Género Ranking
Instalar APP HOT
Inicio > Hombre Lobo > La Mate del Alpha
La Mate del Alpha

La Mate del Alpha

Autor: : AnonimaSpecial
Género: Hombre Lobo
Nunca pensé que mi vida cambiaría tanto de un día para otro, solo por conocerlo. Él es todo lo que necesito para estar bien, me dio mi libertad y veo en sus ojos que jamás podría lastimarme ni amar a nadie como me ama a mí.

Capítulo 1 1

ADAM SMITH

Hoy como todos los días en la oficina firme algunos papeles y documentos de los nuevos productos de exportación, después fui a una junta de negocios con gente extranjera para discutir algunos inconvenientes en las últimos meses, veo la hora en el pequeño reloj de mi escritorio marca las 4:30pm, lo que quiere decir que en menos de una hora tengo una reunión la cual es muy importante, quedamos con los accionistas en un restaurante muy conocido que hace poco acaban de inaugurar, salgo de la oficina y busco con la mirada a mi secretaria para decirle que ya salgo, pero no está así que solo me dispongo a irme.

Entro al elevador y espero a que las puertas se cierren, pongo mi billetera en mi saco y con mi mano libre llamo a Tyler, mi beta que quedo a cargo de mi manada mientras que arreglo las cosas en este lugar.

-Tengo noticias-dice animado-hay una nueva manada que esta oculta, tal vez este allí tu mate.

-Ya basta con eso Tyler, yo ya me di por vencido, la diosa luna seguro no creó a alguien para mi-aunque me duela aceptarlo parece ser cierto.

-No hables asi, ya sabes que te dijo que en el lugar menos esperado la ibas a encontrar-repite y me molesta, él lo dice porque quiere que no me dé por vencido.

-Esta bien-digo fastidiado al momento que las puertas se abren, bajo del elevador y camino fuera-¿Como van las cosas allá?-pregunto interesado.

-Esa pregunta me ofende, sabes que todo esta bajo control-me burlo de él por un rato hasta que traen mi carro.

-Bueno Tye tengo que colgar, iré a un almuerzo importante con unos inversores-le aviso.

-Esta bien que todo salga bien y espero vuelvas pronto-cuelga antes de que le responda, como siempre, sonrío de medio lado y manejo 20 minutos hasta llegar al lugar acordado, un restaurante exclusivo, pero un poco raro por fuera me recibe, los colores caóticos y un poco fosforescentes hacen que quiera hablar con el encargado, pero me detiene al saber que solo será un almuerzo por hoy y no tendré que volver.

-Buenas tardes-saluda un joven que recibe mis llaves, camino hacia la entrada y una mujer abre la puerta para que yo entre.

-Bienvenido-dice amable.

Iba a responder cuando de repente mi mente se pone en blanco y un exquisito olor a vainilla mezclada con flores silvestres me llega haciendo que me quedé parado en el mismo lugar sin hacer o decir algo, siento como mis músculos se tensan al instante y mis manos se cierran hasta hacer mis nudillos blancos.

- *¡Mate, Mate. Buscala!* - gruñe desesperado Owen, pero lo ignoro, no solo porque casi nunca habla conmigo, sino que no pensé en encontrar a mi mate, no ahora, no en este lugar.

-¡Imbécil no te quedes parado!- ruge con fuerza haciendo que vuelva en sí en ese mismo instante.

Busco con la mirada de donde llega ese aroma, y la encuentro. Una chica hermosa de cabello castaño claro más baja que yo, sólo veo la parte de atrás no puedo ver aún su rostro y eso hace que me impaciente.

Ella voltea de repente haciendo que nuestras miradas se encuentren y es cuando mi corazón comienza a acelerarse, labios rosados, mejillas ligeramente coloradas y sus ojos de un color celeste intenso que me miran directamente a los ojos poniéndome nervioso, ella se sonroja y entró en cuenta que la puedo asustar por verla de esa manera, lleva su uniforme decente y una coleta alta.

Volteo mi mirada y busco a los inversores, los encuentro y sin nadie que me detenga camino hacia ellos.

-Buenas tardes-saludo cordialmente, recibo asentamientos de cabeza asi que me siento.

