Género Ranking
Instalar APP HOT
Inicio > Romance > La Princesa y su Guardián
La Princesa y su Guardián

La Princesa y su Guardián

Autor: : Sra De Taker
Género: Romance
Se metió en mis entrañas, se robó mi corazón y amarla fue lo más fácil. Ella es tan bella, tan libre, tan perfecta y yo la quería para mí. ¿Lo difícil? Ella siendo una monarca no podría amarla. ¿El reto? Conquistarla y dejar de ser amigos con privilegios. ¿El problema? Ella piensa que mantengo una relación con mi compañera. Necesito explicarle a la princesa que mi amor es sincero y que lo que quiero con ella va más allá del simple sexo casual.

Capítulo 1 Sinopsis

Ella se metió en mis entrañas, se robó mi corazón y amarla fue lo más fácil. Es tan bella, tan libre, tan perfecta y yo la quería para mí. Enamorarse jamás dijo que fuera fácil, pero a mí me sucedió a primera vista. No debí hacerlo, pero en el corazón nadie manda. No soy de esos hombres que aman el romance, pero me gusta la exclusividad.

Lo que quiero con ella no lo quiero con nadie más.

¿Lo difícil?

Ella siendo una princesa no podría amarla como se debe.

¿El reto?

Conquistarla y dejar de ser amigos con derecho. Lo sé, yo acepté eso porque me gusta esa mujer.

¿El problema?

Ella piensa... no. Ella está completamente segura de que mantengo una relación con mi compañera.

Necesito explicarle a la princesa que se robó mi corazón, que mi amor es sincero y que lo que quiero con ella va más allá del simple sexo casual. Estoy seguro de que aquí seré como las personas de la generación actual.

¿Eso es típico de qué signo?

Sí, yo soy piscis, ¿y ella?

Me llamo Bastian y soy el guardaespaldas de la princesa de Grecia.

Me enamoré de la princesa Alena de Grecia.

Capítulo 2 1

Estados Unidos...

Bastian.

Por muchos años pensé que estaba enamorado de Cam. Ella es una chica que ha sufrido mucho después de que su madre se volvió a casar. A pesar de que Daniels es un excelente hombre que le ha dado todo lo que ella ha querido, la falta de su verdadero papá la convirtió en una chica bipolar.

Fui el primer hombre de su vida y también su primer amor. Creí amarla y por eso había decidido comprar una casa para que ahí viviéramos los dos hasta llegar a nuestra vejez. Seré honesto. Antes de conocer a la que hoy es mi jefa, yo sentía que amaba a Cam.

El destino me jugó una mala partida y me hizo dudar cuando apareció esa pelirroja de sonrisa alegre. Jamás había dudado de mis sentimientos por Camelia, pero el día que conocí a la princesa Alena, mi mundo dio un vuelco total.

El amor que sentía por Camelia era más que todo de hermanos y no saben lo patético que se siente darse cuenta de eso muchos años después.

-Zervas -la voz de mi jefe, Daniels, me hace verlo-, ella es la princesa Alena de Grecia -hago una pequeña reverencia y ella me regala una sonrisa-. A partir de hoy eres su custodio por órdenes del príncipe Egan.

Asiento y empiezo a sentirme nervioso.

-Soy la princesa Alena, pero puede llamarme Ale -habla dulcemente-. Nos conocemos antes del baile de coronación de mi hermano para evitar incomodidades en público -me extiende su mano-. Vivo bajo el ojo público, por eso no quiero que se sienta incómodo mientras es mi custodio.

-No puedo llamarla así -alza una ceja-. Soy Bastian Zervas, espero poder llevarnos bien -estrechamos nuestras manos. Bajo la mirada a su fría y temblorosa mano, frunciendo el ceño la vuelvo a ver y ella niega con la cabeza.

-Déjenos solos, por favor -le pide a Daniels. Este asiente y se marcha-. Disculpe si lo incomode, recién caigo en cuenta que usted es el novio de la señorita Camelia.

¿Novio?

No.

Ella y yo no somos nada. Aunque no creo que deba explicarle eso, igualmente lo haré.

Profesional 100%.

-No se preocupe, entre mi compañera y yo no hay nada -asiente no muy convencida-. ¿Dónde se está quedando?

