Mi primera entrevista de trabajo después de mucho tiempo. Debía arreglarme formalmente para la ocasion..aunque no sabia absolutamente nada de moda, por lo general prefería usar ropa casual.....pero para esta ocasión debía ser algo especial. Por suerte tenia un vestido de color azul claro guardado en mi armario.
Salí de mi departamento hacia la empresa Walls Ford donde seria mi entrevista, esperaba realmente que el cielo se pusiera de mi parte para poder conseguir este trabajo y poder demostrarle a mi familia que puedo ser autosuficiente.
Hace ya cinco años había salido de casa. Quería buscar nuevos retos, empezar una nueva vida. De vez en cuando extrañaba a mi mama... y claro a mi papa también, pero sabia que debia aprender a cuidarme por mi misma, como cualquier otra persona.
Subí por el ascensor, me habían dicho que era el piso numero 12 así que presione uno de los muchos botones del ascensor.
Al llegar al piso, vi a lo lejos a una señorita en un gran escritorio, supuse que podría ayudarme.
- Disculpe...- ella me miro - ¿La entrevista para el cargo de recepcionista?
- Por el pasillo a la izquierda - dijo con una gran sonrisa -
- Muchas gracias.
El pasillo era muy elegante, estaba decorado con diversos colores que contrastaban a cuadros hermosos. Había una puerta al final del pasillo, con cristales y de un color marrón. Me imagine que debería ser aquella. Toque la puerta.
- Adelante - dijo una persona - Buenos días, mucho gusto mi nombre es Amber, me imagino que eres una de las del cargo - me tendió la mano.
- Buenos días, Megan Evans. Y si vengó por el cargo -dije correspondiendo el gesto.
- Bueno, primero sientate y cuentame de ti.
Para ser honesta..era una mujer muy linda la que estaba frente a mi, sus rasgos eran bastantes finos, parecía ser joven...quizas cerca de los 25 años.
- He tomado clases de mandarin e italiano. Trabaje en una empresa en California por dos años como recepcionista. Tengo mi curricular si desea leerlo.
- Eso seria de mucha ayuda, gracias.- lo tomo en sus manos y le dio una pequeña ojeada - Muy bien, por ahora te entregare esto - Tomo una hoja de su escritorio - Por favor llena esta solicitud con todos tus datos.
Tome la hoja que ella me dio y empece a rellenar cada espacio con la información requerida. Mi nombre completo, el nivel de educación que poseía, mis aspiraciones sobre este empleo, etc.
Una vez termine le entregue mi solicitud a la señorita frente a mi con una enorme sonrisa.
- Ahora, podrías decirme ¿Que sabes acerca de esta empresa?
No fue tan mala idea haber visitado una noche antes el sitio web de la empresa después de todo.
- Tengo entendido que es una de las empresas mas prestigiosas. Tiene un alto nivel empresarial y solo contratan personal capacitado.
- Entiendo, muchas gracias por su respuesta, ha sido todo por hoy.- se levanto de su asiento -
Le daré mi numero telefónico por alguna duda, y usted me dará el suyo para comunicarle si le dieron o no el puesto ¿Le parece?
- Si, gracias, déjeme buscar mi móvil...- Cartera..labial...celu....¡Donde demonios esta! ¡¿Donde lo abré dejado?!
[••••••]
POV LOUIS
¿Porque tomo esto a la primera hora del dia? ¿No se supone que es cafe?
- No, te los enviare mañana - George podía ser muy exigente en algunos momentos, y eso me irritaba - Te lo prometo.
- Esta bien Louis, solo porque somos amigos, nos vemos después.
- Adiós - colgué -
Quería tomar una café, mi desayuno típico del día. Salí a la puerta en busca de Amber mi secretaria. Pero no la vi por ningún lado.
Di unos pasos mas y me encontré con un télefono ¿De quien sería? Seguro alguien lo dejo caer por error.
