Yvaine
No entiendo que me pasa, me encuentro mareada, solo bebí dos copas en la cena con mis amigas y mi prima, pero me sentaron mal. Mi prima decidió llevarme a una habitación del hotel donde vinimos a cenar, dado mi estado, ya que casi no puedo caminar, ni apenas mantenerme en pie.
-" ¿Llevo tanto tiempo si beber que dos simples copas me embriagan?"- pensé dentro de mi nebulosa.
Cuando llegamos a la habitación y con la ayuda de otra amiga, Maryori me recuesta en la cama.
-" Quédate acostada aquí que yo te veo mañana. Recuerda que estoy en la habitación de al lado, bebe agua para que no te deshidrates, espero que tengas una dulce noche"- oí que me dijo Maryori. Así que hice un esfuerzo para contestarle, aunque mi cabeza se encontraba como entre neblinas.
-" Gracia Maryi, eres genial, te lo compensare"-
-" Tranquila ya me lo cobrare mañana... ¡y esta noche!"- esta última parte lo dijo susurrando, así que no lo oí. - "Bebe esto o te deshidrataras"- continuo, y sentí un vaso en mis labios, así que tragué el líquido que mi prima me daba, suponiendo que era agua. Detecte que tenía un sabor extraño, pero pensé que era debido a mi actual estado, que ni detectaba el sabor de las cosas, así que ni me queje, no estaba en condiciones, lo único que me apetecía era dormir. Eso hice tras tragar el líquido, me acosté y dejé que el sueño me invadiera,
Me desperté porque me sentía sofocada. El calor que recorría el cuerpo y se acumulaba en mis senos y mi sexo, invadía mi garganta, mis labios y se concentraba en esas zonas. Toda yo me encontraba envuelta en fuego que me hacían agonizar, me movía inquieta por la cama, intentando aliviar ese calor. Quise desprenderme de la ropa, pero debido a mi embriagues y mi falta de coordinación no podía, esto me provocaba más estrés, así que gemía de frustración, moviéndome alterada por la cama. Pensé que iba a morir, si alguien no apagaba este fuego, nunca me había sentido así. Pero sabía, que necesitaba algo o alguien, y que esa necesidad me estaba haciendo agonizar.
Norman.
No sé qué se traía el viejo Gartner. Mientras tomaba una copa en el bar del hotel, lo vi llegar con el portafolio que, según él, le habían robado de su oficina, pero lo iba a averigua. Decidí seguirlo. Nunca nadie me la jugaba, menos un el asistente del abuelo. Mientras lo seguía, eche de menos no tener al lado a Jason, mi ayudante y amigo. Él era quien se encargaba de estas cosas, pero lo había mandado gestionar la pequeña crisis que 
había creado la pérdida del portafolios en el departamento de dirección. Así que, tras mandar un mensaje a mi jefe de seguridad y al personal responsable de la seguridad del hotel, continúe mi camino tras mi presa traidora. Casi estaba disfrutando del previo hasta que le diera caza, con las manos en la masa, no por nada me llaman la pantera de Nueva York. La selva que es los negocios multimillonarios de los grandes Holding Internacionales era mi terreno de caza.
No suelo ensuciarme las manos en presas san-insignificantes como Gartner el traidor, pero si quería que mi abuelo se desengañara y viera lo que era su asistente y mano derecha, al que él consideró su amigo muchos años, debía jugar en el barro. Así que cuando lo vi entrar, en el ascensor del hotel, fui detrás. Cuando llegué al pasillo, lo oí hablando por el móvil, mientras caminaba hacia la habitación para reunirse con el comprador. Mis sospechas eran ciertas, me quedó claro cuando oí lo que le decía a la persona que hablaba con él, por teléfono. Un poco lo sentí por mi abuelo, pero no iba a dejar que mis empresas fueran perjudicadas por esa rata avariciosa
-" No se preocupe señorita, ya tengo el número de la habitación, le dejaré los documentos sobre la mesa, y gracias por el regalo que me ha hecho. Sé que me lo voy a pasar bien"- la sonrisa que se perfilo en la cara de ese mal nacido me dio asco. Así que envié un mensaje a mi personal de seguridad, y la respuesta no se hizo esperar. El "ok" me confirmó que todo estaba listo, lo único que quedaba era atrapar a la rata.
Lo vi pararse en la suite 654 de la sexta planta, lo dejé entrar y esperé unos segundos mientras sacaba la llave maestra que tenía guardada en mi bolsillo, ser el dueño de la cadena de hoteles que regentaba este hotel tenía sus veneficios, finalmente me colé dentro y lo oí hablando con alguien.
-" Hola rubita, así que tú eres uno de mis pagos, lamento que te hayan tenido que drogar, porque así apenas te darás cuenta de lo bien que nos lo vamos a pasar"- en respuesta a sus palabras sólo podía oír unas pequeñas quejas.
