"No encuentro la manera de definir que clase de persona soy, solo se que tengo una fijación nada sana con el hombre que reside en el hotel donde trabajo. "
Solo fue una vez, ahora no puedo dejar de visitar su habitación por las noches ...
Vivía en una zona muy pobre, mis padres hacen lo posible para que tenga una buena educación, trabajando sin cesar vendiendo Salmón en el puerto, y yo viviendo a costa de sus costillas sin elevar una buena nota desde el año anterior. Muchos dirían que es por qué no me importaba el esfuerzo que hacían mis padres para sacarme adelante, pero enrealidad la secundaria donde fuí enviada esta llena de niños ricos y superficiales. Imagínate llegar ahí siendo de clase baja, fuí el centro de atención desde que llegué, nunca habían visto a alguien como yo estudiando junto a ellos, además del conserje.Yo no tenía las mejores zapatos o marcas lujosas que lucir. Además de ser común, era hija de pescadores, nada mejor para ser el objeto de burlas.Digamos que por eso reprobé el año, por el bullyn que me hacían cada año desde que entré.Pero no todo era malo, en todo cuento de Cenicienta hay un príncipe, ¿No es así?, por así decirlo, un chico de apellido Mitsuda era el farol de mi vida. Él era el único que me trataba bien a pesar de que la mayoría me trataba como si apestara a pescado todo el tiempo, Mitsuda era el más rico de la escuela y, por lo tanto, el más popular, tenía los ojos marrones tan cálidos como el amanecer, y una sonrisa que podría derretir el corazón de cualquier chica.
Él era el único motivo por el que soportaba todo el bullying, para verlo cada día en el Salón 2A.Al principio creí que me trataba bien, por ser amable y buena persona, pero con el tiempo y con lo bien que nos llevábamos, empecé a creer qué... quizás, yo le gustaba.
Bueno, eso pensé hasta que, él me invitó a salir, y yo no podía estar más feliz. Era el chico de mis sueños, alto, guapo, rico, y de buen corazón , el deseo de cualquier Cenicienta...Pero en el momento en que nos encontramos en esa tienda de Ramen a la hora acordada, sus amigos de la escuela aparecieron y nos tomaron por sorpresa.Yo no sabía para donde meterme cuando empezaron a hacer burla sobre que estábamos enamorados, y se reían de Mitsuda por fijarse en mí.Le preguntaron aquella tarde en que sostenía un regalo en mis manos poe nuestra primera cita, si estábamos saliendo.Y ante mi mirada expectante, dijo que no...Que solo se trataba de una" Coincidencia "Yo no podía creerlo ese día, el chico que tanto me gustaba, se avergonzaba de mí...me sentía tan triste y enfadada al mismo tiempo que salí corriendo, dejándolo solo a él con sus amigos..
Llore toda una noche, tratando de distraerme con el celular, pero lo único que miraba en la pantalla era la foto de perfil de IG de Mitsuda, preguntándome si debía dejarlo de seguir o fingir que nada pasó.
Fue en eso que mi padre me llamó a la puerta, enojado por las notas bajas del boletín.Mis padres hablaron conmigo en la sala, dijeron que ya no podrían costear todos los gastos y que tendría que ponerme a trabajar."Ya tienes 18 de edad, los de esta zona trabajan desde los 15 años para ayudar a sus padres"Fue lo que dijeron, a mí no me molestó la idea de tener que trabajar, si con eso me distraía de pensar en el vergonzoso momento que pasé.Estaba de buena suerte, el hotel más caro de la ciudad buscaba personas que tengan cumplida la mayoría de edad en adelante para trabajar por un período de prueba en el servicio de limpieza.Esté hotel era Hashida, un gran edificio de 20 pisos, rodeado de rumores de que los Yakuza y otras bandas criminales se hospedaban ahí cuando venían de visita por el país.Cómo era lo esperado nadie solicitó trabajar ahí, me sorprendí al ser la única que me había presentado por el aviso en el periódico. Y por supuesto al ser la única me dieron mi periodo de prueba por 15.000 dólares el día, una gigantesca cifra que al verla en el contrato casi me hizo caer de espaldas."¡Con esto podré pagar mis estudios y seguramente la universidad!"Pensé alegremente ese día, tratando de ser optimista después de que me rompieron el corazón."Pronto podré mandar al diablo a Mitsuda y al resto de la escuela".Planeaba cambiarme de escuela tan pronto obtuviera el dinero.Pero en el mismo día en que entré a trabajar las molestas amigas de Mitsuda,"su club de fans", como le digo yo, me empezaron a molestar en la hora del almuerzo, queriendo saber por qué estaba con su chico favorito en el mismo lugar. Habían escuchado los rumores de los patanes de sus amigos de que nos había visto a solas, y ardían en celos.
