Capítulo 1 Nuestra historia no fue convencional
Alessandro De Luca observo con tristeza el féretro. Con gran pesar se despidió de la mujer que creyó iba a ser su compañera de vida. Marian había fallecido, desde pequeña sufría de muchas infecciones y una gran debilidad, su salud era muy precaria.
Debido a esto, no soporto el embarazo de sus dos hijas gemelas, fue un embarazo que desde el principio fue muy complicado y no pudo llevar a término el mismo.
Alessandro De Luca, se sentía muy deprimido, no podía decir que a ellos los unía un gran amor, su historia nunca había sido una historia de amor convencional, se conocían desde niños, eran vecinos, y al irse a estudiar al extranjero, aún mantenían comunicación por teléfono y ella era feliz con sus conversaciones.
Al llegar del extranjero, Alessandro fundo su empresa separado de la de su familia, y se mantuvo alejado de Marian dado sus multiples compromisos.
No obstante, Marian y él se veían de vez en cuando, y siempre asumió que ella era la novia eterna que lo esperaba y que tarde o temprano seria su esposa, ya que no tenía tiempo ni ganas para andar buscando otra esposa, y así era más cómodo. Era una relación tranquila, no de amor de novela, pero si de amistad y confianza.
Además dado su extraña condición al tener una salud tan débil desde pequeña, Marian tampoco tenía una vida normal, fue educada en casa de sus padres y poco salía, él era quizás el único contacto con el mundo exterior.
Así que llego un momento en que Alessandro considero prudente proponerle matrimonio y con el ánimo de complacer a Marian, a sus padres les pareció bien dejar que se casaran bajo la condición que vivieran siempre con ellos en su misma casa.
Marian estaba muy animada, pues al parecer ella sentía un amor verdadero por Alessandro y lo que solo imagino en sus sueños se le estaba cumpliendo.
Posterior a su matrimonio de mutuo acuerdo, y en vista de su continuos viajes, el acepto vivir en casa de los padres de ella y aunque ellos eran muy entrometidos por su sobre protección, trataba de entenderlos por la precariedad de su salud y continuas enfermedades que presentaba Marian y además le era más cómodo así.
Por su parte, Alessandro nunca pensó en tener hijos, era demasiada responsabilidad, no era parte de su plan establecido, tener hijos no era su preocupacion, sabía de sobra que Marian no los podía tener y ella era más una amiga y compañera que una esposa, además evitaba pasar mucho tiempo con ella por miedo a hacerle daño con su empeño en tener relaciones íntimas.
Después de un tiempo de casados, Marian se obsesiono en tener un hijo, por lo cual Alessandro busco infinidad de excusas para no tener intimidad, si antes eran pocas sus relaciones sexuales, luego de ese anhelo que manifestaba continuamente, fue cada día menor su intimidad, aunque si la había, ya que ella propiciaba los encuentros sexuales, hasta que un nefasto día le dijo que estaba embarazada.
Acudieron al médico de inmediato ante la alegría de Marian y la preocupación de sus padres y alli el mismo medico les indico que bajo sus condiciones de debilidad e infecciones constantes era preferible el aborto. Marian no lo acepto y continuo su embarazo.
Alessandro pensó con dolor y rabia que nunca pensó en Marian como la madre de sus hijos, solo la vio como una amiga y compañera en su soledad, nunca quiso que se embarazara, pero su empeñó en darle hijos... la llevo a la muerte el día en que nacieron las niñas, ese dia su corazón no aguanto mas su embarazo.
Dando un vistazo a su alrededor, observo a los padres de ella, de ellos solo recibo acusaciones desde que Marian quedo embarazada. Marcelo es el que más me reclama, la madre de Marian solo llora.
- ¿Estas satisfecho?
- ¿No sé de qué hablas?
-Sabías que su cuerpo no lo soportaría, Marian nunca debió quedar embarazada y le permitiste eso, y aparte no dejaste que abortara
-Ella así lo quiso
-Quería darte un hijo, sabias que no podía dártelos por su salud tan delicada debiste hacer algo, sobre todo cuando supiste que eran gemelas, ¡Si lo hubieses hecho estaría viva!
-Hice todo lo que pude para que no saliera embarazada, Marian tenía esa obsesión, solo pensaba en eso
-No debiste permitírselo- me dice Andrea la madre de Marian- ahora mi pequeña está muerta
Me alejo, ya no tengo nada que hacer aquí, mis dos hijas prematuras están en la clínica, no sé si podrán vivir, mi deber ahora es con ellas, por ellas dos, mi esposa se ha sacrificado, debo estar a su lado.
