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La Reina de las Mentiras.

La Reina de las Mentiras.

Autor: : NiNa G.
Género: Romance
¡Esta vez, la mentirosa es ella!. Selene Payton, es una mujer con un pasado oscuro que acaba de salir de la cárcel y Junto a su mano derecha,Tessa Mackenzie, planea vengarse de su ex novio por haberla engañado en el pasado. Ella tiene la intención de ejecutar un gran robo en las Vegas pero su principal objetivo será demostrarle a su Ex que no es aquella débil y tonta chica que él conoció en el pasado. Claro que, las sospechas de un agente del FBI: Tyrese Connor, pondrán en riesgo el meticuloso plan trazado por esta sexy criminal.

Capítulo 1 PRÓLOGO

Alguna vez escuchaste esa vieja frase que dice:

«Los ganadores son soñadores que jamas se rinden»

Si me hubieran pagado un dólar por cada vez que escuché la estupida frase a lo largo de mi vida, probablemente mi destino fuera diferente. Ahora mismo, estaría sentada en el borde de la piscina, tarareando una vieja canción mientras contemplo mi excéntrica mansión ubicada en Long Island o quizás disfrutando de una exquisita copa de Merlot en mi terraza y no aquí sentada en el maldito lugar donde me encuentro.

Ahora bien.

De seguro te preguntarás cómo es que una mujer tan guapa y refinada cómo yo, pudo terminar en un sitio tan bajo cómo éste y con un aspecto tan terrible...

«Hematomas en todo mi cuerpo, un ojo morado, cabello desprolijo y el rimel corrido por causa de todas las lagrimas (falsas) que he tenido que derramar»

Para ser honesta me siento muy tentada de contártelo, claro que no es una historia fascinante, de hecho es bastante común, pero antes de eso deberas saber que en este cuento yo no soy la chica buena.

En realidad, nunca he sido una persona honrada, noble o confiable.

«Sobretodo eso último, jamás podré serlo» Sino todo lo contrario.

Quiero que lo sepas desde un principio para cuándo me encuentre tocando fondo y pienses que actuaré de forma integra, pura y honorable cómo otras protagonistas, ya sepas que estoy a unas cuantas lineas de desilusionarte...

[24 HORAS ANTES]

- Señorita Selene Payton, le daré otra jodida oportunidad para salvarse. Dígame exactamente cómo es que llegó esto a su equipaje. - La oficial de policía me interroga, acercandose de forma intimidante al mismo tiempo que coloca varios paquetes con la droga que se encontraba oculta en el interior de mi equipaje.

-Ya le dije que: ¡Eso no es mío! "No se de qué me habla oficial"

Sólo vine a la isla para estar de vacaciones con mi novio. No tengo idea de cómo llegó eso ahí, seguro alguien cambio mi equipaje, pero le juro que no es mío. - Le miento descaradamente y me hago la inocente aúnque tengo todas las pruebas en mí contra.

Necesito proteger a mi novio Joseph.

El era mi unica familia en todo el mundo, además, tenía una conexión especial con éste hombre. Lo que muchos llaman «Un vínculo inquebrantable»

Desde un principio nuestra relación fue toda una montaña rusa, por mucho tiempo Joseph era quien cuidaba de mí y hasta se podría decir que era el amor de mi vida...

Estába completamente segura de que si él pudiera librarse de este oroblema de inmediato me sacaría de este infierno.

- Voy a darte un consejo princesita, deberías empezar por decir la verdad, porqué tu chico si lo estuvo haciendo y según su confesión eres tú quien lo planeo todo. - La miré asombrada pero no le respondí.

¿Como que yo lo planee todo?

Me deje llevar por la conmoción, era imposible que Joseph hiciera algo así.

«Esta mujer está mintiendo» «El no era capaz»

-Esta bien, ya veo que eres bruta, será como tú lo prefieras.

Pero te aseguro que no saldrás en mucho tiempo, la evidencia no miente y no vale el esfuerzo que estás haciendo por esa rata de alcantarilla que te dejo sola.

[...]

Joseph era uno de esos hombres magnéticos, tenía un gran sentido del humor, y sobretodo era muy ingenioso. Lo nuestro "Fue amor a primera vista". Sin embargo, yo no era nadie, solo una chica sin hogar que para sobrevivir creció robando y engañando a los demás, él era mucho más de lo que podía merecer y aunque el bastardo resultó ser un traficante, era uno bastante caliente...