-" ¡No, no quiero...! Déjeme..."- note que, por su voz, la acompañante, casi ni podía hablar con coherencia, estaba luchando con ella misma y con las drogas que esa rata decía que le habían administrado.
-" Encima de rata traidora, violador. ¡Tu asistente es toda una joyita, abuelo!"- pensé.
Así que, por el bien de la víctima, decidí intervenir.
-" ¿Así que es aquí donde te escondes, rata?"- le dije interrumpiéndole mientras se desnudaba.
-" ¡Presidente Miller!"- la cara de terror que se le dibujo, me hizo sonreír. Así, que mire a la cama y por un segundo quede desconcertado, sobre la cama a medio vestir y retorciéndose en su seminconsciencia, estaba la mujer más bella que había visto nunca, su cara estaba roja por lo que me imaginaba que eran las drogas que le habían administrado. Sus gemidos denotaban que estaba luchando a duras penas contra ella, para evitar ser violada, aunque por los movimientos insinuantes que hacia su cuerpo me imagine que estaba perdiendo la batalla, y pronto sedería a el fuego que la consumía.
Mi interés por la preciosa rubia fue detectado por la rata Gartner, así que intento negociar por su víctima:
-" Si la desea, se la sedo presidente Miller, se ve que es muy fogosa, lo puede pasar muy bien"- lo miré y sonreí con peligro, el debió detectarlo que se calló y bajo la cabeza. Cogí mi teléfono y avisé para que lo vinieran a recoger. En segundos, mi jefe de seguridad, mis guardaespaldas y el personal de seguridad del hotel, lo apresaron y lo sacaron de la habitación. Yo, mientras, había cubierto a la dama con una sábana para que nadie la viera con tan poca ropa, y así poder evitar los rumores y la vergüenza de la dama.
Cuando salieron todos de la habitación, acompañando al gran traidor le dije a Martin, mi jefe de seguridad, que se ocupara de todo, mientras yo ayudaba a la dama a volver en sí.
Me acerqué a la cama, y tras destaparla, la cogí en brazos para introducirla en la ducha, con la intención de bajarle el calor que le provocaba, lo que me sospechaba, por las quejas y los movimientos que hacía con su cuerpo, la droga afrodisiaca que le habían hecho ingerir.
Ella se movía entre mis brazos gimiendo, he intentado sentir mi roce, pasando de la lucha para evitar que la tocara, a restregarse contra mi cuerpo, finalmente la introduje en la ducha, pero como se movía tanto y casi no se podía sostener, me quite la chaqueta y los zapatos y entre con ella para agarrarla por la cintura. Abrí el grifo, la oí soltar un gemido de placer, que por segundos me volvió loco, y la apreté contra mi cuerpo.
-" ¡Lo pones difícil preciosa!, así que estate quieta, y deja que el agua te enfríe. Aunque, si te soy sincero, a mí me gustaría bajarte la temperatura de otra manera"- le dije sonriendo y totalmente empapado.
Noté cómo abría los ojos y me miraba, el color de sus ojos eran verdes como la selva del Amazonas, aunque se notaba que aún estaba bajo las influencias de las drogas, de repente, me cogió por el cuello e inclinándome hacia ella, le oí decir:
-" ¡Por favor, me arde, por favor!"- Y sin más me besó, cuando sentí sus labios, todo mi cuerpo se incendió y por un segundo casi pierdo el control. Así que, a duras penas separé mis labios de ella.
-" Esto no es lo que quieres preciosa, son las drogas las que te tienen así, así que te voy a introducir un ratito bajo el agua fría para que el calor de tu cuerpo descienda y así puedas controlarte mejor"- la apoye contra la pared de la ducha mientras la acorralaba con mi cuerpo para evitar que se callera, de repente noté que se abrazaba mi cuerpo, y comenzaba a restregarse como buscando consuelo con él.
-" ¡Por favor, ya no puedo, más por favor!"- gemía de deseo, y me suplicaba. Mi cuerpo se encendió al instante, su cuerpo curvilíneo, la gran turgencia de sus senos, y la curva de su glúteo me volvían loco, solté un fuerte gruñido y la miré a los ojos.
-" Espero, preciosa, que estés preparada para lo que me estás pidiendo, pero antes para prevenirme y que te hagas responsable que me estas pidiendo. Voy a grabar esta situación, y así evitarme que me denuncies por violación"- y sin más saqué de mi bolsillo del pantalón mi iPhone. Me alegré de que se pudiera meter en el agua, porque ahora mismo ambos estábamos bajo una catarata de agua fría. Lo encendí y lo coloque de manera que nos grabara a ambos e inicie la grabación -" Preciosa, ahora mismo nos estamos grabando, quiero que digas qué es lo que quieres, estoy intentando controlarme, pero quiero que me digas qué es lo que quieres, solo tú vas a ser responsable de lo que suceda entre nosotros"-
-" Por favor, por favor, me duele, quiero, quiero..."- se colgó de mí y comenzó a besarme el cuello, apague el móvil y me entregue a sus besos, me deje llevar y comencé a corresponder a sus besos y a tomar posesión de sus labios, mientras la desnudaba, nos arrebatábamos la ropa el uno al otro. Y una décima de segundos antes de alzarla para llevarla a la cama deje el móvil encima del lavabo.