"Deja de acosar a Mitsuda, es nunca se fijaría en alguien que vende pescado"."Sí, deja de seguirlo, ¿No piensas en lo mal que se debe sentir que el olor a pescado lo esté siguiendo a todas partes?"
- ¡No estaba siguiendo a nadie!, ¡El me invitó a salir!
Fue lo que dije, ese día en el tejado de la escuela con el bento, (Lonchera japonesa), entre mis piernas.
Respuesta que por supuesto las enfado aún más, me arrojaron mi almuerzo a la cara, dos pequeñas mojarras con arroz y huevos se deslizaron por todo mi cabello, mientras ellas reían."¡Deja de mentir!""¡Por qué Mitsuda saldría con alguien cómo tú!""¡Solo eres una miserable con olor a pescado!"
Sus palabras crueles dentro de todo tenían la razón, él jamás me aceptaría, comprendí que aunque sintiese algo por mí, siempre estaría avergonzado de aceptarlo. Lo único que me daba fuerzas es que...Pronto podría independizarme y cambiarme de escuela.
Mi horario de trabajo era diurno, y estaba tan devastada como si hubiese pasado una máquina aplanadora por encima de mí. Me sentía tan deprimida por lo que sucedió en la escuela en la mañana, pero justo ese día en el hotel, había una fiesta, y los tragos que se iban a servir pasaban por la cocina, la que se ocupaba de enseñarme mis deberes se emborrachó, solo quedaban 15 minutos para mi salida, decían que la bebida ayudaba acompañar las penas así que probé la botella abierta que está mujer dejo en la cocina.
No era de saber aguantar la bebida, únicamente bebía sake cuando nuestros padres festejaban el año nuevo. Basto unas cuantas copas para que mi cabeza quisiera reventar, cuando revise mi celular, mi horario terminó, sentía como el piso se movía, y mi vista se hacía borrosa, intenté despertar a mi supervisora para que me dijiese por dónde salir, pero no sé movía entonces le quité las llaves de su costado para abrirme la puerta, el resto de personal ya no estaba, y tuve que darme la tarea de buscar por dónde salir del inmenso hotel en que me encontraba, era tarde y tenía que regresar a casa.
No sé que puerta de servicio fue la que abrí, pero no era la que me llevaba afuera, en lugar de eso me llevo a un salón, y luego me subí a un ascensor tratando de que me llevase hasta el último piso, pero no podía ver los botones y terminé presionando otro, terminé en un pasillo alfombrado, sentía mucho calor y creí que me iba a desmayar, esa bebida tenía algo, sospeché que le habían metido una sustancia, en mi desesperación entré a una habitación al azar.
En una suite más grande que mi casa, tan cómoda y lujosa que tarde un para de minutos en llegar a la cama a rastras.
El calor arrasaba mi cuerpo, como una fiebre letal, si no me quitaba el uniforme sentía que moriría, pensé en ir a bañarme pero mi cuerpo no tenía fuerzas para caminar más, así que entre desnuda a las suaves y cómodas sábanas de seda de una hermosa y gigantesca cama.
No lo había percibido en ese entonces, pero justo a mí lado, estaba un hombre semi desnudo, o eso era lo que sentí cuando me topé con él.
Me asusté tanto que no pude gritar, y menos cuando vi sus enormes y destéllantes ojos oscuros iluminándose con la luz de la luna que entraba por los enormes ventanales de vidrio traslúcido a la derecha de la habitación.
El me tomó de la mandíbula y se aproximó a mí, a simple vista no parecía estar padeciendo lo mismo que yo, olía fuertemente a alcohol.
- Yuliana, si que eres una bastarda, cómo te atreves a hacerme esperar de más.
Dijo entre dientes con la mirada fruncida apretando mi mandíbula con fuerza, quería decirle que no era esa tal Yuliana, de la que hablaba, pero el pánico de apoderó de mí cuando recordé los rumores de que se hospedaban personas peligrosas en este lugar. Este tipo podría ser un matón.
