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La mujer de la pluma.

La mujer de la pluma.

Autor: : giannaviterilibros
Género: Romance
Una misma noche y un mismo lugar hace que el mundo de dos personas diferentes se crucen y cambie el rumbo de su vida para siempre. Él visita aquella colina por primera vez mientras que ella acostumbra a ir varias veces a la semana. Él la observa en silencio, asombrado por su belleza y misterio y ella ni siquiera se da cuenta de su presencia. Él se ha enamorado de ella a simple vista y al ponerse tan nervioso, no se atreve a preguntarle su nombre. Curiosamente esta mujer siempre lleva una pluma consigo y por ello, él decide llamarla "La mujer de la pluma". Él está seguro de que desea acercarse y entablar algún tipo de relación, pero esto no será fácil si no se atreve a dar el primer paso. ¿Logrará hablar con ella y al fin saber cuál es su identidad? ¿La dichosa mujer será en realidad todo lo que aparenta ser? ¿O es mucho más maravillosa de lo que creyó?

Capítulo 1 Prólogo.

La noche avanza y un frío inmenso junto a ella. Una preciosa colina resalta en la hermosa Italia. Es una noche fría realmente y lo aconsejable sería estar en casa tomando un chocolate caliente y viendo televisión.

Ella sube la colina en su auto con una expresión seria que delata su alma llena de dolor, con la cual ha cargado durante muchos años. Baja del él mientras enciende un cigarrillo, mira hacia el horizonte al mismo tiempo que silenciosas lágrimas recorren sus mejillas. Está harta de la situación que ha tenido con su familia desde hace casi diez años. Y por ello había decidido mudarse a Italia junto a su mejor amiga de toda la vida. Su hermano mayor también vivía en Italia pero su hermana menor aún vivía con su madre. Aquello no lo entendía muy bien pues ella tenía veinticinco años y por lo tanto la edad necesaria para hacerse cargo de sí misma.

Pudo subir la colina hasta cierto punto con ayuda de su auto así que decidió continuar a pie, lo hizo con dificultad debido a los tacones que esa noche llevaba. Al mismo tiempo, limpiaba sus lágrimas con un pañuelo que tenía en el bolsillo de su elegante abrigo, algo a lo que ya estaba acostumbrada puesto que formaba parte de su vida cotidiana.

Por otro lado, Kaleb también decidió visitar la colina esa noche debido a que apenas había firmado el divorcio con la mujer que algún día prometió amar sin embargo, muchas veces las cosas no salen como queremos. Se detuvo al observar a esa mujer, quien lucía tan hermosa y elegante ante sus ojos.

En ese instante, ella cautivó su atención por completo gracias a su elegante vestimenta, preciosa sonrisa, largo cabello y expresión tan dura al igual que sus ojos. Él no iba a negar que acababa de enamorarse por completo.

Quiso hablar con ella pero los nervios le ganaron, así que se propuso venir a la dichosa colina cientos de veces para averiguar si la volvería a ver. Y no se equivocó pues volvió a suceder en repetidas ocasiones, a él también le llamó la atención que ella siempre llevara una pluma y un cuaderno así que al no saber su nombre, la llamó: La mujer de la pluma.

Capítulo 2 UNO

Kaleb

Los últimos días habían sido un poco difíciles pues en la empresa nos encontrábamos muy ocupados planeando cual sería el próximo producto que presentaríamos al público. Soy el dueño de la empresa tecnológica "D'amico", una de las empresas más reconocidas del país por lo que la mayor parte del tiempo me encontraba ocupado en la oficina. Siento que mi teléfono vibra sobre mi escritorio y me apresuro a contestarlo al ver que se trata de Irene, una de mis mejores amigas.

-Irene ¿Cómo estás? -Sonreí inconscientemente.

-Kaleb...Necesito hablar contigo sobre algo que acaba de suceder en mi vida y es muy importante, y ya que eres mi mejor amigo quiero compartirlo contigo -su voz sonaba un tanto apagada, algo que me preocupa puesto que ella era muy eufórica la mayor parte del tiempo.

- ¿Qué sucede? ¿Te sientes bien?

-No del todo...Mi relación con Sean acaba de terminar...No sé cómo, simplemente se ha terminado-escuché como empezaba a llorar.