La tendí sobre la cama y me coloqué sobre ella, no dejaba de gemir y retorcerse, me estaba volviendo loco, no necesitábamos saber nuestros nombres, ni hablar, ya nuestros cuerpos se comunicaban el uno con el otro, y fue ahí, cuando perdí por primera vez el control sobre mi mismos.
Yvaine
Notaba como mi cuerpo no me obedecía, lo único que deseaba era que él me tocara, me besara, y sinceramente hasta mi mente participó de mi entrega, cuando él intentó separarse de mí, yo lo agarré para que no se fuera. El calor que se iba acumulando en la parte baja de mi cuerpo, solo él podía saciarlo cuando me tocaba. Cuando su boca acaricio mis pechos, y beso mi pezón grite de autentico placer y locura. En un momento sentí sus dedos en mi interior, y mi desconocimiento de este tacto, me hizo retraerme en un principio, pero, bien las drogas, el calor, el placer que el despertaba en mi o la mezcla de todo, que él me provocaba, me liberaron de mis miedos, y pude sentir lo que era el placer por primera vez, esto provocó que quisiera más y volví a suplicarle algo, que yo aun desconocía, pero sabía que necesitaba. Le oí decirme que tenía que protegernos, pero mi cuerpo no lo dejó huir, e intensificó el agarrare, las caricias, y hasta acaricio su sexo como rogando por algo.
De repente el gruño como un animal, noté que se colocaba entre mis piernas y como algo presionaba en mi sexo y de repente, el entro en mí, sentí como si me partieran a la mitad y un dolor agudo me atravesó entera, no puede evitar gritar de dolor cuando rompió la barrera de mi virtud con su estocada. Lo sentí detenerse, como paralizado y desconcertado.
-" ¡Eres virgen!"- me dijo incrédulo, intentó salir de mí, pero mi cuerpo que ya comenzaba a adaptarse a su tamaño, disminuyo el dolor y comencé a sentir placer, no lo dejé, envolví con mis piernas alrededor de sus caderas lo aprisioné para que no saliera de mí.
-" ¿Que me pasa por que no quiero, que este hombre me deje? ¿Tan fuerte son las drogas, que me he vuelto una cualquiera?"- pensé, pero no pude responder a estas preguntas, ya que las palabras, que me susurró en mis oídos me sumergieron en puro deseo y me volvía totalmente loca.
-" Esta bien preciosa, te saciaré, te hare olvidar el dolor, para que solo sientas placer, pero recuerda que acabas de firmar un contrato conmigo, desde esta noche serás mi mujer para siempre, eres mía y ningún hombre podrá tocarte ni poseerte, dejare grabada mi marca en tu piel y no podrás tener otro hombre sólo a mí. Lo has entendido, contéstame o no me moveré"- me exigió en el oído.
-" ¡Si, si por favor, seré tuya, pero quiero más... quiero más!"- mi cuerpo y mi turbada mente tomaron el control.
-" Espero que sepas lo que has hecho, porque ahora te hare mía. Siempre cumplo mis tratos, no lo olvides"- y sin más se dedicó a llevarme durante toda la noche al paraíso. Mi cuerpo, no me pertenecía, era parte de él. El placer y los estallidos de locura, al sentirme flotar se sucedieron toda la noche. Me hizo sentir tan conectada con él, como con ningún otro ser humano. Aprendí a gritar, gemir, suplicar, y a derretirme en los brazos de un hombre desconocido, pero que se adueñó de mí, de una manera, que, sin saberlo, me dejo marcada de por vida.
Lo peor, es que, a lo largo de la noche, ya no eran las drogas, las que provocaban que le suplicara que me hiciera suya, una, otra y otra vez, era la mujer que ese desconocido, despertó en mi interior, y que pronto me transformaría en una nueva Yvaine Stewart.
Nota autora: Estimados lectores, Muchas gracias por su apoyo. Este libro forma parte de mi serie de CEO y embarazos por sorpresa. Esta una historia independiente y completa. Si están interesados en los otros libros de la serie, mi orden de lectura sugerido es el primero "La noche que te convertiste en la madre de mis hijos", segundo "Promesas entre hielo y fuego", la tercera seria "La amante contratada del CEO", y por última la próxima novela que se subirá ¡Eres Mía, heredera! También todas las pueden encontrarlos en la plataforma, si no están se publicarán próximamente. ¡Muchas gracias! Y un saludo.
Yvaine.