....
Ocho años después
La vida rutinaria de Alessandro consistía en trabajar en las mañanas en su empresa y en la tarde estar en casa pendiente de sus hijas. Tenía un solo deseo insatisfecho, que sus hijas fuesen más obedientes y tranquilas
Habia contratado infinidad de cuidadoras y al tiempo renunciaban, según ellas las niñas dan mucho trabajo, desordenan sus cosas y les hacen muchas travesuras, aparentemente están muy maleducadas. Les he ofrecido mucho dinero a cambio de que se queden, pero no ha sido posible, mis hijas deciden quién se queda y quien no desde que hablan.
A mis hijas parece que no le gustan las cuidadoras bien preparadas, con varios idiomas, serias y educadas, lo que he buscado más que una niñera es un tutor. Alguien que le enseñe modales, educación, buen trato con las personas.
En eso he fracasado, quizás las he descuidado concentrándome en la empresa, también tienen la culpa mis suegros, no dejan de decirme en frente de todos que el culpable de que mis hijas estén solas sin una madre soy yo mismo, vivo con ese remordimiento desde que Marian murió. No puedo echarlos de mi casa, al final son los abuelos de mis hijas, el único vínculo que tienen con su madre ya fallecida.
No obstante, me molesta que sean tan entrometidos, que cambien mis normas, contradigan mis órdenes me reclamen sobre lo que comen mis hijas, y han llegado al punto en que las cuidadoras ya no saben quién manda en mi casa, si ellos o yo.
A eso no ayuda que mis hijas hagan de todo para llamar mi atención, y hasta en la escuela sus travesuras me han hecho acudir varias veces.
El psicólogo señala que es una etapa, que son niñas que han sido criadas con un solo padre y de paso ausente, también me dice que reciben una educación de mi parte y una educación distinta de sus abuelos maternos y paternos, y esto las confunden. Pues bien, esto se acabó hoy, ya verán.
Allí vienen las dos, no puedo evitar mirarlas con amor, son hermosas y cuando ellas quieren son unos angelitos. No puedo evitar tratarlas con guantes de seda, fueron prematuras y al principio creí que habían heredado la debilidad de su mama, gracias a Dios que no fue así, pero son idénticas a Marian, su mismo color de ojos, sus mismos cabellos, lástima que no heredaran su carácter.
Tristemente son cómplices, se acompañan una a la otra, tanto así que en el colegio no tienen más amigas, son peleonas con sus compañeros y manipuladoras conmigo.
- ¿Querías vernos papi?
La que siempre es la primera en hablar es Mariana, ella es la líder, y Alexandra la sigue en todo. La personalidad de Mariana es dominante, y Alex ama mucho a su hermana.
Sí, quiero que me expliquen-y de verdad quiero dominar las ganas que tengo de gritar aunque las miro fijamente- ¿Que paso en la escuela? ¿Qué fue lo que hicieron hoy? ¿Porque me llamaron...de nuevo?
-No hicimos nada papi, son cosas de la directora y la maestra, la tienen agarrada con nosotras
-Siempre hay una excusa Mariana, todo el mundo la tienen agarrada contigo, nunca son culpables de nada- y trato de que mi tono sea calmado
-Esta vez no somos culpables de nada, no hicimos nada
-Estoy esperando que hables Alexandra
-Ya te explique-me dice Mariana
-Deja hablar a tu hermana, dime Alex, ¿qué paso? -La veo buscando el apoyo de su hermana - Igual me voy a enterrar mañana solo quiero escuchar su versión, dime Alexandra De Luca ¿Qué paso?
-Papi...es que accidentalmente arrojamos nuestros jugos a un niño
-Si fue sin culpa, el iba pasando y de pronto se nos movió la mano y él se mojo
- ¿Se les movió la mano a las dos?
-Cosas de gemelas papi, sentimos lo mismo, y aunque no lo creas a veces actuamos igual-esta vez la que responde es Mariana, dado que es muy frecuente que Mariana sea la que hable, entiendo que ya Alexandra no hablara más.
-Es extraño como a ustedes les suceden tantos accidentes donde tus compañeros salen golpeados, mojados o embarrados
-De verdad papi, nosotras tampoco entendemos, nos pasan unas cosas increíbles
Las veo, son idénticas, e igual de mentirosas, soy un negociador, descubro rápido a los mentirosos y siempre tiendo a descubrir el punto débil de mis competidores y procedo a negociar en base a eso.