- ¿Qué? -la noticia me sorprendió demasiado ya que ambos eran pareja desde hace más de seis años. Sean e Irene eran una de las parejas más estables y serias que he podido conocer, pero, supongo que al final todo llega a su fin en algún momento.

-Me ha dicho que nuestra relación ha dejado de ser la misma de antes y que en realidad prefería acabar con esa relación de una vez por todas antes que toda la situación se nos salga de las manos

- ¿Sólo eso dijo? ¿No hay una mejor explicación? -Me puse de pie, dando vueltas en la oficina.

-Kaleb, eso es lo único que dijo...Yo ni siquiera sé qué hacer, tú sabes bien lo que significa Sean para mí. Hemos compartido muchos años juntos por lo que me duele infinitamente que ya no estemos juntos y más que eso, me molesta mucho que todo se me haya ido de las manos antes de que fuese capaz de darme cuenta de lo que estaba sucediendo entre él y yo.

-Dime en dónde estás ahora mismo, iré a verte -mencioné recogiendo mis cosas. Como mencioné antes, ella es una de mis amigas muy cercanas y no me agrada en lo absoluto verla sufrir.

-En casa de Wendy...Me encuentro con Wendy ahora mismo, porque ella es la única que puede ayudarme.

-Bien, espérame que dentro de unos minutos estaré allí.

-Gracias Kaleb, tú siempre has estado para mí al igual que Wen. No sé que sería de mí si no los tuviera a los dos.

-Lo hago porque te quiero Irene, tú solo espérame que estaré allá muy pronto.

-Nuevamente gracias, nos vemos en un rato entonces.

-Sí, te veo dentro de un rato -Me puse de pie mientras soltaba un pesado suspiro ya que me había preocupado mucho por mi amiga. Tomé mis cosas y al ver que el reloj apenas marcaba las tres de la tarde, tendría que dejar a alguien a cargo de la empresa- Oye Dexter, necesito un favor tuyo -Le dije al entrar a su oficina.

-Dime qué necesitas Kaleb, a ver si puedo ayudarte con eso -alzó la mirada y volvió a bajarla de inmediato puesto que se encontraba bastante ocupado firmando varios papeles.

-Irene se encuentra un poco mal emocionalmente en este momento así que iré a ver como se encuentra, te quería pedir si te quedarías a cargo de la empresa mientras yo no estoy. De igual manera ya es un poco tarde y no falta mucho para que la jornada laboral llegue a su fin.

-Por supuesto, pero me pregunto qué le sucedió a Irene...

-Terminó su relación con Sean...La verdad eso me ha tomado por sorpresa -le conté a Dexter lo que estaba sucediendo debido a que él era una persona de confianza, que además nos guardaba un gran cariño.

-Lo imagino...Me ha sorprendido mucho también, cuando la veas y sepas como se encuentra no dudes en enviarme un mensaje porque también me preocupo por ella.

-Lo sé, lo haré sin dudarlo...Me iré ahora debido a que le dije que estaría allí pronto.

-Entiendo. Te veo mañana o más tarde.

-De acuerdo. Hasta luego, Dexter.

Salí del lugar con una sonrisa y abandoné el edificio en un par de segundos. Busqué mi auto en el estacionamiento y me dirigí a casa de Wendy, quien de igual forma era una de mis mejores amigas y de Irene. Toqué el timbre y fue Wendy quien abrió la puerta:

-Estaba esperando a que llegues. No sé qué hacer con Irene, esa mujer está hecha un desastre y yo me convierto en un verdadero desastre también cuando la veo así, sabes como la quiero -sus ojos se veían rojos y un par de lágrimas cayeron por sus mejillas.

-Pensé que iba a ser así, honestamente no me cabe en la cabeza como Sean pudo terminar con ella de la noche a la mañana.

-Es que ni siquiera ella lo entiende...Mejor pasa y mira con tus propios ojos como se encuentra en este mismo instante.

Asentí y entré a la casa de mi amiga buscando por todos lados a Irene hasta que la encontré sentada en el sofá con una pésima cara.

-Irene...-Capté su atención y apenas me vio se puso a llorar, el corazón se me encogió así que fui a darle un abrazo de inmediato- ¿Cómo estás, princesa?

