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La trampa del amor

La trampa del amor

Autor: : Mery Ari
Género: Romance
Amar es complicado y más cuando solo eres el aprendiz del instante, aquel que solo es el intermediario para todo y jamás obtienes nada. Los caminos siempre se cruzan, pero al final solo el vencedor será capaz de dar pelea y cara hasta el nuevo inicio de la trampa del amor.

Capítulo 1 CAPITULO 1

Las mañanas son asombrosas especialmente para aquellos que lo disfrutan con la mejor compañía, así como lo hace Analía junto a Julián ambos se conocen desde hace cinco años en los cuales su relación ha sido totalmente perfecta, una relación llena de altas y muchas, ante sus amigos y conocidos son la pareja perfecta.

Analía o Ana como le dicen sus amigos, su círculo cercano desde hace cinco años que está en una relación con Julián son llenos de reuniones, aunque ella tiene un trabajo como recepcionista en un empresa del amigo de Julián y con ello ha podido estudiar, y aunque muchos creen que se ganó la lotería al tener en su camino a su novio pues el pertenece a una familia muy exitosa "los Harrison" ya que cuentan con varios negocios en toda Europa.

A pesar de tener tiempos muy ocupados Julián siempre le ha demostrado a Ana que su amor es más fuerte que los comentarios o envidias, la recoge del trabajo, la lleva a casa y muchas veces hay fines de semana que pasan juntos ya que no viven juntos, aunque los padres de Julián han aceptado la relación no quieren que rompan las reglas familiares.

La relación de ambos es una relación sin secretos ni mentiras, una relación pura y llena de amor y ninguno jamás desconfío del otro a pesar de los años, años los cuales muchas cosas estaban ocurriendo a su alrededor sin que ellos lo supieran o posiblemente lo ignoraban.

Como todos los fines de semana Analía y Julián, se presentaban a algun evento, pero esta vez fueron al cumpleaños de la novia del mejor amigo de Julián.

Aquel amigo pertenencia al mismo circulo social que su amigo, aquel joven era Andrés Sierich perteneciente a una familia alemana que erradicaron en España hace unos años atrás y a pesar de ellos son una familia con gran ascendía no solo por negocios.

En aquella fiesta, los invitados disfrutaban de una velada agradable, divertida y armoniosa, ya que Analía conocía a Andrés ya hace cinco años y era mejor amigo de su novio, ellos también tenían una excelente amistad y aunque la novia de Andrés no podrían incluirla en la amistad de ellos pues siempre se mostró recelosa y mantenía una distancia entre ellas, haciendo que cuando se saludaran siempre con un asentamiento de cabeza.

Los días de trabajo de Analía eran muy productivos a tal modo que consideraba acceder a un puesto mayor pero aún no lo había hablado pues los horarios de su trabajo actual le agradaban especialmente pues tenía horarios flexibles sin complicaciones.

Capítulo 2 CAPITULO 2

Aquella mañana las cosas en la oficina de Julián marchaban de maravilla especialmente porque había podido obtener la información que hace algun tiempo necesitaba y era que Industrias Dantford iniciarían negocios en España, algo que lo beneficiaria no solo económicamente sino en otros intereses que prefería mantenerlos ocultos por el momento.

Mientras leía unos papeles en su escritorio, su secretaria ingreso a su oficina dando dos toques a la puerta, le comento que la persona que estaba esperando acababa de llegar a lo cual Julián pidió que la hicieran pasar sin complicaciones, la persona que esperaba en un pequeña sala ingreso cuando le dieron el pase, pero las cosas se descontrolaron cuando ingreso a aquella oficina y Julián la invitara al sofá luego de poner seguro a la puerta.

Aquella pareja dentro de la oficina se entregó a la pasión descontrolada, sin importarles que afuera halla personas, pero algo bueno de tener una oficina en el piso once y con un edificio propio es que nadie tenía autorización a estar allí.

Luego de estar en las llamas de la pasión, aquella joven en brazos de Julián le dijo lo que él quería oír, pero con la excusa de saber el porqué de todo, algo que él ignoraba pues ella también buscaba obtener una tajada de información que también le seria beneficiosa para ella.

Su rutina laboral continuo hasta que fue momento de ir a buscar a su adorada novia, Julián recogió del trabajo a Ana para llevarla a casa como siempre y aquella noche en el apartamento de Ana cocinaron juntos, cenaron como una pareja feliz.

Muchas veces Ana se daba cuenta que las apariencia son muy importantes especialmente por experiencias vividas por ello buscaba tener algo mejor para que jamás Julián se sintiera avergonzado por su culpa, le comento las intenciones que tenía e cambiarse de trabajo o en todo caso hablar con el amigo de Julián, aunque era algo incomodo.

Ana estaba emocionada pues Julián le había hablado de que justo estaban abriendo convocatoria en su empresa por lo que no se preocupara pues con su carrera ya concluida e incluso con sus mejores notas no tendría que pasar entrevista y le daría un buen puesto y que no se preocupara por el qué dirán pues ella era importante para él.

