Lauren tenía los ojos hinchados de tanto llorar, entró a la lujosa funeraria donde tenían a su esposo que había muerto. Su corazón se encogió cuando percibió el aroma de las flores que vestían cada rincón de aquel lugar; al observar el ataúd al fondo de la sala sintió que un gran abismo se abría en su pecho y un fuerte sentimiento de negación la invadió con fuerza.
"Jeremy."
Aún no había asimilado que él estaba muerto, sus ojos se llenaron de lágrimas. Caminó hacia el ataúd. Su hermana Sasha iba con ella.
La sala estaba llena de gente del círculo social de la la familia Remington, todos observaban a Lauren como si se tratara de una atracción de circo, pues se había regado la voz por toda la ciudad que Jeremy en un arranque de locura se había casado con una joven sirvienta, dejando a su prometida de años plantada casi en el altar, pues Bridget, una hermosa heredera de la familia Smith, ya tenía listo el ajuar de la novia, las invitaciones para la boda estaban por repartirse en pocas semanas.
Megan la hermana de Jeremy se percató de la presencia de Lauren y dijo a su familia, incluyendo al abuelo Henrry, quien odiaba a Lauren y la culpaba por la muerte de Jeremy.
-Miren quién llegó, ¿cómo se atreve esa sirvienta a aparecerse por aquí? Qué vergüenza.
Ethan, el primo de Jeremy su Respondió:
-Era su esposa, es evidente que vendría.
Megan se acercó a Lauren y con arrogancia le dijo:
-¿Cómo se atreve a venir a este lugar? no tiene nada que hacer aquí, váyase por donde vino.
Lauren se sintió un tanto peor de lo que ya estaba.
-Tengo derecho de asistir al funeral de mi esposo, así que apártate de mi camino si no quiere que haga un escándalo.
Alan Remington, quién también era primo de Jeremy además de ser su mejor amigo, se acercó a ellas y le dijo a Megan:
-Basta Megan, este no es lugar para que le hagas reproches a Lauren.
-¿Estás defendiendo esta cazafortunas? -Alan tenía serio el rostro.
-Por favor Megan, todos estamos de luto, parece que no te importara la muerte de tu hermano.
-Por supuesto que sí me importa, esta mujer tiene la culpa, fue después de que se casó con ella que la desgracia llegó.
-Mejor ve con el abuelo.
Megan le hizo caso, después Alan le dijo a Lauren:
-Quédate tranquila, mi prima volverá a molestar.
-Gracias Alan. -Él la miró fijamente.
-Usted no es santo de mi devoción, pero quizás sí tiene derecho de estar aquí con él.
Después de decir esas palabras cargadas de reproche, se dio vuelta y se marchó de regreso y se sentó junto al abuelo.
Sasha, quién le tenía mucho miedo de la familia con una voz pusilánime le dijo:
-Mejor vámonos Lauren, antes que nos echen.
-Tengo que verlo.
-Pero sabes que no puedes, su cuerpo está... calcinado.
-Necesito quedarme aquí a su lado y llorar en su ataúd.
***
Tres semanas después.
Henrry, el patriarca de la familia Remington, salió de una reunión de negocios y fue a su oficina, apenas llegó, Reymond su hijo y padre de Ethan le dio una inesperada noticia.
-¡Jeremy está vivo papi!
-¡¿Qué?!
-Él mismo me acaba de hablar por teléfono, está en Misuri, escapó de un lugar donde lo tenían secuestrado. -Henry no lo podía creer.
-¿Entonces el hombre que enterramos quién era?
-Alguien más, por lo visto el forense nos mintió cuando confirmó que se trataba del cadáver de Jeremy.
-El anciano tenía una expresión de asombro en su rostro, estaba muy impresionado y se agarró el pecho.
-¿Estás bien papá?
-Hay algo que Ignoras de Jeremy.
-¿Qué me estás queriendo decir papá?
Henry se acercó a su silla y se sentó desalentado. Tardó unos segundos hasta que dijo:
-Tengo que contarte la verdad de lo que sucedió con Jeremy meses atrás cuando viajamos a Misuri.