Sabiendo eso, no me atreví a hablar, me paralice por completo y más cuando el se inclinó y me besó apasionado absorbiendo mi lengua con la suya, sin darme un segundo para respirar.
No sabía que sentir en ese momento, quizás fue la adrenalina o el hecho que estaba ebria, y no me disgustaba sentir el cuerpo bien trabajado de aquél sujeto; que me deje llevar, con el latido de mí corazón corriendo a mil por segundo, hasta que sentí su pelvis bajar a mí zona íntima, y en ese instante un gran dolor se hizo presente, mi virginidad fue arrebatada...
Por ése apuesto y desconocido hombre...
El dolor fue indescriptible, él notaba que algo no estaba bien, me lo hacía saber en cada momento" Estás muy estrecha hoy, ¿Ya no te gusto y es por eso que te secaste?", me reclamaba molesto.
No sé daba cuenta que mi interior era virgen y que mi cuerpo se estaba adaptando a su tamaño.
Arañe su espalda cuando el dolor empezó a ceder por otra de sensación más placentera le siguió, los gemidos de mi boca empezaron a salir con más profundidad.
- Eres tan cruel, pero aún así me vuelves loco.
Me habia confundido con alguien más, lo entendía, el creía que le estaba haciendo el amor a la mujer que ama.
Después de un interminable hora en el que amo mi cuerpo con intensidad, el se acostó al lado mío y se durmió abrazándome de costado sujetándome con fuerza a su pecho, asegurándose que no pudiese escapar de sus enormes y gigantescos brazos.
- No vuelvas a irte de ese modo, no sabes cuánto me haces falta cuando no estás....
" ¿ Irme?"
" ¿ Donde?"
" Si apenas y puedo moverme"
Pensé ofuscada entre los brazos de un desconocido, pero al menos sabía por lo que dijo, que la mujer a quién esperaba ya no estaba en el hotel por lo tanto no me descubriría con su hombre.
Recuerdo que aquel día, no dormí, además del insoportable dolor en mí entrepierna, ese hombre tenía un gran ronquido como si estuviera durmiendo al lado de un oso.
Por la mañana intenté mover sus brazos que me sujetaban con fuerza y cuando lo logré me escapé en cuánto el sol se posó en su enorme y gigantesca espalda.
Me dejó hipnotizada por unos segundos hasta que sentí como las aspiradoras del pasillo pasaron cerca de la puerta, la hora de la limpieza había llegado y yo tenía que irme para no levantar sospechas.
Me aseguré de no dejar nada, pero al haberme sobresaltado por la aspiradora chocando con la puerta, deje caer mí gafete y este se metió debajo de su cama.
~``~~
Estuve toda la mañana pensado en lo que sucedió ayer, el dolor en mi interior era incómodo cuándo tenía que sentarme, ni hablar del líquido rojo que tenía que tapar con toallas higiénicas.
No había visto el rostro del hombre que me quitó la virginidad, estaba en shock al momento de salir.
Entonces no tenía idea con quién me acosté, extrañamente no me sentía violada, sólo recordaba que la pasé bien...
Puede sonar fuera de lugar, ni yo misma comprendía por qué al recordar, mis mejillas se sonrojaban.
Mi corazón latía con fuerza, todavía sentía esa sensación adrenalínica de aquella noche...
Toda la mañana me la pasé mirando por la ventana, era raro para mí sentirme tan bien...mientras tanto Mitsuda se quedó mirandome todo el horario escolar con pena en sus ojos calidos, parecía estar arrepentido, daba igual, no quería saber nada de lo que pueda querer decirme.
No esperaba la hora de volver a trabajar...
Ni bien llegué a la administración fuí duramente reprendida por el jefe del personal y por la mujer qué sé supone que debía supervisarme en mí primer dia, pero qué se terminó durmiendo por las bebidas que se robó de la fiesta.
-¡Te escapaste!, ¡Y me robaste las llaves de servicio!.
Me acusaba con el jefe a su lado.
- No es así, sólo intentaba buscar algo de ayuda cuándo se descompensó en la habitación de servicio.Me defendí, y él jefe miró a la empleada desentendido, sospechando una mala acción por parte de ella.