Alto, Fornido, con unos impresionantes ojos color canela, mandíbula cincelada y sonrisa encantadora.

Simplemente perfecto de pies a cabezas.

Éramos como el pan y la mantequilla, jamás nos habíamos separado.

El me amaba... o eso es lo que me hizo creer, pues al final resultó ser que solo me utilizaba.

- ¿Y, bien? - La insensible voz de la oficial me hizo volver a mi realidad.

- Ya tienes todas las pruebas, que más necesitas, para darte cuenta de que tú "novio" es un imbécil.

¿Confesaras o vas a seguir presionando el nudo que tienes en el cuello? - Musitó aquella mujer y sentí como las lágrimas ardían en las cuencas de mis ojos, pero ni una vez permití que salieran.

-Por ahora, solo necesito un abogado... - Contesté, con frialdad mientras repasaba mentalmente «Nuestro Plan»

Joseph me había traicionado echandome toda la culpa, su plan había sido perfecto, y, yo... Fui la tonta que cayó en sus redes.

Desde que era una niña había soportado, el hambre, el frío, las humillaciones incluso los golpes.

¿Pero un corazón roto por traición? ¿Cómo rayos se cura eso?

Jamás había confiado tanto en un hombre, ni mucho menos me había enamorado y no había ningún analgésico o tratamiento médico que reparara algo así...

Me tomé cerca de veinte minutos en dar mi declaración a las autoridades, aceptando toda la culpa, los siguientes días pasaron en un abrir y cerrar de ojos, y, ya se imaginarán que sucedió después...

Si.

El estafador fue estafado o en mi caso: La estafadora.

- ¡Oh Diablos! deja que arregle mi cabello, de seguro parezco una criminal... - De la nada un flash iluminó todo mi rostro nublando mi visión.

-Bueno, si soy una criminal, pero una que tiene estilo. - Me quejó ante las oficiales.

Y creo fielmente que deberían colocar una plataforma más alta para las personas bajitas, es que la cámara capta los peores ángulos de tu rostro.

-Ahora quiero que gires hacia la izquierda. - Otro flash me vislumbró, y mi cara se contrajo en una mueca extraña, dejándome con una expresión siniestra.

Con estás ojeras ¡Debo parecer un jodido panda!

-¡Vamos! Reina de las mentiras, camina... - Una de las custodias se burla de mí, mientras me arrastra junto con otras internas a un cuarto distante.

- ¿Sabes algo? Creo que tendrás muchas admiradoras ahí adentro, hasta es posible que hoy mismo te den una cálida bienvenida. - Apreté mis labios por el temor.

-Pon tus cochinadas en la canasta, te haremos una inspección exhaustiva. - Gritó.

- Desde ahora no tendrás privacidad, dormirás, comerás y te ducharas dónde se te ordene, algunas veces te sentirás humillada, verás cosas y querrás interferir pero te aconsejo que no te metas. - Me estaba dándo una cátedra con las normas de aquel reclusorio.

Todavía a mi no me parecía que algo de esto fuera real.

- Ah, un último consejo querida.. ¡No le jodas la existencia a los guardias! ¿Quedó claro? - preguntó con la mirada puesta en mis ojos.

-Si, si.... Querida oficial me ha quedado super claro. - le respondí con sarcasmo.

A lo que ella levantó su macana y la retrato con fuerza contra mi costado, haciéndome caer de bruces, retorciéndome de dolor.

- ¿¡Estás demante o que carajos!? ¡Es mi primer día aquí y ya quieres matarme! - Murmuré sin poder recuperarme del golpe.

-Te dije claramente que no me jodieras la existencia y no tienes idea de lo mucho que tu maldita cara de nutria me molesta. - Escupió con ira.

-Pero.. pero... que... hija de puta. ¡Joder! -Pensé, mientras me ponía en pie.

Fuí sentenciada a 15 años de prisión por tráfico ilícito de estupefacientes, en ese momento para mí todo estaba acabado, me dí cuenta de que las personas estructuran y organizan metas para mejorar su calidad de vida, pero ese margen de error que nadie se espera, siempre termina siendo el resultado final... Entonces es justo cuando por fin entendi el significado de aquella trillada frase, pues en la vida no existen ganadores o perdedores sino gente que sabe como apostar.

Capítulo 2 De regreso en el juego.

Trece años después...

- Ciudadana Selene Payton, el estado considera que se han presentado pruebas suficientes para reducir su condena, ya que observamos interés de su parte a lo largo de estos años por su colaboración y también por mantener una buena conducta.