-Kaleb... Jamás me he sentido tan herida como en este instante, es que ni siquiera sé por qué las cosas tuvieron que darse de esta manera.

-Trataré de hacer que te relajes un poco... -continúe abrazándola con una pequeña sonrisa acariciando su espalda- ¿Qué tal si salimos a comer algo todos juntos y les compro un par de cosas? Deberíamos divertirnos un poco para alegrar el alma.

- ¿Me prestarás tu tarjeta de crédito? -Rió, normalmente solemos bromear sobre mi tarjeta de crédito. Irene soñaba con tenerla pues su monto es bastante alto y yo nunca se lo he permitido directamente.

-Todo lo que quieras Irene, todo lo que quieras.

- ¿También soy parte en el plan? -Wendy se sentó a nuestro lado, comiendo una barra de chocolate. Esa mujer de verdad adoraba todos los dulces.

-Mejor vayamos mañana, Wen me ha invitado a una noche de chicas...Aunque puedes incluirte en el plan si quieres.

-No pasa nada, disfruten ustedes dos y mañana vendré temprano a verlas.

-Mañana es sábado por suerte...

-Ya sé, te pido perdón por haber hecho que salgas del trabajo Kaleb -Besó mi mejilla.

-Está bien, ahora regresaré a trabajar -Susurré viendo que eran menos de las tres y media en mi reloj.

-Qué pena, te he hecho dejar el trabajo -Hizo un puchero- Perdóname.

-No te preocupes, no me molesta haber tenido que salir de la empresa por venir a ver cómo te encontrabas.

-Gracias Kaleb, recuerda que te quiero mucho -Tomó mi mano.

-Ay, siento que no estoy dentro de esta conversación -Wendy rió con fuerza, amaba que fuera tan sincera al expresar su opinión.

La verdad es que a pesar que dije que iba a irme en ese momento, en realidad terminé haciéndolo después de mucho más de una hora. A la cinco y media, subía a mi automóvil y siendo sincero no tenía ganas de ir a la empresa. Decidí visitar aquella colina, por una vez más, en la que tuve el honor de conocer a esa mujer tan bonita y misteriosa. Jamás he sido un hombre tan tímido frente a una chica atractiva, pero con ella es todo muy distinto pues su aura simplemente sigue atrayéndome. Juro que uno de estos días, voy a tener la valentía de entablar una conversación con ella. Comencé a subir la colina en el auto y cuando llegué al punto en el que ya no existía esa posibilidad, seguí a pie. Revisaba mi teléfono en el proceso, sin embargo mi corazón latió con más fuerza al reconocer a la dichosa mujer sentada con una libreta y la pluma elegante que tanto le encantaba llevar con ella. Ya la he visto en demasiadas ocasiones, no obstante su mirada es tan dura que temo que mi intento no vaya a salir bien.

Como en ocasiones anteriores, ni siquiera se dio cuenta de mi presencia. Su teléfono sonó, dándome la oportunidad de escuchar su voz por primera vez:

-Buenas noches Mina, qué bueno es escuchar tu voz -Sonrió, supuse que la persona que llevaba su nombre era especial en su vida- He venido a la colina que suelo frecuentar, lo que pasa es que estoy escribiendo un nuevo libro y vengo a definir mis ideas aquí -Rió, en ese instante supe que las apariencias muchas veces engañan, porque su mirada era dura pero lo olvidabas cuando una palabra salía de sus labios- No, mañana no estaré libre ya que tengo una firma en el centro comercial.

Me enamoré aún más de ella al saber que se dedicaba a la escritura, era simplemente un arte que adoraba.

-Mi último libro salió hacía apenas una semana, lleva por título "Melancolía" y lo escribí hace cinco o seis meses si más recuerdo. Llorarás cuando lo leas, además sabes que tendrás un ejemplar firmado como con todos mis libros anteriores. También sabes que siempre las dedicatorias son y serán para ti.

Reí al observar la emoción que le causaba su trabajo.

- ¿Qué en dónde será? Pues en el centro comercial...Quadrilatero d'Oro, así que toma nota cielo.

Tomé una nota mental del lugar, porque deseaba ir y por fin saber cuál era el nombre de la mujer que cautivó mis ojos desde el primer momento.