-Pues bien, he pensado en varias soluciones para esos accidentes
- ¿Cuál papi?
La primera es educarlas en casa, estudiaran en la casa, pero ustedes correrían de inmediato a su tutor, la segunda es separarlas, pediré que la coloquen en aulas de clases distintas, que digo aulas las pondré en escuelas distintas, ustedes deciden quién se queda en la escuela actual.
-Noooo papi, no por favor, no nos hagas eso por favor- las dos comienzan a llorar y en verdad son niñas adorables cuando hacen sus pucheros, pero ya hay que ponerles un freno, siempre hacen lo que quieren, es hora de frenar su comportamiento.
Siento que me tocan la mano y es Alexandra, ella sabe que es mi debilidad, con Mariana discuto, pero Alexandra fue siempre la que más débil estuvo después de nacer y la cuide mucho hasta que se puso fuerte y aún seguimos así - Papi, no me hagas eso, no puedo estar sin mi hermana
-Eso debieron pensarlo cuando tuvieron tantos....accidentes con sus compañeros
-Danos otra oportunidad, papa nos portaremos bien, y si quieres trae otra niñera, de esas que quieres nos enseñe inglés, música y a portarnos bien, nos portaremos bien papi
¿Y si no funciona? ¿Aceptaran cambiar de escuela el próximo año escolar?
-Funcionará papi-dice Mariana-ya verás seremos unas niñas muy bien educadas
-Quiero que entiendan que si no funciona van a estudiar en colegios distintos, sin lloriqueos, ni quejas ¿Aceptan?
-Si papi, aceptamos, nos portaremos bien
-Solo tendrán esta oportunidad nada más ¿De acuerdo?
-Si papi
-Desde mañana se van a portar bien en la escuela, al menor problema las separo de colegio, un solo problema más en casa o en el colegio y este acuerdo se rompe ¿Están de acuerdo?
-Si papi- dicen las dos
-Eso espero, no me voy a echar para atrás y espero que cumplan, empezando por hoy vayan a buscar sus cuadernos y tráiganlos a mi despacho estudiaran allí mientras trabajo, ya no puedo regresar a la empresa y hoy mismo comenzare a buscarles una tutora.
Está bien papi-las veo subir a su habitación, pero no me engañan, han prometido cosas anteriormente, aunque nunca las había amenazado con separarlas en la escuela, es lo único que me queda para que se porten bien, la directora me dice que los padres de los niños se están quejando, así que toca tomar medidas drásticas.
Ya se han pintado la camisa con marcadores, y pintado la de sus compañeros, han amenazado a un compañero con golpearlo, y quien sabe que más cosas, esto se salió de control y sé que Alexandra solo apoya a su traviesa hermana
En casa no ha sido distinto, les han hecho la vida imposible a sus cuidadoras internas, luego contrate una que estaba durante el día y pasó lo mismo, lo peor es que son adorables cuando quieren, solo hacen travesuras no maldades, pero eso les impide avanzar y comportarse en forma adecuada ante los demás.
Llego el momento tengo que imponerme y si hay que hacerlo pues las separo de colegio, de igual forma Mariana opaca a Alexandra, ella es más tímida, mas callada y quizás se debe a la presencia dominante de su hermana, así que está decidido, con esa llamadera del colegio no puedo trabajar como es debido.
Llamare a mi secretaria que comience a buscar una tutora, bien preparada y de fuerte carácter.
Capítulo 2 Una niñera nada convencional
- ¡Te digo que eres la persona ideal para este puesto, eres psicopedagoga!
Fiorella Rossi, observa a su amiga de hace algunos años, el plan era descabellado, ir de interna a una casa de familia para cuidar a dos gemelas, era impensable, lo que ella quería era un empleo normal, un horario de trabajo que le permitiera socializar, tener una vida a parte del trabajo, además no tenía experiencia acababa de graduarse y en su tiempo libre lo que le gustaba era escribir cuentos infantiles
Había recibido una llamada de Amanda para que acudiera a la empresa de Alessandro De Luca y le decía que era urgente, así que dejo lo que hacía y fue hacia allá. Amanda es recepcionista de esta empresa, una de la más competitiva y de gran tamaño de la ciudad, pero jamás se imaginó que la recibiera con esa solicitud. Al fin y al cabo es un empleo, pero un empleo que no le daría un horario de trabajo establecido, y tiempo libre para socializar, salir a pasear, hacer lo que hacen las jóvenes y que no había podido hacer por estudiar y trabajar.