Si bien, el este sistema penitenciario está diseñado para rehabilitar a una persona, las reclusas que necesitan ayuda para cambiar su vida pueden beneficiarse de este sistema, se le hará un seguimiento en el cumplimiento de las normas fuera del reclusorio y nos ocuparemos de su inserción en la sociedad en el campo familiar, laboral y comunitario.

- Si, su señoria, admito y acepto que fue un error estúpido, no quiero llevar más esta vida y les pido absoluto perdón, ahora sé que estaba actuando muy mal, mi única excusa para mí comportamiento es que era muy joven en ese tiempo...

Yo no sabía lo que hacía.

Pero, ahora sólo quiero lo que cualquier mujer de mi edad desea, llevar una vida tranquila y común para formar una familia, establecerme y tener hijos. -dije mientras las lágrimas corrian por mis mejillas.

"Aún no había olvidado el truco"

-Yo en serio, le juro por lo más sagrado que aprendí mi lección su señoría.

-Muy bien, querida. Estoy segura de que eres una buena mujer. Así que a partir de este momento: Queda en libertad controlada señora Selene Payton. - Sonreí, con suspicacia, era justo lo que quería escuchar.

-Gracias de verdad, no sabe cuánto se lo agradezco, Dios la bendiga... ¡Bendiciones para todos! - Antes de venir a la audiencia tomé la única pertenencia que me dejaron tener conmigo. Una vieja foto vieja y desgastada.

- ¿Así que ya te irás?. - Preguntó Laila, una de las custodias a la cual le pagaba para que me dejara entrar cosas a prisión.

-Asi es, pero no llores por mi cariño, te enviaré cartas. -Ella río levemente.

-Si sabes que ahora existe WhatsApp, Instagram y Tik Tok, ¿verdad? -La miré con indignación pero después le sonreí.

-Seguiremos en contacto, cada semana te enviaré a una persona para que siga trayendo la mercancía...

Tu solo está atenta. - Estiré mi mano y le pasé unos cuántos billetes.

Durante este tiempo fue un buen contacto, por eso consideré que merecía una buena paga.

-Aqui tienes tus pertenencias, ¡revisa que este todo!. -dijo mientras extendía delante de mí una pequeña cesta, sonreí con amargura al ver todas mis pertenencias de aquella fatídica noche.

Cambié el uniforme por mi ropa rápidamente y me alisté para por fin salir de éste lugar.

- Nadie vendrá por ti. - Negue con mi cabeza, pues no había ni tenía a nadie. -¿Y a dónde irás, que harás ahora? - Sonreí mientras las rejas de metal se abrían para mí.

-Te lo dije, Laila. Soy una persona nueva ahora, llevaré una vida tranquila y solitaria.

Y quizás, solo quizás formaré una familia. -Ella sonrió, y agitó su cabeza.

"Se que no me creía absolutamente nada"

Una vez que estuve frente a la calle, exhalé aire profundo olía a humo y a contaminación.. Era el dulce aroma de la libertad,

«¡Si, estoy de vuelta perras!»

Caminé sin sentido durante varias horas no había nada peor que estar en plena ciudad sin trabajo, sin un techo, sin dinero y la cereza del pastel estába completamente sola.

Reconozco que para cualquiera que lo viera desde su perspectiva yo era una mujer acabada, sin nada y sin posibilidades, pero por cómo yo lo veía lo tenía todo o por lo menos más que antes, porqué luego de trece años en la oscuridad hoy por fin era una persona libre.

"El resto sólo eran solo simples detalles"

-¡Bonita Ropa! ¿de dónde la sacaste?

¡Es del siglo pasado! - Unas chicas en un auto bajaron la ventanilla para burlarse de mí.

Baje la vista para mirar mi ropa un segundo, creo que salir con medias de mayas transparente y tacones bajos ya no es tan chic como antes.

¿O acaso será mi brasier con tirantes flourecentes?

-¡Era la moda en el 2009!. - Les grité enojada, moviendo una de mis manos.

-Claro que sí ¡abuela! - Me gritaron de regreso antes de soltar mis risas burlonas.

¿Abuela? Es en serio.. pero si sólo tengo 37 años, gire la vista y observé la vestimenta de otras mujeres.

!Que carajos! pensándolo bien, creo que si necesito otra ropa.

«Una más en tendencia»

Miré de frente y las calles estaban llenas de personas distraídas, sería como ir por una golosina.

