- Hija, estás preciosa - comentó su madre al ver que su hija ya estaba maquillada y peinada, nada más le falta ponerse su hermoso y fino vestido para que pudiera decir que estaba completamente lista para celebrar la boda.
Pero la verdad era que Kate estaba nerviosa, no así de nerviosa como para querer cancelar la boda, arrepintiéndose de querer tomar la decisión más importante de toda su vida, porque ella amaba a su hombre, quería ser su mujer, y lo sería, solo que, ella supuso que aquellos nervios eran normales.
- Gracias mamá, aunque debo ser sincera contigo, estoy nerviosa, y... - Kate comenzó a hablar, pero su madre ha decidido querer interrumpirle sin antes haberla escuchado.
- Katerina Smith, ni te atrevas a querer mencionarlo, ¿quieres cancelar la boda? ¿Es eso, no es así? Ni lo intentes, que donde lo quieras hacer, tu padre es capaz de degollarte, cortarte en mil pedacitos y echarte de casa en bolsas como si fuera una escena perfecta de un crimen, ya sabes como es él cuando se enoja, además, necesitamos que tu boda con Elijah Miller pueda celebrarse, así podríamos recuperar nuestra reputación y no caer en la bancarrota por culpa de los fraudes que le han hecho a tu padre haciéndole creer que han sido negocios exitosos - le dijo su madre, comenzando otra vez a alterarse cada vez que ella le recordaba a Katerina los graves problemas de los que su familia se salvaría si ella se casaba con el hombre al que ella amaba.
Katerina tragó saliva, pues el comentario de su madre no le estaba ayudando en absoluto, ella nada más esperaba a que su madre, fuera un poco más compasiva, y le diera consejos que le sirvieran para tomar la decisión correcta, pero, sin embargo, todo apuntaba a que sus padres nada más querían casar a su hija por su reputación social y no caer en la bancarrota.
- Sí, mamá, lo sé, y no te preocupes, no estoy pensando en eso, simplemente, tengo un mal presentimiento, y eso me ha puesto nerviosa, eso es todo, nada más, no quiero cancelar la boda.
- contestó Katerina volviendo a la realidad de su situación.
- Ya, más te vale que así sea, pero ¿quieres que te traiga una copa de champaña? Eso te ayudará a que te relajes, y no llegues así al altar, porque de lo contrario, si Elijah te ve así, le pondrás nervioso, y hasta será capaz de negarse a querer casarte contigo, así que, quédate aquí, ya regreso con tu copa de vino - su madre le ordenó.
Katerina no dijo nada, se quedó callada, su mirada estaba fija en el espejo de cuerpo completo que tiene enfrente de ella, a pesar de que solo lleva puesta una bata blanca encima porque mientras le maquillaban, no podía tener puesto el vestido de novia todavía corriendo el riesgo de arruinarlo.
Katerina no sabía con exactitud cuál sería aquel mal presentimiento que ella tenía frente a toda esa situación, pero ella no lo pudo soportar más, y más bien, decidió averiguarlo por ella misma.
Ella sabía que ir a buscar al prometido horas antes de la boda era de mala suerte, sin embargo, ella no iba a hacer nada de caso a las suposiciones de la gente, y antes de que pudiera encontrarse a su madre en el pasillo que le impidiera seguir su corazonada, Katerina se marchó a buscar a su novio a su habitación.
Katerina llegó a la habitación de su novio, más allí no había nadie, de hecho, la puerta estaba abierta, por lo que le fue fácil para ella meterse dentro para esperar a que él regresara, pues pensó que lo más seguro era que su prometido ha salido a caminar para tomar un poco de aire, o conociendo como era Elijah, probablemente, este habrá ido al bar del hotel donde se celebraba la boda para tomarse una copa del whisky que tanto le gusta.
Katerina se esconde en el armario para sorprenderlo en cuanto este apareciera, sin embargo, ella fue la sorprendida.
- ¿Estás seguro de que quieres hacer esto antes de la boda? La verdad es que me asusta pensar en la idea de que nos descubran - escuchó Katerina, sintiendo como su cuerpo se estremecía porque ha reconocido de quién era la voz femenina que habló dentro de la habitación de su novio.
- Sh, cállate, relájate, tu bien sabes que hemos estado haciendo esto desde el día que nos conocimos, tu bien sabes que yo no amo a tu hermana, si me caso con ella, es por hacerle un favor a tu familia, es todo, pero a la mujer que realmente amo es a ti, a nadie más, además, toma esto como, mi despedida de soltero antes de la boda, lo necesito, necesito relajarme y que mejor que venir a mi habitación para hacer el amor contigo.