Estuve a punto de preguntar en voz alta cuando me encontré con un par de ojos color chocolate. Sus ojos mostraban sorpresa. Era de una estatura mediana con su cabello castaño. Me miro con recelo, pero aun así continúe observándola y me di cuenta de que no era a mi a quien miraba sino al teléfono.
- Encontré su télefono...señorita..
- Megan Evans.
- Bueno señorita Evans, aquí esta su télefono.
- ¡Gracias! - dijo con un poco de desconfianza.
¿Y esa actitud? Lo único que hice fue... ¿Encontrar su celular?
Los dos podemos jugar ese juego.
- Megan, el es el director de la empresa. El Director Louis Collins.
Su mirada cambio a una de sorpresa...pero después se torno serena.
- Un placer - dije.
- Igual - dijo tras un bufido. ¿Quien se cree que es? Soy el Jefe. Además ¿Porque tengo que lidiar con este tipo de cosas ? Para ser exactos con ella.
- Viene por el cargo de recepcionista, me preguntaba...- la interrumpí.
- Amber, te he dicho que tu misma escojas los cargos, no me necesitas para eso, además ¿siempre eliges bien no? con permiso.
- Pero...
No era un buen día definitivamente, necesitaba relajarme un poco.
POV MEGAN
Salí al pasillo en busca de mi móvil, ¿Donde se me habrá caído?
Entonces vi a un hombre, ¡Por dios!, era increíblemente guapo, no podia pasarlo por desapercibido en absoluto, sobre todo cuando su apariencia era tan refinida.
Baje mi mirada de su rostro a sus manos. Tenía mi móvil, tal vez lo había encontrado ¡Gracias al cielo!
- Encontré su móvil, señorita...
- Megan Evans...- Su voz me había dejado hipnotizada por completo.
- Bueno señorita Evans, aquí esta su móvil - dijo con voz serena.
- ¡Gracias!
- Megan el es el director de la empresa, el Director Louis.
¡De verdad! ¡¿Es el?!
- Un placer - dijo sin ninguna expresion, no sabia el porque, pero algo en el no me agradaba.
- Igual - solté un bufido.
- Viene por el cargo de recepcionista, me pregunta...
- Amber te he dicho que tu misma escojas los cargos, no me necesitas para eso, además ¿siempre eliges bien no? Con permiso.
Su tono de voz cambio a uno totalmente grosero ¿Quien se cree para hablarle a Amber de esa manera? Además siempre era así?
Quise gritarle y defender a Amber, pero era el director, no quería que me despidieran antes de que me contrataran.
- Pero.....
Se marchó y entro a su oficina.
- Megan te llamare luego para comunicarte si te contratamos o no ¿Te parece?
- Si, esperare su llamada.
- Hasta luego, que te vaya bien.
- igualmente gracias.
Salí de la empresa, y no sabia si sentirme feliz o preocupada. Si me daban el trabajo tendría que soportar al señor mal humor, y eso no seria una tarea fácil.
Llegue a mi departamento...necesitaba descansar un poco.
De repente escuche sonar el timbre, era mi mejor amiga Jessie.
- Me alegra que hayas venido.
- Si, quiero que me cuentes como te fue.
- Pues todo fue bien, hasta que se me perdio el celular.
- ¿¡Lo encontraste verdad?!
- Si, pero adivina, ¡lo encontró el director de la empresa! Un tipo super grosero.
- amiga...si vas a trabajar ahí mejor cuidate.
- Si, tendré que cuidarme demasiado.
Eso le causó gracia a Jessie y yo no pude evitar reír con ella.
- Una semana despues -
Terminaba de preparar mi desayuno cuando escuche a mi celular sonar.
- ¿Hola?
- Hola Megan, soy amber, de la empresa Walls Ford. Te llamó para decirte que estas contratada para el cargo de recepcionista.
- ¡Muchas gracias! no sabes cuanto me alegra escuchar eso.
- Te veo mañana a primera hora y muchas felicitaciones.
Esto era sin ninguna duda un nuevo comienzo para mi vida. De que verdad que me sentía feliz. solo esperó que mi futuro jefe no se ensañe conmigo y me haga la vida imposible.
