Mi destino fatal es Maryam...
¡Bendita mujer! ¡Jodidas curvas!
Mi vida siempre ha parecido sencilla para cualquier espectador, sin embargo, Maryam es totalmente un enigma para mí.
Todos dicen: ¡Lucío, ella debe estar loca por dejarse follar por ti!
Y aquí estoy... Esperando que Maryam sea la última que se quede en su oficina para invitarle a cenar.
Ella es en lo absoluto una mujer diferente a cada una de las que he tenido la desdicha de conocer... Sus caderas son anchas, y su culo es un monumento digno de ver día y noche... ¡Pero esta lejos de la gerencia!
Su madre, era una empleada de limpieza de mi padre, Helton Savignani... Y luego, ella sugirió emplear a su hija mayor, en el área de contaduría ya que estaba recién graduada... El mismo año que Maryam entró a la empresa, mi padre falleció y yo tomé posesión de la gerencia, sin saber una puta mierda de lo que estaba haciendo...
¡Y ahí estaba ella!
¡Tan cerca y tan lejos!
Presumiendo el sacrificio de María, su madre, para graduarla y le retribuyo siendo la mejor de su promoción...
Maryam y yo hemos compartido reuniones, almuerzos y calamidades... Pero nunca en 7 meses, nos hemos encontrado a solas...
No estoy obsesionado con ella... Pero nunca pensé que sería tan complicado acercarme a una mujer...
Mi ex novia Caroline, me dejó hace 3 meses porque me encontró una fotografía de Maryam en traje de baño...
¡Pegó el grito en el cielo!
Gritaba constantemente, "Lucio, me abandonaras por esa pinche gorda".
Y no pude hacer más que quedarme callado...
Y Caroline, decidió dejarme y publicar fotos de mi pito en sus redes sociales... Como si podría avergonzarme de mis 17 CM de hombría...
Si el caso hubiera sido distinto... Y habría sido yo el que publica fotos íntimas de Caroline...
¡Estaría en todos los medios!
"Lucio Savignani, hijo del magnate Helton Savignani, ultrajó la imagen de su novia, Caroline Saba, hija del mismo Maroom Saba de la cadena hotelera más importante de Jordania. Subiendo fotos íntimas de la misma la cual comprometen su impecable imagen y estigma social".
Todo es distinto cuando la mujer falla... Por eso siempre se dictamina que cuando el hombre es expuesto, no importa. Machismo en su máxima expresión.
-¡Lucio, tienes todo el día merodeando con esos papeles!-, debes firmarlos. Hoy. -Me grita Sasha, mi rubia, sexy, y deliciosa asistente.
Si, soy un puto pervertido. Y me avergüenza serlo cada vez que pienso en Maryam.
Imagino a Maryam como el jodido angel que le dará la rectitud que necesita mi vida.
Mientras lo pienso, Sasha me toca las pelotas para que le preste atención...
Y yo disfruto de su tacto... ¡Que delicadas manos se trae la mujer!
-Basta Sasha, necesito que vayas por un café. -Le grito con autoridad y subo el cierre de mis pantalones.
-Mm, ya estaba lista para probar. -, sin embargo, considero pertinente que firme esos documentos y quede lista esa venta en Brasil, odio el calor que hace en ese país. -, tu padre me obligaba a ir ahí... -Puntualiza mi asistente y le doy una palmada en el trasero.
-Y follabas con él para sentir un poco más de fresco, ¿no?-Le inquiero con sorna.
-Voy por su capuchino, jefe. -Dice con el rostro sonrojado y me quedo sentado, con el pene erecto.
Soy tan inepto, que tendré que vender parte de nuestra extensión en Brasil porque la he apostado con mi amigo Braulio... ¡Y perdí!
Maryam... Ella podría guiarme a ser un mejor hombre...
Y a dejar a un lado la vagabunderia.
La convertiría en mi esposa... Quizás...
Y ahí estaría yo, viviendo con una mujer de servicio de suegra...
¡Que disfuncional suena!
Y que opinaría la mismísima Kiara Hylven, cuando se entere que su primogénito se ha casado con la hija de una ama de llaves...
Se moriría de la vergüenza, armaría un escándalo en la prensa diciendo que no está de acuerdo con semejante bajeza y luego pediría disculpas porque soy su única distracción... ¡Husmear en mi vida!
Y como cosa típica de Kiara Hylven, haría una fundación para amas de llaves despavoridas y diría que lo hizo por mi. Porque me ama.
Preferiría todo ese drama antes de desistir en enamorar a Maryam.
-Hoy has estado más pensativo de lo normal, Lucio. -Comenta Sasha y coloca mi capuchino encima del escritorio, dejando una visión de sus senos nada desagradable.