Sentía como si mi cabeza fuera a estallar, todo me daba vueltas, y eso me ocurría mucho antes de abrir los ojos, así que cuando me decidí a abrirlos, fue como si toda la luz del sol me taladrara el cerebro, hasta dejarme ciega.
Me llevó unos minutos recuperarme, pero finalmente, me acostumbré a la luz. Mire a mi alrededor intentado no dar movimientos bruscos, porque sentía que la cabeza me iba a estalla, aunque notaba que mi cuerpo también estaba dolorido y entumecido. Me encontraba en una habitación de hotel, estaba sola en la cama y desnuda, imágenes de besos, el dolor de la primera vez, para luego descubrir el paraíso, cuerpos saciándose y mis gritos de deseo mesclados con gruñidos de satisfacción masculina, explotaron en mi mente asaltando mis recuerdos.
Automáticamente me senté y destapé la sabana, allí como una prueba viviente del mi delito, estaba la prueba de lo que había perdido, lo único que me quedaba por entregar a mi novio Harry. Pero se lo entregue a un desconocido que ni recordaba. La mancha de sangre destacaba sobre las blancas sabanas eran la prueba fehaciente de que había entregado mi virginidad. Me dolían músculos interiores, que ni sabía que tenía, e incluso me costaba incorporarme y caminar.
Lo peor es que, aunque intente sentirme sucia, ultrajada y violada, no fue así, algo me decía que fue más una entrega, que una violación. Como pude busque mi ropa, tras varios intentos, pues me dolía el cuerpo. La encontré sobre el sillón, doblada, con un cartel que ponía "Vísteme", no entendía nada, miré buscando mi móvil y mi bolso, y los encontré sobre mi mesa noche, junto a un vaso de agua y dos aspirinas, que tenían dos notas ponían "Bébeme" y "Cómeme". Casi me atraganté, pero tras beber el agua y dejar las aspirinas, por miedo a ser drogada de nuevo, comencé a vestirme, de repente una nota sobre la televisión me llamó la atención, "Mírame". Con miedo, encendí con el mando el aparato, y de repente ante mí salió la imagen del hombre más guapo que había conocido en mi vida.
-" Hola preciosa Alicia, me imagino que te habrás levantado con dolor de cabeza y sintiéndote desorientada y fatal. Quería verte despertar, pero me surgió algo y no quise irme sin dejarte este video, donde veras mi cara, ya que no estoy seguro de si me recuerdas, donde te voy a demostrar que esto lo pediste tu"- automáticamente se vio una grabación donde salíamos los dos en la ducha, cuando él me decía que le dijera que quería, me vi suplicándole que me hiciera suya, y lo peor fueron las imágenes que vinieron a mi cabeza de esa noche, que confirmaron que, lo que decía la grabación era cierto, el intento en varias ocasiones parar todo, incluso cuando se dio cuenta que era virgen, intento parar, pero yo fui la que nunca lo deje, la que lo desee la que lo provoque y la que casi abusó de él. La vergüenza se extendió por todo mi cuerpo. Continuo la grabación:
-" Me imagino qué ahora estarás muy avergonzada, y adolorida, muévete con cuidado, que eso es normal cuando pierdes tu virginidad la primera vez. No te sientas mal, ha sido una maravillosa noche, pero hay algo que tendrás que recordar, anoche firmaste un acuerdo conmigo, registré tu móvil y vi que tienes novio, déjalo. Después de esta noche eres mía. Yvaine Stewart, quiero que sepas a quien perteneces. Eres la mujer del Presiente Norman Miller, si quieres saber más de mí, busca en las redes o pregúntame. Por cierto, no usamos protección en toda la noche, así que es muy probable o cabe la posibilidad que aparte de mi mujer, seas ya la futura madre de mi hijo, así que tendremos que ..." no pude acabar la grabación apagué la televisión aterrada, la idea de que ese hombre se adueñara de mí, y de que mi tranquilo mundo me aterraba, estaba claro que debía hablar con Harry, lo había traicionado, me sentía sucia y avergonzada de mí misma. Aunque tenía claro que alguien me había drogado, y tenía que descubrir quién era él o la responsable. Pensé en mi prima y recordé que estaba en la habitación contigua, así que decidí hablar con ella y contarle todo, encendí por última vez el televisor y miré a mi primer amante.
-" ¡Hasta siempre señor Miller!, olvídese de que existo, y espero que no haya consecuencias, porque eso usted nunca lo sabrá" - le dije a la imagen congelada de la televisión. Y salí en busca de mi prima después de recoger mi teléfono y mi bolso.
Cuando llegué a su habitación vi el cartel de no molestar, pero la puerta estaba apoya, aunque abierta, me sentí aterrada, ¿y si mi prima también fue drogada y ahora otro hombre o el mismo Norman Miller se estaba encargando de ella, después de pasar toda la noche conmigo abu..? No ese hombre no había abusado de mí, más bien yo lo había usado para apagar mi deseo, y él me había vuelto loca toda la noche.