-Bien, bien...Te veré allí, te quiero mucho Mina.

Colgó la llamada riendo y luego soltó un suspiro, acto seguido cerró la libreta y recogió todas sus pertenencias en un bolso de cuero. Me escondí un poco para que ella no me viera y cuando ella se fue, hice lo mismo. Volví a la empresa hasta las ocho y después fui a casa con el objetivo de tener un pequeño descanso. Se me ocurrió decirle a Wendy que mañana fuéramos a ese centro comercial con Irene, así aprovechaba y observaba a la mujer de la pluma.

Wen, Wen...

Kaleb...¿Qué quieres?

Solté una gran risotada al leer el mensaje, amaba su gran sentido del humor.

Mañana vayamos a Quadrilatero d'Oro.

¿Desde cuándo escoges el centro comercial antes de ir? Yo que recuerde solamente vas al más cercano.

Wen, hay una preciosa mujer que se encontrará en ese lugar mañana.

Uh la lá, el amor, el amor...¿Quién es la mujer?

Ni siquiera yo lo sé. Sé que va a soñar extraño pero la conocí en la colina a la que voy normalmente. La he visto un par de veces, pero temo en acercarme.

¿Temes acercarte a una mujer? Dios Kaleb, pareces otra persona.

Ella es tan misteriosa y bella, sus ojos son hermosísimos y su elegante andar cautiva todos mis sentidos. Es una escritora al parecer pues siempre carga una libreta y una pluma, la escuché hablar por teléfono y mañana tiene una presentación de su libro "Melancolía" en aquel centro comercial. A ver si por fin averiguo quién es.

¿El libro se llama Melancolía?

Sí, ella lo dijo.

Te tengo una buena noticia, sé de quién se trata.

Mi corazón se aceleró con tanta rapidez, que temí que se me iba a salir del pecho.

¡No me digas!

¡Sí te digo!

Wen no me hagas sentir tan nervioso, sólo dime cuál es su nombre y me sentiré el hombre más afortunado del planeta.

Se llama Leah Roosevelt, escritora de novelas de romance. Excelente en su trabajo y muy respetada en la literatura por cierto.

Wen, dame un minuto que iré a internet a buscar más información sobre ella.

Bien, aquí estaré esperando a que me envíes un mensaje y enciendas mi alma.

Volví a soltar una enorme risotada, Wen era tan peculiar. Busqué mi computadora con la mayor rapidez posible. Apenas escribí su nombre, apareció cierta información:

Leah Paulette Roosevelt Janssen nació en Ámsterdam, Holanda el 5 de marzo de 1991. A la edad de catorce años publicó su primera novela titulada "Estoy es lo que soy y lo que siempre seré". Actualmente tiene veintiocho años y ha publicado quince novelas. Sus libros más populares son: Saturno, Dos almas, Atardecer y La luz de mis ojos.

Honestamente, estuve dos horas leyendo pequeños datos sobre su vida. Había publicado veinte libros, el último hace menos de una semana, y cada uno tuvo un recibimiento cada vez mejor. En lo que iba del año, 4 de noviembre, publicó dos libros y realizó treinta presentaciones para el primero ya que las mismas del que apenas se publicó empezarían a partir de mañana. El año pasado, asistió en quinientas firmas alrededor del mundo. También era muy popular principalmente en Holanda, Estados Unidos, Francia, Canadá, Italia, España, China, Japón, México, Chile y Argentina.

Wen Wen, disculpa por haberte dejado esperando por mí demasiado tiempo. Me he entretenido al averiguar diferentes cosas sobre Leah, incluso su nombre suena bonito.

Ay, mi hombre se ha enamorado...

Wennn, no me molestes ahora...Entiende que estoy ilusionado...

Espero que con esa misma ilusión, te acerques a hablarle mañana y le digas: Hola Leah, encantado de conocerte. Mi nombre es Kaleb, el amor de tu vida.

Ay no, Wen, me moriría de la vergüenza.

Pero si la timidez te gana, tienes a Wendy que es capaz de aguantar un disparo por ti.

Sonreí lleno de sentimiento al leer lo que acaba de decir, me alegraba saber que mis emociones eran las mismas que las de ella.

Wennn...Sabes que yo haría lo mismo por ti. Te adoro con mi vida, mi pequeña y amada Wendy.