Me levanto de un salto de la mesa y la tomo por la cintura.
Ella ama estar sometida a mis designios. Y cuando yo estoy aburrido... Amo someterla.
-¿Quieres que te folle hoy, verdad zorrita?-Le pregunto con impaciencia.
Sasha se pega a mi entrepierna y me da un beso en los labios, y yo la separo de mi boca en cuestión de segundos. Odio que me bese. Me asquea.
-Te he hecho una pregunta. -Espeto contrariado ante su mirada perdida.
-Follame, por favor. -Contesta apesadumbrada.
Sasha desabotona mi pantalón y se introduce por sí misma mi dura polla... Ansiosa de ser usada, y complacida.
Nos incorporamos a esta rutina semanal. Follarme a mi asistente porque la mujer que me gusta, nunca está disponible... Ni para mirar.
Mientras disfruto de las mieles de Sasha, imagino que el culo que presiono con todas mis fuerzas, es el de Maryam... Que los labios que rozan mi cuello, son los suyos... Que el tacto que siento, son sus dedos...
Y me dejó ir, alcanzando un clímax desbordante para proceder a correr a Sasha de mi oficina.
Hoy tengo que reaccionar. Me presentaré en el área de Maryam, le daré flores y un chocolate con leche... Como muestra de mi interés...
¡Seré un idiota enamorado!
Y ese es el tipo de impulso que suele tener un hombre después de haber sido exprimido en un orgasmo.
Me quedo en mi oficina, por primera vez, trabajando. A solas.
En mi cabeza ronda la hazaña que haré hoy...
¿Quedaré como un idiota ante la perfección de Maryam?
¿Caerá rendida a mis pies cuando vea que el jefe ha venido a proponerle una cita?
Solo lo sabré, atreviéndome.
Cuando la hora llega, cierro mi oficina y me encamino donde se encuentra Maryam... Debe de estar ahí, sentada con su castaña cabellera ondeando por encima de su incómoda silla reclinable...
Antes de dirigirme hasta ahí... Envío a Adán, mi chófer, que vaya por unas rosas amarillas y un chocolate Milka, creo que nadie se resistiría a uno de ellos...
La espera de Adán se convierte en un suplicio para mí. Y después dicen que por ser un CEO multimillonario, no tengo problemas.
-Aquí tiene su encargo, señor Lucio, discúlpeme la espera. -Irrumpe Adán cargando un ramo de hermosas flores y un enorme corazón con las letras "Milka" dibujadas, al lado de una vaca.
Parece ordinario. Sin embargo, para lo corto del tiempo dispuesto... Ha sido perfecto.
Le doy las gracias a Adán, porque no soy tan patán... Y me dirijo al área de contaduría.
-¡Pero que fortuna tenerlo aquí, jefecito!-Canturea Greka, una mujer de mediana edad que se codea con la alta sociedad, cuando la misma debe hasta su factura de internet.
Me cagan las viejas pretenciosas y estiradas.
-Hola, Greka. -, feliz tarde, hace un clima hermoso hoy en New York, ¿no te gustaría ir por ahí?-, te concedo la tarde libre. -Le respondo con tono osco.
-¡Este jefe es una pasada!-, lo amo. -Comenta y me da un beso en el cachete.
Todos los que se encuentran sentados voltean y sonríen al ver mi cara de asqueado ante el atrevimiento de Greka... ¡Menuda abusadora!
-Buenas tardes, espero no importunar. -, señorita Maryam, podría venir conmigo, por favor. -Digo sintiéndome entrecortado y con el aire faltándome en los pulmones...
Me encuentro parado detrás de ella... El olor de su pelo, llega a mi como una especie de salvación... Una droga... Una adicción.
-Disculpe, ahora mismo estoy ocupada. -, tengo que entregar a mi superior un esquema de trabajo en el que llevo meses concentrada. -, sé que usted es el jefe... -Agrega con gesto avergonzado y se acomoda las gafas. -, pero considero que sabe cómo funciona esto, y mi rendimiento es uno de los pilares de su éxito, la empresa no está en su mejor momento y mi deber es con su integridad y poderío. -Responde con elocuencia y sus ojos negros se clavan en los míos, haciéndome sentir acusado.
Le entrego las flores y el chocolate que he traído para ella y todos los presentes voltean a mirarme de manera molesta... Como si yo estuviera haciendo algo malo, o ilegal... ¿Son idiotas?
Pensé que la reacción sería otra... Consideraba que todos aplaudirian porque el jefe se ha fijado en una mujer humilde, con carencias económicas y una madre trabajadora... Que me admirarian por mi valor y extremante humildad... ¡Pero no fue así!
Todos tienen una mala imagen de mí.