Mira a su alrededor hasta que su mirada me repasa con lentitud.

-Tiene un acento muy bonito -me mira fijamente-. Me dijeron que usted es muy profesional -se acerca de manera amenazante-. Deje de ponerse nervioso conmigo. Entre usted y yo no pasará nada que ambos no queramos, señor Zervas.

Se marcha y siento como mis pulmones vuelven a llenarse de aire.

La princesa Alena, me dijeron que eras una mujer dulce, el problema es que eres encantadoramente sexy y peligrosa.

***

Han pasado varios días desde que empecé a custodiar a la monarca de cabello rojo. Cada vez que la veo venir mi respiración se acelera y siento como si necesitara alejar a todo tipo que intente verla.

Mientras estuvimos en Grecia casi mato a un paparazzi que la hizo sentir mal. Aunque en su rostro no note nada fuera de lo común, en el auto varias lágrimas le corrieron. Me hizo prometerle que no diría una palabra, pero honestamente me preocupe.

-¿Hace mucho que trabaja como custodio? -pregunta mientras estaciono el auto. Hoy se la presentaré a mis mejores amigos-. Tiene aspecto de chico rudo boxeador.

Suelto una carcajada mientras la veo por el retrovisor.

-Soy profesor de taekwondo -asiente sorprendida-. Tengo algunos años trabajando en Bella Company.

-¿Tiene amigos?, ¿familia o algún pasatiempo diferente a golpear a la gente? -pregunta, frunciendo el ceño.

-Mi mejor amigo es un amargado, tiene una novia encantadora y al parecer lo está haciendo más humano -sonríe pícaramente-. Solo tengo a mis abuelos y ellos me han dado tanto que no tengo manera de agradecerle por todo.

-Siendo un buen ciudadano y respetando la vida de los demás. Esa sería una forma perfecta de agradecimiento -me guiña el ojo.

Si tan solo supiera que soy considerado el mejor custodio de toda Europa por matar a mucha gente.

-Soy muy hogareño, no tengo otro pasatiempo que no sea dormir y comer viendo alguna película de acción -contesto, cuando veo que nos quedamos en silencio.

-Eres un panda -dice burlona-. Los pandas son los únicos que son así. Eres adorable, Bastian el custodio.

Sonrío al escuchar que dejo de tutearme. Me bajo del auto y antes de poder ir a abrir su puerta, ella ya estaba fuera del vehículo.

-Eres lento -me mira seria-, y también puedo abrir mi puerta. No quiero que me trates con privilegios -coloca su dedo índice en su pecho-. Fui echada de mi casa por buscar a mi prima y ahora soy considerada la oveja negra de la familia. Así que no más tratos reales, por favor.

-Soy su guardaespaldas -intento defenderme cuando llego a su lado.

-Te ordeno que dejes de tutearme y tratarme como a una princesa -suspira-. Mientras este en América seré solo Alena -empieza a caminar y yo la sigo-. Deja de ser mi guardaespaldas y solo sé mi amigo.

Hago una mueca cuando me dice que sea su amigo.

-Te llamaré Ale cuando estemos solo -sonríe satisfecha-, y seré tu amigo cuando nadie esté cerca. Solo promete que serás una chica que no me traerá problemas.

-Tranquilo, que tu novia no se va a enterar de nada -murmura cuando llego a su lado.

Cam no es mi novia.

***

Llegamos a la heladería y veo el rostro de emoción de Ale. Mi corazón empieza a latir con rapidez cuando sus ojos brillan de alegría al ver a la morena novia de mi mejor amigo.

Esta chica me gusta y es demasiado pronto para decirlo.

-Voy a vomitar arcoíris si siguen de tórtolos -los interrumpo a ambos cuando llego a su mesa-. ¿Me extrañaron, chicos?

Si Kyle supiera lo feliz que se ve al lado de Hilary, dejaría de ser un idiota con ella.

-¿Por qué eres tan imbécil? -pregunta Kyle, lamiendo una cuchara.

-Porque soy tu amigo y tú me transmites todo lo malo -respondo, nos empezamos a reír-. Chicos, les quiero presentar a alguien -le hago señas a Alena para que se acerque.