La voz de Elijah era muy clara, Katerina ha sentido como sus ojos se llenaron de lágrimas, pues ella no creía en lo que escuchaba, ¿Elijah no la amaba y estaba teniendo sexo, era con su propia hermana? ¿Debía ser ella capaz de seguir con esta farsa de vivir felices para siempre, aun sabiendo que ha sido traicionada por las dos personas que ella más quería en el mundo?
La respuesta, era sí, ella tenía que hacerlo, pues de esto, dependía el bien de su familia, y como su padre se portaba como un ogro con ella al no ser la consentida de la familia, sino que, lo era su hermana, a Katerina no le quedaba más opción que seguir con los planes, aguantarse el dolor que sentía, y encontrar la manera perfecta para después ella vengarse.
Los gemidos comienzan a escucharse en la habitación, Katerina sigue escondida dentro del armario, y por suerte, recordó que traía consigo su celular, lo traía guardado en uno de los bolsillos de la bata que tiene puesta, y entonces, decidió hacer algo para comenzar lo más pronto posible con su venganza, y encontrar la manera de terminar con todo.
Los invitados esperan con ansias en el salón de eventos de hotel.
Todo estaba precioso, adornado con flores blancas, manteles blancos y dorados, los invitados lucían muy elegante, pero quienes más resaltaban eran los padres de los novios.
La música clásica resuena en los altavoces del lugar dando un ambiente de elegancia.
Y el padre está en el altar, listo y esperando a que la novia finalmente hiciera su entrada porque el novio ay estaba allí, esperándola también, así como los demás lo hacían.
Katerina quería llorar, encerrarse en su habitación, y no salir de allí hasta que ella supiera que estaba lista para superar lo que ha pasado.
Lastimosamente, su hermana, su madre, su abuela, y sus damas de honor, estaban allí, ayudándola a ponerse el vestido final, dando sus últimos retoques de belleza a la novia para que todo saliera perfecto.
- Listo, creo que ya es mucho maquillaje por hoy, estás preciosa - le dijo su hermana a Katerina cuando finalmente terminó de maquillarle las mejillas con un poco más de rubor porque según ella, Katerina se veía demasiado pálida.
Sí, Katerina estaba pálida, pero ya no era por culpa de los nervios, ahora, estaba pálida, era porque su hermana, aun así, después de lo que hizo, fue capaz de tener el descaro de acercarse a ella, y tratarla con hipocresía.
- Sí, ya no le apliques más maquillaje, ya es hora de irnos, los invitados nos están esperando, y el novio debe estar desesperado porque ella aún no llega y nos estamos retrasando, así que chicas, hay que apurarse, las damas de honor, vayan saliendo de camino al salón de eventos, nosotras iremos detrás - ordenó la madre de Katerina a las cinco chicas que estaban con ellas dentro de la habitación, luciendo el mismo estilo de vestido, peinado y maquillaje, las chicas se apuraron en obedecer, y dejaron solas a Katerina, a su madre y a su hermana en la habitación.
Katerina se puso de pie cuando su hermana se alejó de ella, y pudo sentir la tensión que se formaba en el aire. Hasta su madre, parece haberla percibido, porque de inmediato, decidió confrontarlas.
- ¿Qué es lo que sucede con ustedes dos? ¿Discutieron? - preguntó la madre de Katerina, mirándolas fijamente a ella y a su madre.
Elizabeth volteó a mirarla en cuanto escuchó a su madre, y dejó de hacer lo que hacía, ella estaba guardando el maquillaje y concentró toda su atención en su madre.
- ¿Qué? ¿Discutir? No mamá, para nada, ¿Por qué lo preguntas? - le dijo Elizabeth a su madre sin mostrar mucha importante a lo que ocurría porque para ella todo estaba bien.
Pero para Katerina no era así, ella quería hablar, dejar escapar de su interior todo ese dolor que se estaba ahogando dentro de ella, sin embargo, no podía hacerlo, y lo mejor que podía hacer ahora, era fingir hasta que el momento de su venganza llegara.
- No mamá, nosotras estamos bien, como te dije antes, son los nervios de la boda, nada más es eso, pero estoy lista, vamos, no hagamos esperar más al novio - Katerina mintió.
Su madre parece haberle creído la mentira porque la señora no dijo nada más, y simplemente, salieron de la habitación a buscar camino para ir al salón de eventos.