-No me gusta ver ese horror en tu cara, qué está pasando.
-Hice algo para conservar el control de las empresas sin perder la credibilidad de los inversionistas, ya sabes que hace meses estuvimos al borde de la quiebra. Ahora que Jeremy apareció vivo debo arreglar este desastre que yo mismo propicié, lo que hice provocó ese matrimonio que jamás debió ser.
-No logro entender nada de lo que dices, en este momento deberías estar feliz por la vida de Jeremy y no estar tan consternado.
-Mi nieto resultó estar con vida, pero casado con una mujer que no lo merece.
-Él fue quién eligió casarse con esa muchacha, nada podemos hacer al respecto papá.
-Se casó con ella sin hacer la división de bienes, la fortuna de Jeremy está en peligro, él ni siquiera podrá divorciarse de ella sin que antes le hagan firmar la separación de bienes, esa trepadora seguramente intentará quitarle la mitad de su fortuna.
De pronto Henry comenzó a respirar con agitación, Reymond se acercó al dispensador, le sirvió un vaso de agua y se lo entregó.
-Toma papá, bebe agua para que te calmes un poco, estás muy consternado. -Henry bebió un par de sorbos, luego Reymond agregó:
-Como te decía, ese matrimonio no afectará su fortuna. Si acaso duró un par de días, luego Jeremy desapareció, ún se puede anular, dudo que mi sobrino soporte por mucho tiempo estar casado con Lauren, no sé, él tiene otros gustos, está acostumbrado a las mujeres finas, de buenas costumbres, su matrimonio con Lauren es tan solo un capricho de niño rico.
-Si sólo fuera eso, el problema es que no podrá divorciarse de ella porque esa mujer seguramente querrá quitarle todo su dinero, tampoco conviene un escándalo, menos ahora que tenemos tantos problemas en el mercado financiero.
-Lo importante es que Jeremy está vivo, ahora que regresó él solucionará ese asunto con Lauren, estoy seguro que no se quedará con ella, lo conozco lo suficiente, ese matrimonio que hizo a escondida fue un golpe de locura nada más. Es mejor dejarlo tranquilo y que se le pase el encanto que tiene con ella.
-Tengo que liberarlo de este problema, Jeremy no quiere a esa mujer, es por mi culpa que está casado con ella.
-Henry se volvió a agarrar el pecho.
-¿Te sientes mal?
-Me duele el pecho.
-Llamaré a enfermería.
Mientras, Reymond tomó el teléfono para marcar a la enfermería de la empresa, Henry sufrió un ataque al corazón. Lo llevaron en ambulancia a la clínica, pero no pudieron hacer nada por él, murió de un infarto.
***
La vida de Jeremy fue una gran alegría para los Remington, pero la muerte de Henry opacó su regreso, todos en casa estaban nuevamente vestidos de luto, los medios de comunicación anunciaron la muerte de Henry, pero todos ignoraban que Jeremy estaba vivo.
A pesar de la alegría y el dolor que estaban viviendo, algunos miembros tenían más preocupaciones por los asuntos de la herencia y el futuro de la dirección de las empresas, ya que no estaban de acuerdo que estas quedaran en manos de Jeremy, además de que él tendría el control sobre la familia.
Eso no era secreto, Henry lo estableció así en su testamento, aunque muchos de los miembros de la familia no estaban de acuerdo en que el joven y caprichoso Jeremy tomara el control de la fortuna y las empresas; sobre todo sus tíos, que creían que por ser hijos debían ser los que tomaran las riendas, y no el nieto.
Pero Jeremith no era un terroncito de azúcar al que alguien pudiera hacerle oposición, solo contaba con treinta años de edad, pero era una dura roca contra la que muchos ya se habían estrellado.