Me presente en el trabajo el lunes por la mañana. Todos en la empresa eran muy amables conmigo, y para mi suerte no me había topado para nada con el amargado de mi jefe.
Estaba ordenando unos papeles que acababan de llegar cuando el director Louis paso por delante mía hablando por teléfono....por un segundo nuestras miradas conectaron, pero el ni siquiera se detuvo a saludar...solo siguió su camino. ¿Tan mal educado es para ni siquiera dar los buenos días? Es un idiota...uno que tendré que soportar.
Había estado ocupada la mayoría del tiempo...no había ni un segundo para descansar, llegaban paquetes y cartas por todos lados.
[••]
Han pasado exactamente 4 días...y ya había hecho amigos. Ethan, un chico que trabaja como mensajero fue el primero en darme la bienvenida, su galante sonrisa me hizo sentir comoda, ademas su sentido del humor hizo que nuestra amistad fuera inmediata.
- Ethan...- le llame - ¿Me ayudas?
-El primer día venias con todos los ánimos del mundo...¿Que pasa ahora?
- El trabajo es algo duro, ayudame ¿Si?
- Claro, claro ya voy - Sonreí enormemente, en realidad no era mucho lo que debía hacer, sólo era acomodar unas cuantas cartas, pero estaba en mi límite, quería salir y tomar algo de aire.
- ¿Vienés conmigo en el descanso? - pregunte -
- No puedo, tengo algo que hacer - me devolvió la sonrisa.
- Esta bien - Ethan acomodo la ultima carta - Muchas gracias.
- Puedes pedirme ayuda cuando quieras - acarició mi cabeza -
Bien debo irme, nos vemos después.
Cuando llego la hora del descanso salí a caminar un rato por el parque que quedaba al frente de la empresa. Estaba tan hermoso, los arboles, las flores...
Mientras caminaba pude ver a dos muchachos corriendo uno de tras de otro...parecían estar divirtiéndose, de repente un tercer hombre apareció...cuando vi su rostro me quede sorprendida ¡El director Louis! No lo había distinguido bien, debía ser porque su traje estaba desarreglado y su cabello desordenado.
Entonces el Director Louis me vio. Iba corriendo hacia atras para recoger una pelota lanzada por uno de los jovenes. Me dirigio una mirada pero luego volvio a concentrarse en la pelota. La distracción costo unos segundos, porque luego tuvo que estirarse más...y más...y más. .
- ¡Tio ten cuidado!
- ¡Vas a caer!
Se lo dijeron demasiado tarde, Louis cayó con la pelota en la mano en el estanque. Corri hacia Louis para asegurarme de que estaba bien, podía haberse golpeado con una roca debajo del agua ¿Y si no sabía nadar? Cuando llegue al borde del estanque Louis se estaba poniendo de pie, y continuaba sosteniendo el balón. A pesar de estar totalmente empapado, lo levanto en el aire triunfalmente, como si no le importara nada más.
Los jóvenes se reían de el. En ese momento me ruboricé, su ropa se apegaba a su cuerpo, era como si estuviera desnudo. Su pecho escultural. Sus músculos anchos y fuertes, era hermoso.
- ¡Tio Louis buena atrapada!
El Director estaba sonriente y divertido, les lanzó el balón y luego me miró.
- ¿Está bien Director Louis?
El Director me dio una sonrisa, de esas hermosas que te aceleran el corazón. Me puse nerviosa...no pude evitarlo.
- Lo estoy. Son mis sobrinos - me presento a los jovenes que jugaban con el.
- Hola chicos - hice una pequeña reverencia.
- Ella es la señorita...la señorita.....trabaja en Walls ford.
No por demasiado tiempo. Pensé.
- ¿Quiere que vaya por una toalla?
- No, no, es muy amable pero no es necesario.
Era muy evidente que quería que me fuera. Forzando un saludo a sus sobrinos y un saludo para el me alejé de aquel lugar sin mirar atrás.