Miro por todo el lugar hasta que veo como le dice las órdenes de la otra mesa a una señora y luego mira de nuevo a mi lugar lo que hace que sólo desvíe la mirada, nunca me había puesto así antes.

-Bueno comencemos-dice un hombre que reconozco al instante, Ronald, el mayor inversionista que tengo, se ponen a hablar hasta que veo unas pequeñas zapatillas al frente mío, y comienzo a subir lentamente hasta encontrarme con su hermoso rostro. Su corazón está palpitando muy rápido que me pone de alguna forma extraño de por fin tenerla frente a mi.

Ya no puedo con esto, si sigo un minutos más aquí no podré controlar a Owen, quiere tenerla cerca y poder marcarla. Mi celular suena con un mensaje de Roxi pidiendo disculpas por su repentina jaqueca que le hizo salir de su hora de trabajo por un analgésico. Le respondo un simple "Que no vuelva a pasar" y cuando iba a apagarlo al instante llega otro de ella ''No olvide que dentro de 20 minutos es la reunión con el personal'', maldigo interiormente por no leer mi hoja de reuniones.

- Disculpe ¿Q-qué desean ordenar?- dice y no puedo evitar sentir muchas cosas al oir solo su voz nerviosa. Respiro hondo muchas veces para tranquilizar a Owen.

- Algo con carne para llevar para mi por favor-respondo y mi voz sale más ronca de lo normal.

-Ok, ¿Algo más?- insiste.

- Pediremos en unos minutos más, por ahora el pedido del señor y una copa de su mejor vino- ella sólo se voltea y camina hacia una mesa donde se encuentra un chico lo que hace que haga Owen pierda la razón y trate de tomar el control completo de mi, lo cual no puedo permitir así que corto toda conexión con él y lo dejo en un limbo mental para que se tranquilice.

-¿Se retira tan pronto Smith?-pregunta interesado.

-Lo lamento olvide que tengo una reunion en mi compañia, espero entiendan que es importante, no quiero problemas de comercio con mi gente por faltar a una reunión-todos asienten convencidos.

-Claro-se ponen a hablar entre ellos y yo sólo me paro y con un con permiso camino hacia el cajero para esperar en el mismo lugar el pedido, saco mi celular para ver la hora, en menos de 15 minutos es la reunión y yo sigo aquí, siento una mirada en mi, y despegó mi vista del teléfono para dar con ella no se aún su nombre, pero esto me está matando tenerla tan cerca y no poder hacer nada.

La chica le da mi pedido y ella camina hacia aquí con algo en sus manos. Lo deja en la repisa y se voltea veo sus intenciones de irse, por instinto la cojo del brazo, ella se voltea y me interroga con la mirada.

-¿Cuál es tu nombre?- preguntó en un susurro y un poco afligido porque ya es hora de irme.

-Rose- dice en también en un susurro que logró escuchar perfectamente, es un bonito nombre.

- Yo soy Adam- digo y me rasco la cabeza un poco desanimado porque tengo que salir ya si quiero llegar a tiempo.

Pago todo y dejo una buena comisión para ella por su atención, cojo de la mesa mi celular y el pedido y camino hacia la salida.

Siento un ligero dolor en el pecho un poco fuerte antes de atravesar la puerta, volteo a ver a mi mate para ver si tiene algo que ver y no me gusta lo que veo, Rose está con lágrimas en los ojos y su mano en la mejilla izquierda, miro a la persona que está al frente de ella y veo a un señor ya mayor con bigote y de contextura gruesa, le está diciendo cosas que escucho como si estuvieran demasiado lejos.

-¡Crees que te pago para que andes de puta ofrecida con todos los clientes y que les hagas miraditas!- dice ya un poco subido de tono.

Mi pecho sube y baja con fuerza cuando escucha la voz frágil de mi mate sollozando un "Lo siento".

Mis piernas se mueven por si solas cuando estoy cerca, él voltea y antes que pueda abrir la boca lo tiro al sueño con un puñetazo en la nariz.