Adoro que me digas Wen, lo sabes bien. Ya que nos hemos puesto romanticones, déjame decirte que eres de las mejores personas que tengo conmigo. Tú e Irene son mi todo.

Las amo a ambas, gracias por todo de verdad. Aprovechando que estamos hablando de Irene ¿Cómo se encuentra?

Se ha quedado dormida. El resto de la tarde estuvimos viendo películas y comiendo un par de golosinas, luego lloramos juntas y nos limpiamos las lágrimas con un par de pañuelos.

Me alegra escuchar que se ha quedado dormida, mucho en verdad.

El sueño también empieza a ganarme un poco. Me despido, te veo mañana.

Entiendo...¿A las dos te parece bien? Estaba buscando información, y sé que la firma de Leah es a las cuatro.

Bien, a esa hora estaremos esperando por ti.

Bien, qué tengan una linda noche.

Igual para ti Kaleb.

Mi dirigí a mi habitación y me recosté en la cama con una pequeña sonrisa en la cara. El corazón me latía alegremente de solo pensar en que mañana conocería con mayor profundidad a la mujer de la pluma, mi deseo más grande era entablar una conversación con ella por más insignificante que ésta fuera. Eso es lo que quiero, realmente quiero conocer a esa mujer.

Capítulo 3 DOS

Leah

El sábado por la mañana desperté alrededor de las ocho y me apresuré a tomar el desayuno. Me senté en la terraza para hacerlo con una sonrisa torcida debido a que había amanecido con un terrible dolor de cabeza. Mi teléfono sonó de repente, y vi que se trataba de Malena Rinaldi, la Representante editorial de marketing y comunicación así que respondí:

-Buenos días Malena ¿Qué sucede? -Me coloqué las gafas para que el sol no empezara a molestar mi vista.

-Quería comentarte los últimos detalles de la firma de hoy.

-Claro, dime -Suspiré. No existe nada peor que tener mucho trabajo y no sentirte del todo bien.

-Tienes que estar a las dos porque la firma es a las cuatro en punto, es en la librería más grande del centro comercial. Primero vas a presentar el libro, responderás algunas preguntas de los presentes y procederás a las firmas, con cada persona te tomarás una fotografía. No sabemos cuanto tiempo pueda durar la firma ya que eso depende de la cantidad de personas que asistan al evento.

-Está bien, será como en otras ocasiones, lo entiendo.

-Pero habrá la presencia de varios medios de comunicación, posiblemente la mayoría de ellos quieran hablar contigo -Al escuchar eso, solté un enorme suspiro. Muchas veces se volvía muy estresante el evento gracias a los medios y las preguntas incómodas que estos realizaban acerca de las razones por las que

-No me hace tan feliz contar con la presencia de los medios pero no hay nada que pueda hacer -Terminé mi desayuno y me dispuse a entrar a casa nuevamente para tener un tiempo de escritura- ¿Hay algo más que deba saber?

-La verdad no así que no te preocupes, ya tienes mucha experiencia en esto así que no es nada nuevo para ti.

-Sí, por suerte es de tal forma. Creo que ahora debo colgar pues necesito escribir un nuevo capítulo antes de ducharme. Sabes que si no tengo un tiempo en el que pueda escribir, suelo estresarme mucho.

-Comprendo, no hay problema. Leah, tienes que verte asombrosa como siempre. Por alguna razón que desconozco, tengo un presentimiento muy bueno acerca de esta firma.

-Tal vez es porque Melancolía es el mejor libro que he escrito en mi vida entera y todos estamos conscientes de ello -sonreí recordando todas las noches que me la pasé llorando debido a la frustración que me daba tal libro- Melancolía es un libro único y no lo digo...

-Por qué sea tu libro, ya sé. La verdad es que a todos les ha encantado, sin embargo lo entiendo ya que escribes precioso.

-Muchas gracias Malena, qué tú me lo digas significa demasiado para mí -Me toqué el pecho con una gran sonrisa en el rostro- Pero, ahora necesito dejarte si quiero prepararme con calma.

-Lo sé, te veré en la firma. Adiós Leah.

-Adiós Malena.

