Género Ranking
Instalar APP HOT
Inicio > Fantasía > La Oraca y el sello del mundo.
La Oraca y el sello del mundo.

La Oraca y el sello del mundo.

Autor: : Josyfer
Género: Fantasía
Cuando poseas, la mujer más bella, un sello cuyo poder, puede gobernar el mundo. Siempre serás el blanco de todo. Nina Deltong presencio, esa noche, donde sus padres, perdieron la vida y le entregaron los dos sellos. Un anillo de oro, con los códigos, nucleares del mundo. Un sello que puede firmar la muerte o la vida. Las chicas vieron cómo sus padres perdieron la vida. Ahora les toca a ellas mantener el legado. Cinco años después regresan para vengarse. Y hacer pagar a quienes le quitaron la vida a sus padres. Junto al sello del mundo, tienen todo. Pero ¿Podrán ellas, seguir el legado? ¿Podrán, mantener ese sello oculto, de los que venderían el alma, al diablo con tal de tener esos dos sellos? ¿Cuándo se enfrentan al amor, podrán ellas mantener esa promesa? Una historia cargada, de venganza, amor y odio. Acción y travesura. Acompáñame a mantener este legado. LA ORACA Y EL SELLO DEL MUNDO.

Capítulo 1 Sipnosis

Lo miro, y él me sostenía la mirada, lo veo remover su mano, pero un paso más, le vuelo las bolas. Ese hijo de puta bastardo. Potro ya era momento de llevarte, con quienes le has quitado la vida sin pensar que algún día pagarías. Cerdo podrido. Lo miro y le sonrió, él me devuelve esa misma sonrisa. No obstante, sin saber, que hoy es su último día de su podrida vida. No volverá a respirar después de hoy, claro que no lo podrá hacer.

_ ¡Señor, potro, ¿cómo le gustaría disfrutar la velada hoy, algo salvaje?, ¿Muy salvaje?!

_ ¡ja, ja, ja, Emilio sabe cuáles son las mujeres, que me gustan! Siempre me la envía bien informada. _

Claro, que tiene que saber, cuáles son tus gustos, es un cerdo igual que tú. Muchas chicas ni siquiera vuelven a ver a su familia, luego de pasar una noche con ustedes. A él le tocará seguidamente de ti. Así que no hay prisas. Pensé para mí misma

Yo le sonrió, como si no sé nada, solo se llama el señor potro. Pero no, ese es mi padrino. Un maldito traidor. Está involucrado en la masacre de mi familia. Y este hoy pagará por todo. Él no me reconoció, desde mi llegada, si me reconociera, me abría ya cabreado.

Solamente quiero descargar mi pistola en él, lo miro y su sonrisa desgarradora, y diabólica, me succionan la mente. Quiero contemplarlo muerto joder, no obstante tengo que hacer que muera una muerte horrible. ¿Qué tan horrible debería de ser con él? Sostengo el arma bajo la mesa. Apuntando a sus bolas. Ya me vale mierda, es momento de sentar con este tipo darle por lo que vine.

Disparó y dejo salir mi bala mágica, veo cómo él se espanta y aguarda su parte. Sonrió victoriosa, cuando observo la sangre correr por su pantalón. Sangre, el líquido que contemplo a menudo desde la masacre de mi familia. Él, un amigo íntimo y lo admiro en mí. En mi hermana, en mis guardaespaldas. No confió en nadie. Solo en mi Hermana Lia.

Observo como retuerce en el piso de dolor, ese dolor es tan diminuto como la humillación pública que sufrió madre. No creo que de verdad sufra dolor.

_ ¡Hija de puta, mierda! Me disparaste en las bolas?!

_ ¡Sí, y qué?!

_ ¡A la mierda, hija de la mierda! ¿Quién eres? ¿Quién te mando? ¿Sabes quién soy?

_ ¡Tú solamente eres una basura que no sirve ahora! ¿Dime cómo darás placer, si ya no te sirven las bolas?

Sonrió, como todo un demonio, ya me aburrí de él, quiero terminar de esto y ver a mi hermana, sentir su abrazo. Siento dolor. Han pasado tanto tiempo, pero el dolor nos se marcha.