Estuve observando un rato hasta que lo ví..

Si mi próxima victima, era un sujeto con sobrepeso de edad mediana y con aspecto caucásico, venía distraído comiendo una salchicha totalmente ajeno de lo que sucede a su alrededor.

"Bingo"

Caminé de frente hacía él, mientras tomaba una botella de agua a medio tomar de una mesa y me acerqué hasta el tipo que venia distraído, choqué aproposito contra él y vacíe todo el contenido de la botella sobre su pecho, por el impacto su comida resbaló de sus manos y manchó toda su camisa y parte del pantalón, realmente fue un desastre.

"Fue perfecto"

-¡Oh, Dios Santo! Lo siento mucho, señor, venía distraída y yo... -Comence a pasar mis manos por su cuerpo con la intensión de "ayudarlo" a limpiarse pero lo que en realidad hacía era registrar en sus bolsillos.

-¡Pero que estupida! Acaso estás ciega. - Escupió con irá y se aparto violentamente pero yo ya tenía su billetera en mis manos, así que me separé de él y caminé hacia otra dirección con el botín para sacar el dinero o lo que pueda encontrar.

-Lo siento tanto por ti querido... - Grité mientras le sonreía.

identificación «Bruce Bennett», dos tarjetas de créditos, 87$ y una tarjeta del metro.

¡Demonios puedo ir a dónde quiera! Me burle pero en mi mi interior solo hay un sitio a dónde quisiera regresar.

«Teressa Collins »

Saqué la pequeña foto desgastada que siempre llevaba oculta en el fondo de mi brasier y la miré con anhelo, en ella se reflejaban dos chicas llenas de sueños, que aunque no tenian ni un centavo eran felices.

Recordaba muy bien a mi querida Tessa, fuimos más que compañeras durante muchos años hasta que Joseph se cruzó en nuestro camino y terminó por separarnos.

De las dos ella era la chica guapa a pesar de ser madre soltera, su melena rubia y ojos color esmeraldas enmarcaban finalmente sus mejillas y al mismo tiempo resaltaban sus labios voluptuosos.

Su aspecto de modelo de revista provocaba una mezcla entre lujuria y tortura para los hombres que la conocian, algo que me daba la ventaja a mi para aprovecharme de eso.

Ella era el ejemplo vivo de una mujer que desearás con locura pero ni en un millón de años lograrás tenerla.

Ahora me pregunto que habrá sido de ella y su hija, con el ritmo que llevaba de seguro ahora es una mujer exitosa o tal vez se casó con un millonario como siempre lo planeó.

Después de "comprar" ropa de este siglo y algo de comida, me concentré en conseguir un sitio para dormir...

Esta bien, no compré nada... Pero solo fue un préstamo, después haré buenas acciones, algo así como dar el diezmo o ir a misa.

Por fin llegue a un hotel donde hospedarme, y me quedé admirando el vestíbulo que era sumamente lujoso, cuánto tiempo sin ver algo asi... Era de techos altos, mosaicos dorados y lámparas de arañas, creo que llegue al lugar correcto.

- Bienvenida, ¿en que le puedo ayudar?

-¡Hola! buenas noches señorita, quisiera una suite para mi esposo y para mí.

Es que acabamos de llegar a la ciudad en un viaje de imprevisto, el está en una junta importante, pero me siento tan agotada por el viaje que le insistí en venirme antes hasta el hotel. -Le sonreí a la tierna chica, mientras ella me estudiaba con una mirada rápida y luego sonrió de vuelta con aprobación.

- Se que no tenemos una reservación, así que me gustaría saber si tienes algo disponible. - La chica lo pensó por un buen rato, hasta que me respondió.

- Sabe está de suerte, aún nos quedan varias habitaciones la temporada de turistas a mermado un poco y algunos vuelos se han retrasado. -dice y le yo doy un asentimiento en aprobación para seguirle la conversación mientras pasaba la tarjeta junto con los datos de mi esposo.

«¡El gordito salchicha!»

- Perfecto señora...

- Nataly Bennet. -dije con toda naturalidad.

-¡Listo! Señora Nataly Bennett, la habitación es toda suya, ¿quiere que envié a alguien por su equipaje? - Pregunta.

- Oh, no, no.

Mi esposo traerá el equipaje más tarde. - Me excuse, pues no traía nada conmigo.

- Ah, también le recuerdo que en la mañana su esposo debe pasar a firmar la factura de cancelación...