-No puedo recibir sus flores, Lucio. -Suelta Maryam con fuerza después de haber permanecido callada, y yo me encuentro a la deriva...
¿Desde cuándo me tutea?
-Son para usted, y me gustaría las recibiera ya que no puede asistir a mi llamado... -, no soy un hombre rencoroso. -Le digo y posiciono mi mano en el espaldar de su asiento. Es más duro de lo que pensé.
-¿Tendría por qué serlo?-, no soy una más de las que se va detrás de usted, soy una mujer honesta, he sido criada con principios y valores y no seré el objeto de ningún hombre de tu tipo, ni parecido. -, preferiría morir de hambre antes de ser juzgada por haberme vendido a los caprichos de un hombre como Lucio Savignani. -Resopla con firmeza y se gira nuevamente a trabajar, sus ojos han dejado de mirarme y su labio inferior tirita de la ira.
Nunca me habían ofendido de tal forma. Y menos en mi presencia...
Quizás la gente habla pésimo de mí, a mis espaldas...
Pero jamás una mujer me había insultado, ni rechazado... Delante de la gente...
-Uh, estás demente Mary Mary... -, yo sí haría cualquier cosa que ese bombón rubio de dos metros me pida... -, ¿acaso no has visto los abdominales de su foto de perfil de instagram?-Susurra Daerlys, una de las compañeras de area de Maryam, sin dejar de sostener una ardiente mirada encima de mí.
Es guapa, muy guapa... Y su cabello es rojo como la sangre... Y sus ojos azules... ¡Y muy profundos!
Pero a mí me gusta el cabello castaño de Maryam. Y sus ojos negros, y misteriosos...
Ella no puede albergar maldad. No sé cómo ha sido posible que me diga semejantes improperios...
¡Maryam tiene que conocerme!
¿Pero acaso, yo me conozco?
Mi madre me crío con muchos valores y todas esas basuras... Pero emplearlos, no me pareció una tarea fácil.
Crecí viendo a mi padre follar con cada una de sus asistentes... Con las aeromozas... ¡Y hasta con la hermana de su esposa!
Abandono a mi madre, y se casó con Sonia, una mujer californiana que conoció en un acto en beneficio de los refugiados cubanos...
No tuve un buen ejemplo por su parte...
-No me conoces, Maryam. -, y creo que estás siendo injusta conmigo. Sin embargo, podemos llegar a un acuerdo... -, me gustaría que cuando termines ese labor tan importante, asistas a mi oficina. -, tocaremos temas laborales, y por favor, recibe mis flores, es una orden. -, como jefe. -Digo y me marcho sin más.
Me dirijo a la puerta de salida y le hago una seña a Adán para indicarle que voy a salir de aquí.
En todo el camino a mi apartamento en Manhattan, solo puedo pensar en como voy a hacer que Maryam confie en mi... Cómo voy a ganarme su respeto...
Mi madre, puede saber un poco sobre María, la mamá de Maryam... Quizás conocer sobre su origen, su vida, me ayude a acercarme a ella...
¡Y a jugarle una estocada!
La vergüenza que he pasado en frente de mis empleados, y el desprestigio que ha salido de su boca... Traerán consecuencias...
Pero enfrentarlas, sin saber que terreno estoy pisando, sin saber si Maryam será mía en el intento... Es una tarea complicada.
La casa de mi madre, siempre huele a flores, y a alguna delicia suya... Como en esta ocasión, berenjenas, queso parmesano y tomates, mi aperitivo favorito.
-¡Te llamé con el pensamiento!-Exclama Kiara y la escucho apenas me encamino a la sala de estar.
-¡Estoy acá, mamá!-Le grito de vuelta.
Mi madre aparece en el umbral, vestida de color salmón de pies a cabeza, pareciendo bastante ordinaria, sin embargo, estoy seguro de que se trata de algún conjunto de diseñador de su elección.
-Te veo muy bien, Lucio querido... -, ese traje de Georgio Armani te queda espectacular, supongo que la empresa va viento en popa... -, me gustaría verte más seguido, no sé porque te afanas en vivir en ese solitario apartamento tuyo si sabes que estoy aquí sola con las amables chicas de servicio, si no fuera por ellas, ya habría muerto de pena. -Espeta mi madre y alza los hombros con fatiga.
Me acerco a ella y le beso en el nacimiento del cabello.
Su rostro ya empieza a arrugarse...
Detesta cuando le recuerdo que ya estoy cerca de cumplir los 30, ya que le acongoja saber que ella cumplirá 60...
Nací el día del cumpleaños de mi madre.
-Estoy muy atareado con el trabajo. -, me gustaría tener tiempo para ti. -Le digo mientras tomo asiento en uno de sus blanquisimos e impecables muebles.
No podría tener muebles blancos, los odio.