- Eso es algo que no me dijiste
.-¡Oh eso!, ehm, no le tome importancia- Le respondió con nerviosismo- ahora que lo recuerdo, si le dije que tomará la llave de servicio para qué terminará de hacer mí trabajo en las habitaciones de los nuevos clientes. Me encontraba muy agotada por tanto trabajo en la fiesta, ya sabe cuánto ensucian los huéspedes, sobretodo el clan Mitsubishi - Se excuso y el jefe la miró con indignación.
- Masasume, no se comenta a los pasantes de limpieza sobre quienes se hospedan en este lugar...-
Le murmuró entre dientes, poniendo más en aprietos a su empleada que ya no sabía a dónde esconderse de la mirada acusadora de su jefe.
Yo bajé mi mirada hacia el suelo, haciendo de cuenta que no escuchaba nada ni prestaba atención, cuando estaba guardando lo que se le escapó a mi supervisora en mi mente.
"¿El clan Mitsubishi?"
¿Que era el clan Mitsubishi ?"
La excusa de esa mujer había funcionado lo suficiente como para que el jefe me dejase en paz. Él me miró por un momento que parecía ser interminable para mí, luego se acercó a su empleada y le susurró algo al oído que no podía distinguir muy bien por la distancia.
Ahora que lo pienso solo unos cuantos empleados estaban ahí en la fiesta de ayer.
" Parece que era tan exclusiva la fiesta que hasta los empleados era cuidadosamente preseleccionados"
Ahora entiendo por qué estoy en problemas.
El hombre se fué y nos dejó solas a mi y a mi supervisora, creí que estaría en más problemas al ella acercarse a mí para comunicarme algo.- Nuestro jefe dijo que está noche servirás la cena junto a mí en salón principal. Así que ve a prepararte.
Estaba un poco confundida. No sabía por qué me habían dejado participar en la cena después de haberme colado.Todo me daba mala espina, no teni idea del embrollo en el que me había metido,*Pero el asunto era que ya no me podía negar aunque se tratase de una reunión de un supuesto clan mafioso, podrían no pagarme y tirarme a un bote de basura si me negaba, es lo que pensé.(╯︵╰,)con el corazón en la mano, sintiendo la sangre abandonar mi cuerpo me fui a arreglar para estar presentable como toda buena pasante de limpieza que supuestamente hacia este trabajo por una única vez.
Tenía miedo, sentía que estaba en una especie de cuento de terror donde tenía que ser la protagonista que al final de la película tendrá que correr por su vida. Un error y me costaría la vida.La hora había llegado, el reloj marcaba las 9 y 15, y yo junto a las demás mucamas debíamos servir la comida. Llevábamos unas grandes bandejas con un plato para cada persona.
Los comensales ya estaban esperando en la sala principal en una gran puerta con dos elegantes hombres vestidos de Yukata, note la espada en sus costados y mi corazón saltaba tanto que se me saldría del pecho, si no tenía cuidado el nerviosismo de mi cuerpo me haría perder la buena postura de la bandeja.
Yo estaba al frente junto a Masasume, y detrás mío otras 15 mujeres, también con una bandeja en sus manos.
Masasume, notaba el temblor de mi bandeja y me dió un pequeño empujón.
Empujón que casi me hace tirar la bandeja, por él sobresaltó que pegué.
- Niña, tienes que tranquilizarte. - Me llamó la atención y yo me mordí los labios mientras intentaba tranquilizarme.
Los hombres abrieron la gran puerta, Masasume me susurro," Hay que servir desde el lado lateral de la gran mesa donde están sentados dos hombres y las demás le servirán a los demás". Me indicó y yo asentí tragando saliva.
Fue cuando entramos que pude ver a los comensales, eran todos hombres jóvenes vestidos de Yukata(Traje tradicional japonés )con una curiosa katana(Espada afilada tradicional japonesa) en sus costados como los hombres de afuera.
Del lado lateral de la gran mesa había un hombre que destacaba mil veces más que los demás en esa mesa.
Era un hombre joven de cabellos negros y ojos oscuros, profundos y penetrantes como la hoja de una espada. Llevaba un traje del mismo tono oscuro como la noche, que resaltaba su pálida piel y hacía juego con sus hermosos ojos grises y cabello negro azabache.
Era tan atractivo que por poco olvidó lo que tenía que hacer, pero debía concentrarme si no quería hacer enojar a este hombre misterioso y terminar siendo asesinada en mi segundo día de trabajo.