-¡Claro por supuesto! Estaré al pendiente de que lo haga. Muchas gracias. - Tomé de regreso la tarjeta, luego le dí un apretón de manos en agradecimiento y me dirigí hasta la habitación, a lo lejos observé el bar y este tenía una salida independiente.

"Muy interesante"

Al llegar a la habitación y cerrar la puerta en mi espalda, lo primero que hice fue lanzarme hasta la cama y soltar el más placentero gemido y es que en trece años solo dormi en un catre o en el piso...

Definí eso te hace valorar este tipo de placer y comodidad.

Pedí servicio al cuarto, mientras revisaba el mini bar, hace mucho tiempo que no probaba alcohol y hoy era una noche especial, después de haberme saciado con buena comida y vino decidí tomar una pequeña siesta para recuperar energía.

Saqué de mi bolsa el delicado reloj que tomé prestado de la tierna recepcionista y coloqué una alarma.

[...]

El ligero sonido de un tic-tac, me despertó. Ya casi amanecía y parecía que iba a llover, necesitaba apurarme para salir de allí cuanto antes.

Tomé "mis pocas cosas" y le dejé su cartera a mi querido esposo salchicha, con sus documentos, sólo tomé la tarjeta del metro y claro el dinero.

Me dirigí a la salida individual del bar y miré por encima del hombro asegurandome que el camino estuviese despejado cuando me convencí de que así era salí con pasos rápidos...

-¿Disculpe señorita? - Una voz me detuvo.

¡Ay, Joder! ¿Seguro que me descubrieron? Vamos, Selene, mantén la calma...

-¿Si?, ¿se le ofrece algo buen hombre? - le dije con suavidad mientras mis ojos buscaban otra forma de escapar.

-Se le ha caido ésto. - Bote el aire de mis pulmones y tomé la desgastada foto que era mi única posesión.

- Pero que amable. - Contesté más calmada y seguí con mi camino.

Casi que corrí hasta la estación del metro más cercana, si quería encontrar a Tessa, debía comenzar a investigar en el lugar donde la vi por última vez , tal vez tengan información sobre su ubicación actual.

Si, eso haré.

Al llegar a la localidad me guíe por las familiares y transitadas calles en dónde viví durante mucho tiempo, el olor a moho y a humedad del viejo edificio me estremeció, habia un mar de recuerdos en este lugar.

Subí por las escaleras ya que no había ascensor, hasta llegar frente a la dichosa puerta, por la emoción no me atrevía a tocar pero después de un tiempo me animé a dar un par de toquecitos, imaginando la sarta de mentiras que diría para conseguir información sobre Tessa.

Pero al abrir la puerta una voz vagamente familiar inunda mis oídos.

-No somos religiosos, tampoco cómpramos ni donamos nad....

Se desató el infierno que están apareciendo los malditos muertos...

¿que carambas haces tu aquí?

-Una señora con una bata de dormír holgada y cabello enmarañado abrió la puerta, su rostro se veía demasiado demacrado, con líneas de expresiones y bolsitas oscuras debajo de sus ojos...

Realmente me veía fijamente con una mirada asesina.

¡Ay maldita sea!

¿Ojos color esmeraldas? ¡Demonios!

-¿Tessa? - Exclamé con asombro.

«Casi no me lo creia»

-¡Por el infiernos, mujer!

¿Pero a ti que rayos te paso? Estás hecha mierda... -Ella apretó sus labios..

¡Ay joder, cuantas arrugas tiene su cara! ¿Por qué se ve así?

-Eso... Es algo que no te incumbe.

¿Por qué viniste? Sabes bien que no eres digna de estar frente a mí puerta.. -Me cruce de brazos antes de devolver el sarcasmo.

-¡Oye! Disculpame, no sabía que se necesitaba de una medalla de honor para estar aquí. - Sonrió levemente afilando su lengua para regresar el ataque.

-En tu caso, Selene Payton....

Necesitas dos putas medallas y mucho más después de lo mal que me trataste. - Suspire y dejé escapar todo el aire que tenía retenido.

- Tienes razón Tesaa, sé que me equivoqué, nunca debí confiar en él y mucho menos ponerlo por encima de ti... Además quiero decirte que te perdoné primero. -ella frunció su ceño.

-¿tu me perdonaste a mí?

- Si.

- Ajá, y eso ¿por qué?

-pues nunca fuiste a visitarme ni una sola vez a la cárcel. - abrió sus ojos como dos enormes platos.

