Verdad tía?_Pregunta Esmeralda.
Fiorela mira a Esmeralda de una manera que jamás la había mirado antes, se notaba una rabia inmensa en su mirada, y de manera dura y fría, dice.
_Claro que sí, vamos a ir, tu hija solo vas a reclamar lo que ese hombre le quitó a tu padre, esa fortuna Esmeralda, es tuya.
Esmeralda queda perpleja, su tía la toma por la mano y la mira nuevamente muy seria, estaba hablando muy serio, eso era definitivo.
Mientras tanto, en Estados Unidos, los Guidacci trataban de entender lo que pasaba.
_Es que todavía no puedo creer esto mamá ¿Acaso mi abuelo estaba loco y no nos habíamos dado cuenta? O todo esto es una trampa, un engaño, si eso debe ser, esa mujer seguramente se enteró de la gravedad de mi abuelo y con la ayuda de los abogados cambiaron todo.
_¿En verdad crees eso hijo?_ Le Pregunta Sora.
_No hay otra explicación ¿Cómo que para seguir siendo el CEO de la compañía tengo que casarme con ella? ¡Esta loca!.
Lino había olvidado por completo La promesa que le había hecho a su abuelo días antes de su muerte, la rabia y la confusión que tenía no lo dejaba recordar.
Pero apenas estaba empezando todo.
Al día siguiente, un auto llega a la mansión Guidacci, Braulio, que ya estaba al tanto de todo, sale a recibir a la nueva dueña.
Lino se preparaba para irse a la oficina, se había puesto un elegante traje azul oscuro que hacía resaltar sus ojos azules, se veía más atractivo que nunca, sin saberlo, se había preparado para su destino.
Al salir de la habitación, le llama la atención que todos los empleados estaban parados de manera horizontal frente a la puerta.
_¿Qué pasa aquí? ¿Porqué están todos en esa posición?_ Pregunta_ Mientras baja las escaleras.
_Braulio nos ordenó que estuvieras así para recibir a la nueva dueña que acaba de llegar señor Lino_ Le contesta una de las empleadas.
Lino cambia enseguida su expresión, una furia inmensa recorrió todo su cuerpo inmediatamente, baja las escaleras a toda a prisa y sale de la mansión.
Al ver a la nueva heredera bajar del auto, sus ojos se abren, sin pensarlo, se dirige inmediatamente hacia ella.
_¡Usted! ¡Se larga ahora mismo de esta casa!_ Le grita a Esmeralda sin ver siquiera su rostro.
Ella, quién estaba de espaldas, voltea inmediatamente hacia él, cuando lo hace, sus ojos cafés quedaron fijos en Lino, Esmeralda quedó atónita al ver ese hombre tan atractivo.
Él, también quedó paralizado al ver la belleza de ella, pero eso solo le duro unos segundos, Lino, sin ningún respeto, le vuelve a gritar.
_¡Qué se vayan! No voy a permitir que pongan un pie en esta casa.
_Lo lamento mucho señor, pero su abuelo dejó estipulado que las señorita Esmeralda es la nueva heredera_ Interviene Braulio.
_¡A mi no me interesa lo que ese falso testamento diga! He dicho que no entran y así será.
Lino toma por el brazo a Esmeralda para sacarla de la propiedad, pero ella lo detiene enseguida y con seguridad le responde.
_No nos vamos de aquí, tengo todo el derecho.
_¡Así es! Nosotras aquí nos quedamos_ Dice Fiorela_Bajando del auto.
Lino y Esmeralda se quedan mirándose fijamente, la guerra había empezado, ya no había marcha atrás.