[•••••••••••••••••••••••]
Al día siguiente estábamos en una reunion de trabajo que Amber había organizado de imprevisto.
- ¡Gracias a todos por venir! Ire directo al grano. El motivo de esta reunion, es para conocer mejor a nuestros compañeros de trabajo. Le pediran a su compañero que de respuesta a las preguntas que están marcadas en un cuestionario que les daré. El fin es tener una buena relación entre compañeros. Es una excelente oportunidad. - dijo con una sonrisa - Además me alegró que el Director Louis este aquí - Dijo llena de alegría - en mis manos tengo unos papeles, los cuales nos dirán su pareja, quiero que escojan.
Todas las personas, incluyéndome a mi, nos levantamos y obedecimos a lo que dijo Amber...incluso el Director Louis lo hizo.
- Tengo el papel que dice sal! - dijo uno de mis compañeros -
- ¡Yo tengo a la pimienta! -Dijo alguien más -
- Yo tengo el café...¡Alguien tiene la combinación del cafe ? - Hablo Ethan
- ¡Yo la tengo! - Una chica llamo su atención -
-Vaya Ethan - rei - tu pareja es linda
- Lo se...- sonrió - suerte para ti
- ¿Aun no has encontrado a tu pareja Megan? - me pregunto Amber -
- No, me ha tocado la mermelada.
- ¿Mermelada? - rio - ya se de quien se trata.
No, No, No pensé.
- Soy el pan tostado - dijo una voz conocida.
Si, si ,si....era el director Louis.
Amber me miraba con una sonrisa de oreja a oreja, mientras que el me observaba con el ceño totalmente fruncido, no parecía estar feliz.
- Que típico de Amber, dejar lo mejor para el final - Dijo el director en voz baja - ¿Quiere empezar?
Intenté sonreír sin éxito.
- En realidad preferiría no hacerlo.
Louis echo un vistazo a su reloj.
- No creo que podamos hacerlo. Tengo una reunión a las cuatro.
El director se levanto dispuesto a irse....cuando Amber apareció detras de el.
- Espero que no estés intentando librarte de esto Director Louis.
- Tengo una reunión muy importante a las cuatro - Dijo él apretando la mandíbula -
- ¡Perfecto! Tienes tiempo de sobra para hacerlo.
- Estaba casi segura de que el Director se iría a pesar de lo que dijo Amber. Pero para mi sorpresa, solo suspiro pesadamente y volvió a verme.
- Más vale que obedezcamos a la "jefa" - dijo sentándose frente a mi nuevamente -
- Amber se alejó con una sonrisa -
- Ahora...ujum....Megan - ¿Me había llamado por mi nombre? - No voy a comerle- río - la primera pregunta es....¿Cual fue la primera impresión que tuviste de mi? Bueno, estoy dispuesto a aceptar que mi primera impresión de usted fue equivocada.
- ¿De verdad?
- Crei que era algo descuidada, además de su actitud, no era la mas agradable - Si claro, y la tuya tampoco lo fue -
- Admito, que suelo ser muy descuidada a veces.
Mmm mi primera impresión de usted fue que era alto...y de cabello lindo - ¿Yo había dicho eso? El director me observaba con un poco de impresión - pero creo que le molesta un poco encontrar cosas pérdidas o algo así - rió - cambié mi perspectiva cuando lo vi jugando con sus sobrinos.
- Suelo jugar con ellos todo el tiempo. No me agradan mucho los niños pero con mis sobrinos es diferente, debe ser porque quiero mucho a mi hermana.
- También me di cuenta de que siempre está muy ocupado y que es demasiado serio.
- Eso es cierto.
- Al principio pensé que no era feliz. Que estaba un poco sólo.
Louis fruncio el ceño.
- Hasta que llegaron las gardenias. - Continué.
- ¿Gardenias?
- Las gardenias que llegan todos los jueves por pedidos de usted.
- Oh, sí claro.
- Y me di cuenta que debe haber alguien muy especial en su vida.