-" Aunque también podía ser un semental y ahora estuviera devolviéndole el favor a mi prima también"- pensé.
Decidí entrar para ayudarla, no quería que ella se sintiera como me sentía yo ahora. Pese al dolor de mi cuerpo, entre con sigiló en el pasillo de la habitación y agarré un jarrón que había sobre el aparador de entrada. Oía los gemidos de un hombre y una mujer que se entre mesclaban, y me recordé a los gemidos que el señor Miller y yo generamos durante toda la noche, sacudí la cabeza para borrar esa imagen de mi mente. Y con sigilo me adentre en la habitación, esperando ver al superdotado señor Miller haciéndole disfrutar a mi prima como me lo había hecho a mí, aunque si soy sincera esa idea me perturbaba, tenía la estúpida sensación que mi experiencia con él había sido algo raro y único.
-" ¡Estoy trastornada!"- pensé, y continué hasta llegar cerca de la cama.
Cuando miré a la cama, sentí que mi mundo se derrumbaba, sobre ella se encontraba mi novio Harry Murray, acostado boca arriba mientras mi prima lo cabalgaba con eficacia, la sorpresa hizo que se me cayera el jarrón rompiéndose en mil pedazos.
El ruido hizo que los jinetes me miraran, donde su cara se describía de la cara de sorpresa de Harry a una burlona de Maryori, en ese segundo supe que fue mi prima quien me drogó la noche anterior.
-" ¡Que sorpresa, pensé prima que todavía estarías ocupada! Con el señor Gartner, lástima que no te hubieras entregado antes a Harry, ahora ese viejo de 50 años se te ha follado llevándose tu virginidad, en el fondo eres una cualquiera como tu madre"- al oír a Maryori hablarme así, sentí que ese veneno era algo que llevaba guardando hace tiempo, como a mi tía. La cual siempre me había despreciado porque odiaba a mi madre, su propia hermana, sin nunca supiera la razón.
Harry me miro y cubriéndose sin apenar avergonzarse, de lo que le pille haciendo hace unos segundos con mi prima. Me miro con asco y me grito.
-" ¿Qué es lo que está diciendo Maryori?, acaso te has acostado con un viejo, y a mí ni me has dejado tocarte, ¿Qué clase de zorra eres, Yvaine, ósea que te van los maduros, si lo llego saber te presento a mi padre. Así hubieras estado con los dos, con el padre y el hijo. No sabía que fueras ese tipo de mujer"- Sentí que todo a mi alrededor era una mentira, la única verdad era que el hombre que me tomo mi inocencia era de todo menos un viejo despreciable. Al contrario, era un hombre joven fuerte y viril, y en el fondo, aunque yo no quería reconocerlo, un muy buen amante, dentro de mi inexistente experiencia.
Por lo demás, mi novio, es decir, mi exnovio era un cerdo traidor y mi prima me había vendido, drogado y traicionado, lo único que lo de venderme le había salido mal, que, por alguna razón, había acabado en los brazos de otro hombre.
Comencé a reírme a carcajadas.
-" ¿Piensas que me acosté con un viejo? Estas muy equivocada primita, pasé toda la noche en los brazos de un hombre joven y sexualmente activo, que me enseñó a descubrir todo lo que puede disfrutar una mujer, y desde luego no necesito a un niño mimado, malcriado e inútil como Harry para descubrir eso, quédate con mis sobras prima, ese espécimen usado yo ya no lo quiero"- le dije a Maryori señalando con asco a mi exnovio. Y comencé a salir, Harry me grito que me detuviera, pero yo no le hacía caso.
-" Si te vas, ¡esta despedida! "- me gritó el traidor de Harry.
-" ¡Renuncio!, prefiero perder mi trabajo que volverte a ver"- sin más salí de la habitación dando un portazo, continué caminado, pese a mi incomodidad, porque aún me sentía adolorida. Cuando llegué a mi casa me esperaba otra sorpresa el coche de mi tía está esperándome. Ella salió del coche y sin más me abofeteo.
-" Me acabo de enterar por tu prima que te has estado acostado con hombres en los hoteles, de tal palo tal astilla, ¡eres igual de zorra que tu madre!"- me gritó mientras yo me tapaba la mejilla, siempre mi tía me había tratado así, insultado haciendo referencia a mi madre, pero esta vez, me arte de guardarle respeto, la miré fijamente, y le dije:
- "Deja de preocuparte de cómo estoy, o con quien me acuesto, preocupante de tu hija, acostándose con los novios de otras, debería darte vergüenza, las has mimado tanto, y las imprimido tanto odio, que la has convertido en una mujerzuela"- mi tía intentó volverme a golpear, pero esta vez la estaba esperando así que le sujete la mano y la empuje. -" No me vuelvas a poner la mano encima y a partir de hoy dejamos de ser familia."- le dije, y sin más seguí caminado hacia mi casa, mientras ella grita que no sabía lo que me esperaba, que me iba arruinar la vida.
