En 1812.
Hermosa es la palabra correcta que se describe la hija del duque Trino, una joven hermosa pero con sobre peso, la belleza de la señorita Calipso no se iguala pero, lo opaca también su obesidad, cada vez que es invita a una celebración o un baile los hombres no la miren o no la invitan a bailar por su sobre peso, es por eso que ella cada vez que llega se va a los lugares que tienen vista de todo el salón.
Las temporadas pasaban como brisa de una hermosa mañana, pero ningún hombre quiso cortejarla, ya en su última temporada el Duque Trino al ver que ningún hombre quería comprometerse con su hija su única solución es comprometerla con un hombre rico que le dará todos sus caprichos y cuidara a su hermosa hija.
Calipso al saber esta impactante noticia no lo podía creer, su padre la comprometió con un hombre viejo que le doblaba la edad o el triple, estaba enojada; no quería casarse con alguien así, quería casarse con alguien que la amara no importándole si tenía un poco de carne de más o teniendo muchas imperfecciones, lo único que quería era ser feliz.
Los días pasaban y los nobles ya sabían del compromiso que tenía Lady Calipso con el Marques Williams, una pena muy grande para ella ya que la miraban con lastima, Calipso no quería terminar casada, así que su única oportunidad es pedirle ayuda al Duque de Brown, pero lamentablemente no quiso aceptar su ayuda ya que él quería una dama más delgada y de un buen parecer, a pesar de que ella tenía un buen dote y es hermosa, los hombres no la aceptaban por tener carne de más - o cerdo- como le dicen los demás a sus espaldas, un golpe muy bajo para ella y su autoestima, no aceptaba su destino, aun no quería creer que se casaría con un hombre mayor que ella, no le parecía, no lo aceptaría, ella quería ser feliz así como su madre lo fue con su padre.
A la edad 22 años ya el día de su boda quiso suicidarse, prefería morir antes de casarse con un hombre mayor que además de eso maltrato a sus otras dos esposas, no quería morir como ellas, ya que la primera murió al tener a su primer hijo, pues no soporto el parto además de que su cuerpo estaba lleno de golpes y hematomas además de eso el doctor desapareció después de que ella murió, - muy sospechoso- su segunda esposa se tiro del carruaje en movimiento así perdiendo la vida por un golpe en la cabeza ya que no soportaba el maltrato que el marques le hacia todos los días, además de los incontables abusos que recibía cada día ya que su segunda esposa era una belleza inigualable, su obsesión fue la maldición para la joven dama ya que cuando se casó con el Marques ella apenas cumplía sus diecisietes años, su primera temporada el Marques se interesó de ella, lamentablemente para la chica solo duro un año y seis meses, así muriendo a la edad de dieciocho años.
En sus últimos momentos sonrío, por fin descansaría en paz de las palabras hirientes de los demás nobles y demás personas, por fin seria libre de toda humillación que recibió cuando era pequeña por ser gorda y aun siéndolo, pero sus intentos de suicidio fueron interrumpidos por su padre el Duque de Trino al cual se enojó mucho por la tonta idea de suicidarse antes de su boda, lo cual es un delito muy grave.
A los 7 meses de casada muere por un golpe que se dio en la cabeza ya que después de casados el Marqués Williams se la llevo a su tierra natal en la cual no duro por mucho ya que el Marqués Williams se dio cuenta que ella quería quitarse la vida, lo cual lo enojo mucho; tanto así que la maltrato hasta matarla.
En sus últimos momentos pidió al cielo con un dolor en su cabeza y al no poder defenderse del Marques Williams ser feliz en su otra vida, ya que en esta solo encontró dolor y sufrimiento
Actualidad 2012
Una sonrisa aparece en el rostro de Karen al saber que pronto llegara a su casa, su amiga de la infancia Natalia la acompaña en su viaje de dos años.
-Relaja tus nervios. -habla Natalia con una sonrisa en su rostro.
-. ¿Cómo puedes pedirme eso? -Pregunto Karen ansiosa. -Solo haces que me ponga nerviosa, recuerda... estoy conduciendo. -sonrío.
-Eso lo sé, yo misma me estoy viendo conducir. -Coloco sus manos al frente y empezó a imitar a Karen que está conduciendo. -ves, estoy conduciendo.