Una ligera sonrisa curvo sus labios masculinos.
- Y, si ése es el caso, si hay alguien especial, estoy segura de que debe ser muy feliz - la verdad sentí una decepción, mi jefe, Louis con esposa y todo. - Siguiente pregunta, ¿A quién te recordé?
- La verdad me recordo mucho a mi hermana. Ella es muy enojona cuando se le pierde una cosa. Y le gusta hablar al igual que a usted. Pero debo reconocer que mis impresiones son favorables para usted.
Me sonrojé.
- le toca.
- Bueno, me recuerda...a un señor gruñón que vivía cerca de mi casa cuando era niña....- ambos reímos - pero a pesar de tener mal genio...siempre fijaba metas y las conseguía.
- Ya veo. Siguiente pregunta.
- ¿Cuales son tus habilidades y debilidades?
- Bueno, se me da muy bien cocinar. Yo me encargaba siempre de la cena de mi casa - dije con un poco de tristeza. Extrañaba a mi familia - pero en cuanto a debilidades, puedo decir que no puedo funcionar bien si no tengo una buena alimentación en el desayuno.
- ¿En serio? Yo puedo funcionar con una taza de café.
- No puedo ni imaginarlo, pero continue, antes de que le haga un discurso del porque es bueno desayunar por la mañana - dije esbozando una sonrisa.
- Puedo ser muy perseverante cuando me propongo algo. Cada meta la llevo a cabo, y en cuanto a debilidades, debo decir que es una lista larga, en el que cocinar es una de ellas.
- No se preocupe, siempre se puede aprender de esas cosas. - dije. Tratando de ser amable.
- Estoy de acuerdo. Siguiente pregunta.
- ¿Cómo te parezco?
- Me parece una persona muy amable y trabajadora.
- Gracias. Ahora creo que usted tiene un lado más blando que intenta ocultar.
Como esperaba que lo hiciera, me miro confundido.
- Pero supongo que un jefe tiene que fingir ser duro.
- No es cuestión de fingir. Un jefe tiene que ser duro. - echó un vistazo al reloj y se puso de pie. - Ahora, si me disculpa, debo irme.
Pero que....
POV LOUIS
Hoy había sido un día de lo mas raro. Iba conduciendo como un loco, subiendo y bajando la velocidad, sin poder dejar de dar vueltas a la conversación que había tenido con Megan. Era como si me hubiera sincerado con ella. Jamás había hablado con una empleada de esa manera.
¡Y qué valor había tenido ella al sugerir que no era tan duro como aparentaba!
Nunca repetiría lo errores de mi padre. La relación entre mi padre y yo nunca fue la más buena. El semáforo se puso en verde y aceleré.
- ¿Quién necesita estrategias, hijo? Déjate llevar por el corazón, y nunca te equivocarás - solia decir.
La empresa de mi padre...era estable, pero no siempre fue así. Hubo un tiempo de crisis. Entonces mi padre decidió invertir en una empresa en la que seis meses más tarde, varias cosas le habían arruinado el negocio.
Mi padre nunca estaba preparado para los imprevistos que pudieran surgir. Después de eso, se declaro en banca rota y tuvo una crisis nerviosa, no sólo por él, sino por haber dejado morir a la empresa que había construido.
Mis hermanos y yo nos vimos obligados a dejar la escuela a mitad de curso....para inscribirnos en institutos públicos.
Mi madre se adapto rápidamente a la nueva situación, renunciando a su ajetreada vida de mujer importante.
Aprendí una lección, los hombres que se dejan llevar por el corazón en lugar de la razón no conseguían más que humillar y hundir a las personas que aman.
Era importante ser disciplinados y dedicarse al cien por ciento a los estudios, la planificación y la empresa.
Para lograrlo ideé un plan para mi empresa. Cuando mi situación económica fuera totalmente segura, pensaría en tener una familia.....¿Deberia contarle el plan a ella?