Solo tenía 25 años, como iba a cuidar dos niñas y según lo que escuchaba, eran muy traviesas. Había crecido en un orfanato y si bien a veces le tocaba cuidar a los niños más pequeños, no era lo que se dice la reina de la disciplina, no le gustaba muchos hacer cumplir la disciplina a los niños, ellos la convencían con sus caritas tristes y no podía llamarles la atención, cosa que enfurecía al personal a cargo.
Por esa razón, pensó que era mejor la psicopedagogía que ser maestra de muchos alumnos, trabajaría con pocos niños sobre el refuerzo escolar y no tendría que disciplinar a un gran grupo o llamarles la atención y ver sus caritas tristes.
-Amanda, ese empleo no me dará tiempo de nada, estaré allí de interna, atendiendo a dos niñas pequeñas, que no me darán tiempo libre para buscar el empleo que necesito, un empleo con un horario de trabajo establecido para que me quede tiempo de escribir y diseñar mis juguetes infantiles
-La paga es buena, Fiorella, 2 o 3 meses trabajando allí y tendrás un buen dinero, podrás tener el depósito para alquilar una apartamento, abonar unas mensualidades mientras consigues un empleo y tendrás experiencia
- ¿Para este empleo no piden experiencia?
-Solo referencias de personas que te conozcan y den su palabras que no eres una asesina en serie, el Jefe está desesperado, su secretaria me ha dicho que la ayude a conseguir alguien y compartirá un bono que él está ofreciendo
- ¿Tan desesperado esta?
- Si, las niñas están a punto de que la expulsen de la escuela
- ¿Qué edad tienen?
-Tienen 8 años
- ¡Están exagerando! ¿Que pueden hacer dos niñitas de 8 años?
-Parecen que son muy consentidas porque fueron prematuras y su mama murió el día que nacieron, estuvieron varios meses en la clínica
- ¿En serio? ¡Pobres niñas!
Amanda sabía que eso impresionaría a Fiorella y en verdad necesitaba el bono que le había prometido la secretaria del jefe por ayudarla.
-No sé, que hacer, ese empleo no me dejaría tiempo libre
-Tendrás un día libre a la semana pide que sea de Lunes a Viernes así, buscaras el empleo de tus sueños
- ¡Esta bien! Asistiré a la entrevista ¿Cuando dices que es?
-Lo más pronto que puedas, solo es cosa de llamar a la secretaria de mi jefe en este instante y preguntarle, ya la llamo -y de que me den mi recompensa, pensó Amanda
Amanda busco el teléfono fijo interno y procedió a llamar, mientras ella explicaba, Fiorella pensaba en donde me estaba metiendo, a lo mejor no duraba mucho, apenas las niñas vieran que ella no tenía autoridad ni hacia respetar la disciplina, el papa la despediría.
Tenía razón Amanda alcanzaría a ganar lo suficiente para el depósito de su propio apartamento, duraría al menos tres meses y tendría algo de solvencia económica
-Listo, Fiorella, dice que puedes subir
- ¿Ya mismo?
-Si, en este momento, el jefe te entrevistara hoy mismo,
-Pero no vengo preparada, no tengo referencias
-Ella ya le indico que te conozco y por supuesto él te investigara ¿No hay nada turbio en tu vida?
-Amanda, nada a menos que consideres ser huérfana y no saber quiénes son mis padres como algo turbio
- ¿Novios o algo así, vida pecaminosa?
¿Desde cuándo me conoces?
-Hace solo cinco años, antes no sé qué hacías y recuerda que tengo un empleo bien pagado aquí
- ¿Amanda, te estas arrepintiendo? Te recuerdo que la idea fue tuya
-No para nada, vamos al baño a arreglarte el cabello, sabes que siempre te despeinas
-No es que no me peine es mi cabello que se alborota
-Tienes un cabello hermoso, pero te pondré más profesional, vamos-después de decirle a sus compañeros de recepción que vendría pronto, Amanda la condujo al baño, allí le arreglo el cabello, Fiorella reflexiono que Gracias a Dios que sin saber que venía a una entrevista, me había puesto pantalones de vestir y una blusa blanca, decente.
-Listo, estas pasable, quítate esa pintura de los labios, aunque es muy suave, debes verte como una maestra
- ¿Y cómo que me veo, Amanda?