-¿Yo no te fui a visitar? ¿Estás segura?

Porque uo recuerdo que TU, no quisiste verme, dijiste que no tenías familia y que era mejor no ver a nadie más... - recordé que era cierto lo que decía y llevé mi mano hasta mi frente.

- Lo siento tanto.... pero en aquel entonces pensé que tú me habías traicionado y nos echaste de cabeza con la policía porque eras la única que lo sabía. - Me da una mirada de confusión.

-¡Oye! que te sucede, yo jamás te haría eso y lo sabes. - respondió con enojo había un deje de decepción en su mirada.

-Entonces, que mal verdad, creo que me ví como estupida. - Le digo apenada.

- De verdad, lo siento, Tessa. -ella hizo un gesto desdeñoso con sus hombros, y se quedó parada sin hablar.

- ¿Tessa? Ya dije que lo sentía... Y mucho. -Seguia observandome unos segundos hasta que habló.

-Si Selene... Ya te oí, ahora por favor, ¿podrías largarte de mi casa?. -Ella seguía muy enojada, desechó todas las ramas de olivo que traté de lanzarle para hacer las pases.

Así que era momento de hablar con sinceridad y sacar las lágrimas o la perdería.

- Tessa, lo siento mucho, tú y la pequeña Clark, eran lo más cercano que tenía a una familia de verdad....

- Se llama Clarisse, deja de darle alas.

- Me reprende con la mirada pero la ignoré y continúe con lo que debía decirle.

Si actúe así, es porque nunca tuve referencia a lo que era el amor de familia, siempre fui de pocos amigos, sabes que era así. Yo sólo te tenía a ti.. y estoy segura de que te diste cuenta de que no quería exponerlas. -Su mirada se suavizo apenas me escuchó.

-Me dolió mucho que me hayas suplantado por aquel espantapájaros. - Se quejó furiosa.

-Lo se, eso es algo que jamás, jamás, jamás sucederá de nuevo. Te lo aseguro. - Mis palabras la convencieron y extendió sus brazos robustos para darme un cálido y reconfortable abrazo de hermanas.

«El primero que recibo durante trece años y admito que me hizo sentir en casa nuevamente»

-Ven entra, hace mucho frío aquí afuera... -Me tomó de un brazo y me obligó a que entrara.

- De pura casualidad....

¿Tendrás un cuarto decente por si me embriago y traigo un hombre sexy a casa para follar.

No quiero que te vayan a molestar mis gemidos... Digo los ruidos.. -Ella rodó sus ojos con diversión.

- Selene por el amor a Dios...! - Sonreí y levanté mis manos en señal de rendición.

-Esta bien, está bien, relájate no lo traeré aquí, buscaré otro lugar... - Ronroneo con doble sentido.

-Selene... Si tengo uno, pero no grites tanto. -ambas reímos en complicidad como en los viejos tiempos.

¡Mi amiga había regresado!

Repasé mentalmente mi plan, había cumplido con éxito el primer pinto. Ahora pasaría a lo más difícil, convencerla de entrar nuevamente en el viejo pero muy confiable: "negocio"

Capítulo 3 No soy la mejor compañía.

POV: TYRESE.

Jamás pasé por un momento más vergonzoso en mi vida que este...

Apenas llevaba seis meses de vuelta en la ciudad y estaba consciente que la palabra «Delito» dentro de esta unidad tenía un significado muy diferente a lo que me había acostumbrado en el antiguo pueblo donde estuve viviendo, lo máximo que se reportaba en una noche movida era una multa por exceso de velocidad o una mascota perdida. Es por eso que las noches tranquilas que solía pasar fueron suplantadas por noches de histeria, gritos y delitos crudos.

Ese tipo de crimen que te hace perder el sueño por una temporada o quizás para siempre.

En mi caso me había retirado de todo ésto, ya que hace años, lideré un operativo para capturar el líder de una red de delincuentes inmersos en el lavado de dinero y tráficos de drogas, algo que me dejó una serie de enemigos silenciosos que jamás olvidaron lo que sucedio y al mínimo descuido de mi parte clavaron un afilado cuchillo en mi espalda.

Es aquí donde comenzó el principio del fin...

Llegar quince minutos tarde aquella noche de invierno a mi hogar me llevó a la desgracia, perdiendo lo único que importaba para mí en este mundo.

«Mi esposa»

Aúnque en la actualidad los culpables de su asesinato están pagando una condena por lo que hicieron, nunca fue suficiente para mí.