Una sutil sonrisa apareció en el rostro de Karen, su amiga es única haciéndola reír y hacer de sus días un caos muy positivo en su vida.
El celular de Natalia suena después de unos minutos de platica, ella lo busca en su bolso y contesta, Karen mira en la carretera y hace sonidos sordos, pero su curiosidad es mayor y escucha la conversación de Natalia pero no puede escuchar ya que empezó a caer gotas de agua, disimuladamente mira que Natalia cambia de color, su rostro se mira pálido, es como si ella ha visto un fantasma.
-Natalia. -llama la atención de su amiga.
-Mm. -responde con un leve temblor en su cuerpo lo cual hizo sentir incomoda a Karen.
-Que sucede, porque de repente tu actitud cambio. -interrogo sin quitar la mirada del camino después de que ella colgó el celular.
Natalia dudo un poco, no quería mentirle a su amiga pero también temía de la seguridad de las dos, llenándose de valor contesto.
-De acuerdas que en el viaje a Ecuador conocimos a unos jóvenes.
-. ¿Jóvenes? -contesto confundida.
-Sí, los que conocimos cuando el encargado nos explicaba las ruinas de un imperio y dos hombres nos acompañaron a hacer el recorrido.
-O, si, si claro, y que con eso. -interrogó al recordar a esos dos hombres guapos, ese día rio a carcajadas tanto así que por casi se orina de la risa.
-Logan se enteró, -solloza mientras que su cuerpo tiembla- dijo que soy una zorra y que nadie se burla de él, y mucho menos hacia sus espaldas. -ahoga un sollozó y tiembla.
-Y eso que- frunce el ceño descontenta- tu puedes rehacer y hacer tu vida después de que él se acostó con tu prima, es un infiel, él no tiene derecho de amenazarte después de lo que te hizo. -hablo enojada. -además no le hiciste infiel, solo hablaste con ellos.
Karen ahoga un sollozó y agacha más su cabeza.
-Verdad que no le hiciste infiel. -interrogo con duda.
-Estaba enojada y herida. -no me gusta por nada la conversación -tanto así que me acosté con uno de ellos.
Niego con la cabeza al escuchar su escusa.
-Estás loca. -murmuró para mí misma.
Las gotas de agua que antes caían tranquilamente ahora se han enojado, la lluvia se hizo fuerte y una ansiedad recorrió por todo mi cuerpo, no me gusta que el clima este así, esta es una mala señal, pensé.
-Hay que tener cuidado Karen. -hablo temblorosa Natalia.
-Lo sé, pero si sigue así tendremos que aparcar en un lugar seguro, es peligroso manejar en este estado. -conteste.
Un sonido se escuchó en el celular de Natalia, ella empieza a revisar y empieza a temblar.
-Que sucede Natalia- pregunto.
-Conduce más rápido. -hablo alterada.
-Natalia estás loca, quiere que tengamos un accidente. -hable tranquila, no quería ponerme nerviosa ya que estoy conduciendo.
Natalia empezó a llorar como loca y susurrar que vamos a morir, fruncí el ceño al escuchar como temblaba y susurraba para ella misma.
Hasta que el vidrio trasero del carro se quiebra y el de adelante quedo con una rajadura.
-Karen, -lloraba Natalia. -Logan quiere matarme.
-Eso no va a pasar. -no estaba segura de mis palabras pero sé que no dejare que maten a mi amiga, además de que temía no salir viva de esto.
Acelere un poco la velocidad pero el carro de atrás no lo dejaba, seguían disparándole al carro, mis nervios aumentaron, no quería morir a manos de unos desconocidos, Natalia no ayuda en nada en tranquilizarme ya que cada disparo que le daban al carro era un grito que ella daba, hasta que una bala atravesó la llanta de la derecha de la parte de atrás del carro, toda tranquilidad se fue, el carro se salió de mi control, ya no podía controlarlo, a lo lejos unas luces aparecieron en la carretera, revisé el reloj en mi celular y daban 6:58p.m. La neblina no era espesa pero si molesta, toque con todas mis fuerzas toque el claxon del carro, el otro carro escucho el sonido y quiso alejarse del mío pero eso no sucedió, los carros chocaron no me di cuenta que los carros salieron de la carretera cayendo por un pequeño acantilado, abrase a Natalia con todas mis fuerzas protegiéndola que no se golpeara la cabeza, hasta que un golpe detrás de mi cabeza me dejo viendo puntitos negros, inconscientemente vi el otro carro que cayo junto con el mío pero este estaba protegido por un vidrio negro polarizado y de ahí solo escuche un quejido antes de cerrar mis ojos.