Añoraba tanto ver a mis padres. Sentía la necesidad de abrazarlos, que fastidio. Me había prometido a mi misma que lograría mis metas y de hecho lo estaba haciendo, había conseguido un trabajo, ingresos y nuevos amigos.
Todo seria perfecto si mi jefe fuera un anciano de pelo blanco felizmente casado y con hijos. Reconozco cual es mi problema, Louis Collins lo es.
Que tontería. No podia dejar de pensar en él. Y menos ahora que había conocido algunas de sus facetas de personalidad. Basta, me dije a mi misma. Somos dos mundos totalmente diferentes.
Me preparé un plato de pasta y me quedé en la sala. Era una hermosa noche, acogedora.
Quizas deberia cambiar mi estilo de vida, tal vez buscar a un muchacho, o simplemente aceptar las multiples invitaciones de los jovenes de la empresa que se habian acercado a mi. ¿Por que no puedo fijarme en uno de ellos? En lugar de eso, no paraba de pensar en mi inalcanzable jefe, que pasaba delante de mi sin siquiera mirarme. Además él ya tenía a una mujer en su vida, a la cual enviaba Gardenias.
POV LOUIS
Estaba sentado en la oscuridad de mi apartamento mirando un programa de televisión que escogí al azar. Intente no pensar en Megan, pero no pude evitar imaginarla aqui, en mi sala, acurrucándose a mi lado en el sofá con la cabeza apoyada en mi hombro mientras veíamos juntos el programa.
Me puse de pie y me limpie los ojos con las manos tratando de no pensar en ella. Era una empleada y yo su jefe, nunca deberíamos de mezclar el trabajo con la vida privada. Además Megan no era mi tipo.
Ella me había dicho que la parecia una persona infeliz.¿Cómo no podía ser feliz? Mi vida estaba justamente donde la queria. Mi empresa avanzaba y tenia un apartamento envidiable. ¡Claro que era feliz!
Le había dicho a Megan que se parecía mucho a mi hermana Diane y en eso no me habia equivocado. La semana anterior, cuando fui a dejar a mis sobrinos a casa, Diane empezó a sermonearme con el asunto de las mujeres con las que salía, diciendo que deberia buscar a una persona con la que me interesara formar una familia. Pero eso no era parte de mis planes. No podía permitirme el lujo de una distracción romantica.
En ese momento mi celular sonó.
- Hola hermanito!! - dijo con una voz alegre.
- Hola hermanita ¿Qué sucede?
- Quiero pedirte un favor
POV MEGAN
Era viernes, el ramo de gardenias acababa de llegar. Y Louis no había regresado. Como siempre, me dirigí al despacho de Amber para dejar el ramo. Estaba hablando por teléfono así que yo misma las acomode en un jarrón. Volví a mi recepción, tenía unas cuantas cosas que hacer.
De repente vi entrar a Ethan.
- ¿Mala mañana? - dije divertida, el parecía un zombie -
- La peor - suspiro - nos vemos mas tarde, ahora debo ir a trabajar
Tras de Ethan venia el Directo Louis. Mi corazón empezó a latir. El extrañamente me dedico una sonrisa.
- Buenas días Megan.
- Muy buenos días, me alegra que haya vuelto.
- Gracias Megan. Y yo me alegro de estar de vuelta.
Estaba sorprendida por su repentina amabilidad.
- Olvidé mi tarjeta ¿me abre por favor?
- Claro que sí.
Pulsé el botón y deslicé la tarjeta, las puertas se abrieron. Louis no se movió. Tenía la mirada clavada en el suelo y una expresión pensativa en el rostro. Las puertas se cerraron de nuevo, y el retrocedió.
- Megan, quisiera preguntarle una cosa.
- ¿Si? - no pude evitar añadir - da la casualidad de que se le da muy bien lo de hacer preguntas.
El respondió con una sonrisa.
- Necesitó ayuda con algo ¿Cree que podríamos vernos aqui en la tarde a las cinco? No le molestare mucho.
Abrí mi boca, no pude articular ninguna palabra.
- ¿Hay algún problema?