- ¡Pareces una actriz de telenovela!, no te has mirado al espejo, ya quisiera tener yo ese físico
-Si te escucha Sor Guillermina, te llamara la atención, deja la vanidad
-Eso es fácil de decir cuando uno es bella y alta, pero cuando mides 1.60 mts no es tan bueno
-Solo mido l.75mts, eso no es ser alta
-Eres más alta que yo y ya está bueno te llevare a la presidencia
-Amanda ¿De verdad crees que puedo con el puesto?
-Estoy segurísima, vamos te llevo, no te asustes se tu misma
-Bueno, esperemos salga bien
....
Sin saber porque Fiorella iba muy asustada, estaba impresionada por la majestuosa instalación de estas oficinas, todo era tan elegante, tan distinguido, que se sentía impresionada.
Fiorella dejo de reflexionar cuando llegaron a una oficina donde había varias mujeres y vio que Amanda se dirigió a una mujer muy hermosa y conversaron, luego se dirigieron hasta ella.
-Buenos días Señorita Rossi, un gusto saludarla, sígame y la pongo al tanto de lo que se requiere. Gracias Amanda por tu colaboración, yo me encargare de aquí en adelante
-Está bien Señorita Magdalena, te dejó en buenas manos Fiorella
Fiorella se sintió abandonada, ya sin la protección de Amanda escucho lo que le decía la Señorita Magdalena-Señorita Fiorella se encargara de dos niñas gemelas de 8 años, el Jefe quiere que se les dedique mucha atención inclusive las 24 horas, por eso pagara más que bien, las niñas son muy traviesas, así que hay que estar muy pendiente siempre, acompañarlas a la escuela tanto de ida como de vuelta con su chofer por supuesto y sus guardaespaldas
- ¿Guardaespaldas?
Por lo general tienen tres, uno va con ellas en el vehículo y el chofer y otros dos los siguen ¿Tiene alguna otra pregunta?
Si no es así, la hago pasar con el jefe Alessandro De Luca, él es el que tomara la decisión con respecto a si darle el empleo o no, todo depende de sus referencias y su investigación sobre sus antecedentes
-Yo no traje referencia, no sabía que la entrevista era tan pronto
-Podemos dejar eso pendiente, de todas formas hasta que el no haga la investigación de sus antecedentes no puede comenzar el empleo
-Entiendo, él no puede dejar a sus hijas a cargo de alguien en que no confié
-Es correcto
-Solo pueden dar referencia de mí, mis profesores de la Universidad, la directora del orfanato Sor Guillermina y los Sacerdotes adjuntos
- ¿Estudio en una escuela religiosa?
-Estuve allí toda mi vida, es un orfanato, fui abandonada allí.
-Solo traiga la de sus profesores yo me ocupare de explicarle al Jefe
-Quisiera que el este claro desde el principio quien soy yo
-Está bien, lo dejo a su criterio explíquele usted- la secretaria toma el teléfono interno y hace una llamada, solo le escucho decir - ¡Aquí esta Señor la aspirante a tutora! Enseguida Señor - cuelga y dice a Fiorella -Por favor venga conmigo
La sigo y llegamos a una oficina mucho más elegante, al entrar veo que es muy grande casi como un apartamento y en una especie de mesa muy larga sentado frente a muchos papeles está el que me imagino es Alessandro De Luca
-Señor, aquí está la Señorita Fiorella Rossi, aspirante al puesto de tutor de las niñas
El levanta la cabeza y me mira, me siento encogida, no me he podido preparar para esta entrevista, no sabía a qué venia, pero siento que no debo decir eso
-Buenas tardes Señor De Luca
-Buenas tardes Señorita, supongo que ya mi secretaria le adelanto algo de lo que aspiro- al decir esto se levanta y me mira desde su gran altura, es un hombre alto muy alto
-Si señor
-Puedes retirarte Magdalena
-Con permiso Señor De Luca
-Siéntese Señorita Rossi-después que estoy sentada, el hace lo mismo
-Mis hijas son gemelas y muy traviesas, han tenido varios problemas en el colegio con otros niños y sus cuidadoras no duran mucho al parecer no les agradan, necesito alguien que imponga la disciplina, pero también les de afecto ¿Me explico?
-Si Señor
-Es usted bastante joven, ¿Cree que pueda hacer eso?
-Tengo 25 años, soy graduada en Psicopedagogía, también escribo cuentos infantiles y realmente no sabría decirle hasta tanto las conozca primero
- ¿Conocerlas?
-Si me gustaría conocerlas, conversar con ellas
- ¿De que serviría eso Señorita Rossi?
-Así puedo decirle si podría ser capaz de cuidarlas como es debido Señor
- ¿No está segura? ¿No es usted una profesional?