Jackeline era una buena mujer, era preciosa, cariñosa y también era la futura madre de mi bebé.

«La adora más que a mi propia vida» Pero ya no estabas más, se habia marchado de este mundo y se llevó junto con ella todos mis sueños de formar una familia.

La culpa por no haber estado presente esa noche para protegerla, me llevó durante muchos años a una oscuridad en la cuál solo el alcohol y el cigarrillo mantenían mi cordura y como no había superado del todo la muerte de mi esposa, me obligué a retirarme por un buen tiempo.

Sin embargo, después de tantos turnos silenciosos e interminables noches sin sexo, comencé a extrañar: "mantenerme ocupado", esa adrenalina que corría por mi cuerpo sólo cuando se trataba de investigar algún caso sin resolver y seguirle la pista aquellos delincuentes que irrumpian la ley pero que eran tan astutos que nadie era capaz de atrapar.

Nadie, excepto yo.

No había nada más satisfactorio en el mundo que encarcelarlos, pues, de alguna manera sentía que hacía justicia por mis propias manos y por todas aquellas voces silenciadas que no tuvieron la oportunidad de defenderse como fue el caso de Jacky.

[...]

- Hmmm... - Hice una mueca de exasperación al mirar aquella morena sensual que se encontraba sentada frente a mí.

De nuevo había cometido la tontería de aceptar una cita a ciegas, organizada por; Roy, mi compañero de trabajo

- Entonces, querido... - Se quedó en silencio, al no recordar mi nombre.

- Tyrese. - Le recordé.

- ...Si, Tyrese.

Bueno, Roy me dijo que eres ¿divorciado?

Es decir, no es algo que me moleste pero eres un hombre increíblemente sexy...

Y un tipo así es imposible que sea soltero... algo malo debes tener.. acaso eres golpeador de mujeres o eres de esos que en secreto también le gustan los hombres... - La indiscreción de la chica me recordó el por qué, nunca salgo con mujeres tan jovenes.

Para mí esta cita era un desastre y desde ya, la chica estaba descartada. Además, de que ha mencionado unas diez veces que fue novia de mi compañero y lo ardiente que era por todas las maravillas que Roy le hizo en la cama.

-No estoy divorciado, soy viudo. -Le dije, luego de darle un trago largo a mi café, por lo general no suelo ser tan callado pero la chica me hacía sentir incómodo.

- Oh, lo siento tanto...- Se hizo un silencio incómodo hasta que habló de nuevo.

-¿Siempre eres así de silencioso? porque puedo ayudarte a soltar un poco más la lengua, se cómo hacerlo, en serio.

Sino, yo podría hacerte muchas cosas con la boca te lo aseguro. -Al momento en que terminó su insinuación, las mejillas le cambiaron a un tono rosa.

«Claro que sabe hacer de todo con su boca, menos callarse»

Cómo de costumbre a las ocho en punto mi teléfono vibro, era una llamada de emergencia de mi compañero Roy Mayers, a quién quince minutos antes le había pedido sacarme a chica de encima.

conteste la llamada y fingí que era un asunto importante, algo relacionado con la estación, así que utilicé la tipica frase de siempre.

-Oye, estoy en una cita importante...

Pero, ¿dices que nadie más puede cubrirte?

- Ya no le des más vuelta Ty, solo follala, vive un poco. -Me mantuve con el rostro serio, ignorando las palabras de Roy, para hacerlo más creíble.

-Esta bien, no entres en pánico, dame veinte minutos y estaré allá. - Colgué la llamada mientras me levantaba de mi silla.

-Tengo que irme Bethany, es un asunto importante, pero te aseguro que he divertido mucho.

-Me llamó Nathaly. -Replico ofendida.

-Claro, Nathaly. - Me disculpe mientras colocaba unos billetes sobre la mesa, aunque la chica no se veía convencida, finalmente acepto que me fuera así.

«Debo aceptar que no solo era ella, pues yo tampoco fuí la mejor compañía»

-Es una lástima que no pueda mostrarte mis habilidades - Se mordió su labio inferior.

La observé detalladamente y la chica era bastante hermosa.

Quizás podría intentarlo...

«No, no es el momento, quizás, despues»

Una vez en el auto pisé el acelerador para llegar pronto a la estación, no iría a mi departamento pues era muy temprano, la opcio que me quedaba era el «Trabajo»

Me incorporé en mi puesto de estacionar, tomé mi caja de pastelillos que había comprado de camino y me dirigí hasta mi despacho.