- Oh, no - temblaba más que una gelatina - No, ningún problema. A las cinco está bien.
- Estupendo, entonces hasta luego.
Louis se acercó de nuevo a la puerta de seguridad y esperó, mientras yo pensaba en lo lindo que se veía, con su cabello algo despeinado, sus ojos profundos y lo bien que le quedaba ese traje oscuro.
- Megan - la voz de Louis me regreso a la realidad - la puerta.
- Perdón - mis mejillas se tornaron rojas -
- Horas mas tarde -
Afortunadamente, fue una mañana bastante ajetreada. Estaba demasiado ocupada con el teléfono, los mensajeros, la correspondencia y las visitas, para pensar en lo que el jefe me quería pedir.
¿A que se debía ese repentino interés? Louis Collins quería algo conmigo? ¿Pero, por que no decírmelo en persona?
A la hora de comer trate de sacarle alguna información a Ethan sobre las gardenias que encargaba el jefe.
- Supongo que deben ser para alguien especial - sonreí.
- Lo dudo - dijo - cada vez que sale en una foto en el periódico, esta acompañado de una mujer diferente. Empresarias, políticas, abogadas. Las gardenias deben ser parte de un ligue nocturno.
- ¿Para todas igual? ¡Que poca imaginación!
El soltó una carcajada.
- No se de que te extrañas. A fin de cuentas solo es un hombre.
- Tu también lo eres.
- Me refiero a que los tipos como el son....- hizo una mueca - no podemos esperar demasiado.
- Cierto - dije con un suspiro. Estaba mas confundida que nunca.-
La semana anterior, me había negado que hubiera alguien especial en su vida, y sin embargo, Ethan estaba seguro de que era un mujeriego. De cualquier manera estaba bien, al menos sabía por donde iba ella. Totalmente fuera de su vida. Poco después recibí una llamada de Kate.
- ¿Estas muy ocupada Megan?
- No ¿Porque?
- El señor Collins desea una recopilación actualizada de la cobertura de las actividades de la empresa ¿Puedes hacerlo?
- Si, puedo hacerlo.
- Perfecto, después me lo mandas, gracias.
- De acuerdo.
¿Seria eso lo que Louis quería pedirme? Era la hora de demostrar mis habilidades, así que hice la tarea encargada con entusiasmo, aunque la idea de que era lo Louis quería y no nos viéramos a las cinco, apago un poco mi animo. A las cinco, envíe el archivo a Kate y después espere nerviosa al jefe. Lo vi salir de su oficina.
- Espero no haberla hecho esperar.
- No. Acabo de mandar el archivo a Kate.
Me miró sin comprender.
- ¿Que archivo?
- El que me había pedido, la cobertura actualizada de las actividades de la empresa.
- ¿En serio? ¿Kate le ha pedido eso?
- Si, ¿Era eso lo que quería pedirme?
Louis sacudió la cabeza con el ceño fruncido y luego me miró.
- No, mi pregunta no tiene nada que ver con el trabajo.
- Oh - fue todo lo que pude responder. Quede muy quieta sin atreverme a respirar.
- Prefiero no hablar de ello aquí. ¿Tiene un momento para tomar algo? Hay un bar muy tranquilo cerca de aquí.
¿Una cita? ¿Me estaba pidiendo una cita? ¿Acaso quería añadirme a su lista de conquistas?
Louis me miraba con detenimiento y luego añadió.
- No le molestare mucho tiempo, lo prometo.
- Bien - recogí mi bolso y mentalmente crucé los dedos para que no se diera cuenta de que estaba temblando - Vamos.
En la calle las nubes cubrían el cielo y amenazaban con llover. La temperatura estaba elevada, un poquito más de lo normal, pero desafortunadamente no llevaba un abrigo, así que me alegre de que el bar estuviera cerca.
- ¿No tiene un abrigo?
- No sabia que el clima iba a empeorar.
- Tome - me dio su abrigo. Por un momento lo iba a rechazar, pero luego sentí su aroma, tan agradable, así que lo acepté.