Casi corriendo llega a la mesa y posa su mirada en Hilary.

-Chicos, ella es la princesa Alena -la presento.

-¡Hilary, te encontré! -saluda muy eufórica a la novia de mi amigo-. Te busqué tantas veces en Grecia que mi padre me saco de la casa. Si no fuera por Egan estuviera viviendo en la calle -le informa y le pide una silla a una señora.

-Egan algo me había dicho -respondió, viéndola tomar asiento. Kyle y yo nos vemos con confusión- ¿Warum bist du hier? ¿Wer hat dir die Erlaubnis gegeben zu kommen? Ich will dich nicht in schwierigkeiten bringen, Alena.

»¿Por qué estás aquí? ¿Quién te dio permiso de venir? No te quiero meter en problemas, Alena«

-Dein Bruder hat mir den Befehl gegeben, sich um dich zu kümmern. Ich kenne den grund nicht, aber von heute an werde ich dein Schatten sein -le da una risita y me ve con ojos brillosos-. Ich mag es, aber mit unseren regeln können wir nie zusammen sein.

»Tu hermano me dio la orden de cuidarte. No sé el motivo, pero desde hoy seré tu sombra -le da una risita y me ve con ojos brillosos-. Él me gusta, pero con nuestras reglas jamás podremos estar juntos«

Suspira y se levanta a comprar un helado. La sigo, pero la voy regañando por no pedirme que lo hiciera.

Si hace esa clase de cosas me va a traer problemas.

***

La llevo al departamento que Egan le alquilo y aunque pasamos toda la tarde discutiendo sobre el porqué debe considerarme su custodio cuando estemos en público, me dejo entrar a su nuevo hogar temporal.

-¿Quieres tomar algo? -niego con la cabeza mientras inspecciono el lugar-. Ojalá fueras menos custodio.

-Alena -la llamo y ella me ve desde la cocina. Es un departamento tipo estudio, muy pequeño para mi gusto-, soy tu empleado y tú eres una persona de la realeza, no podemos cruzar esa línea que nos diferencia.

-¿Por qué? -pregunta cruzándose de brazos-. No estamos haciendo nada, solo te pido que seamos amigos.

Suspiro ante la palabra, amigos.

-¿Acaso te gusto, Bastian? -me interroga alzando una ceja.

-Sí -confieso sorprendiéndola-, pero... -me interrumpe.

-Tienes novia y es Cam, lo sé -camina hasta quedar frente a mí-. También me gustas -sonríe ampliamente-, y sé que no dejaras a esa chica por mí. Seamos amigos con derecho. Sexo casual y sin ataduras -comenta con una fingida trasquilad-. No la dejas a ella, pero eres mi amigo con privilegios.

¡No soy novio de Camelia!

-¿Me puedo acostar contigo y con otras más? -hace una mueca de desagrado mientras asiente-. Entonces seamos amigos con derecho, pero esta noche no quiero.

-¿El período? -agrega burlona.

-Estoy hormonal por tu culpa -me acerco y beso la comisura de su labio-. Soy tu guardaespaldas, así que no me tientes a ser otra cosa.

-Yo no quiero tu amor, solo quiero una amistad con privilegios -se aleja y me abre la puerta-. Me gustas, pero tampoco voy a quitarle el novio a una persona.

Yo no quiero compartirte, te quiero para mí, pero si tengo que hacer el papel de puto lo haré. Solo debo lograr que te enamores de mí.

Me marcho del departamento y le envió un mensaje a Kyle. Necesito que me diga como salgo de la zona de amigos y necesito con urgencia una dosis brutal de boxeo.

Solo yo me meto en este mundo de la zona de amigos con privilegios con la mujer que me gusta.

Si alguien puede ser idiota cuando se trata de amor, busquen a Bastian.

Soy el mejor en eso.

Capítulo 3 2

Unas horas más tarde...

Bastian.

Las palabras que me dijo Alena me dejaron mal y no lo tengo porque negar.

Realmente sabe cómo hacer estragos en mi mente en tan poco tiempo de haber empezado a trabajar con ella. Tampoco me encuentro muy orgulloso de que me guste.

Debía ser más profesional y no aceptar eso que me pidió.