Mis ojos se vuelven dorados y me doy cuenta que si no me controlo me transformare, miro a Rose que mira aterrada al sujeto que está en el piso, luego voltea su mirada hacia mi y no me mira con miedo, veo que sus ojos sólo me miran con un brillo especial que nunca antes había visto, pero ella ya se habrá dado cuenta del cambio del color de mis ojos. Sin esperar nada sólo la agarró de la muñeca y jalo de ella hasta a fuera.

Todas las personas que estaban ahí cuando ven que salimos regresan a su sitio, abro la puerta y salgo con ella a la calle.

- Yo lo siento-digo sin en verdad sentirlo- no quiero que te lastimen y cuando vi que ese desgraciado puso las manos encima tuyo no pude controlar mis impulsos, no quisiera que me temas, yo no soy violento- digo tan rápido que me sorprende que no me haya quedado sin aire a la mitad.

No me mira, ni habla y cuando estaba a punto de salir corriendo de ese lugar su voz me sorprende.

-Gracias-responde de la nada y yo la miro confundido para que prosiga- Nunca nadie me había defendido de mi padrastro.

-¿No estas enojada?-digo más confundido.

-¿Por qué debería?-dice y me sonríe, las lágrimas ya secas en su mejilla la hacen ver tierna- en verdad te lo agradezco y si pudiera hacer algo por ti sólo dilo.

-Puedes venir conmigo por una hora si puedes-digo y ella eleva las cejas sorprendida, seguro ella dijo eso de forma cordial, pero es mejor aprovechar esa oportunidad.

- Salgo a las 6:00pm, no entiendo porque me siento extraña cuando estás cerca sólo espero que no seas de esa clase de chicos que busca una acompañante por unas horas porque no soy asi- sin más da la vuelta y entra al local.

Con una sonrisa camino al coche y conduzco hasta llegar a mi edificio, aparco el coche lo más rápido que puedo en el estacionamiento y subo en el ascensor para presionar el penúltimo botón que es la sala de juntas.

Espero y en menos de un minuto estoy ahí, me arreglo el traje y entro a la habitación.

-Disculpen la tardanza tuve algunos inconvenientes al llegar aqui-digo con voz firme.

Todos sólo asienten y seguimos con las exposiciones de las nuevas ideas para el último proyecto.

Vi el reloj en mi muñeca son las 5:45pm la reunión terminó y sólo estoy parado en la puerta despidiendo a los inversionistas. Cuando veo que no queda nadie voy dirécto al elevador y veo que está en el primer piso, tengo que esperar 5 largos minutos para que el elevador pase por el último piso y subir en el, entro y presionó el primer piso, las puertas se abren y voy directo al estacionamiento, busco mi auto y cuando lo encuentro enciendo rápido y salgo para conducir veinte minutos hasta llegar, a lo lejos encuentro la pequeña figura de Rose afuera, estaciono el coche justo al frente de ella, sólo entra en el copiloto y no me mira se queda mirando al frente sin hacer ni un gesto, ni un movimiento.

*Mi hermosa mate*susurra Owen.

-Hola-saludo de manera discreta y calmada ignorando el comentario de Owen.

-H-hola- responde nerviosa sé que está asustada.

- No te voy a hacer nada no te preocupes, no soy un secuestrador y tampoco algún traficante de blancas o lo que sea que este pasando por esa linda cabecita tuya - digo en tono burlón para que no se forme tensión en el ambiente.

Escucho su risa que es como música para mis oídos, mi sonido favorito a partir de hoy.

Capítulo 2 2

ADAM SMITH

- No es eso lo que temo- dice terminando de reír.

- ¿Entonces?-respondo con una sonrisa en mi rostro.

- Olvídalo- dice un poco sonrojada dejándome con curiosidad de saber que estaba pensando-¿Donde iremos?- pregunta curiosa sacándome de mis propios pensamientos.

-No te diré, es una sorpresa- manejo hasta un restaurante que está ubicado casi a la salida de la ciudad cerca de la playa lo que da una buena vista desde donde tengo la reservación.

Llegamos y yo salgo primero, camino hacia el asiento del copiloto y abro la puerta, le extiendo mi mano para que salga, pero ella la queda mirando como si dudara en hacerlo o no, pero después me mira a los ojos y me da su mano un poco dudosa, doy las llaves al encargado y entramos, nos dan la bienvenida un señor con una joven a su costado, yo sólo asiento y Rose les sonríe.