Pase a su costado y puse el plato enfrente de él, sentí una corriente extraña proveniente del huésped que no me atreví a mirar nuevamente, levanté la tapa de la bandeja y un hermoso bistec con papas que relucío en el plato. Masasume me llamó con un gesto y yo me alejé hacia donde estaban las otras empleadas, tenía que esperar una orden como las demás por si los señores necesitaban algo.
Todos me miraron irme por mi torpeza al no ser tan ordenada como las demás que hacían todo en perfecta coordinación.
Me quedé en silencio rogando que ningún hombre se fijará en mí para pedirme después en su habitación, el sudor corria por mi cara y no podía controlar mis piernas temblorosas. Estos hombres eran tan poderosos qué podían conseguir lo que sea, aunque fuese a la fuerza.
El silencio se prolongó hasta que el hombre a quién había servido hace unos instantes, habló.
- Es la primera vez que veo a una mucama tan joven, ¿Están contratando nuevo personal?.
Preguntó sin dejar de mirarme con curiosidad, algo le llamaba la atención de mí.
- No señor ella es solo una pasante por unos días.
Respondió Masasume.
- ¿Y le permiten a los pasantes asistir a reuniones tan importantes cómo está?.
Cuestionó dejando en evidencia a la mujer que tampoco sabía por qué me habían metido entre toda esta gente.
-Bueno es que está jóven parece ser muy eficiente en lo que hace, pero le aseguro que es la primera vez que está presente en estas reuniones.
- ¿En serio?.
Replicó él y despues me mandó a llamar.
- Oye tú.
Yo sentí un escalofrío tan grande que hasta cerré los ojos con fuerza. Pensé que me creería una espía y me mandaría a matar.
- Levanta la mirada.
Me ordenó y con todo el temor del mundo levanté mi mirada cruzandome con esa serios ojos fríos que me coló los huesos.
- Me parece haberte visto en algún lado.
Cuando oí esas palabras a mi mente cruzó la noche anterior con el tipo desconocido.
" ¿Sera que esté es el hombre con quién me acosté?"
Version del Protagonista.
Hay un dicho común en este país," Solo el más fuerte logrará dominar a los más débiles".
Ese dicho para los Yakuza se mide en cuánto territorio poseas, y que tantos aliados tengas en tus filas.
En el principio, los Yakuza éramos samuráis desterrados cuando ya no hacían falta en el nuevo periodo de unión, fuimos ronis(Samuráis sin señor) regidos por reglas de honor y de lealtad que protegían a las aldeas y trabajan para señores de forma independiente.
Con el pasar de las eras, los Yakuza se dividieron en varios clanes que velaba por los suyos y se protegía a sí mismo, afanados de poder y riqueza. Todo se fue distorsionado como las hojas secas de un bambú, y actualmente, somos una de las mafias más peligrosas del mundo.
Si antes peleábamos por honor y lealtad, ahora nos matamos por territorio y poder, que irónico. .
Cada Yakuza, vela por el interés de su clan, y sus propiedades, la vida es para el clan hasta tu último aliento, defenderas estos ideales hasta tu último respiro, lo único que nos quedó de los samuráis es la lealtad y el honor hacia esta causa. Solo los capaces de entender este código, son dignos de dar la vida cada año en las guerras sangrientas que los clanes provocan por poder.
Esté estilo de vida no es fácil, pero una vez que entres no puedes volver a salir.
Japón esta divido por incontables clanes pero solo dos son los más conocidos de Japón.El clan Yamada que controla el 35 por ciento del país y sus alrededores, su principal fuente de dinero es el tráfico de drogas, meta, pasta, crack, y analgésicos. Su principal distintivo es un dragón esmeralda que simboliza la naturaleza de la vida de las plantas por sobre todo lo demás y el clan Mitsubishi del dragón rojo que yo lideró...
El dragón que representa mi clan es el de la irá y la fortuna, controló más de la mitad de Asia, y sus alrededores, nuestras principales fuentes son las armas, el lavado de dinero y alguna que otra droga desconocida para el ojo de la ley.