En cuanto a los negocios Jeremy era incesante, siempre conseguía lo que se proponía, ante los ojos de su abuelo había sido perfecto, eso hasta que un día conoció a Lauren, una joven que poseía una gran belleza, pero no tenía dote ni un apellido opulento, Lauren trabajaba en una de las empresas de la familia como camarera, ella era la que repartía el café y los almuerzos en la sala de juntas cuando se requería.
Él lleno de locura decidió casarse con ella sin la aprobación de la familia y lo hizo a escondidas, fue después que todos descubrieron que se había casado.
Él regresó con algunos problemas de memoria y no recordaba a Lauren, tampoco su boda. Se encontraba en la sala de la mansión con la familia, en medio de todo lo que estaba sucediendo preguntó por Bridget.
-¿Dónde está Bridget? ¿Por qué no está presente en este momento?
-Todos se miraron, Ethan respondió:
-Hay cosas que no recuerdas.
-¿Cosas como qué? -Megan agregó:
-Me parece que deberíamos dejar esta conversación para después del funeral del abuelo. -Jeremy frunció el ceño.
-No, ¿qué está pasando con Bridget? ¿Por qué ni siquiera me ha llamado? Respondan. -Megan agregó:
-Lo que sucede hermano es que te casaste con otra mujer y dejaste plantada a Bridget.
-¡¿Qué?! -Expresó alterado cuando oyó a su hermana decir esas palabras.
-Es por esa razón que los Harrison no se han aparecido por el funeral del abuelo, están muy ofendidos, te burlaste de Bridget delante de todos casándote con esa sirvienta, todos me han hecho otra cosa que murmurar los últimos días desde que se supo. Los padres de Bridget se fueron a pasar una temporada en Europa, se la llevaron para que se olvidara de ti.
Jeremy me dio la cabeza y puso una expresión de asombro.
-¡Yo no recuerdo haberme casado con otra! Menos con una sirvienta, todos saben que amo a Bridget, jamás la cambiaría por ninguna. -Megan con lamento se acercó a él y tocó su hombro.
-Yo intenté impedirlo, insistí para hacerte entrar en razón, pero te pusiste tan furioso conmigo, hasta me quitaste el habla, algo extraño ocurrió contigo, estabas actuando muy diferente.
-¿Y el abuelo por qué no hizo nada para evitar que yo cometiera esa locura?
-Él también lo intentó, pero lo amenazaste.
-¡¿Lo amenacé?
-Le dijiste que si no te dejaba casarte con ella les contaría a todos un secreto que descubriste, una verdad que él no deseaba que se supiera.
-¿Pero qué verdad?
-No lo sé, es un secreto de abuelo.
-No recuerdo saber nada del abuelo que lo perjudicara, aunque así hubiera sido, jamás me habría atrevido a tanto por una mujer.
-Bridget está muy dolida por lo que le hiciste.
-Claro, debió ser horrible para ella. ¿Y dónde está esa mujer que ahora es... mi esposa? No sé ni cómo se llama.
-Se llama Lauren, te casaste con una de las camareras de la empresa.
-¡¿Pero qué demonios me sucedió?! ¿Dónde está esa camarera? quiero que la traigan aquí de inmediato, debo anular ese matrimonio y recuperar a Bridget, la mujer que amo de verdad y con quién siempre planeé casarme.
Después del funeral del abuelo, Jeremy estaba consternado y seguía sin comprender cómo era que se había casado con una mujer que no recordaba en lo absoluto. De regreso a la mansión él fue con Ethan en su auto, él le preguntó:
-¿Irás a ver a Lauren?
-Hoy no, prefiero esperar algunos días, antes quiero investigar todo lo que sucedió y mi supuesta boda con ella.
-¿Piensas que no es verdad?
-He llegado a la conclusión de que es una farsa, me secuestraron justo después de la boda, ¿no te parece extraño?
-No lo había pensado, pero Lauren no tiene pinta de ser una mujer capaz de prestarse para una cosa así.
-De todos modos necesito estar seguro -Se aflojó el nudo de la corbata-. Siento que me ahogo con toda esta situación, deseo no tener que conocerla, sin embargo no puedo evitar sentir curiosidad y ganas de saber cómo es.