-Lo soy, pero en este caso el trabajo es de 24 horas, tendría que quedarme en su casa, estar pendiente a diario de las niñas, tengo que conocerlas
La mirada de Alessandro De Luca de repente se vuelve muy fría, podría decir que es un hombre cercano a los 40 años, además de alto es muy atractivo, pero la dureza de su mirada hace que me olvide de lo atractivo que es.
- ¿Y eso con que finalidad Señorita?
-Solo quiero conocerlas, no deseo prometerle algo que no pueda cumplir, no tengo experiencia criando niños
-Me parece bien. Pero no podrá conocerlas hasta tanto no revisemos sus referencias y hagamos la respectiva investigación de sus antecedentes
-Estoy de acuerdo
-Por otro lado, debe firmar un acuerdo de confidencialidad para protección tanto de mis hijas como de la mía
-Entiendo eso Señor
-Así que si tienen algo que esconder dígamelo ya y no perdamos tiempo
Mientras lo miro pienso que no son las niñas las que corrieron a las tutoras, ha sido el mismo.
-Me escucha Señorita
Si señor lo escucho, no tengo nada que ocultar, ya le indique a su secretaria que las personas que pueden darme una referencia son mis profesores universitarios, Sor Guillermina directora del orfanato donde me crie y los Sacerdotes adjuntos.
- ¿Orfanato? -y me mira fijamente como diciendo en que lio me metí
-Fui abandonada por mis padres, no hubo adopción, así que Sor Guillermina y las monjitas me criaron, he estudiado y trabajado desde los 16 años, mi experiencia con niños es la del cuidado de los otros niños que estaban conmigo, me he graduado hace poco y aún no he trabajado en mi profesión, sin embargo realice varias pasantías en mis vacaciones tanto en el orfanato como en colegios privados, también tengo esas referencias
Fiorella de inmediato pensó, adiós empleo, pero tenía que hablar claro, no vaya a ser cosa que me encariñe con las niñas y después tenga que salir corriendo de allí. Ese es mi verdad fui abandonada no de bebe eso fue a los 5 años, pero no recuerdo nada de nada de esa época y mi única madre ha sido Sor Guillermina
-Ya que ha sido honesta, revisaremos sus credenciales y referencia lo más pronto posible, después de eso y si procede el empleo cumpliré con su requisito, conocer a mis hijas. ¿Está de acuerdo?
-Si Señor
-No tenemos nada más que hablar, por favor al salir póngase de acuerdo con mi secretaria sobre los detalles para revisar sus credenciales, otra cosa, no me gusta que alguien que esté cerca de mis hijas fume o ingiera licor ni siquiera en su día libre, no me gustan las malas palabras, no me gusta visitas masculinas en mi casa, si se me ocurre algo más se lo estaré comunicando, Buenas tardes
De Luca se levanta y con la mano me indica la puerta, lo disculpo porque se trata de sus hijas
-Buenas tardes Señor
Capítulo 3 ¡Hola niñas! Soy su niñera
-Buenos días con la Señorita Fiorella Rossi,
-Si con ella habla, ¿Quién es?
-Le habla la secretaria del señor De Luca de la empresa Sistemas De Luca, el Jefe la cita para esta tarde a las 2 pm para que conozca a las niñas, la esperamos en las instalaciones de la empresa
- ¿Hoy mismo?
-Si señorita
Había pasado una semana desde la entrevista con aquel hombre, varios días sin saber nada de nada, incluso Amanda no sabía nada, todos los días al llegar ella, ya que vivían juntas, le preguntaba y ella le decía lo mismo
-No sé nada, ¿Lo arruinaste Fiorella?
Y le repetía lo mismo -Claro que no.
Y aquí de pronto recibía la llamada a su celular y ni siquiera le preguntaban si podía, asumían que iría corriendo a su encuentro, sin pensar que podría estar ocupada.
-La esperamos a las 2 pm en la oficina de Presidencia Señorita ¿Vendrá usted?
-Pues...si estaré allí esa hora- no es como si tuviera mucho que hacer, sus trabajos eran temporales, trabajaba en lo que sea hasta limpiando casas, y solo la llamaban cuando alguien no podía ir o había una oportunidad, porque como psicopedagogo era difícil sin experiencia
Ese día se había puesto de acuerdo con la secretaria del jefe, le dio todas sus señas, lugar donde había vivido y vivía, también los números de Sor Guillermina y los sacerdotes que la conocían desde niños, profesores de la Universidad y tutores de las diferentes pasantías.