Sus gritos atraen la atención de sus hombres, para eso ya estoy preparada. Intoxicación desde que tocan la puerta. Eso es mi debido regalo.

Batazr Belis, conocido como potro. Un árabe, ruso. Mi padrino, la persona que me enseñó a utilizar las palabras correcta. Cuando debería de vengarme de una persona. Sin embargo, nunca espere que la persona. Que me vengaría sería de él. Mi padrino. Y es momento de que pague ese cabrón.

_ ¡Batazr, alguien me dijo una vez! Que cuando llegara el momento de matar a mi enemigo debería mencionarle. «Lo lamento, no es mi culpa, tú solo elegiste estar en el lugar y la hora, el momento equivocado, y ofender a la persona equivocada.»

Termine de hablar, veo, como su cara de confusión, disimulando entender todo, pero el dolor le hace imposible ver con claridad. no puede ver, nada. Busca en su pensamiento quién soy. Y porque le expresé esas palabras. Piso, su pierna y observo como la sangre sale. Sonrió aún más al ver su cara con muecas de suplicación. Estoy consiguiendo lo que quiero. Pero yo quiero aún más. Quiero contemplar como grita y me suplica que no lo mate. Eso me excita más a matarlo lentamente.

_¡¿Cómo sabes, estas palabras?! Nada más se las mencioné a la hija, de marco. Como lo sabes tú... será ... Será que tú...

_ ¡Sí..., sí... sí... esa soy yo! Hola, padrino como estás. ¿Cómo has estado todos estos años?

_ ¡Pero, ustedes están muertas!

_ ¡Exacto, en este caso, mi fantasma te está pidiendo retribución, por tu pecado tío, O no mejor padrino!

_ ¡Tú, como sobreviviste, estabas muerta, yo misma vi tu cuerpo!

_ ¡Haaaa, así que estuviste, en la revisión, ¿cierto padrino?! Ahora dime, porque crees que te dispare en las bolas.

_ ¡Eres una puta loca! ¿Por qué en las bolas?

_ ¡Sí, soy una puta loca, y esa puta loca, te hará pagar hoy por tu pecado! Por el pecado que no debiste cometer.

_ ¡Ayuda.! ¡Esa loca me matará!

_ ¡Haaa...no de esta manera no! Me estás haciendo enojar. Como tú, un hombre con la sangre, de miles de personas en tus manos, pretende grita por la muerte. Es en serio, cabrón, ahora lloras, como niñita. ¿Te aré una simple pregunta Recuerdas a Rosa?

_ ¡Rosa, es tu madre, no sabes cómo disfrute hacerla sufrir!

_ ¡Ohh, si así lo vi en el video! Observé como disfrutabas, quemándola, y follártela en público. Humillándola.¿Qué tal si inicio, con ese mismo ritual, para ti, de este modo tendrás más placer, no crees?.

Descargo una bala, más en su bola, donde sostiene con sus manos, ahora considero que quedo inválido con esa mano. Rosa Deltong. Mi madre. La mujer, más bondadosa y misericordiosa que pudo tener este mundo. Una mujer muy bella, muy hermosa. Todos los malditos mafiosos la querían. Querían poseerla. Mataron a mi abuelo, porque no quería darla en matrimonio con Batazr. Él quería a mi madre, pero desgraciadamente mi madre, solo amo un hombre, mi padre. Marco Deltong. Todo lo llamaban el Rey. Si por nada más tener algo que todo quieren. Digo en vez de una o dos. Ahora este está con nosotras. Un anillo, conocido la oraca, un sello, que está en mis manos, y el anillo, con mi hermana menor. Nunca caerá en la mano de ningún bandido maldito como Batazr.

_ ¡Tío, no padrino, ya que sabes quién soy y porque vine, es momento de terminar con esto, ¿no crees?!

_ ¡¿Qué vas a terminar?, ¿piensa, que si me matas, podrás salir por esta puerta? Ellos te matarán.

_ ¡Tu puta mierda, de vida, que más espero que una mierda como tú! Recuerda, no vuelvas a nacer como Batazr, elige una mejor vida, en tu siguiente vida. Si no es la última que te queda. Le recargo en una pierna. _ Lo veo gritar, le recargo la otra. Lo contemplo gritar. Me mira con odio. Le sonrió

_ ¡Eso es, mírame, quieres devorarme y también matarme, ¿Verdad?! Así mi madre te miro, cuando la violaste en público cerdo apestoso.