Me pasé la tarde reorganizando todo, envié mi carta de renuncia a recursos humanos de la empresa Walter Designe, mire mis ahorros para saber hasta cuándo podría subsistir sin trabajar, y envié varios currículos a empresas de diseño. Por la tarde, me picó la curiosidad, busque información sobre Norman Miller, y casi me desmayo, me había acostado, en mi primera vez, con el presidente y dueño del cuarto conglomerado empresarial más importante de Estados Unidos. Y no solo eso era soltero, y muy celoso de su vida privada, pagaba millones para que no se publicara nada sobre él, fuera de los negocios. Se le conocía por ser intimidante, despiadado, y siempre cumplía sus tratos, si tenías un negocio con él y tenías que cumplir ese trato o atenerte a las consecuencias.
Un escalofrió me recorrió, no sería bueno echarme ese enemigo, aunque seguro que el señor Miller ya se había olvidado de ella.
Norman.
-" Conseguiste toda la información que te pedí sobre Yvaine Stewart, ¡que has conseguido"- Le dije a Brandon mi asistente.
-" Yvaine Stewart, es soltera, sus padres murieron en un accidente de tráfico, es sobrina política de Edward Campbell, presidente de la constructora Campbell, no tiene muy buena relación con su tía, trabaja de diseñadora becada en Walter Designe, su novio es el heredero de la empresa. Aunque se dice, que es un mujeriego empedernido y un bueno para nada. Heredó de su padre, una casa, en Forest Gill, Queens. Tiene su cuenta, 27500 $, es dueña de un coche sedán negro del 67. Estudio diseño en la Universidad y aún está pagando los créditos universitarios que le generaron su carrera. Últimamente está corriendo un rumor, por lo visto ha tenido una desavenencia con su novio y lo han dejado, por lo que ella ha renunciado a su puesto de trabajo de diseñadora en Walter Designe. Es una joven muy trabajadora, no se le conoce ninguna actividad ilegal, mi relación fuera de la que ha tenido con Harry Walter heredero de las empresas Walter Designe, el cual conoció en la Universidad mientras estudiaba diseño junto a ella. Eso es todo presidente"- terminó de darme la información Brandon.
-" ¿O sea que soy el culpable de que haya roto con su novio? ¿o quizás me hizo caso a la sugerencia? Quiero que te asegures y vigilé, si en las próximas semanas la señorita Stewart asiste a alguna cita médica, en especial si es de ginecología, me da la sensación, que mi Alicia, va a pretender huir de mí, y eso no se lo voy a permitir."- dije muy serio y con una sonrisa sospechosa que hizo parpadear a mi asistente, aunque llevaba tanto tiempo conmigo, que no preguntó nada.
Yvaine.
Desde el incidente en el hotel, hace tres semanas, y desde que descubrí la traición de mi prima y mi exnovio, pronto descubrí que mi exnovio podía no tener un nuevo trabajo de diseñadora, ya que todas las empresas de trabajo de Nueva York siempre me ponían pegas, o excusas para no contratarme. Para colmo mi tía y mi prima se habían dedicado a contar mentiras sobre mí a todas mis amistades y conocidos. Así que no había conseguido, trabajo aún y tenía la sensación de que no lo iba a conseguir en mucho tiempo.
A esto se le añadía que aún no me había llegado la regla, siempre era muy puntual, y aunque no quería imaginarme que me había quedado embarazada, esa sensación de que algo grave había pasado, comenzaba a instaurarse en mi corazón.
A la mañana siguiente decidí, hacerme la prueba de embarazo. Estaba histérica. Me dirigí a la farmacia, y compré el test. Tomé la decisión de hacérmelo en la noche. Así que, tras cenar, cogí la caja con el test y me dirigí al baño para realizar la prueba, cuando dieron golpes en la puerta, fui a abrir, y ante mí apareció mi exnovio Harry, totalmente borracho, nada más verme, se abalanzó sobre mí, e intentó besarme, lo aparté como pude y le grité que a que había venido.
-" ¿No lo sabes zorra?, te vendiste muy bien, con esa cara angelical y de buena chica. Me he enterado por tu prima, que nunca fuiste virgen, que ya desde la universidad, te acostabas con todo aquel que se te proponía, ¿Es que has querido verme la cara de idiota? He estado esperando por ti para ver si me dejas un hueco en tu cama y resulta que ha estado pasando un batallón por ella"- lo miré enfadada y le respondí.