-A las 8:20 a.m. de la mañana encontramos dos carros que cayeron en el pequeño acantilado de la carretera sur, por las marcas de llantas que dejaron los carros antes de chocar demuestra que esto no es un accidente como parece; si no que un posible atentado, los carros que cayeron en el acantilado es uno deportivo color rojo de último modelo mientras que el otro es sencillo color negro, lamentablemente las personas que estaban en el carro color negro murieron trágicamente, ya que se trataba de dos mujeres; una murió dentro del carro por un golpe en la cabeza matándola al instante, la persona se llamaba Karen Lizbeth Gonzales Cruz, mientras que la otra persona la encontraron dos metros lejos del carro, tal parece que tubo resistencia antes de morir ya que murió por tres disparos en el cuerpo, la causa de su muerte fue que perdió mucha sangre, la víctima se llamaba Natalia Daniela Flores Méndez, las otras dos personas que se trata de dos hombres que viajaban en el otro carro las llevaron al hospital cercano.
El reportero agarro su celular al escuchar que timbraba, lo saco y respondió la llamada para después terminar la noticia con unas últimas palabras.
-Me han dicho que las otras dos personas quedaron en coma y no se sabe a qué hora despertaran. - esas son las últimas palabras que dijo el reportero antes de terminar su hora de trabajo.
Mientras que una casa vieja pero bien cuidada lejos de la ciudad o todo contacto de las demás personas, una persona mira la televisión con una sonrisa en su rostro, el lugar está rodeado de oscuridad mientras que la única luz era que provenía del televisor, el reportero habla del accidente de dos carros que sucedió en la carretera sur.
-Esto apenas está empezando... dulce y hermosa campanita.
¿Qué va a decir la gente?
La pregunta que ha arruinado más sueños que cualquier otra cosa en el mundo.
-Anónimo-
En el salón de baile en una esquina del segundo piso, Lady Calipso miraba atentamente como las personas reían, bailaban y hablaban cómodamente entre ellos, pero lo que más le llamaba la atención la señorita Calipso es la forma de caminar de algunas damas y de su hermosa figura, además de sus extravagantes vestidos, hizo una mueca de fastidio al ver que desde lejos se mira el exceso de maquillaje que tienen en sus rostros y su arrogancia, que horror. Pensó.
Hace una hora despertó en un dormitorio medieval y bien decorado, su decoración tiene colores claros y sencillos, la cama es suave como si tocara una suave pluma tierna, además de eso, el dormitorio olía un exquisitamente a rosas.
Lo primero que pensó es, - que rayo paso después del accidente- sus preocupaciones aumentaron después de buscar un espejo.
Primero no supo cómo reaccionar al mirar su reflejo; un sentimiento de dolor, angustia, ira, nervios, tristeza y enojo pasaron como un flash sobre sus hermosos ojos almendrados.
-. ¿De quién es esta cara?- se preguntó a sí misma asustada.
Su mano recorrió la carita regordete, -porque soy gorda- se preguntó, frunció el ceño al ver sus regordetes manos, se empezó a quitar un vestido holgado color rosa.
-Estoy deforme -exclamo decepcionada al ver su pequeño cuerpo con demasiadas curvas que se notaban, además de eso se mira las llantitas o por mejor dicho -llantas que parecen de camiones.
Miro por el dormitorio algo que pudiera tapar su desnudez, además de saber a dónde estaba y del por qué se encuentra en un cuerpo distinto al de ella, y no es que le desagrade este cuerpo; no, claro que no, es realmente hermosa a pesar de su obesidad. Si ella le ponen a elegir entre una delgada pero sin una pisca de belleza; prefiere mejor tener este cuerpo, lo único que necesita es quitar la grasa de mas, para después parecer una diosa.
Un cuaderno llamo su atención, después de tapar su desnudez, agarro el cuaderno que esta adornado con letras cursivas de color plateado, además de eso, su tapa es de cuero, lo cual lo hace muy resistente.