Y ahora podía contemplar, las lágrimas que me guardaba. Mi madre no debió morir de esta manera.

_ ¡Y por eso, hoy quiero tu puta vida, aun si mueres un millón de veces, no podrás pagar por la vida de ella!

_ ¡Sabes, que si muero, otros tomarán el control!

_ ¡Y eso, no me importa una mierda! Tú debes morir. Tienes un último deseo.

_ ¡Porque me repites, lo que le dije, a tu puta madre!

_ ¡Puta madre, ella nunca fue una puta! Si lo fuera, estaría contigo, no con mi padre.

Lo reventó con el balazo en el brazo. Me encargué de perforar, cada lugar de su cuerpo. Con una apreciada bala. Hoy traje dos cartuchos más. Y todo debían cargarse en el cerdo.

_ ¡Ya, que no tienes un último deseo, yo sí!

Giro la mi mirada y miré, al cardero que embutía el aceite, que puse a calentar. Si quemó mi madre con aceite caliente. Camine con la olla con aceite caliente. Me daba tanto placer ver como buscaba, como escapar. Pero su cuerpo no servía. Sus piernas no podían avanzar, aunque él lo quisiera. Contemplé como él estaba en apuro, quería correr, pero no había donde. Eso me agrado más. Porque mi madre quería ir, pero no la dejaron. La torturo, hasta que no podía más.

Tomo una cuchara de aceite y lo vierto sobre su pierna. Escucho como grita. Esos gritos son músicos para mis oídos.

Término vertiendo todo el aceite, y observo como su respirar, se acorta. Ya luce demasiado miserable y pues lárgate en paz, asegúrate de pedir Perdón cuando llegues a la puerta sea del infierno o del cielo. Dudo que pises la del cielo. pero cuando veas, el inframundo, dile, pagaste una parte, te toca solo la otra.

Manifestando eso lo dejo una bla en su frente. Como lo dejo con mama.

Término admirando como él yace en el piso, quemado y con una bala en el maldito cráneo. Mi misión veinte cuatro cumplidas. Salgo del lugar, prendo un cigarrillo, y camino de vuelta. En las calles, donde siempre me tienen que recoger, con mis escoltas. Condujimos lo largo de una hora, cuando llegue a mi guarida.

Capítulo 2 Capitulo 1

Después de haber cumplido con mi misión, acabar con la vida de Batazr se sentía como haber limpiado una simple mancha de lodo de mis zapatos. La vida de mis padres era mucho más importante que la de ese despreciable individuo. En un solo día, me arrebataron todo y me dejaron sola en un mundo despiadado, donde los débiles ni siquiera tienen la oportunidad de luchar por un pedazo de pan.

Mi vida y mi mundo cambiaron drásticamente esa fatídica noche en la que lo perdí todo, dejando únicamente a mi hermana gemela y a mí en este vasto y despiadado mundo lleno de espinas que clavan el alma.

Cuando finalmente llegué e introduje mi huella, el portal se abrió ante mí. En la pantalla, vi el nombre de mi tío, Batazr, y presioné con determinación. Una cruz apareció, señalando que esa persona ya no existía.

De repente, escuché un ruido proveniente de la entrada. Corrí hacia allí y encontré a mi hermana pequeña en el suelo, con varios cortes y sangrando. Me asusté al verla en ese estado y la sostuve con fuerza.

"_Lily, ¿qué pasó? ¿Quién fue el responsable de esto?"

Ella me sonríe, pero su risa esconde un dolor profundo. Observo cómo presiona su herida y las lágrimas brotan sin control de mis ojos. No puedo permitirme el lujo de derramar lágrimas, a pesar de todo el odio y resentimiento que llevo dentro.

"_Nini, ya lo maté, táchalo por mí. Él está muerto", le digo con desesperación.

"_¿Y por qué terminaste así? ¿Tanto pelearon?", cuestiona ella con preocupación.