En el pequeño estante nos atiendo un mujer con una sonrisa demasiado coqueta y forzada, asi que trato de hablar solo lo necesario.

-Buenas tardes ¿Tiene reservación?- me pregunta directamente ami, ignorando completamente a mi luna.

-Si, está a nombre de Adam Queen y esposa -respondo muy serio, para que se de cuenta de lo poco interesado que estoy en ella teniendo a la mujer que esta a mi lado, al terminar de decirlo ella mira de pies a cabeza a mi acompañante, pongo mi mano en la cintura de Rose y ella sólo sonríe sin decir nada.

- Ok, acompañen al señor por favor- dice y nos da una sonrisa fingida que parecía más una mueca dirigida para mi hermosa mate.

Caminamos hasta la mesa que reserve y el mozo nos hizo una seña, le acomodo la silla a Rose antes de ir a la mía.

- Eso si que fue... raro- dice y se le escapa una sonrisa que me deja cautivado.

-Siento haber dicho eso no quería incomodarte sólo no me gustó la manera en la que te miraba- trato de explicarle.

*Bien que lo querías decir*-bromea Owen.

-Callate a ti nadie te metió.

*Grrrr*

-... bien- escucho lo último que dice y no entiendo nada de lo que acaba de decir por prestarle atención a Owen.

- ¿Qué?- me hago el desentendido para que vuelva a repetir lo que dijo.

- Que no me molesto lo que dijiste, todo está bien - termina de decir con una pequeña sonrisa.

-¿Enserio?- preguntó atónito, porque pensaba que se iba a molestar por inventar un falso compromiso.

-Si, lo hiciste para defenderme o me equivoco?- dice y levanta levemente una ceja haciendo que sonría y asienta con la cabeza.

-Quería decirte algo, pero tendrá que esperar, ahora mismo sólo quiero saber algo- digo con voz sería.

-Dime- dice atenta a lo que voy a decir.

-¿Tienes novio?- pregunto y mi voz sale un poco ronca porque Owen también tenía esa duda.

-N-no- dice incómoda y jugando con sus manos. Me alegro internamente al saber que no tengo que arrancarle la cabeza a nadie.

-¿Siempre te trata así tu padrastro?- preguntó está vez cambiando drásticamente el tema de conversación, pero era una duda que tenía desde que estaba afuera del pequeño local después del problema.

Veo como se tensa, pero necesito saber, quiero de alguna manera ayudarla.

-No, sólo cuando toma- dice cabizbaja.

- Entiendo - es lo único que sale de mi boca al ver que no tiene intensión alguna de seguir hablando de eso.

Llamo al mesero para que traiga las cartas, hacemos nuestros pedidos y después de 30 minutos ya había acabado y disfrutado con mi luna un vino ingles. Miro al frente y ella también está terminando, le hago un seña hacia la playa al verme hacer esa seña su vista pasa de mi a la playa y de nuevo a mi.

-¿ Quieres caminar?- pregunto para después levantarme de mi asiento y hacerle un ademán con la mano para que me siga, al principio niega con su cabeza, pero después se anima y caminamos hasta salir del lugar e ir hacia la playa, ella me hizo quitarme los zapatos y subir un poco el pantalón, por su parte sólo se quito los tacones, la vista es muy hermosa, la luna ya está en el punto más alto del cielo y alrededor hay muchas estrellas lo que hace que siga observándolas, pensando en todo lo ocurrido y preguntándome que pasara si se entera de lo que verdaderamente soy.

¿Cómo le diré que soy?

¿Cómo se lo tomará?

¿Se alejaría?

¿Me rechazaría?