-A ver qué es lo que puedo encontrar aquí- curioseo.
Pasaba de páginas que no tenían sentido y, que no le decían quién es ella, hasta que encontró algo que le llamo la atención.
1800, 14 de octubre.
Querido diario, es muy difícil describir lo que ciento, mis emociones están muy inestables, hoy 14 de octubre perdí a alguien muy valioso para mí, mi padre no está a mi lado para consolarme, estoy sola.
1801, 05 de abril.
Querido diario, ha pasado ya 7 meses de la muerte de la persona más importante para mí y en ese tiempo he notado que mi cuerpo ha cambiado, mis vestido ya no me quedan, mi criada personal me dijo que he engordado, pero que le puedo hacer, si la comida es mi escape del dolor.
1802, 29 de diciembre.
Querido diario, he cumplido ya mis 12 añitos, y en todo este tiempo he engordado más, mis cachetes están más rellenas, mis brazos más gordos, Lucí mi criada me ha dicho que deje de comer mucho, que coma lo necesario; pero no me importa, que le puedo hacer para dejar de sentir esta soledad.
1803, 10 de julio.
Querido diario, conocí a un chico muy guapo hoy en mi casa, se llama Jame de Brown y es el futuro heredo del título de Duque, mi padre tiene negocios con él a las afueras de este país, él es mayor por 3 años, el venia una vez por semana acompañado por su padre, yo me quedaba con el tomando té mientras su padre y el mío se iban a su despacho a solucionar sus negocios, lamentablemente un día le dije que me gustaba pero él me rechazo, dijo: no me gusta estar cerca de gordas sin un poco de elegancia, estoy contigo por cortesía.
Me dolió tanto que fui a desahogarme en la comida.
1804, 22 de septiembre.
Querido diario, tengo 14 años y en estos días he empezado a salir a las calles para comprar vestidos, pero cuando salía era difícil que una modista quisiera hacerme un vestido, ya que he engordado de más, tanto así que casi no respiro por los incomodos corsé.
Sé que tengo que dejar de comer tanto, pero no lo puedo evitar, quisiera para pero no puedo.
1805, 18 de noviembre.
Querido diario, volví a ver a Jame de Brown, pero la reacción al verme no fue la misma que la mía, que es de alegría, me miro con asco tanto así que me ignoro todo el día, mi tía la Marquesa Hamilton hizo una fiesta y ahí él estaba, pero lo que más me dolió fue verlo sonreírles a otra damas que ya hicieron su debut y, además de eso son delgadas.
Como quisiera que eso sucediera, ahora lo único que puedo hacer es esperar un año antes de hacer mi debut y poder olvidarlo.
Hasta aquí llega, las demás paginas están en blanco, ahora entiende de quien es este cuerpo, es de Lady Calipso de Drino, en letras pequeñas se puede apreciar su nombre en el diario, además de eso ya sabe del porque esta gorda, no mejor dicho obesa, ya que parece que saca dos personas en este cuerpo, y calculando las fechas y cuando nació la chica sabe que lady Calipso nació en 1790 y tiene 15 años además de eso, en un año cumplirá sus 16 años, -pero lo más importante- quien es esa persona tan importante que hizo detonar que esta bella chica haiga engordado tanto para consolar su soledad en la comida.
Salió del dormitorio y empezó a caminar por los pasillos que están poco alumbrados, escucho música y risas, curiosa empezó a caminar por donde venía las hermosas notas que se escuchan, para su sorpresa es una fiesta. Ahí entendió todo, reviso otra vez el diario que trajo con ella y busco la última página.
-Así que hoy es 18 de noviembre- una mueca se forma en sus labios gordos
No es acaso el día donde tuvo el accidente. Pensó.
Volvió la mirada a la fiesta hasta que sus ojos captaron a un hombre de apariencia de buen parecer, el cabello bien peinado hacia el lado derecho, su vestimenta de color azul oscuro, parece como si ese traje es para él, además de eso no niega que el tipo es guapo.
El joven Brown mira hacia arriba, como un reflejo de que alguien lo mira y nota que hay una persona mirándolo fijamente, hace una mueca de asco al ver la señorita Calipso en el segundo piso, escondida en un rincón
-Que tan bajo puede ser las acciones de la señorita Calipso, solo para tener un poco de mi atención, patética- murmuró