"_¡Si el muy maldito sabe pelear muy bien! ¡Ayúdame a llevarla a la sala de medicamentos!", le pido con urgencia.

"_Lily, no hables, estás desangrando", le advierto con angustia.

Mis nervios estallan, la sangre comienza a correr y veo a Lily palidecer. Grito desesperadamente a mi tío, la única persona a cargo de nosotras desde que papá nos dejó.

"_¡Tío, mu..! Corre, Lily está en peligro", le advierto con desesperación.

Mi tío aparece y levanta a Lily, llevándola a la clínica personal. Yo me acerco a la pantalla y tacho el nombre de Yi Kang, el padre de su novio. Es doloroso tener que buscar venganza contra la familia de la persona a la que decidiste amar.

Hay un viejo dicho que reza: "Los débiles se vengan, los fuertes perdonan, los inteligentes solo ignoran". Pero en mi caso, sé que soy las tres cosas a la vez. Ejecutaré cada una de ellas en su debido momento.

Salgo a la sala principal, donde se encuentra el imponente mural que retrata a mis padres. Enciendo un incienso y les hablo en silencio, como si el humo pudiera llevar mis palabras hacia ellos. No sé si pueden escucharme, pero siento la necesidad de expresar todo lo que hay en mi interior.

Recuerdo las palabras de mi padre antes de que fuera brutalmente asesinado. Me encomendó llevar adelante el legado de nuestra familia, un legado marcado por el poder y la responsabilidad. Ahora soy la mujer con el sello que puede gobernar el mundo, una carga que pesa sobre mis hombros y que me hace cuestionar el verdadero significado del poder.

Una orden mía podría cambiar el rumbo del día y la noche, pero no puede traer de vuelta a mis padres. Es injusto, ¿no lo creen? El mundo parece desmoronarse a mi alrededor, mientras yo llevo sobre mí la carga de un poder que no me otorga la dicha felicidad que todos anhelan.

Y en medio de esta vorágine de emociones, llega la noticia devastadora de que Lily, mi fiel compañera, ha sido herida. El temor a perderla me paraliza, y comprendo que si algo llegara a sucederle, no encontraría paz en ningún rincón de este mundo.

Madre, padre, ¿pueden escuchar mis súplicas? Me siento desbordada por la responsabilidad que recae sobre mí, por las injusticias que presencio a diario. He vengado vuestra memoria, he luchado por mantener vuestro legado, pero a costa de mi propia paz interior.

El sello y el anillo oraca, objetos codiciados por muchos, parecen ser el centro de todas las ambiciones y conflictos. El deseo de poder consume a aquellos que ansían poseerlos, sin importar las consecuencias para los demás. Y yo, paradójicamente, soy la más poderosa de todos, pero carezco de la dicha felicidad que buscan alcanzar.

En medio de esta vorágine de emociones y responsabilidades, solo anhelo encontrar un atisbo de paz, de justicia verdadera. Que el legado de mi familia no se convierta en una maldición para mí, sino en una guía para construir un mundo mejor. Que la ambición desmedida de otros no siga cobrando vidas inocentes. Que encuentre la fuerza para enfrentar los desafíos que se presentan ante mí, sin perder mi humanidad en el intento. Que encuentre la paz que tanto anhelo, y que mis padres encuentren descanso en el más allá.

Soy Nina Deltong y acabo de cumplir veintiún años, aunque parece que fue ayer cuando celebramos mi cumpleaños. Mis padres, Marco Deltong y Rosa Deltong, eran personas poderosas, reconocidas en todo el mundo. Todo gracias a un sello y un anillo que poseían, símbolos de su influencia y prestigio. Sin embargo, como bien dicen, ningún hombre poderoso está exento de ser destruido, y así fue como sucedió con ellos.

Todo comenzó en el primero de noviembre, una fecha en la que muchos celebran el Día de los Muertos. Sin embargo, mi padre decidió cambiar esa tradición por el Día de la Armonía, un día en el que la alegría reinaba y se celebraba con grandes banquetes en cada ciudad. Aquel día, todo cambió drásticamente y se tiñó de sangre.