ROSE BROWN

Esto si es muy raro, hoy conozco a este chico y me pone los nervios de punta su cercanía, le digo de forma cortés que le estoy agradecida por lo que hizo como cualquier persona lo haría, pero él me invita a salir, una cena muy bonita y aunque este muy cómoda a su lado y me haga sentir segura junto a él, siento que algo oculta y no quiero pensar que tiene esposa y sólo quiera una acompañante por unas horas, pero esto no lo haría alguien que quisiera eso, lo veo y sólo veo sinceridad y protección en su mirada, nunca me había pasado algo así con algún chico, siempre estoy en la Universidad, en la biblioteca, en casa o en el trabajo, siempre es lo mismo y aunque quiera cambiar no puedo. Mi padre murió y mi mamá se volvió a casar con un señor que le pinto pajaritos en el aire, veo como la maltrata no sólo física sino psicológicamente y quisiera denunciarlo, pero no puedo. Él era mi jefe antes que sea mi padrastro, mi mamá lo conoció un día que vino por mi cuando aun era menor de edad, ya estoy cansada de esto. En unos días termino la Universidad y renunciaré al trabajo, obviamente no puedo mudarme porque no tengo el dinero suficiente, cuando intento ahorrar, siempre lo coge, y aunque quisiera reclamarle y decirle muchas cosas a ese poco hombre que coge lo que no le pertenece simplemente no puedo, sé que es él porque mi mamá siempre es la que me ayuda a ahorrar , ella no quiere que vea lo que le hace por eso quiere que me vaya o tal vez también quiere salvarme de esa bestia.

Sigo caminando y siento una corriente eléctrica cuando entrelaza su mano con la mía, sé que él también lo noto porque se tenso confundido igual que yo. Le sonrió y seguimos caminando hasta que suelto su mano, él reacciona de sus pensamientos y me mira, yo sólo me siento en la arena, felizmente me puse una una falda acampanada que me llega hasta las rodillas y tapan lo suficiente, él se sienta a mi lado y se queda mirando la luna. Quisiera saber que es lo que le preocupa, su mirada perdida y las muecas que hace con la boca hace que me de cuenta.

-¿Te pasa algo?- digo sacándolo de sus pensamientos al instante, me mira y sus ojos verdes han sido reemplazados de un color rojo puro. Esto nunca lo había visto en mis años de experiencia en mis estudios de medicina. De alguna forma me gusta, pero a la misma vez me hace temer es como si no fuera él.

-¿Crees en lo sobrenatural?- pregunta de repente, como si fuera cualquier tema de conversación.

Es una buena pregunta, a mi parecer si creo un poco en eso, siempre le he mostrado interés a todo lo que mis ojos no pueden ver, porque se me hace interesante darle la contraria a ese dicho de:

<>

-Si, bueno, algunas cosas no niego que es un tema interesante, sé que hay más de lo que podemos ver - él sólo asiente con una leve sonrisa en su rostro y de alguna forma sé que le tranquilizo mi respuesta, pero no entiendo el porque, no le hablo de lo que acabo de notar en sus ojos porque presiento que se pondrá tenso el ambiente y estoy demasiada cómoda así.

-Sabes me sorprendes mucho-dice bajando su mirada a la arena.

-¿Porque?- digo con el ceño fruncido.

- La verdad es que no soy la clase de chico que le guste presumir lo que tiene ya sabes dinero, autos, empresas... Quiero que se acerquen a mi de manera voluntaria y autentica donde sientan que pueden confiar en mi con solo una mirada, cuando te vi sentí algo muy especial sin conocerte, yo creo ser de esas personas que pueden amar solo a una persona- dijo esta vez mirando hacia el cielo, dándome una buena vista de su perfil, sus ojos han vuelto a ser verdes de repente lo que me hace detallarlo aún más.

Sus palabras me sorprendieron mucho porque sinceramente pensaba que él seria la clase de chico típica, ósea un chico con dinero que tiene muchas chicas muriéndose por él, pero verlo así diciendo lo que en verdad siente es tan diferente a lo que pensé que seria.

Siento una extraña sensación que me obliga a quedarle viendo de manera poco discreta nuevamente, él da vuelta y me mira. Nuestras miradas se conectan al instante, su mirada pasa de mis ojos a mis labios y siento una extraña atracción a tenerlo cerca.

Muerdo mi labio involuntariamente, sé que él lo nota y siento como se acerca poco a poco hasta quedar a unos centímetros cerca de mi rostro, un olor a bosque y flores se hace presente cuando nuestras respiraciones se juntan haciéndome sentir demasiada cómoda.