-" Me da igual las invenciones que tú y mi prima fabriquen, ni las difamaciones que quieran decir de mí, entre tú y yo no hay nada. Con quién me acueste o me dejé de acostar, no es asunto tuyo. No se merecen que desmienta nada o intente reivindicarme, porque para mí, tú ya no eres importante, no eres nada en mi vida. Vuelve al lado de la zorra que tienes como compañera de cama, y no vuelvas más a mi casa, ¡Sal de aquí, ahora mismo!"- le dije indicándole con la mano donde estaba la puerta. En un principio, él no me iba a hacer caso e incluso se estaba acercando a mí, con quién sabes que intención. Pero, cuando miro mi mano, y vio la caja de la prueba de embarazo, abrió los ojos, me miró con rabia y sin más con un grito, salió por la puerta dando un portazo.
Yo suspiré y me mece el pelo, después me dirigí al baño, para realizar la prueba de embarazo. Mientras esperaba los tres minutos a que salieran los resultados, decidí para matar mis nervios, mirar los correos a ver si me había llegado alguna oferta de trabajo. Debido a la influencia de la familia de Harry, no había podido obtener ningún trabajo en Nueva York, así que había optado por mandar mi currículo a otras empresas internacionales. Todas ellas claro fuera del círculo de la influencia de Walter Designe, y observé que me habían llegado tres ofertas, dos de ellas no me parecieron interesantes, porque era inferiores a la categoría que yo desarrollaba, pero la otra, era en Los Ángeles como diseñadora de interiores de unos grandes almacenes, mandé mi respuesta, que estaba interesaba y qué me presentaría a la entrevista, en la fecha acordada dentro de dos días. Cuando decidí mirar, los resultados sentí que se me aflojaban las piernas, ¡Estaba embarazada!
-" ¡Ay, Dios mío!"- pensé -" ¿y ahora qué voy a hacer?"-
Durante esos dos días pasé por un infierno, no sabía si tenía que abortar, o formar una familia, que era lo que iba a hacer, desde luego lo que sí tenía claro es que el padre de mi hijo, nunca se iba a enterar.
Para ello tenía que acelerar, mi huida, porque no se podía llamar de otra forma sino huir. No sabía porque, llámalo intuición, pero estaba segura de que si me quedaba en Nueva York en algún momento Norman Miller se iba a enterar que iba a ser padre, y desde luego no pensaba cumplir con la exigencia de ser su mujer. Ni que mi hijo o hija, se convirtiera en mercancía de disputa en los tribunales. Además, que, conociendo, por lo que había leído y las noticias, lo despiadado que podía llegar a ser, el padre de mi futuro hijo o hija sabía que las tenía todas perdida.
La verdad era, que no había sabido nada de él, desde que me dejó sola en el hotel, pero algo me decía, que era cuestión de tiempo y que no debía confiarme. Además, mi tía y mi prima se habían encargado, de que rumores infundados y malintencionado corrieran por todas mis amistades, así que ahora mismo, quitando a las vecinas que habían conocido a mis padres, no tenía a nadie de mi lado. Para colmo el desgraciado de Harry había circulado el rumor, de qué estaba embarazada y ni siquiera sabía quién era el padre pero que desde luego él no había sido, ya que al descubrir la clase de mujer que era, había decidido alejarse de mí y despedirme de la empresa.
Ósea lo tenía todo, para huir, así que cuando pasé la entrevista en Los Ángeles, reuní todo mi dinero, les dije a mis vecinas que me cuidaran la casa de mis padres, y me decidí sin decirle nada a nadie, a iniciar una nueva vida en Los Ángeles. Tenía que poner tierra de por medio, y para evitar ser localizada cambié mi apellido al de mi madre.
Pasaron dos meses, desde que llegué a los Ángeles, cuando me hice mi primera ecografía y revisión ginecológica. Fue donde se reveló la sorpresa, no solo estaba embarazada, sino que iba a traer al mundo a mellizos.
En resumen, no solo tuve mi primera experiencia sexual con un desconocido tras ser drogada y suplicar al hombre que intentaba ayudarme, que me hiciera suya, sino que me quedé embarazada de ese hombre, y encima de mellizos. Peor no lo podía haber hecho. Espero que, de ahora en adelante, las cosas mejoren porque no sé si estoy preparada para más sorpresas.
Y es así, cómo se inició mi nueva vida, una madre soltera, diseñadora, cuya única experiencia sexual fue con un desconocido, al que aún recuerda en sus sueños.
Norman.
Han pasado 3 meses, desde que pasé la noche cómo Yvaine, le había dejado tiempo en un principio, para que se hiciera la idea y pudiera separarse de su ex novio, pero cuando me disponía, a acercarme a ella, surgieron algunos problemas en las empresas en Europa y tuve que viajar un tiempo, junto a mi asistente, me arrepiento que en ese tiempo, no la localicé y la mantuve vigilada. Cuando regresé, intenté localizarla, pero había desaparecido.
Miles de rumores circulaban sobre ella, muchos de ellos, esparcidos por su corrompida familia sobre todo su prima y su tía. Me apunté mentalmente vengarme de ellas en su debido momento, pero primero debía encontrarla. Puse todos los medios a mi disposición y a mis mejores colaboradores en este trabajo, pero no habían encontrado ninguna huella de su paradero. Al menos aún tenía bajo su propiedad la casa familiar, que había heredado de su padre. Así que, cada día me desesperaba más.