Hace cinco años, en el Día Mundial de la Armonía, nuestra casa estaba llena de amigos y conocidos. Era un día especial, ya que mi hermana y yo salíamos juntas de la universidad. Nuestro guardaespaldas nos recogió como de costumbre y aprovechamos para comprar regalos para nuestros padres. Todos nos conocían como Nini y Lily, ya que mi hermana había nacido apenas una hora después que yo. Éramos gemelas, inseparables a pesar de nuestras diferencias. Después de comprar los regalos, nos dirigimos a la imponente mansión familiar.

Sin embargo, lo que debería haber sido un día de celebración se convirtió en una pesadilla. Mis padres fueron humillados hasta lo más profundo de su ser, y en una sola noche, todo lo que conocíamos se desmoronó.

Desde entonces, he vivido con el peso de la pérdida y la incertidumbre sobre lo que sucedió aquella fatídica noche. La vida me ha llevado por caminos inesperados, pero siempre llevo conmigo el legado de mis padres y la determinación de descubrir la verdad detrás de su caída. Aunque el poder pueda corromper a algunos, yo he elegido seguir un camino diferente, uno marcado por la búsqueda de justicia y redención.

La voz de la sirvienta resonó en el pasillo, anunciando la espera de la señora en el patio trasero. Agradecimos a la nana Li y nos dirigimos con nuestros pertenencias, a pesar de que nuestros padres nos recordaban constantemente la diferencia entre criados y amigos. Para nosotras, todos éramos iguales y tratábamos a todos con respeto. Al salir, nos encontramos con el tío Batazr, conocido como "potro". Lo saludamos efusivamente, como siempre, con un abrazo y un beso en la mejilla. Para nosotras, él era más que un tío, era nuestro maestro y padrino.

Nos enseñaba muchas cosas sobre los principios de la vida. Después de recorrer varios pasillos, finalmente llegamos al famoso patio donde nuestra madre pasaba la mayor parte de su tiempo. Ella era la mujer más hermosa y poderosa del mundo, reservada y culta. Mitad brasileña y mitad asiática, su piel morena y sus largos cabellos rizados destacaban sus ojos color miel. Alta y curvilínea, poseía el cuerpo deseado por muchas mujeres. Nosotras solo heredamos su cuerpo, el resto venía de nuestro padre.

Capítulo 3 Capitulo 2

El patio rebosaba de mujeres vestidas con la última moda, todas ellas observándose mutuamente con ojos de amiga y enemiga a la vez. Era un hecho que estábamos conscientes de ello. Cuando eres la mujer con el mayor poder, todas quieren emular tu estilo de vida. Eres tanto admirada como odiada, y todas esperan ansiosamente el más mínimo error para poder criticarte. Sin embargo, mi madre no se preocupaba por eso. Para su propio deleite, bautizó el patio con el nombre de "La sala Afrodita".

Ese lugar estaba repleto de todo tipo de flores, cada una de ellas representando una especie única. El patio era tan extenso que fácilmente podías dar un paseo de un día entero por sus senderos. Había varias casitas decoradas y una más grande destinada para compartir momentos especiales.

Mi madre era el centro de atención, sin importar dónde se encontrara. Todas las miradas convergían en ella, ya sea con aprecio o resentimiento. Ese era el precio que debíamos pagar por ser la mujer de Marco Deltong.

Cuando por fin la vimos, ya había numerosas miradas posadas en nosotras.

"¡Madre!", exclamé emocionada.

"¡Mis princesas, han llegado!", respondió ella con alegría.

"¿Cómo estás, madre?", preguntó Lily con entusiasmo.

"Buenas tardes, hermosas damas", saludamos al unísono.

La presencia de mi madre irradiaba un aura de elegancia y poderío que no pasaba desapercibida para nadie. Aunque muchas envidiaban su posición, yo me sentía orgullosa de ser su hija y de compartir su legado en aquel magnífico patio.

Al igual que nuestra madre, éramos objeto de admiración y odio por parte de muchas jóvenes. Nuestra madre nos inculcó la importancia de mantener una postura que nadie se atreviera a cuestionar, evitando dar motivos para la crítica. Sin embargo, somos humanas y es natural cometer errores, incluso si intentamos evitarlos a toda costa.