Julián y Ana eran una pareja la cual siempre se mostraba respeto y aunque entre ellos ya en algunas ocasiones tenían intimidad siempre existía el respeto por parte de Julián y era atento ante todo y Ana se sentía feliz a su lado y sabía que todo lo que había arriesgado por el valiera la pena.

Muchos en el circulo sabían que, aunque Analía no era de mismo circulo social, Julián la amaba más que a nada y ella siempre se comportaba con propiedad y por ello fue aceptada, muchos sentían envidia de la relación ideal que Ana tenía.

Ya había pasado el tiempo adecuado y Ana había renunciado a su trabajo para poder iniciar y trabajar junto a su novio, justo estaba disfrutando de sus días libres como una chica libre disfrutando su juventud a los cuales, a sus veintiún años, cualquier joven busca tener, justo estaba de camino hacia una cafetería que vendía galletas de jengibre, las cuales le recordaban momentos agradables con su familia.

Estaba sentada mirando por la gran ventana que daba a la calle, en lo cual veía pasar a la gente preguntándose como será su vida, serán felices o no, cuando se asombró por la persona que estaba al lado de la calle quien también la miraba también con los ojos abiertos por la sorpresa.

Ambos estaban sentados en la misma mesa ahora conversando sobre algunos acontecimientos y las buenas nuevas a lo cual ambos reían muy alegres, incluso en medio de la conversación Ana recibió la llamada de su novio, el cual dijo que se uniría y así al cabo de unos minutos algo largos se unió Julián en el café y los tres disfrutaban de una buena conversación.

Andrés aprovecho para invitarlo a la reunión que haría el sábado en su casa, ambos aceptaron y luego de una conversación rápida se despidieron siguiendo cada uno su rumbo, los días siguientes transcurrieron sin complicaciones, Ana adoraba estar en casa descansando y se comportaba como toda una ama de casa pues Julián iba a almorzar con ella y algunas veces a cenar.

Al llegar el sábado, aquella pareja ideal fueron a la reunión que organizo su amigo Andrés, la noche transcurría con un ambiente agradable y muy dinámico, durante la reunión Ana perdió de vista a su novio de vista y lo busco con la mirada sin poder ubicarlo, pensó que talvez estaba conversando con otras personas a lo cual trato de no tomarle importancia.

Al transcurrir el tiempo y con ganas de buscar una bebida nueva, Ana quien iba recorriendo la casa aprovechando en encontrar a Julián y mientras pasaba por el jardín trasero vio una pareja que no perdía el tiempo en demostrarse con caricias cuanto se necesitaban y tuvo la intención de ignorarlos, pero cuando estaba por irse tropezó haciendo un ruido haciendo que la pareja se separar y ella se encondiera, pero cuando volvió a observar, no podía creer quienes eran.

Se encontraba sentada en uno de los sofás del pequeño jardín con una copa de vino, no podía creer como pudieron hacerle eso y más aún pues ambos tenían una relación perfecta por ambas parejas.

Mientras Ana pensaba minuto a minuto sobre las escenas, vio pasar a aquella joven la culpable en cierta parte de su desgracia, la siguió y mientras la llamaba por su nombre, ella solo la mirada sobre el hombro ignorándola, Ana no entendía porque no le daba cara a ella y podría negar todo o es que la llegaron a ver cuándo se escondió.

Aquella joven que fue detenida por Ana era la novia de Andrés, la joven llamada Celin.

- Dime porque lo hiciste

- No sé de qué hablas

- No te hagas la tonta los vi besándose

- No hagas un escándalo de acuerdo

- Dime porque

- Pregúntaselo a él y ojalá que Andrés no se entere así que cállate

Aquella palabras hicieron que la cólera de Ana llegara hasta muy alto haciendo que su mano cayera en la mejilla de Celin, Ana reaccionó al escuchar el grito de Julián no quería verlo más y se dio la vuelta para irse, pero fue detenida por Julián en la entrada ambos pelearon, pero se desató el terror en Ana cuando Julián la tomó por el cielo apretando de manera brusca y casi dejándola sin respiración y dándole una severa amenaza.

- Más te vale que no abras la boca, te estaré vigilando

Julián la soltó haciendo que cayera al suelo en busca de aire, asustada por el comportamiento de su exnovio, salió despavorida y regresó a su apartamento muy asustada.

Capítulo 3 CAPITULO 3

Conocer a una persona realmente te puede tomar, días, meses, años o siglos los cuales no siempre resulta ser como pensabas además Analía se dio cuenta que en el mundo hay personas buenas y malas, pensando seriamente en las locuras que hizo por estar con él.

Decidió cambiarse de apartamento y buscar un trabajo para poder sobrevivir sin tener nada que ver con Julián, pues ahora estaba sola y tenía que salir adelante sin nadie, por momentos pensó regresar a casa, aunque lo descarto.