Una tarde, estando en el club tomando con mi asistente, mientras esperaba al presidente de las empresas de noticias BBC, para iniciar nuestro circuito de golf, cuando oí, de manera accidental, la conversación en la mesa de al lado, dónde varios herederos ricos seguían la fiesta.
-" ¿Y bueno qué sabes de la zorra, con la que estuviste saliendo desde la universidad? Resulto ser una mujerzuela, que se acostaba con cualquiera, menos contigo."- dijo uno de los niñatos molestos, mire a Brandon para decirle que me iba la zona de juego y allí esperaría al presidente, cuando el me hizo una señal significativa hacia el grupo.
Me giré y vi a Harry Walter entre el grupo, rodeado de dos guapas modelos.
-" ¡No me hables de ella! Después de descubrirla en un hotel hace tres meses, acostándose con otro, descubrí que se había quedado preñada, a saber, si era de ese pobre desgraciado o de cualquier otro, porque según su prima que es mi novia actual, esa zorra se había estado acostando con un montón de hombres durante la su época universitaria"- dijo el desgraciado de Harry Walter.
Al oírlo, sentí como el vaso de whisky que tenía en mi mano, se rompía de la presión que estaba ejerciendo cortándome la mano, ni siquiera sentí dolor, mientras Brandon mi secretario corría auxiliarme, yo dirigí mi mirada así aquel grupo, quería asesinar Harry Walter, miles de imágenes se me pasaban por la mente.
-" ¿Estaría Yvaine embarazada? ¿Iba a ser padre y no ella no le había dicho nada? Como te lo iba a decir si desapareciste casi tres meses, y ¿porque se atrevía a este niñato a difamarla de esa manera?, yo sabía que había sido el primero, desde luego después de esta información sería el único. Con todo esto en mi cabeza, me dirigí hacia el grupo, mientras Brandon trataba de vendarme la mano con un pañuelo de tela.
-" ¡presidente!"- exclamó nervioso Brandon, no le hice caso y pregunté al grupo.
-" ¿No estarán hablando de Yvaine Stewart?"- pregunté conteniendo a duras penas mi ira, aunque mi expresión fría e inaccesible lo decía todo. Me miraron y enseguida me reconocieron, ser uno de los hombres más poderosos de Estado Unidos, tendría algo que ver.
-" presidente Miller"- me dijo Harry.
-" ¿Estabas hablando de Yvaine Stewart?"- repetir la pregunta, aunque no me gusta repetirme.
-" ¿La conoce?, fue mi exnovia, pero no se la aconsejo, presidente Miller. Es una cualquiera, la última vez que la vi salía de la habitación de un hotel, después de estar con otro hombre. Tres semanas después, cuando le fui a pedir explicaciones a su casa, me la encontré con una prueba de embarazo en el mano. Pobre desgraciado que se acostó con ella esa noche, menos mal que yo nunca me acosté con ella, algo raro me veía en ella, luego por suerte su prima me confirmó quien era en ella en la universidad y la fama que tenía entre las chicas, se acostaba con cualquiera, así que..."- no me pude controlar y pese a tener la mano herida y vendada, lo cogí por el cuello de la camisa y lo empotré contra la pared.
-" La próxima vez que te vuelva a oír hablando mal Yvaine Stewart eres hombre muerto, y esto va por todos vosotros, como vuelva a oír, o llega a mis oídos, qué difamáis a la señorita Stewart, vais a conocer toda mi ira."- Sin más me aleje hacia el campo de golf necesitaba golpear algo, mientras le daba órdenes a Brando.
-" Te doy dos días para que la localices, pon todos los medios que tengamos a nuestra disposición y encárgate de que toda esa mala publicidad que la rodea, desaparezca, incluso lleva a los tribunales a todo aquel que la difame, empezando por su tía y su prima."- le ordené.
-" Pero señor, ¿qué tiene usted que ver con todo esto?"- me pregunto Brando, mientras cogía su móvil para realizar llamadas y cumplir mis órdenes.
-" Esa mujer lleva en su vientre a mi hijo y ten por seguro ese es mi hijo, así que la quiero lo más tardar, la semana que viene a mi lado. Es mi mujer y es a mi lado donde tiene que estar."- le dije cogiendo mi palo de golf y golpeando la primera pelota, que se me puso delante, con rabia.
Pensé que sería la fácil localizarla, pero no volví a saber de ella, puse todos los medios que estuve en mi disposición para localizarla, y después de un año aún las sigo buscando.
Por ello, y antes de que mi hijo crezca sin un padre, y yo sin la mujer que me pertenece, a mi lado, he tenido tomar medidas desesperadas, espero que el plan no fracase y hacerla venir a mi lado.