Los invitados dejaron de hablar, todos se han ubicado en sus lugares, y la boda comenzó.
- Katerina Smith, aceptas a Elijah Miller como a tu legítimo esposo para amarlo, respetarlo y cuidarlo por el resto de toda tu vida... - comienza el padre a recitar.
Sin embargo, justo cuando el padre estaba por unir a Katerina y a Elijah como esposos, Katerina decidió llevar a cabo la realización de su plan de venganza.
En la lista de invitados, Jacob, estaba allí incluido, él era el mejor amigo de Katerina, era un chico de contextura delgada, de contextura delgada, y apariencia nerd, pues este era un genio con las computadoras, y Katerina se aprovechó de su debilidad, para que Jacob le ayudara a infiltrar el video, y que este terminara siendo enviado a los celulares de toda la lista de sus invitados a la boda.
Ello incluía hasta los padres de Elijah que estaban allí presentes por obligación, más no porque quisieran que su hijo se casara con Katerina.
Para los padres de Elijah no sería tan terrible la idea de que la boda se cancelara, pues para ellos sería una buena fiesta, pero para los padres de Katerina no lo sería, más ella sabía que todo se iría al infierno en su vida, por lo que estaban todos a punto de ver en sus celulares.
- ¡Dios mío! ¡Qué desagradable! - escucha Katerina que comienzan a quejarse en medio de los invitados.
Los cuchicheos llegaron más rápido de lo que ella pensó que haría, todo el mundo estaba revisando sus celulares, nadie estaba prestando atención a la ceremonia, y el padre estaba a punto de perder la paciencia mientras que intentaba hacer que los invitados rindieran respeto.
A Elijah fue el último en sonarle el celular, anunciándole que a su WhatsApp él han enviado un mensaje de texto con dirección anónima y agregando un video, del que él, en un principio, no quiso abrir en presencia de Katerina, luego, simplemente, se hizo a un lado, y dándole la espalda a ella, revisó su celular para llevarse la peor sorpresa del mundo.
Él estaba siendo humillado frente a todo el mundo, pues se estaba circulando un video que Katerina grabó de su prometido teniendo sexo con su cuñada, momentos antes de que la boda iniciara.
- ¡Katerina! ¿Qué es lo que está pasando? ¿Por qué nos han enviado este video? ¿Cómo puedes estar tan tranquila en este momento? - Le ha preguntado su padre a Katerina, acercándose con vergüenza, desesperación y enojo hacia el altar, donde su hija todavía se encuentra allí, observando las reacciones de los demás invitados con haber visto el video.
- Vamos Katerina, respóndele a tu padre, ¿Quién mierda ha sido capaz de haber grabado a tu hermana teniendo relaciones sexuales con tu prometido minutos antes de la boda? ¿Quién? - le preguntó su madre a Katerina alterada, sintiendo como sus mejillas se ponen rojas y calientes de la rabia por la humillación.
Pero Katerina no sabía muy bien qué decir al respecto, todo apuntaba a que, su plan de venganza se ha salido de control y no ha salido como ella realmente esperaba que así fuera.
- Katerina, responde, ¿qué mierda es esto? ¿Por qué actúas como si realmente hubieras tenido algo que ver? ¡Responde y deja de quedarte callada mirando a todos como si fuéramos unos imbéciles! - su hermana se quejó, también queriendo acercarse al alta como hacían los demás, y los padres de Elijah estaban mirándolos avergonzados, queriendo ponerse de pie para marcharse huyendo de ese lugar y nunca más volver a querer dejarse ver.
Katerina seguía con la mirada fija a su alrededor, los invitados de la boda, algunos se marchaban sintiéndose decepcionados por haber perdido todo su tiempo en una boda que estaba terminando mal, pero otros, simplemente, ellos se han quedado sentados en sus lugares, observando y escuchando todo con atención.
Katerina ha vuelto a mirar a sus padres, a su hermana, y a Elijah con un semblante muy serio.
Jacob, su mejor amigo, conservaba su celular en manos, sin querer mirar el contenido del video porque él sentía vergüenza de querer mirarlo, aunque no le afectara, Jacob guardó su celular dentro del bolsillo de su bléiser, y ha mirado a Katerina con negación, preocupación, sin querer saber qué es lo que pasaría donde ella diga toda la verdad frente a toda esa vergonzosa situación.