- ¿Que demonios sucede contigo, Ty?

¡La chica es perfecta!

Ojos felinos, buenas curvas y ademas es de las que nunca dice que no. - Exclamó Roy, decepcionado, sabiendo que había escapado igual que otras veces.

- La chica perfecta para ti, pero no para mí. -Negó con su cabeza pero luego sonrió.

- Bien, tu ganas.

Pero, siempre está la opción de la agente Marry, ella me ha pedido tu número unas cuantas veces.-Rodé mis ojos al escucharlo.

Todos saben que el peor error que se podía cometer era involucrarse con compañeras de trabajo.

«Siempre termina mal»

- ¿Cuéntame, hubo alguna novedad?. - Le digo para cambiar el tema.

- Un robo en una estación de servicio, una persecución de un vehículo reportado y tres personas heridas en medio de un tiroteo.

-¡Cielos! veo que se divirtieron más que yo, está noche. - Roy rompe en carcajadas.

- ¡No me jodas Ty! No puedo creer que prefieres correr detrás de las balas a tener sexo con Bethany. - Respondió con absoluta diversión.

- Se llama Nathaly, no seas idiota. - Lo corregí y el abrió sus ojos con sorpresa.

-¡Demonios!

-Exclamó.

-Si ¡Demonios! - Repetí sus palabras, algunas veces actuaba como un imbécil.

- Sabes, Ty, yo se porque te niegas a salir con otras mujeres, creeme que lo entiendo.

Pero ya han pasado seis años, es justo avanzar y continuar con tu vida.

Es lo que Jacky querria...

- No le respondí, el nombre de Jacky era un tema delicado para mi.

- ¿Cuando fue la última vez follaste, viejo? ¿Hace quince años?

-Lo dice en broma pero en realidad yo estaba un tanto apenado.

-Hace cuatro meses. - Contesté, pero mi realidad era otra.

La verdad es que no había estado con otra mujer desde que Jacky murió.

Me apoyé en el respaldar de mí silla e ignore todo por un momento mientras pensaba en mi situación.

Si fuera otro tipo de hombre pudiera comportarme de esa manera tan osada, justo como el lo hace. Pasaría la noche con una chica diferente para satisfacer mis deseos.

Pero la culpa no me dejaba avanzar, mi esposa estaba muerta por mi culpa, el trauma no me dejaba dar el siguiente paso y tampoco encontré alguien hasta ahora que me hiciera pensar diferente.

-En fin hermano, da lo mismo que sean cuatro meses o nueve años..

¿Quieres saber por qué?

porqué tu mismo eres quien aleja a toda mujer que quiere acercarse.

Ya tienes tienes 39 años, Ty, el tiempo pasa en un santiamén...

¡Carajos Ty!

¿me estás escuchando, al menos? -Dice mientras tronaba sus dedos frente a mi rostro.

- Claro que lo escuché todo.

Haré un último intento.. pero antes de que digas algo, me niego a utilizar aplicaciones como:

«LaMediaNaranja, Tinder, 13Corazones» y pare de contar. - Me quejé pues había fracasado en eso.

- Voy a conseguirte algo mejor, viejo.

- Evite plasmar mi decepción en el rostro.

Roy era un fiasco para emparejar citas, por el contrario decidí olvidarme de ese asunto y centrarme en lo que verdaderamente importa...

Abrí la caja de pastelillo, me serví una segunda taza de café y comencé a revisar la montaña de expedientes en casos no resueltos.

«Mis favoritos»

[...]

Al terminar mi turno tuve que regresar a las calles para investigar una estafa, si supieran la cantidad de recursos innecesarios que se están perdiendo detrás de alguien que se dió a la fuga hace mucho y que en mi opinión jamás encontraremos, no me harían perder el tiempo de está manera.

Fue un trabajo muy limpio y cuidadoso, se puede decir que lo hizo un profesional, pues no dejó huellas o adn que revelara su identidad, tampoco se logra ver su cara en los video, solo tenemos la declaración de tres personas, lo extraño de todo es que ningun testimonio coincide, todos describes a una persona con facciones diferentes, lo que me lleva a creer que la mentirosa, alteró su imagen para crear confusión y evitar que alguien la reconociera.

Por ahora no me quedo de otra que desistir, la situación era verdaderamente hilarante, y para encontrar al culpable solo tendría que esperar a que de nuevo ella repitiera el patrón y cometiera un mínimo error.

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