Soy el líder Tendo Mitsubishi de una de las familias más ricas del mundo, tengo sangre samurai en mis venas, y la ambición por enriquecer al clan Mitsubishi haciendo honor al apellido.Mis hijos algún día seguirán mi legado y mancharán sus manos de sangre, como yo lo hice desde que era niño. Mate personas para sobrevivir, mate personas para demostrar mi superioridad, y también por lealtad hacia los míos. Nadie de mi familia, se libra de la hoja que corta la carne débil, si no demuestras lo que vales, serás desechado. ~~~~~~~~~~~~~~~~`
Cuando llegué a Japón, no fui bien recibido, mis padres no vinieron a verme como había solicitado en el Hotel de la muerte. Pero aun así los esperaba, mirando la gran vista de Japón en la gran vista de la suite principal.."Lo lamento mi señor, pero sus padres mandaron a avisar que no vendrán hasta aquí".
Me confirmó mi mano Tsunade mi mano derecha.
- Manda a decirles, que respetar al clan Mitsubishi es respetar también a su líder. No tienen ninguna razón válida para negarse ni siquiera en la muerte.
- Quizás sus padres, saben la verdadera razón por la que usted vino a la ciudad.
Fruncí el ceño ante su reflejo en el vidrio, esa no era forma de hablarme y él agachó la cabeza en modo reverencial.
- Sepa disculparme, pero debo hablar con sinceridad como me pidieron sus padres que lo haga.
Decidí ignorarlo, mis padres buscaban fastidiarme.- Como quieras.
- ¿No es peligroso venir cuando los líderes del clan esmeralda están presentes en la ciudad?, puede tranquilizarme a mi y a sus padres señor de que no vino por la mujer del líder Yamada.
A mi mente vino la imagen de Yuliana, la segunda al mando y futura esposa del líder del clan esmeralda.
Sus hermosos ojos verdes, su hermosa piel tatuada con los símbolos que representa su clan, su sensual mirada todavía seguían grabada en mi memoria, sentí un apretón en el corazón en tan solo pensarla.
- Te lo aseguro.
Mentí, sintiendo la nostalgia de volver a tocarla aunque no estuviese a mi lado. Ese era el único motivo por el que había venido a esta parte tan pobre de la ciudad.Necesitaba volver a verla...
Yuliana y yo tuvimos una relación bastante tabú, ella era descendiente de uno de los clanes qué desapareció por las constantes guerras. Nos conocíamos desde que éramos niños, nuestros padres armaban guerras sin sentido y nosotros manteniamos un límite hasta donde acercarnos al otro. Pero cuando la vi nuevamente de adulto, era todo lo contrario, ya no era una simple niña de ojos rasgados, se había convertido en una mujer de piernas largas y curvas pronunciadas. Sentí una gran atracción hacia ella, aunque en ese tiempo era acompañada hacia todas partes por Yamada con quién se había comprometido.Un viejo pordiosero, de calva brillante y panza pronunciada. Sabía que Yuliana lo acortaba para ascender nuevamente de dónde había caído, ella era tan ambiciosa como yo lo era. Pero aún conociendola me convertí en su perro faldero más fiel, dispuesto a lo que sea por una caricia. Fuimos amantes por dos años cuando vivía en América, y me dejó cuando llegó la hora de casarse. No me dió ninguna explicación, como si los dos años en que estuvimos juntos no hubieran significado algo para ella...Intenté continuar sin Yuliana, pero, desarrolle una dependencia emocional por esa mujer,la necesitaba, la extrañaba, la quería conmigo de vuelta. La llamé incontables veces, pero jamás me atendió, le dejé incontables mensajes y nunca me respondió, sin su presencia era como una katana atravesando mi alma a cada segundo, un dolor agudo que solo ella podría aliviar.Estuve un año sin saber su paradero, la busqué pero Yuliana sabía esconderse muy bien de mí.
No fue hasta qué un informante de su clan, me comunico que ella estaba en Tokio con su actual esposo, más precisamente en la ciudad del este. Ahora lo único que quiero es recuperarla, no me importa si tengo que enfrentar a todo el clan Yamada, solo por ella."Entonces, ¿Desea que organice una fiesta en su honor?, es una tradición desde hace
-- Haz lo que te plazca.
interrumpi buscando un abano en un el bolsillo izquierdo de mi traje.
-... Está bien señor.
Esa misma tarde mi mano derecha reunió a los clanes que desearán recibirme, mando´ a traer todo tipo de mujeres y todo tipo de bebida para su satisfacción.