Si me llamaron debe ser porque le gustaron mis referencias, así que animo Fiorella, a ver que viene a continuación, a prepararme.
Salgo corriendo a la habitación que ocupo con Amanda y reviso mis ropas, aunque desgastadas están presentables todavía, en un extremo veo un vestido regalo de cumpleaños de Sor Guillermina, cosido por ella misma, ni siquiera imagino lo que tuvo que hacer para comprar la tela, eran sus ahorros, así que lo guardaba para una ocasión muy especial, y conocer a estas gemelas lo era.
El vestido era de color azul muy claro, un vestido sencillo, cuello en V, mangas cortas y falda larga. Se vio en el espejo y vio que le quedaba bien, con su cabello rubio natural, el cual se ató en una cola de cabello.
Al sentirse lista, se colocó sus zapatos bajos de siempre y salió a conocer a las gemelas.
Ese día, el trasporte público tardaba mucho, menos mal salió temprano y llegó a buen tiempo a la oficina, al llegar Amanda salió a su encuentro
- ¿Qué haces aquí? ¿Qué paso?
-Me llamaron de Presidencia, para venir
- ¿Te dieron el empleo?
-No lo sé todavía Amanda
-Bueno, espero lo consigas
-Yo también Amanda, voy subiendo voy sobre la hora
-Éxito, nos iremos juntas para que me cuentes
-Está bien
Así que la dejo en la recepción y busco el ascensor, sé que no debo tener temor, son niñas, ¿De qué puedo tener miedo?
-Seguridad ante todo Fiorella, es lo que estoy pensando, tú ponte fuerte- eso me voy diciendo en el ascensor- son unas niñas
Así que llego y me presento con la Secretaria del Jefe, la Señorita Magdalena-Buenos días
-Buenos días, Señorita Rossi, el Señor De Luca la está esperando, adelanté por favor, déjeme anunciarla-me dice esas palabras y va hacia el teléfono, conversa un poco y me lleva hacia la oficina como la primera vez
- Señor, la Señorita Rossi
-Pase adelante
Nuevamente, el Señor De Luca está sentado en la gran mesa de madera, donde hay otras sillas, pero lo que llama mi atención son dos personitas completamente idénticas sentadas en el sofá cercano, ambas están sentadas una al lado de la otra y agarradas de las manos.
Tienen puestos unos vestidos muy lindos y en su cabello rubio lucen dos bellos lazos a cada lado, siento que me enamore, enseguida me enamore y siento una sonrisa que me sale natural cuando las veo,
Me quedo viendo a las chiquillas y escucho la voz de De Luca
-Señorita Rossi,
-Disculpe Señor De Luca, dígame
-Le presento a mis hijas, y las acerca a él, con la mano me invita a sentar
-Son Mariana y Alexandra
-Mucho gusto señorita- se inclinan haciéndome una reverencia
-Mucho gusto ¿Cómo están? - me pregunto a mí misma como las identifica, son idénticas
-Siéntese señorita Rossi -me siento y ellos hacen lo mismo, las niñas siguen tomadas de las manos
Una de ellas me mira, creo es Mariana, la otra mira hacia abajo y casi se esconde detrás de su hermana, Mariana me detalla con la vista, le sonrió a las dos, son dos querubines, unas niñas hermosas, como van a portarse mal estas bellezas, debe ser un error
- ¿Eres nuestra niñera? -La que habla creo que es Mariana, la otra niña sigue callada y cabizbaja
-Bueno espero que sí,
-Te gustaría ser nuestra niñera
-Me gustaría mucho
- ¿Por qué?
-En realidad no tengo respuesta a eso
-Es un empleo, no tiene que gustarte
-Mariana ¿Recuerdas lo que hablamos?
Enseguida observo que Mariana baja su cabeza, aunque no me engaña observo su pícara sonrisa, ya sé quién es la líder aquí.
La Señorita Rossi será su tutora a partir de hoy, aprenderán disciplina, las ayudará con sus tareas y dificultades en el Colegio, deben respetarla, llamarla Señorita Rossi, y responderán ante mí si hacen algo que la molesta
No me gusto esa reprimenda, pero es el padre, así que no puedo decir nada más - ¿Quieren hacerme alguna otra pregunta?
Veo que Alexandra levanta su mirada asustada e intenta decir algo, -Dime Alexandra ¿Qué deseas saber?