Ahora mismo, no pienso, no hago caso a mi conciencia que me dice que después me arrepentiré. Que tal vez, este chico me este mintiendo y sólo quiera jugar conmigo.

Sé que quizás lo haga, pero por primera vez dejare de temer, termino yo misma con el espacio que nos separa y lo beso. Al principio no responde, se quedo completamente quieto, no es hasta después de unos segundos que volvió en si y me corresponde, es un beso lento, saboreando cada parte de su labio inferior, siento como su mano se poza detrás de mi cuello pegándome mas a él, el aire se hace escaso después de algunos segundos y puedo sentir como el calor se adhiere a mi piel, logrando que me separe lentamente.

Apenas abro los ojos puedo ver como detalla mi rostro y me queda mirando a los ojos por un tiempo.

Tiempo suficiente para ver como el verde ha sido reemplazado nuevamente, pero esta vez por un dorado.

Esto es muy extraño.

- Tus ojos- digo señalándolos, la curiosidad me mata- cambian de color ¿verdad?- interrogo.

Parece tensarse, pero después asiente- Eso te iba a decir, mis ojos cambian de color casi siempre- dice como si fuera lo mas normal del mundo.

-¿Como?-pregunto entrecerrando los ojos, anonadada porque no es nada común.

-Digamos que es por mi cambio de animo, es genético- termina de explicarme.

-Entiendo- digo dudosa por como explica algo que nunca antes había visto.

-¿Vamos?- dice o mejor dicho me pregunta.

-Si vamos- hago ademan de levantarme, pero él se para primero y me da la mano para ayudarme, la recibo gustosa y caminamos hacia la salida, esperamos unos minutos a que llegue el encargado de devolver el coche y después nos subimos, él como un caballero me abre la puerta para que yo entre y así lo hago.

Por el camino me pregunta donde me deja y aunque lo piense varias veces, respondo lo mismo.

-En la primera parada de autobús esta bien- digo acompañado de una sonrisa, pero lo veo negar varias veces.

-Es peligroso, dime tu dirección, te dejaré en la puerta- termina y vuelve a dirigir su mirada a la pista.

Esta noche si que será larga.

Capítulo 3 3

ROSE BROWN

Seguimos en el carro dando vueltas porque yo no quiero decirle donde vivo y él es tan terco y caprichoso que se sigue negando a mi pedido de dejarme en la parada de autobús, es algo vergonzoso ver mi casa hasta para mí, vivíamos en una casa muy bonita en el centro de la ciudad, pero cuando mi mama se casó, Richard mi padrastro, la convenció de vender la otra casa y mudarnos con él a una más pequeña. Al principio ella dudo, pero bueno al final accedió y su dichosa casa si que era muy pequeña y un desastre, afuera está destrozada, no hay jardín, no la pintamos nunca, y la madera ya se está pudriendo, como decía un desastre así que me niego rotundamente a dejarlo ver eso.

- Vamos Rose ya llevamos más de media hora dando vueltas dime donde vives-suplica.

Y es verdad seguimos dando vueltas, pero seguro que tiene cosas mas importantes que hacer, además que la gasolina no esta nada barata.

-Viejo Horizonte- respondo ya cansada de su insistencia y un mal presentimiento se instala en mi interior al terminar de decirle mi dirección.

Me da miedo a que cuando vea mi casa quiera irse corriendo, mi primer novio dijo que era un asco mi casa y no volvió a hablarme nunca mas, enserio literalmente no me llamo nunca más y tampoco lo volví a ver. Miro por la ventana como pasan las casas y todo queda atrás, ya estando cerca le sigo insistiendo que me deje por aquí, ya estamos demasiado cerca a decir verdad ya estamos en la cuadra de mi casa, él dice que no permitirá que me vaya por ahí sola, me doy por vencida y lo guio hasta estar afuera, y la veo, pintura desgastada, ventanas casi todas rotas sin cambiar, yo sólo bajo la vista a mis manos y no me atrevo a verlo a la cara, me da una vergüenza única y sé que se alejara después de haber visto esto.

Siento su mano en mi mejilla haciendo voltear mi rostro quedando cara a cara, su mirada demuestra comprensión y ternura, creo que tome mucho vino, sus ojos están de un color verde oscuro, se le nota que quiere expresar todo con solo una mirada, me besa de forma casta antes de hablar.