Los días fueron pasando Ana ya se había establecido en un apartamento algo pequeño y lejos de Madrid no quería seguir cerca y no solo era por aquel acontecimiento cuando descubrió el engaño sino las amenazas de parte de Julián cuando la llamaba o la buscaba cuando salía de su apartamento.

Por alguna razón no quería que Ana hablara y existía una oculta razón, pero no debía y no aspiraba saberlo ya que se metería en más problemas, ahora se encontraba en Barcelona, había conseguido un trabajo agradable y de buena paga y aunque sabía que las cosas podrían mejorar sus esperanzas fueron arruinadas pues siempre aparecía un hombre siguiendo sus pasos.

Aquella mañana del sábado había decidió salir a tomar un poco de aire y mientras caminaba por las calles de la cuidad se cruzó con la persona que menos pensó, Andrés, aunque el saludo resulto algo incomodo por parte de Ana, sabía que no podría hacer alguna tontería.

El saludo por parte de Andrés fue totalmente extrañado y hablaron por algunos minutos y justo en el momento preciso que Andrés haría la pregunta que tanto quería saber, Ana recibió una llamada de un numero desconocido.

- ¿hola?

- Mas te vale que no habrás la boca

- Pero . . .

- Pero nada, se tu secreto así que más te vale callar

Andrés noto un cierto cambio en el rostro de Ana, pero prefirió ignorarlo además que necesitaba saber ciertas cosas sobre lo sucedido, por su parte después de aquella llamada se despidió con la excusa de una emergencia y fue a du apartamento sin ganas de volver a salir.

Andrés la noto algo asustada pues contenía ciertas dudas sobre aquella joven que después de aquella pelea de pareja nadie la había vuelto a ver y hasta incluso se mudó de cuidad algo que reocupo a muchos, aunque por parte de su amigo nada malo había pasado solo un simple rompimiento.

El susto que llevaba Ana en su corazón y cuerpo sabía que la haría presa de sus temores más profundos y no podía entender a qué secreto se refería, aunque por su mente paso aquella mentira que dijo un vez.

Sus rutinas las seguía al pie de la letra y ahora sí pudo aclarar que cada paso que daba estaba aquella sombra que la seguía día y noche, no podría hacer nada contra ello solo buscar una solución que la sacara de aquel problema y aquel hombre que alguna vez amo.

Esperaba no encontrarse a nadie conocido para no dar explicaciones sobre su rompimiento y otros temas más, incluso se había apartado del mundo tecnológicos como sus redes para no alarmar sobre sus rutinas pues sabía que hasta por ello la podrían buscar.

Pero algo Ana sabia y era que mientras más huyes de algo más se acerca a ti, aquello la volvía algo paranoica pues una tarde que salía de trabajar ante sus ojos apareció aquel hombre de sus pesadillas.

Julián la hizo subir a empujones a su camioneta y luego la llevo a una cafetería algo alejada de la cuidad.

- Vamos baja y límpiate esas lagrimas que aún no te he hecho nada

Ambos ingresaron a aquella cafetería y aunque buscara una salida para huir se le hacía imposible, el silencio era palpable en aquel café ambos comían un pastel y tomaban un chocolate caliente, nadie decía nada lo cual incomodaba mucho a Analía.

Si bien sabía que Julián la tenía amenazada por alguna razón oculta, le parecía algo irónico que su acoso siguiera a tal manera de tenerla acorralada de cierta manera pues ella solo callaría, pero ahí quedaría el asunto.

- Yo no hablare y lo sabes, lo que no entiendo es porque haces todo esto

- Tengo mis razones

- Me amaste alguna vez

- Aun te amo, Analía

- Eso es mentira porque si me amaras no me harías pasar por todo esto

- El mundo es cruel y te corrompe, lo sabes no necesito recordártelo

Analía en ese instante supo que su secreto mejor guardado, le había sido revelado, sabía que las mentiras se sabían tarde o temprano y conocía ahora cual era lo que él quería de ella si bien podría decirlo prefería jugar con ella de manera cruel.

Conocer al enemigo era algo que muchas veces lo tenemos cerca, aunque lo ignoremos o no sepamos como alejarlo, las cosas nunca resultaban como deberían ser por lo que se cuestionaba como resultaría todo al final.

Al regresar Julián dejo a Ana en la entrada hacia su apartamento, ella bajo lo más rápido que pudo ya que no quería seguir a su lado, pero fue detenida por aquellas manos que una vez le dieron amor y ahora le daban temor.

Colocando una mano en su mejilla en forma de caricia y luego apretando su mentón volvió a amenazarla.

- El ahora que sabe que estas aquí seguirán cruzándose e tu camino así que se inteligente, si tu cumples yo cumpliré así que ya sabes que el silencio tiene sus beneficios

Analía ingreso asustada a su apartamento sabiendo que fue un mal error y no oír las advertencias que alguna vez tuvo, pero no había marcha atrás a la decisión que tomo alguna vez.

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