Colgué la llamada apresurada pues, adoraba tomar duchas largas sin tener apuro alguno. Las firmas y presentaciones solía ser sumamente cansadas por lo que es mucho mejor tener un poco de descanso antes de ellas.

Opté por usar un enterizo de color negro, el cual dejaba mis hombros al aire, junto con un par de tacones del mismo color. Quise llevar el cabello ondulado, que ya era de tal forma naturalmente. Mi maquillaje era muy sutil: la sombra de ojos es café, un labial rosa claro y rímel en mis pestañas. Algo simple.

A la una salí de casa para estar allá incluso antes de las dos, procuré que mi caminar fuese elegante como siempre ya que debía cuidar mi reputación. Es una lástima que la llamada fama sea una total desgracia si no la sabes controlar.

Kaleb

Intenté lucir lo más elegante posible porque ya la había visto de cerca en varias ocasiones y su postura es muy recta. Quiero causarle una buena impresión y más que eso, me encantaría cautivar su atención aunque sé que es casi imposible puesto que ella vive en su mundo. A través de su mirada tan dura, está un corazón muy lindo pero, difícil de conquistar. Quiero intentarlo, sinceramente estoy muy seguro de ello.

Ahora me estaba dirigiendo a casa de Wendy para recogerla junto con Irene, ambas estarían emocionadas como siempre y sé que empezarán a molestarme con lo de Leah.

- ¡Buenos días Kaleb! -Wendy gritó alzando los brazos gracias a la emoción al mismo tiempo que tomaba la mano de Irene buscando que ella se sintiera más tranquila. Aquello lo sabía porque normalmente lo hacía.

-Hola chicas, entren por favor -Les di una sonrisa, al instante Irene se sentó a mi lado y Wendy en la parte de atrás- ¿Cómo te encuentras, Irene? ¿Mejor que ayer?

-Sí, supongo que sí -Me dio una sonrisa- Estuve pensando y llegué a la conclusión que todas las cosas se dan por algo, tal vez no debía continuar mi relación con Sean de todas maneras...Quién sabe.

-Sí, puede que Sean no sea la mejor persona para ti -Traté de reconfortarla- Puede haber una persona que te ame más por cualquier lugar.

-Ya veo que sí, igual quiero agradecerles a ambos por haber sido tan comprensivos conmigo como siempre -rió avergonzada- La mayoría de las veces soy yo la que está mal emocionalmente, así que no tengo tantas oportunidades de devolverles el favor.

-No tienes por qué Irene, ya es suficiente con todos los regalitos que nos das a lo largo del año -Wendy le dio una palmadita en el hombro mientras yo pisaba el acelerador.

-Sí, Wen tienes razón.

-Gracias de igual manera...Y entonces, cambiando un poco el tema, hay una mujer que te gusta y casualmente ella es escritora...Y una muy famosa.

-Sí...La verdad es que la conocí en una colina, solía observarla en silencio...

-No me digas, Kaleb...¿No le has hablado?

-Su postura causa un poco de temor en mí...Y su mirada es dura, mucho.

- ¿En serio? En las fotos que vi de ella no lo parecía -Wen se sorprendió.

-Puede que lo sea cuando está a solas, o actúa así al estar estresada...Ya saben que todos tenemos diferentes facetas, algunas buenas y otras malas.

-Efectivamente, no obstante, por lo poco que leí sobre ella...Es alguien importante, o al menos lo es en el campo de la literatura.

-Vaya que sí, el libro que sacó hace una semana ya ha vendido cien mil ejemplares.

- ¿Se puede lograr eso? -Irene ni siquiera lo podía creer.

-Claro que sí, sólo si eres bueno en lo que haces o si tienes mucha fama.

-Leah lo es, planeo comprar un ejemplar y que ella me la firme hoy ¿Harás lo mismo, Kaleb?

-No creo, no quiero quedar como un fanático más ante ella.

-Oh...¿Quieres que te vea como un hombre atractivo al que desea besar con pasión antes de entrar a la habitación? -Mi pequeña rubia, Wen, es demasiado directa la mayor parte del tiempo- No seas puerco Kaleb, intenta conquistarla de forma dulce antes que algo más...

- ¿A ti quién te ha dicho que la veo con lujuria? Qué va, a mí me encantan sus ojos y su sonrisa.