-Es una muchacha sencilla pero muy hermosa, tiene el cabello rubio y sus ojos son color ámbar.
-¿Cuando dices sencilla a qué te refieres?
-Me refiero a que no viste ni usa joyas como las mujeres con las que acostumbras a andar.
-Entonces como dijo Megan, tiene apariencia de sirvienta.
-No, tu esposa es muy hermosa, sólo necesita que le compres ropa; fuiste un tacaño, te casaste con ella y no le diste ni un regalo.
-Quizás solo quería pasar con ella el rato. Mi abogado revisará ese acta de matrimonio...
-El abuelo mandó a revisar todo, tu boda con Lauren fue legal y verdadera.
-Esperaré un par de días y mandaré a buscarla para conocerla, antes de verla necesito tener más claras las cosas.
***
Lauren se encontraba en la granja de su familia a varias horas de Chicago. Ya estaba aceptando la muerte de Jeremy, por lo que se encontraba más calmada, sin embargo lo extrañaba mucho.
En la tarde se animó a ir al arroyo, le avisó a su tía.
-Iré al arroyo.
-¿Pero irás sola? Es mejor que esperes a tus primos para que te acompañen.
-No te preocupes tía, me hará bien estar sola un rato.
-Seguramente vas a ponerte triste.
-Estar a solas con mis pensamientos me ayudará.
Se puso una blusa campera, un shorts de jeans deshilachados y un par de botas que llegaban un poco más arriba de los tobillos. Subió a un caballo y se marchó hacia el arroyo.
Cuando llegó dejó al caballo junto a un árbol, luego se quitó el shorts y la blusa, se quedó con un traje de baño de flores amarillas. Luego se metió a nadar un rato.
Sus sentidos estaban conectados con el lugar solitario y silencioso, solo se apreciaba el sonido apacible del agua y el canto de algunas aves.
Más tarde salió del arroyo y se recostó sobre una roca plana y grande como una mesa. Estaba relajada, por primera vez podía pensar en Jeremy sin que eso le causara consternación.
Al rato se quedó dormida pensando en él, comenzó a soñar con Jeremy, podía oír su voz y ver su sonrisa.
Pasó un rato, aún estaba dormida cuando de repente despertó asustada con la voz de Karl, su primo.
-Lauren despierta. -Ella abrió los ojos.
-¿Qué sucede? -Se puso la mano en el pecho-. Me vas a matar de un susto.
-Alguien te busca en la granja.
-¿Quién?
-Dice que se llama George, y que es el administrador de la familia Remington.
-¡¿George?!
-Sí.
-¿Y qué quiere?
-Dijo que tiene una noticia muy importante para ti, no nos quiso decir de qué se trata. -Lauren se levantó e iba hacia el caballo pero Karl la detuvo.
-El chofer te está esperando en la carretera. Yo me encargo de tornado.
-Está bien.
-Lauren salió del arroyo, caminó algunos metros hacia la carretera, allí estaba una camioneta color negro, en la puerta tenía grabado el logo de la empresa de la familia Remington.
El chofer estaba de pie a un lado, al verla le abrió la puerta del auto.
-Suba señora Remington. Ella algo atolondrada dijo:
-Gracias. -Luego subió.
Cuando llegó a la granja George estaba en la sala con la tía de Lauren. Él al verla se puso de pie.
-Señora Remington, ¿cómo se encuentra?
-Bien, gracias, ¿qué lo trae por aquí?
George conservaba su figura de carácter formal, tenía el rostro serio, solo denotaba formalidad.
-Señora, la noticia que le tengo le va a impactar, le vendría bien sentarse.
Desconcertada obedeció y se sentó en una de las sillas; mientras lo hacía George observó su cabellera salvaje, sin recibir algún tipo de tratamiento, en el arroyo lo había sometido a las inclemencias del clima sin usar algún protector que le redujera el frizz. Lauren en nada se parecía a las otras mujeres que George hubiera visto cerca de Jeremy desde que era un adolescente, porque siempre había elegido a las más refinadas del colegio y la universidad.