Después del té de la tarde, nos dirigimos al gran salón donde se encontraban todas. Mi hermana y yo llevábamos pantalones palazzo largos con blusas color crema, luciendo hermosas y seguras. Esa noche, en la habitación, nuestros padres entraron y nos sentaron a las dos para revelarnos algunas verdades.

Habíamos cumplido 17 años hacía poco, y era el momento de compartir un secreto con nosotras. Mi madre le entregó a mi hermana un anillo de color cobrizo, con la indicación de que nunca debía quitárselo, ya que dentro había otro anillo de gran importancia cuyo uso conoceríamos en el momento adecuado. Esta revelación no me agradó del todo. Por su parte, mi padre hizo lo mismo conmigo, colocándome un hermoso collar de plata con una orquídea, que en realidad ocultaba un sello en lugar del esperado diamante.

Estas revelaciones marcaron un antes y un después en nuestra percepción de la vida. A partir de ese momento, nos dimos cuenta de que existían secretos y responsabilidades que aún no conocíamos, pero que debíamos estar preparadas para enfrentar. Nos sentimos intrigadas y al mismo tiempo abrumadas por la incertidumbre del significado de esos objetos que ahora llevábamos con nosotros.

El peso de esos símbolos nos recordaba que éramos parte de algo más grande, algo que trascendía nuestra comprensión en ese momento. Aunque nos sentíamos confundidas, también nos invadía un sentimiento de curiosidad y determinación por descubrir el significado detrás de esos anillos y sellos que ahora formaban parte de nosotras.

Así, aquella noche marcó el inicio de un camino lleno de misterios y revelaciones, desafiándonos a descubrir nuestro verdadero destino y el papel que estábamos destinadas a desempeñar en el futuro.

Nos sentimos desconcertadas y preocupadas por las misteriosas advertencias que recibimos. A pesar de nuestras preguntas, nadie nos reveló nada, dejándonos sumidas en una profunda intriga. La noche cayó sobre nosotros, y se nos prohibió consumir cualquier alimento o bebida ofrecidos en la fiesta. Sin embargo, mi tío Mu nos trajo algo para comer, lo disfrutamos y abandonamos el lugar. La oscuridad se apoderó del ambiente, mientras una nube gris cubría el cielo, dejando una impresión imborrable en mi mente.

A medida que la gente abandonaba la fiesta, algo en el ambiente nos hizo percatarnos de que algo iba mal. Mi tío Mu mostraba signos de inquietud, y mi padre estaba en constante conversación, como si estuvieran anticipando algo más que una simple tormenta. Me di cuenta de que, como todo poderoso, mi padre tenía más enemigos que amigos, incluso entre las personas que residían en nuestra propia casa. Entonces, una intensa lluvia comenzó a caer, acompañada de truenos que resonaban en el aire. No era solo una tormenta común, era el presagio del desmoronamiento de nuestra familia.

En medio del caos, mi tío nos arrastró a una habitación a la que solo nosotros teníamos acceso, revelándonos secretos que nunca habíamos imaginado. Nos adentramos en ese lugar desconocido, guiadas por mi tío, sin saber qué nos deparaba el destino.

Dos chicas vestidas como nosotras salían de una habitación, pero la preocupación nos embargaba. En el lugar donde nos encontrábamos, nadie podía escucharnos ni vernos, pero nosotras éramos testigos de todo. Lily observó un panel que mostraba cada rincón de la casa, y justo en el salón las cosas estaban a punto de salir de control.

Mis padres estaban hablando con unos socios de negocios, pero yo no entendía lo que sucedía. Lily, en cambio, sí comprendía. Me jaló y me explicó que esas personas estaban forzando a mi padre a entregar algo, aunque no sabíamos qué era. En ese momento, mi madre fue arrastrada a otro lugar y una lluvia de balas y sangre comenzó a caer. La gente caía como gotas de lluvia, mientras Batazr gritaba a mi madre preguntándole por el sello. No sabíamos a qué se refería, pero por orden de nuestros padres debíamos proteger lo que llevaba en el cuello, al igual que mi hermana con lo que llevaba en el dedo.