-Mañana te recogeré a la misma hora- dice sin despegar su mirada de la mía.

-ok- es lo único que alcanzo a decir en un susurro. Salgo del carro casi corriendo sin esperarlo y camino rápido hacia la puerta de entrada de mi casa, volteo a verlo y sigue ahí, pero recargado en el motor de su carro. Me despido con un gesto de mano y él responde de la misma manera acompañada de una sonrisa, saco mis llaves de la pequeña cartera y abro la puerta, le doy una última mirada antes de cerrar la puerta y recargarme en ella, escucho su auto irse y solo respiro hondo.

-Así que ahora eres puta hasta afuera del trabajo sin respetar tu casa- me asusta una voz que presiento que está en el mueble, y el olor a alcohol cae de lleno en mis narices, todo está oscuro, prendo la luz y Richard esta dónde había previsto.

- No soy una puta y creo que mi amigo te lo había explicado- digo al ver que abajo de su ojo esta un poco morado y una parte de la nariz esta rota.

- Maldita perra tu pagaras lo que él hizo- dice parándose del sofá y acercándose peligrosamente a mi. Lo esquivo fácilmente ya que está con influencia del alcohol y no puede quedarse parado sin sostenerse de algo.

-Quédate quieta zorra que te irá peor- gruñe y se intenta acercar de nuevo, lo iba a esquivar, pero mi mama se pone en el medio intentando calmarlo.

-Richard por favor no le hagas daño- ruega mi mamá en medio de nosotros, no sabia que estaba aquí no quiero que le haga algo la ultima ve le fue mal y estuve en el hospital por mas de una semana.

-Lo quieres pagar tú, entonces lo haremos así- dice y la agarra del pelo con fuerza yo solo miro lo que hace, quiero que mi cuerpo reaccione, pero no hace nada, grito de frustración al no poder hacer nada, la tiene en el suelo veo como la patea, siento tanta rabia que me intento acercar y lo intento parar, pero no cede y me tumba al piso haciéndome dar un golpe en el separador, mi vista empieza a nublarse por lo que veo, mi mama con los ojos abiertos, mientras el le sigue pateando en su estomago, un hilo sangre aparece en el labio de mi madre, intento pararme pero no consigo nada.

Veo que tiran la puerta y por ella entra Adam, me mira primero a mi y luego pasa a donde Richard sigue golpeando el cuerpo inerte de mi madre, sus músculos se tensan y se abalanza hacia el golpeando su mandíbula y luego su nariz son golpes fuertes y bruscos, yo me paro lo mas rápido que mi cuerpo puede tropezando y lo intento detener.

-Adam mírame, por favor para- le ruego teniendo su rostro con mis manos para mirarlo a los ojos- por favor te lo suplico tienes que parar- le digo sollozando.

Me separo de él y veo a Richard recargado en la pared mirando a Adam con miedo puro, cojo el teléfono con mis manos temblorosas y sigo llorando. Marco al 911 y le digo la dirección, tiro el teléfono y corro hacia el cuerpo de la mujer que dio su vida por cuidarme y criarme, me dio la vida dos veces, no es justo que muera así, no así. Dios ¿PORQUE? ¿PORQUE ELLA? ¿ PORQUE AHORA?. Sigo llorando sosteniéndola con mis manos su cuerpo, unas manos me cogen de los brazos haciéndome parar poco a poco hasta dejar a mi madre en el mismo lugar, no puedo parar de llorar y llorar, pasos y sirenas se escuchan a lo lejos, y unos hombres ponen a mi madre en la camilla y la cubren con una bolsa negra, y no puedo dejar de lamentar todo esto, primero mi padre y luego mi madre, algún día tendré paz. Lloro hasta que mis piernas flaquean y comienzo a bajar y unos brazos me tienen con fuerza para no caerme, veo como se llevan a RIchard en la patrulla, escucho que hablan, pero los escucho demasiado lejos como si no estuvieran en la misma casa sino que estuvieran fuera, son como murmullos.

Los brazos siguen ahí y no me dejan salir y correr hacia el cuerpo de mi madre, grito con todas mis fuerzas al no poder, los brazos que me sostienen se aferran a mi con una fuerza sobrenatural, no puedo creer que este muerta, me niego a aceptarlo.