George también notó que su piel blanca, ahora la tenía tostada y reseca; era evidente que se asoleaba todos los días, se dijo así mismo:
"Esta chica no encaja para nada en el mundo Jeremy Remington, pobre, la va a desechar."
Luego alejó ese pensamiento, pues no era esa la razón por la que estaba en esa granja, pero Geroge conocía muy bien a los Remington, de antemano sintió una leve preocupación por Lauren.
Ella lo miraba expectante esperando por lo que él tenía que decirle.
-Señora Remington, he venido por usted porque su esposo no está muerto, está con vida y desea verla.
Lauren lo oyó y se quedó catatónica; así permaneció por varios segundos, luego le dijo:
-No comprendo.
-Lo encontraron con vida en Misuri, sólo tiene ciertos problemas de memoria, no recuerda muchas cosas, pero se está recuperando rápidamente.
El corazón de Lauren comenzó a latir con rapidez, de pronto creyó que estaba soñando.
-¡¿Jeremith está vivo?!
-Si, me envió a buscarla, quiere que usted vaya con él, la está esperando en la mansión.
"¿Será un sueño?"
Se preguntó dentro de sí. George agregó:
-Tenemos que viajar a Chicago en helicóptero, es mejor que empaque ya sus cosas de inmediato, el señor debe estar muy impaciente.
A Lauren se le notaba la alegría en su rostro, sus ojos brillaban y sus labios estaban sonrientes.
-¡Está bien, iré a empacar! ¡No demoró!
Corrió a su habitación, mientras caminaba por el pasillo sintió que todo su cuerpo se estremeció.
Mientras metía su ropa en la maleta le contó a su familia que Jeremy estaba vivo. Emocionada les dijo:
-¡Esto es lo mejor que me ha sucedido en toda mi vida! -Dijo muy ilusionada, ellos la abrazaron. Su tía Loren le dijo:
-Mejor apresúrate, él debe estar muy ansioso por verte.
Se despidió de su familia y subió al auto con George y se fueron al helipuerto dónde los esperaba un helicóptero de las empresas Remington.
A Lauren se le hizo eterno el viaje, en su mente solo podía imaginar una y otra vez cómo sería el grandioso reencuentro, se imaginaba que al verlo correría mientras que él abriría sus brazos para recibirla, luego la cargaría y daría con ella algunos giros de 360 grados, después de eso se darían un maravilloso beso como de un cuento de hadas.
***
Llegaron a Chicago, un auto los estaba esperando, de inmediato fueron a la mansión. El mayordomo llamado Patrick salió a recibirlos.
-Patrick por favor lleva a la señora a una habitación a descansar mientras el señor Jeremy regresa.
-Enseguida, ¿La llevó a la habitación del señor Jeremy? -George miró a Lauren, luego desvió sus ojos hacia Patrick.
-Asígnale otra mientras el señor da sus instrucciones.
Patrick mandó a preparar una habitación y ordenó que le subieran té con galletas.
Lauren se quedó sola en esa gran habitación, era la primera vez que iba a la mansión de la familia Remington. Curiosa salió al balcón, este tenía el tamaño del cuarto donde dormía en su casa. Miró hacia el jardín, había una hermosa vista con paisajes verdes, al fondo se veía la piscina de ensueño.
Lauren reconoció que todo era muy hermoso, pero más allá de la opulencia de la gran casa, Lauren sólo deseaba ver a Jeremy. Se preguntó en sus adentros por qué él no había estado para recibirla, el esposo que recordaba lo habría hecho, incluso él mismo habría ido a buscarla a la granja. Pero dadas las circunstancias lo justificó, sólo anhelaba que las cosas entre ellos volvieran a ser como antes. Aunque en sus adentros tenía una extraña sensación, como si algo no andaba del todo bien, pensó que se debía a los nervios y la expectativa, además se que se sentía incómoda en esa casa, sabía cuánto la detestaban algunos de ellos.
***