Presenciamos impotentes cómo nuestros padres y hermanos eran acribillados por las balas. Mi madre fue la que recibió la peor parte, ya que Batazr proclamaba a los cuatro vientos lo que haría y confesaba su amor por ella desde hacía mucho tiempo. Nos enteramos de que él había hablado con mi madre antes, dándole una última oportunidad para estar con él, pero ella lo había rechazado.

No dudaría en hacerla sufrir, nuestros gritos no fueron escuchados por nadie. No podíamos abrir la puerta, y vi cómo mi madre fue humillada. En ese momento, mi corazón se desplomó y todo mi mundo se vino abajo. Mi tío Mu entró por otra puerta con varios hombres, sacándonos del lugar y vistiéndonos con otras ropas.

Luché por ir hacia donde estaba ocurriendo todo, pero mi tío me abofeteó y me gritó.

- ¿Qué crees que puedes hacer? Tus padres sabían que este momento llegaría - dijo enojado, sus gritos eran como dagas saliendo de su alma.

- Ellos les dejaron a ustedes el legado, el anillo en tu dedo y el collar en tu cuello. Es la razón de toda esta masacre. Ustedes deben vivir, deben vivir y seguir el linaje. Sus padres confiaron en ustedes.

- ¡Pero! Mamá y papá están ahí, ¿cómo los puedo abandonar así? - gritaba desesperada.

- No tomamos las decisiones. Si uno de ustedes vuelve, tu padrino nos matará sin piedad y tomará lo que él quiere. Es solo el anillo y el collar, aunque él no sabe qué hay dentro. Seguirá buscando hasta encontrar estas dos cosas que ustedes llevan. Sus vidas no le importan.

_ ¡Oh no! Tío, mamá y papá. Ellos están ahora en manos de esos bandidos. Mis gritos resonaban a todo pulmón, incapaz de aceptar la idea de dejar que mis padres murieran de esa manera.

_ ¡Ya no puedes hacer nada! -me dijo el tío con firmeza-. Solamente podemos seguir viviendo. Y yo los ayudaré, los ayudaré a vengar la muerte del amo Tong.

_ ¡Ahh no, no! ¿Por qué, por qué a mis padres? Estoy dispuesta a entregar este sello. -sin decir otra palabra, recibí una bofetada más.

_ ¡Si vuelves a mencionar una palabra como esa, te romperé las piernas! -amenazó el tío con ojos llenos de furia-. ¿Crees que tus padres no sabían que esto llegaría? Nina, piensa por ti misma. Ellos confiaron en ti. Te entregaron lo que protegieron con sus vidas, por generaciones. Ahora estás dispuesta a entregarlo. ¿Crees que una vez que entregues el sello, él te dejará viva? Eres la hija de Marco Deltong, solo por eso él te mataría sin mirar atrás. Es tu padrino, tú misma viste cómo mató a tu madre. ¿Dónde está esa fuerza y el orgullo que tu madre siempre mencionaba? Todo fue en vano.

Lily corrió y me detuvo. "Nini, nuestros padres no están. Debemos seguir su legado. No podemos hacerle las cosas más difíciles al tío Mu. Es momento de tomar nuestras responsabilidades. No pedimos esto, pero nos tocó. Soy menor que tú, sin embargo, somos gemelas. Juntas lograremos establecer el nombre de nuestra familia. Y los levantaremos de nuevo."

Mis gritos, mis llantos. No podía calmarme. Fui sedada, sin darme cuenta.

Ayilily Deltong

Mi hermana fue sedada, a pesar de ser mayor que yo, su comprensión parece no estar a la altura. Aunque se altera, logra controlarse cuando la calma llega. Mi tío Mu nos llevó a un lugar remoto, utilizando otra identidad para cubrir sus huellas. Allí nos dejó, en ese punto aislado del mundo. Cada vez que el nombre de madre salía de su boca, mi hermana lloraba desconsolada, jurando venganza contra batazr, prometiendo hacerle pagar hasta los huesos, tal como él le hizo a nuestra madre. Yo la apoyo en su decisión, en su deseo de justicia. Nuestro tío nos dijo que nos mandaría a la marina, y estuvimos de acuerdo. Si queríamos vengarnos, debíamos ser fuertes y poderosas. Ya teníamos el poder, ahora solo faltaba la fuerza para llevar a cabo nuestra misión.

Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022