-Oh, entonces te gusta...Físicamente ¿Qué sucederá si no te agrada su personalidad? ¿Dejará de parecerte atractiva o no te importará ni un poco?

-Por supuesto que va a importarme, se supone que las personas se enamoran de la forma de ser del otro...Por eso, llegan a gustarte los defectos y virtudes de aquel.

-Sí, sin embargo continúo pensando que necesitas hacer algo que llame su atención desde el inicio.

- ¿Pararme en algún punto en específico mientras le doy mi mirada más pesada servirá? ¿Cautivaré su atención?

-No seas estúpido, se nos ocurrirá algo mucho mejor que eso...

- ¿Qué tal que si se encuentra cerca tuyo, le preguntas algo? Puedes decirle: Parece que tu vida es cansada, pero cuando algo te gusta no le prestas ni la mínima atención.

-Ella te verá por unos instantes y te presentarás. Es simple, no fallarás -Irene hizo un gesto extraño que hizo que soltara una risa.

-Y ella va a pensar: Oh la lá, qué precioso hombre de hombros anchos y corbata azul...-Soltamos una enorme risa al unísono. Amaba las ocurrencias de mi amiga.

- ¿Se dan cuenta que solo me ponen todavía más nervioso? -Reí.

-Te estamos preparando para el momento Kaleb, no seas idiota y presta atención. Así nada puede salir mal.

-Encima me tratan mal...Me pregunto que hará con este par de groseras...

- ¡Seguirlas amando, obviamente!

- ¡Prestarles tu tarjeta de crédito para que se compren un precioso vestido rosa! -Recordé que le hice tal promesa a Irene y reí.

-Sí, sí, no lo he olvidado. Ustedes pueden comprar lo que quieran luego que vea a Leah, es lo principal hoy.

-Claro que sí, puede ser tu nueva conquista...

-Honestamente no me gustaría que fuese una simple conquista, sino mi novia.

- Espera ¿Las cosas son así? ¿Tanto te gusta la mujer?

-Me encanta...Es tan misteriosa, dura, preciosa, creativa, genial...Ella lo es todo y nada mejor que tenerla a mí lado.

-Bien, admito que tu confesión acaba de sorprenderme un poco -arrugó la nariz.

- ¡Vaya! ¡Sólamente me han dado ganas de conocerla aún más! Me imagino que es tan llamativa...Bueno creo que no ha sido la mejor palabra para describirla.

-Evidentemente...

-Cuando la vea, le diré: Qué despampanante mujer, qué belleza -Wen bromeó revisando su teléfono. Por primera vez en el día, me fijé en cómo se veía: su maquillaje hacía que sus preciosos ojos cafés resaltaran todavía más, sus labios estaban pintados de un rojo carmesí. Llevaba una falda corta de color negro y una blusa elegante azul. Su cabello rubio se encontraba recogido en una colita alta. Irene, por su lado, tenía los ojos cafés y el cabello negro. Acostumbrara a usar vestidos sencillos, esta vez era la excepción pues vestía un conjunto completamente de cuero. Sean se ha perdido a una maravillosa mujer que además de ser hermosa, posee un precioso corazón.

-Ambas se ven preciosas, perdonen por no haberlo dicho antes -Sonreí dándome cuenta que ya habíamos llegado al centro comercial.

- ¡Ya hemos llegado! ¡Ya hemos llegado! -Irene empezó a dar saltitos y Wendy aplaudía.

Entramos a la librería, Wendy sostenía mi brazo derecho e Irene el izquierdo, y nos sorprendimos al ver la maravillosa decoración de la misma: Colgaban telas muy finas doradas y negras, habían demasiadas fotografías profesionales de Leah y en el expositor de librería se encontraban cada uno de sus libros.

-Oh Dios mío...-Susurró.

-Esto es preciosísimo.

-Sí que lo es -mis ojos casi se salieron de su órbita cuando vi las enormes filas de sillas para los presentes. En la parte del frente, estaban ubicadas dos sillas y un par de micrófonos.

-Disculpe ¿Sabe a qué hora comenzará la presentación? -Le cuestioné a una chica desconocida que pasaba por allí.

-Dentro de diez minutos -Me contestó con una sonrisa.

-Muchas gracias, es usted muy amable.