Admitir que Alena me gusta esta demás, pero es que no sé cómo actuar frente a ella. Tengo miedo de que un día decida desaparecer. Porque déjenme decirles que tengo una suerte para que los que están a mí alrededor decidan dejarme abandonado.

Por ejemplo, mis padres...

No entiendo porque me dijo que fuéramos amigos con privilegios... estoy seguro de que le gusto, pero no estoy tan seguro de que le guste para que sea mi novia.

¿Cómo puede hacer de la vista gorda después de que prácticamente le dije que me gustaba? Mis acciones hablan por sí solas.

Tal vez no...

-En ningún momento le has dicho que te gusta. Solo le dijiste que sí, al sexo casual -habló la voz de mi cerebro.

¿Y que más quiere?

Ya pasé la época adolescente donde ando con las intenciones de estar con todas las mujeres de mi país. La época de ser el hombre romántico que hace suspirar a las mujeres, ya me pasó. Ahora soy el tipo rudo profesional que aceptó ser el puto de la mujer que le gusta.

Sí, de imbécil joven pasé a imbécil adulto.

La evolución del hombre me supera.

No quiero mostrarle el mundo rosa que ella espera ver. Es joven y una pelirroja demasiado hermosa. Me cabrea de sobremanera el hecho de que me quiere como amigo.

¿Tendrá más amigos así?

No lo creo. Sé que la conozco desde hace poco, pero me da la sensación de que no es así. Además, de acuerdo con el historial que me dieron de ella, solo tiene al hermano, a su prima y un hermano menor de descendencia desconocida.

Este último se cree de la mejor familia, el tipo especial, como si fuera digno para ser el próximo rey del mundo.

¿Pero cómo puedo mostrarle a una hermosa flor, que el mundo maravilloso que sus ojos esperan ver, cuando no tienes nada en tu vida? Alena me gusta tanto que no puedo controlar mis instintos de aceptar todo lo que me pida. De verdad la quiero y la necesito cerca para poder sentirme bien, pero hay alguien a quien había olvidado por completo...

Camelia.

-Chicos, el entrenamiento de hoy está terminado. Son increíbles, ordenen todo y nos vemos el viernes por la tarde -Kyle le pide a sus alumnos de la clase de boxeo.

Hacen lo que les ordena y empiezan a abandonar el salón, tomo un poco de agua y me acuesto en el suelo con mi brazo en la cara. Oigo unos pasos venir y por lo que mi agudo oído subdesarrollado puede escuchar, supe que el imbécil de mi amigo, venía para acá.

Él le está huyendo a lo que siente por Hilary, porque ahora, imparte las clases los mismos turnos que yo. No entiendo porque razón quiere alejarse de ella, hace unos meses estaba que babeaba y moría por quedarse solo con ella.

-Oh, príncipe del pantano, ¿ya se le quitó el período y puede hablar como un ser humano normal? -pregunta burlón el idiota de mi amigo.

-¡Llego mi caballero real! ¿Viniste a salvarme del sufrimiento y la soledad que invade estar lejos de ti? -respondo de la misma manera.

Ambos soltamos una carcajada, él toma asiento recostándose en la pared y yo me levanto del suelo imitando lo que hizo.

-Tienes mejor cara que todos estos días. ¿Hablaste con Alena? -toma de mi agua y lo miro asqueado.

-Puse baba en mi termo. Ahora muérete con mis gérmenes -me echo a reír, él se traga el agua con asco y se empieza reír conmigo-. No fue precisamente una charla... más bien ahora somos mejores amigos por siempre -frunce el ceño-. Acepté tener sexo casual con la princesa de Grecia.

-Eres un infantil, Bastian. No había motivos para aceptar eso. ¿No era más fácil ser un adulto responsable y no aceptar eso? Te mueres por esa mujer y ahora tú mismo te mataste entrando a la zona de amigos -me mira alzando una ceja divertido.

-Dime nuevamente eso y te dejo sin bolas -suelta una gran carcajada, yo lo miro sin inmutarme-. Alena actúa la mayoría de las veces como le da la gana, pero cuando quiere se comporta como una mujer. El problema es que no se quiere meter conmigo seriamente porque según ella, yo estoy con Cam -suspiro viendo a la nada.