-Rose ya por favor- no respondo, hace un rato se llevaron a mi madre y a esa bestia por la voz que escucho creo que es Adam que espera para irse y dejarme sola, como todos-mi luna te lo ruego- dice con voz lastimada es como si el dolor que siento el también lo sintiera- vamonos si por favor- ruega y yo solo asiento sin dejar de llorar, no quiero quedarme en esta casa ni un minuto mas.

Ella esta viva, me prometió que no me dejaría sola. Sigo mirando un punto fijo, donde esta el pequeño charco de sangre que salio de la boca de mi madre, ella era alguien tan buena no merecía esto.

Miro hacia el chico que sigue atrás mio sentado y parece muy preocupado por mi, pero tengo muchas dudas y una de ellas es ¿Como supo que pasaba? él ya se había ido no entiendo como pudo saber que estaba en peligro, es cierto que siento un extraño laso hacia él.

-Eres hermoso- digo de la nada al ver cada detalle de su rostro, sus pequeñas pecas que si no las veo de cerca aseguraría que no existían- No me dejes por favor-suplico sollozando y abrazándolo con todas las fuerzas, lo conocí hace un día y me a demostrado que estará a mi lado hasta en el momento mas difícil de mi vida.

-No me iré de tu lado, te lo prometo- asegura y un peso se cae de mis hombros al oirlo decir eso, me deja tranquila sabiendo que no estaré sola, su mano izquierda esta sosteniéndome de cintura y la otra hace caricias en mi cabello.

No se si podre soportarlo, no se si podre ser la misma ahora solo quiero morir para volver a ver a esas personas que me amaron desde el primer momento en que me vieron, aunque no recuerde sé que lo hicieron, la forma de protegerme dando su vida me asegura que harían todo por mi, me siento mal al saber que yo no podre hacer lo mismo por ellos, esto es tan frustrante.

-Vamonos de aquí- dice y me carga entre sus brazos, camina hasta su carro que esta estacionado mal y eso me dice que vino rápido y tuvo apuro, abre la puerta del copiloto y me sienta ahí con delicadeza, yo solo miro por la ventana esta casa, escucho la otra puerta abrirse y cerrarse, luego el motor del carro y veo que nos alejamos poco a poco de ese lugar, maneja mas de 20 minutos hasta llegar a un hotel llamado "QUEEN" no hable solo mire por la ventana en todo el camino, y él parece tomar bien mi silencio es como si me diera mi espacio.

Estaciona el auto y me adelanto en abrir la puerta, me paro sola no quiero que me cargue en frente de todas estas personas, siento su mano en mi cintura y entramos, nos recibe un recepcionista, subimos al ascensor y esperamos hasta el ultimo piso, abrió la puerta con una tarjeta y entramos, ahora solo quiero dormir, no tengo energía suficiente para hacer algo mas, quiero dormir para cuando despierte todo haya sido solo una pesadilla.

-Tu duerme en la cama yo dormiré en otro cuarto- dice y me gusta su gesto, pero no quiero estar sola.

- No por favor quédate-le digo-durmamos en la misma cama si a ti no te importa, no quiero dormir sola esta noche por favor.

Él solo asiente y sale de mi campo de visión y entra por una puerta, yo sólo me quito la falta quedando en una pequeña muda que siempre llevo por debajo cuando uso vestido o en este caso falda, me quedo con la misma blusa, lo veo salir de lo que parece ser el baño, con un pantalón de shandal y con un polo de tela, lo veo por unos segundos y luego me meto en la cama sin decir nada, me acuesto y me arropo hasta el estomago, miro hacia arriba solo de pensar que estoy completamente sola en el mundo me aterra. Siento una mano en mi cintura pegándome a su cuerpo que esta calientito, me acurruco en su pecho y cierro mis ojos para dar paso a oscuridad en mi vista.

-Estaré contigo siempre mi luna- escucho cuando estoy entre dormida y despierta. El sueño hace que no preste del todo atención a lo que dijo.

- Gracias - es lo ultimo que digo antes de quedar profundamente dormida.

Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022