-No es nada, qué disfruten de la presentación -hizo un gesto con las manos para despedirse y desapareció de mi vista.

-Bien, vayamos a sentarnos en la primera fila aprovechando que quedan un par de asientos -Wendy corrió y nosotros fuimos detrás de ella.

-Me tiemblan las piernas ¿Qué gestos debería hacer al verla?

-Te diría que le guiñes un ojo, pero es demasiado pronto para un coqueteo tan directo como ese...

-Dale una de tus mejores sonrisas y no quites tu mirada sobre ella...La sentirá a cualquier momento y regresará a verte -Besó mi mejilla.

-Mira, ya está saliendo una mujer...-Al escucharlo, fijé mi vista en lo que sucedía frente a mí y vi a una mujer adulta.

- ¡Buenas tardes a todos, comenzaremos en un minuto! Mientras empieza nuestra cuenta regresiva, les pido que preparen sus aplausos para nuestra talentosa escritora -Todo el mundo empezó a aplaudir con emoción y nosotros nos unimos- ¡Recibamos con todo el cariño del mundo a Leah Roosevelt, escritora de romance!

Leah apareció con una brillante y enérgica sonrisa, la mejor que he visto en ella, y tomó asiento luego de hacer una reverencia. La observé de pies a cabeza, sus hermosos ojos azules y su cabello negro me cautivaban por completo. Sentí un pellizco en mi brazo, el cual resultó ser de Irene.

-Tienes toda la razón, es muy linda.

-Creo que yo estoy mucho más nerviosa que Kaleb...-Mi otra mejor amiga se mordía las uñas.

-Hagan silencio, esta será la primera vez que escucharé su voz.

-Bien, bien. Ya no te vamos a molestar.

Volví a fijar mi vista en ella, quién veía a sus fanáticos con amor.

-Bienvenida Leah, para nosotros es un honor tenerte con nosotros el día de hoy.

-Muchas gracias, el honor es todo mío -De acuerdo, su sonrisa es incluso más brillante que la luz del sol.

-Hoy vas a presentar tu nuevo libro, el cuál se titula "Melancolía" ¿Qué puedes contarnos sobre él?

-Melancolía es un libro de drama y romance -Rió al principio- Consta de siete partes, en cada una de ellas se cuenta diferentes historias que tienen como sentimientos principal la melancolía. Desde historias de romance, drama hasta incluso del amor entre seres humanos y sus compañeros de vida, los perros. Embarca, el libro en general, uno de los sentimientos más comunes en los seres vivos. Quise escribirlo porque ya hace mucho que no he escrito algo tan triste...-bajó la mirada.

-Y evidentemente, tus lectores ya lo han amado como a todos los anteriores. Dime Leah ¿Cómo nació este libro? ¿Cuánto has tardado en escribirlo?

-Nació en el mismo escenario de siempre: una hermosa colina que me llena de inspiración a cada momento -me sonrojé al recordar todas las veces que fui a verla en aquella colina-Al mismo tiempo que observo la vista que ella me da, pienso en todo lo que me gustaría contar al mundo y anoto ideas en una libreta. Siendo sincera, he tardado casi cinco meses en terminarlo incluyendo tres correcciones.

-Entonces, repites el mismo proceso en cada uno de tus libros.

-Lo es, sí.

- ¿Hay alguna anécdota que quieras contar acerca del proceso de escritura de "Melancolía"?

-Por supuesto que la hay -Rió y su melodiosa risa me enamoró aún más-Uno de los días que fui a aquella colina, sentí que alguien me estaba observando y alcancé a ver una sombra nada más. En base a esa experiencia, he creado una de las mejores escenas del libro.

- ¿No sentiste temor alguno al saber qué alguien estaba observándote?

-No, fue aún más extraño sentir que eso me daba tranquilidad...-respondió soltando un enorme suspiro, y después de darle una mirada tan directa se fijó en mí. Nuestros ojos se conectaron, mis latidos aumentaron con rapidez y mis dos mejores amigas apretaron mis manos. Leah dejó de hablar, sus ojos demostraban un brillo especial y me brindó una sonrisa tímida. Solo eso me bastó para confirmar que la quería en mi vida, quería a la mujer de la pluma conmigo.

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