-El problema aquí no es ella -lo miro interesado-. El problema aquí eres tú que no le habla claro. Si tu hablaras con honestidad de cómo te sientes y le explicas que pasa con Cam y que no tienes nada con ella, ten por seguro que deja de verte como puto -sonríe poniéndome su brazo sobre mis hombros-. Hermano, si tú le hablas acerca de tus sentimientos... no mejor no, si tú le dejas claro lo que quieres con ella ten por seguro que en ese instante te ganas el cielo.

-Kyle, amigo mío -me quito su brazo de encima-. Yo he sido muy claro con ella desde el inicio -se da un golpe en la frente-. Tengo miedo de que no acepte toda la mierda de persona que soy. Mis padres me abandonaron, mi novia me dejó cuando más la amaba y... Recuerda lo que sucedió con Scott -su expresión cambia por completo-. Si yo no me hubiera dado la vuelta en esa piscina, si tan solo no me hubiera descuidado un segundo... hoy no sería el asesino de mi propio ahijado -tenso la mandíbula al sentir un nudo en mi garganta.

-Bastian, hermano -lo miro y veo que sus ojos se habían cristalizado-. Alena es una gran mujer, de sentimientos puros. Ella ya aceptó toda la mierda que viene contigo cuando te eligió como custodio. No creas que no te investigan. Aquí el que no lo acepta ni te permites ver lo dispuesta que está ella, de compartir sus cosas, eres tú -se levanta del suelo y me tiende su mano-. Scott era mi hijo y yo también estuve ahí. Me culpo todos los jodidos días por no haberlo salvado. Tú eres igual de asesino que yo. No te digo que lo olvides porque es imposible, pero te pido como tu mejor amigo, que avances y por la memoria de mi hijo vivas y seas feliz.

Tomo su mano levantándome de mi lugar, el imbécil de Kyle, tiene el don de callarme la boca sin necesidad de golpearme. Empezamos a salir del salón y aproveché de cambiarle el tema.

-¿Entonces te gusta Hilary? -pregunto de repente, él se ahoga con saliva. Bingo, ya descubrí porque huía de ella-. ¿Ahora debo tratarte como el hombre maduro que eres? Disculpe mi intromisión, sabio de las relaciones de personas adultas -me iba a dar un golpe y lo detuve con mi brazo.

Soy genial, por eso soy el mejor profesor de taekwondo.

-No le vayas a decir a nadie. Yo también estoy impresionado de que me gustara -sonríe tan grande que me produce náuseas-. Es diferente. Ella es dulce, comprensiva, atenta, generosa, algo alocada, temerosa, se preocupa por las personas que la rodean... es... es simplemente hermosa -sonrío de lado.

Me hubiera gustado que mis sentimientos por Cam hubiesen sido reales, pero Alena de verdad me robó el corazón.

-Toda una chica buena resultó ser Hilary -me mira y veo sus ojos brillar. De verdad me siento orgulloso de verlo feliz, él merece ser feliz-. Me enamoré, amigo. Ahora... ¿dónde dejas a Camelia? También debes tener claro que ella no se dará por vencida y con la princesa Alena, pues... eres un plebeyo.

-Por ahora mantendré en secreto que me enamoré de la princesa Alena -suspira y ve hacia los lados-. Con Camelia, bueno... con ella dejé hace rato las cosas pasar. No la busco, no la llamo, no nada. Solo espero que me entienda.

-Qué problema te has buscado, hombre -empezamos a reír-. Por lo menos sé que con Hilary las cosas no serán así. Gracias a Dios que no es princesa ni pertenece a ninguna familia real.

-¡Larga vida a la plebeya de Hilary! -continuamos riendo hasta llegar a los vestidores.

Sinceramente es un gran problema lo que me pasa. Haberme enamorado de una persona de la realeza no es aceptable.

Jamás podríamos estar juntos.

Yo soy un guardaespaldas y ella una sangre real, ante la monarquía eso no está bien visto. La realeza de Grecia es muy estricta a la hora de elegir al futuro rey y la cantidad monetaria que deben tener las personas que entraran a su familia real.

Hilary, gracias por no nacer princesa y hacerle la vida a mi mejor amigo más sencilla.

Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022