-Mm, entiendo que estés rodeado de obligaciones, pero a tu padre no le dirías que no tienes espacio para él... -, es una pena que nunca hayas aprendido a amarme, Lucio. -, ni a respetarme... -Se lamenta mi madre y una lágrima corre por su mejilla.
¿Es posible que una mujer sea más dramática?
¡Que le den!
Por este tipo de reclamos no suelo venir a verle... Siempre mi padre, a pesar de tener meses de muerto, sigue saliendo a colación...
Ella no lo ha superado.
-Kiara, no estoy en este momento para que me estés reclamando... -, quiero pasar una tarde amena contigo. -Pronuncio con calidez, como si mi estómago no estuviera contrayéndose solo de recordar la amargura que tenía por vida mientras vivía en éste majestuoso palacio de hiel...
-Te conozco, Lucio. -, eres igual a tu padre y estuve 12 años casada con él. -, he pasado vergüenzas en estos últimos meses por tu culpa con esa fotografía de tu miembro rodando en las redes sociales y siendo criticada por toda la élite... -, se que haz venido por algún motivo, y me da mala espina. -Puntualiza mi madre y me alza la ceja con un gesto inquisitivo.
-Esa foto no ha sido divulgada por mí... -, fue tu adorada Caroline la que la posteó en las redes y se la envío a tus amigas, ¿crees que me gusta que todo el mundo me vea las pelotas?-, ¡por supuesto que no, madre! -, pero su padre es un hombre importante, como yo, y no puedo armar un escándalo actualmente.
-¿Y qué es lo que harás?-, ¿te quedarás con los brazos cruzados?-, estoy cansada de tu actitud. -, conformista y pesimista, acomodado a quedarte con las migajas de los demás. -, ¿crees que no me he enterado de tus aventuras con Sasha?-, ¡ya he visto fotos de ambos en Malibú!-, es una zorra, Lucio. -Reclama mi madre y la ira se ve reflejada en sus ojos esmeralda.
Sé con exactitud que estaba enterada de la relación entre mi padre y Sasha. Ya estaba casado con Sonia cuando le contrató, no obstante mi madre no presta mayor atención a Sonia, y suele referirse a ella con respeto... Sin embargo, cuando se trata de mi asistente o cualquier ex amante de mi padre, le odia con furia. Creo que nunca volverá a enamorarse.
-Soy un hombre de casi treinta años, y mi ruptura con Caroline ni lo que la motivo a armar semejante revuelo está asociado con Sasha, ella es mi asistente y nada más. -, no viene al caso tu comentario. -, el viaje a Malibú fue de negocios. -Menciono de forma calmada, después de todo, he venido aquí para obtener información de Maryam... Nada más...
-Tengas la edad que tengas eres mi único hijo. -, y me preocupa tu honor... Necesito que te estabilices, te cases con una buena mujer, y me des un par de nietos, ¿es mucho pedir?-Se queja Kiara y llama a una de sus chicas de servicio.
-Así será, mamá. -, tengo una problemática en la empresa y creo que podrías ayudarme. -, ¿recuerdas a María O'Brian? Era ama de llaves en la oficina de papá cuando estaban casados, solías tenerle aprecio. -Le digo con ligereza, no quiero que sospeche de mis intenciones.
-Sí... Una mujer muy decente y respetuosa, a diferencia de todas las que hicieron vida en ese infierno... -, actualmente viven en un conglomerado, cuidan el apartamento de Sehyla, la hermana de su esposo... Su hija es tu empleada... Trabaja en el área de contabilidad, y María está muy enferma, por ende la existencia de su mala situación... -, es muy bonita su hija, se llama Maryam y es bastante agradable, con más clase que su madre por supuesto... -, le hemos ayudado en un par de ocasiones. -Explica mi madre con soltura, sin ninguna expresión que revele incomodidad.
-Mm, interesante. -, y sí, esa Maryam trabaja para mí... -, pero no le conozco personalmente, mañana tenemos una entrevista, ¿podrías darme su dirección?-Le solicito con gesto despreocupado, no quiero que inicie a atar cabos.
-Voy a buscarla, ya vuelvo.
Me quedo sentado en su espera, preso de la ansiedad y la presión...
No sé si ir hasta el hogar de Maryam este bien... O si ya estoy siendo lo suficientemente obsesivo...
-Aquí está. -Canturrea Kiara y me tiende una nota donde se específica la dirección del sitio...
-Perfecto, tengo que irme, mamá. -Anuncio con rapidez y salgo de su vista, escuchando desde la distancia sus llamados.
No sé si vaya a hacer lo correcto... O simplemente ser despiadado del todo, no es lo mío.
La ansiedad de lo pronto me tiene mareado.
Pero tengo un plan... ¡Y espero funcione!