- Katerina, ¿Quieres decirnos qué es lo que está sucediendo? ¿Por qué tu hermana está siendo humillada con este video sexual donde involucra a tu prometido? - le ha preguntado su padre a Katerina una vez más, intentando mantener la paciencia para no querer perder la cordura frente a personas tan importantes como lo eran los invitados a la boda, porque entre ellos, había amigos suyos, de un estatus social muy alto y él estaba siendo avergonzado frente a ellos.
Katerina tragó salvia sintiéndose nerviosa, pero se ha armado de valor para enfrentar todo lo que estaba viviendo en ese momento.
- Papá, Elijah y mi hermana han sido capaces de haberme traicionado, y me he dado cuenta justo antes de que la boda iniciara - finalmente, Katerina confesó, queriendo hablar en voz alta frente a todos para que los demás, se pudieran dar cuenta de lo mentirosos que han sido su prometido y su hermana.
- Sí, ya nos hemos dado cuenta, pero dinos una cosa, ¿Por qué mierda has querido difundir este video con los invitados a tu boda? ¿Qué acaso te has vuelto loca? ¿Qué no te has dado cuenta de que nos has arruinado la vida a todos? ¿No solamente a ti? - le ha gritado su padre, hablando esta vez muy enojado como para querer controlarse.
Katerina quiere llorar, gritar, estaba molesta, decepcionada, su corazón se ha partido en dos, y para colmo, ella sentía que, en ese momento, no conocía a su padre.
Su madre permanecía callada, asintiendo con la cabeza todo el tiempo en que su padre le hablaba a Katerina sin querer llegar a ponerse de su lado por ser mujer y entender como ella se sentía.
Elizabeth, su hermana, le miraba con enojo, como si bien ella fuera la que ha sido traicionada.
¿Y Elijah? Bueno, él no importaba en absoluto porque, a fin de cuentas, él estaba siendo visto como un rey al haber sido capaz de meterse con la hermana de la novia al mismo tiempo en que iba a casarse.
- Disculpen un momento, me siento apenado de tener que meterme en un momento como este, pero quisiera preguntarles, ¿Habrá una boda? Porque luego de esto, tengo que cumplir con un bautizo - dijo el padre, él ha permanecido todo ese tiempo en silencio, siendo un espectador más del problema tan grave que había ocurrido para los novios.
- Si, padre, habrá boda, pero la mujer que está vestida de novia no será quien se case con el prometido, hay un cambio de planes, será mi otra hija la que tomé el lugar como la novia, y será ella quien se casará - respondió el padre de Katerina con determinación.
Katerina sabía que las decisiones de su padre nunca daban marcha atrás, no había forma de revocarlas, y entonces, Katerina sintió como todo su mundo comenzó a venirse abajo.
¿Cómo mierda era posible que su padre ha sido capaz de querer cambiar los hechos de la boda?
¿Cómo era posible que su padre haya preferido ser capaz de aceptar asar a su hermana con Elijah?
Para colmo, su madre seguía sin decir nada, ella, sencillamente, volteó a mirar a su esposo, y con una mirada fría y seria, inexpresiva, fue capaz en querer captar la decisión que el padre de Katerina estaba tomando frente a su vida.
- ¿Qué? ¿Cómo te estás atreviendo a querer tomar esa decisión? ¡Elijah es mi novio, es mi prometido, él no es el hombre de Elizabeth como para que quieras casarlo de la noche a la mañana! - se quejó Katerina, alzando la voz, su voz, poco a poco se quebraba, sintiendo que cada vez más, su cuerpo se desvanecería en el suelo, y sus ojos se cerrarían para despertar luego en un hospital siendo revisada por un médico y darse cuenta de que se ha desmayado de la impresión.
Sin embargo, Katerina, pudo ver como su padre estuvo a punto de levantar una mano y querer golpearla a ella en su cara.
Katerina mira a Elijah con una tristeza tan grande que ni ella misma era capaz de recordar cuando fue la última vez en que se sintió así.
- Lo siento, es decisión de tu padre, ya no me casaré contigo, ahora, me casaré con tu hermana, puedes irte - afirmó Elijah, encogiéndose de hombros frente a la mirada de su ex prometida.
Por primera vez en la vida, Katerina se ha sentido sola, su corazón latía a mil por hora, y decidió, entonces, salir corriendo del salón de eventos, queriendo buscar un lugar donde pudiera tener privacidad, y pensar en que sería ahora de su vida, dándose cuenta de que se ha quedado completamente sola por un error de que ni ella misma fue la que lo cometió.