-Señorita, eres bienvenida, nos portaremos bien, no tiene que preocuparse
Está cerca de mí y ha extendido su mano, tiene la misma actitud que tenía yo en el orfanato, hay una gran falta de cariño en ella y lo obtiene de su hermana, no sé si para bien. Tomo su manita y la apretó cálidamente-No estoy preocupada Alexandra, ansió conocerlas y estar a su lado, ser su amiga- sonrió de la manera más sincera, son dos princesitas de cuentos de hadas
Con una mirada asustada Alexandra se retira y tengo que soltar su mano, siento que Mariana no se quiere quedar atrás y también me da la bienvenida y toma mi mano, de igual modo se la apretó cálidamente
-Son hermosas sus hijas Señor De Luca
- ¿Acepta el empleo?
-Si señor
Comienza mañana mismo a primera hora, mi secretaria le dará los detalles del documento de confidencialidad que tiene que firmar y le explicara todo, reúna sus cosas y mañana mismo a las 8 am, envió a mi chofer a buscarla, a menos que se quiera trasladar hoy.
En este poco tiempo Alessandro De Luca había visto suficiente, es una mujer joven, que había crecido rodeada de niños, estaba convencido de que esta es la mujer que necesitaba para facilitarle la vida
No iba a ser fácil, era demasiado cándida y Mariana muy avispada, pero ya se encargaría el de explicarle como iba a ser las cosas, o se portaba bien o tendrían que separarse, no le gustaba en lo que se estaba convirtiendo Alexandra, era muy tímida ya asustadiza y Mariana la opacaba.
No obstante había visto una energía que atraía a las niñas, sabía que ellas estaban sorprendidas, pensaban en una mujer mayor, no en esta joven y ella se sentía relajada con las niñas, además emanaba un aire de autoridad tranquila. Sí, no se equivocaba, Fiorella Rossi era la mujer que necesitaban las niñas.
Otra cosa que le gustaba de ella, es que al parecer no le importaba él, sino las niñas, les presto mucha más atención a ellas que a él en las dos entrevistas, y eso estaba bien, no tendría que lidiar con una mujer enamoradiza.
- ¿Le gusta mi papá? - como siempre Mariana no puede dejar pasar una, tenía que ser ella
- ¿Cómo? - y no se le observa preocupación al responder
- ¿Le gusta mi papá?
-Claro que si tu papá es una buena persona ¿Por qué no habría de gustarme?
-Muchas mujeres creen que él es atractivo ¿Usted lo cree Señorita?
-No sé, no me he fijado en eso
-Ya está bien Mariana, hazme el favor y haz silencio
-Solo quería conversar un poco papi
-Bien, Señorita Rossi, pase a hablar con mi secretaria ella le dará los detalles y la esperamos mañana, a las 8 am la recogerá un automóvil con chofer
-Bien señor, hasta pronto Mariana y Alexandra
-Buenas tardes, Señor
-Buenas tardes
Así sale de mi despacho, mi nueva niñera, al menos no hicieron nada para espantarla, en su primer día. Cruzo los dedos, que esta sea la definitiva, la seleccione diferente a las otras, es joven, necesita el empleo, sin experiencia, educada por una estricta monja católica, aunque la tenía como su consentida, si hice mi tarea la investigue, mejor alumna del colegio, mejor alumna en la Universidad, nada de novios nunca, la adoración de sus profesores, una alumna ejemplar y según sus tutores de pasantías, una maravillosa trabajadora.
La veo salir del despacho, y me volteo a ver a Mariana, Alexandra la mira asustada-Que fue lo que hablamos
-No hice nada papi
-Me vas a decir que esa pregunta que hiciste fue inocente
-Solo quería saber si en verdad éramos nosotras las que le gustamos
- ¿Y por qué quieres saber eso? Trato de no gritarle, pero mi hija me lo pone difícil
Hay cosas que las niñas educadas no les preguntan a las personas, es una señorita criada entre monjas como le harías una pregunta así, además nos pusiste incómodos.
- ¿Te gusta ella papi?
La miro, y debo recordar que es mi hija-Me gusta ella como niñera de ustedes, eso es todo, pienso que fue una buena elección ¿están sorprendidas?
-Si es joven, distinta a las otras niñeras-continúa diciendo Mariana
- ¿Es más de su agrado?
-No te puedo decir todavía, ya veremos papi
-Papa- esta vez es Alexandra quien habla- no te preocupes nos portaremos bien
-Eso espero, porque lo que les dije de separarlas de colegio no es mentira, así que recuérdenlo cuando quieran ser otra vez chistosas, voy a trabajar un momento siéntense allí en el sofá y me esperan.